Skip to main content

Full text of "El Perú"

See other formats


¡00 






"O 



•co 



1 



ANTONIO RAIMONDI. 



— •$$> — 





TOMO II 



— *»* — 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



LIBRO PRIMERO. 





LIMA. 



IMPRENTA DEL ESTADO, CALLE DE LA RIFA, NUM. 58. 

POR J. ENRIQUE DEL CAMPO. 



1876, 



PROLOGO. 



-£<?■- 



-A-L emprender la Parte Geográfica de la obra «El Perú», me ha 
parecido necesario empezar por dar á conocer la historia de los descubri- 
mientos hechos en esta bella y rica porción de la América Meridional y 
seguir de este modo el progreso de los conocimientos geográficos que se 
han adquirido sobre él. 

Como era natural , he tomado por punto de partida de este trabajo la 
célebre época de la Conquista ; pues en ella se tuvieron en el antiguo 
Continente las primeras noticias sobre el floreciente Imperio de los In- 
cas , parte de cuyo territorio constituye hoy la Eepública del Perú. 

Por lo que toca á los primeros descubrimientos hechos en el Perú , me 
han servido de guia los antiguos cronistas é historiadores , tales como 
Zarate , Gomara , Cieza de León , Garcilaso , Herrera etc., proporcio- 
nándome estas antiguas y preciosas fuentes un abundante caudal de da- 
tos geográficos. 



— IV — 

Esta parte , que espero será de alguna utilidad á los que se dedican al 
tdio de la historia de la Conquista del Perú , no ha dejado de presen- 
tar alguna dificultad para la interpretación de muchos nombres que te- 
nían las poblaciones y los lugares en aquella época , á fin de saber á cua- 
les de los que se usan hoy corresponden. Esta dificultad proviene de que 
algunos de los antiguos nombres han desaparecido ; otros se hallan mas 
ó ni» nos modificados ; j muchos aparecen escritos de distinto modo por 
los diferentes historiadores; y mas que todo el conocimiento que tengo 
del país , me han dado luz en medio de las tinieblas , para resolver nu- 
merosas incógnitas. 



D* 



Para facilitar el estudio de esa tan importante época histórica del Perú, 
cual es la que se refiere á los pocos años que duró la Conquista hecha 
por los Españoles , he trazado un Mapa en el que van señalados los 
antiguos caminos de los Incas , los abiertos por los Conquistadores 
y el nombre de todos los lugares descubiertos por estos y que citan los 
historiadores , con su correspondiente nombre actual. Este Mapa per- 
mitirá al lector seguir con mas interés y provecho la marcha de aque- 
llos intrépidos aventureros , que sin conocimiento del país , ni de su len- 
gua , recorrieron los inhabitados desiertos de la Costa , escalaron las en- 
cuitadas Cordilleras , y penetraron en la espesura de la Montaña , supe- 
rando inauditos obstáculos , que solo puede apreciar en todo su valor , el 
viajero que ha recorrido aquellas inhospitalarias regiones. 

En cuanto á los nombres antiguos , he preferido los que da Garcilaso, 
aunque este escritor dio á luz sus célebres Comentarios Reales, después de 
la publicación de las obras de Zarate , Gomara , Cieza de León , y parte 
de las preciosas Décadas de Herrera , pues siendo el historiador Garci- 
laso descendiente de la familia de los Incas , conocia con perfección la 
lengua indígena y de consiguiente , los nombres que cita son mas veri- 



dicos. Solo por los nombres de los lugares mencionados por los anterio- 
res historiadores que no tienen su correspondiente en la obra de Garci- 
laso , he usado los que se aproximan mas á los modernos. 

En el curso de esta obra he hecho abundante uso de citas originales; 
algunos lectores ignorando la justa causa que me há movido á reproducir 
literalmente una multitud de párrafos de los diferentes autores que me 
han servido de base para este trabajo , podrían atribuirlo talvez á una 
vana ostentación de pasar por erudito. Lejos de mí tan mezquina idea; 
el amor innato á la verdad , y el deseo de trasmitirla íntegra á mis lecto- 
res , me ha hecho no modificar en lo menor mucha parte de los trabajos 
originales de otros escritores ; tanto mas cuando se citan nombres de 
lugares escritos de distinto modo de los que se usan actualmente. 

Verdad es , que este método hace menos amena la lectura , pues las 
continuas interrupciones , el lenguaje anticuado de los historiadores , y 
las numerosas citas no permiten aquella unidad y correlación de ideas 
que facilita la comprensión y hace de la historia una especie de novela 
que despierta continuamente la curiosidad del lector. Pero en cambio 
satisface á los mas excépticos , que dudan de todo y creen que el autor 
haya alterado ó modificado el sentido de las palabras , ó bien inventado 
algo para favorecer ideas preconcebidas. Ademas , es casi una tendencia 
general en el dia remontar á la historia primitiva del hombre , buscando 
todos los antiguos documentos que nos suministran algún hilo que sirva 
de guia para entrar en el laberinto de las épocas mas remotas. Creo 
pues de suma necesidad , que para la historia de la Geografía del Perú, 
se deben tomar los datos recogidos y publicados casi en la misma época 
de la Conquista , citando los nombres de los lugares , tal como se escri- 
bían entonces , pues la naturaleza y significado de estos nombres , puede 
servir de base al filólogo , para subir una grada mas hacia la región cao- 



— VI — 



tica, donde so pierde la historia escrita y empieza la misión del arqueó- 
logo . que consiste en descifrar la historia del hombre primitivo por 
medio de los restos de su antigua industria ; dejando á su vez el campo 
al geólogo . para leer la historia grabada en el gran libro de la Natura- 
i , formado por las capas del terreno que constituyen la costra de 
nuestro globo terrestre. 

Para todos los descubrimientos geográficos verificados después de la 
época de la Conquista , me he valido de las obras que tratan del Perú , 
tanto nacionales como extrangeras , de las crónicas de los Misioneros , 
de las colecciones de los periódicos y [multitud de folletos publicados en 
el país y por último de varios manuscritos que poseo. 

Para los lectores que deseen ilustrarse mas sobre tal ó cual aconteci- 
miento , he hecho uso de numerosas notas , donde se indican las fuentes 
originales que me han suministrado los materiales para mi trabajo. 

Todas las veces que he creido necesario he discutido tal ó cual aseve- 
ración de los distintos escritores , relevando algunos errores en que han 
incurrido. 

En el curso de la obra he seguido el orden cronológico ; sin embargo , 
en muchos casos , para no interrumpir el hilo de la narración de hechos 
6 Trabajos en los que se han empleado muchos años , ha sido necesario 
abandonar el estricto orden cronológico. Por este motivo , en algunos 
capítulos se ha tenido á veces que retroceder á épocas anteriores para 
relatar hechos que se verificaron simultáneamente en distintas partes 
del Perú , pero que no tienen relación alguna entre sí. 

Para dar un ejemplo , diré] , que no habria sido conveniente interrum- 
pir la relación de los importantes trabajos ejecutados en los años de 
1735 á 1714 , para medir los grados del Meridiano terrestre , á fin de 



VII 



relatar en su verdadera fecha la desastrosa insurrección de los Indios de 

las Montañas de Chanchamayo que causó la pérdida de todos los pueblos 

fundados por los Misioneros en aquella región , la que empezó en 1742 
y acabó en 1751. 

No siendo posible publicar toda la « Historia de la Geografía del 
Perú» en un solo volumen, he creido conveniente dividirla en dos libros, 
tratando en el primero todo lo acaecido desde la época de la Conquista 
hasta el año 1800 : y en el segundo los progresos geográficos hechos 
desde esta última fecha hasta el dia. 



EL PERÚ. 



LIBRO I 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ , 
Ó RELACIÓN CRONOLÓGICA 
DE LOS VIAJES, DESCUBRIMIENTOS, FUNDACIONES DE CIUDADES 
Y PUEBLOS, CAMBIOS NOTABLES EN LAS DIVISIONES 
TERRITORIALES QUE SE VERIFICARON EN EL PERÚ 
DESDE LA ÉPOCA DE LA CONQUISTA 
HASTA EL AÑO 1800. 



■é 






'i 



*-*v,... 



.SIGNOS CO.NVENCIOX\Lí 





A 




j~^ 



■ 

IH Al 3 
H ISTORJA D£IA CEOC^AFt,* 

i 1 1 563 

é| oca de la publicación de la Crónica del Pertt.deCiezade I i 









' 

\ 





■ A 


RÁjjMjarK.Di 










187 :> 




;" 




1 










"i. 15 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



CAPITULO I. 

Primeras noticias del Perú. — Origen del nombre Perú. 
1511.-1524. 

Primeras noticias del Perú. — La primera noticia que tuvieron los 
europeos de la existencia de la rica cuanto bella porción de la Amé- 
rica Meridional que constituye lo que hoy se llama el Perú data desde 
el año 1511, cuando Vasco Nuñez de Balboa , el célebre descubridor del 
Océano Pacífico, salió de la pequeña colonia española establecida en la 
población llamada la Antigua , en el Darien , á una expedición contra 
los caciques Ponca y Comagre. * Con motivo de una disputa que se ha- 
bía suscitado entre los españoles en la repartición de cierta cantidad de 
oro, el hijo mayor del cacique Comagre , viendo la codicia de esos aven- 
tureros, les dijo que si tanto ambicionaban poseer aquel metal, les mos- 
traría un país ( refiriéndose al Perú ) donde podrían llenar sus deseos ; 
pues encontrarían allí , inmensas riquezas y gentes que comían y bebían 
en grandes vasos de oro. 

1513. — Dos años mas tarde, verificado ya el gran descubrimiento 
del Océano Pacífico , llamado entonces Mar del Sur , el intrépido capitán 
Vasco Nuñez de Balboa tuvo del cacique Tnmaco la confirmación de la 
noticia que le habia dado Comagre , de la existencia hacia el Sur de un 
dilatado país muy abundante en oro , cuyos habitantes tenían unos ani- 
males que servían de bestias de carga , refiriéndose sin duda á las lla- 
mas , que eran sus animales domésticos , y se empleaban en el Perú 
también para este objeto , de las cuales hizo el mismo cacique Tumaco 
delante de los españoles un grosero dibujo en el terreno. 

i Herrera — Historia general de los hechos de los castellanos en las islas i Tierra firme del ruar 
Océano. — Decada 1. a , Libro IX, Cap. U. 

EL PERÚ— Tomo II. 



3 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Por ultimo , á fines del misino año, regresando Vasco Nuñez de Bal- 
boa al Dañen , tuvo de otro cacique llamado Ponera nuevas noticias de 
la opulenta región que se llamó mas tarde Perú. 

Conocida la existencia de una nación de fabulosas riquezas , y abierto 
el camino Inicia este El Dorado con el descubrimiento del Mar del Sur , 
despertóse luego el deseo de ir en busca de tantos tesoros. Hiciéronse 
con tal objeto varias expediciones ; pero durante algunos años tuvieron 
resultados poco favorables , por los infinitos obstáculos y peligros que 
ofrecía el país. 

1515. — 1524. — Origen del nombre Perú. — Ante todo preciso es que 
indaguemos el origen del nombre Perú que lleva hoy la rica República 
objeto de nuestros estudios , y que los antiguos conquistadores españo- 
les aplicaron a todo el dilatado Imperio de los Incas , y demás países 
que descubrieron al Sur de la línea equinoccial. 

Difícil es saber el verdadero origen de la palabra Perú , pues muy va- 
gas y variadas son las opiniones emitidas por los distintos historiadores 
á este respecto ; haciendo sin embargo , casi todos de un modo general , 
derivarla de los nombres Berú , Pelú , Birú, , que eran según ellos los de 
un ludio , de un rio y de una comarca. 

Mayor confusión reina todavia relativamente á la época en que se em- 
pezó á usar el nombre Perú , al lugar donde se encontró el Indio , y al 
rio y comarca que llevaba alguno de los nombres que acabamos de in- 
dicar. 

Siendo la investigación sobre el origen del nombre del pais que nos 
ocupa, que es ademas el de la presente obra , uno de los puntos cardina- 
les de la historia de la geografía del Perú , necesario es indagar cual de 
las distintas opiniones emitidas sobre esto se acerca mas á la verdad. 

El antiguo historiador Francisco López de Gomara en un capítulo de 
su obra ' dice lo siguiente : 

« De Santa Elena , que cae á dos grados de la Equinocial , ai setenta 
« Leguas á Quegemis , por do atraviesa. » 

Y mas adelante : 

« De Quegemis ai cien Leguas al Puerto i Rio del Perú , del qual to- 
« mó Nombre la Famosa i Rica Provincia del Perú. » 

Ahora , sabiendo que Santa Elena se halla efectivamente casi á dos 
grados de latitud sur , se puede deducir de las precedentes palabras que 

» Francisco López de Gomara — Historia de las Indias.— Cap. XII. (1552) 



CAPITULO I. 3 

el puerto y rio de donde tomó su nombre el territorio que constituye hoy 
el Perú , se hallaba solamente á 30 leguas de Santa Elena ; puesto que 
si calcula el historiador en 100 leguas la distancia del lugar de Quege- 
mis , que dice estar atravesado por la línea equinoccial ó ecuador , y en 70 
la del mismo Quegemis á Santa Elena, quedan 30 para la distancia de 
este último punto al puerto y rio del Perú , los cuales en este caso cor- 
responderían al puerto y rio de Tumbez , que distan poco mas ó menos 
de Santa Elena unas 30 leguas. 

Pero el rio y puerto de Tumbez ni antes ni después de la conquista 
se ha llamado Perú , y de consiguiente no podia dar este nombre á todo 
el territorio conquistado después por los españoles , como dice el histo- 
riador. 

Algunos renglones después , sigue Gomara : 

« Del Perú , que cae á dos grados de esta parte de la Equinocial , ai 
« mas de setenta leguas. al golfo de San Miguel, que está seis Grados 
« de la Equinocial. » 

Como se ve , Gomara cae aquí en una contradicción , pues coloca al 
Perú en dos grados de latitud , lo mismo que Santa Elena ; sin embargo 
por la adición que hace de la frase « de esta parte de la Equinocial, » ha- 
ria sospechar que el historiador erróneamente creia que Santa Elena se 
hallaba á dos grados de latitud norte. 

Lo mismo sucede respecto de la posición del Perú , relativamente al 
golfo de San Miguel , cuando dice que el Perú , que coloca en dos gra- 
dos de latitud sur , dista solamente 70 leguas del referido golfo el 
cual , añade ,« está seis grados de la Equinocial.» Aparte de que el 
golfo de San Miguel se halla á mas de ocho grados de latitud norte , 
aun admitiendo la afirmación del historiador , se puede deducir ó que 
no conocia el valor de la palabra grado , esto es , las leguas que mide 
cada grado del meridiano terrestre , ó que creia que el golfo de San Mi- 
guel se hallaba á seis grados de latitud sur ; pues hallándose dicho gol- 
fo al Norte del ecuador, aunque se aceptase que estuviera en seis gra- 
dos , distaria ocho grados del Perú , que dice hallarse en dos grados de 
esta parte de la equinoccial. Calculando ahora la distancia entre es- 
tos dos puntos , el Perú y el golfo de San Miguel , aun tomando por ba- 
se las antiguas leguas españolas de 17 y l leguas por cada grado, resul- 
taría ser ésta de 140 leguas y no de 70 como asegura el historiador. 

De lo dicho se puede deducir que Gomara tenia datos muy falsos so- 



4 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

biv la posición de Loa lugares, creyendo tal vez que Santa Elena se ba- 
ilaba al Norte del ecuador; que el golfo de San Miguel estaba situado 
en Beis grados de latitud sur; y que el puerto y rio de Tumbez , que fué 
el primer punto del actual Perú donde tocó Francisco Pizarro, tenia 
desde entonces el nombre de Perú. 

I'.l cronista Pedro Cieza de León no ha tratado del origen de la pala- 
bra Perú , pero por distintos pasajes de su preciosa ' obra se colige que 
el país conquistado al Sur de la línea equinoccial no se conocia por los 
naturales con el nombre de Perú, cuya denominación le fué dada por 
los españoles; pues en varias ocasiones al hablar del Perú se expresa 
la tierra que llamamos Perú, » « lo que llamamos Perú , » « el rey- 
« no que nosotros llamamos Perú ; » lo cual manifiesta claramente que 
eran los españoles y no los naturales quienes usaban dicho nombre. 

Según Agustin de Zarate , 2 el nombre de Perú es el de una pequeña 
y pobre provincia situada á 50 leguas de Panamá ; nombre que impro- 
piamente se aplicó después á toda la tierra descubierta en la costa. 

El célebre Garcilaso , á quien se refieren casi todos los autores que 
han escrito sobre el origen del nombre Perú , trata extensamente de es- 
ta cuestión ; 3 y conociendo este historiador la lengua quechua , por ha- 
ber nacido en el Cuzco y ser descendiente de la familia de los Incas , dice 
que la palabra Perú no existe en su lenguaje natal , y nunca se ha usa- 
do entre los Indios de su tierra. Ademas hace notar que los compañe- 
ros de Vasco Nuñez de Balboa fueron los que emplearon por primera 
vez la palabra Perú antes de la conquista , apoyándose para esto tam- 
bién en las siguientes palabras de Gomara : 4 

« Algunos dicen que Balboa tuvo Kelacion de como aquella tierra del 
« Perú tenia Oro y Esmeraldas ; sea asi , ó no sea , es cierto que avia en 
« Panamá gran fama del Perú , quando Pizarro , i Almagro armaron pa- 
« ra ir allá. » 

Después del descubrimiento del mar del Sur hacia el año 1515, uno 
de los buques , que , según Garcilaso , enviaba Vasco Nuñez de Balboa 
para reconocer las tierras al Sur de Panamá; pasó la línea equinoccial 
é la parte del Sur , y habiendo los españoles preguntado á un Indio que 
tomaron en la boca de un rio, cómo se llamaba aquella tierra, este no 

i Cieza de Lcon. — Chronica del Períi — 1553. 

a Zarate — Historia del descubrimiento y conquista de la provincia del Períi — Cap. I. 

3 Garcilaso. — Coméntanos Reales — Libro I. Cap. IV, V y VI. 

4 Gomara. — Historia de las Indias — Cap. CX. 



CAPITULO I. 5 

comprendiendo la pregunta , « respondió apriesa ( antes que le hiciesen 
« algún mal ) y nombró su propio nombre , diciendo Berú , y añadió otro 
y dijo Pelú. Quiso decir ( continúa Garcilaso ) si me preguntáis , como 
« me llamo , yo me digo Berú ; y si me preguntáis donde esta va , digo 
« que estava en el Rio; porque es de saber , que el nombre Pelú , en el 
« lenguaje de aquella provincia , es nombre apelativo y significa Rio en 
« común. » 

Garcilaso , después de referir lo que precede , dice que los españoles 
entendieron la contestación del Indio según sus deseos , creyendo que 
éste hubiese comprendido su pregunta , y corrompiendo ambos nombres 
de Berú y Pelú llamaron Perú aquel rico país , nombre que se extendió 
á todo el dilatado Imperio de los hijos del Sol. 

El padre Acosta , al tratar del origen del nombre Perú , opina casi del 
mismo modo , diciendo que ha sido una costumbre general entre los 
conquistadores dar á las tierras y puertos que descubrían el primer 
nombre que se les ofrecia ; y así cree que haya sucedido con el del Perú , 
que llama Pirú , expresándose del modo siguiente : ' 

« Acá es opinión que de un Rio , en que á los principios dieron los 
« Españoles , llamado por los Naturales Pirú , intitularon toda esta tier- 
« ra Pirú ; y es argumento de esto , que los Indios naturales del Pirú , 
« ni usan ni saben tal nombre de su tierra. » 

Otro escritor que cita Garcilaso en apoyo de su opinión , es el padre 
jesuíta Blas Valera . 2 Según éste el nombre Perú que los españoles im- 
pusieron al Imperio de los Incas , no era propio del lugar , sino puesto 
acaso ; pues no era conocido de los Indios , y al contrario tan aborrecido 
que ninguno de ellos lo quería usar , siéndolo tan solo por los españoles. 
El nombre Pelú , según el padre Valera , entre los Indios bárbaros , que 
habitan entre Panamá y Guayaquil , significa rio , y Pelua ó Perú es 
también nombre propio de cierta isla , de modo que en su opinión , los 
primeros conquistadores españoles que navegando desde Panamá llega- 
ron á aquellos lugares antes que á otros , adoptaron el nombre Perú ó 
Pelua , por ser de su agrado , aplicándolo á toda la nación. 

Por lo dicho queda pues fuera de duda que el nombre Perú no se co- 



i José Acosta — Historia natural y moral de Indias — 1590 — Libro I, Cap. XIII. 

2 La obra del padre Valera no vio la luz, perdiéndose el manuscrito en el saqueo de Cadiz.^ Garci- 
laso obtuvo del P. M. Pedro Maldonado de Saavedra , algunos papeles que quedaron como reliquia de 
tan importante obra escrita en latin por este autor. 



fi HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

nocía bajo la dominación de los Incas , y i'ur impuesto por los españoles. 

Ahora diremos que existiendo en el territorio de la actual República 
del Perú , algunas leguas al Sur de Trujillo un pueblo y un rio llamados 
Virú , hay algunas personas que por la semejanza de nombro errónea- 
mente rncn ser este el lugar a que se refiere Garcilaso, deduciendo de 
la palabra Viru , la de Pirú que usaron algunos escritores antiguos, y 
la de Perú que los españoles aplicaron á todo el territorio. 

I'.l muy ¡lustrado Dr. Cosme Bueno, que , como veremos mas ade- 
lante , lia contribuido grandemente al progreso de la geografía del Perú , 
lia caído en este error, cuando al hablar del valle de Virú , situado al 
Sur de Trujillo , aplica á este lugar la relación de Garcilaso diciendo : ' 

« Es tradición que los primeros españoles exploradores de este reino 
« llegaron á esta costa por la parte de Virú , y habiendo oido á un in- 
« dio decir Pelú Pelú , que quiere decir rio , lo tomaron por el nombre 
« de la tierra, desfigurándolo en Perú como lo está en Virú.» 

Para destruir esta aserción bastaría saber que la costa de Truji- 
llo fué descubierta en 1527 y, por el contrario , desde diez á doce años 
antes se conocia y usaba , como se ha dicho , en Panamá , el nombre 
Perú entre los compañeros de Balboa. Sin embargo , vamos á ver si 
por medio de la historia se puede determinar el lugar donde los espa- 
ñoles hallaron los nombres de Berú, Birú y Pelú de los que , con toda 
probabilidad, se ha derivado el de Perú. 

No tomando en cuenta lo que dice Gomara sobre la posición del puer- 
to y rio llamado Perú , porque , como hemos visto , dicho historiador 
merece poca confianza en lo relativo á esta cuestión , por sus ideas erró- 
neas sobre la posición de los lugares que cita ; de los datos suministra- 
dos por Zarate y Garcilaso se puede ya deducir que dicho lugar se ha- 
llaba muy al Norte del territorio que comprende actualmente el Perú. 

Con efecto , la pequeña provincia , cuyo nombre dice Zarate que se 
aplicó después átoda la tierra descubierta en la costa , se hallaba, según 
este historiador, ;'i 50 leguas de Panamá, y de consiguiente al Norte de 
la linea equinoccial. En cuanto á Garcilaso , creia que el lugar donde 
los españoles oyeron por primera vez las palabras de Berú y Pelú, de 
donde dedujeron el nombre Perú, fué cerca de la línea equinoccial , 
como se puede ver por este pasaje : 2 

' Go me Bueno. — Ephemeride del año 17W5. Odriozola. — Documentos literarios del Terfi. — 

Tomo III, pig. 5L 

* Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro I , Cap. V. 



CAPITULO I. 7 

« Y porque el Eio , que los Españoles llaman Perú , está en el mismo 
« parage , y muy cerca de la Equinocial , osaría afirmar que el hecho de 
« prender al Indio hirviese sido en él , y que también el Eio como la 
« Tierra , hubiese participado del nombre proprio del Indio Beru ; ó que 
« el nombre Pelu , apelativo que era común de todos los Rios , se le con- 
« virtiese en nombre proprio particular , con el qual le nombra des- 
« pues acá los Españoles , dándoselo en particular á él solo diciendo el 
« rio Perú. » 

Pero es el prolijo historiador Herrera quien nos suministra las mas 
preciosas noticias , no solamente sobre la época en que los españoles co- 
nocieron por primera vez el nombre de Birú, del que dedujeron el de Pi- 
rú ó Perú , sino que nos proporciona también algún dato geográfico pa- 
ra determinar el lugar donde hallaron la tierra , Indio y rio que Uevaba 
aquel nombre. • 

En 1515 , año en que Vasco Nuñez de Balboa, el descubridor del Pa- 
cífico , acababa de recibir de la corte en premio de sus servicios el título 
de Adelantado del Mar del Sur , fué cuando Pedrarias , gobernador del 
Darien , celoso de los triunfos de este último , confiaba al capitán Mora- 
les una expedición á las islas de las Perlas , á la que tenia mas derecho 
Balboa , por ser él quien las habia descubierto. 

En tal ocasión , regresando Morales de su expedición á dichas islas 
situadas en el hermoso golfo de Panamá , tuvo noticias de « que á la par- 
ce te Oriental del Golfo de San Miguel habia un Cacique Poderoso , llama- 
« do Birú , que otros llaman Biruquete determinó de dar en él. Decía- 
« se de este Cacique , que era muy valiente , i que quando hacia Guerra , 
« ninguno tornava á vida , y que cercava su Casa de las Armas que toma- 
« va á los Enemigos — De este nombre de Birú , dixeron algunos , que 
« tomaron los castellanos el nombre de Pirú , etc. " » 

Por el precedente párrafo se ve que fué en 1515 cuando tuvo por pri- 
mera vez conocimiento del nombre Berú , por el de un cacique que vivía 
al oriente del golfo de San Miguel. 

En 1517 Vasco Nuñez de Balboa , después de haber construido con 
su gente unos bergantines , visitó nuevamente las islas de las Perlas , 
que habia descubierto en 1511 , y dirigiéndose en seguida hacia el orien- 
te descubrió el puerto de Pinas , conocido hasta hoy con el mismo nom- 

J Herrera. — Decada II, Libro I, Cap. V. 



8 I11ST0K1A l>E LA GEOGIUFIA DEL PERÚ. 

luv . \ cerca del mal , como se verá mas adelante, se hallaba un rio 11a- 
mado Birú. 

lln 1522 . Begun el misino historiador Herrera, ' Pascual de Andago- 
\a . visitador de los Indios, pasando del golfo de San Miguel á la pro- 
Nimia de Cochama, «supo que cierta gente de la Provincia, dicha 

» 

i Birú , iba en canoas á hacerle guerra por la Mar Y á instancia de 

« los de Cóchama acordó de descubrir esta Provincia de Birú, adonde 
« entro por un Rio arriba , cerca de veinte leguas , etc. » 

Andagoya tuvo allí noticia de algunos mercaderes de la costa del ter- 
ritorio que se llamo después Perú y de todo lo que se descubrió mas 
tarde 1 basta el Cuzco. 

Por ultimo , siguiendo todavía la relación del minucioso Herrera , 2 
\ tinos que habiendo Francisco Pizarro obtenido permiso de Pedrarias 
para ir á descubrir nuevas tierras , después de haber tocado en las islas 
de las Perlas , pasó , dice Herrera , « al Puerto de Pinas , doce leguas 
« mas adelante , que le llamaron así por muchas que se crian junto á él ; 
« i hasta aquí descubrió Vasco Nuñez primero ; i después Pasqual de 
« Andagoya. Salieron todos los Soldados á Tierra , no quedando sino 
« los Marineros en el Navio , acordaron de entrar á reconocer y buscar 
« comida , creiendo de hallarla en la Tierra del Cacique Biruquete ; fueron 
« con mucho trabajo , tres dias por el Rio Birú arriba caminando por 
« Pedregales y Tierras asperisimas , etc.» 

Mas adelante continúa : 

« Llegaron los castellanos á unas pequeñas Casas del Cacique Biruque- 
« te , adonde hallaron Maiz , i de las Raices , que comen los Indios ; i 
« de este nombre Biruquete , que también dio el nombre al Rio , tienen 
« los mas que se derivó el nombre de Pirú , porque el Rio era en la Tier- ' 
" ra de Biruquete; pero la verdad es , que del Rio ó del cacique tomó el 
« nombre.» 

He aquí pues por el historiador Herrera no solo indicado con bastan- 
te claridad el origen mas probable de la palabra Perú; sino señalada 
también la situación del rio y lugar llamado Berú ó Birú. 

Resumiendo todo lo dicho sobre el origen del nombre Perú, se pue- 
de decir que aunque las opiniones de los antiguos historiadores no son 
idénticas , discrepan , sin embargo , muy poco unas de otras; pues casi 

' Herrera. — Decada III, Libro V , Cap. XI. 
* Herrera. — Decada HI , Libro VI , Cap. XIII. 



CAPITULO II. 9 

todos los citados historiadores afirman , que el nombre Perú no era co- 
nocido entre los Indios , siendo usado tan solo por los españoles ; que 
estos lo aplicaron á todas las tierras que conquistaron al Sur de Panamá , 
formándolo por corrupción de las palabras Berú , Pelú y Birú , que eran 
nombres , sea de algún Indio , sea el que se da á los ríos , ó también el 
de algún cacique , del lugar que habitaba y del rio que bañaba su terri- 
torio ; y por último , que el lugar donde los españoles oyeron por prime- 
ra vez los citados nombres de Berú , Pelú ó Birú , no fué en el territorio 
de la actual Kepública del Perú , sino muclio mas al Norte ; pudiéndose 
por la relación de Herrera casi señalar la situación del rio Birú , por 
la posición geográfica del puerto de Pinas , al que se hallaba inmedia- 
to , y que figura en los actuales mapas , en 7 o 34' de latitud norte , á 
unas 10 6 12 leguas al Sur del golfo de San Miguel y á unas 50 leguas 
de Panamá. 

Esta posición del rio Birú está en completo acuerdo con la que vaga- 
mente indican otros historiadores , tales como Zarate , que da como he- 
mos dicho , el nombre de Perú á una pequeña provincia situada á 50 
leguas de Panamá ; Acosta , que llama Pira á un rio « en que á los prin- 
cipios dieron los españoles ; » y el padre Valera que afirma que el nom- 
bre Pelú , significa rio entre los Indios bárbaros que habitan entre Pa- 
namá y Guayaquil. 

Ahora añadiremos que el primer nombre usado para el territorio 
descubierto por Pizarro no fué el de Perú , sino Pira , como aparece del 
mas auténtico documento que existe sobre el particular , cual es la real 
cédula expedida en 1529, por la cual se concede á Francisco Pizarro la 
facultad de descubrir y poblar las nuevas tierras , que él llamaba desde 
entonces Pirú , como veremos en el capítulo siguiente. 

CAPÍTULO II. 

DESCUBRIMIENTO DEL PERÚ. 

Llegada de Pizarro á Tumbez. —Descubrimiento de la costa del Perú hasta Santa. 

Cédula real que otorga á Pizarro la facultad de descubrir y poblar el Perú. 

Viaje de los españoles desde Tumbez hasta Cajamarca. 

1524.-1532. 

1524. — 1527. — Llegada de Pizarro á Tumbez. — A fines del año 1524 
un puñado de valientes españoles al mando del intrépido Francisco Pi- 
zarro , salia de Panamá con la firme resolución de descubrir la rica co- 

EL PERÚ.--TOMO II. 2 



10 HISTORIA DK LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

marca Bobre la cual oian todos los dias contar tantas grandezas. — Pa- 
saron los resueltos exploradores casi tres anos en idas y venidas infruc- 
tuosas . luchando con todo género de privaciones y padecimientos para, 
llevar a cabo su temeraria empresa. Los tupidos bosques, los terrenos 
pantanosos, las continuas lluvias , los voraces lagartos, las temibles 
enfermedades y los horrores del hambre, que hizo entre ellos varias víc- 
timas , no fueron causas suficientes para desalentar á aquellos entusias- 
tas españoles , (pie , animados por la sed de oro y su ciega fé religiosa, 
desatiaban toda clase de peligros. 

Por fin en 1527 ' después de infinitos trabajos tuvieron la felicidad 
.le descubrir Tumbe/ " primer pueblo de la opulenta y deseada región 
objeto de sus dorados sueños , que se llamaba desde entonces Pirú ó 
Peni. 

En Tumbez tuvieron los españoles ocasión de observar , en los vesti- 
dos de los naturales , en las obras de oro y plata , en la construcción de 
los edificios , posesión de animales domésticos , tales como las llamas , 
\ en el uso de balsas con velas de tela de algodón para navegar hasta 
grandes distancias en el mar, unas muestras patentes , de una civiliza- 
ción mucho mas adelantada que la de los pueblos que habían visto 
hasta entonces en el Mar del Sur. 

Descubrimiento de la costa del Perú hasta Santa. — No se detuvo Pi- 
aarro mucho tiempo en Tumbez : ansioso de descubrir nuevas tierras , 
Biguió su navegación hacia el Sur , descubriendo la punta de Parina , el 
hermoso puerto de Payta , la punta que llamó de Aguja, las islas de 
Lobos , el valle del Chimu , donde mas tarde , el mismo Pizarro , fundó 
la bella ciudad de Trujillo en recuerdo del país de su nacimiento ; y por 
Ultimo el puerto de Santa, situado en nueve grados de latitud sur, en 
cuyas eercanias desemboca uno de los mas grandes rios que bañan la 
costa del Perú. 

Escasos de medios para seguir sus descubrimientos y con muy poca 

' El historiador Herrera, que es el que entra cu mayores detalles sobre el viaje de Pizarro , no da 

en su nlacion la fecha 6 año de la llégala de loa e ¡pañoles á Tumbez ; sin embargo por el orden crono- 

i qna ha seguido en bu preciosa obra (Historia general de los Inclina de los castellanos en las islas 

¡/ tierra firme </• ' .t/<; Le fijarse el descubrimiento de Tumbez en el año 1526. Yo be adop- 

t ido por la fecha de este m m I ¡27, que aparece de la " Historia de la Conquista 

del Perfi " por Prescott, cuyo célebre autor ha tenido ■•'< su disposición mayor copia de documentos y 
Los anales manuscritos de Montesinos , en los que se cuenta la llegada de Pizarro á Tum- 
bez en el año de 1527. 

a Antes de la llegada di e conocía e -te lugar con el noni' rede Tumpis. — líarcilaso. 

Comentarios reales. — Libro IX , Cap. II. 



CAPITULO II. 11 

gente para poner en práctica su plan de conquista , regresó á Panamá , 
y separándose temporalmente de Diego de Almagro , su principal com- 
pañero en la peligrosa expedición que acababa de verificar , se dirigió 
( en 1528 ) á España , para recabar directamente del Monarca la autori- 
zación para seguir adelante su grande empresa , que debia mas tarde 
someter á la corona de Castilla una de las mas grandes dinastías 
americanas y dar á esta nación , fabulosas sumas de oro. 

1529. Cédula real que otorga á Pizarro la facultad para descubrir y 
poblar el Perú. — Llegado Francisco Pizarro á España consiguió de la 
Corte la licencia y facultades que aparecen de la siguiente real cédu- 
la , que trascribimos á la letra : ' 

« Cédula de la InVitissima Reyna Doña Juana dada almarques D. 
Francisco Pizarro a delantado y Gobernador que fué de estos Eeynos 
para el descubrimiento y Población de estas provincias y capitulaciones 
que EL DHo. Marqués Hiro ASU.MAGestad LAREINAE Por cuan- 
tovos el cap. n Francisco Pizarro Vecino de tierrafirme llamada Castilla 
deloro por Vos y en nombre del venerable Padre Don Fernando de lu- 
que maestreescuela y Provisor de la yglesia del Dariensede Vacante, 
quessenla dicha Castilladeloro é del cap. n Diego de almagro vecino de la 
ciudad de Panamá, nos hicistes relación que vos é los dichos Vros. com- 
pañeros con desseo de nos servir édel bien yacrecentamiento de nuestra 
Corona R }. puedede Gaver cinco años poco mas ó menos que con licen- 
cia e parecer de Pedro arias de auila nuestro Gobernador y capitán ge- 
neral que fué ele la dicha tierrafirme tomastis acargo deyr á conquistar, 
descubrir pacificar y poblar por la costa del mar del Sur de la dha tierra 
ala parte de levante, á Vra. costa é de' los dichos Vros compañeros todo 
lo que mas Por aquellaparte pudieredes ehecistis para ello dos navios 
e un vergantin para la dha costa, enquoanssi enesto por se haber depa- 
sarla Xarcia eaparejos necesarios al dho Viaje, eArmada,desdel nombre 
de Dios, quees la costa del Norte, á la otra costa del sur,como conla gen- 
te e otrascossas necesarias al dho Viage étornar a Rehacer dha Armada 
gastatis mucha suma de Pessos de oro efuistis á Hacer e hicistis el di- 
cho descubrimiento donde pasatis muchos peligros e trabaxo, á causa de 
lo cual vos dexó toda la gente que con Vos yva enunaysla despoblada con 
solos trece Gombres que no vos quisieron Dexar , e que con ellos e con 

i Este documento lo tomamos de la Estadística de Lima del Dr. D. M. A. Fuentes , en cuya obra se 
dice en una nota que está copiada literalmente del libro tercero del Cabildo de Lima. 



U HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

el socorro qne denavios e gente vos hizo el dicho Cap u Diego dcalmagro 
pasastis de la dicha Ysla e descubristis las dichas tierras e provincias 
del Tiiii e la ciudad de Tumbos cu que havis gastado vos elos dichos 
Vtros compañeros mas de treynta mil pessos de oro. E que con el de- 
seo qneteneis de nos servir queriades continuar la dhaConquista epo- 
bhuion a Vuestra costa e misión e sin que en ningún tiempo seamos 
obligados á Vos pagar ni satisfacer Los gastos que enello hicieredes, 
mas de lo que en esta Capitulación vos fuere otorgado, e me suplicasteis 
e pedistis por merced os mandasse encomendar la Conquista de las di- 
chas tii ras, e Vos concediese e otorgase las mercedes, econ las condicio- 
nas que desusso serán contenidas, Sobre lo cual yo mande tomar con 
Vos el assiento e capitulación siguiente 

1. a Primeramente: doy licencia e facultad á vos el dicho Capitán 
Francisco Pizarro para que por nos e en nombre de la Corona Real de 
Castilla podáis continuar el dicho descubrimiento, Conquista é pobla- 
ción de la dicha provincia del Pirú fasta ducientas leguas de tierra por 
la misma costa, las quales dichas ducientas leguas comienzan desde el 
pueblo que en lengua de indio se dice Tenumpuela é después le llamas- 
tis Santiago gasta llegar al pueblo de Chincha que puede Haber las di- 
chas duscientas leguas de costa poco mas ó menos. 

2. a Iten entendiendo ser complidero el servicio de Dios nuestro Se- 
ñor e nuestro, e por honrrar vra persona, e por vos facer merced pro- 
metemos de vos facer nuestro Gobernador y Capitán G ral - de toda la di- 
cha provincia del Pirú, e tierras e pueblos que al presente ay e adelante 
obiere en todas las dichas ducientas leguas por todos los dias de vues- 
tra vida, consalario de setecientos e veinte e sinco mili mará vedis ca- 
da un año, contados desde el dia q' Vosfícieredes ala Vela destos nues- 
tros Reynos para continuar la dicha población econquista, los cuales vos 
Gan de ser pagados de las rentas e derechos á nos pertenecientes en la 
dichas tierras, quanssi haveis de poblar: del cual salario aveis de Pagar 
en cada un año Vn alcalde mayor, diez escuderos é treinta piones, éün 
medico e Un boticario el cual salario vos ha de ser pagado por los 
nuestros oficiales de la dicha tierra. 

3. a Otro si: vos facemos merced del Titulo de n tro - adelantado de la 
dicha probincia del Pirú e anssi mismo del oficio de alguacil mayor 
della,todo ello por los dias de V tra - vida. 

4. a Otro si Vos doy licencia para que con parecer e acuerdo de los di- 



CAPITULO II. 13 

chos nuestros Oficiales podáis facer enLas cllias Tierras e provincias del 
Pirú hasta cuatro fortalezas en las partes e lugares que mas Convenga, 
pareciendo á Vos e á los de Los nuestros Oficiales ser necesarias para 
Guarda e pacificación de las dichas Tierras, e Vos farémerced de las te- 
nencias dellas para Vos e para los herederos e sucessores Vros, Uno en 
pos de otro, con salario de setenta e sinco mili mrs en cada unaño poi- 
cada una de las fortalezas queanssi estuvieren fechas, las cuales aveys 
de facer á Vtra costa sin que nos ni los Reyes que después de nos vinie- 
ren, seamos obligados á vos lo pagar al tiempo queanssi lo gastaredes. 
Salvo dende encinco años después de acabada la tal fortaleza, pagán- 
doos en cada un año después de los dichos cinco años, La quinta parte 
de lo que montare el dicho gasto de los frutos de la dicha tierra. 

5. a Otro sí Vos facemos merced para ayuda de Vra costa de mili du- 
cados en cada un año por todos los dias de vra Vida de las Rentas de 
las dichas tierras. 

6. a Otrosi es de nuestra merced, acatando la buena vida y Doctrina 
de la persona del dHo Don Fernando de ruque, dele presentar an tro - 
muy santo Padre por Obispo de la ciudad de Tumbes quees en la di- 
cha Provincia y gobernación del Pirú, con los Límites e Diócesis que 
por nos, con authoridad apostólica leserán señalados: e entretanto que 
vienen las bulas del dH° Obispado le facemos protector Universal de 
todos los yndios de la dicha provincia con salario de mili ducados En 
cada un año, pagados de nuestras rentas de la dicha tierra, intertanto 
hay Diezmos Eclesiásticos de que se pueda pagar. 

7. a Otro si por cuanto nos avedes suplicado por vos en el dh° nombre 
vos ficiese merced de algunos Vasallos en las dichas tierras, e al presen- 
te lo dexamos de Haser por no tener entera Relación dellas, es nuestra 
merced que intertanto queenformados proveamos en ello lo que a nues- 
tro servicio e alenmienda esatisfaccíon de vuestros trabajos e servicios 
conviene, Tengáis la ventena parte de todos Los productos que nos tu- 
viéremos cada unaño en la dicha tierra, con tanto que no exceda de 
mili e quinientos Ducados: los mili para vos el dicho capitán Pizarro é 
los quinientos para el dHo Diego de almagro. 

8. a Otrosí hacemos merced al dicho capitán Diego de almagro de la 
tenencia de la fortaleza queay uhobiese en la dicha ciudad de Tumbes 
que es en la dicha provincia del Pirú, con salario de cien mil maravedis 
en cada Vn año, con mas doscientos mil maravedis de ayuda de Costa, 



U HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

iodo pagado de las rentas de las dichas tierras de las cuales adegozar 
desde el tlia en que vos el dicho Francisco Pizarro llegaredes a la dicha 
tierra, aunque el dicho Almagro se quede eu Panamá ó en otra parte 
que leconvenga: e le facemos orne fixo dalgo para que goze de las gonr- 
rase preeminencias que los orne tixo dalgos pueden e deben gozar en 
todas las \ ndias, yslas ó tierra firme del mar Océano. 

( .). :l Otrosi mandamos que las dichas jaciendas e tierras e solares que- 
teneis en la dicha tierra firme llamada Castilla deloro e vos están da- 
das como á Vecino della, las tengáis é gozeis é hagays dellas lo que 
quisieredes, eporbien tubieredes conforme alo que tenemos Concedido 
eotorgado á los vecinos de la dicha tierra firme, en lo que toca á los 
indios e naborías que tenéis e Vos están encomendados; es nuestra 
merced e voluntad e mandamos los tengáis Y gocéis e Vos sirváis de 
ellos, e queno vos serán quitados ni removidos por el tiempo que nues- 
tra voluntad fuere. 

10. Otrosi concedemos á los que fueren á poblar la dicha tierra, que 
en los seis años primeros siguientes desde el dia de la data desta ena- 
delante, e que del oro que se recojiere en Las minas nos paguen el 
Diezmo; e cumplidos Los dichos seis años Paguen el noveno, eanssi 
decendiendo en cada un año fasta llegar al quinto: Pero del oro e de 
otras cosas que se hobiesen de rescate ó cavalgadas ó en otra qualquier 
manera, desdeluego nos han de pagar el quinto de todo ello. 

11. Otrosi franqueamos á los Vecinos de la dicha Tierra por los di- 
chos seis años e mas, quanto fuere nuestra voluntad, de almoxarifas- 
go de todo lo que llevaren para proveymiento eprovision de sus cassas, 
con tanto que no sea para lo vender, e de lo que Vendieren ellos 
eotras qualesquier perssonas mercaderes e tratantes anssimesmo lo fran- 
queamos por dos años tansolam te . 

12. ítem prometemos que por termino de Diez años e mas adelan- 
te gasta queotra esosa mandemos encontrario, no inponemos á los Ve- 
cinos de las dichas Tierras alcavala ni otro tributo alguno. 

13. ínter concedemos á los dichos Vecinos 6 Pobladores que le sean 
dados por vos los solares e Tierras convenientes a sus personas con- 
forme á lo que sea fecho e se fase en la dicha ysla española, e anssi mes- 
ii io Vendaremos poder para que en nuestro nombre, durante el tiempo 
de vuestra gobern on , hagáis laencomienda de los yndios de la dicha 



CAPITULO H. 15 

tierra, guardando enellas las ynstrucciones y hordenangas que vos se- 
randadas. 

14. Iten asuplicacion vuestra, hacemos nuestro Pilotomayor del mar 
del sur á Bartolomé Ruiz con setentaecinco mili maravedís de salario 
en cadaunaño pagados de la Renta de la dicha Tierra de los quales ha 
de gozar Desde el dia que le fuere entregado el titulo que deello lemán - 
daremos dar; en lasespaldas se ascmtaráel juramento esolemnidad que- 
hadehazerantevos, é otorgado antee scri vano, anssi mesmo daremos Tí- 
tulo de Escrivano del número e del concejo de la dicha Ciudad de 
Tumbes, aun hixo del dicho Bartolomé Ruiz siendo avil e suficiente pa- 
raello. 

15. Otrosí, somos contentos e nos plaze quevos el dicho Capitán Pi- 
zarro quantonuestra merced e voluntad fuere, tengáis la gobernación y 
administración de los yndios de la nuestra ysla de flores quees cerca de 
Panamá, egoceys para vos epara quienvos quisiere des detodos los apro- 
vechamientos que hoviere en la dichaysla, anssi de Tierras como de so- 
lares e montes e arboles é mineros epesqueria de perlas, contanto que- 
seays obligado por Razondello adarnos e alosnues tros oficiales de Castilla 
del oro, en cada miaño délos que anssi fuere nuestra voluntad que vos 
la tengáis, Ducientos mili maravedís, emas el quinto de todo el oro eper- 
las que encualcuier manera epor qualquier persona se sacaren enladi- 
chaysla deflores, sindescuento alguno, con tanto que los dichosyndios 
deladichaysla deflores no los podáis ocupar en lapesqueria de lasperlas ? 
ni en las minas del oro, ni enotros metales sino en las granjerias eapro- 
vechamiento de la dicha tierra, paraprovision emantenimiento deladi- 
chavuestra armada edemas queadelante ovierdesdefaser para la dicha 
Tierra; epermitimos que si vos el dicho Francisco Pizarro LLegado a 
Castilla del oro dentro de Dosmeses luegosiguientes declarades ante el 
dicho nuestro gobernador e Juez de Residencia que alli estubiere, que 
no vos querays encargar de la dicha ysla de Flores, que ental caso no 
seáis tenido eobligado anospagar por Razondello los dichos ducientos 
mili maravedís, e que se quede para nos la dicha ysla como agoralate- 
nemos. 

16. Itenacatando lo mucho queanseruido en el dicho viaje é descubri- 
miento, Bartolomé Ruiz, é Cristóbal de Peralta, é Pedro de Candia, é 
Domingodesoria luces, e Nicolás de Rivera, é Francisco de Cuellar, é 
Alonso de Molina, é Pedro Halcón, é Garcia de Xerez, é Antón de Car- 



18 HISTORIA DE LA OROGRAFÍA DEL PERÚ. 

rion, e Alonso Briceño, é Ríartin de Paz, e Joan de la Torre, eporque- 
vosmelosnplicastis e pedistís por merced, es nuestra merced e Voluntad 
deles facer merced como por ia presente lo facemos alosquedellos no sean 
fidalgoa notorios de solar conocido, en aquellas partes, eque enellas e 
entodaslas nuestras indias, yslas etierrafirme del mar occeano, gocen 
de las preeminencias e Livertades e otras cossas de que deven go- 
zar e son guardadas alos fijo dalgos notorios desolarconocido destos 
nuestros Eternos, calos que délos sussodichos son fidalgos, quesean ca- 
valleros de espuelas doradas, dando primero la información que en tal 
casso se Requiere. 

17. Iten vos facemos merced de veinticinco yeguas, e otros tantos 
caballos de los que tenemos en la ysla de Xamaica, é nolos gabiendo 
. guando los pidieredes no seamos temidos al precio dellos, ni otra 
cossa porrazon dellos. 

18. Iten vos fasemos merced de trecientos mili maravedís pagados 
en castilladeloro para la artillería e munición que aveis delleuar á la 
dicha Provincia del Pirú; llevando fee de los nuestros oficiales de la 
cassa de Sevilla, de las cossas que ay com rates, edelo que vos cos- 
tó contando el interés e cambio dello; emas vos fare merced deotros 
Ducientos ducados pagados en Castilladeloro para ayuda delacarreto 
de la dicha artillería e municiones é otras cossas vuestras desde el nom- 
bre de Dios ala dichamar del sur. 

19. Otrosi vos daremos licencia como por la presente vos La da- 
mos, para que de los nuestros Reinos ede Reyno de Portugal e yslas de 
Cavoverde,ó de donde Vos o quien vuestro poder obiere cuisieredes e 
por bien Tuvieredes podáis passar epasseis aladichatierra de vuestra 
governacion cincuenta esclauos negros, en queaya alómenos el tercio 
dejembras, libres de todos derechos anospertenecientes, con tantoque 
silos dexaredes todos oparte dellos en las yslas españolas Sant Juan 
a nl>a c santiago, o en castilla deloro ó en otra parte alguna; losquede- 
llos assi dejaredes sean perdidos ó aplicados, epor la presente los apli- 
camos anuestra camaraefisco. 

20. Otrosi que aremos merced e limosna al hospital que se ficiere 
en la dicha tierra para ayuda e Remedio de los Pobres que alláfueren, 
de cienmill maravedís librados en las penas aplicadas de la cámara de 
la dicha Tii na; anssi mismo a Vuestro pedimento, e consentimiento de 
los primeros pobladores de la dicha tierra decimose faremos merced co- 



CAPITULO II. 17 

rao por la presente fasernos á los hospitales de la dicha tierra de los 
derechos de la escubilla y Relaves que obieren en las fundiciones que 
enellasficieren edello mandaremos dar nuestra provisión en forma. 

21. Otrosi decimos quemandaremos comoporlapresente mandamos 
que ayan eresidan en la Ciudad de Panamá ó donde por vos fuereman- 
dado, un carpintero é Vn calafate, ecada uno dellos tengadesalario trein- 
tamill maravedis en cada Vn año, dende que comensaren á Eecidir en 
la dicha Ciudad, ó dondecomo dicho es vos les mandaredes, los quales 
les mandaremos pagar por los nuestros oficiales de la dicha tierra de 
vuestra governacion, cuanto nuestra voluntad e merced fuere. 

22. Iten quevos mandamos dar nuestra Provisionenforma paraque en 
la dicha costa del mar del Sur, podays tomar qualesquier navios que 
gubieredes menester, de consentimiento de sus dueños, para los viajes 
que obieredes de Faser á la dicha tierra, pagando á los dueños de los 
tales navios el flete que justo sea, no embargante que otras personas los 
tengan fletados para otras partes. 

23. Anssimismo que mandaremos é Por la presente mandamos ede- 
fendemos que de los nuestros Reynos novayan nipassen alas dichas 
Tierras ningunas personas de las projividas que nopuedanpassar á aque- 
llas partes; so las penas contenidas en las leyes ordenanzas coartas nues- 
tras que cerca de estopornos é por los Reyes Católicos estandadas, ni 
letrados ni procuradores para usar de sus oficios. 

24. Lo cual todo que dicho es, ecada cossa, eparte dellas vos conce- 
demos con tanto que vos el dicho capitán Pizarro seays temido eobliga- 
do de salir destos nuestros Reynos con los navios,eaparejos,emanteni- 
mientos,eotras cossas que fueren menester para el dicho viaje e pobla- 
ción: con Ducientos e cincuenta gombres los ciento e cincuenta de estos 
nuestros Reynos e otras partes no projividas, e los ciento Restantes Po- 
dáis lleuar de las Yslas e Tierrafirme dehnaroceano , contanto que de la 
dicha Tierrafirme llamada Castilladeloro no saqueys mas de Veinte hom- 
bres sino fueren de los que en el primero y segundo Viajo que vos ficis- 
tis a la dicha tierra del Piró, se hallaron con vos; por queaestos damos 
licencia que puedan ir con vos libremente, lo qual ayays de cumplir des- 
de el dia de la datta desta, gasta seis meses primeros siguientes ala lle- 
gada á la dicha Castilla deloro; e llegado á Panamá seays tenudo depro- 
seguir el dicho Viaje a facer el dicho descubrimiento e población dentro 
de otros seis meses luego siguientes. 

EL FEKÚ— Tomo II. 



18 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

25. Tumi concondicion que cuando salieredes de los nuestros Eeynos e 
llegaredes á la dicha Provincia del Pirú,ayays ele llevar e tener con vos 
¡i los oficiales de nuestra acienda que por nosestan e fueren nombrados, 
eanssi mesmo las personas Relijiosas e eclesiásticas que por nos serán 
señaladas para instrucción de los indios e naturales de aquella Provin- 
cia, .1 mustia santa fee católica, con cuyo parecer e no sin ellos habeys 
de larca- la conquista e descubrimiento e población de la dicha tierra; a 
los quales Religiosos habéis de dar e pagar el flete e matalotajes e los 
otros mantenimientos necesarios conforme ásus personas, todo á vues- 
tra costa sin por ello les llevar cossa alguna durante la dicha navega- 
cion;lo quaJ mucho vos encargamos que anssi hagays, e complays e co- 
mo cossa del servicio de Dios e nuestro, porque de lo contrario nos ten- 
dremos de vos por deservidos. 

20. Otrosí con condición que en la dicha pacificación e conquista e 
población c tratamienro de los dichos yndios en sus personas e bienes, 
seáis tenudos e obligados de guardar en todo e por todo lo contenido en 
las ordedanzas e Instrucciones que para esta tenemos fechas e se ficie- 
ron, e vos serán dadas en la nuestra carta e provisión que vos mandare- 
mos dar para la encomienda de los dichos yndios. 

E compliendo vos el dicho capitán Francisco Pizarro lo contenido en 
este assiento,entodo lo que avostoca eincumbe de guardar e cumplir,pro- 
metemos e Vosasiguramos por nuestra palabra Real, que de agora ede- 
aqui adelante vos mandaremos guardar e vos será guardado todo lo que- 
anssi vos concedemos, e vos facemos merced á Vos e á los pobladores 
tratantes en la dicha tierra: para ejecución e cumplimiento dello, vos 
mandaremos dar nuestras cartas e provisiones particulares que conven- 
gan e menester sean, obligándoos vos el dicho Capitán Pizarro primera- 
mente ante el escribano público, de guardar e cumplir lo contenido en- 
este assiento que avostoca como dicho es. = Fecha en Toledo á Veinte e 
seis do Jullio de mili e quinientos e Veinte e nuebe años = Yo la Reyna 
= Por mandado de su magestad = Juan Vasqucz.» 

1531. — De regreso Francisco Pizarro á Panamá con la autorización 
apetecida y honoríficos títulos concedidos por el gobierno español , pen- 
só (ii realizar luego su atrevido plan. 

Lista la expedición se embarcó Pizarro con los suyos en Enero de 
1531 , dirigiéndose nuevamente á la costa del Perú. 

Después de desagradables incidentes con los Indios de la Isla Puna , 



CAPITULO H. 19 

llegó por segunda vez á Tumbez para entrar en el interior del Perú , que 
debia ser teatro de hechos heroicos , pero también de horribles crímenes 
y sangrientas escenas de depredación. 

1532. — Viaje de los españoles desde Tumbez hasta Cajamarca. — En 
Mayo de este año dejo Pizarro la población de Tumbez , y siguiendo su 
marcha hacia el Sur descubre en la orilla de un rio el pueblo de Poe- 
chos / el que hoy no existe , hallándose en su lugar la hacienda del mis- 
mo nombre. 

Este lugar corresponde al valle llamado por Garcilaso de Puchiu Su- 
llana 2 conquistado por el Inca Huaynacapac, siendo este doble nombre 
de Puchiu Sullana , el de dos lugares situados en las márgenes del rio 
la Chira : la hacienda de Poechos y la población de Sullana que existen 
aun en la actualidad. 

Con motivo de facilitar la descarga de un buque que habia llegado de 
Panamá con mercaderías , sale Pizarro del referido pueblo y siguiendo 
el curso del rio en dirección hacia el mar , llega al lugar donde vivia el 
cacique Lachira , 3 en el que actualmente se halla la hacienda asi llamada. 
Este nombre se aplica también al caudaloso rio que tiene su origen en 
la Eepública del Ecuador , y que después de haber bañado los fértiles ter- 
renos del hermoso valle donde se hallan dichas haciendas , desemboca 
en el Pacífico pocas leguas hacia el Norte de Payta. 

De la Chira pasó Pizarro donde vivia otro cacique llamado Almotaxe 4 , 
cuyo nombre modificado en el de Amotape lo lleva actualmente un pue- 
blo situado un poco mas abajo de la hacienda La Chira y en la orilla del 
mismo rio. 

Allí castiga á los caciques Lachira y Almotaxe , por haber atentado 
contra la vida de algunos españoles que se habian hecho fuertes en un 
templo llamado por los Indios Guaca 5 , sobre cuyas ruinas se levanta hoy 
el bonito pueblo que se conoce con el nombre de Huaca , y que se ha- 

i El historiador Xerez (Conquista del Períi por Barcia pág. 185) indica á este pueblo con el nombre 
de Puechio ; sin embargo en la tabla alfabética que acompaña la obra dice Pucchio 6 Poechos. 

2 Garcilaso, — Comentarios reales. — Libro IX , Cap. n. 

3 Herrera Historia general de los Lechos de los castellanos etc. — Decada IV , Libro IX , Cap. II. ) 
da á este lugar el nombre de Chilaylo aplica á todo el valle con la denominación de Provincia de 
C liilu. 

4 Xerez. — Conquista del Perú , por Barcia. — Tomo IH , pág. 186, 

5 Herrera. — Decada IV , Libro IX, Cap. II. 

Garcilaso aunque no señala este lugar , en una introducción á sus Comentarios con el título de 
Advertencias acerca de la lengua general de los indios del Perú , dice que en esta lengua falta la letra g 
y todas las palabras que llevan esta letra en español las escribe con h, de manera que el nombre antiguo 
de este lugar debe ser Huaca como se escribe hoy y no Guaca. 



M HISTOIÜA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Ha situado en la orüla del rio á pocas cuadras de la hacienda La Chira. 

De regr< bo al puerto, viendo la fertilidad y abundancia de aquellos lu- 
gares, tunda Pizarro en la ribera del rio La Chira la primera población 
que llamaron San Miguel, donde se erigió también el primer templo ca- 
tólico en el Perú. Para esto escogió el sitio llamado entonces Tanga- 
rara ' situado en la orilla derecha del rio, un poco mas arriba del actual 
pueblo do la II naca, casi en el mismo punto donde existe hoy la her- 
niosa hacienda de Tangarará, en cuyas inmediaciones se observan to- 
davía restos de una antigua acequia y ruinas de construcciones de aque- 
lla .pora. 

En Setiembre del mismo año 1532 salió Pizarro de San Miguel , y 
después de haber atravesado el rio La Chira en balsas continuó su mar- 
cha descubriendo al cabo de tres dias el valle de Piura, adonde mas tar- 
do (on motivo de la insalubridad del clima del lugar de San Miguel, 
se traslado dicha población la que recibió por este cambio el nombre 
de San Miguel de Piura. 

En el valle de Piura fueron los españoles á hospedarse en un lugar 
llamado Pabor 2 donde vivia un cacique , y en el que se halla en la actua- 
lidad la bella hacienda de Pabur , situada en la orilla izquierda del ño 
de Piura. 

Estando en Pabor , Pizarro tuvo noticia de que en un pueblo llamado 
Caxas , situado solamente á dos jornadas de camino, habia tropa del Inca 

3 

Atahualpa. De alli despachó Pizarro un capitán al pueblo de Caxas 
dándole al mismo tiempo orden que pasase á pacificar también el pue- 
blo de Guancabamba. 4 



i El historiador Herrera Decada IV , Libro IX , Cap. II. ) llama á este valle de Tangarala. 

2 Herrera (Dec. V, Libro I, Car; III.) escribe Pabor ; Xerez (Conquista del Perú) dice Pavor nombre 
que está mas en armonía con la lengua indígena , la que según Garcilaso carece de la letra b. 

3 Garcilaso (Comentarios reales. — Parte 1 R , Libro VHI , Cap. IV.) cita á este lugar con el nombro 
de Cassa , como una de las tres provincias reducidas por el Inca Tupac Yupanqui después de la conquis- 
ta de la de Huancapampa (hoy Huancabamba.) 

En la actualidad no existe , en esta parte , pueblo alguno llamado Caxas ; pero con el nombre de Ca- 
jas , que es como debería escribirse siguiendo la ortografía actual , se conoce una parcialidad do Indios , 
situada entre el alto de la población de Huancabamba y las estancias ds Jumbe y Sapalache. 

4 Como el mismo pueblo llamado por Herrera ( Dec. V, Libro 1. Cap. IH. ) Guacabamba, es indicado 
por Xerez Conquista del Perú, p,1g. 188 ) con el nombre de Guacamba , podría creerse que no cor- 
responde á la actual población de Huancabamba ; pero el antiguo historiador Cieza de León (Chronica 
del Perú, Cap. LVII.) no deja duda á este respecto, pues escribe este nombre con mas exactitud cuando 
dice : ta i" ndo </<; C'n.ras se va hasta la provincia de Guancabamba. 

Es digno de notarse que la Chronica de Cieza de León que ha sido impresa en 1553 , da sin embar- 
go los nombres de los distintos lugares del Perú casi idénticos con los que tienen actualmente. Este 
autor por lo que he podido juzgar es muy concienzudo y digno de toda confianza. 



CAPITULO II. 21 

Este lugar se conocía antiguamente con el nombre de Huancapampa ' 
y actualmente lleva el de Huancabamba ; nombre que se aplica hoy tam- 
bién á toda una provincia del departamento de Piura , situada en la 
vertiente oriental de la Cordillera. 

Mientras Hernando de Soto cumplia la misión que le liabia confiado 
Pizarro , éste continuó la marcha al siguiente dia al pueblo de Zaran 2 
en cuyo lugar se halla actualmente la hacienda llamada Serran, situada 
mas arriba de Pabur en la orilla izquierda del mismo rio que baja á 
Piura. 

Ya de regreso Hernando de Soto de su expedición á los citados pue- 
blos, donde liabia encontrado buenos edificios y fortalezas de piedra la- 
brada, siguió el valeroso Pizarro su viaje hacia el lugar donde residía 
en aquella época el soberbio y poderoso Inca. 

Después de tres dias de marcha por despoblado sin hallar otra agua 
que la de una pequeña fuente « llegó, dice el historiador Xerez , 3 á una 
« Plaza cercada en la cual no halló Gente : súpose que es de un Cacique , 
« Señor de un pueblo , que se dice Copiz , que está cerca de allí en un 
« Valle , i que aquella Fortaleza está despoblada , porque no tenia Agua.» 

Muy difícil seria el saber á que lugar corresponde hoy el antiguo pue- 
blo de Copiz , que se cita , si no se mantuviera hasta el presente la tra- 
dición del nombre de Copiz entre los Indios de la actual población de 
Olmos ; tradición que se remonta tal vez á una época muy anterior á la 
conquista y explicaría hasta cierto punto la existencia de la fortaleza 
que los españoles hallaron despoblada por falta de agua. 

En efecto , entre los Indios del pueblo de Olmos no solo se conserva 
vivo en la memoria el nombre de Copiz , sino que en su iglesia hay dos 
estatuas conocidas con los nombres de San Francisco de Copiz y Santo 
Domingo de Olmos , cuyos nombres ( Copiz y Olmos ) recuerdan los de 
dos parcialidades de Indios , que han ocupado en otro tiempo el terreno 
que está ahora despoblado ; pues existe ademas la tradición de que la 
escasa agua de que hacían uso venia continuamente retirándose , de ma- 
nera que los Indios tenían que trasladar sus casas , siguiendo por decir- 
lo así el agua que se les iba huyendo. 



i Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte I a , Libro VIH, Cap. III. 

2 Xerez. — Conquista del Perú, edición de Barcia, Torno III, pág. 188. 
Herrera." — Decada V, Libro I, Cap. IIL 

3 Xerez. — Historia de la Conquista del Perú, por Barcia. — Torno HI, pág. 189. 



1I1ST0KIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Ahora mismo el agua que sirve á los habitantes de Olmos para sus 
necesidades dista como una legua uV la población. 

Siguió Pizarro el siguiente dia su camino, por terreno muy escaso 
de agua hasta llegar al pueblo de Motupe, antiguamente llamado Mutupi, 1 
donde descansó cuatro días. En seguida continuando dos jornadas por 
valles habitados \ otra por desierto arenoso, llegó á otro valle bien po- 
blado por el cual pasa un rio , y como este rio estaba muy crecido, el 
gobernador Pizarro hizo cortar arboles con los que hicieron tres ponto- 
nes , por medio de los cuales pasaron á la otra banda y fueron á alojarse 
en una fortaleza. 

Aunque ningún historiador cita el nombre de este rio, no queda du- 
da alguna que es el de Lambayeque; lo que se puede deducir tanto por 
su posición al Sur de Motupe , cuanto porque todos los demás rios que 
bañan aquella región tienen muy pequeña cantidad de agua. 

Ademas basta seguir el camino llamado del Inca , del que existen to- 
da via largos trechos muy bien conservados , para ver que desde el pue- 
blo de Motupe se dirigia hacia la hacienda de la Viña; de esta á la de 
Batan-grande y de allí para el rio de Lambayeque por los terrenos de la 
hacienda de Pátapo. 

En cuanto á la fortaleza donde fueron á alojarse los españoles después 
de haber pasado el rio, existen sus ruinas en los terrenos de la actual 
hacienda de Pucalá , situada en el áugulo formado por el rio de Lam- 
bayeque y la antigua acequia de Lémepe , hoy rio de Eten. 

El mismo nompre de Pucalá parece ser una modificación de la pala- 
bra Pucará , que en lengua quechua quiere decir Fortaleza. 

Esta fortaleza y un gran pueblo pertenecia á un cacique llamado 
Cinto , como aparece de las siguientes palabras del historiador Xerez 2 
« i dijo que el cacique Señor de aquel pueblo y Fortaleza adonde estaban 
« se llama Cinto.» 

Aunque no existe hoy pueblo alguno que lleve el nombre de Cinto , sin 
embargo no es desconocida esta palabra, aplicándose en el dia á una par- 
cialidad de Indios del valle de Chiclayo, lo que da á conocer que el an- 



i ( la) cilaso. — Comentarios reales. — I a parte, Libro IX, Cap. IJ. 

Berrera (Decada V, Libro 1, Cap. III) y Xerez (Conquista del Períi , pág. 189) llaman á este pue- 
blo Mular ; peí León (Chronica del Perd.— Cap. LXVII.) y el historiador moderno Prescott 
Olí toria de la Conquista del Perú) lo indican con su verdadero noml n¡ de Muí upe que tiene actual- 
mente. 

2 Xerez. — Conquista del Perú, por Barcia. — Tomo Ul, pag. 190. 



CAPITULO II. 23 

tiguo pueblo del cacique Cinto corresponde á la actual población de 
Cliiclayo. x 

Habiendo descansado unos pocos dias en el valle de Cinto (hoy Clii- 
clayo ) , siguió Francisco Pizarro y su comitiva , caminando otras tres 
jornadas , al cabo de las cuales llegó al punto donde se apartaba el ca- 
mino que seguía á Chincha por los llanos de la costa del que conti- 
nuaba por la región de la sierra hasta Cajamarca. 

Aunque los historiadores no indican el nombre del lugar donde se 
dividían los caminos , basta haber andado por aquella parte del Perú 
para poder determinar con precisión el indicado punto. Con efecto exis- 
ten todavía trechos del antiguo camino de los Incas , que se conservan 
tan limpios que parecen acabados de barrer; pero lo que los distingue 
á primera vista son los restos de paredes situados en ambos lados , de 
manera que el camino , queda como encerrado y tiene el aspecto de un 
largo corredor. Donde faltan las paredes en los costados se observa á 
veces una serie de piedras en ambos lados , dispuestas en linea tan 
recta que parece tirada ú cordel. Vense allí innumerables cerritos ó 
morros artificiales llamados en el pais Huacas , alguno de los cuales por 
la cantidad de huesos humanos que se hallan enterrados , se podrían 
creer panteones , y otros por sus dimensiones , forma y posición parecen 
fortines. 

Todos estos restos sirven como de postes para trazar la dirección del 
antiguo camino de los Incas , el que , como hemos dicho ya , llegaba al rio 
de Lambayeque atravesando los terrenos de la actual hacienda de Pa- 
tapo. 

En seguida pasando por la fortaleza cuyas ruinas se ven en la hacien- 
da de Piicalá , atravesaba el rio de Eten, para continuar dicho camino 
al valle de Saña , donde se dividía el que iba por la sierra á Caja- 
marca. 

Aquí fué donde Pizarro lleno de fó en el buen resultado de su teme- 
raria empresa , siguió resueltamente el difícil y áspero camino que con- 
ducía á Cajamarca en vez del cómodo y llano de la costa , como se lo 
aconsejaban algunos de sus compañeros. Internóse pues en el pais di- 
rigiéndose hacia la cordillera. 

Llegados al pie de escarpados cerros , subieron con indecible dificultad 

i Garcilaso hablando de la conquista que hizo el Inca Huaina Capac de diez valles de la Costa, cita 
este con el nombre de Cintu. (Comentarios reales — 1" parte, Libro IX, Cap. II.) 



1 lis roí; IA DE LA geografía del perú. 

por una inclinada sonda donde costaba mil trabajos hacer pasar los ca- 
ballos, alcanzando por fin una fortaleza cercada de piedras que defen- 
día este peligrosísimo paso. 

Muy difícil es sabor el punto por donde este puñado de entusiastas 
conquistadores atravesaron la cordillera para ir á Cajamarca , porque 
ninguno de los historiadores cita el nombre de los lugares y pueblos 
por donde pasaron. El mismo prolijo y minucioso historiador Herre- 
ra , parece que en esta parte haya copiado á Xerez , pues las dos narra- 
ciones difieren muy poco. Sin embargo por el conocimiento que tengo 
de todos los pasos de la cordillera que conducen de la costa á Cajamar- 
ca , sea por la via de Trujillo , sea por la quebrada del rio de Qucquete- 
peque , ó por la de Saña; y por la descripción del camino que dan Xe- 
rez y Herrera , puedo casi asegurar que Pizarro siguió su marcha por 
la quebrada de Saña donde dejó el camino de la costa, subiendo á la 
sierra por el que pasa por la actual hacienda de Nanchó. 

Con efecto , solo por este lado se levantan luego de la costa unos em- 
pinados cerros, á cuya cumbre se sube por un camino que tiene trechos 
bastante inclinados formando á veces escalones; siendo en esto confor- 
me con la descripción que da Xerez ' el que hablando de este camino di- 
ce : « Con este concierto comenzó á subir el Gobernador ( Francisco Pi- 
t zarro); los Caballeros llevaban sus Caballos de diestro, hasta que á 
« medio Dia llegaron á una Fortaleza cercada, que está encima de una 
« Siena , en un mal paso , que poca Gente de Christianos se guardaria 
• á una gran Hueste , porque era tan agro , que por partes havia que su- 
i bian como por Escaleras , i no havia otra parte por dó sudir , sino por 
« solo aquel Camino. Subióse este paso, sin que alguna Gente lo de- 
" Pendiese : esta Fortaleza está cercada de Piedra , asentada sobre una 
' Sierra, cercada de Peña tajada.» 

Otra de las pruebas de que los conquistadores fueron á Cajamarca por 
camino la tenemos también de la existencia de la fortaleza tal co- 
mo la describe el citado historiador, y sobre lo cual daremos aquí una 
breve noticia. * 

• Xerez. — Conquista del Perú, por Barcia.— Tomo III, pág. 191. 

I sobre la fortaleza y otras ruinas cuyos restos existen cerca di Paucal, en los terrenos do 

la hacienda de Nanchó , me lian sido proporcionados por el laborioso Naturalista D. Constantino Yels- 
cki ; el que hallándose en dicha hacienda colectando plantas y animales, de aquella particular región, 
tnvo ocasión de observar las nu ruinas del tiempo de los Incas , que se hallan diseminadas en 

el extenso territorio de la citada hacienda. 



CAPITULO II. 25 

Saliendo de la hacienda de Nanchó para ir á Paujal que dista unas 5 le- 
guas , se marcha una legua en la orilla derecha del riachuelo que haíía 
la quebrada , en cuyo trayecto se observan numerosos restos de edificios 
cuadrangulares , no muy grandes , que los mismos habitantes del lugar 
consideran como pertenecientes á algún pueblo de los gentiles. I Siguien- 
do el camino después de haber pasado el riachuelo , á un poco mas de 
400 pies de altura sobre el nivel del mar , se notan vestigios de un anti- 
guo edificio entre los arbolillos de Taya ( Coultcria tinctoria ) , y luego el 
camino se hace mas parado y dificultoso para las bestias , principalmen- 
te en la última parte , para llegar al sitio llamado Trigal. Desde el pun- 
to de Trigal para adelante el camino va siempre empeorando , pues el ter- 
reno se eleva bruscamente y por trechos se encuentran grandes piedras 
que dificultan la marcha , formando como escalones donde las bestias 
no bajan sino á saltos. 

Entre Paujal y la abra 2 se observan en el camino como en el monte 
unos restos de antiguos edificios; pero llama la atención el promonto- 
rio situado á la izquierda del abra , el que cubierto en gran parte de 
ruinas se halla cortado en barranco por tres lados , que hace ver clara- 
mente aun por su posición dominante haber sido este un lugar fortifi- 
cado 3 que servia para la defensa. Casi en todo el largo de la parte 
delantera se levanta perpendicularmente una muralla de piedra del alto 
de tres hombres poco mas ó menos ; distinguiéndose en ciertas partes , 
elevarse la muralla sobre la superficie del promontorio por medio de 
una verdadera pared de piedra , de la que hay partes bien hechas y par- 
tes no muy acabadas , como si fuesen construidas apresuradamente. 

Una pared del alto de dos hombres y construida con piedras atraviesa 
el promontorio, el que en este punto tendrá unos 30 pasos de ancho ; 
y mas hacia el abra se encuentran los cimientos de algunos edificios , en- 
tre los cuales se hacen notar los restos de un edificio cuadrado construi- 
do con piedras perfectamente labradas. Cada lado de este edificio mide 
de 12 á 15 pasos ; las paredes que se notan actualmente son bajas, sien- 
do formadas de una sola serie de piedras ; pero al rededor se ven dise- 
minadas muchísimas y según parece este edificio no estaba acabado. 

1 En varias partes del Perú se indican con el nombre de Gentiles á los antiguos habitantes del pais, 
anteriores á la conquista hecha por los españoles. 

2 En muchas partes del interior del Perú se da el nombre de abra al punto mas elevado del camino, 
donde este atraviesa alguna cadena de cerros ó cordillera , para pasar de una quebrada á otra. 

3 Los habitantes tienen la estraña creencia de que este lugar era un ingenio para moler minerales. 

EL PERÚ.— TOMO II. 4 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

En la parte 'terminal del promontorio, que es la mejor defendida y 
para entrar a la cual os preciso escalar la pared transversal, se encuen- 
tran desde esta ultima hasta cerca de la punta, mas de diez divisiones 
que forman eminencias transversales, que servían tal vez de trincheras, 
y de las que la ultima está , como la gran pared que defiende la entrada, 
construida do piedras, pero mucho mas baja. Entre algunas de estas 
divisiones se distinguen restos de pequeños edificios cuadrados , al pa- 
recer , hechos de tierra. 

Dirigiéndose desde la última pared hacia la punta del promontorio , se 
baja primeramente como por una cuchilla inclinada , erizada de peñas , 
y se llega á una plazuela terminal donde se nota en la peña calcárea , 
como una rajadura que tiene la misma dirección de la cuchilla. Esta 
rajadura tiene el aspecto de un trabajo de mina aunque no se distingue 
veta alguna para creerlo tal ; podría pues ser debida á la acción lenta del 
agua , de alguna acequia que llevase este elemento á la fortaleza y termi- 
nase en aquel punto ; ó también pudiera haber sido escavada expresa- 
mente , con el objeto de engañar á los sitiadores, y escapar los sitiados 
en caso extremo , por el lado del precipicio. 

Siguiendo ahora el camino que conduce de Paucal al actual pueblo de 
San Miguel, para dirigirse á Cajamarca , se encuentra en los altos una 
acequia antigua y á la altura de 10000 pies , cerca de un pantano resto 
de una pequeña laguna , se ven numerosas ruinas de casas de piedra , 
y un grande edificio cuadrado hecho de piedra , en la misma orilla de 
la antigua laguna. 

Volviendo ahora á la marcha de Pizarro , he aqui el camino que si- 
guieron los españoles ; llegados al valle de Saña así llamado desde en- 
tonces , descansaron en un pueblo cuyas ruinas se notan á una me- 
dia legua de la actual población que lleva el mismo nombre del valle. 
En este punto dejaron el camino que seguia por la costa y continuan- 
do hacia arriba por la quebrada do Saña , llegaron , como dice el histo- 
riador Xerez , al pió de la sierra , donde reposaron un dia antes de empe- 
zar la subida. Este punto coincide perfectamente con la posición del 
antiguo pueblo , cuyas ruinas , como hemos dicho , se observan al pió de 
los cerros á una legua de la actual hacienda de Nanchó. 

Desde allí empezó la áspera subida á la fortaleza , cuya relación hemos 
reproducido textualmente ; relación que está en completo acuerdo con 
la descripción que hemos dado de las ruinas que se notan aun en la ac- 



CAPITULO II. 27 

tuaüdadj y como se puede ver, guarda completamente armonía con las si- 
guientes palabras del mismo historiador : « Allí paró el Gobernador á 

« descansar y á comer ; De allí fue el Gobernador á dormir á otro 

« Pueblo , i hizo Mensagero á los que atrás venían , haciéndoles saber , 
« que seguramente podian subir aquel paso , que trabajasen para venir 
« á dormir á la Fortaleza. El gobernador se aposentó aquella Noche en 
« aquel pueblo en una casa fuerte , cercada de piedra labrada á manera 
» de canteria etc. » 

Con efecto desde las ruinas de la población , situadas al pié de los cer- 
ros , en el trayecto de una legua desde N anchó , hay hasta la fortaleza so- 
lamente cuatro leguas , y Pizarro habiendo salido por la mañana de dicho 
lugar , debió llegar muy temprano á la cumbre donde se halla la fortale- 
za , en cuyo lugar , dice el historiador , descansó y comió para seguir 
después á dormir á otro pueblo. Ahora , como se ha visto , mas allá de 
la fortaleza , cerca de un pantano, existen todavia los restos de una pobla- 
ción con un gran edificio cuadrado ; es pues mas que probable que en 
este lugar fué donde durmió el arrojado jefe español. 

Desde este punto ya no es posible seguir con precisión el camino re- 
corrido por los españoles en su marcha á la ciudad de Cajamarca ; pues 
los antiguos historiadores no nombran un solo pueblo ó lugar , que pue- 
da arrojar alguna luz y servir de guia para trazar el itinerario. Sin em- 
bargo conocida , por lo que hemos dicho , la quebrada por la cual subie- 
ron los españoles á la región de la sierra , muy fácil será adivinar lo 
demás , tanto por la dirección del camino , cuanto por los escasos datos 
que proporciona la relación de Xerez y que repitió Herrera. 

Así , según dicho historiador , desde el punto indicado mas arriba , 
siguió Pizarro subiendo hasta un alto cerca de unos arroyos, donde ha- 
cia mucho frió , lo cual obligó á los españoles á dormir en sus toldos 
de algodón , continuando al siguiente dia el camino para ir á dormir en 
un pueblo situado en un valle. 

No es muy difícil comprender que el lugar donde pasaron la primera 
noche , fué en los altos que dividen la hoya del rio de Saña de la del rio 
Poclux, y ijue el pueblo donde fueron á dormir a otro dia debia que- 
dar en la quebrada de este último rio , tal vez en el mismo punto donde 
se halla la actual población de San Miguel. 

De allí , según el mismo historiador , « siguió el camino por la 
sierra y llegó á un pueblo de Atabaliba ( Atahualpa ) donde reposó un 



M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

dia.» Siguiendo de Ban Miguel, ó mejor del rio Poclux á Cajamarca 
se encuentra en el camino la población de San Pablo; pero por el 
nombre Bagrado que lleva se puede deducir que ha sido fundada por los 
españoles. Sin embargo, no es tampoco imposible que el pueblo de San 
Pablo haya sido fundado sobre las ruinas de otro antiguo. De todos 
modos el pueblo donde descansaron los españoles aquel dia sino exis- 
timen el mismo sitio que se halla ahora San Pablo, debió hallarse á muy 
poca distancia. 

De este último punto emprendieron su marcha los españoles y fue- 
ron , según Xerez , á dormir en un llano de sabanas , continuando al 
otro dia hasta una legua de la ciudad de Cajamarca. Siguiendo el cami- 
no desde San Pablo ó de sus inmediaciones hacia Cajamarca , se puede 
tomar sea el camino que pase por el pueblo de Chetilla, sea el de la 
hacienda de Porcon ; como el historiador dice que los españoles fueron 
á dormir en un llano de sabanas, esto es en una de aquellas elevadas 
y trias planicies tan comunes en la región de la cordillera, es mas que 
probable que hayan seguido el último camino , sin pasar por ninguna 
población. De todos modos , según resulta de la relación histórica, fué 
al otro dia cuando pasaron la Cordillera. 

He aquí pues á los incansables conquistadores pisando la cumbre de 
la cordillera , que como inmensa barrera separa las aguas de los dos ma- 
res Pacífico y Atlántico ; y helos aquí por fin pocos dias después entran- 
do, el 15 de Noviembre de 1532, ala célebre ciudad de Cajamarca , ' vís- 
pera del mas sorprendente y audaz hecho de armas que registra la his- 
toria de aquella época , en el cual unos pocos aventureros destrozaron 
en breves instantes las numerosas falanges de Indios que constituían el 
gran ejército del Inca Atahualpa. 

i Los historiadores antiguos , Cieza de León , Xerez y Herrera , escriben Caxamalca en vez de Ca- 
i rea , que es el nombre que lleva actualmente. Garcilaso en sus Comentarios reales ( Libro VI . 
Cap. XV ) indica el mismo lugar con el nombre de Casamarca. 

En cuanto á la época de la entrada de los españoles en Cajamarca, no hay acuerdo entre los dos his- 
toriadores Xerez y Herrera ; pues Xerez (Conquista del Perú , por Barcia. — Tomo HI , pág. 194) fija el 
dia con estas palabras : " Llegó el Governador á este Pueblo de Caxamalca Viernes á la hora de víspe- 
ras , que se contaron quince de Noviembre año de mil quinientos i treinta i dos. " (1532.) 

Herrera ( Decada V, Libro II, Cap. IX ) se expresa sobre el mismo asunto del modo siguiente: " Sien- 
do ia .I principio del año 1533 hallándose D. Francisco Pizarro cerca de Caxamalca determinó de 
rse en aquel pueblo. 

Sin embargo como Xerez tomó parte en la conquista con el mismo Pizarro, de quien era secretario, es 
natural que supiese con exactitud el dia de su llegada á Cajamarca ; lo que por otra parte coincide con 
la fecha que admiten los historiadores modernos como Prescott y otros, del memorable suceso de la der- 
rota y pritjion de Atahualpa que se verificó el siguiente dia, 16 do Noviembre de 1532. 




leí de; 



CASA CONSTRUIDA 

e las paredes de la de AtahualpaenCajamarcs 



CAPITULO III. 29 

Dejaré á un lado , porque no viene á mi propósito aquella escena de 
sangre y horror , aquella horrible matanza , cuya narración estremece y 

horripila á todo hombre sensible. No no recordemos aquel acto de 

negra felonia que echó un borrón sobre la caballeresca nación española 
en aquella época ; y que solo puede disculpar en algo , la ambición , la 
sed de riqueza , el fanatismo religioso , la ignorancia y las terribles cir- 
cunstancias en que se hallaron los actores de tan trágico acontecimiento. 



CAPÍTULO III. 

Viaje de Hernando Pizarro de Cajamarca á Pachacamac y descubrimiento de parte del territorio 
de los actuales departamentos de Cajamarca, Libertad, Ancachs y Lima. 

1533. 

Hallándose ya preso el desgraciado Inca Atahualpa y ofrecida la in- 
gente suma de oro y plata para su rescate , á fin de reunir con mas pron- 
titud este inmenso tesoro , ademas de despachar encargados á la opulen- 
ta capital del Imperio , esto es á la ciudad del Cuzco , convino el destro- 
nado monarca en que se enviase una expedición al famoso templo de 
Pachacamac , para recojer las valiosas piezas de oro que contenia. 

Dejemos pues al infortunado Inca y al conquistador Francisco Pizar- 
ro en Cajamarca y vamos siguiendo el curso de los descubrimientos geo- 
gráficos en el Perú acompañando al capitán Hernando Pizarro , herma- 
no de aquel en su viaje á Pachacamac. 

El documento mas precioso que sirve de guia para conocer el itinera- 
rio seguido desde Cajamarca hasta Pachacamac , es la relación del viaje 
de Hernando Pizarro , hecha por Miguel Estete que formó parte de la 
expedición. ' 

Aprovechando del minucioso conocimiento que tengo del pais , voy á 
descifrar dicho documento, dando á conocer los nombres que tienen ac- 
tualmente , los lugares citados en la narración de Estete. 

El 5 de Enero de 1533 salió Hernando Pizarro de Cajamarca con vein- 
te hombres de á caballo y algunos de á pié ; y habiendo pasado la noche 
en un caserio distante 5 leguas, llegó al siguiente dia al pueblo de 
Ichoca , que actualmente se llama Ichocan. 

1 Xerez. — Conquista del Períí por Barcia. — Tomo III, pág. 206. 



80 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Aunque este camino no es el mas corto para ir de Cajamarca á Hua- 
machuco , basta conocer la topografía del lugar y ver los restos de anti- 
guos edificios que se notan todavía en distintos puntos de este camino , 
para estar seguro de que esta, fué la ruta que tomo Hernando Pizarro en 
su expedición ; y aun podría casi determinarse el punto donde descan- 
só la primera noche , pues en el mismo camino, en los altos del actual 
pueblo de Jesús, á unas 5 leguas largas de Cajamarca, existen ruinas 
¿e aquella época. 

De Ichocan pasó á un pequeño pueblo que se conocia entonces con el 
nombre de Chuancasanga, el que actualmente no existe habiendo desapa- 
recido hasta el nombre. 

Al siguiente dia llegó Hernando Pizarro de mañana al pueblo de Gua- 
machuco, cuyo nombre, hoy se escribe de preferencia Huamachuco. " 

Esta población es actualmente la capital de la provincia de su nombre; 
que pertenece al departamento de la Libertad ; pero la población presente 
parece haber sido fundada mas tarde por los españoles , pues ademas de 
las grandes ruinas que se observan en la cumbre de un cerro situado 
casi dos leguas al N. O. de la población , y que se conocen con el nom- 
bre de Marca-Huamachuco , existen los restos de una grande población, 
en una llanura llamada Viracocha-pampa (Llanura de los señores) , si- 
tuada á menos de una legua al Norte del actual Huamachuco. 

Después de algunos dias pasados allí , continuó la marcha , yendo á 
dormir á un pueblo pequeño llamado Tambo el que no existe hoy. Pero 
como Tambo es un nombre general que se daba entonces y se usa toda- 
\i.i para designar los lugares que sirven de descanso para pasar la no- 
che ; y como por otra parte siguiendo el camino de Huamachuco hacia 
el Sur se encuentran varios puntos con ruinas , entre los cuales hay uno 
á 4 leguas de Huamachuco y otro una legua mas adelante , en la cumbre 
de la cordillera , es muy posible que uno de estos lugares se llamase 
entonces Tambo. 

De este punto siguieron los expedicionarios á un pueblo que llamaban 
Andamarca (Antamarca) y que se conoce actualmente con el nombre de 
Mollebamba. Este lugar , situado entre Mollepata y la hacienda de An- 
gasmarca , en el camino de Huamachuco , es de grande importancia en 



« Los historiadores Cieza de León , Xerez y Herrera escriben Guamachuco ; pero Garcilaso ( Comen- 
tarios reales. — Libro VI , Cap. XIV ) habla del curaca y de la provincia , que el llama Huamachucu. 



CAPITULO III. 31 

la historia antigua , porque allí es donde se cree que haya sido muerto el 
Inca Huáscar , hermano de Atalmalpa. 

Seame pues permitido hacer aquí una pequeña digresión , que puede 
arrojar alguna luz sobre este acontecimiento. 

La existencia de otro pueblo que lleva el mismo nombre de Anda- 
marca , situado á un lado del valle de Jauja, por donde pasaba el camino 
que se dirigía al Cuzco, y por el cual traían preso á Huáscar , ha hecho 
nacer alguna confusión sobre el lugar de la muerte de este infortunado 
Inca , que, según la tradición , fué arrojado al rio de Andamarca. 

El muy conocido historiador moderno Prescott ' aunque admite en 
su obra la tradición que acabo de citar , dice en una nota : 

« Los historiadores no están de acuerdo ni en el sitio ni en la clase 
« de muerte que se le dio á Huáscar. Todos convienen , sin embargo , 
« en que murió de muerte violenta por orden de su hermano. » 

Que el Inca Huáscar haya sido muerto en el camino del Cuzco á Ca- 
jamarca por los capitanes de Atalmalpa que lo traían preso y por orden 
secreta de este último , es un hecho que no admite duda y que está con- 
firmado por todos los historiadores. Queda pues por averiguar única- 
mente en que punto del camino se cometió este acto de barbarie con el 
desgraciado hermano del sanguinario Atalmalpa. 

Si escuchamos lo que dice el historiador Zarate 2 tratando de la expedi- 
ción al Cuzco de Hernando de Soto y Pedro del Barco , sabremos que « á 
« pocas jornadas de Caxamalca , toparon los capitanes y gente de Ataba- 
« liba , que traían preso á Huáscar su Hermano » — De aquí resulta que 
Huáscar estaba en camino y ya á pocas jornadas de Cajamarca , lo cual 
no se halla en desacuerdo con la tradición que señala á Andamarca (hoy 
Mollebamba ) como el lugar de su muerte. 

Si consultamos á Xerez , 3 leeemos . « Entre muchos Mensageros , 
« que venían á Atabaliba , le vino uno de los que traían preso á su her- 
« mano , á decirle que quando sus capitanes supieron su prisión , habían 
« ya muerto al Cuzco. 4 Lo que tampoco está en contradicción con lo di- 
cho , pues prueba que estaba en camino y fué muerto en su viaje. 



1 Prescott. — Historia de la Conquista del Perú. — Cap. V. 
z Zarate — Historia del Perú — Libro H, Cap. VI. 

3 Xerez. — Conquista del Perú, por Barcia, — Tomo IH, píig. 204, 

4 En aquella época llamaban con el nombre de Cuzco al Inca Huáscar, y con el de Cuzcó-viejo á SU 
padre Huayna-Capac, para indicar su oríjen, y distinguirlo de Atalmalpa que Labia nacido en Quito. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

IVro si tomamos al prolijo historiador Herrera ' vemos que los que 
no lian especificado los domas historiadores aparece claramente en su 
narración . en la mal no solo se dice que la muerte de Huáscar ha teni- 
do lugar cuando lo traían preso á, Cajamarca, sino que se verificó á poca 
distancia de lluamaelmco y en el lugar llamado entonces Andamarca , 
ionio so puede ver por las siguientes palabras: 

« Atalmalpa , Hombre astuto , i de agudo ingenio , luego mandó , que 
i matasen al Hermano; i esta orden le alcanzó mas acá de Guamachu- 
« co , en lo que llaman Andamarca. » 

Y mas adelante sigue : 

« Tero nada movió á los crueles Ministros , los qualcs , en el Eio de 
« Andamarca; le ahogaron , i echaron por ól abaxo , sin darle Sepultura.» 

Por lo que toca al nombre actual del lugar , esto es , saber si el Anda- 
marca de entonces corresponde al Mollebamba de hoy , parece que no 
cabo duda ; pues el actual pueblo de Mollebamba conocido antiguamente 
con el nombre de Andamarca se halla á poca distancia de un rio y en el 
camino que conduce á Huamachuco ; de cuya población dista un dia de 
marcha , y en menos de una jornada se puede ir de Mollebamba al 
pueblo de Conchucos. 

En la relación de Estete , que me sirve de guia , se dice que Anda- 
marca dista de Huamachuco 7 leguas , 2 pero es preciso saber que en 
aquella ¿poca se usaban las leguas mucho mas largas , correspondiendo 
á 17 por cada grado ; y una prueba de esto es que el mismo Hernando 
Pizarro Pizarro empleó dos dias en venir de Huamachuco á Andamarca. 

En la descripción que hace el dicho Estete , del regreso de Hernando 
por este mismo lugar , viniendo de Conchucos dice : 

« Partiendo de alli ( Conchucos ) el capitán y su Gente , fueron á dor- 
« mir á otro pueblo , llamado Andamarca que es donde se apartó para 
« ir á Pachacamac. » 3 

De todo lo expuesto resulta claramente que el lugar donde existe hoy 
el pueblo de Mollebamba , es el mismo que se llamaba Andamarca 
en la época de la conquista del Perú ; y todo conduce á creer que el 



i Herrera. — Decada V, Libro ni , Cap. II. 

z Xorez. — Conquista del Terií, por Barcia. —Tomo III, pág. 20C. 

3 Xerez. — Conquista del Perú, por Barcia, Tomo III, pág. 231. 



CAPITULO IH. 33 

Inca Huáscar fué muerto ó ahogado en el rio que pasa cerca de allí. ' 

Este rio tributa sus aguas al Cuchicara ó Tablachaca , que viene de 
Conchucos , el cual mas abajo se une al rio que baña el hermoso calle- 
jón de Huaylas para formar el de Santa , que desemboca en el Pacífico 
cerca del puerto del mismo nombre. 

Aclarado de algún modo este punto histórico geográfico , volvamos á 
Hernando Pizarro , cuyo viaje , aunque motivado por la ardiente sed de 
oro que dominaba á los conquistadores , no deja de ser interesante bajo 
el punto de vista de la Geografía. 

El 14 de Enero salió Hernando Pizarro de Andamarca y pasando en 
el camino dos rios , llegó á dormir al pueblo de Totopampa ( que en len- 
gua del país debia llamarse Tutupampa ) , situado en una ladera. Dejó 
este lugar al siguiente dia y atravesando unos cerros elevados con nieve ; 
viendo en todo el camino gran cantidad de ganado , al cuidado de pasto- 
res , fué hasta el pueblo de Corongo. 

Actualmente no se conoce en aquella región ningún lugar habitado 
que lleve el nombre de Totopampa ; pero existe la población de Corongo 
que es hoy la capital de la provincia de PaUasca. 

Si no se hubiera nombrado en la relación , el pueblo de Corongo ha- 
bria sido muy difícil conocer el itinerario seguido por- los españoles, 
pues mas adelante por largo trecho no se hace mención de los nombres 
de los pueblos ; pero la población de Corongo sirve como de poste para 
trazar la ruta ; siendo esta el camino que se sigue aun al presente para 
pasar del departamento de la Libertad , en el que se halla Mollebamba , 
al de Ancachs , al que pertenece Corongo. Ahora , como entre Molle- 
bamba y Corongo , se halla la población de PaUasca situada en una lade- 
ra , se podría casi creer que este último pueblo ha sido fundado sobre 

i Al ver la similitud entre el nombre de Andamarca que citan los antiguos historiadores y el de Au- 
gasmarca que lleva la antigua hacienda de los señores Porturas , que se halla en este camino , sospechó 
que este último lugar pudiera ser el mismo , y que la pequeña diferencia que se observa en los dos nom- 
bres , fuese debido A una ligera modificación verificada con el trascurso del tiempo. Sin embargo para 
tener datos mas seguros escribí á los señores Porturas preguntándoles : Si en los títulos de la hacienda 
de Angasmarca no aparece el nombre de Andamarca , como tenia motivo para creer se llamaba aquel 
lugar en la época de la conquista por los españoles ; 6 si en las inmediaciones , no se conoce algún anti- 
guo lugar con ruinas que heve el nombre de Andamarca. 

Los señores Porturas tuvieron la bondad de resolver mi duda en los términos que trascribo aquí lite- 
ralmente : " En el distrito de Mollepata , un pueblo llamado Mollebamba tenia antes el nombre de An- 
« damarca , donde existen las ruinas de un palacio de los Incas. En la hacienda de Angasmarca no 
" hay ningún sitio nombrado Andamarca." 

He aquí pues que no iva muy errado en mis cálculos, porque el pueblo de Mollebamba se halla real- 
mente en las inmediaciones de Angasmarca , distando solamente tres leguas. 

El. PEKÚ— Tomo II. 



.;i BISTOBIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

las minas del de Totopampa que ha desaparecido, ó que la misma po- 
blacioii de Pallases se llamase antiguamente Totopampa. 

Tampoco queda duda alguna de que el pequeño pueblo de Corongo , 
litado en la relación de Estete, corresponde á la actual población de Co- 
rongo ; puesto que pasando de Pallasca á Corongo se atraviesan unos 
<< nos muy altos con glandes nevados muy cerca del camino, como se 
dice en la relación que nos sirve de guia. 

Saliendo de Corongo, continuaron la marcha á otro pequeño pueblo, 
que Be conocia entonces con el nombre de Piga , el que hallaron desier- 
to habiéndose ausentado sus habitantes de miedo. 

« Esta jornada (dice la relación) fue muy mala porque havia una ba- 
i jada de escalones hecha de piedra muy agrá , y peligrosa para los 
« caballos. » 

El pueblo de Piga al presente no existe; pero basta haber viajado 
por aquella región para comprender luego , por las palabras textuales 
citadas , que se habla de la bajada que hay de la población de Co- 
rongo al lugar donde se halla el actual pueblecito llamado la Pampa , 
situado casi en el plan de la quebrada principal que forma hoy dia el 
pintoresco Callejón de Huaylas. 

Con efecto , la larga bajada entre Corongo y la Pampa , conocida con 
el nombre de Culebrilla , es aun bastante penosa , y se comprende 
cuan difícil habrá sido entonces bajar con caballos ; porque si bien es 
verdad que en tiempo de los Incas habia buenos caminos estos no esta- 
ban hechos para marchar con caballos. 

Es absolutamente imposible saber el punto fijo donde se hallaba el 
pueblo de Piga , pues no hay tradición alguna de este nombre , existien- 
do solamente hoy en esta parte dos pueblecitos , que son la Pampa y Yu- 
ramarca , y un poco apartadas del camino , las haciendas de Yanac , Ni- 
nabamba , Pacactqui y Chulluc. 

Desde el pueblo de Piga marchó Hernando Pizarro k otra gran pobla- 
ción que se llamaba Pumapaccha , pasando en la mitad del camino un 
caudaloso rio sobre uno de esos ingeniosos puentes colgantes , que tan- 
ta admiración causaron á los europeos , por ser entonces enteramente 
desconocidos en el Antiguo Mundo esta clase de puentes. 
He aquí la descripción que da el mismo historiador : 
« En medio del Camino ai un Rio grande muy furioso : tiene dos 
« Puentes juntas , hechas de Red de esta manera , que sacan un gran 



CAPITULO HI. 35 

« cimiento desde el Agua : i lo suben bien alto : i de una parte del Rio á 
« otra , ai unas Maromas hechas de Bexucos , á manera de Bimbres , 
« tan gruesas como el muslo , i tienenlas atadas con grandes Piedras ; i 
« de la una á la otra ai anchor de una Carreta ; i atraviesan recios Corde- 
« les muy tegidos : i por debajo ponen unas Piedras grandes , para que 
« apesgue la Puente. Por la una de estas , pasa la Gente Común; i tiene 
« su Portero , que pide pontazgo , i por la otra pasan los Señores y sus 
« Capitanes. Esta está siempre cerrada , i abriéronla para que pasase el 
« Capitán i su Gente : i los Caballos pasaron muy bien. » 

Este rio es el que baña el Callejón de Huailas el que , como se ha di- 
cho mas arriba , se reúne con el Chuquicara ó Tablachaca que pasa por 
Conchucos y forman el rio de Santa. 

En cuanto á la población de Pumapaccha , al presente no se conoce , 
y aunque existe hoy una grande hacienda en la margen izquierda de este 
rio que lleva el nombre de Pumacucho , cuyo nombre podría ser una 
modificación de Pumapaccha , me inclino mas bien á creer que esta pobla- 
ción debia existir en el mismo lugar donde se halla la de Huaylas ; pues 
en este sitio hay ruinas de construcciones pertenecientes á los antiguos 
peruanos, y es también en esta parte el único lugar con extensos terrenos 
cultivados , necesarios para una grande población. Ademas , si , como creo, 
el antiguo pueblo de Piga existia en el lugar donde se halla hoy el pueblo 
de la Pampa , Pumacucho estaña demasiado lejos para que los españoles 
hubiesen podido llegar á comer , como dice la relación de Estete. 

Por último es mas que probable , y podría decir casi seguro , que el 
puente sobre el rio existiese en el mismo lugar donde se halla actual- 
mente el puente de Yuramarca , pues este es el punto donde el rio corre 
mas encajonado , en cuyo caso , hallándose el pequeño pueblo de Piga en 
el lugar de la Pampa , y la grande población de Pumapaccha , donde es- 
tá Huaylas , el puente quedaría casi en la mitad del camino como indica 
el historiador. 

Desde Pumapaccha sigue Hernando Pizarro su viaje por la quebrada 
principal , que como he dicho , se conoce actualmente con el nombre de 
Callejón de Huaylas ; pero hasta llegar á la población de Huaraz no se 
nombran los pueblos por donde pasó. Sin embargo tanto por las distan- 
cias citadas en la relación cuanto por las ruinas que existen todavía de 
aquella época , se ve que corresponden á las principales poblaciones que 
se notan en la actualidad , en esta bella región del Perú. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Para que se pínula conocer con mas detalles el itinerario seguido por 
los españoles, desde la salida del pueblo de Pumapaccha , iré citando las 
mismas palabras del historiador, haciendo los indispensables comenta- 
rios. Ee aquí sus palabras: 

« El dia siguiente se partió el Capitán de este Pueblo ; i fue á comer 
i á un Pueblo pequeño , donde dieron todo lo necesario ; i junto á 

ite Pueblo se pasó otra Puente de Red como la otra : i fue á dormir 
< do-, Leguas de alli , á otro Pueblo donde le salieron á recibir de Paz , i 
« dieron Comida para los Christianos , i Indios que llevasen las cargas. 
« Esta jomada fue por un Valle abajo de Maizales , y Pueblos pequeños 
« de una parte i otra del Camino. » 

Suponiendo como creo con mucho fundamento que Pumapaccha cor- 
n -ponde á la actual población de Huaylas, no hay la menor duda de 
que el pueblo pequeño donde fueron á comer los españoles es el que se 
conoce en el dia con el nombre de Mato ; en cuyas inmediaciones pasa- 
ron el rio para continuar el camino á través de la hermosa y risueña 
campiña de Yanahuara , que aun al presente ofrece , en medio de los 
verdes maizales , multitud de casas ; y el lugar donde fueron á dormir, 
corresponderia á la actual población de Caraz que dista poco mas de dos 
leguas de Mato. 

En las inmediaciones de la ciudad de Caraz hay ruinas de los anti- 
guos habitantes del Perú , observándose todavia un cerrito con paredes 
de piedras labradas y un socavón , conocido en el lugar con el nombre 
de Tutnshucayco. 

Sigue la relación : 

« Otro Dia Domingo partió de este Pueblo , i por la mañana llegó á 
« otro Pueblo , donde recibió el Capitán , i los que con él iban , mucho 
rvicio ; i á la Noche llegaron á otro Pueblo donde asimismo le fue 
« hecho mucho servicio , i presentaron los Indios de aquel Pueblo mu- 
« chas Ovejas , i Chicha , i todo lo demás que fue menester. Toda aque- 
« lia Tierra es muy abundante de Ganados , i Maiz , que iendo los Chris- 
« tóanos por el Camino , vian andar los Atos de Ovejas x por el Camino. » 

Como se ve , después de haber salido del pueblo , anónimo , donde ha- 
bían pasado la noche , que , según lo que he dicho , debe corresponder 

i En aquella época no habia ovejas en el Períi , las que fuerun introducidas mas tarde por los espa- 
ñoles ; pero los antigaos historiadores aplicaban el nombre de ovejas á. las llamas y alpacas , animales in- 
dígenas del Perú y de los que habia entonces innumerables manadas. 



CAPITULO III. 37 

á la actual población de Caraz , llegaron luego por la mañana á otro , lo 
que da á conocer que este último debia distar muy poco. Casi no admite 
duda que este pueblo corresponde á la actual ciudad de Yungay , que co- 
mo se sabe dista de Caraz solamente 3 leguas cortas , y ha sido fundada 
sobre las ruinas de otro pueblo antiguo , observándose importantes res- 
tos de construcciones , anteriores á la conquista , en el cerrito llamado 
Huansacay situado cerca del panteón. 

El otro pueblo donde llegaron los españoles en la noche , corresponde 
á la actual población de Carhuaz , que dista de Yungay otras 4 leguas , y 
en cuyas cercanías se observan muchas ruinas de edificios antiguos. 
Continúa el historiador : 

« El Dia siguiente partió el Capitán de aquel Pueblo ; i por el Valle fue 
« á comer á un Pueblo grande , que se dice Guarax , i el Señor del Puma" 
« capllai : donde él , i de sus Indios , fué bien proveido de Comida , i Gen- 
« te para llevar las Cargas. Este Pueblo está en un Llano ; pasa un Kio 
« junto á él. : » 

Aquí no cabe duda alguna de que la población llamada entonces Gua- 
rax corresponde á la actual ciudad de Huaraz , * que es hoy capital del 
departamento de Ancachs , y que , como dice la relación citada , se ha- 
lla en un llano y en la orilla de un rio. 

Pero lo que importa saber es que al canto de la misma población hay 
un cerrito artificial de donde se han sacado muchas piedras labradas 
y tienen como el de Caraz , llamado Tumshucaico, un socavón. Este cer- 
rito se conoce al presente con el nombre de Pumacayan que , como se 
ve , es una modificación de Pumacapllai , que es el nombre que tenia el 
señor ó cacique que en aquella época recibió á Hernando Pizarro. 

Ahora , como en las poblaciones de Caraz , Yungay , Carhuaz y 
Huaylas , hay restos análogos al cerrito de Pumacayan , se confirma mas 
la opinión que he emitido , de que los españoles hicieron sus descansos 
en dichas poblaciones cuyos nombres no se cita. 

He aquí pues que desde la época de la conquista, los españoles habían 
descubierto y recorrido á lo largo toda la bella y pobladísima quebrada 
que se conoce en la actualidad con el nombre de Callejón de Huaylas. 

De Huaraz siguió Hernando Pizarro á un pueblo llamado Sucaracoai , 
que ha desaparecido completamente, pues se ignora hasta el nombre. 

i Garcilaso (Comentarios reales. — Parte I a , Libro VI Cap. XU) al tratar de las provincias con- 
quistadas por el Inca Capac Yupanqui , cita la que llama Huarás. 



38 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Éste pueblo debía distar poco de Huaraz, porque los españoles salie- 
ron tarde de este ultimo, según dicela relación. 

l'.n Sucaracoai descansó el capitán y su gente un dia y en seguida « por 
« un valle de Labranzas , i muchos Ganados fue á dormir dos Leguas de 
« alli , á un Pueblo pequeño , que se dice Pachicoto. » 

Conociendo aquellos lugares no es difícil descubrir que el pueblo de 
Vachicoto existia en el punto donde se halla actualmente la estancia de 
Pachacoto , cuyo nombre es casi igual al que tenia el pueblo. Esta es- 
tancia se halla en la orilla derecha del mismo rio que pasa por Huaraz , 
a unas 7 leguas al SSE. de esta última población. En este parage se no- 
tan todavía una especie de corral y muchas paredes arruinadas que sin 
duda alguna son los restos del antiguo pueblo de Pachicoto. 

« Aquí , dice el historiador, dejó el camino Eeal que va al Cuzco, i to- 
« mó el de los Llanos. » 

Por estas palabras podría creerse que el pueblo de Pachicoto se halla- 
ba casi en la región de la costa ; pero no debe entenderse á la letra , sino 
que dejó el camino que sigue al Cuzco , para dirigirse á la costa; y conti- 
nuar en seguida por los llanos. 

Desde Pachicoto (hoy Pachacoto) se dirigió pues Hernando Pizarro 
hacia la región de la costa; pero habia casi sido imposible seguir el iti- 
nerario , si no se citase mas adelante algunos lugares cuyos nombres 
aunque mi poco desfigurados , existen todavía. 

La relación de Estete dice que Hernando Pizarro desde Pachicoto fué 
á dormir al pueblo de Marcara ; pero como existe un pueblo de este nom- 
bre situado entre Huaraz y Carhuaz ; podría este nombre inducir en er- 
ror al que no tiene un conocimiento exacto del departamento de Ancachs. 
Sin embargo es fácil comprender que no puede ser este el pueblo de que 
se habla ; pues seria preciso que los españoles retrocediesen por el mis- 
mo camino por el que habían venido. 

Para mi tengo la seguridad de que el pueblo llamado entonces Marca- 
cuní donde fueron á dormir los españoles al salir de Pachicoto es el que 
se llama actualmente Marca ; situado en una quebrada bañada por un 
riachuelo que desemboca en el Pacífico al Norte de Pativilca con el nom- 
bre de rio de la Fortaleza , y toma su origen en la vertiente occidental de 
la Cordillera Negra , la que separa el Callejón de Huaylas de la región de 
la costa. 

En efecto , en un dia se puede ir desde Pachacoto al pueblo de Mar- 



o 

70 

tr- 
is! 
> 



TU 



> 

O 

o 




m 



T3 

tn 



CAPITULO ni. 39 

ca , atravesando en el camino la elevada cadena de cerros que se conoce 
con el nombre de Cordillera Negra. 

Basta leer lo que dice el historiador sobre el pueblo que llama Mar- 
cara para conocer que es el mismo que hoy se llama Marca. He aquí 
sus palabras : 

« De este Pueblo corren las Aguas acia la Mar , i se hace el Camino 
« mui difícil ; porque toda la Tierra adentro , es muy fria , i de muchas 
« Aguas , i Nieves ; i la Costa es mui caliente , i llueve muy poco : que no 
« basta para lo que se siembra. » 

Siguiendo Hernando Pizarro su viaje hacia la costa , salió del pueblo 
de Marcara ( ahora Marca ) y , según la relación , « por un Rio abaxo de 
« Frutales , i Labranzas fué á dormir á un Pueblo pequeño , que se di- 
« ce Guaracanga ; i otro dia fue á dormir á un Pueblo grande que se di- 
« ce Parpunga. » 

Si se sigue el curso de la quebrada de Marca hacia el mar , se llega 
después de otros lugares á la hacienda de Huaritanga , en cuyas inmedia- 
ciones hay algunas ruinas. Seguramente este es el lugar de Guaracanga 
citado por el historiador y cuyo nombre fue modificado en el de Huari- 
tanga. 

Continuando el curso de la quebrada hasta cerca del mar se encuen- 
tra la hacienda de Paramonga que corresponde al pueblo de Parpunga ci- 
tado arriba. Pero lo que quita toda duda y da la certidumbre que Her- 
nando Pizarro bajó á la costa por esta quebrada y que el nombre ele Pa- 
ramonga que se da á la hacienda corresponde al antiguo de Parpunga 
es la existencia en este lugar de una admirable fortaleza de aquella épo- 
ca , la que se conoce hoy , con el mismo nombre de Paramonga ; forta- 
leza que se cita en la relación que me sirve de guia para reconocer el 
camino recorrido por los españoles. 

He aquí las palabras de Estete en la relación citada tantas veces : 
« I otro dia fue á dormir á un Pueblo grande que se dice Parpunga 
« que está junto á la Mar : tiene una Casa Fuerte , con cinco Cercas cie- 
« gas , pintada de muchas labores por dentro , i por de fuera , con sus 
« Portadas muy bien labradas , á la manera de España , con dos tigres 
« á la Puerta principal. x 

i Todos los historiadores hablan de esta fortaleza á la que dan distintos nombres que sin embargo 
tienen mucha analogía. 

Cieza de León ( Chronica del Perú — Cap. LXX ) llama el valle donde está la fortaleza con el nombre 
de Parmonga. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

I )< spues de dos días de descanso en Parmunca ( según Garcilaso, y boy 
Paramonga ) Biguió Eernando Pizarro su marcha por el ancho y llano 
camino de La costa dirigiéndose hacia el Sur. Llegó ¡i un rio que pasó 
en balsa él y su gente , y los caballos á nado , para ir á dormir á un pue- 
blo llamado Guamamayo , que está en un barranco sobre el mar. « Jun- 
« to a este Pueblo , se pasó otro Pió á nado , con harta dificultad , por- 
« que iba muy crecido , i furioso. » 

El rio que pasaron los españoles al salir de Paramonga , es el que se 
llama actualmente rio de la Fortaleza, el que comunmente tiene muy 
poca agua ; pero como Hernando Pizarro pasó por este lugar por el ines 
de Enero , época de lluvia en la Sierra , el rio debia estar muy cargado. 

El segundo rio que pasaron después del pueblo que el historiador 
llama Guamamayo , es el que se conoce hoy con el nombre de rio de Pa- 
tivilca ó Barranca ; el que es mucho mayor que el de la Fortaleza ; pero 
como tiene una fuerte corriente , no han podido los españoles atravesar- 
lo en balsa , como el primero , y han tenido que pasarlo á nado con gran- 
de trabajo y peligro. Pues, si en aquella época los rios del interior, 
que las mas veces corren encajonados por estrechas quebradas , tenian 
puentes , no sucedía lo mismo con los de la costa como lo dice el mismo 
historiador en las siguientes palabras : 

« En estos rios de la Costa no ai Puentes , porque van muy despar- 
tí ramados. » 

Lo que no deja duda alguna , de que este último rio que pasó Her- 
nando Pizarro al salir del pueblo de Guamanmayo es el que ahora se lla- 
ma de la Barranca , se deduce de los datos que nos proporciona el anti- 
guo historiador Cieza de León el que dice : * 

« A dos leguas de este valle ( Parmonga ) está el rio de Guarnan , que 
« en nuestra lengua castellana quiere decir Eio del halcón , y comun- 
« mente le llaman la Barranca. » 

Ahora como en la lengua quechua la palabra mayo indica rio resulta 
que el nombre de Guamanmayo 2 no corresponde á la actual población 

Garcilaso ( Comentarios reales. — Parte I a , Libro VI , Cap. XXXII ) cita el mismo valle con el 
nombre de Parmunca y en el siguiente Cap. ( XXXIII ) habla de la fortaleza que según este historiador 
fué mandada construir en el valle de Parmunca por el Inca Yupanqui para celebrar la victoria obtenida 
contra el Rei Chimu. 

1 1' n-era ( Decada V, Libro III, Cap. XIV ) llama á este lugar Parmonguilla i dice que el Rei Topa Inga 
Ynpanqui " mandó hacer una Fortaleza cuyo rastro hoy se ve. " 

i Cieza de León. — Chronica del Perú. — Cap. LXX. 

= En la relación de Estete del viaje de Hernando Pizarro a Pachacamac , tal vez por error de im- 
prenta , se dice Guamamayo en vez de Guamanmayo. 



CAPITULO KI. 41 

de la Barranca , pues el antiguo pueblo de Guamanmayo se hallaba 
en la margen derecha del rio cerca de Pativilca , mientras que el actual 
pueblo de la Barranca se halla en la márjen izquierda. 

En la época (1740 ) , que los sabios españoles D. Jorge Juan y D. 
Antonio de Ulloa hicieron su viaje por la costa , habia en este lugar 
unas pocas casas como se puede ver por las siguientes palabras : * 

« El siguiente dia llegamos á Guamanmayo , casas situadas en la ori- 
« lia del Rio de la Barranca y pertenecientes al pueblo de Pativilca. » 

Pero el verdadero pueblo antiguo ó el lugar donde residia el cacique 
según parece , se hallaba mas cerca del mar , como se puede juzgar por 
este otro párrafo de la obra de Ulloa : 

« Cerca de la Marina , la qual dista de Guamanmayo como tres quar- 
« tos de legua , se conservan unos Paredones de Adoves , ruina de un an- 
« tiguo Edificio de los Indios , cuya magnitud confirma el informe , que 
« dan aquellos Naturales , de haber sido uno de los palacios de los anti- 
« guos Caziques de aquella Tierra. » 

El 9 de Enero de 1533 continuó Hernando Pizarro su viaje y^ mar- 
chando 3 leguas en terrenos , la mayor parte cubiertos de sembríos y ár- 
boles frutales , por un camino limpio y tapiado , llegó á otro pueblo cuyo 
nombre no se cita ; pero que no puede ser otro que el de Supe. De allí 
siguió hasta llegar á un pueblo grande llamado Guama el que es el mis- 
mo que lleva en la actualidad el nombre de Huaura 2 que está mas en ar- 
monía con la nomenclatura indígena. 

Desde el pueblo de Huaura hasta Pachacamac , no se puede reconocer 
los puntos donde descansaron los españoles , pues los nombres de los 
pueblos de esta parte del camino , que están en la relación de Estete no 
se conocen hoy. 

Siguiendo el itinerario , de la población de Guaura (Huaura) , se di- 
ce , que Hernando Pizarro fué á dormir á un pueblo llamado Llachu. 

Por la analogía del nombre se podría creer que este pueblo fuese el 
que se llama actualmente Huacho ; pero parece poco probable , atendien- 
do á que la población de Huacho dista de Huaura menos de 2 leguas ; 
y seria muy estraño que los españoles hubiesen salido de Huaura para 
ir á dormir á Huacho. Sin embargo esto no seria imposible , existiendo 

i Relación histórica del viaje hecho á la América meridional por D. Jorge Juan y D. Antonio de 
Ulloa. — 2" parte, Tomo III, pág. 29. 

2 Cieza de León ( Chronica del Perü , Cap. LXX ) escribe Guaura diciendo " Una jornada mas ade- 
" lante está el valle de Guaura. " 

EL PERÚ.—TOMO II. 6 



42 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

t n las inmediaciones de Huacho muchos restos de aquella época; y ade- 
mas podría darse que parasen en Huacho, pues mas adelante por falta 
de agua , no podría haber á poca distancia otro lugar habitado. 

Lo que por otra parte confirma esto se puede deducir de la misma 
relación , que sigue asi : 

« Otro Dia partió el Capitán de este Pueblo algo de mañana , porque 
i fcenia la noticia que era grande la Jornada , i se fue á comer á un Pue- 
« blo grande que se dice Suculacumbi , que ai cinco Leguas de camino. » 

Pero aquí se nota una contradicción , pues primero se dice que la jor- 
nada era larga , y luego que habia 5 leguas. 

Ahora , si el pueblo de Llachu es el que se llama actualmente Huacho , 
la grande población de Suculacumbi correspondería ala actual de Cliancay, 
en cuyo caso habrian 14 y no 5 leguas. Suponiendo que los españoles 
salieron del lugar que corresponde á la actual población de Chancay , 
siempre hubieran marchado mas de 5 leguas para llegar á un lugar ha- 
bitado. 

Es digno de notarse que en toda la parte de la relación de Estete que 
he seguido hasta ahora , ha habido un acuerdo admirable entre las dis- 
tancias indicadas por el historiador , y las que median entre los pueblos 
actuales ; y por lo contrario en esta última parte , entre Huaura y Pacha- 
camac , no solamente no se puede reconocer los pueblos , por donde ha 
pasado Hernando Pizarro , sino que hay un desacuerdo completo aun en 
las distancias. 

Asi siguiendo con la relación de Estete , el pueblo de Suculacumbi no 
debia distar mucho del tan deseado templo de Pachacamac ; pues, dice : 

« I á hora de Vísperas salió de este Pueblo por llegar otro Dia al pue- 

• blo donde estaba la Mezquita ; ' i pasó un gran Rio á vado ; i por un Ca- 

• mino tapiado fue á dormir á un Lugar del sobredicho Pueblo Legua i 
« media de él. » 

De aquí resulta que apesar de haber salido muy tarde ( hora de víspe- 
ras ) de Suculacumbi , llegó á dormir á una legua y media antes de Pa- 
chamac , y como dice haber pasado un rio en este camino , se puede de- 
ducir que dicho rio era el Piimac , que baña el valle donde hoy se levan- 
ta la bella ciudad de Lima , fundada por Francisco Pizarro dos años 
después de aquella fecha; pues como se sabe, el lugar donde se notan 

» El historiador llama Mezquita al templo de Pachacamac. 



CAPITULO IV. 43 

actualmente las ruinas de Pachacamac dista de Lima menos de 6 leguas. 

El historiador sigue : 

« Otro Dia , Domingo á treinta de Enero partió el Capitán de este Pue- 
« blo , i sin salir de Arboledas, i Pueblos llegó á Paclialcami ' que es el 
« Pueblo donde está la Mezquita. » 

He aquí pues á Hernando Pizarro y comitiva á la meta de su viaje ; 
helos aquí llegados al famoso templo de Pachacamac tan mentado y ve- 
nerado por los Indios , los cuales venian desde los puntos mas remotos 
del Imperio , á adorar y á consultar un ídolo , que por medio de los sa- 
cerdotes daba respuestas á los devotos creyentes. Pero , no era por cier- 
to la fé religiosa lo que habia impulsado á Hernando Pizarro , á empren- 
der tan largo y penoso viaje al través de un pais enteramente desconoci- 
do. El móvil de esta fatigosa marcha de mas de 100 leguas , fué el deseo 
del oro , de este codiciado metal , que si es verdad que proporciona bien- 
estar es asimismo la principal causa de corrupción y de crímenes hor- 
rendos. 

CAPÍTULO IV. 

Regreso de Hernando Pizarro á Cajamarca , y descubrimiento del actual departamento de Junin 
y de las provincias de Huari y Pomabamba. 

1533. 

Después de haber recogido Hernando Pizarro el oro que existia en el 
rico templo de Pachacamac , cuya cantidad no correspondió á las gran- 
des esperanzas que se habia formado ; pues , según parece , los sacerdo- 
tes lograron ocultar una buena porción , hizo , con asombro de los supers- 
ticiosos Indios , romper en mil pedazos á su venerado ídolo y se preparó 
en seguida para el regreso. 

Pero habiendo tenido noticia , estando en el pueblo de Pachacamac , 2 
de que un capitán del destronado Atahualpa , llamado Chilicuchima se 
hallaba á cuatro jornadas de allí (en la actual población de Jauja) con 

i Cieza de León (Chronica del Pirú. — Cap. LXXXT) escribe Pachacama. 

Herrera ( Decada V, Libro VI, Cap. XII ) y Zarate ( Historia del Perú. — Libro II, Cap. VI ) escriben 
Pachacama. 

Garcilaso ( Comentarios Reales — Libro I, Cap. II ) da su verdadero nombre de Pachacamac. 

2 El historiador Xerez ( Conquista del Perú ) escribe el nombre de este pueblo de diferentes modos , 
pues en la pág. 208 lo llama Pachalcami , y en la siguiente , escribe Xachacama. 



44 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

parto del oro para el rescate del Inca , lo envió un mensajero á fin de en- 
cargarle que viniese, porque el no podia irlo á ver por el mal camino 
para los caballos. ' Tara facilitar la reunión, le mandó decir que se en- 
oontrarian en uu pueblo que estaba en el camino, donde el que mas 
pronto llegase debia aguardar al otro. 

Con el objeto de realizar su deseo de juntarse con Chilicuchima , tuvo 
Hernando Pizarro , en su regreso á Cajamarca, que variar de camino. 
Vamos pues siguiendo con él esta nueva ruta , para conocer los pueblos 
que iba sucesivamente descubriendo. 

Al salir de Pachacamac regresó Hernando Pizarro por el mismo ca- 
mino de la costa hasta la población de Huaura , que se halla muy cerca 
del actual pueblo de Huacho , allí dejó la costa y el camino que habia 
traido en la ida a Pachacamac , para continuar su marcha hacia el in- 
terior. 

Citare las mismas palabras del historiador : 

« A tres Dias del Mes de Mareo salió el Capitán Hernando Pizarro del 
« dicho Pueblo de Guarna (hoy Huaura) , i caminó por un Rio arriba , cer- 
« cado de muchas Arboledas , todo aquel Dia ; i á la Noche fue á dormir 
« á un Pueblo , que está en la Ribera de este Rio : este Pueblo donde el 
« Capitán fue á dormir , está sujeto al sobredicho Pueblo de Guarua, i 
« llamase Guaranga. » 

Por el precedente párrafo se ve claramente que los españoles siguie- 
ron rio arriba por la quebrada de Huaura , pero actualmente no se cono- 
ce ningún lugar que lleve el nombre de Guaranga. 

Al siguiente dia pasó á un pueblo pequeño que se llamaba Aillon que 
ya no existe en la actualidad , ni tampoco se conoce al pueblo de Ara- 
tniiiho , que dice era el principal y tenia bajo su jurisdicción al primero. 

El 5 del mismo mes de Marzo , continúa el historiador , « fue á dor- 
« mir á otro Pueblo sujeto de Caxatambo , que se dice Chincha. En el 
« Camino está un Puerto de Nieve mui agro , la Nieve daba á las Cin- 
« chas de los Caballos. » 

Una cadena de cerros nevados se desprende de la Cordillera principal 
y prolongándose hacia el Oeste , divide la hoya del rio que baja á Huaura 
del rio principal que baña la provincia de Cajatambo , el mismo que en 



i En aquella época no habia camino grande entre Pachacamac y el valle de Jauja. El camino que 
eeguia la costa continuaba.hasta Chincha y de allí pasaba al Cuzco. 



CAPITULO IV. 45 

la costa se conoce con el nombre de rio de Pativilca ó de la Barranca. 
Ahora , Hernando Pizarro tuvo necesariamente que atravesar esta cade- 
na de cerros nevados para pasar desde el rio de Huaura , cuya quebrada 
habia seguido, á la hoya del rio de la Barranca ; y juzgando por lo que 
hubiera podido andar en las dos jornadas de viaje desde Huaura , no ca- 
be duda que pasó por los altos del actual pueblo de Andages. También 
se podria casi asegurar que el pueblo de Chincha que se cita en la rela- 
ción , corresponde al lugar llamado actualmente Chingas , situado á poca 
distancia del rio que baña la provincia de Cajatambo. 

Después de haber descansado dos dias en el pueblo que llamaban 
Chincha , se puso nuevamente en camino el dia 7 , y pasó á dormir á 
Cajatambo. 

Si por dos dias nos ha faltado un guia seguro para reconocer el cami- 
no seguido por Hernando Pizarro , con la cita de la llegada á Cajatambo, 
hallamos un luminoso faro para seguir la ruta. 

De la población de Cajatambo entonces ( Caxatambo ) , con gran trabajo 
hizo una travesia de tres dias para alcanzar el camino grande , por el 
cual debia venir el capitán de Atahualpa , Chilicuchima , con las cargas 
de oro. 

El primer dia , que fué el 9 de Marzo , salió Hernando Pizarro de Ca- 
jatambo y fué á dormir en un pueblo entre sierras que se llamaba I)iu 
y que actualmente no se conoce. 

Al otro dia , sigue la relación , « de mañana fue el Capitán á un Pueblo 
« chico de Pastores , que está cerca de una Laguna de Agua dulce , que 
« tiene tres Leguas de circuito , en un Llano donde hay muchos Ga- 
« nados. » 

Aunque por las dimensiones de esta laguna se podria creer , que fuese 
la de Lauricocha , de donde se hace nacer el rio Marañon , sin embargo 
la laguna de este nombre debia quedar mas al Norte del camino que se- 
guían ; y mas bien opino que la mentada en el itinerario sea la laguna 
que se conoce con el nombre de Punrun que se halla en el camino para 
ir á Jauja. 

« Otro Dia Miércoles por la mañana ( continúa Estete ) , llegó el Capi- 
« tan con su Gente al Pueblo de Pombo. » 

Muy difícil seria saber el lugar á que corresponde este pueblo de Pom- 
bo , si no fuese por Garcilaso que hablando de las provincias conquista- 
das por el Inca Capac Yupanqui dice lo siguiente : 



46 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

« Entre las (píalos Be cuentan por mas principales , las Provincias de 
« Taima y Pumpa, que los Españoles llaman Bombón. ' 

Fácil es ver, para quien tenga el mas pequeño conocimiento de aque- 
llos lujaros que el Pumpu de Garcilaso corresponde al rombo de la rela- 
ción de Estete y á la palabra Bombón de los españoles que se usa toda- 
vía como nombre de una pampa ó llanura elevada, , que se halla entre la 
laguna de Punrun , citada mas arriba , y la extensa laguna de Chin- 
cha icoclia. 

Como todas aquellas llanuras están sembradas de pueblos ó de estan- 
cias , es muy probable que hubiese en aquella época un pueblo llamado 
Ponibo o Pumpu ( Bombo ), cuyo nombre se ha conservado y hoy se 
aplica al Daño y á veces también á la gran laguna de Chinchaicocha , co- 
mo lo hace el antiguo historiador Cieza de León que la llama Laguna de 
Bombón , - y lo mismo Herrera. 3 

En el pueblo de Pombo ( Bombón ) encontró Hernando Pizarro cien- 
to cincuenta arrobas de oro, que formaban parte de la gran cantidad de 
este precioso metal , pactada para el rescate del Inca Atahualpa , y que 
habia enviado Chilicuchima de Jauja. Al ver Pizarro que este último 
habia mandado el oro sin venir personalmente , como habia prometido., 
se decidió á continuar el viaje hasta Jauja , para verse con el dicho Chi- 
licuchima y traerlo consigo. 

El 14 de Marzo , salió Hernando Pizarro con su gente en dirección 
hacia Jauja, y fué á dormir en un pueblo que llamaban Xacamalca. 

El historiador describe el lugar de este modo : 

« Ai en el Campo una Laguna de Agua dulce , que comienca de junto 
« á este Pueblo : i tiene de circuito ocho , ó diez Leguas : toda cercada 
« de Pueblos : i cerca de ella ai muchos Ganados , i ai en ella Aves de 
« Agua , de muchas maneras , i Pescados pequeños. En esta Laguna , 
« tuvo el Padre de Atabaliba , i el , muchas Balsas , traidas de Tumbez , 
« para su recreación. Sale de esta Laguna un Kio, que va al Pueblo de 
« Pombo , etc. » 

De la precedente descripción se deduce que el pueblo de Pombo ( Bom- 
bón) se hallaba cerca del rio que sale de la laguna , la que por sus di- 
mensiones no queda duda ninguna es la de Chinchaicocha , que actual- 

i Garcilaso, — Comentarios reales. — Libro VI , Cap. 'XI. 
a Cieza de León. — Clironica del Períi. — Cap. LXXXIII. 
3 Herrera. — Década V , Libro IV, Cap. X. 



CAPITULO IV. 47 

mente se conoce también con los nombres de Junin , Beyes y aun con el 
de Bombón. Por último que el pueblo de Xacamalca donde llegaron los 
españoles se halla en la Pampa llamada hoy de Junin , y cerca de la la- 
guna. 

Ahora , como en esta misma posición se halla un antiguo caserío que 
se conoce con el nombre de Chaeamarca , es casi seguro que este punto 
corresponde al Xacamalca de entonces y del mismo modo que en aquella 
época se llamaba Xacamalca á la ciudad que hoy conocemos con el nom- 
bre de Cajamarca , es mas que probable que el antiguo nombre de Xaca- 
malca se haya modificado en el reciente de Chaeamarca. 

Este antiguo caserío que nos trae á la memoria el camino seguido por 
los españoles en la remota época de la conquista del Perú , se halla á 
pocos pasos del monumento que recuerda á los actuales peruanos , una 
de las mas brillantes páginas de su historia, — la batalla de Junin en la 
época de la Independencia. x 

El 15 del mismo mes partió Hernando Pizarro del pueblo de Xaca- 
malca y después de haber descansado para comer , en una casa situada á 
3 leguas de distancia , continuó adelante otras leguas hasta el pueblo 
de Tarma 2 donde fué muy bien recibido. 

El historiador comete aquí un error de distancia pues según su cálcu- 
lo habría solamente 6 leguas desde el pueblo de Xacamalca , situado 
cerca de la laguna hasta Tarma , cuando hay mucho mas. 

Al siguiente dia siguió su marcha con dirección á Jauja , saliendo de 
mañana porque era algo larga la jornada. Por la tarde llegó á un pue- 
blo llamado Yanaimalca , que existe todavía , aunque ha sido modificado 
ligeramente su nombre en el de Yanamarca. Como se hallaba cerca de 
la población que entonces llamaban Xaaxa ( hoy Jauja) siguió su marcha 
y entró en ella. 

El nombre de Xauxa que dan los antiguos historiadores españoles no 
es el indígena que tenia esta población antes de la conquista , pues se- 
gún Garcilaso su verdadero nombre es Sausa ; pues al tratar este histo- 



1 La pirámide que hizo construir en la Pampa de Junin , en recuerdo de la batalla , el señor D. Ma- 
riano Eduardo de Kivero cuando estuvo de Prefecto del Departamento, se halla á menos de dos cuadras 
de distancia del caserío de Chaeamarca. 

* Cieza de León ( Chronica del Perú. —Cap. LXXXHI ) y Herrera ( Decada V, Libro rV, Cap. X ) 
escriben Tarama; pero Xerez (Conquista del Perú, por Barcia. — Tomo III, pag. 229) y Garcilaso (Co- 
mentarios reales. — Libro VI , Cap. XI ) llaman Tarma que es el nombre que lleva actualmente. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

riador de la conquista de la nación Hnanca por el Inca Pacliacutec dice 
lo Biguiente : T 

« Do alli embio al Hermano á la Conquista , bien proveído de todo lo 
i necesario para la (lucirá. >E1 qual entró por la Provincia llamada Sau- 
i sa . qne los Españoles corrompiendo dos letras , llaman Xauxa. » 

En pro de la historia geográfica , que es mi principal objeto , dejaré 
que el historiador describa la población de Xauxa (Jauja) de entonces, 
tal como la encontraron los españoles en la época de su descubrimiento. 

« Este Pueblo de Xauxa es muy grande , i esta en un hermoso Valle , 
« es Tierra muy templada , pasa cerca del Pueblo , un Rio muy poderoso ; 
« es Tierra abundosa ; el Pueblo esta hecho á la manera de los de Es- 
i pana , i las Calles bien trabadas , á vista de él , ai otros Pueblos sujetos 
* a él : era mucha la Gente de aquel Pueblo , i de sus Comarcas , que al 
« parecer de los Españoles , se juntaban cada Dia en la Playa Principal , 
« cien mil Personas : 2 i estaban los Mercados , y Calles del Pueblo, tan 
« llenos de Gente , que parecía , que no faltaba Persona. » 

Cuando Hernando Pizarro entró en la población de Jauja no encontró 
al capitán de Atalmalpa , Chilicuchima , que se hallaba ausente ; pero al 
siguiente dia tuvo su entrevista con él , y después de algunas dificultades 
convino en marchar con los españoles hasta Cajamarca , llevando otra 
gran cantidad de oro y plata que habia recogido para el rescate de Ata- 
lmalpa. 

El 20 de Marzo salió de Jauja Hernando Pizarro con Chilicuchima , 
y por el camino por el cual habia venido regresó hasta el pueblo de Pom- 
bo ( Bombón ) , donde se juntaba el camino real del Cuzco , con el que 
habia recorrrido viniendo de la costa. 

Desde este pueblo siguieron su viaje á Cajamarca por otro camino , 
bastante difícil de reconocer , pues , una gran parte de los lugares citados 
en la relación , no se conocen en la actualidad ; y si no fuera por algu- 
nos pueblos cuyos nombres se han conservado , tales como Hiiari , Pis- 
cobamba y Conchucos , seria casi imposible descubrir el camino recorrido 
por Hernando Pizarro en su regreso á Cajamarca, 

Aunque los tres pueblos que acabo de citar se hallan á cierta distan- 
cia uno de otro , sirven sin embargo como de piquetes ó miras para tra- 



i Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro VI, Cap. X. 

2 Como lo hace notar también el historiador Preseott , esta gran cantidad de gente que se reunía en 
la plaza de Jauja , parece exaj erada. 



CAPITULO IV. 49 

zar la línea ; y teniendo conocimiento de las localidades , de algunos tre- 
chos del antiguo camino de los Incas , y de las numerosas ruinas de 
edificios de aquella época , no es difícil descifrar algunos antiguos nom- 
bres de lugares , y reconocer las modificaciones que han sufrido por el 
tiempo ó por la mala ortografía. 

Descansó Hernando Pizarro un dia en el pueblo de Pombo ( Bom- 
bón ) , y siguiendo después su marcha por unos llanos elevados donde 
habia muchas manadas de ganado , fué con su nuevo compañero Chili- 
cuchima , á dormir en un lugar donde habia unas grandes casas , su- 
friendo en el camino una fuerte nevada. 

Aunque no se indica el nombre del lugar , basta conocer un poco aque- 
lla parte del actual departamento de Junin , para creer que el lugar don- 
de pasaron la noche se halla en las frías mesetas situadas al Poniente 
del conocido mineral del Cerro de Pasco. 

« Otro Dia , dice el historiador , fueron á dormir á un Pueblo , que es- 
« tá entre unas Sierras , que se dice Tambo : ai junto á él un hondo 
« Rio , donde ai una Puente : i para bajar al Rio , ai una Escalera de 
« Piedra muy agrá ; que haviendo resistencia de arriba , haria mucho 
« daño. » 

Este punto es fácil de conocer tanto por el nombre del lugar cuanto 
por su descripción. No me cabe duda alguna que el pueblo de Tambo ó 
Tampu de entonces es el que lleva hoy el nombre de Hiiarautambo , si- 
tuado en la parte izquierda de la profunda quebrada de Yanahuanca , á 
la que se baja por un camino bastante inclinado. 

« Otro dia fueron á dormir á otro Pueblo llamado Tomsucancha; i el 
« Cacique Principal de él se llama Tillima. » 

En la actualidad no se conoce ningún pueblo que lleve este nombre , 
pero existe una estancia llamada Tambocancha donde se notan muchos 
restos de la antigüedad. Sin embargo , este lugar quedaría demasiado 
lejos de Huarautambo y sería casi imposible llegar de un punto á otro 
en el mismo dia. El lugar de Tomsucancha , citado por el historiador , 
no podia estar muy lejos de la laguna Lauricocha ; pues el camino de 
lo s Incas , pasa el rio , que sale de la laguna , á pocos pasos de ella , en un 
lugar esplayado y sobre un puente de piedra que tiene diez y seis ojos 
cuadrados , y está formado de pequeños estribos con algunas piedras 
atravesadas ; Fuente que en el mismo lugar se llama del Inca. 

De Tomsucancha , sigue la relación : « Otro Dia , fueron á dormir á otro 

El, PEEÚ— Tomo II. r 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i Pueblo, que se dice Guaneso; que haviade allí cinco Leguas de camino 
« lo mas de - 1 enlosado , i empedrado, i bochas sus Acequias por do va 
« ol Agua. Dicen , que fue hecho por causa de las Nieves , que en cier- 
« to tiempo del Año caen por aquella Tierra. Este Pueblo de Guaneso 
« es grande, i está en un Valle cercado de Sierras mui agras , tiene el 
i Vallo tres Leguas en circuito; i por la una parte viniendo á este Pue- 
« blo de Gaxamalca , ai una gran subida mui agrá. » 

Siguiendo el camino que conduce á Huari , que es uno de los pueblos 
citados en la relación de Estete, se encuentran las célebres ruinas que 
hoy se conocen con el nombre de Huánuco-viejo, y al leer la descripción 
que da del lugar el historiador y que he trascrito á la letra , se ve luego 
que el Guaneso corresponde perfectamente al lugar de Huánuco-viejo. ' 
Con efecto , las hermosas ruinas de Huánuco-viejo se hallan en un llano 
elevado y frió, de poco mas ó menos 3 leguas de circuito, rodeado de 
cciros, y con una bajada malísima por el lado del camino que mira hacia 
Cajamarca. 

Asi tanto por su posición , hallándose en el camino que conduce á Hua- 
ri , cuanto por la descripción del lugar , que va enteramente de acuerdo 
con la del historiador; y tanto por las grandes ruinas de edificios perte- 
necientes á aquella época , cuanto por cierta analogia en los nonrbres , 
se | )odria casi asegurar que es este el lugar que corresponde al antiguo 
Guaneso. 

Hay mas , el lugar de Tambocancha en el que, como he dicho, hay res- 
tos de edificios del tiempo de los Incas , se halla á una distancia de Huá- 
nuco-viejo casi de 5 leguas, como la que se dice haber de Tomsucancha 
á Guaneso. En cuyo caso si el lugar de Tambocancha corresponde á 
Tomsucancha, podría suceder, que en la relación se hubiese olvida- 
do una jornada intermediaria entre Tambo ( Huarautambo ) y Tomsu- 
cancha ( Tambocancha. ) 

El id timo dia del mes de Marzo salió Hernando Pizarro de Guaneso 
( 1 1 1 i¡i nuco-viejo) y llegaron á un rio que pasaron sobre un puente, hecho 
de maderos muy gruesos , y fueron á dormir á un lugar situado á 4 leguas 
de distancia. Aunque no se nombra este lugar , por el puente que se ci- 
ta se confirma todavia mas que el pueblo de Guaneso corresponde á 
Euánuco-viejo ; pues saliendo de este último punto se baja á Aguamiro 

i No se debe confundir este lugar llamado Huanuco-viejo cou la actual ciudad de Huánuco, fuuda- 
da mas tarde por los españoles y que se halla situada á 1G leguas Lacia el E, 



^5 







O 



< 



H 




Q 






C/> 


CO 


CU 


< 


"3 


S 


g 


i ■ 


rd 




3 

m 




cu 


< 


-tí 


Q 


(tí 


< 


■ r-H 
O 


Oá 


tí 


m 


!> 
o 


< 




,— i 




< 




o¿ 




Q 




CjJ 








Cm 




pq 




Q 




oo 




-< 




E-; 




P=í 




PJ 




í=5 




P-i 





CAPITULO IV. 51 

por un pésimo camino', y se llega al puente sobre el rio que divide Agua- 
miro de Ripan , pueblos que pertenecen á la provincia de reciente crea- 
ción que se llama Dos de Mayo , y que por una ley del último Congreso 
fueron reunidos en uno solo con el nombre de Union. 

Al siguiente dia , I o de Abril , continuaron su marcha á otro pueblo 
que se llamaba Picosmarca , el que se dice estar en la ladera de una 
sierra escabrosa. 

No he podido averiguar á qué lugar correspondería este pueblo de Pi- 
cosmarca , pero por la dirección del camino hacia Huari , debió hallarse 
en un lugar elevado cerca del límite entre la actual provincia del Dos de 
Mayo y la de Huari. 

De Picosmarca siguió Hernando Pizarro su camino hasta la pobla- 
ción de Guarí, y no queda la menor duda que es la misma que se cono- 
ce actualmente con el nombre de Huari , citándose en la relación de Es- 
tete el rio y el puente que se pasa para subir á la población. Solo debe 
haber error' en cuanto á la distancia , pues dice, se hallaba á 3 leguas de 
Picosmarca , en cuyo caso debia haber mas de 4 entre Guaneso y Picos- 
marca. 

Dejó Pizarro la población de Huari dirigiéndose hacia un pueblo que 
se llamaba Guacango ' el que actualmente no se conoce ; y al dia siguien- 
te fue á dormir al pueblo de Piscobanba , pasando en el camino otro 
grande rio sobre un puente de sogas. 

Esta parte está completamente de acuerdo con lo que existe en la ac- 
tualidad ; pues la antigua población llamada Piscobamba 2 subsiste to- 
davía , es capital de un distrito que hace parte de la actual provincia 
de Pomabamba , y para llegar á ella viniendo de Huari , es preciso 
pasar el rio Yanamayo que corre en una quebrada bastante profunda. 

Al salir de la población de Piscobamba, siguieron los españoles su 
marcha , llegando para dormir á una casería distante 5 leguas , y el si- 
guiente á un pueblo llamado Agoa, que ha desaparecido completamente, 
no habiendo quedado ningún lugar que lleve dicho nombre. 

Siguió su ruta por aquella región de quebrado terreno que constituye 
la actual provincia de Pomabamba , y atravesando la Cordillera llegó 
á la población de Conchuco ( antiguamente Cunchucu y hoy Conchu- 

i Como mas adelante hablando del mismo pueblo se dice Guacacamba , no se sabe cual de los dos 
sea el verdadero nombre. 
? Garcilaso ( Comentarios reales. — Parte I a , Libro VI, Cap. XII ) escribe Piscopampa. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

eos); ■ marchando media legua antes de llegar á la población por un 
ancho camino cortado en la peña. 

El historiador no menciona aquí el paso de la Cordillera, pues no sien- 
do este punto muy elevado pasó sin duda inapercibido de los españoles. 
Sin embargo es un hecho que han tenido que atravesar la Cordillera ó 
línea divisoria de las aguas; puesto que todos los rios de la provincia de 
Pomabamba van al Maraííon, mientras que el rio de Conchucos tributa 
sus aguas al rio de Santa que desemboca en el Pacífico. 

En cuanto á la población de Conchucos , es evidente que corresponde 
á la que lleva hoy el mismo nombre ; pues hay un acuerdo completo aun 
en la descripción del camino. Con efecto , la quebrada de Conchucos , 
un poco mas arriba de la población tiene un trecho , donde es tan angosta 
que apenas deja lugar para el curso del rio , de manera que se ha debido 
cortar el camino en la peña. 

Al salir de Conchucos siguió Pizarro su marcha al pueblo de Anda- 
marca , como se puede ver por las palabras del historiador: 

« Partiendo de alli el Capitán , i su Gente , fueron á dormir á otro 
« Pueblo , llamado Andamarca , que es donde se apartó para ir á Pacha- 
« cama ; á este Pueblo se vienen á juntar los dos Caminos Reales , que 
« van al Cuzco. » 

Como se ha dicho ya , el antiguo pueblo de Andamarca se hallaba en 
el lugar que corresponde hoy al de Mollebamba , el que se halla á una 
jornada de Huamachuco. 

Por último , por el mismo camino por donde habia venido , al salir de 
Cajamarca , siguió su viaje hasta esta última población ; entrando Her- 
nando Pizarro y Chilicuchima á la ciudad de Cajamarca el 25 de Mayo 
de 1553. 

Dando ahora una rápida ojeada á toda la extensión del territorio re- 
corrido durante este viaje de mas de 300 leguas , por unos pocos espa- 
ñoles , sorprende sobremanera la energia y atrevimiento de aquellos 
aventureros , que si no tenian por móvil el adelanto de la ciencia geo- 
gráfica , á lo menos , es innegable que á ellos se debe el primer descubri- 
miento y descripción de muchos lugares. 

i Cieza de León ( Chronica del Perú — Cap. LXXXII ) escribe este nombre como se usa al presente , 
esto es Conchucox. 

Asi mismo Herrera ( Decada VI, Libro VIII, Cap. IV ) el que aplica el nombre de Conchucos sola- 
mente á los indios que habitaban aquella comarca. 

Pero Garcilaso al que se debo seguir por la ortografía de los nombres indígenas escribe Cunchucu y 
no Conchucos. 



CAPITULO V. 53 

Quede pues anotado en la historia cronológica de la geografía que 
desde Enero á Mayo del año 1533 , Hernando Pizarro descubrió la po- 
blación de Ichocan del departamento de Cajamarca , la de Huamachuco 
y el lugar de Mollebamba del actual departamento de la Libertad. Des- 
cubrió del departamento de Ancachs , todas sus principales poblaciones , 
habiendo recorrido en la ida , la provincia de Pallasca con su capital Co- 
rongo , y todo el pintoresco Callejón de Huaylas , visitando las provincias 
de Huaylas y la de Huaraz ; y en el regreso , la provincia de Cajatambo 
con la capital del mismo nombre ; la provincia de Huari , pasando por 
esta última población que es su capital ; la provincia de Pomabamba 
viendo de paso Piscobamba una de sus principales poblaciones ; y cer- 
rando el círculo con su tránsito por el pueblo de Conchucos que perte- 
nece á la nombrada provincia de Pallasca ; habiendo de este modo 
dado la vuelta completa á la grandiosa cadena de encumbrados picos cu- 
biertos de nieve perpetua, que divide á lo largo este bello y rico depar- 
tamento. 

En la Costa , descubrió el lugar de la fortaleza de Pativilca llamada de 
Paramonga , el rio de la Barranca ( llamado entonces Guamanmayo ) , 
la población de Huaura y el pueblo de Pachacamac. 

En el departamento de Junin entró á las importantes poblaciones de 
Tarma y de Jauja , dando el relator Estete una descripción de esta últi- 
ma , y descubrió la extensa laguna de Chinchaicocha , de la que sale el 
rio de la Oroya que pasa por Jauja. 

Por último , del departamento de Huánuco , recorrió una gran parte 
de la actual provincia del Dos de Mayo , visitando el lugar donde se ha- 
llan los restos de uno de los mas preciosos monumentos de la época an- 
terior á la conquista. 

Capítulo v. 

Viaje de Francisco Pizarro al Cuzco y descubrimiento de una parte del territorio 
de los actuales Departamentos de Junin, Huancavelica, Ayacucho y Cuzco. 

1533-1534. 

Kepartida entre los conquistadores la inmensa cantidad de oro y pla- 
ta que se habia traido del Cuzco y del templo de Pachacamac para el 
rescate del Inca Atahualpa ; y reforzada la pequeña tropa de los españo- 
les con la llegada de otra gente al mando de Diego de Almagro , anti- 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

guo compañero de Francisco Pizarro; todos ansiaban seguir adelante 
con la conquista, ün solo obstáculo entorpecía sus deseos : este era el 
augusto prisionero á quien temían dar la libertad , apesar de haberla pa- 
gado á tan alto precio. 

l-'.l temor de tener en Atalmalpa , libre, el mas poderoso enemigo, y 
por otra paite , la ambición , la sed de oro y una mal entendida fé reli- 
giosa . adormecieron el alma de aquellos aventureros á toda sensación 
humanitaria, y forjando un proceso con fútiles y ridiculos pretextos, 
condenaron á muerte al desgraciado Inca, ejecutándose la sentencia ej 
29 de agosto de 1553. De este modo faltaron al pacto sagrado y come- 
tieron con este hecho el mas nefando crimen , que nunca perdonará la 
historia a los sanguinarios autores de aquella trágica escena. 

No cumple á mi objeto recordar aqui los pormenores de tan dolorosa 
historia . y dejando a otros ese delicado cargo, proseguiré el curso de 
los descubrimientos geográficos , acompañando al Conquistador en su 
viaje á la capital del Imperio de los Incas , la gran ciudad del Cuzco. 

Antes de seguir con la marcha al Cuzco, de Francisco Pizarro, es 
preciso decir que los primeros españoles que pisaron la capital del Impe- 
rio fueron los comisionados enviados por el mismo Francisco Pizarro , 
de acuerdo con el infeliz Atahualpa, para traer el oro del templo del Sol, 
que debia apresurar la muerte de este último. 

Los historiadores no están de acuerdo en los nombres de dichos co- 
misionados. Asi , según Zarate , ' fueron el capitán Hernando de Soto 
y Pedro del Barco. Xerez 2 no cita el nombre y solo dice que envió tres 
cristianos para que hiciesen venir el oro, y que salieron de Cajamarca 
el 15 de Febrero de 1533. El historiador Herrera 3 mas prolijo que los 
otros , y en esto parece el mas digno de fé , cita por sus nombres á los 
t res comisionados , que fueron Pedro Moguer , jarate , y Martin Bueno. 

Pero si todos los historiadores hablan de los comisionados por Pizar- 
ro , que fueron los primeros españoles que entraron á la ciudad del Cuz- 
co , ninguno habla del camino que han seguido , y solo dan algunas no- 
ticias generales. Xerez 4 es el único que entra en algunos detalles y da 
una ligera descripción de la ciudad del Cuzco trasmitida por uno de los 

• Zarate — Historia del Perd — Libro II, Cap. VI. 

2 Xerez. — Conquista del Perd , por Barcia. — Tomo III , pág. 205. 

3 Herrera. — Decada V, Libro II I, Cap. I, 

4 Xerez. — Obra citada , pfigina 232. 



CAPITULO V. gg 

dichos comisionados , la que trascribimos aquí literalmente , para que se 
tenga una idea del Cuzco tal como lo encontraron los primeros europeos 
que vieron esta ciudad. 

« Año de mil i quinientos i treinta i tres , andados trece Dias del Mes 
« de Maio , se pregonó , i comenoó á hacer la fundición. Pasados diez 
« Dias llegó á este Pueblo de Caxamalca , uno de los tres Christianos , 
« que fueron á la Ciudad del Cuzco; este es el que fué por Escrivano: i tru- 
« xo la rayón de como se habia tomado posesión , en nombre de su Mages- 
«tad, en aquella Ciudad del Cuzco. Asimesmo trujo relación délos 
« Pueblos , que ai en el camino ; en que dijo , que ai treinta Pueblos Prin- 
« cipales , sin la Ciudad del Cuzco , i otros muchos Pueblos pequeños , i 
« dijo , que la Ciudad del Cuzco , es tan grande como se ha dicho , i 
« que está asentada en una Ladera, cerca del Llano, las Calles muy bien 
« concertadas , i empedradas , i que en ocho Dias , que alli estuvieron , no 
« pudieron ver todo lo que alli havia ; i que una Casa del Cuzco, tenia Cha- 
« peria de Oro ; i que la Casa es muy bien hecha i quadrada , i tiene de 
« esquina , á esquina, trecientos y cincuenta pasos ; i de las Chapas de 
« Oro , que esta Casa tenia , quitaron seteciento Planchas , que una con 
« otra tenian á quinientos Pesos ; i de otra Casa quitaron los Indios 
« quantidad de docientos mil pesos ; i que por ser mui bajo no lo quisie- 
« ron recibir , que tenia á siete , ó ocho quilates el peso ; i que no vieron 
« mas Casas chapadas de Oro, de estas dos : porque los Indios no les de- 
« xaron ver toda la Ciudad. » 

Siete meses habian pasado desde la llegada de Pizarro á Cajamarca , 
cuando salia de esta ciudad en dirección hacia el Cuzco , por el camino 
que conducía á Huamachuco. En esta población demoró cuatro dias ; y 
emprendiendo en seguida su marcha por el real camino de los Incas , 
pasó á Andamarca , en cuyo lugar , como he dicho , se halla hoy el pue- 
blo de Mollebamba. 

Siguieron los españoles su viaje , y pasando con trabajo por unos cer- 
ros nevados fueron por la pampa de Bombón á la población de Tarma , 
que el historiador Herrera * y Cieza de León llama Tárama 

Entre la laguna de Bombón ( actualmente de Reyes , Junin ó Chin- 
chaicocha ) y Tarma , pasaron por los tambos de Chocamarca ( hoy ca- 
serío de Chacamarca ) y encontraron alguna cantidad de oro , del que 

i Herrera, — Década V , Libro IV , Cap. X. 



56 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

llevaban á Cajamarca para el rescate de Atalmalpa, y que habían dejado 
allí cuando supieron la muerte del [nca. 

Al llegar al hermoso valle de Jauja opusieron los Indios alguna resis- 
tencia : pero los valientes castellanos los derrotaron, atravesando el rio 
en los caballos, con gran sorpresa de los Indios que se creían seguros 
con haber cortado el puente sobre el gran rio que baña el valle, que á la 
sazón estaba muy crecido por el derretimiento de la nieve. 

En el valle de Jauja funde Pizarro una población; y después de algu- 
nas encuentros con los Indios Huancas y Yavyos, que habitaban el terri- 
torio de las actuales provincias de Huancayo y Yauyos , siguieron los 
españoles el camino hacia Vilcas. 

Ningún historiador hace una descripción detallada del viaje de Fran- 
cisco Pizarro al Cuzco, y aun el minucioso Herrera , ' cuando dice: « Al 
« cabo de veinte dias que estuvo ( Pizarro ) en Xauxa , prosiguió su ca- 
« mino , la buelta de Vilcas » deja un gran vacio ; pues salta bruscamen- 
te desde el valle de Jauja hasta la población de Vilcas , situada á poca 
distancia del actual rio de Pampas , que divide la provincia de Cangallo 
del departamento de Ayaoucho , de la de Andahuaylas , del hoy departa- 
mento de Apurimac. 

Dicho historiador da el mismo nombre de Vilcas al rio que actualmen- 
te se llama Pampas, y sin lo que sigue seria muy difícil descubrir cual es 
este rio de Vilcas. 

Para aclarar este punto trascribiré á la letra lo que dice el historiador 
Herrera después de dar la descripción de la antigua ciudad de Vilcas. 

« Mas adelante de Vilcas , siete leguas , está Uramarca , á donde se 
« pasa el gran Rio, llamado Vilcas, i la Puente que es de Maromas de 
« Ptama , como las que se usan en Castilla en las Norias , se ata á dos 
« Padrones de Piedra , que están en la ribera , i aunque tiene ciento i 
« sesenta i seis pasos , por ella pasan caballos , como por la Puente de 
« Duero. Nace este Pao en la Provincia de los Soras , fértil , i de Gente 
« belicosa , i ellos i los Lucanas hablan un mismo lenguage , i visten de 
i una misma, Lana , i tienen Minas de Oro , i Plata.» 

Ahora , como existen en la actualidad los lugares de Uramarca , (hoy 
Uranmarca) y Soras , citados por el historiador , estando situado el prime- 
ro ( Uranmarca ) en el lado derecho del rio de Pampas , en el territorio 

i Herrera. — Decada V , Libro V, Cap. U. 



CAPITULO V. 57 

de la provincia de Andakuaylas ; y el último ( Soras ) en el lado izquier- 
do, hacia el origen del rio , y en territorio perteneciente á la actual pro- 
vincia de Lucanas ; no cabe la menor duda que el rio llamado entonces 
Vilcas corresponde al actual rio de Pampas. 

Hay mas , por el párrafo arriba trascrito , se puede determinar el lu- 
gar donde existia la antigua ciudad de Vilcas , con sus grandes edifi- 
cios , templo del Sol y numerosas casas. Con efecto , el historiador 
dice que Uranmarca se hallaba á 7 leguas mas adelante de Vilcas , y co- 
mo en la provincia de Cangallo , poco mas ó menos en este paraje , se 
nota actualmente un pueblo que lleva el nombre de Vilcashuaman , hay 
motivos para creer que la célebre población de Vilcas existia donde se 
halla hoy este último pueblo , el cual recuerda con su nombre el de la 
antigua ciudad. 

Para ilustrar mas todavia esta parte de la antigua geografía del Perú , 
tenemos los importantes datos que nos suministra el concienzudo cro- 
nista del Perú, Cieza de León ; el cual habiendo hecho el mismo viaje de 
Jauja al Cuzco pocos años después que Pizarro , aunque no ha dado 
una descripción de su viaje, nos ha trasmitido bajo otra forma en su 
preciosa obra ' los nombres de los distintos lugares por donde pasaba 
el camino real que conducia á la capital del Imperio. 

Llenaré pues el vacio que ha dejado el historiador Herrera , con lo 
que dice Cieza de León , trascribiendo sus mismas palabras , y haciendo 
de mi parte los comentarios indispensables, para dar á conocer la rela- 
ción entre los nombres de los lugares de aquella época y los que tienen 
en la actualidad. 

Empezando desde el valle de Jauja , hé aqui lo que dice Cieza de 
León : 

« Y caminando por el real Camino se va hasta que en unos altos que 
« están encima del Valle , se veen ciertos edificios muy antiguos , todos 
« desechos y gastados. » 

Estas ruinas se observan aun en los altos de la población de Jauja. 

« Prosiguiendo el Camino , continúa , se llega al pueblo de Acos que 
« está junto á un tremedal lleno de grandes juncales , donde avia apo- 
« sentos y depósitos de los Ingas como en los demás pueblos de sus 
« reynos. » 

i Cieza de León. — Chronica del Perú. — Caps. LXXXV — XCI. 

EL PERÚ Tomo II. 8 



58 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

No conociéndose actualmente en esta región ningún pueblo que lle- 
ve el nombre de A.cos , á primera vista parece difícil saber á qué punto 
corresponde; pero la topografía de aquellos lugares y la nomenclatura 
indígena proporcionan razones para asegurar que el pueblo de Acos exis- 
t« todavía pero con la adición de la palabra tambo, llamándose boy 
itambo. Sabido es que en aquella época se daba el nombre de tampu 
( hoy tambo ) á todos aquellos lugares situados en el camino , que ser- 
\ ian de posada y, como se ve por las palabras del cronista mas arriba ci- 
tado , en el pueblo de Acos habia aposentos y depósitos de los Incas. 

Según parece , se ha conservado la tradición de muchos lugares que 
servían de posada ó descanso , todos ellos con la terminación tambo , co- 
mo en el nombre de Acostambo que acabamos de citar. 

Aun Garcilaso , al hablar de las provincias conquistadas durante el rei- 
nado del Inca Viracocha , cita á este lugar con el nombre de Acos * 

Si alguna duda quedara de que el pueblo actual de Acostambo cor- 
responde al antiguo de Acos , bastará saber primero , que dicha pobla- 
ción se halla en el camino que se sigue para ir al Cuzco ; y por último 
que está inmediato á una pampa ó llanura inundada con atolladeros , 
confirmando la descripción que da el antiguo cronista , cuando al ha- 
blar del pueblo de Acos dice « que está junto á un tremedal lleno de 
grandes juncales. » 

« De Acos , sigue Cieza de León , sale el camino para el aposento de 
« Pico , i por una loma hasta que abajando por unas laderas , que pues- 
« to que por ser ásperas haze que parezca el camino dificultoso , va tan 
« bien desechado y tan ancho , que casi pareciera ir hecho por tierra 
« llana. Y assi abaxa al rio que passa por Xauxa ( Jauja ) el qual tiene 
« su puente, y el passo se llama Angoyaco. Y junto á este puente se 
« vee unas barrancas blancas , de donde sale un manantial de agua aa- 
« lobre. » 

Por el precedente párrafo será muy fácil , al que ha recorrido este ca- 
mino , conocer que se trata de la bajada del pueblo de Acostambo al 
puente sobre el rio de Jauja ; el que en este punto es conocido aun en el 
dia por muchas personas con el nombre de Angoyaco. Pero si este 
nombre ahora no se usa mucho , figura sin embargo en algunos mapas 
del siglo pasado que poseo originales. 

' üarcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1», Libro V , Cap. XXIV. 



CAPITULO V. 59 

Solamente hay que notar , que el puente sobre el rio no debia estar 
entonces donde se halla el que existe actualmente de cal y piedra , que 
se llama de Izcuchaca ; pues en la relación del cronista mas arriba tras- 
crita , se dice que cerca del puente hay unos barrancos blancos con un 
manantial de agua salobre ; los que existen realmente en la margen de- 
recha del rio , pero á una larga legua mas arriba del actual puente de 
Izcuchaca. 

« Caminando mas adelante , continúa Cieza de León , se llega al pue- 
« blo de Picoy passando primero otro rio pequeño ; adonde también ai 
« puente ; porque en tiempo de invierno corre con mucha furia. » 

El lugar llamado Picoy ( antiguamente Eicuij ) " existe todavia , pero 
no se halla en el camino principal por el que se va hoy al Cuzco, el cual 
pasa mas al Sur. 

En cuanto al rio pequeño con puente que cita el historiador , es el de 
Acoria que en este camino se atraviesa á poca distancia de su desembo- 
cadura en el rio principal de Angoyaco. 

« Saliendo de Picoy se va á los aposentos de Parcos , que están hechos 
« en la cumbre de una sierra áspera y muy alta que está á una parte 
« y á otra destos aposentos. » 

« Antes de llegar á este pueblo de Parcos , en un despoblado pequeño 
« está un sitio que tiene por nombre Pucará ( que en nuestra lengua 
« quiere dezir cosa fuerte ) » 

« En este lugar ay tanta cantidad de piedras hechas y nacidas de 
« tal manera , que desde lejos parece ser verdaderamente una ciudad ó 
« castillo muy torreado ; por donde se juzga que los Indios le pusieron 
« buen nombre. » 

Los lugares que cita el cronista subsisten todavia , aunque sus nom- 
bres están ligeramente modificados. El pueblo de Pucará se llama hoy 
Perneará y no puede confundirse con otro por la particularidad de las 
piedras citadas. Con efecto , una infinidad de masas y peñas de con- 
glomerato traquítico , que afectan las formas mas caprichosas , se le- 
vantan acá y allá dando al paisaje el mas extraño aspecto , que visto 
á cierta distancia se asemeja en algo á un gran campo de batalla con 
numerosos toldos de campaña. 

Es digno de notarse el buen juicio del antiguo historiador , el cual no 

i Garcilaso ( Comentarios reales. — Parte I a , Libro V , Cap. XXIV ) escribe Picuy, 



60 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

ha cometido el error en que han incurrido muchos , de creer que estos 
extraños monumentos de la Naturaleza fuesen obras déla industria hu- 
mana. 

El antiguo pueblo de Parcos corresponde al lugar que hoy se llama 
Parcostambo , habiendo sucedido con el nombre de Parcos lo que he di- 
cho del de Acos. Sin duda alguna este lugar servia de posada , como 
por otra parte lo indica el mismo historiador cuando dice que habia 
aposentos. 

« De Parcos , sigue , abaxa el camino real por una sierra hasta lle- 
« gar a un rio que tiene el mismo nombre que los aposentos : en donde 
« está una puente armada sobre grandes padrones de piedra. » 

El rio que Cieza de León dice que tenia el mismo nombre de Par- 
cos se llama hoy rio de Huarpa , y se pasa aun en la actualidad sobre 
un puente suspendido. 

Continúa Cieza de León : 

« Passado este rio de Parcos , está el aposento de Assangaro , de 
« donde se va por el real camino hasta llegar á la ciudad de San Juan 
« de la Victoria de Guamanga. » 

Al presente no se conoce , en esta región , ningún lugar que se llame 
Assangaro , y no se sabe á punto fijo donde puede haber existido el 
pueblo ó Aposento de este nombre. Sin embargo , correspondiendo la 
posición de este lugar con la que ocupa la actual población de Huanta , 
y no apareciendo este último nombre en las obras de los historiadores 
antiguos , hay todas las probabilidades que el antiguo pueblo de Assan- 
garo , que cita Cieza de León y que Garcilaso escribe Asancaru , * cor- 
responde á la actual población de Huanta. 

Un precioso dato que convence plenamente que este antiguo pueblo 
de Asancaru , existia donde se halla hoy Huanta , lo tenemos en la gran 
carta de la América meridional de Olmedilla impresa en España en 
1775 , donde se ve escrito en su lugar respectivo — Provincia de Huanta 
anteriormente de Azángaro de Huamanga. ' 

En cuanto á la ciudad de San Juan de la Victoria de Guamanga que 
hoy se conoce con el nombre de Ayacucho , no existia cuando Francisco 
Pizarro hizo su primer viaje al Cuzco , pues ha sido fundada , por el 

i Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1», Libro V , Cap. XXIV. 

» Como en el actual departamento de Puno, llamado antiguamente e Collao, existe otra poblacio 
que lleva el mismo nombre de Azángaro , para distinguirla se llamaba esta Azángaro de Huamanga. 



CAPITULO V. 61 

mismo Pizarro cuatro años después , en un lugar donde habia un pue- 
blo de Indios llamado Huamanga y trasladada en seguida al hermoso lla- 
no donde se halla actualmente. 

Es muy probable pues que los conquistadores en su primer viaje al 
Cuzco se hayan alojado en el pueblo de Huamanga , habitado entonces 
por indígenas. 1 

De este lugar se sigue , según Cieza de León , al gran pueblo de Bil- 
cas , donde habia templo del Sol y setecientas casas ; el mismo que el 
historiador Herrera llama Vilcas y Garcilaso Villca , y que como he dicho , 
existia sin duda alguna en el lugar donde se halla actualmente el pue- 
blo que lleva el nombre de Vilcashuaman ; pues tanto en la descripción 
del pueblo cuanto en su posición , los dos historiadores están comple- 
tamente de acuerdo , 2 como se puede juzgar por el siguiente párrafo de 
Cieza de León : 

« De aqui , ( Bilcas ) prosigue el camino real de Uramarca , que está 
« siete leguas mas adelante hazia el Cuzco : en el qual termino se pasa 
« el espacioso rio llamado Bilcas , por estar cerca de estos aposentos. » 

Resumiendo ahora los datos que nos proporcionan los historiadores 
Cieza de León y Herrera , resulta que la población de Vilcas citada en 
todas las relaciones de la conquista del Peni , existia entre la población 
de Huamanga ( hoy Ayacucho ) y el pueblo de Uramarca situado en la 
margen derecha del rio que se conoce hoy con el nombre de Pampas, y 
en el territorio de la actual provincia de Andahuaylas; correspondiendo 
casi exactamente su posición á la del pueblo que lleva todavia el nombre 
de Vilcas y que se conoce también con el de Vilcashuaman ; denomina- 



i Garcilaso , escribe Huamanca, como se puede ver por el siguiente párrafo , donde habla de las nue- 
vas provincias conquistadas en tiempo del Inca Viracocha. 

" De allí pasó á otra Provincia llamada Pocra , por otro nombre Huamanca, y á otras , que se dicen 
" Asancaru , Parco, Picuy y Acos. ( Comentarios Eeales — Parte I a , Libro V, Cap. XXIV. ) 

2 En la descripción de Vilcas como en la de casi todos los lugares del Perú , se ve claramente que el 
historiador Herrera ha copiado de Cieza de León , pues aparte de una ligera diferencia en las palabras , 
dice casi lo mismo que este último. Haré sin embargo notar que las descripciones de Cieza de León, 
aunque anteriores á las de Herrera , son muchas veces mas exactas ; pues sucede á menudo que Herre- 
ra para cambiar algunas palabras á fin de no decir lo mismo , hace perder en algo el sentido de la 
oración. 

Una prueba de lo que acabo de decir la tenemos en estos pocos renglones donde se habla del rio de 
Bilcas 6 Vilcas. 

Por lo que dice Cieza de León se comprende fácilmente que el rio de Bilcas se halla entre el lugar 
que lleva este nombre y el pueblo de Uramarca, como sucede realmente. Pero del modo como lo dice 
Herrera : Mas adelante de Vilcas , siete leguas , está Uramarca , á donde se pasa el gran Rio llamado 
Vilcas, no aparece con claridad si el rio se pasa antes 6 después. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

cion qne so aplicaba todavía en el siglo pasado á la provincia qne hoy se 
llama de ( 'angallo. 

La prueba mas convincente de lo que acabo de decir, la tenemos en 
las numerosas ruinas que se notan aun hoy día, en las inmediaciones 
del pueblo de Vilcas ó de Vilcashuaman ; las que han sido citadas tam- 
bién en rl siglo pasado por el Dr. Cosme Bueno , en la descripción que 
ha dado de la provincia que llevaba entonces este nombre. * 

11. aquí sus palabras al describir la provincia de Vilcashuaman-: 

« Toma el nombre esta provincia de un cerro ó tierra muy alta , 11a- 
« mada asi , donde hay vestigios bien claros de una gran plaza de armas, 
nada por los antiguos habitadores de este reyno , de piedras de si- 
« lleria ; y en frente unas ruinas de un templo dedicado al Sol , obra to- 
« da que podia dudarse fuese de indios y da á presumir sea de otra na- 
« cion anterior , sobre que no falta quien piense fueron gigantes , por ser 
« hechas estas obras , de cuyo género hay otras en el reyno , de piedras 
« de enormes magnitud , y traidas según parece de parajes distantes , 
« que el moverlas y el colocarlas del modo que se ven , parece imposible 
« á los indios que se hallaron al tiempo de la Conquista. Dedicóse des- 
« pues este templo á San Juan Bautista , donde está el pueblo de Vilcas. 
« A una legua de este al fin de un pequeño valle de mejor temple , que 
« llaman Pomacocha , se reconocen las ruinas de los palacios del Inca 
« de la misma materia ; y en sus cercanías hay también vestigios de ca- 
« serios , que á lo que se discurre , servían de alojamiento á la familia , 
« y caciques de su séquito. » 

También de lo dicho resulta que el camino real de los Incas que con- 
ducía del valle de Jauja al Cuzco pasaba por el rio de Pampas cerca del 
pueblo de Uramarca ( hoy Uranmarca ) y de consiguiente mucho mas ar- 
riba del punto donde atraviesa este rio el camino actual. 

Siguiendo ahora el viaje de los españoles hacia el Cuzco , según el 
historiador Herrera , que es el que da mayores detalles , tenemos que 
Hernando de Soto , el cual habia sido enviado delante para explorar el 
camino , tuvo que combatir con los Indios que le oponían resistencia , á 
quienes , valiéndome de las mismas palabras del historiador , « le dio un 



i Conocimiento de los tiempos : ephemeride del año 1767 — Por el Dr. D. Cosme Bueno. 
Documentos literarios del Perú colectados por el Coronel D. Manuel Odriozola. — Tomo III , pág. 80, 



CAPITULO V. 63 

« buen alcance , y se retiraron al rio de Apurimá , i dio aviso á D. Fran- 
« cisco Pizarro , i pasó á Curambo , i el Rio de Abancay. » x 

Herrera no nombra siquiera la provincia de Andahuaylas que han te- 
nido que pasar los españoles para llegar al rio de Abancay , á cuya pro- 
vincia pertenece el pueblo de Uramarca ( Uranmarca ) y el lugar de Cu- 
rambo (hoy Curamba) que cita el mismo historiador. 

Cieza de León y Garcilaso hablan 'de ella ; lo que prueba que este 
nombre era conocido desde antes de la conquista. El primero dice : 2 

« De esta provincia de Andahuaylas , ( que los españoles comun- 
« mente llaman Andaguaylas ) se llega al rio de Abancay , que está 
« nueve leguas mas adelante hacia el Cuzco ; y tiene este rio sus pa- 
« drones o pilares de piedra bien fuertes , adonde está puente como en 
« los demás rios. » 

El rio que los historiadores llaman de Abancay , aunque algunos le 
dan todavia este nombre porque pasa á poca distancia de la población 
de Abancay , es sin embargo conocido con el nombre de rio Pachachaca. 

En cuanto al lugar de Curambo que cita Herrera, se halla situado en 
el camino de Andahuaylas á Abancay , en un lugar elevado entre las ac- 
tuales postas de Pincos y Huancarama. Si en el dia no se nota en este 
lugar casa alguna , se observa todavia , á unos cien pasos á la izquierda 
del camino , las ruinas de un monumento de forma cuadrangular , con 
cuatro elevados escalones construidos con piedras , en cada lado , que 
dan al conjunto una forma que se acerca á la de una pirámide truncada . 
En dos lados opuestos hay un terraplén en plano inclinado que permite 
subir al primer piso ó escalón. 

Algunas personas del lugar dan á estas ruinas el nombre de Pira mide 
de Curamba , pero otras la llaman de Cayumba. 

El historiador Garcilaso cita los lugares de Abancay , Curiambo y Anda- 
huaylas con los nombres que tenian antes de la conquista que son Aman- 
cay , Curampa y Antahuaylla. — A propósito del primer nombre dice : 3 

« Llegó al valle Amancay , que quiere decir Azucena , por la infinidad 
« que de ellas se cria en aquel valle. » 

Mas adelante sigue : 

« De allí fué á Curampa , i con gran facilidad redujo aquellos Pueblos, 

* Herrera. — Decada V , Libro V, Cap. III. 

2 Cieza de León. — Chronica del Perú.— Cap. XC. 

3 Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte I a , Libro IV, Cap. XV, 



64 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i porque son de poca gente. De Curampa fué á la gran provincia 11a- 
« anula Antaliuavlla , etc. » 

Hernando de Soto después de haber pasado el rio de Abancay (hoy 
Pachacbaca ) , continuó su marcha atravesando el rio Apurimac en perse- 
cución de los Indios, los (pie se retiraron á Lhnatambo. ' Pero es de ad- 
mirarse el atrevimiento de aquellos arriesgados españoles que , hallando 
deshechos los puentes , pasaron á nado en sus caballos el caudaloso Apu- 
rimac , como lo hace notar el mismo historiador Herrera que dice: 

« Fue cosa notable , que haviendo los Indios deshecho las Puentes , 
i con ser tan poderosos , los pasaron con los caballos ; cosa que jamas 
i después acá , se ha visto , especialmente en el de Apurima. » 2 

Bajo el punto de vista geográfico que me ocupa , es digno de citarse lo 
que dice respecto del rio Apurimac el cronista Cieza de León : 3 

« Adelante está el rio Apurima , que es el mayor de los que se han pa- 
« sado desde Caxamalca hazia la parte del Sur , ocho leguas del de Aban- 
« cay : el camino va bien desechado por las laderas y sierras ; y de vieron 
i de passar gran trabajo , los que hizieron este camino , en quebrantar 
« las piedras , y allanarlo por eDas ; especialmente quando se abaxa por 
« el rio , que va tan áspero y dificultoso este camino , que algunos caba- 
« líos cargados de plata y de oro han caydo en él y perdido , sin lo poder 
« cobrar. Tiene dos grandes pilares de piedra , para poder armar la 
« puente. » 

Viéndose los Indios tan valientemente perseguidos por aquel puñado 
de españoles , aprovechando del conocimiento topográfico que tenian del 
pais juzgaron conveniente retirarse á la Sierra de Vilcaconga , donde 
podrian tener grandes ventajas sobre sus enemigos ; pues por lo quebra- 
do del terreno se baria muy dificultosa la marcha de los caballos. 

Siendo mi objeto principal la historia de la geografía , no entraré en 
los pormenores de la encarnizada batalla que tuvo Hernando de Soto 
con los Indios en los desfiladeros y áspero terreno de la Sierra de 
Vilcaconga , y de la victoria que alcanzó mediante el socorro de la 
gente comandada por Almagro , que le envió de Jauja Francisco Pi- 
zarro. 



i Garcilaso ( Comentarios reales. — Parte 1", Libro I , Cap. XX ) escribe Rimactaimpu , siendo este 
uno de los primeros pueblos que mandó poblar el Inca. 

2 Herrera — Decada V, Libro V, Cap. ni; 

3 Cieza de León — Chronica del Perú , Cap. XCI, 



CAPITULO V. 65 

Reservándome la tarea de dar á conocer la verdadera posición de los 
lugares citados por los antiguos historiadores , emitiré algunas conside- 
raciones sobre la posición de la Sierra de Vilcaconga que en algunos 
mapas está muy erróneamente colocada , pues se indica como Sierra de 
Vilcaconga una parte de la Cordillera Nevada , situada mucho mas al 
Norte y que separa el valle de Santa Ana del rio Apurimac , parte que 
deberia mas bien llamarse Cordillera de Vilcabamba , por hallarse en es- 
ta región el pueblo que lleva este nombre. 

Basta leer con un poco de atención al historiador Herrera para ver que 
la Sierra de Vilcaconga debe hallarse entre el pueblo de Limatambo y el 
Cuzco; pues en la relación de dicho historiador se dice que los Indios se 
retiraron primero á Limatambo , y después á la Sierra de Vilcaconga á 
7 leguas del Cuzco. 

Pero el que no deja duda alguna sobre la verdadera posición de la 
Sierra de Vilcaconga, es el cronista Cieza de León, cuya obra es una 
fuente de preciosos datos sobre el estado de la geografía del Perú en la 
época de la conquista. Hé aquí lo que dice : 

« De este rio Apurimac se va hasta llegar á los aposentos de Lima- 
« tambo y passando la sierra de Bilcaconga se llega al valle Xaquixa- 
« guana el cual es llano situado entre las cordilleras de la Sierra. » J 

Ahora , basta haber recorrido el camino que conduce al Cuzco para no 
dudar un instante que la Sierra de Vilcaconga de que hablan todos los 
historiadores del Perú , es aquella cadena de cerros que se atraviesa en 
el camino , que conduce del pueblo de Limatambo al actual pueblo 
de Zurite ; el que se halla al principiar la pampa de Anta , conocida 
también con el nombre de Jaquijaguana ; la misma que Cieza de León 
llama Xaquixaguana como se escribia entonces , y Garcilaso Sacsahuana. 2 

Esta última parte ]que hoy lleva el nombre de Pampa de Anta no 
puede confundirse con ninguna otra ; pues de su terreno inundado en 
gran extensión y de la ingeniosa calzada que sirve de camino, hay una 
clara descripción en el antiguo cronista Cieza de León, cuyas pala- 
bras me complazco en trascribir: 

« Ay deste valle á la ciudad del Cuzco cinco leguas ; y pasa por él el 
« gran camino real. Y del agua de un rio , que nace cerca deste valle 
« se haze un grande tremedal ( pantano ) hondo , y que con gran difi- 

i Cieza de León. — Chronica del Pirú. — Cap. XCI. 
2 Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro I, Cap. XX. 

EL PERÚ— Tomo II. 9 



M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« cuitad se pudiera andar si no se hiziera una calzada ancha y muy fuer- 
« te, que los Ingas mandaron hazer, con sus paredes de una parte y 
« otra , tan iixas que duraran muchos tiempos. » 

En la Sierra de Vilcaconga , D. Francisco Pizarro alcanzó á sus com- 
pañeros Hernando de Soto y Diego de Almagro , para seguir el camino 
hacia el Cuzco, y llegado al valle de Xaquixaguana (hoy Jaquija- 
guana ó Pampa de Anta ) , hizo quemar vivo al capitán indio Chilicuchi- 
ma , por tener fundadas sospechas de que traicionaba á los españoles. 

Por fin , después de muchas penalidades y reñidos combates con los 
Indios , terminaron los valerosos castellanos su penoso y largo viaje , 
entrando, en la mitad del mes de Noviembre de 1533, en la gran capital 
del desbaratado Imperio de los Incas. ' 

Los antiguos historiadores dan en pocas palabras una idea de la si- 
tuación de la ciudad y de su clima. 

Hé aquí lo que dice Herrera : 2 

« La gran ciudad del Cuzco está fundada en sitio áspero , i por todas 
« partes cercada de Sierras , entre dos Arroyos pequeños , que corren al 
« Poniente , i el uno pasa en medio ; i por ser el Valle muy frió , no ai 
« Árbol de Fruta , sino algunos molles. A la parte del Norte, en el cer- 
« ro mas alto , i mas cercano , está aquella gran Fabrica de los Ingas, 
« que los Castellanos , llaman Fortaleza. » 

Con efecto , la ciudad del Cuzco , llamada antiguamente Cosco , 3 se 
halla rodeada de cerros ; tiene un clima algo frió , pues en la pobla- 
ción el maiz se produce con dificultad ; y está situada entre dos ar- 
royos , el Tulumayo y el Huatanay , atravesando este último la mis- 
ma ciudad; solo sí que su dirección es hacia el S. y mas abajo al S.E. 

En cuanto á la fortaleza , se halla realmente al N. de la ciudad ; pero 
es extraño que apesar de ser citada por todos los historiadares antiguos , 



> Esta fecha de la entrada de Francisco Pizarro en la ciudad del Cuzco es la que da el célebre his- 
toriador moderno Prescott, quien la tomó de los documentos que merecen mas fé. 

* Herrera ( Decada V, Libro VI, Cap. III ) dice que Pizarro entró en la ciudad del Cuzco por el mes 
de Octubre de 1534 , con estas palabras : " Llegado D. Francisco Pizarro al Cuzco, entró en aquella po- 
derosa y gran ciudad por el mes de Octubre de este año ( 1534) " ; pero este dato lo ha tomado segura- 
mente de Cieza de León , el cual , según mi modo de ver , cita dicha fecha , no como la de la entrada de 
Pizarro , sino como la de la reedificación de la ciudad del Cuzco, habiendo tal vez Pizarro practicado al- 
guna ceremonia con este objeto en Octubre de 1534, como lo harian creer las siguientes palabras tex- 
tuales de Cieza de León : " La reedificó y tornó á fundar el Adelantado don Francisco Pizarro, gover- 
" nador y capitán destos reynos, en nombre del Emperador don Carlos nuestro señor , año de mil y 
" quinientos y treynta y quatro años , por el mes de Octubre. " 

3 Garcilaso — Comentarios reales. — Parte 1*, Libro I, Cap. XVI. 




o 

o 

IS3 

¡=> 

o 

< 

< 

en 
o 
< 
c/2 

W 

Q 

< 

W 
,-q 
<¡ 

O 
< 

W 
Q 

oO 
H 

< 

P 
O 

< 
< 

< 
D 



CAPITULO V. 67 

ni Cieza de León ni Herrera mencionan el nombre de Sacsahuaman 
que se conoce actualmente y que Garcilaso ' aplica al cerro sobre el que 
se halla. 

En cuanto al origen del nombre Cuzco , no tenemos otros datos que 
los que nos suministra el historiador Garcilaso , el que nos da á conocer 
que el verdadero nombre de la célebre capital del Imperio de los Incas 
no es Cuzco sino Cosco , que en la lengua particular de los Incas quiere 
decir Ombligo. 

Este nombre le fué sin duda aplicado haciendo alusión á que esta ciu- 
dad era como el centro del dilatado Imperio. Parece que los antiguos 
monarcas peruanos , no solo consideraban á la ciudad del Cuzco como 
centro de todos sus dominios sino del mundo entero ; pues los nombres 
de los puntos cardinales que tenian en su lengua eran relativos á la ca- 
pital del Imperio , esto es á la ciudad del Cuzco. 

Hé aquí lo que dice el mismo historiador Garcilaso : 2 

« Los Reyes Incas dividieron su Imperio en quatro partes que 11a- 
« marón Tavantisuyu , que quiere decir las quatro partes del Mundo , con- 
« forme á las quatro partes principales del Cielo , Oriente , Poniente , 
« Septentrión , y Mediodia. Pusieron por Punto , ó Centro , la Ciudad 
« del Cozco , que en la Lengua Particular de los Incas , quiere decir Ora- 
« bligo. » 

« Llamaron á la parte del Oriente , Antisuyu , por una Provincia llama- 
« da Anti que está al Oriente , por la qual también llaman Anti á toda 
« aquella gran Cordillera de Sierra nevada , que pasa al Oriente del Perú , 
« por dar á entender que está al Oriente. Llamaron Cuntisuyu á la par- 
« te del Poniente , por otra Provincia muy pequeña , llamada Cunti. A 
« la parte del Norte , llamaron Chinchasuyu , por una gran Provincia 11a- 
« mada Chincha , que esta al Norte de la ciudad , y al distrito del Me- 
« diodia , llamaron Collasuyu , por otra grandísima Provincia llamada 
« Colla , que está al Sur. » 

La entrada de los españoles al Cuzco , ha sido aun bajo el punto de 
vista de la geografía una verdadera conquista ; pues no era el simple 
descubrimiento de una población , sino que daba á conocer la existencia 
de una civilización bastante adelantada y completamente desconocida. 
Se presentaba á los ojos de los españoles una gran ciudad , rodeada de 

» Garcilaso — Comentarios reales. — Parte I a , Libro VII , Cap. VIU. 
2 Garcilaso — Comentarios reales. — Parte I a , Libro II , Cap. XI. 



6« HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

una muralla , atravesada por un arroyo con numerosos puentes; con 
callea , aunque estrechas bien alineadas , y hermosas casas que tenian 
paredes todas de piedras primorosamente labradas, que causaron la 
admiración de los mismos conquistadores por su maravillosa juntura. 

Realmente es difícil formarse una idea exacta de la perfección con que 
están talladas y acomodadas las piedras , si no se ven personalmente las 
preciosas muestras que quedan todavia de aquella época, en la ciudad 
del Cuzco , y que se pueden admirar en las paredes de las calles del 
Triunfo y de Atun-rumi. 



CAPÍTULO VI. 



Fundación de Lima. — Origen del nombre Lima. — Origen del nombre de Ciudad de los Reyes. 

Fundación de Trujillo. — Primeros rumores sobre la división del Perú después de la conquista. 

Descubrimiento y conquista de la provincia de los Chachapoyas. 

1535-1536. 



Dueños los españoles de la opulenta ciudad del Cuzco , pensó Fran- 
cisco Pizarro que seria conveniente dar á los Indios un soberano de su 
raza, elevando al trono y coronando de Inca á un hijo legítimo de Huay- 
na-Capac , llamado Manco. Con esta medida procuraba captarse el afec- 
to de la raza indígena y tener una especie de autómata que pudiera ser- 
le útil para sus planes posteriores. 

1535. — Fundación de Lima. — Contentados de este modo los Indios, 
salió Francisco Pizarro del Cuzco en dirección hacia la Costa con la idea 
de fundar una población cerca del mar, la que debia ser capital del nue- 
vo Reino del Perú. Con este objeto se fué á Pachacamac y allí , según 
dice el Historiador Herrera ' , « Embió el Gobernador (Francisco Pizar- 
« ro) desde Pachacamac, seis de á Caballo, que fuesen por la Costa reco- 
« nociendo , hasta hallar algún Lugar con comodidad de Puerto , i lo de- 
« mas conveniente , para fundar Pueblo ; y usada toda diligencia no ha- 
« liaron mejor Puerto que el de Sangalla , que está entre los deleitosos y 
« frescos Valles de Chincha y Nasca. » 2 

i Herrera. — Decada V, Libro VI, Cap. XI. 

2 El puerto llamado entonces de Sangalla es el que lleva hoy el nombre de Pisco, dándose actual- 
mente el nombre de Sangallan á una grande isla y al canal que media entre esta y la península de Pa- 
racas, llamada también Boquerón de Sangallan. Pero el valle, si nos atenemos á lo que dice Garcilaso 
(Coment. reales. — Libro VI, Cap. XVII) se conocía antes de la conquista con el nombre actual de Pisco. 



CAPITULO VI. 69 

Francisco Pizarro mandó que fundasen la población en r aquel lugar; 
pero algo mas tarde [después de nuevas diligencias se fijó en el valle 
de Lima , en el que habia pensado de antemano ; y de Pachacamac don- 
de habia fijado entonces su residencia , comisionó el 8 de Enero de 1535 
á Rui Diaz , Juan Tello y Alonso Martin de Don Benito para que fuesen 
al valle de Lima , observando donde se pudiese fundar la población , en- 
cargándoles asimismo que buscasen y se informasen de los caciques si 
habia la leña necesaria. x 

El 13 de dicho mes , regresaron los comisionados á Pachacamac , y 
declararon que habian empleado aquellos dias en recorrer la tierra alre- 
dedor del pueblo de Lima, y que ies parecia muy á propósito para fundar 
la población , siendo la comarca muy buena , provista de buena agua y 
leña y tierras para las sementeras ; que se hallaba cerca de un puerto ; 
que su asiento era airoso y desmontado ; que habia un rio muy conve- 
niente para la población que se iba á hacer , y que los Indios para el ser- 
vicio de los vecinos no tendrian mucho trabajo por ser comarcanos. 

Por fin , el 18 de Enero del mismo año de 1535 , tuvo lugar la fun- 
dación de la ciudad , extendiéndose el acta que reproduzco á la letra , 
para dar una idea del estilo y formalidades de aquella época. 2 

« En el dicho pueblo de Lima Lunes dies y ocho del mes de Henero 
« de el dicho año , el dicho Señor Gobernador en presencia de mi el di- 
« cho escribano é testigos susoescritos. Dijo : que por quanto Visto el di- 
« cho pedimento á el fecho por la justicia é regimiento é vecinos de la 
« dicha ciudad de Jauja , el probeyó á los dichos Rui Diaz é Juan Tello 
« é Alonzo Martin de Don Benito para que biniesen como binieron á 
« ver el dicho Aciento , e pasear el dicho Casique de Lima. Serca de lo 
« qual dijeron sus pareceres según que todo desuso se contiene , e que ha- 
« gora el abenido juntamente con los Señores oficiales de su Magestad 
« Alonzo Riquelme Thesorero , e Garcia de Salcedo Veedor; e Rodrigo 
« Masuelas que fue nombrado juntamente con el dicho Veedor por el di- 
« cho reximiento para hacer lo susso dicho , e ha uisto e paceado ciertas 
« vezes la tierra de el dicho Casique de Lima y Examinado el mejor ci- 
« tio , les parece é ha parecido que el dicho Aciento de el dicho Casique 

i Documento titulado "Fundación y población desta muy noble y muy leal Ciudad de los Beyes del 
Pirú, fecha por el Marques D. Francisco Pizarro, adelantado y primero Gobernador que fue destos rey- 
nos, en dies y ocho de henero de 1535 años. " 

2 He tomado este documento de la obra "Estadística de Lima" por el Dr. D. M. A. Fuentes, en la 
que en una nota á la pág. 10 se dice copiada (en 1837) del Libro primero de Cabildo de esta ciudad). 



7 o HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DE PERÚ. 

el mejor é junto al Rio de el, e contiene en si las calidades susodi- 
« chas que se requieren tener los Pueblos, é ciudades para que se Pue- 
i bien , y ennoblescan e se perpetúen y esté bien citiado ; E por que con- 
i viene al servicio de su Magestad e bien e sustentación, e Población de 
« estos dichos sus Reinos , é consuelo e combercion de los Casiques e In- 
« dios de ellos, e para que mejor e mas presto sean industriados y reduci- 
« dos al conocimiento de las cosas de nuestra Santa fee Catholica , por lo 
« qual , en nombre de sus Magestades , como su Gobernador e Capitán Ge- 
i neral de estos dichos Reinos , después de haver filiado el dicho citio con 
« acuerdo e parecer de los dichos Señores Oficiales de su Magestad que 
« presentes se hallaron , e del dicho Rodrigo Masuelas : mandaba e mandó 
« que el dicho Pueblo de Jauja , e anssi mismo el de Sangallan , porque 
« no está en aciento combeniente , se pasen á este dicho Aciento e citio, 
« por cuanto, cuando el dicho Pueblo de Jauja, se fundó arriua en la 
« Sierra, no estaua Visto para que el dicho pueblo estubiese mejor funda- 
« do , el hizo la dicha fundación de el con adictamiento é condición que 
« se pudiese mudar en otro lugar que mas combiniese , e pareciese : e por- 
« que hagora , como dicho es conviene que de los dichos Pueblos se haga 
« nueva fundación , acordó e determinó de fenecer , é haser , e fundar el 
« dicho Pueblo el cual mandaua y mandó que se llame desde hagora para 
« Siempre Jamas , la Ciudad de los reyes. El qual hizo e Pobló en nom- 
« bre de la Santísima trinidad Padre e hijo y espiritu Santo , tres perso- 
« ñas y un solo Dios verdadero : sin el qual que es principio y Criador de 
« todas las cosas e hasedor de ellas , ninguna cossa que buena sea se pue- 
» de hacer , ni principiar , ni arribar ni permanecer ; e por que el principio 
« de cualquier Pueblo ó Ciudad , ha de ser en Dios y por Dios y en su 
« nombre , como dicho es , combiene principiallo en su Yglesia. Comen- 
« zó la Fundación e trasa de la dicha Ciudad y de la Yglesia , que puso 
« por nombre nuestra Señora de la Asumpcion cuya advocación será ; en 
« la qual como Gobernador y Capitán General de su Magestad de estos 
« dichos Reinos , después de señalado Plan hizo é edificó la dicha Ygle- 
« sia é puso por sus manos la primera piedra y los primeros maderos 

« de ella; y en señal y tenencia de la pocesion, ' 

« Vel quasi que sus Magestades tienen tomadas en estos dichos Reinos, 
« assi de la Mar como de la tierra descubierta y por descubrir ; y luego 

^ Aqui parece que faltan algunas palabras. 



CAPITULO VI. 71 

« repartió los solares á los vecinos de el dicho Pueblo según parecerá 
« por la trasa que de la dicha Ciudad se hizo , la qual espera en nuestro 
« Señor y en su Vendita madre que será tan grande e tan próspera quan- 
« to conviene , e la conservará e aumentará perpetuamente de su mano, 
« pues su edificio es para su santo servicio , y para que nuestra santa fe 
« catholica sea ensalsada , aumentada e comunicada e sembrada entre 
« estas Jentes Barbaras , que asta agora han estado desbiadas de su co- 
« nocimiento y verdadera Doctrina y servicio ; para que la guarde e con- 
« serbe y libre de los peligros de sus enemigos y de los que mal y daño 
« le quicieren facer ; e confio en la grandeza de su Magestad , que sien- 
« do informado de la fundación de la dicha Ciudad confirmará y aprova- 
« rá la dicha fundación por mi y en su real nombre fecho , y le hará 
« muchas mercedes para que sea ennoblecida y se conserbe en su servi- 
«■ ció. Y los dichos señores Governador y oficiales de su Magestad , lo 
« firmaron de sus nombres, y ansimismo el dicho Rodrigo de Masuelas, 
« testigos que fueron presentes Rui Diaz , y Juan Tello y Domingo de la 
« Presa Escrivano de su Magestad estantes en el dicho Aciento del Ca- 
» si que de Lima. » 

Origen del nombre Lima. — El nombre de Lima, según Garcilaso , es 
una corrupción que hicieron los españoles de la palabra indígena Rímac, 
que era entonces el nombre del valle , y á lo que parece de los docu- 
mentos citados sobre la fundación , debia serlo también de un cacique 
ó de un pequeño pueblo de Indios ; nombre que se conserva todavía y 
que se aplica hoy de preferencia al rio que baña el valle de Lima. 

Según Garcilaso , la palabra Rímac quiere decir el que habla , y valién- 
donos de sus mismas palabras l « llamaron así al valle por un ídolo , que 
« en el huvo en figura de Hombre , que hablava y respondía á lo que le 
« preguntavan , como el oráculo de Apolo Delphico , y otros muchos que 
« huvo en la Gentilidad antigua ; y porque hablava , le llamavan , el que 
« habla , y también el valle donde estava. » 

El historiador moderno Prescott, en cuanto al origen del nombre 
Lima sigue la opinión de Garcilaso, diciendo que es una corrupción del 
nombre primitivo indio de Rímac , y agrega que esta corrupción empezó 
desde el principio , pues en los manuscritos de los antiguos conquistado- 
res se usaba ya el nombre de Lima. 

» Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro VI , Cap. XXX. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Podemos aquí añadir que el nombre de Lima , como liemos visto por 
Los documentos sobre la fundación déla Ciudad de los Reyes, es todavía 
utas antiguo que la ciudad misma; pues Pizarro comisionó á tres espa- 
ñoles para que Fuesen á examinar si las tierras del cacique de Lima con- 
quián para la fundación de la ciudad. Por lo que toca al lugar del valle 
de Lima donde se bailaba el ídolo que llamaban Rímac , el padre Calan- 
cba ■ dice lo siguiente: 

« Demás del gran templo y huaca del Supremo Pachacamac , tenia 
« cada valle su Dios particular , y todos tenían el nombre de su Dios. El 
deste valle, antiguo al de Pachacamac (aunque de una población á 
« otra avia mas de quatro leguas ) era el Dios Rímac , cuya Huaca y 
« templo , vemos oy junto á la granja de los Religiosos Padres de Santo 
« Domingo , que se llama la Chacra de Rimactampu , i corrupto el nom- 
i bre llamamos Lñnatambo 2 ; i á este valle i ciudad Lima, conjunto á es- 
« ta Huaca, está el contiguo pueblo que llegava asta Maranga , casi media 
« legua , como lo atestiguan sus ruinas i sus naturales. » 

De lo que precede se viene en conocimiento no solamente del lugar 
en el valle de Lima donde se hallaba el célebre y famoso ídolo hablador 
sino del pueblo que se conocía ya por los españoles con el nombre cor- 
rompido de Lima , antes de la fundación de la Ciudad de los Reyes , co- 
mo aparece del acta de su fundación. 

Origen del nombre de Ciudad de los Reyes. — Por lo que toca al nombre 
de Ciudad de los Reyes con el que fué llamada Lima en la época de su 
fundación , algunos escritores , entre ellos Garcilaso y mas reciente- 
mente Prescott , 3 lo hacen derivar de la errónea aserción del primero 
de estos historiadores , de que la ciudad de Lima haya sido fundada 
el 6 de Enero , que es el dia de Reyes ó de la Epifanía , como se pue- 
de ver por las siguientes palabras del mismo Garcilaso : 4 « Donde fun- 
i daron los Españoles la ciudad que llaman de los Reies por haverse fun- 
« dado dia de la Aparición del Señor quando se mostró á la gentilidad. 
« De manera , que Rimac , ó Lima , ó la ciudad de los Reies , todo es una 
« misma cosa. » 

i Calancha. — Coronica moralizada del Orden de S. Agustín en el Perú. — Libro I. — Cap. XXXVII; 

2 La Chacra de Limatambo existe aun en la actualidad á una legua de Lima en el camino de Chor- 
rillos , y como en los terrenos de la inmediata chacra de Surquillo, que también pertenece á los padres 
Dominicos, existe la huaca Juliana , que es la mas grande entre todas las del valle de Lima , es posible 
que ella sea la de que habla el padre Calancha , donde se hallaba el ídolo Rímac. 

3 Prescott. — Conquista del Perú. — Libro III, Cap. IX. 

4 Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro VI, Cap. XXX. 



CAPITULO VI. 73 

Herrera, sin deducir el nombre de Ciudad de los Reyes del dia de su 
fundación , sigue sin embargo á Garcilaso en el error de creer que la ciu- 
dad de Lima haya sido fundada el 6 de Enero y no el 18 , según aparece 
de los preciosos y auténticos documentos ya citados. Hé aquí como se 
expresa Herrera sobre la fundación de Lima : J 

« Partido el Mariscal (Almagro ) , el Governador (Francisco Pizarro) 
« entendió luego en poblar la Ciudad en el Valle de Lima , que nombró de 
« los Reies , con el Auto de Posesión , que en tales fundaciones se acos- 
« tumbraba de hacer, y fue el dia de la Epifaniadel Año siguiente de 1535.» 

Volviendo ahora al origen del nombre de Ciudad de los Reyes , desde; 
que se sabe con certeza que Lima fué fundada el 18 de Enero , y no el 
dia 6 ó de Reyes , este nombre no tendria razón de ser si no hubiese sido 
otra la idea de su fundador. Así , muchos admiten que el nombre <Je Ciu- 
dad de los Reyes , que dio Pizarro á la capital del Perú fué en honor de 
' Carlos V y Doña Juana su madre , y de este parecer es también el Se- 
ñor Lorente en su preciosa y elegante historia de la Conquista del Perú. 2 

Aunque es muy probable que este sea el verdadero origen del nombre 
de Ciudad de los Reyes , y aunque se sepa con toda seguridad por el mas 
auténtico documento , cual es el acta de la fundación y población de 
Lima , que se halla original en los libros del Cabildo de esta capital , que 
esta importante ciudad fué fundada el dia 18 de Enero y no el dia 6, yo 
creo que el nombre de Ciudad de los Reyes adoptado por algún tiempo y 
que se usa históricamente aun hoy dia , encierra á la vez las dos ideas, 
esto es , la de recordar á los monarcas españoles que reinaban entonces y 
la de los tres Reyes de la Sagrada Escritura , lo que se puede probar por 
el examen de su escudo de armas. 

Según mi modo de ver , aunque la intención del fundador D. Francis- 
co Pizarro al dar á Lima el nombre de Ciudad de los Reyes , fué dedicar- 
la á los citados monarcas , estos al conceder á Lima el privilegio de un 
escudo de armas , tuvieron en mente no solo la idea profana , sino tam- 
bién la idea religiosa. 

Con efecto , el escudo de armas concedido á la Ciudad de los Reyes por 
real cédula dada en la villa de Valladolid el 7 de Diciembre del año 1537, 
contiene los signos que representan tanto á los reyes españoles , cuanto 

i Herrera. — Decada V, Libro VI, Cap XII. 

a S. Lorente. — Historia de la Conquista del Perú, Libro V, Cap. I. 

EL PERÚ.— Tomo II. 10 



7 , HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

a los tr.s reyes de la historia sagrada , como se puede ver por la des- 
cripcion que se hace de él eu la citada cédula , cuya parte principal es 
como sigue : ' « Nos por mas honrar y favorecer á la dicha Ciudad tuvimos- 
« lo por bien o por la presente es nuestra merced y Voluntad que agora y 
« de aqui adelante perpetuamente para siempre jamas la dicha Ciudad de 
« los Reyes aya y tenga por sus armas conocidas un escudo en campo 
i azul con tres coronas de oro de Reyes , puestas en triángulo , y encima 
i deüas una estrella de oro la cual, cada una de las tres puntas de la dicha 
« estrella toque á las tres coronas , y por orla unas letras de oro que di- 
» gan Hoc signum rere Begumest; en campo colorado y por timbre y divisa dos 
« águilas negras de corona de oro de Reyes que se mire la una á la otra y 
» abracen una I y una K que son las primeras letras de nuestros nombres 
« propios , y encima destas dichas letras una estrella de oro , etc. » 2 
* Ahora , claro está que las dos iniciales I, K , indican los nombres de 
los reyes españoles , asimismo como las dos águilas con corona de oro 
que se miran y abrazan sobre dichas iniciales , denotan su superioridad 
sobre los demás , el mando y el parentesco que existia entre Doña Jua- 
na y Carlos V. Pero también muy claro aparece que las otras tres coro- 
nas de reyes y la estrella con las puntas que tocan á las citadas coro- 
nas , representan á los tres reyes de la Escritura Sagrada , con la estre- 
lla que les sirvió de guia. 

Fundación de Trujillo. — Fundada la Ciudad de los Reyes , que es hoy 
la culta Lima , capital de toda la República del Perú , le pareció conve- 
niente á Francisco Pizarro establecer otra población en la costa del Nor- 
te ; escogió para esto el fértil valle del Chimo y dio á la ciudad el nom- 
bre de Trujillo , en honor y recuerdo de su pais natal. 

« El valle de Chimo , dice el historiador Herrera 3 , tomó el nombre de 
« un poderoso señor, i ocupándole los Ingas, le tuvieron en mucho, i es- 

i Privilegio de escudo de armas que el iuvitisimo emperador Carlos quinto, rey y señor nuestro, dio 
á esta ciudad de los reyes, y confirmación de su fundación. — (Estadística de Lima por M. A. Fuentes 
pag. 10.) 

2 En una nota á la página 12 de la obra "Estadística de Lima", su autor hace notar que el sello 
que existe en el Cabildo y del que por muchos años hizo uso el Ayuntamiento de Lima, difiere notable- 
mente del escudo de armas que se describe en la cédula. 

Con efecto dicho sello, aunque presenta las tres coronas con la estrella en su parte superior, las dos 
iniciales I y K y las dos águilas, sin embargo su disposición es distinta de la indicada en la citada cédu- 
la, y ademas no tiene por orla la inscripción señalada en la cédula, sino la siguiente: La muy noble ¿in- 
signe y muy leal Ciudad de los Reyes del Perú. 

3 Herrera — Decada V., Libro VH, Cap. VI. 



CAPITULO VI. 75 

« timaron á los señores, i á la gente , i en el se hallan grandes sepulturas 
« (Huacas), de donde se ha sacado mucho Tesoro. Fundóse la ciudad 
« de Trujillo cerca de un Rio , grande y hermoso (llamado hoy de Chica- 
« ma) del cual se sacan Acequias , con que los Castellanos riegan sus 
« Huertas , i Vergeles , que siempre están verdes , i floridos , i el agua 
« pasa por las casas. » 

Cieza de León al hablar de la fundación de Trujillo , dice: * «Fundó 
« y pobló la ciudad de Trujillo el Adelantado D. Francisco Pizarro , Go- 
« bernador y Capitán general en los reynos del Perú , en nombre del Em- 
« perador don Carlos nuestro señor , año del nacimiento de nuestro Sal- 
« vador Jesús Christó de mil y quiniento y treynta años. » 

Como se ve , hay aquí un equívoco en la fecha , debido tal vez á un 
error de imprenta , pues se sabe con seguridad que Trujillo fué fundada 
poco después de Lima , en el mismo año 1535. De ningún modo podi- 
haberse fundado la población de Trujillo en 1530, habiendo empezado la 
conquista del Perú en 1531. 

1535. — Primeros rumores sobre la división del Perú después de la Con- 
quista. — Mientras D. Francisco Pizarro se ocupaba en la Costa de poblar 
las nuevas ciudades que acababa de fundar , surgían discordias en el 
Cuzco entre D. Diego de Almagro y sus hermanos , Juan y Gonzalo Pi- 
zarro sobre la gobernación de aquella ciudad ; pues habiéndose propaga- 
do la noticia de que el rey de España habia nombrado á Almagro Gober- 
nador desde Chincha para adelante , éste consideraba que le pertenecía á 
él también la gobernación del Cuzco , juzgando hallarse esta ciudad com- 
prendida en el territorio que se le concedía mas allá del paralelo de 
Chincha. 

Si por los conocimientos que se tienen hoy sobre la latitud de la pobla- 
ción de Chincha y de la ciudad del Cuzco , vemos que esta última se haha 
realmente un minuto mas al Sur del paralelo de Chincha , siendo la lati- 
tud del Cuzco de 13° 30' S. y la de Chincha 13° 29' , no deja de sorpren- 
der como aquellos incultos aventureros sin instrumentos de precisión , 
habían calculado desde entonces que la ciudad del Cuzco situada tan al 
interior , se hallaba mas al Sur del paralelo de Chincha. 

Fué con motivo de esta cuestión , que surgieron los primeros rumores 
sobre la división del Perú entre los dos compañeros , Francisco Pizarro y 

J Ciesa de León— Chronica del Perú— Cap. LXXVIII. 



7C 111 STOIUA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

Diego de Almagro. — La desenfrenada ambición por un lado y la ponzo- 
ñosa envidia por el otro, iban tomando incremento en el ánimo de aque- 
llos españoles , haciendo asomar los primeros gérmenes de las desastro- 
sas guerras civiles que tuvieron lugar mas tarde en el territorio del derri- 
bado Imperio , las que dieron por resultado el desgraciado y trágico fin 
de los conquistadores. A la noticia de estas discordias , Francisco Pi- 
zarro emprendió un viaje al Cuzco , y calmada con felicidad la tormenta, 
renovó su amistad con Almagro. Los dos antiguos compañeros estipula- 
ron un nuevo sagrado contrato de compañía en todas sus empresas , que 
tu. firmado el 2 de Junio de 1535. 

Restablecida la paz , Diego de Almagro salió del Cuzco para ir á con- 
quistar el territorio de Chile , y Pizarro regresó á Lima para seguir po- 
blando y embelleciendo la capital. 

1535-1536. — Descubrimiento y Conquista de la Provincia de los Cha- 
chapoyas. — Estando D. Francisco Pizarro de regreso á la Ciudad de los 
Reyes , comisionó á D. Alonso de Alvarado que fuese á pacificar la pro- 
vincia que llamaban de los Chachapoyas. Salió Alvarado de la ciudad de 
Trujillo con veinte compañeros , y , valiéndome de las palabras de Her- 
rera ' « caminando la buelta de los Chiachapoyas llegaron á Cochabamba, 
« donde fueron bien recibidos. » 

El citado historiador no indica el camino seguido de Trujillo á la po- 
blación de Cochabamba (Cochapampa) y según parece da á entender lue- 
go que el lugar de Cochabamba pertenece á los Chachapoyas. Sin em- 
bargo , por algunos pueblos que están en la relación de otra expedición 
del mismo Alvarado á los de Chachapoyas , se puede deducir sin peli- 
gro de equivocarse que el lugar de Cochabamba se hallaba á este lado 
del Marañon , y de consiguiente no podia pertenecer al territorio ha- 
bitado por los Indios de Chachapoyas. 

Para mí no cabe duda alguna que el lugar de Cochabamba citado por 
Herrera , corresponde á la actual población del mismo nombre que se ha- 
lla en la orilla del rio de Chota á poca distancia del pueblo de Huando; 
pues por allí hay camino para ir al actual departamento de Amazonas, 
cuya capital es Chachapoyas , tocando propiamente en los lugares que se 
citan en la relación del segundo viaje de Alvarado. 

Viendo la buena disposición de los Indios de Cochabamba , dejó allí 

« Herrera— Decada V, Libro VII, Cap. X. 



CAPITULO VI. 77 

Alonso de Alvarado algunos españoles y regresó á Lima para dar cuenta 
á Pizarro y hacer los preparativos para entrar á la conquista, lo que veri- 
ficó luego á su regreso á Trujillo. Reunida una pequeña fuerza , formada 
de infantes y ginetes , salió este capitán á su segunda expedición , toman- 
do como la primera vez el camino de Trujillo á Cochabamba. Llegado 
nuevamente á este lugar , y reunido con los españoles que habia dejado 
allí , sigue Alonso de Alvarado su marcha hacia el interior donde tuvo al- 
gunos encuentros con los Indios ; los que esperaban que los españoles lle- 
gasen á un riesgoso pedregal , donde no podian maniobrar con facilidad 
los caballos, para acometerlos en gran número con horrible gritería. Sin 
embargo , no pudiendo resistir estos Indios á los valientes españoles, 
pronto volvieron las espaldas dejándoles libre el campo. 

« Pasó Alonso de Alvarado , dice Herrera , ' al valle de Baguá , miran- 
« do mucho en no hacer daño á nadie ; i halló hasta ocho mil Indios , 
« que defendian el paso de un gran Rio *i hechas las Balsas con diligen- 
« cia , porque aquellos Soldados , en todo obedecian , i en todo empleaban 
« las manos , se pasó el Rio junto al pueblo que llamaron de la Cruz. » 

El valle de Bagad de que habla el historiador , es el que lleva el mis- 
mo nombre pero sin acento , escribiendo Bagua ; y se halla al otro lado 
del Marañon , cerca del rio de Utcubamba , que atraviesa á lo largo casi 
todo el actual departamento de Amazonas. De modo que el gran rio que 
los españoles pasaron por medio de balsas es el Marañon. 

Sabido ahora que los españoles llegaron al territorio de los Indios Cha- 
chapoyas por el lado de Bagua , se comprende fácilmente el camino 
que recorrieron , pues la actual población de Cochabamba se halla en es- 
te mismo camino. 

Así , Alvarado al salir de Trujillo para ir á Chachapoyas , no tomó el 
camino de Cajamarca que pasa por el Marañon , cerca del pueblo lla- 
mado Balsas ; sino que atravesó este rio mucho mas al Norte , pasando 
ele Cochabamba , que como hemos dicho se halla en la orilla del rio de 
Chota , al Marañon por el territorio donde se hallan las poblaciones de 
Cutervo , Socata y Cuxillo. 

El paso del Marañon lo verificaron junto á un pueblo que los españo- 
les llamaron de la Cruz , y que debe corresponder á la población de Cuxi- 
llo ó la de Choros. 

i Herrera. — Decada V, Libro VU, Cap. XI. 



n HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA PEL PERÚ. 

Sigaió el intrépido capitán desde el valle de Bagna descubriendo casi 
todo el territorio habitado por los belicosos Indios Chachapoyas; y ora 
por sus maneras afables y cariñosas , y ora por la fuerza de las armas 
conquistó la provincia de Longua (hoy pueblo de Lonya) y muchos otros 
lugares , actualmente desconocidos , tales como Charrasmal , Coxcon y 
Basallao. Por último batió á los Indios de la provincia de Chillao que 
no querian obedecer. 

En la actualidad no se conoce el lugar llamado Chillao , pero antigua- 
mente y aun todavia á fines del siglo pasado se daba el nombre de pro- 
vincia de Luya y Chillao á la que hoy se llama simplemente con el nom- 
bre de Luya. 

4 E1 cronista Cieza de León al hablar de la conquista de Chachapoyas, 
dice lo siguiente : ' 

« En los pueblos desta provincia de los Chachapoyas , entró el Maris- 
« cal Alonso de Alvarado, siendo capitán del Marques Don Francisco Pi- 
« zarro. El qual después que ubo conquistado la provincia y puesto los 
« Indios naturales debajo del servicio de su Magestad , pobló y fundó la 
« ciudad de la Frontera en un sitio llamado Levanto , lugar fuerte y que 
« con los picos y azadones se allanó para hacer la población : aunque den- 
« de á pocos dias se passó á otra provincia que llaman los Guaneas , co- 
« marca que se tiene por sana. » 

Actualmente se conocen tres poblaciones que llevan los citados nom- 
bres de Chachapoijas , Levanto y Guanea. La primera que en aquella fe- 
cha se llamaba la ciudad de la Frontera es hoy la capital del departa- 
mento de Amazonas. La segunda , esto es Levanto, es pequeña y se halla 
situada , como lo dice el antiguo cronista , en un terreno quebrado á tres 
leguas de Chachapoyas , hacia el Sur. Por último , la pequeña población 
de Guanea (hoy Huanca) dista de Chachapoyas dos leguas hacia el N.O 

En época mas remota, esto es, bajo la dominación de los Incas , se 
conocía la provincia de los Chachapoyas con el nombre de Chachapuya, 
la que , según refiere Garcilaso , 2 fué conquistada por el Inca Tupac Yu- 
panqui , el que conquistó también los pueblos de Suta y Llavantu , cor- 
respondiendo este último al pueblo que hemos citado con el nombre de 
Levanto y que subsiste aun. 

i Cieza de León.— Chronica del Perú, Cap. LXXVIII. 

* Garcilaso. — Comentarios reales.— Parte 1». —Libro VIII, Cap. II y III, 



CAPITULO VIL 79 

El mismo cronista Cieza de León indica en otro párrafo , el año en 
que fué fundada la ciudad de Chachapoyas , con estas palabras : « Pobló 
« y fundó la ciudad de los Chachapoyas el capitán Alonso de Al varado, 
« en nombre de su Magestad , siendo Gobernador del Perú el Adelantado 
« Don Francisco Pizarro , año de nuestra reparación mil quinientos y 
« treyntay seis (1536). » 

CAPÍTULO VIL 

Valle de Yucay.— Provincias de Canchis y Canas, y Departamento de Puno. 

Desierto de Atacama, y poblaciones de Arequipa, Urcos y Calca.— Valles entre Pachacamac 

y Nasca — Arreglos para la división del Perú en dos Gobernaciones. 

Provincia de Lueanas— Fundación de la Ciudad de Almagro en el Valle de Chincha. 

Bases para la división del Perú.— Latitudes de Mala, Santiago , Lima , Cuzco y Pisco. 

1536.-1537. 

1536. — Valle de Yucay. — Mientras Francisco Pizarro seguia poblando 
y embelleciendo la ciudad de Lima, y Alonso de Alvarado se empeñaba 
en la conquista de los Indios Chachapoyas , el Inca Manco habia salido 
de la ciudad del Cuzco levantando á los Indios contra los españoles ; su- 
blevación que se hizo mas tarde casi general , ocasionando numerosas 
pérdidas en las tropas de los conquistadores. 

Con motivo del levantamiento de los Indios , Hernando Pizarro armó 
una expedición al valle de Yucay , para atacar al Inca , que se habia re- 
tirado á la fortaleza de Tambo, conocida hoy con el nombre de Ollan- 
tay tambo. 

El valle de Yucay se llama también de Urubamba , por la población 
que existe en la misma quebrada un poco mas abajo. 

El antiguo cronista Cieza de León * dice del valle de Yucay lo siguien- 
te : « Quatro leguas 2 desta ciudad del Cuzco poco mas ó menos está un 
« valle llamado Yucay , muy hermoso , metido entre el altura de las sier- 
« ras , de tal manera , que con el abrigo que le hazen , es de temple sano 
« y alegre ; porque ni haze frió demasiado , ni calor , antes se tiene por tan 
« excelente , que se ha platicado algunas veces , por los vezinos y regido- 
« res del Cuzco , de passar la ciudad á él y tan de veras que se pensó po- 
« ner en efecto. » 

» Cieza de León — Chroniea del Perú. — Cap. XCUII. 

2 Las leguas que indican los antiguos historiadores, sou mas largas que las usadas actualmente, sien- 
do de 17 y medio por grado , y de consiguiente la distancia que se cuenta hoy desde el Cuzco á Yucay es 
un poco mayor. 



BO HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

En onanto § la fortaleza do Ollantaytambo , situada en la misma que- 
brada de CJrubamba á unas 10 leguas del Cuzco, á pesar de que hay 
una tradición sobre la cual se ha forjado una novela, es extraño que nin- 
gún historiador cite este nombre ; y que tanto Ciezade León , como Her- 
ir ra y Garcilaso indiquen el lugar simplemente con el nombre de Tambo. 

Cueza de León, que es el escritor mas antiguo y minucioso, habla de 
las ruinas de Tambo y de la fortaleza de este modo : 

« Por todas partes del (valle de Yucay) se veen pedazos de muchos edi- 
« ficios, y muy grandes , que avia : especialmente los que uvo en Tambo; 
« que está el valle abaxo tres leguas, entre dos grandes cerros, junto á 
« una quebrada , por donde passa un arroyo , y aunque el valle es del 
temple tan bueno como de suso he dicho , lo mas del año están estos 
« cerros bien blancos de la mucha nieve que en ellos cae. En este lugar 
« tuvieron los Ingas una gran merca de las mas fuertes de todo su sefío- 
« rio , assentada entre unas rocas , que poca gente bastava á defenderla 
« de mucha. Entre estas rocas estavan algunas peñas tajadas , que ha- 
« zian inexpugnable el sitio , y por lo baxo está lleno de grandes Andenes, 
« que parescen murallas , unas encima de otras , en el ancho de las qua- 
« les sembravan las semillas que comian. » 

Garcilaso ' cita tan solo el lugar, que él llama Tampu, sin hablar de la 
fortaleza. Así , refiriéndose al Inca Viracocha , dice : 

« Concluido lo que se ha dicho , mandó hacer Grandes y Sumptuosos 
« Edificios por todo su Imperio, particularmente en el valle Yucay, y 
« mas abajo en Tampu. » 

1536. — Provincias de Canchis y Canas, y departamento de Puno. — Los 
Indios todavia insurrectos , sitiaban la ciudad del Cuzco , mientras Diego 
de Almagro continuaba su expedición en el territorio de la actual Repú- 
blica de Chile. No lo seguiré en su trabajosa y poco alhagüeña empresa, 
puesto que mi objeto es la historia de la geografía del Perú. Sin embar- 
go , como al salir del Cuzco , antes de llegar al territorio de Chile , tuvo 
que atravesar otras regiones pertenecientes al Perú, es necesario que se 
conozca , para el fin que me propongo , la época en que los primeros es- 
pañoles entraron , ó por decirlo así, descubrieron aquellas comarcas. 

Desgraciadamente los antiguos historiadores no dan detalle alguno 
sobre los lugares del Perú por donde pasó Almagro para ir del Cuzco á 

' Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro V , Cap. XXVII. 



CAPITULO VH. 81 

Chile ; casi todos los datos que nos suministran se refieren á lugares que 
pertenecen hoy á Bolivia y Chile. 

Lo único que tenemos sobre el particular son unas pocas palabras del 
historiador Herrera , que dice " : 

« Havia, en este tiempo, caminado el Adelantado Almagro por los Can- 
« ches , Cañas , i Collas , i tuvo información , de que havia grandes betas 
« de Metales en Collasuyo. » 

No obstante , en las tres palabras de Canches , Cañas y Collas se pue- 
de decir que se encierra todo el camino que hay desde el Cuzco á la ac- 
tual República de Bolivia ; pues el nombre de Canches , y según Garcila- 
so, C anchi corresponde á la provincia que se llama hoy de Canchis , cuya 
capital Sicuani se halla en el camino del Cuzco al departamento de Puno. 
El de Cañas se refiere á la provincia de Canas , que apesar de hallarse á 
un lado del camino recto linda con la anterior. Por último , la denomi- 
nación de Collas se aplicaba entonces á los Indios que habitaban la ele- 
vada región que forma hoy el departamento de Puno , y que se conocia 
con el nombre de Collao , que suele usarse todavia. 

Resulta pues , que Diego de Almagro fué el primero que descubrió 
aquella región del Perú ; la cual fué visitada y descrita mas tarde por 
el cronista Cieza de León. 

1537. — Desierto de Atacama, y poblaciones de Arequipa, Urcos y Calca. 
— Hallándose Diego de Almagro empeñado en su ardua empresa de des- 
cubrir las nuevas tierras que llamaban Chile , recibió los reales despa- 
chos que habia traido de España Hernando Pizarro, en los que el Rey le 
concedia el título de Mariscal déla Nueva Toledo , cuya jurisdicción terri- 
torial debia extenderse 200 leguas al Sur de la Nueva Castilla , que era 
la Gobernación correspondiente á Francisco Pizarro. 

Después de haber experimentado las mayores penalidades en el paso de 
la Cordillera Nevada , donde sucumbieron muchos hombres , y haber des- 
cubierto los valles de Copiapó , Huasco y Coquimbo , viendo los intrépi- 
dos españoles que habían sufrido un amargo desengaño , pues no habian 
hallado las fabulosas riquezas con que pensaban satisfacer su codicia ; se 
enfrió tanto el entusiasmo y ardor de nuevas conquistas , que toda la 
gente instaba á Diego de Almagro para que abandonase la empresa y vol- 
viese al Perú á disfrutar de las concesiones del Rey , haciéndole compren- 

3 Herrera — Decada V, Libro X, Cap. I. 

EL l'KK l I. .ni» II. 11 



8-J HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

der que la opulenta dudad del Cuzco se hallaba en la jurisdicción de la 
Nueva Toledo. 

1 >espertada nuevamente la ambición en el ánimo de Diego de Almagro, 
accedió este á los deseos de sus amigos , y decidióse á dejar á Chile para 
regresar al Cuzco. 

Me valdré de las mismas palabras de Herrera : x 

« Comentando á caminar bolvieron por otro camino , por no pasar los 
« Puertos Nevados , i descubrieron el desierto de Atacama , que es un 
« Arenal de noventa Leguas , con poca agua , ni cosa verde en todo él, 
« sino en quatro , ó cinco partes , por lo qual perecieron Hombres , i Ca- 
« baüos. » 

« El Desierto de Atacama , dice mas adelante , divide el Perú del Kei- 
« no de Chile , i se va aora á este Eeino por dos caminos. El uno es 
« por la Sierra , y el otro por el Desierto. » 

Atravesando este despoblado supo Almagro el levantamiento del Inca 
Manco , de manera que apresuró su marcha y no se detuvo hasta llegar 
á Ai-equipa , donde descansó algunos dias. 

Aunque el historiador no indica el camino seguido desde Atacama has- 
ta Arequipa , no queda duda alguna que Almagro tuvo que pasar por la 
actual provincia de Tarapacá; y atravesarlas quebradas de Pisagua, Ca- 
marones , Arica , Tacna , Sama , Locumba y Tambo ; y fué quien descu- 
brió el lugar que se llamaba desde entonces Arequipa 2 donde existia en 
aquella fecha un pueblo de indígenas, fundado por el Inca Maita Capac. 

Siguiendo Almagro su camino en dirección hacia el Cuzco , llegó al 
pueblo de Urcos , que dista de esta última ciudad 8 leguas. 3 

De Urcos salió Almagro con parte de su gente en dirección al valle de 
Yucay , con ánimo de verse con el Inca Manco ; pero al llegar á Calca se 
encontró con seis mil Indios mandados por un jefe , que le manifestó 
alguna hostilidad , lo que impidió se verificase la entrevista. 

El historiador Herrera escribe Gálica en lugar de Calca , cuando dice : 

« Estava en Cálica con seis mil Indios de Guarnición, etc. » y mas ade- 
lante : « Llegado el Adelantado á Cálica , etc. » 

Pero conociendo la posición relativa de las poblaciones de Urcos , Yu- 

» Herrera. — Decada VI, Libro II, Cap. I. 

2 Según Garcilaso, este valle se llamaba Arequepa (Comentarios reales, Libro III, Cap. IX), y según 
el padre Calancha árequepay (Coronica moralizada del Orden de San Agustin, Libro III, Cap. XXX.) 

3 El historiador Garcilaso Comentarios reales, Libro III , Cap. XXV.) llama á este lugar Orcos. 



CAPITULO VIL 83 

cay y Calca se ve claramente que el pueblo de Cálica que cita Herrera 
corresponde á la actual población de Calca. 

Mientras Almagro se dirigía de Urcos al valle de Yucay , para encon- 
trarse con el Inca Manco, Hernando Pizarro salia del Cuzco para Urcos 
reconociendo en el camino el sitio llamado Mohína 1 donde hay una la- 
guna , y atravesando un lugar fortificado para llegar donde estaba la gen- 
te de Almagro. 

Hé aquí como describe Cieza de León 2 el camino entre el Cuzco y la 
población de Urcos : 

« Digo pues que saliendo del Cuzco por el camino real de Collasuyo se 
« va hasta llegar á las angosturas de Mohína ; quedando á la siniestra 
« mano los aposentos de Quispicanche. Va el camino por este lugar , lue- 
« go que salen del Cuzco , hecho de calzada ancha y muy fuerte de cante- 
« ria. En Mohína está un tremedal lleno de cenagales ; por los quales va 
« el camino hecho en grandes cimientos , la calzada de suso dicha. Uvo 
« en este Mohína grandes edificios; ya están todos perdidos y deshe- 
« chos » 

« Adelante de Mollina está el antiguo pueblo de Urcos , que estava á 6 
« leguas del Cuzco. En este camino está una muralla muy grande y fuer- 
« te : y según dizen los naturales , por lo alto della venían caños de agua, 
« sacada con grande industria de algún rio , y trayda con la policía y ór- 
« den que ellos hazian sus acequias. » 

En el dia se conservan los nombres de los lugares citados mas arriba, 
llamándose Quispicanche á una hermosa hacienda , cuyo lugar situado á 
poca distancia del llano con laguna y atolladeros, que lleva el nombre de 
Mohína , se conocía antes de la conquista con el nombre de Quespican- 
cha. 3 Los restos de la gran muralla de que habla el cronista Cieza de 
León, existen todavía. 

Frustrada la entrevista con el Inca Manco , siguió Almagro en su pro- 
pósito de obtener la gobernación del Cuzco , creyendo firmemente que 
dicha ciudad debia pertenecer á la jurisdicción de la Nueva Toledo, 
de la que le habia hecho merced el rey de España. Desde este momen- 
to empiezan las mas fuertes desavenencias entre Almagro y los Pizarros, 
las que después de una serie de actos arbitrarios por una y otra parte, 
terminaron con una desastrosa guerra civil. 

1 Garcilaso, escribe Muyna — Comentarios reales. — Libro I, Cap. XX. 

2 Cieza de León — Chronica del Perú — Cap. XCVII. 

3 Garcilaso — Comentarios reales. — Parte I a , Libro I , Cap. XX. 



M HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL TERÜ. 

nejando ¡i un lado el modo como entro Almagro á la ciudad del Cuzco, 
la prisión de los hermanos Gonzalo y Hernando Pizarro, y la victoria de 
Ahancav alcanzada el 12 de Julio de 1537 contra Alvarado , que dio por 
resultado la prisión de este último ; seguiré ocupándome tan solo de lo 
ijue titile referencia con la geografía , exhibiéndolos datos relativos álos 
lagares citados por los antiguos historiadores. 

1537. — Valles entre Pachacamac y Nasca. — Francisco Pizarro al saber 
la noticia déla prisión de sus hermanos , verificada en el Cuzco por su 
antiguo compañero Almagro , resolvió reunir gente y dirigirse á la Sier- 
ra para juntarse con Alonso Alvarado y seguir hacia el Cuzco. Para es- 
to salió de Lima , y emprendió su marcha por la Costa ha sta el valle de 
Nasca , según aparece de las relaciones de Zarate * y Herrera. 2 

Como dichos historiadores no entran en pormenores sobre este cami- 
no , para dar una idea de los conocimientos geográficos que se tenian en 
aquella época, trascribiré aquí algo de lo que dice Cieza de León 3 sobre 
los valles que hay desde Pachacamac , del cual se ha hablado ya , hasta 
el de Nasca , cuyos nombres son casi los mismos que llevan actualmente. 

Hé aquí sus palabras : 

« Deste valle de Pachacama (hoy Pachacamac) , donde esta va el tem- 
« pío ya dicho , se va hasta el de Chuca » 

« Tres leguas mas adelante de Chuca está el valle de Mala » 

« Adelante deste valle de Mala poco mas de cinco leguas está el del 
« Guarco ( Cañete de ahora ) bien nombrado en este reyno ; y muy ancho 
« y lleno de arboledas frutales. » 

« Adelante de la fortaleza del Guarco , poco mas de dos leguas , está 
« un rio algo grande , á quien llaman de Lunaguaná ( hoy Lunaguaná ó 
« de Cañete ) ; y el valle que haze por donde pasa su corriente , es de la 
« natura de los passados. Seis leguas deste rio de Lunaguaná está el her- 
« moso y grande valle de Chincha , tan nombrado en el Perú , como te- 
« mido antiguamente por los mas de los naturales » 

« De la hermosa provincia de Chincha , caminando por los llanos por 
« arenales , se va al fresco valle de lea , que no fué menos grande y po- 
« blado que los demás. » 

« Deste valle de lea , se camina hasta verse los lindos valles y rioe de 

> Zarate — Historia del Perti — Libro m, Cap. VII. 
a" Herrera. — Decada VI, Libro II, Cap. XI. 
3 Cieza de León.— Chronica del Perfi, Cap. LXXIH— LXXIV y LXXV. 



CAPITULO VIL 85 

« la Nasca. Los cuales fueron assi mismo en los tiempos passados muy 
« poblados. » 

Como se ve, todos los nombres de estos lugares , excepto el de Cañete, 
no solo son casi los mismos que se usan en el dia , sino que difieren muy 
poco de los nombres indígenas antiguos que indica Garcilaso. En efecto, 
este historiador al hablar de la conquista de los valles de la Costa por el In- 
ca Pachacutec ' nombra los valles de Chuica, Malla, y Huarcu, que corres- 
ponden á los actuales de Chuca, Mala y Cañete. En cuanto al valle de 
Lunaguaná , dice que este nombre es una corrupción de la palabra que- 
chua Runahuanac , derivada de Runa que quiere de cir hombre y huanac , 
que hace escarmentar ; de modo que el nombre de Eunahuanac que se 
daba al rio que hoy llamamos Lunaguaná quiere decir según Garcilaso: 
El que hace escarmentar la gente , aludiendo á las numerosas víctimas que 
hace este rio en las personas que intentan pasarlo cuando está crecido. 

El mismo historiador Garcilaso , en otra parte donde trata de la con- 
quista de los Indios Chinchas z cita también los valles de Chincha é lea, 
cuyos nombres son idénticos á los que se usan actualmente. Por último, 
entre los valles de la Costa conquistados por el Inca Boca , indica el de 
Nasca , que llama Nanasca 3 y quiere decir lastimada ó escarmentada. 

Arreglos para la división del Perú en dos Gobernaciones. — Estando Fran- 
cisco Pizarro en Nasca , recibió la noticia de la derrota y prisión de Alon- 
so Alvarado en la batalla de Abancay , lo cual lo obligó á suspender su 
viaje al Cuzco y regresar á la capital. 

Antes de partir para Lima despachó desde Nasca algunos comisiona- 
dos, á fin de que hiciesen arreglos con Almagro , y que después de haber 
visto sus despachos señalasen los límites entre las dos Gobernaciones, 
hasta que el rey de España determinase otra cosa. 

Dichos comisionados llegaron á la ciudad del Cuzco el 18 de Agosto 
de 1537 , hablaron con Almagro sobre el objeto de su viaje , y este dijo 
que su Gobernación llegaba hasta el valle de Lima. Algunos dias des- 
pués en otra conferencia que tuvieron los comisionados con Diego de Al- 
magro , se expresó así : 

« Que aunque sabia que la suya (Gobernación) llegaba hasta la ciudad 
« de los Reies , todavia pondría el negocio en terceria. » 

i Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte I a , Libro VI , Cap. XXIX. 

2 Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte I a , Libro VI , Cap. XVII. 

3 Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte I a , Libro III, Cap. XIX. 



g 6 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

Por último . después de muchas discusiones entre los comisionados de 
Francisco Pizarro, Almagro y sus amigos, se resolvió « que hasta que lle- 
i gase el Obispo de Panamá á dividir las Governaciones , desde el Guar- 
i co ( Cañete de hoy) acia las regiones Orientales, quedase enlaGover- 
i nación de Don Diego de Almagro, i que desde allí , por todo lo Occi- 
i dental, fuese de Don Francisco Pigarro. ' » 

Mas instigado Almagro por sus consejeros, cambió luego de parecer y 
al siguiente (lia dijo á los comisionados de Pizarro : « Que le havia pare- 
<> cido muy corto el espacio que le quedava desde el Guarco ( Cañete ) has- 
« ta la Nasca para poblar mía ciudad , que forzosamente se havia de es- 
<> tai en los llanos , i que pues la de los Reies tenia muchos Términos, 
« que se le diese , hasta el Pueblo de Mala. 2 » 

No pudiendo llegar á acuerdo definitivo , Almagro ordenó se alistasen 
armas para salir á campaña contra los Pizarros. 

Apesar de todo lo dicho , Almagro manifestó á los comisionados su úl- 
tima opinión de este modo: 

« Que pues la partición de las Provincias estava cometida al Obispo de 
« Panamá i después havia de ser lo que el Rey mandase , que para escu- 
« sar revueltas y disensiones se nombrasen dos Personas de buena con- 
« ciencia para cada parte , para que mediante la información de dos Pilo- 
« tos , declarasen lo que á cada uno tocava , con obligación , que el uno 
« al otro restituiese lo que hallase se tenia , sin pertenecerle ; i que pues 
« eran Caballeros honrados aconsejasen á Don Francisco Pizarro , que 
« viniese en aquel medio para escusar alborotos y escándalos , etc. » 

Los comisionados de Pizarro aceptaron esta última propuesta de Al- 
magro. 

1537. — Provincia de Lucanas. — Después de haber hecho con los comi- 
sionados de Pizarro el precedente convenio , que tuvo lugar el último dia 
del mes de Agosto de 1537 , salió Diego de Almagro de la ciudad del 
Cuzco con dirección hacia la Costa , llevándose á su principal prisionero, 
Hernando Pizarro. Deseando Almagro tomar el camino mas corto , no 
se fué por el valle de Jauja , sino emprendió su marcha por la via mas 
recta pasando por la provincia de los Lucanes (hoy Lucanas). 

> Herrera — Decada VI, Libro H, Cap. XI. — Pareee que se ha deslizado un error en las últimas pala- 
bras donde se determina la Gobernación de Pizarro, pues en vez de decirse por todo lo Occidental, debe- 
ría decirse por toda la parte Norte. 

* Herrera. —Decada VI, Libro II, Cap XH. 



CAPITULO VII. 87 

Garcilaso cita el nombre de Lucernas ó Lucanes como escribe el cronis- 
ta Herrera ; sin embargo en la relación que hace del viaje del Inca Roca 
hacia la Costa , menciona la provincia de Patearía , ' la que sin duda algu- 
na corresponde á la actual de Lucanas ; pues dice que de allí bajó á la 
Costa y el primer valle á que llegó fué el de Nasca , que llama Nanasca. 
Ahora, sabiendo que la provincia de Lucanas principia en la cabecera del 
rio de Nasca , es claro que la antigua provincia de Eucana que cita 
Garcilaso corresponde á la actual de Lucanas. 

Ningún historiador da detalles sobre el camino seguido por Almagro, 
y aun Herrera , que es el mas prolijo , no dice mas que estas palabras : 

« Salido el Adelantado del Cuzco con su Exercito , y llegado á la Pro- 
« vincia de los Lucanes, se consultó sobre lo que se havia de hacer, etc. » 2 

El mismo Cieza de León , que nos ha dejado en su crónica los mas 
preciosos datos sobre la antigua geografía del Perú , nada dice relativa- 
mente á la provincia de Lucanas , citando incidentalmente tan solo el 
nombre , al hablar de la provincia de Andahuaylas. 

Así pues , lo único que puede decirse es , que la provincia de Luca- 
nas , del actual departamento de Ayacucho fué descubierta por Diego de 
Almagro en 1537 , en su bajada á la Costa desde la ciudad del Cuzco. 

Fundación de la ciudad de Almagro en el valle de Chincha. — Diego de 
Almagro siguiendo su marcha hacia la Costa , desde la provincia de Lu- 
canas bajó al valle de Nasca , donde recibió aviso del Cuzco que los 
presos Gonzalo Pizarro y Alonso Alvarado habían logrado fugar. 

Deseando luego fundar una ciudad en la Costa en el territorio de su 
Gobernación , escogió para ello el hermoso valle de Chincha , al cual se 
trasladó á principios del mes de Octubre , para realizar su proyecto. 

Fundó pues dicha ciudad que llamó Almagro , la que fué mas tarde 
despoblada para fundar otra en el valle de Sangalla (hoy Pisco). 

1537. — Bases para la división del Perú. El 31 de Mayo de 1536 , el 

Rey de España comisionó al Obispo de Panamá , fray Tomas Berlarga 
para que fuese á Lima á fijar los límites de las Gobernaciones, que habia 
concedido bajo el nombre de Nueva Castilla y Nueva Toledo, á Don Fran- 
cisco Pizarro y Don Diego de Almagro. 

El Obispo fué en efecto á la Ciudad de los Reyes , pero no pudo llenar 

i Garcilaso — Comentarios reales. — Parte I a , Libro III, Cap. XVIU. 
a Herrera — Decada VI, Libro U, Cap. XV. 



«8 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

la real comisión , por los obstáculos que ponía Francisco Pizarro á fin 
de demorar la división. 

Por el convenio hecho en el Cuzco entre Almagro y los comisionados 
de Pizarro , ya no se podía postergar mas la demarcación. Vamos ahora 
a ver las bases que debían servir para la primera división del Perú des- 
pués de la conquista. 

La real provisión en la que se especifica la comisión dada al Obispo, 
es uno de los documentos mas importantes para la historia de la geogra- 
fía , por cuya razón la transcribo aquí textualmente , como la da el histo- 
riador Herrera * : « Que atento que el Rei havia dado á Don Francisco 
« Pigarro la Governacion , que comentaba desde el Rio de Santiago , has- 
« ta el Pueblo de Chinchia , que podian ser como docientas Leguas , i 
« después se la alargó veinte i cinco Leguas mas, i otras setenta , in- 
« cluidas las veinte i cinco , siendo la Real intención que tuviese do- 
« cientas i setenta Leguas de largo de Costa , Norte Sur , Meridiano ; Y 
« que asimismo hizo merced al Mariscal Almagro de otras docientas Le- 
« guas de Governacion que comengasen desde donde se acababa la de 
• Don Francisco Pigarro ; é porque podria suceder , que por no ser la 
« Costa derecha huviese alguna diferencia sobre la medida , i cuenta de 
« las dichas Leguas , mandava al Obispo, que para evitar qualquiera di- 
i sension , hiciese tomar el altura , i grados en que estava el Lugar de 
« Tempula , ó Santiago, i que tomados, contase por derecho Meridiano, 
« Norte Sur , las dichas docientas i setenta Leguas , sin contar la buel- 
« ta que hiciese la Costa , mirando los grados de la Tierra , que en ella 
« se comprehenden , i según las Leguas que á cada grado suelen corres- 
« ponder , Norte Sur , i que por donde , tomada el altura , se viniesen á 
« cumplir los grados , se comprehendiesen las dichas docientas i seten- 
« ta Leguas alli señaladas , fuesen el termino de la Governacion de Don 
« Francisco Picarro , para que de aquello fuese Governador , con toda la 
« Tierra que huviese Leste , Oeste , dentro de los dos parages , adonde co- 
« mengasen i acabasen las dichas docientas i setenta Leguas, contadas por 
« Meridiano derecho , i que desde alli comengase la Governacion de Don 
« Diego de Almagro , hasta cumplir otras docientas Leguas , i que en la 
« cuenta de ellas se tuviese i guardase la misma orden , con particular , i 
« precisa orden á los dichos Governadores. Que hecha esta declaración 
« del Obispo , cada uno guardase los términos de su Governacion , i que 

i Herrera. — Decada VI , Libro IH, Cap. I. 



CAPITULO VII. «y 

« en solo ellos hiciese su oficio , sin entrar , ni usurpar cosa alguna de 
« los límites , i jurisdicción el uno del otro so pena de privación de oficio. » 

Como se ve, no se puede dar mayor claridad al indicar el modo de me- 
dir el territorio que debia comprender cada Gobernación , á fin de pre- 
venir todo motivo de discordia entre los dos Gobernadores. 

Desgraciadamente los conquistadores eran gente ignorante, y no se ha- 
llaba con facilidad en aquella época hombres bastante expertos para ha- 
cer observaciones astronómicas, y fijar con precisión la latitud de los lu- 
gares qiie debian servir de punto de partida para establecer los lími- 
tes de las Gobernaciones. 

Como importaba llevar á término esta demarcación , que era la man- 
zana de la discordia , convinieron los dos Gobernadores en nombrar de 
juez arbitro al padre fray Francisco Bobadilla , comendador de la Mer- 
ced, y ademas nombraron , cada parte , sus procuradores y los pilotos que 
debian determinar la latitud de los lugares límites de las Gobernaciones. 
Se fijó también que el punto de reunión de los comisionados para tratar 
de este asunto fuese el lugar de Mala. 

1537. — Latitudes de Mala , Santiago, Lima , Cuzco y Pisco. — Eeuni- 
dos en Mala todos los que debian intervenir en esta cuestión , los pilotos 
nombrados por Pizarro declararon que el asiento de Mala se hallaba en 
doce grados diez y ocho minutos (12° 18') , y que la Gobernación de 
Pizarro empezaba desde el pueblo de Santiago, que se hallaba á un grado 
y medio (I o 30') de latitud Norte. 

Ahora , para calcular hasta donde se extendia la Gobernación de Pi- 
zarro , el piloto Hernando Galdin decia * : 

« Que contando las leguas , por el Meridiano , Norte Sur , desde el Rio, 
« ó Pueblo de Santiago , estando como estaba el lugar de Santiago en 
« grado, y medio (I o 30') de altura de la banda del Norte , pocos minutos 
« mas ó menos , i que la Ciudad de los Reies , estaba en doce grados de la 
« banda del Sur, de la línea Equinocial, seis minutos mas, ó menos (12° 6'); 
« i que contando las Leguas , que por la Esfera salen á diez i siete Le- 
« guas i tercio , ó diez i siete Leguas i media cada grado , concluió en 
« que havia docientas i quarenta Leguas , poco mas , ó menos , i que oió 
« decir á otros Pilotos , que la ciudad del Cuzco caia en la Governacion 
« de Don Francisco Pigarro , según el altura , con mas de quatro leguas.» 

i Herrera— Decada VI, Libro III.— Cap. V y VI. 

EL PKKU— Tomo II. 12 



90 niSTORTA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

El piloto Juan Roche declaró: «Que el Rio de Santiago estaba en 
« un gr&do de la banda del Norte (I o ) , i que contando el Meridiano por 
« la via del Sur. ó Trópico Antartico, hasta el Puerto de Lima, i Ciudad 
« de los Reies, que estaba en trece" grados i unquarto(13 ü 15'), contando 
« diez i siete Leguas i media por grado havia desde el Rio de San- 
i tingo , hasta la Ciudad de los Reies, por la cuenta del Meridiano, 
<( docientas i treinta i dos Leguas ; i que desde la Ciudad de los 
« Reies havia hasta Chincha treinta i cinco Leguas , i de Chincha á Zan- 
« galla (Pisco) , cinco ; de manera, que desde el Rio de Santiago , hasta 
« Zangalla , había docientas i sesenta i dos Leguas , i que el Cuzco estaba 
« en trece grados i medio (13° 30') , i que partiendo derechamente Leste 
« Oeste al Cuzco , si estaba en aquellos grados no mas , le parecía , que 
« quedaba en la Governacion de Don Francisco Picarro. » 

Por último , el piloto Juan de Mafra dijo : 

« Que el Rio de Santiago estaba en grado i medio de la banda del Nor- 
« te ( I o 30' ) , i la Ciudad de los Reies en doce grados de la banda del 
« Sur ; i que la Provisión del Rei , que dio á Don Francisco Picarro de 
« docientas i setenta Leguas por el Meridiano , eran quince grados i me- 
« dio ; i que siendo asi , pasaba la Governacion del Puerto de Lima la 
« buelta del Meridiano dos grados , i que cumplidos cesaba la Governa- 
« cion , i que el Cuzco estaba en catorce grados (14°), i que por tanto le 
« parecia que caia en la Governacion de Don Francisco Piqarro. » 

En cuanto á los 'pilotos que representaban la parte de Almagro , afir- 
maron « que Zangalla (Pisco) , estaba en catorce grados , i que todo lo 
« de adelante caia en la Governacion de la Nueva Toledo. » 

Oidas las declaraciones de los pilotos que acabamos de trascribir , el 
padre Bobadilla , como juez arbitro , pronunció y mandó publicar su sen- 
tencia el 15 de Noviembre de 1537. 

Refiriéndonos solamente á la parte que tiene relación con la geogra- 
fía , decia : 

« Que por quanto los Pilotos no se conformaban en el altura , i en es- 
« pecial en la del Pueblo de Santiago , mandaba , que los Governadores 
i embiasen un Navio , en el qual fuesen dos Pilotos de cada parte , i un 
« Escrivano de cada parte , i una ó dos personas , que conociesen el pue- 
« blo de Santiago , con juramento, que fielmente todos tomarian la dicha 
« altura , saltando en Tierra , por los Balances que el Navio podría dar, 



CAPITULO VIL 



91 



« i que tomada , declarasen ante losEscrivanos lo que hallasen por cier- 
« to , para que se cumpliese lo que su Magestad mandaba. » 

Por este incidente no se pudo resolver de un modo definitivo á cual de 
las Gobernaciones pertenecia la ciudad del Cuzco. Y como en un articulo 
de la sentencia se decia que Almagro debia restituir la ciudad del Cuzco 
á Pizarro ; y por otra parte , rota la armonia entre los dos Gobernadores, 
y existiendo de parte de los Pizarros un deseo de venganza por los ultra- 
jes que liabian recibido de Almagro , las pasiones y odios fueron sucesi- 
vamente excitándose hasta decidir la cuestión por medio de las armas. 

Veamos ahora , aunque sea por mera curiosidad , la comparación de 
las latitudes observadas entonces con las de hoy , y calcularemos en se- 
guida , si la ciudad del Cuzco debia pertenecer á la Gobernación de Pi- 
zarro ó á la de Almagro. 

El siguiente cuadro da la latitud de los indicados lugares determina-, 
da por los pilotos españoles en 1537, y la de los mismos puntos según 
las observaciones mas recientes. 



OBSERVADORES. 


LATITUD 


SANTIAGO 


LIMA 


MALA 


ZANGALLA 
(Pisco) 


CUZGO 


Juan Koche (1537) 


1° 30' N. 
1° 00 N. 
1° 30' N. 

1°12'20"N. 


12» 6' S. 
13» 15' S. 
12° 00' S. 

12° 2' 34" S. 


12» 18' S. 
12° 18' S. 
12. 18' S. 


14° 0Ó' S. 

13° 43' S. 


13» 30' S. 
14» ÓÓ S. 

13° 80' S. 


Juan Mafia (1537) 


Pilotos de Almagro (1537) 

Humboldt (1802) 


Fitz-Eoy (1836) 


Pentland (1852) 





Apesar de las inexactitudes y contradicciones que aparecen de las decla- 
raciones de los sobredichos pilotos , en las que puede haber tenido parte 
también el espíritu de partido , no deja de sorprender que desde aquella 
fecha se haya calculado la latitud de una ciudad tan interior como es el 
Cuzco , y se haya obtenido un resultado igual al que nos suministra re- 
cientemente el Señor Pentland. Con efecto , en la declaración del piloto 
Eoche , se dice : que el Cuzco está en trece grados y medio ( 13° 30' ) , 
que es la misma latitud hallada por Pentland. 

Es sabido que por la Provisión real, la Gobernación concedida á Fran- 
cisco Pizarro debia extenderse 270 leguas de Norte á Sur , tomadas so- 
bre el Meridiano , tomando por punto de partida el rio de Santiago. Aho- 
ra , como las leguas geográficas españolas son de 22,812 pies , que cor- 



M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

v« sponoVn ¡i metros 6.356,25 , resulta que cada grado del Meridiano cal- 
culado .1 metros 111,111 será igual á leguas 17,48 , esto es , casi 17 le- 
guas y media ¡ de modo que las 270 leguas equivaldrían á 15° 26' 45"; 
\ estando situado el rio Santiago, según ritz-Roy, en la latitud de 
I o 12' 20" N. se tendrá que la Gobernación concedida áPizarro bajo el nom- 
bre de Nueva Castilla, debia extenderse hasta la latitud de 14° 14' 45" S. 
De consiguiente , tirando la línea de Oeste á Este , que debia servir de 
límite entre las dos Gobernaciones , se hallaba comprendido en la juris- 
diccion de Pizarro no solo el valle de Pisco y la población de lea , sino 
también la tan apetecida ciudad del Cuzco , puesto que se halla en 13° 
30' de latitud Sur. 



CAPITULO VIII. 



Huaytará — Provincias de Parinacochas , Aymaraes y Chumbivilcas.— Descubrimiento 
de las Montañas de Paucartambo — Expedición por los Valles de Carabaya hasta los Mojos. 

1538. 



Huaytará. — Frustrado el objeto principal de la comisión , que era fijar 
los límites de las Gobernaciones, y decidir á cual de las dos pertenecia el 
Cuzco , Almagro tomó el partido de dirigirse á dicha ciudad , y subiendo 
por la quebrada de lea, se fué al lugar de Guaitara (hoy Huaytará). 

El actual pueblo de Huaitará se halla en una quebrada bañada por 
un riachuelo , que mas abajo se reúne con otro para formar el rio de 
Pisco. Este lugar ha sido habitado antes de la conquista , pues existen 
todavia restos de edificios , pertenecientes á aquella época y construidos 
con piedras labradas con mucho esmero. Hoy el pueblo de Huaytará per- 
tenece á la provincia de Castrovireyna del departamento de Huancavelica. 

Cerca de Huaytará el ejército de Almagro fué alcanzado por el de los 
Pizarros ; pero después de un pequeño encuentro , continuó Almagro su 
marcha á Vilcas , lugar que , como se ha dicho ya , se halla en la actual 
provincia de Cangallo. 

El ejército de los Pizarros siguió en persecución de Almagro , pero no 
estando equipado para una larga campaña en lugares despoblados y al 
través de la helada Cordillera , después de muchas fatigas y sufrimientos 
desistió de su empresa y se dirigió á la Costa. 



CAPITULO VIII. 93 

Provincias de Parinacochas , Aymaraesy Chumbivilcas. — Estando de re- 
greso el ejército de los Pizarros en lea , Francisco, Hernando y Gonzalo 
Pizarro , sedientos de venganza contra Almagro y deseando recuperar á 
toda costa la tan disputada ciudad del Cuzco , acordaron que Don Fran- 
cisco Pizarro volviese á Lima , y que Hernando y Gonzalo siguiesen con 
el ejército su marcha al Cuzco. 

A fin de conocer los nombres de los lugares usados en aquel tiempo, 
vamos á citar textualmente las palabras del historiador Herrera * , que 
dice así : 

« Hernando Pizarro por los Arenales llegó al Valle de Nasca , i de allí 
« tomó el camino de la Sierra , para los Lucanes , desde donde fué á la 
« Provincia de Parinacocha , i proveiendose de lo que huvo menester, 
« caminó algunos Dias por los Despoblados , i Campos Nevados , hasta la 
« Provincia de los Aymaraes. » 

Aunque el citado historiador no nombra los pueblos del tránsito , lo 
dicho basta para conocer poco mas ó menos el camino , y saber que des- 
de entonces se usaban los nombres de Parinacocha y de Aymaraes. Con 
efecto , subiendo por la quebrada de Nasca se entra á la provincia de 
Lucanas , de la cual se pasa á la inmediata de Parinacochas , y atravesan- 
do la Cordillera se llega á la de Aymaraes. 

En la época anterior á la conquista del Perú , según Garcilaso , se co- 
nocia la provincia de Parinacochas con el nombre de Parihuanacocha, que 
equivale á Laguna de Flamencos ; pues en el Perú se aplica el nombre 
de Parihuana á un ave llamada en español Flamenco (Phenzcoptherus), y 
la palabra Cocha , quiere decir laguna. 

Se dio este nombre á la provincia por una laguna que hay en su terri- 
torio , en cuyas orillas hay muchos Flamencos ó Parihuanas ; y los espa- 
ñoles simplificaron el nombre de Parihuana-cocha en el de Parinacocha, 2 

La provincia de Aymaraes se conocia antiguamente con el nombre de 
Aymara. 

Estando en la provincia de Aymaraes, donde mandaron hacer algunas 
armas , Hernando Pizarro resolvió dejar el camino real de los Incas, que 
pasa por Cotabamba , é ir por Cacha. « I en acabando de hacer las Picas 
« ( continua Herrera ) partieron con muy buen orden para Totora , i de 
« allí para la provincia de Chumba Vilcas. » 

i Herrera. —Decada VI, Libro IV, Cap. IV. 

* Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro III, Cap. LX. 



94 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Totora es una población que existe todavía y que pertenece á la pro- 
vincia de Antabamba del actual departamento del Apurimac. Chumba 
Vilcas se escribe hoy Chwnbivücas , y es una provincia del dilatado de- 
partamento del ("uzeo. 

Garcilaso , autor ¡i quien seguimos por lo que toca á los nombres an- 
tiguos de los distintos lugares , escribe Tutura en vez de Totora , y Chum- 
pivülca en lugar de Chumba-vilcas. 

Volviendo á nuestra narración , sigue el historiador Herrera : 

« Y de allí , embió á Alonso de Palomino á la puente de Acha con 
« seis Caballos , con orden que procurase de prender cinco soldados de 
« Almagro que havia entendido estavan allí ; i llegado al Kio de Apurima, 
« por la parte que llaman Cacha , se dio tan buena maña , que prendió á 
« los cinco soldados , etc. » 

El precedente párrafo nos muestra el camino que siguió Hernando Pi- 
zarro para llegar al Apurimac , pues el pueblo de Acha se conserva to- 
davía , aunque su nombre se halla ligeramente modificado , escribiéndose 
Aecha. Esta población pertenece á la actual provincia de Paruro , que 
forma parte del departamento del Cuzco. 

Luego que pasó Hernando Pizarro el gran rio Apurimac , siguió su 
marcha hacia el Cuzco, donde se hallaba Almagro. 

No entraré en pormenores sobre la sangrienta batalla que tuvo lugar 
entre el ejército de Hernando Pizarro y el de Diego de Almagro ; solo 
diré que se verificó en la pampa llamada de las Salinas , á media legua 
de la ciudad del Cuzco , obteniendo la victoria el fiero Hernando Pizarro, 
quien no desperdició la ocasión de vengar el agravio que habia sufrido 
de Almagro , cuando este lo hizo prisionero. 

Descubrimiento de las Montañas de Paucartambo. — Acabada la guerra 
entre los Pizarros y Almagros , con la derrota del ejército y prisión de 
este último , hallábase en la ciudad del Cuzco mucha gente ociosa ; y 
despertándose en ella el deseo de descubrir y conquistar nuevas tierras, 
varios de los jefes que habian servido en el ejército , pidieron licencia 
para ir á otras regiones donde esperaban hallar fabulosas riquezas , lo 
que Hernando Pizarro concedía con'mucho placer , para deshacerse de 
un gran número de soldados sin ocupación. 

Así , Alonso de Alvarado obtuvo permiso para ir á la Ciudad de los 
Reyes (Lima) y seguir después á su Gobernación de los Chachapoyas; 



CAPITULO VIII. 95 

Pedro de Vergara pidió la conquista de los Bracamoros ; el capitán Merca- 
dillo la de los Chupadlos , y Pedro de Candia solicitó ir al descubrimiento 
de la región al otro lado de los Andes ' , donde le habian asegurado que 
hallaria una tierra muy rica y poblada llamada Ambaya. 

Habiendo obtenido Pedro de Candia lo que pedia , alistó á su costo tres- 
cientos soldados, y emprendió su marcha en dirección hacia el Levante. 

Herrera , que es el historiador que da mayores datos sobre esta expe- 
dición , dice : 2 » 

« Salido Pedro de Candia con su Gente de la ciudad , anduvo hasta el 
« Valle de Paqual , diez Leguas del Cuzco , i cinco de las Montañas de 
« los Andes , y allí se estuvo Mes, y medio. » 

Aunque no se conoce en la actualidad ningún lugar que tenga el nom- 
bre de Paqual ; todo induce á creer , como se verá mas adelante , que el 
nombre de Paqual corresponde á la quebrada donde se halla el pueblo 
de Paucartambo. 

Mas adelante , sigue el historiador : 

« Pedro de Candia fué caminando para penetrar del otro cabo de la 
« Cordillera , que comunmente llaman de los Andes, vertientes á Levante 
« y Mar del Norte , que tiene por términos al Norte el rio de Opotari , i 
« al Sur el valle de Cochabamba , que llaman la entrada de los Mojos ; i 
« finalmente entró por los Andes de Tono , i en Opotari halló un Pueblo 
« grande , i de mucha Gente ; Opotari está tres leguas de Tono , i trein- 
« ta del Cuzco. » 

En otro lugar , dice : 

« Llegaron á la Tierra de Abisca , que son Valles calientes , á donde 
« hicieron alto. » 

Ahora , por los nombres de los lugares citados de Tono y Abisca , se 
deduce luego , que Pedro de Candia se introdujo en la fértil región de 
los valles ó montañas de Paucartambo, donde se cultiva la Coca. 

Es extraño que en la relación de Herrera no se cite el nombre de 
Paucartambo , muy conocido desde el tiempo del Imperio ; pues el mis- 
mo Garcilaso , hablando de las conquistas hechas por los Incas , dice lo 
siguiente : 3 

1 Casi todos los historiadores dan el nombre de Andes á la Cordillera Oriental, y muchas veces bajo 
este nombre comprenden también la región de los bosques ó Montaña, situada al otro lado de esta 
cadena. 

* Herrera — Decada VI, Libro IV, Cap. VU y VIU. 

3 Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro IV, Cap. XVI. 



96 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i El Rei Inca Roca determino embiar a la Conquista de Aiitisuyu á su 
« Hijo , para lo cual mandó apercibir quince mil hombres de Guerra , y 
i tres Maeses de Campo, que le dio por Acompañados, y Consejeros. 
« Embiólo bien industriado de lo que bavia de hacer. El Principe fué con 
« buen suceso hasta el Rio Paucartampu (Paucartambo) , y pasó ade- 
« lante a Challapampa , y redujo los pocos Indios que por aquella Región 
i hallo ; de allí pasó á Pillcupata, donde mando poblar quatro Pueblos 
« de gente advenediza. De Pillcupata pasó á Havisca (Avisca ó Abisca), 
« y á Tunu ( hoy Tono ) , que son las primeras chacras de Cuca que los In- 
« cas tuvieron , que es aquella Yerva que los Indios tanto estiman. La 
« Eredad llamada Havisca , fué después de Garcilaso de la Vega , mi 
« Señor , de la qual me hic,o merced por Donación en Vida , y yo la per- 
« di para venirme á España. Para entrar á estos Valles , donde se cria 
« la Cuca , se pasa una cuesta , llamada Canac-huay , que tiene cinco le- 
« guas de bajada casi perpendicular que pone grima y espanto solo el mi- 
« rarla , quanto mas subir , y bajar por ella , porque por toda ella sube el 
« camino en forma de culebra , dando bueltas á una mano y otra. » 

Pero si en la relación que da Herrera de la expedición de Pedro de 
Candia á los valles de Tono y Avisca , no aparece el nombre de Paucar- 
tambo , es porque según mi opinión , da á la quebrada de Paucartambo 
el nombre de valle de Paqual. 

A primera -vista parece que no existe relación ninguna entre estos dos 
nombres ; pero si se reflexiona que casi todos los lugares que llevan ac- 
tualmente la terminación en Tambo , como se ha dicho respecto de Acos- 
tambo y Parco stambo , antiguamente no la llevaban , y se nombraban 
solamente por su primer radical ( Acos y Parcos ) ; en el presente caso 
el nombre de Paucartambo seria simplemente Paucar , el que ya no di- 
fiere mucho de Paqual ; pudiendo resultar esta pequeña diferencia de un 
error en el modo de escribir este nombre , ó de una modificación ó cor- 
rupción de la palabra, como sucede muy á menudo con otros nombres. 
Por otra parte, en la relación del viaje de Simón Pérez de Torres x , co- 
mo veremos mas adelante, se da á este lugar el nombre de Pacuarbcmbo, 
modificándose no solamente el primer radical Paucar en Pacuar ; sino 
también el segundo , escribiendo lambo en vez de tambo. 

i Barcia. —Historiadores primitivos. — Tomo HI. — Discurso sobre el viaje de Simón Pérez de Torres 
pág. 11. 



CAPITULO VIH 97 

Como se ve, la palabra Pacuar es ya casi igual al nombre de PaquaJ que 
da Herrera. 

Lo que confirma que el valle de Paqual citado por Herrera , corres- 
ponde á Paucartambo , es también su distancia de la ciudad del Cuzco, 
que es de unas 15 leguas , la que correspondería , poco mas ó menos, á 
la indicada por Herrera , considerando que las leguas que citan los anti- 
guos historiadores son mucho mas largas , correspondiendo cada legua 
á casi una y media de las que se usan hoy comunmente en el Perú. 

En cuanto al pueblo de Opotari que dice el historiador Herrera , ha- 
llarse á 3 leguas de Tono , no existe en la actualidad y es mas que pro- 
bable que dicho pueblo sea el que fundaron los Indios después de la gran- 
de expedición que envió el Inca Yupanqui por esta misma ruta hasta 
las tribus de los Musus (Mojos), de que hace mención Garcilaso 1 , 
quien dice: 

« Destos Indios Chunchus, que salieron con la Embajada, y otros, que 
« después vinieron , se pobló vn Pueblo cerca de Tono , veinte y seis le- 
« guas del Cozco. » 

En tiempo de la dominación española ha existido en este mismo lu- 
gar un pueblo , que llevaba el mismo nombre de Tono que se aplica al 
rio ; pueblo que aparece todavia en algunos mapas del siglo pasado. El 
E. P. fray Julián Bovo de Eevello , que vivió varios años en Paucartao^ 
bo , en un folleto que publicó en el Cuzco dice lo siguiente : 2 
. « En mi visita á esos valles, he encontrado bien generalizada la tradi- 
« cion de haber existido cerca del rio Tono el Pueblo y Parroquia de este 
« nombre , señalándose su lugar y vestigios entre los deslindes de las ha- 
« ciendas de Chaupimayo y Huainapata. También he visto en la hacien- 
« da de San Miguel una regular campana , perteneciente á aquella Parro- 
« quia , primera y desdichada cuna del Cristianismo en los valles de Pau- 
« cartambo ó Madre de Dios , que llevaba la fecha de 1561. » 

Volviendo ahora á la expedición de Pedro de Candía , después de ha- 
ber descubierto el citado pueblo de Opotari siguió adelante con indecible 
trabajo, presentándose á cada rato malos pasos, donde se despeñaban 
los caballos y se herían los ginetes ; marchando al través de espesas 
montañas, donde, según las palabras del mismo historiador, «jamas 
« vian el Sol , ni claridad, sino siempre Lluvias , i Tempestades. » 

i Garcilaso. — Comentarios reales. — Libro VII , Cap. XIV. 

2 El Brillante Porvenir del Cuzco por el P. fray Julián Bovo de Kevello.— Cuzco, 1848, ( pág. 26 ), 

EL PEKÜ — Tomo II. í 8 



M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Yinido la dificultad que ofrecía la marcha por aquellos vírgenes bos- 
ques , se hallaban Pedro de Candía y sus capitanes indecisos si deberían 
ir adelante ó volver airas; mas no habiéndoles faltado basta entonces los 
víveres, luego acordaron aquellos intrépidos exploradores, continuar 
adelante. Muy poco liabian avanzado cuando se les presentó el mas ter- 
rible y peligroso paso que hasta entonces no se habían siquiera imagi- 
nado : unos barrancos de peña , revestidos de vegetación y llenos de en- 
redaderas , impedían la marcha de los caballos. En tan terrible trance, 
se vieron obligados á cortar los bejucos mas tenaces y trepando los hom- 
bres por la peña , con inauditos esfuerzos tiraban de arriba los caballos, 
amarrados con estas sogas improvisadas , y los subían. 

La espesura de los bosques iba creciendo a medida que adelantaban, 
y los valientes conquistadores tenian sus cuerpos y brazos quebrantados 
por el continuo ejercicio para abrir el camino con azadones , machetes y 
hachas ; en cuyo trabajo se alternaban sin ninguna distinción de grado 
ó dignidad. 

Mas adelante , á estos obstáculos se añadió el encuentro de los salva- 
jes que habitaban aquellas breñas. Valiéndome de las mismas palabras 
del historiador : 

« Hallaron Indios Flecheros , comedores de carne humana , que atre- 
« vidamente llegaron á desembrazar sus Arcos. » 

Habiendo llegado á tomar uno de estos salvajes , le preguntaron por 
el intérprete: «¿Que Tierra habia por allí, i en cuantos Dias saldrían de 
« aquella Montaña ? Respondió : Que no habia otra cosa que ver sino 
« las Montañas que tenian delante i habían pasado ; i preguntándole otra 
« cosa de su vida i mantenimiento, dijo : Que no tenian otra cosa sino pe- 
« quenas Casas, cubiertas con Rama de aquellos Arboles, i que sus Armas 
« eran aquellos Arcos i Flechas, i que comían Raices de Yuca, que sembra- 
« van # i con aquello vivían contentos , pensando , que nunca sus ojos los 
« verían, que por aquellas espesuras habia Monos , i Gatos , que con las 
« Flechas mataban , i algunas Dantas ( Tapiros ) , i que no pasasen ade- 
« lante , porque iban perdidos. » 

A pesar de todo esto , tuvieron todavía valor de continuar su marcha, 
no pudiendo adelantar sino una legua por día. Pero las enconosas es- 
pinas de los árboles , que laceraban su cuerpo ; los pies llagados por las 
agudas púas y piedras ; la falta de víveres , que los obligaba á comer los 
caballos que se morían j los ríos , que se hacían mas caudalosos y de con- 



CAPITULO VIII. 99 

siguiente mas difíciles de pasar , y un cúmulo de otros obstáculos iban 
obrando sobre el ánimo de aquel puñado de aventureros , y poco á poco 
iban doblegando su enérgica voluntad , haciéndoles perder el ánimo para 
continuar sufriendo. 

En estas aflictivas circunstancias , Pedro de Candia , después de haber 
consultado con sus capitanes , decidió regresar, y ordenó que se volviese 
por la mano izquierda ; y fué tan feliz en su elección del camino que , 
según las mismas palabras del historiador, « en breves dias salieron de 
« aquellos grandes trabajos , habiéndolos padecido tres Meses , sin 
« muerte de ningún Castellano , que fué cosa milagrosa , i al cabo salie- 
« ron al Collao. » 

Es absolutamente imposible saber cual camino hayan tomado en el 
regreso ; pero basta saber que salieron al Collao ( hoy departamento de 
Puno ) , para poder deducir que volvieron por una de las quebradas de la 
actual provincia de Carabaya. 

Hé aquí pues , que desde los primeros años de la conquista , los espa- 
ñoles atravesaron la Cordillera Oriental y penetraron en la región de los 
vírgenes bosques habitados por las tribus salvajes, las que viven indepen- 
dientes aun en la actualidad , manteniendo sus antiguas costumbres. 

Expedición por los Valles de Carabaya hasta los Mojos. — Habiendo re- 
gresado Pedro de Candia al Cuzco de su fatigoso y largo viaje , Hernan- 
do Pizarro después de haber sofocado una conspiración contra su vida, 
con la ejecución de su cabecilla el capitán Mesa ; deseando alejar del 
Cuzco mucha gente armada , comisionó á Pedro Anzures de Campo Ke- 
dondo para que siguiese la conquista al otro lado de los Andes, empeza- 
da por Pedro de Candia. 

Corriendo la noticia que la tierra que iban á descubrir era may rica, 
muchos caballeros y personas principales se ofrecieron para tomar parte 
en la expedición. 

Salió Pedro Anzures de Ayabire ( hoy Ayaviri ) , población del Collao 
( hoy departamento de Puno ) ; « llegados , según dice Herrera , * al Valle 
« de Carabaya , i proveídos de lo que huvieron menester , en fin de Sep- 
« tiembre , pasaron con gran dificultad á la Provincia de Zama , i fueron 
« continuando su camino por ásperas Sierras , hallando algunas veces 
« partes llanas ; pero mui montuosas , i en nada descubiertas ni rasas. 

i Herrera— Decada VI, Libro V, Cap. II. 



100 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« Hallaron Luego la Provincia deTacama de la misma manera , i después 
i los Montes llanos , por donde iban habriendose el camino con sus 
i brazos. • 

Por lo que precede se ve que entraron por un valle de Carabaya , pero 
no Be Babe por cual quebrada emprendió Pedro de Anzures su marcha. 
Sin embargo, como el mismo historiador Herrera dice mas adelante x 
que por Carabaya no se podía entrar á aquella región sino por Sandia 
\ San Juan del Oro , pues aunque se habia intentado por Sangaban, 
no se habia descubierto camino ; es claro que los expedicionarios debie- 
ron seguir esta única ruta. Desde antes de la conquista se conocia la au- 
rífera región de Carabaya, cuyo nombre indígena es Collahuaya y San- 
gaban , que Garcilaso llama Sancavan. 

Después de Carabaya , según el historiador Herrera , pasaron á la pro- 
vincia de Zama , que sin duda alguna corresponde al lugar que se cono- 
ce actualmente con el nombre de Isiama , y pertenece á las antiguas mi- 
siones de Apolobamba de Bolivia. 

Siguiendo la relación del historiador , se dice que , « Hallaron luego la 
« Provincia de Tacama de la misma manera , y después los Montes 11a- 
« nos , por donde iban abriéndose el camino , con sus brazos por la espe- 
« sura. » 

El nombre de Tacama que se da aquí á una provincia , parece corres- 
ponder al de Tacana, que es, según d'Orbigny 2 , el de la lengua que ha- 
bla la nación de Indios que ocupan las distintas localidades de Tumu- 
pasa , Aten, Isiama- y Cavinas , situadas en la región occidental del 
rio Beni. 

No seguiré en todos sus detalles el curso de la expedición de estos va- 
lerosos españoles, no hallándose comprendida esta región en el territorio 
de la actual República del Perú, que es el objeto de mis estudios , y solo 
diré , que después de haber pasado en balsas el rio que el historiador lla- 
ma de Bs Omapalcas , y que no puede ser otro que el caudaloso Beni , se 
internaron en la tierra de los Indios Moxos , marchando al través de es- 
pesos bosques , muy poco habitados , sufriendo la intemperie y el ham- 
bre , de manera que se vieron obligados á regresar , lo que verificaron 
siguiendo rio arriba para salir á Chuquiabo (hoy la Paz). 

En esta malograda expedición , las fatigas ocasionadas por las largas 

i Herrera. — Decada VI, Libro VI, Cap. n. 

2 Alcide d'Orbigny — L'homrne americain. — Tomo I o , pág. 374, 



CAPITULO Yin. 101 

marchas y el trabajo de abrir camino al través de una tupida vegetación, 
las incesantes lluvias , que , como dice el historiador , hacian podrir la 
ropa sobre el cuerpo , y la falta de alimentos , causaron numerosas vícti- 
mas ; pues no solamente se morian todos los dias muchos Negros é In- 
dios , sino también perecian algunos españoles ; llegando los primeros á 
comer á sus compañeros muertos y los españoles á matar sus caballos 
para alimentarse. 

La carestia de víveres llegó á tal punto, que antes de volver al pueblo 
de Ayaviri , de donde habian salido , murieron , según el historiador Her- 
rera, mas de 4,000 entre Indios y Negros , y 143 castellanos , apesar de 
haber matado 220 caballos para sustentarse. 

Llegaron por fin á Ayaviri á principios de 1539 , después de una ruda 
campaña de cinco meses contra todos los elementos de la naturaleza. 

Mientras Pedro de Anzures, recorria con mil trabajos la virgen región 
situada al Este de los Andes , en la ciudad del Cuzco tenia lugar el trá- 
gico fin de Diego de Almagro , el antiguo asociado de D. Francisco Pi- 
zarro en la conquista del Perú. 

Hernando Pizarro , hermano del célebre conquistador y el mas encar- 
nizado enemigo de Diego de Almagro , no contento con haberlo hecho 
prisionero en la batalla de las Salinas , sediento de venganza por el ultra- 
je que le habia inferido este último , cuando entró al Cuzco de regreso de 
su expedición á Chile , le hizo formar proceso y lo condenó á muerte. 

Diego de Almagro, antes de morir, nombró de Gobernador de la Nue- 
va Toledo á su hijo , que llevaba el mismo nombre. 

CAPÍTULO IX. 

Descubrimiento de Moyobamba.— Pueblos del Collao.— Lago Titicaca. 
Fundación de la Ciudad de Hua»nangx (Ayacucho).— Fundación de la Ciudad de Arequipa. 
Fundación de la Ciudad de Huánuco. 

1539. 

Descubrimiento de Moyobamba. — Habiendo obtenido licencia Alonso 
de Alvarado para continuar su conquista de los Chachapoyas , salió del 
Cuzco con este objeto , y al llegar á Jauja se encontró con Francisco 
Pizarro , quien con la noticia de la batalla de las Salinas y la prisión de 
Diego de Almagro , habia salido de Lima con dirección hacia el Cuzco, 
ignorando todavía la muerte de este último. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Con un pequeño socorro que le dio Francisco Pizarro en Jauja, con- 
tinua Alonso de Alvarado su marcha á la provincia de los Chachapoyas, 
donde fué bien recibido. Allí se dedicó á continuarla fábrica de la nueva 
ciudad que habia fundado en la primera ocasión , con el nombre de la 
Frontera de los Chachapoyas. 

Poco tiempo después , hallándose con bastante gente, valiéndome de 
las mismas palabras de Herrera ' : Pareció á Alonso de Alvarado que po- 
i dia pasar adelante del Kio de Mojobamba (hoy Moyobamba), adonde 
i Le deeian que havia grandes Tierras, pobladas, i ricas, aunque los 
« Naturales eran comedores de Carne Humana , i viciosos , salió con 
i e i ento i veinte Castellanos , Gente exercitada , i bien armada , la mitad 
1 1 tallos , i dexó en la ciudad déla Frontera , en su lugar , á Gómez de 
« Alvarado ; i haviendo tenido en Mojobamba algunas refriegas con 
« los Indios , desde alli embió á Juan de Roxas con quarenta Soldados , i 
i buenas Guias á descubrir , i en tres dias llegó á vna Tierra de grandes 
« i espesas Arboledas , i Rios , que no tenian vado ; i haviendo procurado 
« Juan de Roxas hacer diligentemente lo que se le mandaba, anduvo 
« quarenta dias sin comer Carne, ni Pan , sino Yuca, por Espesuras , Rios, 
« Ciénagas , i Matorrales , con pocas , i pobres Habitaciones de Indios, 
« de los quales entendieron , que muy adelante hacían fin las Espesu- 
« ras , i Montañas , i se hallaba una buena Provincia acia el Oriente , por 
« donde pasaba vn grandísimo Rio. » 

Como en toda esta relación se cita el nombre de un solo lugar , cual 
es el de Mojobamba , que fácilmente se ve , corresponde á la actual Moyo- 
bamba , no se puede saber á punto fijo , la región recorrida por el comi- 
sionado Roxas durante los cuarenta dias de su penosa marcha. 

Conociendo prácticamente aquella comarca se puede deducir que los 
primeros rios sin vado hallados por los exploradores , son el rio Negro, 
el Indoche y el Tonchiman ; y que el grandísimo rio que , según noticias, 
pasaba por el Oriente, no puede ser sino el Huallaga. Sin embargo, como 
el rio Huallaga no dista sino pocas jornadas de Moyobamba , es posible 
que estos expedicionarios hayan vagado por aquella extensión de terre- 
no , situada al Sur del rio Mayo , que pasa al pié de la actual ciudad 
de Moyobamba. 

Lo cierto es que , continúa el historiador Herrera , « aunque quisiera 

» Herrera. — Decada VI, Libro VI, Cap. VI. 



CAPITULO IX. 103 

« Juan de Roxas pasar adelante, no halló forma, por las grandes Monta- 
« ñas , por lo qual determinó de bolverse ; i vna noche , á donde hicieron 
« alto , les sobrevino vna creciente de vn Rio , que para no ahogarse , con^ 
« vino que se salvasen en los Arboles " : continuaron su camino , hasta 
« adonde dexaron á Alonso de Alvarado , que se maravilló de verlos bol- 
« ver tan destrozados. » 

En estas circunstancias, Alonso de Alvarado determinó salir en persona 
á descubrir una Montaña hacia el Norte , y reunidos setenta soldados 
escogidos , partió por una provincia llamada los Motilones. 

Grandes rios , escasez de víveres y pocas casas , situadas á larga dis- 
tancia una de otra , fué lo que hallaron por esta parte , hasta llegar á un 
caudaloso é invadeable rio que los detuvo en su marcha. 

Para superar este obstáculo , pensaron los españoles construir una bar- 
ca , con cuyo objeto establecieron su campo en aquel paraje. Mientras se 
ocupaban en esta labor, Alonso de Alvarado tuvo que regresar á Chachapo- 
yas para sofocar una rebelión de los Indios , y dejó en su lugar á un her- 
mano llamado Hernando , para llevar á término dicha embarcación. 

Como tuviese noticia Hernando Alvarado , de que al otro lado de una 
gran Sierra se hallaba un terreno llano , luego que hubieron terminado 
la embarcación pasaron el rio , y en seguida se pusieron en marcha para 
atravesar la citada Sierra. Pero todos sus esfuerzos fueron inútiles, pues, 
por lo fragoso del terreno no hallaban camino , de manera que se vieron 
obligados á desistir de su atrevida empresa y volvieron á pasar el rio. 

Hernando Alvarado, no pudiendo continuar adelante, quiso fundar un 
pueblo y establecerse allí, pero como la mayor parte de los españoles que 
lo acompañaban se opusieron , salió de Moyobamba y regresó á la ciudad 
de la Frontera ( Chachapoyas ) , donde se hallaba su hermano. 

De lo dicho resulta que Alonso de Alvarado fué quien descubrió el lugar 
llamado desde entonces Moyobamba; pero lo que es difícil averiguar es si 
dicho lugar corresponde al punto donde se halla actualmente la ciudad 
que lleva este nombre ; pues siguiendo la relación del historiador Her- 

1 En aquella parte del Perú sucede frecuentemente , después de un fuerte aguacero , que un rio , en 
pocas horas , aumenta de un modo considerable su cantidad de agua , é inunda todo el terreno llano 
situado en sus orillas. Muchos viajeros han experimentado aquellas improvisadas corrientes , en las 
que el agua del rio viene velozmente invadiendo el terreno donde habian establecido su campo. Yo 
mismo viajando en la región de que se está tratando, he sido sorprendido durante la noche en la orilla 
del rio Cachiyaco, afluente del Paranapura , por una imprevista creciente que nos obligó á levantar pre- 
cipitadamente nuestro campo para refugiarnos en la parte mas elevada del bosque inmediato. — Véase 
mi memoria impresa en Lima en 1862 titulada : "Apuntes sobre la provincia litoral de Loreto, pág. 40." 



104 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

n ni. se nota un desacuerdo que hace sospechar, que el lugar de Moyo- 
bamba descubierto entonces, no corresponde al que ocupa hoy la ciudad. 
\- se dice que Alvarado salió de Moyobamba para la provincia de los 
Motilones. Boy, con este nombre de Motilones se conoce un pequeño lu- 
gar situado en la orilla del rio Mayo, y que tiene el título de puerto, por- 
que en este punto se pasa el rio Mayo, y ademas acuden las canoas car- 
gadas de víveres para el consumo de la población. 

Aunque el historiador no indica distancia alguna de Moyobamba á Mo- 
tilones , de su narración aparece que no están tan cerca. 

Si el lugar de Motilones de entonces es el mismo de hoy , según toda 
probabilidad , no hay duda de que el rio caudaloso que detuvo la marcha 
de los españoles, obligándolos á construir una embarcación para pasarlo,, 
es el rio Mayo; y siendo así se comprende fácilmente que la Sierra que 
intentó atravesar Hernando Alvarado es la escabrosa cadena de cerros 
que limita al Norte la hoya del rio Mayo , y en la que toman origen por 
el otro lado los ríos Shanusi , Caynarach y Paranapura , que desembo- 
can en el Huallaga mas abajo del Pongo de Aguirre. 

Pero lo que está en desacuerdo con la relación de Herrera , es que es- 
te historiador dice , que el caudaloso rio ya citado , iba corriendo hacia 
el Norte , en cuyo caso no podria ser el rio Mayo , que tiene una direc- 
ción casi al Este. Ahora , en aquella región el Huallaga es el rio mas 
caudaloso que corre hacia el Norte , pero no puede ser eafce tampoco por 
las demás circunstancias que se indican en la relación , y ademas por la 
áspera Sierra que se dice existir al otro lado y que intentó pasar Her- 
nando Alvarado. 4 

Como el rio Mayo tiene un curso muy sinuoso , y corre entre bosques 
que no permiten ver su dirección general , es muy posible que los espa- 
ñoles lo hayan atravesado en un punto donde sus aguas corren hacia el 
Norte y hayan creido que esta dirección era la del rio. 

Remontándonos con Garcilaso á una época mas lejana, vemos que el 
ejército del gran conquistador Tupac Yupanqui , habia penetrado y so- 
metido al dominio del Inca , la apartada provincia que hoy llamamos 
Moyobamba , y que era conocida entonces con el nombre indígena de 
Muyupampa. * 

Pueblos del Collao. — Francisco Pizarro , poco tiempo después de ha- 
b( rse separado en Jauja de Alonso de Alvarado, que iba ala provincia de 

i Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1. a , Libro VHI, Cap. M. 



CAPITULO IX. 105 

Chachapoyas , continuó su viaje al Cuzco ; pero al llegar á esta ciudad 
no encontró á sus hermanos , estando estos en el Collao ( hoy departa- 
mento de Puno ). 

Como Hernando Pizarro deseaba volver á España, «procuraba, según 
dice el historiador Herrera, juntar mucho Oro , i Plata para llevar 
« al Rei , usando de buenos i de malos términos , juzgando , que mien- 
« tras mas llevase , mas seguro tendria su negocio. » Con este objeto ha- 
bía hecho una expedición al Collao con su hermano Gonzalo. 

En la relación del historiador Herrera ' , ademas de citarse el pueblo 
de Ayabire (hoy Ayaviri) , que se ha mentado en otro lugar , se nombran 
también los de Chucuyto (Chucuito), el Desaguadero y Cepita (Zepita). 
Aunque el Collao , que forma el actual departamento de Puno , habia 
sido ya descubierto por Diego de Almagro en su viaje á Chile , como los 
historiadores no citan pueblo alguno de esta región , es interesante sa- 
ber aquí que los pueblos de Ayaviri , Chucuito , Zepita y Desaguadero, 
existian desde aquella época. 

Para completar los conocimientos geográficos que se tenian sobre esta 
importante región antes del año 1550 , trascribiremos aquí lo que dice 
el verídico cronista Cieza de León 2 : 

« Antiguamente fué ( á lo que dizen ) gran cosa de ver este pueblo de 
« Ayavire , y en este tiempo lo es ; especialmente las grandes sepulturas 
« que tiene , que son tantas , que ocupan mas campo , que la población. 
« Afirman por cierto los Indios que los naturales deste pueblo de Ayavi- 
« re , fueron de linage y prosapia de los Canas ; y que Inga Yupangue, 
« tuvo con ellos algunas guerras y batallas. » 

« Esta parte que llaman Collas , es la mayor comarca , á mi ver de 
« todo el Perú , y la mas poblada. Desde Ayavire comienzan los Collas, 
« y llega hasta Caracollo. Al Oriente tienen las montañas de los Andes. 
« Al Poniente las cabegadas de las Sierras nevadas , y las vertientes de- 
« lias que van á parar á la mar del Sur. » 

« Es la tierra del Collao toda llana , y por muchas partes corren rios 

« de buena agua » 

« El invierno comienga de Octubre , y dura hasta Abril. Los dias y 
« las noches son casi iguales ; y en esta comarca haze mas frió que en 
« ninguna otra de las del Perú , fuera los altos y sierras nevadas ; y 

i Herrera— Decada VI, Libro VI.— Cap. VE. 

2 Cieza de León — Chronica del Perü— Cap. XCVHI y XCIX. 

EL PEKU— Tomo II. 1 4 



106 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

i oansalo ser la tierra alta: tanto qne ayna emparejara con las sierras. Y 
« cierto si esta tierra del Collao inora un valle hondo, como el deXauxa 
« (Jauja) 6 Choquiabo (la Paz), que pudiera dar mayz, se tuviera por lo 
« mejor y mas rico de gran parte destas Indias. Caminando con viento es 
i irían trabajo andar por estos llanos del Collao, faltando el viento y ha- 
i ziendo Sol , da gran contento ver tan lindas vegas y tan pobladas; pero 
« como sea tan fria , no da fruto el mayz , ni ay ningún genero de arbo- 
la les : antes es tan estéril , que no da frutas de las muchas que otros 
« valles producen y crian. » 

« El principal mantenimiento dellos es papas ; que son como turmas 
« de tierra, según otras vezes he declarado en esta historia; y estas las se- 
« can al Sol , y guardan de una cosecha para otra , y llaman á esta papa 
« después de estar seca Chimo ; y entre ellos es estimada i tenida en gran 
« precio ; porque no tienen agua de acequia , como otros muchos de este 
« reyno , para regar sus campos ; antes si les falta el agua natural , para 
« hazer las sementeras, padecen necessidad y trabajo, sino se hallan con 
« este mantenimiento de las papas secas. » 

« Tiene otra suerte de comida llamada Oca , que es por el consiguien- 
« te provechosa ; aunque mas lo es la semilla , que también cogen , 11a- 
« mada Quimta , que es menuda , como arroz ; siendo el año abundante 
« todos los moradores deste Collao biven contentos , y sin necesidad : mas 
« si es estéril y falto de agua , passan grandísima necesidad. » 

H¿ aquí pues , que desde aquella remota época , esto es , pocos años 
después de la conquista , se conocia perfectamente la topografía , clima, 
y producciones de la extensa y elevada planicie del Collao , que forma el 
actual departamento de Puno , como podrán juzgar todos los que conoz- 
can el país , y lean la concisa y fiel descripción que acabamos de copiar. 

Un gran número de las actuales poblaciones del departamento de Puno 
son muy antiguas ; ó al menos construidas sobre las ruinas de poblacio- 
nes indígenas , pues los nombres que llevan hoy son casi los mismos que 
se usaban entonces , como se podrá ver por los siguientes párrafos , to- 
mados de la misma obra de Cieza de León. l 

Hé aquí sus palabras : 

« Desde Ayavire , yendo por el camino real , se va hasta llegar á Pu- 

i Cieza de León.— Chronica del Perú, Cap. Cu— CIII y CIV. 



CAPITULO IX. 107 

« cara , que quiere decir cosa fuerte , que está quatro leguas de Ayavire. 
« Y es fama entre estos Indios , que antiguamente uvo en este Pucará, 
« gran poblado. En este tiempo casi no ay Indio » 

« Deste Pucará hasta Hatuncolla (hoy Atuncolla) ay cantidad de 15 
« leguas. En el comedio dellas están algunos pueblos , como son Nicasio, 
« Xullaca (hoy Juliaca) y otros. » 

« De Ayavire sale otro camino que llaman Omasuyo , que passa por la 
« otra parte de la gran laguna , de que luego diré y mas cerca de la mon- 
« taña de los Andes ; y van por él á los grandes pueblos de Horuro y 
« Assillo y Assangaro (hoy Orurillo , Asillo y Azángaro) y á otros que 
« no son de poca estima , antes se tienen por muy ricos assi de ganados, 
« como de mantenimiento. Quando los Ingas seíloreavan este reyno , te- 
« nian por todos estos pueblos muchas manadas de sus ovejas y carneros. 
« Está en el paraje dellos en el monte de la serrania el nombrado y ri- 
« quisimo rio de Camaya , donde en los años pasados se sacaron mas de 
« un millón y setecientos mil pesos de Oro , tan fino que subia de la ley; 
« y de este oro todavia se halla en el rio, pero sacase con trabajo , y con 
« muerte de los Indios , si ellos son los que lo han de sacar , por tenerse 
« por enfermo aquel lugar , á lo que dizen ; pero la riqueza del rio es 
« grande. » 

Esta última parte se refiere á los ricos lavaderos de oro de Caravaya. 
Solamente es de notar que en la actualidad no se conoce ningún rio que 
se llame de Caravaya , sino que se aplica este nombre á toda la provincia. 

Sorprende ver que tan poco tiempo después del descubrimiento del 
Perú , los españoles se hayan internado en busca del precioso metal en 
esta apartada región , atravesando la inmensa barrera , formada por la 
Cordillera Nevada , que divide los valles de la provincia de Caravaya de 
la parte elevada del departamento de Piura. 

Lago Titicaca. — Mas adelante sigue Cieza de León , dando noticias 
del lago Titicaca en estos términos : 

« Como sea tan grande esta tierra del Collao , ay sin lo poblado mu- 
« chos desiertos y montes nevados , y otros campos bien poblados de yer- 
« va , que sirve de mantenimiento para el ganado campesino , que por 
« todas partes anda. Y en el comedio de la provincia se haze una laguna, 
« la mayor y mas ancha , que se ha hallado , ni visto en la mayor parte 
« destas Indias : y junto á ella están los mas pueblos del Collao en islas 



108 1UST0RTA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i grandes que tiene este lago , siembran sus sementeras y guardan las 
« cosas preciadas, por tenerlas mas seguras, que en los pueblos, que es- 
• tan en los caminos. » 

« Acuerdóme que tengo ya dicho , como haze en esta provincia tanto 
« trio , que no solamente no ay arboledas de tíntales , pero el mayz no se 
« siembra , porque tampoco da fruto por la misma razón. En los junca- 
i les deste lago ay grande numero de paxaros de muchos géneros , y pa- 
« tos grandes , y otras aves; y matan en ella dos ó tres géneros de peces 
« bien sabrosos , aunque se tiene por enfermo lo mas de ello. Esta lagu- 
« na . es tan grande que tiene de contorno ochenta leguas, y tan honda, 
« que el Capitán Juan Ladrillero me dixo á mi que por algunas partes 
« dolía andando en sus vergantines , se hallava tener sesenta y ochenta 
o bragas y mas , y en parte menos. En fin , en esto y en las olas que 
« haze quando el viento la sopla , parece un seno de mar. Querer yo de- 
« zir , como está reclusa tanta agua en aquella laguna , por donde nace , 
« no lo sé , porque puesto que muchos rios y arroyos entran en ella , pa- 
« réceme que dellos solos no basta va á se hazer lo que ay ; mayormente 
i saliendo lo que desta laguna se desagua por otra menor , que llaman 
« de los Aulagas (hoy Aullagas)... Otra cosa se nota sobre este caso, y es 
« que vemos como el agua de una laguna entra en la otra ( esta es la del 
« Collao en la de los Aulagas), y no como sale; aunque por todas partes 
« se ha andado el lago de los Aulagas. Y sobre esto he oydo á Españoles 
« y Indios, que en unos valles de los que están cercanos á la mar del Sur, 
« se han visto y veen continuo ojos de agua que van, por debaxo de tier- 
« ra i dar á la misma mar ; y cree que podría ser que fuesse el agua de 
« estos lagos desaguando por algunas partes , abriendo camino por las 
« entrañas de la misma tierra , hasta ir á parar donde todas van que es 
« la mar. La gran laguna del Collao tiene por nombre Titicaca , por el 
« templo que estuvo edificado en la misma laguna. ' » 

Es muy interesante ver por la precedente descripción del lago Titi- 
caca , que no solamente se conocía desde entonces su extensión aproxi- 
mada, su profundidad, las islas que tiene y el desagüe en otra laguna, 
sino que también navegaban en ella los bergantines del capitán Juan 
Ladrillero. 

i He trascrito aquí á k letra todo lo que dice el antiguo cronista Cieza de León relativo al lago Titi- 
caca, emitiendo la opinión de que desagua subterráneamente en el mar, porque esta falsa creencia si 
ha trasmitido hasta el dia, sin tomarse el trabajo de discutirla seriamente. En la Parto Preliminar de 
esta obra piig. 209, he expresado ya mi modo de ver sobre el particular , reservándome tratar mas a fon- 
do esta cuestión. 



CAPITULO LX. 109 

En otro capítulo continúa el mismo cronista con los pueblos que se 
hallan en la orilla de la laguna desde Atuncolla hasta el Desaguadero, 
con estas palabras : 

« Pues bolvienclo adonde dexé el camino que prosigo en .esta escrip- 
« tura , que fué Hatuncolla : digo que se passa por Paucarcolla , y por 
« otros pueblos desta nación de los Collas , hasta llegar á Chuquito (hoy 
« Chucuito ) , que es la mas principal y entera población , que ay en la 
« mayor parte deste gran Reyno ; el qual ha sido y es Cabeza de los In- 
« dios , que su Magestad tiene en esta comarca. Y es cierto , que anti- 
« guamente los Indios también tuvieron por importante cosa á este Chu- 
« quito ; y es de lo mas antiguo de todo lo que se ha escripto , á la cuen- 
» ta que los mismos indios dan. Cariapassa fué Señor de este pueblo ; y 
« para ser indio , fué hombre bien entendido. Ay en él grandes aposen- 
« tos : y antes que fuessen señoreados por los Ingas , pudieron mucho los 
« Señores de este pueblo : de los quales cuentan dos , por los mas prin- 
« cipales , y los nombran Cari y Yumalla. En este tiempo , es (como di- 
« go) la Cabecera de los Indios de su Magestad , cuyos pueblos se nom- 
« bran Xuli , Chilaue , Acos , Pomata , Cepita , y en ellos ay Señores y 
« mandan muchos indios. » 

« En los pueblos ya dichos ay iglesias muy labradas , fundadas las 
« mas por el reverendo padre fray Thomas de Sant Martin , provincial 
« de los Dominicos. » 

« Por junto á Cepita passa el Desaguadero , etc. » 

Hé aquí pues, que las principales poblaciones del departamento de Puno 
existian desde entonces , apareciendo solamente algunas modificaciones 
en sus nombres , como se puede ver por los de los últimos cinco pue- 
blos j^ 3 actualmente se llaman Juli , llave , Acora , Pomata y Zepita. 

Por la relación del citado cronista , se ve también que la población de 
Chucuito era en aquella época la mas antigua é importante ; justificando 
de este modo el nombre de Chucuito que se aplicó también al lago Titi- 
caca , llamándose por algunos Laguna de Chucuito. 

Si la obra de Cieza de León que registra todo lo que acabo de trascri- 
bir , no fuera impresa en el año 1553 , y en su último párrafo no dije- 
ra el mismo autor que la empezó á escribir en 1541 y la terminó en 1550, 
se podria dudar que aquellas suntuosas iglesias , conskuidas la mayor 
parte de piedras muy labradas , hubiesen sido erigidas en los primeros 
años de la conquista del Perú. 



no 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 



Termináronlos esta relación de los antiguos pueblos del Collao , hoy 
departamento de Puno , con dar á conocer los nombres que llevaban an- 
bea de la conquista. 

El gran lago de Chucuito ó Titicaca , era conocido con este último 
nombre desde la época de los Incas , denominación que habia recibido 
de la grande isla , que se llamaba entonces , como boy , Titicaca. 

Según Garcilaso , el nombre de Titicaca , quiere decir Sierra de plomo, 
derivado de las palabras Titi , que significa plomo y caca , Sierra. 

Todos los pueblos del Collao , según el mismo historiador , han sido 
conquistados por el segundo , tercero y cuarto Inca , que son Sinchi 
Roca , Lloque Yupanqui y Mayta Capac. El primero de estos tres Incas 
conquistó parte de los pueblos situados al Norte del lago ; el segundo so- 
metió á su dominio otros pueblos hacia el Norte , y los de la parte occi- 
dental del mismo lago , que Garcilaso llama de Orcosuyo ; el tercero ó 
Mayta Capac , redujo los de la margen oriental , llamada de Umasuyo, 
que forman la actual provincia de Omasuyo de la República de Bolivia; y 
los situados al Sur, que también pertenecen hoy á Bolivia. 

El siguiente cuadro da á conocer los nombres de dichos pueblos, que 
se usan hoy ; los que indica Cieza de León , y los indígenas que nos 
trasmite Garcilaso. 



Nombres actuales. 


Según Cieza de León. 


Según Garcilaso. 


Conquistados 

por el Inca 

Chinchi Roca. 

Conquistados 

por el Inca 

Lloque Yupanqui 


Pucará 


Pucará 




Orurillo 


Horuro 




Asillo 


Assillo 


Assillu 


Azángaro ....... 


Assangaro 


Assancatu 


Huancané.., 


5> 

Ayaviri 


Huancani 


Ayaviri 


Ayaviri 


Juliaca 


Xullaca 


5> 

Hatuncolla 


Nicasio 


Nicasio 


Atuncolla 


Hatuncolla 

Paucarcolla .... 


Paucarcolla 


Paucarcolla 


Acora 


Acos 


5> 

Hillavi 


llave 


Chilaue .. 


Juli 


Xuli . .. 


Chulli., 


Pomata 


Pomata 




Zepita 


Cepita 


Cipita 




Desaguadero 


Desaguadero 



CAPITULO IX. 111 

Fundación de la Ciudad de Guamanga ( Ayacucho). — Francisco Pizarro, 
considerando que entre la ciudad del Cuzco y la de los Reyes (Lima) 
mediaba mucha distancia , lo que hacia muy difícil la comunicación ; tan- 
to mas que el Inca Manco continuaba rebelado contra los españoles , y 
no cesaba de hostilizarlos todas las veces que se presentaba ocasión fa- 
vorable para ello , determinó fundar una nueva población. 

Escogió pues un lugar llamado entonces Guamanga , y fundó una ciu- 
dad que llamó San Juan de la Victoria , nombre que pronto quedó susti- 
tuido con el indígena de Guamanga. 1 El mismo fundador dióle por ju- 
risdicción todo el territorio desde Jauja , hasta pasado el puente de Vil- 
cas , con las provincias que se extienden en ambos lados de esta región; 
y dióle por Gobernador al capitán Francisco de Cárdenas. " 

El cronista Cieza de León , que escribió antes que Herrera , dice : que 
cuando se fundó esta ciudad se llamó San Juan de la Frontera , y solo 
después de la victoria que obtuvo Vaca de Castro sobre los de Chile , en 
los llanos de Chupas , se denominó San Juan de la Victoria. 

Hé aquí como el mismo cronista describe este lugar en el año 1550: 3 

« Quando el Marques don Francisco Pizarro determinó de assentar es- 
« ta ciudad en esta provincia , hizo su fundación , no donde agora está , 
« sino en un pueblo de Indios llamado Guamanga ; que fué causa que la 
« ciudad tomase este mismo nombre , que estava cerca de la larga y gran 
« Cordillera de los Andes ; donde dexó por su Teniente al Capitán Fran- 
« cisco de Cárdenas. Andando los tiempos por algunas causas se mudó 
« en la parte donde agora está , que es un llano cerca de una Cordillera 
» de pequeñas Sierras , que están á la parte del Sur. Y aunque en otro 
« llano, media legua de este sitio, pudiera estar mas al gusto de los pobla- 
« dores , pero por la falta del agua se dexó de hacer. Cerca de la ciudad 
« pasa un pequeño arroyo de agua muy buena , de donde beven los de 
« esta ciudad , en la cual han edificado las mayores y mejores casas que 
« ay en todo el Perú , todas de piedra , ladrillo y teja , con grandes tor- 
« res ; de manera que no falta aposentos. La plaza está llana y bien gran- 
« de. El sitio es sanisimo ; porque ni el Sol , ayre ni sereno haze mal; 
« ni es húmeda ni calida , antes tiene un grande y exelente temple de 
« bueno. » 

i Según Garcilaso, el verdadero nombre de la antigua población es Guamanca. 

2 Herrera. —Decada VI, Libro VI, Cap. IX. 

3 Cieza de León. — Chronica del Perú, Cap. LXXXVI y LXXXVII. 



Hj HISTOKIA DE LA OEOGRAHA DEL PE] 

Mas adelanto signo el mismo oronista : « El mayor rio d ellos tiene por 
i nombro Vinagre, adonde oslan nnos grandes y nmv antiquísimos edi- 
« ficios ; que cierto según están gastados y ruynados, debe de aver pas- 
i sado por ellos muchas edades. Preguntando a los Indios coniarca- 
« nos quien hizo aquella antigualla , responden , que otras gentes bar- 
i vadas y blancas como nosotros; los quales mucho tiempo antes que los 
« Ingas reynassen , dizen que vinieron , á estas partes , y hizieron alli 
« su morada. Y destos y de otros edificios antiguos que ay en este reyno 
« me parece , que no son la traza dellos , como los que los Ingas hizieron 
« ó mandaron hazer. Porque este edificio era quadrado; y los de los Ingas 
« largos y angostos. Y también ay fama , que se hallaron ciertas letras 
« en una loza deste edificio. Lo qual ni lo afirmo , ni dejo de tener para 
« mi , que en los tiempos passados uviesse llegado aqui alguna gente de 
« tal juyzio y razón que hiziese estas cossas , y otras que no vemos. En 
« este rio de Vinagre , y por otros lugares comarcanos á esta ciudad se 
« coge una gran cantidad de trigo de lo que siembran , del qual se haze 
« pan tan exelente y bueno como lo mejor de Andaluzia. » 

« Esta ciudad de San Juan de la Victoria de Guamanga fundó y pobló 
« el Marques Don Francisco Pizarro Governador del Perú , en nombre 
« de su Maiestad , á nueve dias del mes de Enero de 1539. » 

Por la interesante relación que antecede , no solamente se tiene una 
idea clara del lugar , sino también de las tradiciones sobre los antiguos 
edificios ; y por último de la principal producción , el trigo , siendo de 
admirar que once años después de la fundación de la ciudad , se cose- 
chase ya mía gran cantidad de este importante cereal. 

Fundación de la Ciudad de Arequipa. — El hermoso valle de Arequipa 
fué descubierto por Mayta Capac, cuarto Inca, quien hallándolo sin habi- 
tantes, sacó de otras partes mas de tres mil familias para poblarla, fun- 
dando con ellas cuatro ó cinco pueblos , de los cuales uno llamó Chirnpa 
y otro Sucahuaya. x 

El primero , situado á media legua de la actual ciudad de Arequipa, 
constituye hoy el pueblo de Chimba 6 Yanahuara , conocido generalmen- 
te con este último nombre. El segundo , situado á unas dos leguas al 
Sur de Arequipa , se conoce hoy con el nombre de Socábaya. 

En cuanto al origen del nombre de Arequipa que se dio al valle , hay 

i üarcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1. a , Libro IU, Cap. IX. 



CAPITULO IX. 113 

dos opiniones. Garcilaso , en sus Comentarios reales , da á este valle el 
nombre de Arequepa, y dice que, según el padre Blas Valera, quiere decir 
Trompeta sonora. El padre Calancha en su interesante Crónica del Orden 
de San Agustin J , se expresa de este modo : 

« Su proprio nonbre es Arequepay., que quiere decir , bien está , que- 
« daos : y llamóse asi , porque pasando por aquel asiento uno de sus Re- 
« yes Ingas con numeroso egercito , bolviendo , victorioso , le pidieron 
« sus Capitanes , en nonbre de muchos Indios , que aficionados del país 
« deseavan fundar alli una población , qae les diese licencia para fundarla 
« i quedarse alli; i respondióles su Rey Arequepay: Está bien, quedaos; 
« i á esta devoción se le quedó el nonbre al pueblo , que oy corrupto le 
« llamamos Arequipa. » 

Cual de las dos versiones sea la mas verídica , es imposible saberlo; 
pero siendo la del padre Calancha la mas admitida , por estar basada so- 
bre una tradición histórica que tiene su razón de ser , adoptaremos de 
preferencia el nombre antiguo de Arequepay , al de Arequepa de Garcilaso, 
cuya etimologia nada indica que pueda aplicarse al risueño valle de 
Arequipa. 

Después de la conquista , el primer conquistador que visitó el valle de 
Arequipa y qae podria llamarse el descubridor , fué Diego de Almagro 
en 1537 , á su regreso de la conquista de Chile. Por lo que toca á la fun- 
dación de la ciudad de este nombre , no se puede determinar fecha , por- 
que no la cita exactamente ningún historiador. 

Para dar una idea del desacuerdo que existe entre los historiadores 
antiguos sobre la fecha de la fundación de Arequipa , vamos á citar tex- 
tualmente lo que dicen á este respecto Cieza de León , Herrera y el pa- 
dre Calancha. 

Cieza de León dice : 2 

« En lo tocante á la fundación de Arequipa , no tengo que dezir mas, 
« de que quando se fundó fué en otro lugar; y que por causas convenien- 
« tes se passó á donde agora está. Cerca della ay un bolean que algunos 
« temen no rebiente y haga algún daño. En algunos tiempos haze en 
« esta ciudad graneles temblores la tierra. La qual pobló y fundó el Mar- 
« ques D. Francisco Pizarro , en nombre de su Magestad , año de nues- 
« tra reparación de mil quinientos y treynta y años. » 

i Calancha. — Chroniea moralizada del Orden de San Agustin, Libro IU, Cap. XXX. 
» Cieza de León. — Chroniea del Perú, Cap. LXXVI. 

15 

EL PERÚ Tomo II. 



1U HISTORIA. PR LA OROOKAFIA DRL PRRU. 

Aquí parece que falta algún número entre las palabras treynta y años. 

I'.l historiador Herrera en La Descripción de las Indias Occidentales 
dice ' : « Está Arequipa en el Valle de Quilca , 14 Leguas de la Mar, en 
i bü Jurisdicción está La Provincia deCondesuyo, los Pueblos de los Hu- 
<> binas . Collaguas, Chlquiguanita , i Quimistaca ; fundóla el Marques 
« D. Francisco Pizarro , Año de 1534. » 

En el curso de su grande obra , el mismo historiador éntrelos hechos 
acaecidos en el año 1539 , dice 2 : 

« Francisco Pizarro después de haberse salido del Cuzco su hermano 
« Hernando con dirección á España , él se fué al Collao de donde conti- 
i nuó hasta Chuquiabo (la Paz) , y enseguida de regreso determinó de 
« ir a poblar la Ciudad de Arequipa. » 

En otro capítulo , que relata sucesos que tuvieron lugar en el mismo 
año 1539 , dice 3 : 

« Buelto el Marques al Cuzco supo las dificultades que se ofrecian en 
« la fundación de la Nueva Ciudad, i que el mejor sitio era el de Arequi- 
« pa , i aprobado : higo el repartimiento , i nombró Alcaldes i Regidores 
« i por Teniente de Gobernador á Garci Manuel de Carvajal , natural de 
« Truxillo. » 

Por último , mas adelante , el mismo historiador , en la parte de su 
obra que se refiere álos sucesos del año 1540, se expresa de este modo 4 : 

« El Marques en este tiempo tenia iá poblada la Ciudad de Arequipa, 
« desde la qual á la de los Reies ponen ciento i veinte Leguas , etc. » 

El padre Calancha , fijándose tan solo en lo que dice Herrera en su 
Descripción de las Indias , sobre la época de la fundación de Arequipa, 
cree corregir á este historiador , diciendo 5 : 

« Fundó la ciudad de Arequipa el Marques don Francisco Pizarro , no 
« en el año de mil i quinientos i treynta i quatro , según el Coronista 
« Peal Antonio de Errera , sino el de treynta i seis. » 

Hé aquí pues , que los tres cronistas , Cieza de León , Herrera y el 
padre Calancha dan para la fundación de Arequipa cuatro fechas distin- 
tas, á saber, 1530, 1534, 1536 y 1539. 

i Descripción de las Indias y tierra firme de el mar Occeano que llaman Indias Occidentales, 
Cap. XX. 

2 Herrera — Decada VI, Libro VI, Cap. X. 

3 Herrera. — Decada VI, Libro VII, Cap. I. 

4 Herrera. — Decada VI, Libro VIII, Cap. V. 

5 Calancha. — Coronica moralizada del Orden de San Agustín, Libro III, Cap. XXX. 



CAPITULO IX. 115 

Pero si hay un completo desacuerdo entre los antiguos historiadores, 
existen en Arequipa documentos auténticos que no solo indican con pre- 
cisión la fecha de la publicación de dos decretos de Pizarro , relativos á 
la fundación de esta ciudad , sino que se cita en ellos hasta el nombre 
de las personas que se hallaban presentes como testigos s del acto de su 
publicación. 

El Dr. D. Juan Gualberto Valdivia , en un pequeño volumen que pu- 
blicó en 1847 en Arequipa con el nombre de Fragmentos históricos * , trata 
de la fundación de esta ciudad y hace mención de los citados decretos. 

El Dr. Valdivia dice , que los primeros españoles que se establecieron 
en Ai-equipa , se acomodaron en las casuchas de los Indios en el caserio 
que llaman hoy la Lloclla de San Lázaro. Estos, después de haber erigi- 
do una capilla , pidieron permiso á Francisco Pizarro para fundar una 
villa, á lo que accedió Pizarro , hallándose en aquella fecha , que era el 
año 1539 , en Yucay, y encargó la fundación al capitán Pedro Anzures 
Campo-redondo. Después de discutir sobre el lugar donde debian fundar 
la nueva población , se fijaron en el llano que está detras del pueblo de 
Cayma ; pero poco después se trasladó al sitio que ocupa hoy. Un decre- 
to de Pizarro prevenia que fuese publicado en dia festivo por el teniente 
Manuel Garcia Carbajal , cuya ceremonia tuvo lugar el 15 de Agosto 
de 1540, en Colesuyo , « encima de la barranca del rio ; donde se colocó 
« una cruz en alto, se paró una picota y se mandó que todos los vecinos 
« cercasen y edificasen pueblo. » 

Otro decreto de Pizarro del 21 de Junio de 1540 , por medio del cual 
se mandaba distribuir las tierras vacantes entre los pobladores y los ve- 
cinos de la villa , fué publicado en Arequipa por el mismo teniente Car- 
bajal el 16 de Setiembre de 1540 , ante el primer escribano , nombrado 
Alonso de Luque. 2 

De lo dicho resulta , que el permiso concedido por Francisco Pizarro 
para fundar la población, fué dado en 1539; pero la ceremonia de la 
fundación de Arequipa tuvo lugar en 1540. 

Fundación de la Ciudad de Huánuco. — Hallándose Francisco Pizarro de 
asiento en la gran Ciudad de los Reyes , procedió al repartimiento de las 

i En la obra del Dr. Valdivia ( Fragmentos para la historia de Arequipa ) , se citan los nombres de 
los primeros pobladores y la extensión de terrenos que se les repartieron tanto en el ejido como encima 
de la barranca. 

2 Fragmentos históricos por el Dr. Valdivia, pág. 61. 



116 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

tierras; pero « fuese, como dice el historiador Herrera', porque nadie 
i bas »ntentar, i satisfacer al Pueblo, ó porque fué verdad que dio 

i los mejores, i mas ricos Repartimientos á sus Parientes, i Criados , mu- 
i thcs Conquistadores , i Descubridores quedaron pobres ; i parecióndole , 
« que oonvenia poblar vna Ciudad en Guánuco, i como sedixo, sinnece- 
« sitiad de haver allí Población por entonces , determinó de hacerla , i pa- 
« ra ello hico elección de la Persona de Gómez de Alvarado, etc. » 

Uno de los motivos que indujeron á Pizarro á fundar esta nueva po- 
blación, fué favorecer también á los españoles que habian servido con 
Diego de Almagro y comprarse su amistad. 

La ciudad de Huánuco ha estado sujeta á varias peripecias , pues ha 
sido despoblada y vuelta á reedificar. 

Hé aquí lo que dice á este respecto el verídico cronista Cieza de León 7 : 

« Y assi Gómez de Alvarado se partió y después de aver passado con 
« los naturales algunas cosas, en la parte que le pareció, fundó la ciudad 
« de León de Guánuco; á la qual dio luego nombre de República, seña- 
« lando los que pareció convenientes para el Govierno della. Hecho esto 
« i passados algunos años se despobló la nueva ciudad por causa del alza- 
« miento que hizieron los naturales de todo lo mas del reyno. Y á cabo 
« de algunos dias Pedro Barroso tornó á reedificar esta ciudad. Y ídtima 
« vez con poderes del licenciado Christoval Vaca de Castro, después de 
« pasada la cruel batalla de Chupas. Pedro de Puelles fué á entender en 
« las cosas della , y se acabó de assentar porque Juan de Varagua y otros 
« avian preso al tyrano Illaropa. De manera que aunque ha ávido lo que 
« se ha escripto , podré dezir aver sido el fundador Gómez de Alvarado 
« pues dio nombre á la ciudad. » 

« El qual la pobló y fundó en nombre de su Maiestad con poder del 
« Márquez don Francisco Picarro su governador y Capitán general en es- 
« te reyno, año del señor 1539.» 

El historiador Herrera registra la fundación de la ciudad de Huánu- 
co entre los hechos que han tenido lugar en el año 1540; pero como 
Cieza de León escribió su crónica pocos años después de la conquista, 
se hallaba en condiciones mas favorables para saber la verdadera época 
de la fundación de esta ciudad. 



i Herrera — Decada VI, Libro VIII, Cap. V. 

2 Cieza de León. — Chronica del Perú, Cap. LXXIX. 






CAPITULO IX. 117 

Herrera dice de Huánuco lo siguiente : « Es bueno y templado aquel 
« sitio, i los Hombres viven sanos: cógese en sus términos mucho Trigo, 
« i Mais; danse Viñas; crianse Higuerelas, Naranjos, Cidras i toda fru- 
« ta de Castilla, y las legumbres: crianse Vacas, Cabras, Yeguas, i otros 
« Ganados en abundancia ; ai Perdices , Tórtolas , Palomas , i otras Aves , 
« i buenos Halcones : en los Montes ai Leones , Osos , i otras bestias. » 

Mas adelante continúa : « Los Conchucos , la gran Provincia de Guay- 
« eos, Tomaca 1 , i Bombón i otros pueblos mayores y menores sirven á 
« esta ciudad.» 

En la actualidad la ciudad de Huánuco es la capital de un departa- 
mento que lleva su nombre. Antes de la fundación de la actual ciudad 
de Huánuco, esto es bajo la dominación de los Incas, existia un lugar 
llamado Huánucu , que fué conquistado bajo el reinado del Inca Tupac 
Yupanqui; donde , según Garcilaso , edificaron templo para el Sol y una 
Casa de Escogidas. 2 

El Cronista Cieza de León habla de]estos edificios , expresándose de 
este modo 3 : 

« En lo que llaman Guánucu , avia una Casa Real , de admirable Edi- 
« ficio porque las piedras eran grandes , y estavan muy pulidamente 
« asentadas. Este Palacio , ó Aposento era Cabeza de las Provincias Co- 
« marcanas á los Andes, y junto a él avia Templo del Sol, con número 
« de Vírgenes , y Ministros ; y fué tan cosa en tiempo de los Incas , que 
« avia ala contina, para solamente servicio del, mas de treinta mil Indios.» 

Pero es preciso saber que el lugar llamado Huánuco antiguamente no 
corresponde á la actual población , sino que dista unas 14 leguas hacia el 
Occidente , notándose todavia unas hermosas y bien conservadas ruinas 
de piedra perfectamente labrada , en una elevada llanura en el camino 
de Aguamiro á Huánuco , lugar que se conoce en el dia con el nombre 
de Huánuco Viejo. 



, Estos nombres Guáyeos y Tomaca son erróneos , pues en la Chronica de Cieza de León , de donde 
tomó Herrera este mismo párrafo á la letra , se dice Guaylos y Támara, correspondiendo el primero á 
la actual provincia de Huaylas. En cuanto á la palabra Tamaja , creo que es debida á un error de im- 
prenta de la obra de Cieza de León , pues sin duda debe decirse Tarama en vez de Támara , correspon- 
diendo el Tarama de Cieza de León á la actual población de Tarma , como se ha dicho en otro lugar, 

2 Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1. a Libro VIII, Cap. IV. 

3 Cieza de León. — Chronica del Perú, Cap. LXXX. 



CAPÍTULO X. 

Descubrimiento del rio Ñapo y del gran rio Amazonas. 
1540.-1542. 

Francisco Pizarro, aprovechando de la facultad que se le habia conce- 
dido por una real cédula de ocupar á uno de sus hermanos en cualquiera 
parte del territorio de la Nueva Castilla , ordenó á su hermano Gonzalo, 
que se hiciese cargo de la Gobernación de las provincias de Quito; lo 
que aceptó gustoso este último , pues tenia deseo de hacer algún descu- 
brimiento en la provincia de la Canela. 

Partió Gonzalo Pizarro para su destino por el camino de la Sierra, 
y llegado á San Miguel de Piura, continuó por Guayaquil y Puerto- viejo 
su viaje á Quito. 

Allí el Capitán Gonzalo Diaz de Pineda, que desde el año 1536 habia 
descubierto la tierra de los Quixos y la Canela (hoy Cantones de Quijos 
y Canelos), refirió á Gonzalo Pizarro que al otro lado habia riquísimas 
provincias , lo que hizo aumentar el deseo de nuevas conquistas que ali- 
mentaba ya este último. 

Entusiasmado Gonzalo Pizarro con las halagüeñas relaciones que le 
habían dado de la región que se proponia visitar, se ocupó luego en reu- 
nir gente y caballos y en publicar su proyecto , á fin de atraer á todos 
los que deseaban descubrir nuevos paises é improvisar fortuna. 

En pocos dias juntó doscientos veinte soldados de á pié y cien de á 
caballo. Varios caballeros se ofrecieron también á formar parte de esta 
aventurada expedición , siendo entre ellos el principal Francisco Orella- 
na , quien se hizo muy famoso después , por ser el descubridor del gran 
rio Amazonas. 

Aquí empieza una de las mas célebres y al mismo tiempo desgraciadas 
campañas que registra la historia; y en la que los valientes soldados es- 
pañoles tuvieron que sostener una continua y encarnizada lucha contra 
el mas gigantesco é invencible enemigo , cual es la ruda y salvaje Natu- 
raleza con sus poderosos elementos de destrucción. 



CAPITULO X. 119 

Solo el que conoce aquellas impenetrables selvas , con su escabroso 
terreno , profundas y dilatadas ciénagas , caudalosos rios , lluvias dilu- 
viales, animales feroces, tribus salvajes y suma escasez de alimentos, 
concibe todas las dificultades que tuvieron que superar los españoles , 
capitaneados por Gonzalo Pizarro , en su atrevida expedición ; y si no 
fuera por los resultados obtenidos y los nombres de los lugares que ci- 
tan los historiadores , se dudaría hasta de la veracidad de tan sorpren- 
dente hazaña, juzgándola como un cuento fantástico. 

Con efecto , admira sobremanera , y se hace difícil comprender como 
aquellos caballeros vestidos con mallas de fierro , pudieron penetrar con 
sus caballos , en la espesura de los solitarios é interminables bosques de 
la región de la Montaña , donde no se encuentra pasto alguno para los 
animales , los que se aniquilan é inutilizan á los pocos dias ; pues á la 
fatiga causada por la aspereza del camino , y la debilidad producida por 
la falta de alimento , se añade la continua pérdida de sangre que experi- 
mentan por las numerosas heridas que abren los sanguinarios vampiros 
que pululan en dicha región , y que no solo se ceban en la sangre de los 
animales , sino también en la del hombre. 

Al ver tanta resistencia á las fatigas , á las necesidades naturales y á 
toda clase de sufrimientos, se diria que los hombres y animales de aque- 
lla época fueron de distinta naturaleza de los actuales. 

Si algo puede explicar tan raros fenómenos , es la consideración del 
gran número de Indios que llevaban consigo los españoles en esta clase 
de expediciones y el poco interés que tomaban por la vida de estos des- 
graciados , empleándolos como animales de carga para transportar todo 
lo que necesitaban , y como máquinas para abrir y allanar el camino. 

Hechos los preparativos , salió Gonzalo Pizarro de Quito á principios 
del año 1540 , con su pequeño ejército de españoles y mas de cuatro mil 
Indios , llevando numerosas manadas de cerdos y llamas 1 para su ali- 
mentación, y multitud de perros diestros en la caza , no tanto de anima- 
les, sino de infelices Indios. 

1 Los antiguos historiadores , Zarate y Gomara , dicen ovejas en vez de llamas ; pero en aquella 
época no se habia introducido aun gran número de ovejas ; y los conquistadores daban este nombre á 
las llamas , denominándolas ovejas y carneros del Perú. 

En cuanto al número de estos animales, hay historiadores , como Herrera, que hacen subir el nú- 
mero solamente de los cerdos hasta cinco mil , lo que parece muy exagerado , según lo hace notar tam- 
bién el célebre historiador moderno Brescott. Los escritores Zarate y Gomara indican el número de 
tres mil cabezas entre cerdos y ovejas. 



180 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

El historiador Zarate es quien da mayor luz respecto al camino que 
BÍguieron los españoles en la primera parte de su expedición ; pues nom- 
ina algunos de los lugares que no cita el minucioso y prolijo Herrera. 

Hé aquí lo que dice Zarate * : 

« Habiendo aderezado Gonzalo Pigarro , las cosas necesarias , para su 
« Viaje , partió de Quito , llevando consigo , quinientos Españoles bien 
i a derecados , los ciento de Caballo , con dobladura , i mas de quatro 
« mil Indios Amigos , i tres mil cabegas de Ovejas , i Puercos. Y des- 
• pues que pasó vna Población que se llamaba Inga , llegó á la Tierra 
« de los Quixos. » 

Este lugar llamado Liga , del que no hacen mención los demás histo- 
riadores , existe aun , siendo hoy un tambo habitado, situado en la Cor- 
dillera de Guamani , á dos jornadas de Quito. 2 

Mas adelante, sigue Zarate : 

« Y después de haver alli reposado algunos Dias en las Poblaciones de 
« los Indios, sobrevino vn tan gran Terremoto, con temblor , i tempestad 
« de Agua , i Kelámpagos , i Eaios , i grandes Truenos , que abriéndose 
« la Tierra por muchas partes , se hundieron mas de quinientas Casas y 
« tanto cresció vn Kio , que alli havia que no podian pasar á buscar Co- 
cí mida , á cuia causa padescieron gran necesidad de hambre. » 

El historiador Gomara 3 habla del mismo fenómeno , pero reduce mu- 
cho el número de las casas que cayeron , pues dice : 

« Tembló la Tierra terriblemente , i se hundieron mas de sesenta casas. » 

Continúa Zarate : 

« Y después de partidos de estas Poblaciones , pasó vnas Cordille- 
« lleras de Sierras altas, i frias , donde muchos de los Indios de su Com- 
« pañia se quedaron elados. Y á causa de ser aquella Tierra falta de Co- 
« mida , no paró hasta vna Provincia llamada Zumaco , que está en las 
« Faldas de vn alto Volcan. » 

Actualmente se conoce este lugar con el nombre de Sumaco , que es el 
que lleva un elevado cerro , que sin duda es el mismo que se cita como 
volcan. 

Aquí empezaron á encontrar los árboles de canela , que son muy co- 
munes en los bosques de la extensa región que corresponde á los Can- 

i Zárftte. — Historia del Perú, Libro IV, Cap. II. 

2 Osculati. — Esplorazione d ¡lie regioni equatoriali lungo il Ñapo ed il fiume delle Amazzoni, pág. 65. 

3 Gomara. — Historia de las ludias. Cap. CXLIII. 



CAPITULO X. 121 

tones de Quijos y Canelos ; nombre este último que toma su origen de 
la abundancia de dichos árboles. ' 

Continuando con lo que dice el historiador Zarate , quien debía estar 
mas impuesto de lo ocurrido en esta desgraciada expedición , por haber 
llegado al Perú á principios de 1544, dos años después de terminada tan 
terrible campaña , Gonzalo Pizarro dejó la mayor parte de su gente en 
Zumaco y se adelantó con los mas resueltos á fin de descubrir el camino, 
guiándose de lo que le decian los Indios. Pero estos muchas veces, para 
deshacerse prontamente de sus importunos huéspedes , les daban noti- 
cias falsas , diciéndoles que mas adelante hallarían grandes poblaciones 
con abundantes víveres ; y sufrían luego los españoles el mas amargo 
desengaño; pues, según las palabras del mismo historiador 2 , « Era tier- 
« ra mal poblada , i tan estéril , que en ninguna parte de ella , se podia 
« sustentar , hasta que llegó , á aquellos Pueblos de la Coca , que era jun- 
« to á vn gran Rio , donde paró Mes i medio , aguardando la Gente , que 
« en Zumaco havia dejado, porque en esta Tierra les vino de paz el Se- 
« ñor de ella. » 

El rio que cita Zarate, es el que lleva el mismo nombre de Coca, 
y que se halla formado por la reunión del Quijos con el Cosanga , que 
toma su origen del volcan de An tisana. 

Sigue Zarate 2 : 

« Y de allí caminaron todos juntos , el Rio abajo , hasta hallar vn Sal- 
« tadero , que en el Rio havia , de mas de docientos estados , por donde 
« el Agua se derriba, con tan gran ruido, que se oia mas de seis Leguas, 
« i dende á ciertas Jornadas se recogia el Agua del Rio , en vna tan pe- 
« quena angostura, que no havia de vna orilla á otra, mas de veinte pies, 
« i era tanta la altura , desde las Peñas , hasta llegar al Agua , como la 
« del Saltadero , que hemos dicho , i de vna parte , i de otra , era Peña 
« tajada. » 

i Como hay muchas personas que creen que estos árboles son los que dan la verdadera canela, 
aprovecharé aquí la ocasión, para decir que los llamados Canelos, aunque pertenecen á la misma familia 
do las Lauríneas, son muy distintos de los que suministran la Canelado Ceylan, (Cirmamomum 
Zeylanicitm.) 

Los Canelos del Ecuador y Perú , pertenecen al género Nectandra , y aunque todas las partes de la 
planta, tales como hojas , tallos , corteza , raíz y frutas son aromáticas , sin embargo las semillas y 
el cáliz leñoso son las partes mas olorosas , y su aroma se asemeja al de la canela mezclada con clavo. 
En la verdadera canela, la parte mas aromática es la corteza. 

2 Zarate. — Historia del Perú, Libro IV, Cap. III. 

EL PERÚ— Tomo II. JQ 



Ufl HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Gomara ' , que parece haber copiado de Zarate, dice poco mas ó me- 
nos lo mismo que este ultimo. 

En cuanto a Herrera , es extraño que no hable en su relación de esta 
inmensa catarata del rio Coca, y que no mencione siquiera este último 
nombre ; siendo citado no solamente por Zarate y Gomara , sino tam- 
bién por Garcilaso. 2 

Los tres últimos historiadores , dan por altura de la cascada 200 
estados ó brazas , equivalentes á 400 varas , que es la calculada por los 
r>|>auoles expedicionarios. 

Dicha catarata existe realmente, pero su altura es mucho menor que 
la indicada , siendo según el Señor Villavicencio 3 de mas de 50 varas. 
Sin embargo , por la descripción que da este autor , parece que el rio, 
ademas de formar esta cascada , vuelve á precipitarse para formar otras. 

Hé aquí sus palabras : 

« La cascada es magestuosa , pues se precipita , como de 50 varas de 
« elevación , con grande estruendo , produciendo en su caida una gran 
« fosa , desde cuyo fondo vuelven á subir las aguas para precipitarse nue- 
« vamente , formando penachos i enseguida tranquilizarse para formar 
« como un lago i correr algunas cuadras. Esta cascada ha sido con- 
« fundida por muchos con el famoso pongo de Manseriche , que no es 
« mas que una correntada , donde se estrecha mucho el rio. » 

En las inmediaciones de esta hermosa cascada , el rio Coca corre en- 
cajonado por una estrecha y profunda garganta , entre las Cordilleras de 
Guacamayo y Galera , y los barrancos de viva peña que ladean el rio se 
acercan muchísimo, de manera que les fué muy fácil á aquellos intrépi> 
dos aventureros construir un puente. 

Hé aquí como continúa Zarate : 

« Hicieron una Puente de Madera , por donde seguramente pasaron 
« todos. Y asi fueron caminando por una Montaña , hasta la tierra que 
o llaman de Guema , que era algo rasa , y de muchas ciénagas, i de algu- 
« nos liios , donde havia tanta falta de Comida, que no comia la Gente, 
« sino Fruta silvestre , hasta que llegaron á otra Tierra , donde havia al- 
« guna Comida , i era medianamente poblada. Y los Indios andaban ves- 

i ílomara. — Historia do las Indias, Cap. CXLIII. 

2 Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte 2. a , Libro III, Cap. III. 

3 Geografía del Ecuador por Manuel Villavicencio, pág. 77. 



CAPITULO X. 123 

« tidos de Algodón , y en todas las otras Tierras , que havian pasado, an- 
« daban en cueros. » 

El historiador Herrera que , como he dicho , no menciona el nombre 
de Coca que se da al rio, cita un pueblo que dice llamarse Ampurá , dis- 
tante solo 4 leguas de Zumaco. Tampoco menciona el lugar de Guema, 
pero en cambio dice , que después de haber pasado el rio , y marchado 
por una tierra rasa y escasa de comida , que correspondería al lugar de 
Guema , continuando otras 20 leguas al través de espesos montes llega- 
ron á un pueblo que se llamaba Vareo , donde había algunos víveres. 

Este pueblo de Vareo ', que hoy no existe , corresponde sin duda á la 
última tierra con Indios vestidos de algodón que citan Zarate y Gomara. 

Llegados á este punto es cuando empiezan los inauditos obstáculos 
que tuvieron que superar aquellos intrépidos aventureros, y los esfuerzos 
casi sobrenaturales que hicieron para continuar su malhadada expedi- 
ción , que tuvo sin embargo el gran resultado , de dar á conocer al mun- 
do la existencia del rey de los rios , ó como lo llamaban entonces , aquel 
Mar Dulce que se conoce con el nombre de rio Amazonas. 

Ya habían muerto multitud de Indios, que hacían falta para llevar las 
cargas , las continuas lluvias no daban lugar á secar la ropa que ves- 
tían , y las ciénagas embarazaban la marcha. Todo esto decidió á cons- 
truir una embarcación para atravesar el rio y aprovechar también de su 
corriente. 

Es de tanto interés y tan sorprendente esta parte de la expedición 
de Pizarro , que parece fabulosa, de modo que no me permito variar 
una sola palabra de lo que dice á este respecto el historiador Zarate, 
que se expresa así * : 

« Y allí hizo Gonzalo Pizarro un Vergantin , para pasar á la otra par- 
« te del Rio , á buscar Comida , i para llevar por el Rio abajo la Ropa, i 
« otros Fardajes , i á los enfermos , i aun para caminar él por el Rio, 
« porque en las partes , á causa de ser la Tierra tan anegada , que aun 
« con Machetes , i Hachas , no podían hacer el camino. Y en hacer este 
« Vergantin , pasaron muí gran trabajo , porque huvieron de cimentar 
« Fraguas , para el Herrage , en lo qual se aprovecharon de las Herradu- 
« ras de los Caballos muertos , porque no havia otro Hierro , i hicieron 
« Hornos para el Carbón. Y en todos estos trabajos hacia Gonzalo Pi- 

» Zarate. — Historia del Perú, Libro IV, Cap. in. 



124 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

a sarro, que trabajasen, desde el mayor hasta el menor, y él por su 
« Persona , era el primero , que echaba mano de la Hacha , i del Marti- 
« lio : i en lugar de Urea , se aprovecharon de una Goma, que alli desti- 
i laban los árboles . i por Estopa usaron de las Mantas viejas de los In- 
t dios , i de las Camisas de los Españoles , que estaban podridas de las 
i muchas aguas , contribuyendo cada uno según podía. Yasi, finalmen- 
« te dieron cabo en la Obra , i echaron el Vergantin al Agua , metiendo 
i en él todo el Fardaje; L juntamente con él hicieron ciertas canoas, que 
« llevaban con el Vergantin. » 

acabada la embarcación, continuaron los españoles su viaje, pasando 
y repasando el rio todas las veces que se hacia necesario, marchando el 
pequeño ejército por tierra, atravesando ácada paso profundas ciénagas, 
donde muchas veces se ahogaban los caballos , ó abriendo camino en la 
espesura del monte á fuerza de hachas , machetes y espadas. Habiendo 
andado rio abajo unas 200 leguas, según Zarate, y 43 jornadas , según 
Herrera , y habiendo consumido ya todo el ganado que habian sacado 
de Quito , empezaban á sufrir el hambre , pues no hallaban sino frutas 
silvestres y algunas raices. 

Como los Indios afirmaban que á quince jornadas se hallaría un rio 
mucho mayor que el Coca , que seguían , donde decían que se hallaban 
poblaciones abundantes de víveres , Gonzalo Pizarro comisionó á Fran- 
cisco Orellana , que adelantase con la embarcación y unos sesenta espa- 
ñoles , para que fuese hasta la junta de los ríos y trajese víveres que ha- 
cían gran falta , mientras que él seguía el camino con todos los demás. 

Partió en efecto Orellana con el bergantín , y bajando por el rio Coca, 
después de haber navegado algunos días por tierras despobladas , llegó 
a lugares habitados ; y aunque los historiadores no suministran los datos 
suficientes , es muy posible que Orellana haya encontrado algunos pe- 
queños pueblos , en el punto donde el rio Coca se junta con el caudaloso 
rio Ñapo. 

Sea por la fuerte corriente del rio , sea por la escasez de víveres y pol- 
la grande distancia á que se hallaba , pareció á Orellana casi imposible 
regresar con la embarcación al lugar donde se hallaba Gonzalo Pizarro, 
y determinó seguir la navegación adelante , entrando casi sin saberlo en 
el gran Amazonas , llevado por la corriente del rio Ñapo. 

Mientras que Orellana seguia rio abajo su navegación , Gonzalo Pizar- 
ro y los demás españoles iban sufriendo toda clase de padecimientos, pues 



CAPITULO X. 125 

á las dificultades que presentaba el terreno por la espesura de los bos- 
ques y los pantanos , se añadían continuas lluvias , y mas que todo la 
falta de víveres ; de modo que , como dice Herrera " , « por no perecer de 
« hambre , comian de los Perros i de los Caballos , sin que se perdiese 
« gota de sangre. » 

Gonzalo Pizarro cifraba todas sus esperanzas en el pronto regreso de 
Orellana , con abundantes provisiones de víveres ; pero , ¡ cuan distante 
estaba de pensar que su compañero le hubiese abandonado en tan críti- 
cas circunstancias ! Viendo que los dias iban pasando y Orellana no apa- 
recía, se determinó á enviar á un capitán , llamado Mercadillo , con algu- 
nas canoas , para ver si podía hallar noticias de él ; pero á los ocho dias 
regresó el comisionado trayendo la triste nueva de que no habia hallado 
ni siquiera el rastro del desleal Orellana , lo que causó gran desaliento 
en aquel puñado de valientes , apagando en ellos el entusiasmo que les 
habia hecho soportar tantos trabajos. 

Ignorando Gonzalo Pizarro la triste realidad de lo sucedido , y no pu- 
diendo resistir la gran carestia de víveres , ordenó al capitán Gonzalo 
Diaz de Pineda , hiciese una nueva excursión en las canoas , tanto para 
saber algo de Orellana , cuanto para buscar víveres con que sustentarse. 

Salió Pineda con pocos españoles, y valiéndome de las palabras del his- 
toriador Herrera 2 , « haviendo navegado algunos dias, hallaron que aquel 
« Eio entraba en otro mas poderoso; i vieron quebradas i cortaduras de Ma- 
« chetes, i Espadas, i conocieron que havia estado allí Orellana. Y como 
« su deseo de hallar Comida era grande , acordaron de subir aquel Eio 
« arriba , i al cabo de diez leguas los depavó Dios muchas labranzas de 
« Yuca , i cargando de ellas las Canoas , bolvieron á los Castellanos que 
« estaban tan descaecidos , que no pensaban vivir , i viendo el socorro 
« dieron á Dios muchas gracias. » 

Por el precedente párrafo se ve claramente que Pineda bajó con las 
canoas hasta la desembocadura del rio Coca en el caudaloso Ñapo , y 
subió enseguida por este hermoso rio , hasta donde encontró los sembríos 
de yuca. Se deduce también que desde entonces se cultivaba esta plan- 
ta (Manhiot Aipi de los botánicos), y cuya raíz no solo forma el princi- 
pal alimento de todos los pueblos ribereños de la extensa hoya del Ama- 

i Herrera. — Decada VI, Libro VIH, Cap. VH. 
2 Herrera. — Decada VI, Libro VIH, Cap. VIH. 



1M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

zonas , sino que los sirvo también para fabricar el masato , con que pre- 
paran su apetecida bebida alcohólica. 

Llegando Gonzalo Pizarro al punto de confluencia de los rios , donde 
había convenido con Orellana que lo esperase, sino podia regresar con 
los víveres , sufrió el mas amargo desengaño al verse abandonado y per- 
dido con la embarcación , única esperanza que le quedaba para facilitar 
la marcha y cargar viveros. Quedó sumamente consternado y desesperó 
de poder volver á Quito , atendido el lastimoso estado en que todos se 
hallaban. 

Extenuados y macilentos por las continuas fatigas y prolongados ayu- 
nos , descalzos , cubierto el cuerpo de harapos , con los pies hinchados y 
el cuerpo lleno de lastimaduras por las ramas y espinas , sin víveres , si- 
tuados á una inmensa distancia del punto de donde habian salido , y por 
ultimo , con el desagradable recuerdo del escabroso camino que habian 
recorrido , su situación no podia ser mas deplorable ; y este cúmulo de 
desgracias obraba sobre su ánimo y doblegaba á aquellos hombres que pa- 
recían tener una constitución de acero. 

A pesar de todo esto , bastaron algunas reflexiones de su impertérrito 
jefe , Gonzalo Pizarro , para infundirles nueva energia y adquirir el va- 
lor suficiente para emprender su marcha de regreso. 

Según los historiadores , Gonzalo Pizarro regresó á Quito por otro 
camino ; y de la relación de Herrera se puede deducir, que dejó el rio 
Coca , y siguiendo el camino por donde Pineda habia encontrado los 
sembríos de yuca, subió por la orilla del rio Ñapo, marchando ensegui- 
da , tal vez , por el camino que se recorre hoy de Quito al puerto en el 
rio Ñapo. 

No entraré aquí en los pormenores de todos los sufrimientos que ex- 
perimentaron en el viaje de regreso , limitándome á trascribir lo que 
dice Gomara x , que es como sigue : 

« Dieron finalmente la buelta para Quito , tomando á la ventura otro 
« Camino ; el qual , aunque vellaco , no fué tan malo como el que lleva- 
« ron. Tardaron en ir, i bolver Año i medio, caminaron cuatrocientas 
« Leguas , tuvieron gran trabajo con las continuas lluvias , no hallaron 
« Sal en las mas Tierras que anduvieron ; no bolvieron cien Españoles 
« de docientos i mas que fueron , no bolvió Indio ninguno de quantos 

i Gomara. — Historia de las Indias, Cap. CXTJTT. 






CAPITULO X. 127 

« llevaron, ni Caballo que todos se los comieron, i aun estuvieron por co- 
« merse los Españoles , que se morían; ca se usa en aquel Eio. Quando 
« llegaron donde liavia Españoles, besaban la Tierra; entraron en Quito 
« desnudos , i llagadas las espaldas i pies , porque viesen quales venían; 
« aunque los mas traían Cueras , Caperuzas , y Abarcas ele Venado.* Ve- 
« nian tan flacos i desfigurados , que no se conocían ; i tan estragados 
« los estómagos del poco comer , que les hacia mal lo mucho , i aun lo 
« razonable. » 

Gonzalo Pizarro empleó como un año en su regreso , y llegó á los ele- 
vados llanos de Quito á fines de Junio de 1542. 

En cuanto á Orellana , después de haber entrado en el rio Amazonas, 
tuvo muchos encuentros con las distintas tribus de Indios que habitan 
sus riberas , los que , según la narración de los historiadores , perseguían 
á veces la embarcación de los españoles en numerosas canoas. 

En un lugar donde fué bien recibido , paró algún tiempo para cons- 
truir otra embarcación mas grande , con la cual pudiese navegar en 
el mar. 

Mas abajo de la desembocadura del rio Negro, llegaron, según la fan- 
tástica relación del padre fray Gaspar de Carvajal, á la tierra dominada 
por unas mujeres guerreras ó Amazonas , llamadas en lengua del país 
Coniapuyara, que equivale agrandes señoras; las que por su gran valentía 
eran consideradas y respetadas por todas las tribus circunvecinas. 

Por fin, el 26 de Agosto de 1541 , después de haber pasado tantos pe- 
ligros , entraron triunfantes en el Atlántico , navegando por largo trecho 
en las mismas aguas del magestuoso Amazonas , las que por su corriente 
se abren paso en el mar por algunas leguas , sin mezclarse con las den- 
sas y saladas aguas del Océano , lo que le ha valido el nombre de 
Mar Dulce. 

La historia del viaje de Orellana , relatada por el padre Carvajal , es 
un verdadero romance , principalmente en lo relativo á las celebradas 
Amazonas , que le valieron al caudaloso rio el novelesco nombre que 
lleva ; nombre que ha prevalecido sobre el de Orellana , que fué el des- 
cubridor. 

Aunque el conde de Castelnau se complace en su obra T , en hacer re- 
vivir la tradición de las famosas Amazonas , parece muy natural lo que 

1 Espéditiou dans les parties centrales de l'Amérique du Sur. 



U8 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

dice á este respecto el antiguo historiador Garcilaso % en estas palabras: 

« El nombre que le pusieron , Rio de las Amaeonas , fué porque Ore- 
« llana, y los suyos, vieron, que las Mugeres, por aquellas Riberas pe- 
« leavan con ellos tan varonilmente , como los Hombres ; que lo mismo 
i \ iníbs en algunos pasos de nuestra Historia de la Florida; mas no por- 
« que aia Amaeonas en aquel Rio , que por la valentia de las Mugeres di- 
i geron, que las avia.» 

El historiador Herrera , que describe con mas detalles la extraordina- 
ria navegación de Orellana, al hablar de las Amazonas se expresa del 
modo siguiente 2 : 

« Esto de las Amaeonas lo refiero , como lo hallé en los Memoriales de 
« esta Jornada , reservando el crédito al alvedrio de cada vno , pues no 
« hallo, para ser estas Mugeres Amaeonas, sino el nombre que estos 
« Castellanos las quisieron dar. » 

Pero aparte de las fábulas sobre las Amazonas y de la exageración en 
los continuos combates con los Indios , lo cierto es que á Francisco de 
Orellana se debe el descubrimiento del curso de este rey de los rios , en el 
que desagua un gran número de caudalosos tributarios , que recogen las 
aguas de toda la inmensa hoya; y por los cuales, temprano ó tarde, me- 
diante la navegación de vapor , tendrá que circular la vida hasta en las 
partes mas centrales de las distintas Repúblicas Sud- Americanas , Perú, 
Bolivia , Ecuador y Nueva Granada. 

CAPÍTULO XI. 



Hechos notables acaecidos desde 1541 a 1549.— Descubrimiento de la Provincia de Jaén 

y fundación de la Ciudad de este nombre.— Hechos notables desde 1550 á 1552. 

Estado de la Geografía del Perú en la época de la publicación de la Obra de Pedro Cieza de León 

1541.-1553. 



Hechos notables acaecidos desde 1541 á 1549.— No habia terminado 
aun la célebre y desgraciada expedición de Gonzalo Pizarro , cuando em- 
pezó para el Perú una larga serie de tristes acontecimientos. El país fué 
luego , de un extremo á otro , presa de sangrientas guerras civiles, en las 
que se desbordaron las mas innobles pasiones: la ambición de mando, 

» Comentarios reales. — Parte l.«, Libro VIII , Cap. XXH. 
* Herrera. — Decada VI, Libro VII, Cap. IV. 



CAPITULO XI. 129 

los horribles zelos , y las ruines venganzas dieron lugar á innumerables 
ejecuciones y asesinatos , cuyo resultado fué el exterminio casi completo 
de los primeros conquistadores. 

Durante esta luctuosa época se amortiguó en el Perú el entusiasmo 
por las expediciones y conquistas de nuevas tierras , á no ser la exj^ora- 
racion del país regado por el rio de la Plata , y la conquista de Chile ve- 
rificada por Valdivia , de las que no hablaré porque se hallan fuera de 
mi asunto. 

Aunque tampoco debo ocuparme de la parte puramente histórica , creo 
que conviene citar al menos las fechas de los acontecimientos mas nota- 
bles , que se relacionan con la geografía , por el lugar donde se han ve- 
rificado. 

1541. — Mientras Gonzalo Pizarro luchaba con la Naturaleza en los 
vírgenes bosques de la región Amazónica , su hermano Francisco Pizarro, 
el célebre conquistador del Perú , era asesinado en Lima en el mismo 
palacio de Gobierno por el partido de Almagro el 26 de Junio de 1541. 

1542. — Llega al Perú el licenciado Vaca de Castro, enviado por la 
Corte de España con el objeto de apaciguar el país , que se hallaba com- 
pletamente trastornado por las facciones de los partidarios de Pizarro y 
Almagro. 

Setiembre 16. — Batalla dada por las tropas de Vaca de Castro á las de 
Almagro, hijo, en la llanura de Chupas, situada en las inmediaciones 
de Guamanga (Ayacucho) ; dando por resultado la derrota de Almagro , 
que fué en seguida sentenciado á muerte en la ciudad del Cuzco. 

1543. — Se promulgan en el Perú las nuevas leyes que mandó la Corte 
de España , para el buen gobierno de las Indias ; leyes que favore- 
cían mucho á los Indios y por cuya razón fueron muy mal recibidas por 
los Españoles. 

1544. — Mayo 17. — Llegada á Lima de Blasco Nuñez Vela, primer Vi- 
rey del Perú. 

Octubre 28. — Entra Gonzalo Pizarro á Lima , proclamándose Gober- 
nador del Perú. 

1545. — Marzo 4. — Se embarca Gonzalo Pizarro para ir á Trujillo en 
persecución del Virey. 

Descubrimiento del célebre mineral de Potosí , cuyo primer amparo 
de minas se dio en Abril de dicho año. 

17 

EL FEIiU.— Tomo II. 



ISO HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

1546. — Enero 18. Batalla de Iñaquitd (Añaqwto según Herrera), 
dada por Gonzalo Pizarro al virey Blasco Nufíez Vela , en las inmedia- 
ciones de Qnito , en la cual muere este. 

Fundación de la ciudad de Loxa ( hoy Luja, en el Ecuador), por mán- 
dalo de Gonzalo Pizarro. 

1546. — Peste entre los Indios del Perú. El historiador Herrera , á 
propósito de esta peste, dice lo siguiente : 

« Huyo este Año entre los Indios una general pestilencia por todo el 
« Reino del Perú , que comenzó demás adelante del Cuzco , y se extendió 
« por toda la Tierra , de la qual murieron gente sin cuento ; era el mal 
« que daba un dolor de cabeza , i accidente de calentura mui recio , i lue- 
« go se pasaba el dolor de la cabeza al oido izquierdo , i agravaba tanto 
« el mal que morían en dos ó tres dias. » 

1547. — Marzo. — Llegada de Lorenzo Aldana con la escuadra enviada 
por Gasea , de Panamá , al puerto del Callao. * 

Junio. — Llegada al puerto de Tumbez de Pedro de la Gasea , enviado 
de España con poderes extraordinarios para arreglar el país. 

Con el séquito de Gasea , llega también Cieza de León , á quien debe- 
mos la importante obra Chronica del Perú , que es la fuente mas preciosa 
de datos geográficos. 

Octubre 20. — Batalla de Huarina á orillas del lago Titicaca , en la que 
sale victorioso Gonzalo Pizarro de las tropas que seguían la causa real, 
al mando de Diego Centeno. 

1548. — Domingo Martínez de Irala sale del rio de la Plata, con el 
intento de hacer la travesía por tierra hasta el Perú ; pero después de 
haber marchado por tierras de diferentes naciones , hallándose la mayor 
parte de su gente muy cansada del largo y escabroso camino , se regre- 
só ; y encargó al capitán Nusto de Chaves que prosiguiese el viaje 
con algunos compañeros. Este valiente capitán , después de mil obstá- 
culos y graves peligros , coronó con feliz éxito su empresa , saliendo al 
Perú por los Charcas. A Nusto de Chaves le toca pues la gloria de ser 
el primero que pasó al Perú desde el rio de la Plata. 

Abril 9. — Derrota del ejército de Gonzalo Pizarro por el de Gasea, en 
la pampa de Jaquijaguana (hoy de Anta), á 5 leguas del Cuzco. Ejecu- 

J Herrera. — Decada VUI, Libro III. Cap. IV. — Seguramente por equívoco, escribe Callao en vez de 
Callao ; puesto que mas adelante en la Decada VIII, Libro V, Cap. XVI, da con exactitud el nombre 
de este puerto. 



CAPITULO XI. 131 

cion de Gonzalo Pizarro y Carbajal en el Cuzco ; siendo decapitado el 
primero y descuartizado el segundo. 

1549_ — Fundación de la Ciudad de la Paz. — Con el nombre de Nuestra 
Señora de la Paz , se fundó en el lugar llamado antiguamente Chu- 
quiabo por Alonso de Mendoza , de orden del licenciado Pedro de la Gas- 
ea , Presidente del Perú. I 

1549. — Descubrimiento de la Provincia de Jaén y fundación de la Ciu- 
dad de este nombre. — Esta provincia , generalmente conocida con el 
nombre de Jaén de Bracamoros , no tenia este último nombre en la época 
de su descubrimiento ; pues se llamaba entonces con los distintos nom- 
bres de Paca-moros, Bracamoros é Iguarsongo, otra región situada mas al 
Norte y que habia sido descubierta once años antes (1538) por Pedro 
de Vergara , después de la célebre batalla de las Salinas , que tuvo lugar 
entre los Pizarros y Almagros en las inmediaciones del Cuzco. Fué mas 
tarde , como veremos mas adelante , cuando se le agregó á Jaén el 
nombre de Bracamoros. 

El descubrimiento de la provincia de Jaén , se debe al capitán Diego 
Palomino 2 , quien llegó , según el historiador Herrera , el 10 de Abril 
de 1549 con ciento cincuenta soldados al rio que llama de Chuquimayo, 
cerca de la desembocadura del Chenchipe , donde encontró un cacique con 
su gente , que por el mucho calor que hacia , habitaban en unas rama- 
das sostenidas por horcones , y solo en tiempo de aguas vivian en casas 
redondas con techo de paja. Estos Indios , viviendo continuamente en 
la orilla del rio , estaban tan habituados con el agua , que nadaban con 
suma destreza , con una mano fuera del agua , en la que llevaban sus 
armas ; cargando ademas sobre la cabeza todo lo que necesitaban. « Y 
« desde que saben andar, dice Herrera, saben nadar Hombres y Mugeres. » 

El capitán Palomino , deseando pasar el caudaloso rio Chuquimayo, 
envió á llamar al cacique , que vino con muchos Indios y víveres ; y para 
satisfacer los deseos de los españoles , construyeron sus balsas de made- 
ra muy liviana , con que pasaron las cargas y los soldados que no sabian 
nadar , tirando cada balsa con sogas y haciendo pasar los caballos á nado. 

« Pasado al otro lado del rio , dice el historiador , subieron la Sierra 
« tres leguas á una Provincia , Uamada Perico. » 

i La fundación de la ciudad de la Paz, sepun Herrera, data de 1548; pero Cieza de León, que se ha- 
llaba en el Perú en aquella fecha, dice que fué fundada en 1549. 
a Herrera — Decada VIH, Libro V, Cap. XH. 



1M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

Mu\ difícil habría sido saber de donde vino el capitán Palomino , ni 
a qné rio corresponde este caudaloso Chuquimayo, que pasaron en bal- 
. si no se citaran dos nombres que se conservan hasta hoy, cuales 
BOU el rio Cliinchipc, que Herrera llama Chenchipe y el pueblo de Perico, 
que el historiador llama Provincia de Perico. Bastan pues estos dos nom- ■ 
brea para descifrar el enigma y deducir que Palomino venia del lado de 
Chachapoyas, y que el gran rio que atravesó en balsas con el nombre 
de Chuquimayo es el Marañon. 

Por lo que dice Herrera de las costumbres de los Indios del lugar , se 
puede deducir que los que habitaban entonces la provincia de Jaén , te- 
man todas las costumbres de los Indios salvajes actuales ; y de consi- 
guiente no se hallaban sometidos al Imperio de los Incas. 

Hé aquí las palabras de Herrera : 

« Los Naturales traen camizetas , no mas largas que hasta el ombligo, 
« i Mantas angostas ; i andan trasquilados ; su lengua es diferente de la 
« del Rio ; pelean con Lanzas , Macanas , Dardos , i Tiraderas ; tienen 
« buenas casas redondas cubiertas de Paja ; no es tierra muy fria, i es 
« abundante , i de buenas Labranzas , i bien poblada ; no tienen Señor 
« Principal , mas de que son Principales de ocho , ó diez Casas , i en cada 
« Casa hay tres , ó quatro Moradores , el Principal trae un Collar de Con- 
« chas de Almejas , compuestas como Laonas de Coracinas , á manera de 
« Gorjal de Mallo; duermen en Barbacoas, sobre Petate , ó Esteras de 
« Juncia ; las Mugeres andan , como las de Chenchipe , i por Pinjante 
« traen á los pechos una gran Concha , como una mano , i llevan dos ó 
« tres Camizetas , encima una de otra , de las orejas cuelgan unos Cafíu- 
« ticos largos , i en el bezo bajo horadado se ponen una pajilla , i otros 
« traen agujereada la nariz , i se ponen una hojica de Nácar ó de Plata, 
« que da sobre la boca, etc. » 

Es extraño ver que los Indios que habitaban en aquella época este lu- 
gar , usaban la hojica ó patenita de plata suspendida al tabique de la na- 
riz , como usan todavia los salvajes Conibos , que habitan las orillas del 
rio Ucayali. También , como dice el historiador en otro párrafo , acos- 
tumbraban teñirse la cara de negro , con el fruto que llaman Jagua ó 
Vito (Genita oblongifolia) ; costumbre que es hoy dia muy general entre 
los Indios que habitan las orillas de los rios y principalmente los del 
Huallaga , pero que ha desaparecido casi completamente entre los habi- 
tantes de la actual provincia de Jaén. 






CAPITULO XI. 133 

« De la dicha Provincia , sigue el 'historiador , á la de Cherinos , hay 
« siete Leguas , que es muy poblada en las dos Eiberas de un Rio cau- 
« daloso : es fértil , i de Gente belicosa ; visten como los de Perico ; tie- 
« nen Lengua de por sí ; usan Lanzas de treinta palmos , Broqueles , i 
« Rodelas de Palo , Tiraderas , i Macanas. En este Rio de Cherinos hay 
« mucho Oro. » 

En la actualidad existe un pueblo que se llama Chirinos y un rio que 
lleva el mismo nombre ; pero el pueblo dista de Perico solamente unas 
3 leguas, y sus habitantes no son salvajes ni usan las armas que cita 
Herrera en su relación. 

« De Cherinos , sigue el mismo historiador , pasó el Capitán Palomino 
« á la Provincia de Silla , i Chacaynga , adonde pobló la Ciudad de Jaén; 
« es Sierra , i Tierra alta , aunque no muy doblada , i de buen temple : 
« traen Camizeta de Algodón , hasta la rodilla ; no tenían Señor Princi- 
« pal ; en todo son semejantes á los de Perico , i Cherinos : beben el 
« Brevage , que es la Chicha de Maíz , i lo muelen en Batanes de Pie- 
« dra , i en otro de Palo , á manera de Camillon. » 

La ciudad de Jaén , fundada por Palomino , ya no existe , habiendo 
sido trasladada la población á otra parte , quedando tan solo señalado en 
algunos mapas el lugar de la antigua población , con el nombre de Jaén 
la vieja. Tampoco se conocen hoy los lugares de Chacaynga y Silla , en 
cuyos terrenos se dice que fué fundada la población. 

Mas adelante cita Herrera la Provincia de Copallen , diciendo que es 
poblada de gente belicosa , que no traen cabello , usan las mismas armas 
y van á la guerra muy empenachados. Luego se entiende , que este lu- 
gar de Copallen corresponde á Copallin , pueblo situado en la otra banda 
del Marafíon , y de consiguiente en el territorio del actual departamento 
de Amazonas. El antiguo pueblo de Copallin ha sido destruido, junto 
con otro llamado Puyaya , por los salvajes en el año 1855. Hoy exis- 
te con el mismo nombre otro pueblo , fundado en estos últimos años en 
distinto lugar , mas próximo al Marañon. 

También hace mención de Tomependa, de cuyos habitantes dice que 
son Yungas x y gente bien dispuesta ; que visten como los otros ; son 
grandes nadadores ; tienen mucha miel de abeja ; y las mujeres se tren- 
zan el cabello como las castellanas. Este lugar se conserva todavía y se 

i Se da el nombre de Yungas á los valles cálidos y se aplica también á los habitantes que viven na 
dichos valles. 



1:í4 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

halla situado muy cena de la desembocadura del rio Chenchipe en el 
Afarañon. 

Por ultimo , nombra al valle de Vagua , hoy Bagua , el que no perte- 
nece á la actual provincia de Jaén , sino como Copallin al departamento 
de Amazonas , siendo situada la población de Bagua á poca distancia de 
la desembocadura del rio Utcubamba , el mismo que atraviesa todo el 
departamento , pasando al pié de Chachapoyas. 

Por lo que acabo de decir se ve que , con muy ligera modificación , se 
han conservado casi todos los nombres de entonces , tales como Perico, 
Chirinos , Jaén , Tomependa , Copallin y Bagua , con la diferencia que 
antes formaban provincia y hoy son simples poblaciones. 

Es digno de notar , como se ha dicho mas arriba , que al hablar de la 
población de Jaén , se nsa frecuentemente llamarla Jaén de Bracamoros, 
epíteto que no lleva entre los antiguos historiadores. 

Para que quede bien aclarado que la población de Jaén no pertenece 
á la región de los Bracamoros , voy á reproducir aquí lo que dice el his- 
toriador Herrera á este respecto ' : 

« Y para acabar con el distrito del Audiencia de San Francisco del 
« Quito , queda la Governacion de los Pacamoros , ó Bracamoros , é 
« Yguarsongo , dicha por otro nombre de Juan de Salinas , i son sus lí- 
« mites , i términos cien Leguas, que se le señalaron al Oriente, desde 
« veinte Leguas mas adelante de la Ciudad de Zamora 2 , que es la mis- 
« ma Cordillera de los Andes , i otras tantas Norte Sur ; i es buena Tier- 
« ra, en temple, i disposición para Trigo, i para todo género de Semillas 
« i de Ganados , de ricas Minas de Oro, i se hallan Granos muy grandes, 
« i se ha sacado muy grande provecho del Oro. Tiene esta Provincia qua- 
« tro pueblos que fundó el Capitán Juan Salinas de Loyola , siendo su 
« Governador. El primero , la Ciudad de Valladolid , en siete Grados 
« de la Equinocial 3 i á veinte Leguas de la Ciudad de Loxa (Loja) 
« al Sueste , pasada la Cordillera de los Andes. El segundo , la Ciudad 
« de Loyola, ó Cumbinama , que está como á diez y seis Leguas al Orien- 
« te de Valladolid. La tercera , es la Ciudad de Santiago de las Monta- 

i Herrera. — Decada V, Libro X, Cap. XTV. 

2 La ciudad de Zamora fué poblada por el capitán Alonso de Mercadillo en 1549, de regreso á su 
Gobernación de Loja, después de la batalla que causó la derrota de Gonzalo Pizarro en Jaquijaguana. 

3 Párese que hay un grave error en cuanto á la latitud de esta población, pues es absolutamente im- 
posible que se halle en 7 grados, estando situada á 20 leguas al S. E. de Loja que está en 4 grados. 






CAPITULO XI. 136 

« fías , cinquenta Leguas de Loyola , como al Oriente , i en esta Co- 
« marca de Santiago , se halla mas cantidad de Oro , que en las otras, 
« i es muy subido de Lei , aunque no llega á lo de Carabaya en el Perú, 
« ni á lo de Valdivia en Chile. » J 

La única población de la antigua provincia llamada de Bracamoros, 
que pertenece al actual territorio del Perú , es la de Santiago que se ha- 
lla á poca distancia de la desembocadura del rio del mismo nombre 
en el Marañon. El rio de Santiago desemboca en el Marañon un poco 
mas arriba del célebre Pongo de Manseriche , que es la última angostura 
ó encañada que pasa este caudaloso rio para entrar en los extensos lla- 
nos de la región Amazónica. 

Fué mucho mas tarde cuando , por hallarse las tres citadas poblacio- 
nes de Valladolid, Loyola y Santiago , muy decaidas y reducidas á un mi- 
serable estado , fueron agregadas á la ciudad de Jaén , formando un solo 
Gobierno con el título de Jaén de Bracamoros. 

Hechos notables desde 1550 á 1552. — En 1550 dictó el rey de Espa- 
ña algunas provisiones para el buen gobierno de las Indias , y entre ellas 
se ordenó que cesasen en el Perú las conquistas y descubrimientos hasta 
que se tomasen ciertas resoluciones. 

En virtud de esta orden , se paralizaron las expediciones, y por algu- 
nos años no se verificó ningún hecho de interés para la historia de la 
geografía. 

El presidente Gasea , que acababa de pacificar el país , se retiró á Es- 
paña , y fué reemplazado por el virey D. Antonio de Mendoza. 

En este año murió en Lima el dicho virey D. Antonio de Mendoza. 

1552. — Con motivo de una real cédula que prohibía el servicio perso- 
nal de los Indios , hubo un descontento general , y poco á poco el país 
fue presa de guerras civiles , causadas por la grande y desastrosa rebe- 
lión del capitán Francisco Hernández Girón , la que fué rápidamente ex- 
tendiéndose de un extremo á otro del Perú. Esta memorable lucha ter- 
minó en 1554 con la toma del cabecilla , que fué ejecutado. 

Estado de la geografía del Perú en la época de la publicación de la 
Obra de Pedro Cieza de León. — En el año 1553 vio la luz pública la im- 
portante y muy citada obra de Cieza de León , titulada Chronica del Perú. 2 

i El historiador Herrera comete aquí otro error, pues dice que la provincia tiene cuatro pueblos é 
indica solamente tres. 

2 La obra fué publicada en Sevilla, luego se imprimió en Amberes, y se tradujo al italiano en Koma 
en 1555. 



136 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Esta preciosa obra que , como dice muy bien el historiador Prescott, 
podía llamarse con mas propiedad Geografía del Perú , contiene casi to- 
dos los conocimientos geográficos que se tenian sobre esta importante 
[unción de la América Meridional. Sorprende ver en una obra escrita en 
aquella turbulenta época tanta precisión , claridad, urden y talento. 

Cuando se sabe que el autor de la Crónica del Perú , vino á América á 
la tierna edad de trece años y pasó mas de veinte siguiendo las conquis- 
tas como soldado , es realmente digno de admirar , como , mientras la 
mayor parte de los españoles sus compañeros , corrian en pos de soña- 
das riquezas, Cieza de León, compartiese las duras tareas del soldado, 
con las mas nobles del escritor; y lo que hace conocer su superioridad de 
alma , es la previsión que tenia de la falta que podria hacer en el porve- 
nir una obra de esta naturaleza, previsión que está claramente expresada 
en el proemio de su obra , donde al hablar de las causas que lo movieron 
á escribir , dice lo siguiente : 

« La primera , ver , que en todas las partes , por donde yo andava; 
« ninguno se ocupava en escrivir nada de lo que passavan. Y que el tiem- 
« po consume la memoria de las cosas , de tal manera , que si no es por 
« rastros y vias exquisitas , en lo venidero no se sabe con verdadera no- 
« ticia lo que passó. » 

La obra de Cieza de León , no solo contiene la descripción de las pro- 
vincias , ciudades, caminos, etc., sino también importantes datos ar- 
queológicos relativos á la historia del Perú antes de la conquista. 

Pedro Cieza de León merece con muy justo título ser considerado 
entre los antiguos geógrafos. 

El autor de la Crónica del Perú , es el primero que da á conocer la la- 
titud de muchos puntos de la Costa del Perú , que recogió de los pilotos 
de entonces ; y aunque las observaciones hechas por ellos no son muy 
exactas comparadas con las actuales, es importante conocerlas bajo el 
punto de vista de la historia de la geografía. 

El siguiente cuadro manifiesta las latitudes con los nombres de los lu- 
gares que se usaban en aquella época , comparadas con las latitudes y 
los nombres de los lugares actuales. 



CAPITULO XI. 



137 



Nombre del lugar 
según Cieza de León 

Boca del rio de Tumbez 

Punta de Aguja 

Arrecife de Trujillo 

Puerto de Guañape 

Puerto de Santa 

Puerto de Casnia 

Callao 

Puerto de Sangalla 

Promontorio de la Nasca .... 
Punta 6 Cabo de San Nicolás 

Puerto de Hacari 

Puerto de Quilca y Arequipa. 

Chuli 

lio 

Arica 

Tarapacá 



LATITUD 


según Cieza de León 




4° 00' 




6° 00' 


7°f 


7° 40' 


8° i 


8° 20' 




9° 00' 


., 


10° 00' 


12° i 


12° 20' 


14° escaso 


14° 00' 


14° f 


14° 45' 


15° i 


15° 20 


,, 


16° 00' 


17° i 


17° 30' 


17° i larg. 


„ 


18° i 


18° 20' 


19° i 


19° 20' 


" 


21° 00' 



Nombre 
actual del lu gar 


LATITUD 


Boca del rio de Turnbez 


3° 32' 
5° 30' 

8° 34' 

8° 59' 

9° 38' 

12° 3' 

13° 43' 

14° 57' 

15° 0(3' 

16° 42' 
17° 1' 
17° 36' 
18° 28' 
19° 56' 


00" 
?0" 




50" 
3" 




00" 




9" 




00" 




00" 


Punta 6 Cabo de S. Nicolás. 


35" 




í>0" 


Moliendo 


00" 


lio 


00" 




5" 




00" 



Ademas de los puntos indicados en el precedente cuadro, cita también 
la Punta de Parina , las Islas de Lobos , el puerto de Malabrigo , el Puer- 
to del Ferrol , Guarmey , la Barranca y el Puerto de Guaura ( Huacho ) , 
donde dice que las naves pueden tomar toda la cantidad de sal que qui- 
sieran. 

Al hablar del puerto de Sangalla , que es hoy el de Pisco , dice que 
junto á este puerto hay una isla que llaman de lobos marinos y cerca 
de esta isla de Lobos hay, á unas 4 leguas de tierra, otras isletas peque- 
ñas , que sin duda son las de Chincha , pero parece que Cieza de León 
ignorase que habia huano , de lo que habla Garcilaso. Sin embargo nos 
proporciona otro dato importante sobre estas islas , en estas palabras : 

« Solian los Indios , según ellos mismos dizen , ir de la tierra firme á 
« hazer en ella sus sacrificios ; y aun se presume que hay enterrados 
« grandes tesoros. » 

Esto explicaría los hallazgos que se han hecho á cierta profundidad 
en los mismos depósitos de huano , de donde se han sacado cántaros , 
idólos y varios instrumentos. 

Mas adelante de Hacari (hoy Acarí), cita los ríos de Ocona, Camana 
y Tambopalla , ( actualmente Ocoña , Camaná y Tambo ) y en seguida 
los lugares de Pizagua y Moxillones (Pisagua y Mejillones); pero no 
hace mención del río Loa. 

Como es muy interesante para la historia de la Geografía , saber los 
nombres de los lugares que se conocian en la época de la publicación de 
la obra de Cieza de León , iré citando aunque sea brevemente todos 
aquellos de que no se ha hecho mención en los capítulos anteriores. 



EL PEKU— Tomo II. 



18 



Lftg HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Empezando desde la parto Norte del Perú , cita primero las provin- 
cias de Calvas y Ayavaca , « de las quales , dice , quedan los Bracamoros 
« y montanas de los Andes al Oriente , y al Poniente la ciudad de San 
« Miguel. » * 

Calvas es hoy el nombre de una hacienda y de un rio , el que separa 
hacia la Cordillera el territorio del Perú de el de la Kepública del Ecua- 
dor. Ayavaca es una antigua población, actualmente capital de la provin- 
cia de este mismo nombre , que hace parte del departamento de Piura. 

Hablando del camino entre San Miguel de Piura y Trujillo , dice 2 
« Saliendo de San Miguel hasta llegar al valle de Motupe ay 22 leguas. » 

Tanto cerca de Tumbez como en el valle de Motupe , hace notar el 
cronista , que antes eran muy poblados y habian grandes construcciones 
y Guacas , que eran panteones , y que por las guerras pasadas , sin decir 
si bajo el dominio de los Incas ó durante la conquista, están deshechas 
y desbaratadas , y los Indios viven en casas pequeñas. 

« Quatro leguas de Motupe , continúa , está el hermoso y fresco valle 
de Xapanca » , nombre que hoy se halla modificado en el de J ayanca. 

En seguida cita los valles Tuqueme , Cinto y Collique. En cuanto al 
nombre del primero, esto es Tuqueme, corresponde al actual de Tucume. 
El de Cinto dado al segundo , ya se ha dicho en otra parte que corres- 
ponde al valle de Chiclayo. Por lo que toca al valle de Collique , es mas 
difícil saber cual seria ; sin embargo no es desconocido hoy este nombre, 
pues se da á una parcialidad de Indios de la población de Chiclayo , en 
la que parece que se han refundido los Indios de los antiguos lugares 
de Cinto y Collique. 

En efecto , en el dia , cuando tratan de reunir los Indios del valle de 
Chiclayo , para la limpia del rio ó de sus acequias , convocan á son de 
caja y voz de pregonero á las parcialidades de Cinto, Collique y la parte 
forastera. Según tradición local , parece que la antigua población de 
Coyique ó Collique se hallaba á la izquierda de la antigua acequia de Le- 
mepe , que se conoce actualmente con el nombre de rio de Eten ; el que 
en los meses de Febrero á Abril se pone muchas veces invadeable. 

Siguiendo el camino hacia el Sur , menciona Cieza de León , los va- 
lles de Zana y Pacasmayo , diciendo de este último , que es el mas fér- 

' Cieza de León. — Chronica del Períi, Cap. LVII. 

* Cieza de Ltou. — Chioaica dtl Perú, Cap. LXVII y LXVIII. 






CAPITULO XI. 139 

til y bien poblado de todos los anteriores , y que pasa por dicho valle el 
camino real de los Incas. 

Eealmente, entre las actuales poblaciones de San Pedro y Guadalupe 
se observa todavia un trecho muy bien conservado de dicho camino con 
una pared en ambos lados. 

« Yendo mas adelante , sigue el cronista , se llega al de Chacama ( hoy 
« Chicama) no menos fértil y abundoso que el de Pacasmayo. » 

Luego continúa : 

« Quatro leguas mas adelante está el valle de Chimu , ancho y muy 
« grande , y adonde está edificada la ciudad de Trujillo. » 

En otro capítulo (LXX) da á conocer los demás valles y pueblos de 
la Costa del Perú desde Trujillo hasta la ciudad de los Eeyes ó Lima. 

Empieza diciendo que desde Trujillo á Lima hay 80 leguas , todo ca- 
mino de arenales y valles ; en seguida cita al valle de Guanape ( Guaña- 
pe) que dice hallarse á 7 leguas de Trujillo, el que hoy se conoce mas 
generalmente con el nombre de Valle de Virú, por ser este nombre el del 
pueblo principal de dicho valle. 

Muchos han creido y entre ellos el célebre Dr. D. Cosme Bueno ' , que 
del nombre de este valle ha tomado origen la palabra Perú, pero ya he 
dicho que esta creencia es errónea; porque se usaba el nombre de Perú 
entre los españoles antes que Pizarro descubriese esta parte de la Costa, 
y he dado á conocer el mas probable origen de la palabra Perú. 

Mas adelante dice: «De aqui se camina al valle de Sancta. Y antes de 
« llegar á el , se passa un valle pequeño , por el cual no corre rio , salvo 
« que se vee cierto ojo de agua buena, de que beven los indios y cami- 
« nantes que van por aquella parte; y esto se deve causar de algún rio 
« que corre por las entrañas de la misma tierra. » 

Todos los que conocen esta parte del camino [de la Costa , verán cla- 
ramente , que el pequeño valle que cita el cronista geógrafo , es el que se 
llama actualmente de Chao. 

Al hablar del valle de Santa, dice lo siguiente: «Corre por él, un rio 
« furioso y grande y en tiempo que en la Sierra es invierno viene crecido 
« y algunos Españoles se han ahogado pasándolo de una parte á otra. » 

Aquí hace el autor algunas observaciones interesantes sobre el despue- 
blo de aquel valle, pero no menciona la causa, asi al tratar de los Indios 

1 Cosme Bueno. — El Conocimiento de los tiempos. — Ephemeride del año de 1766. 
Odriozola. — Documentos literarios del Perú, Tomo III, pág. 51. 



140 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

que poblaban el valle de Santa, dice: «de los quales uvo antiguamente 
i machos millares dellos y agora no se hallan quatrocientos naturales de 
• lo cual no es poca lastima contemplar en ello. » 

Se admira de la muchedumbre de sepulturas y mas adelante continúa: 

« Solian sacar del rio grandes acequias con que regavan todo lo mas 
« del valle por lugares altos y por laderas. Mas agora como aya tan pocos 
« Indios como hé dicho , todos los mas de los campos están por labrar. » 

Por este rasgo de Cieza de León , se ve pues que desde aquella época, 
este valle se hallaba ya muy despoblado , y no se cultivaban los terrenos 
regados por las acequias , cuyos restos se notan todavia en la falda de 
los cerros. 

El nombre de Santa con que se conoce este valle y el rio , aparece des- 
de la época del descubrimiento de la Costa del Perú , sin embargo no es 
nombre indígena y sin duda ha sido aplicado por los españoles. 

En varios escritos y mapas del siglo pasado se ve designada la pobla- 
ción de Santa con el nombre de Santa María de la Parrilla * , nombre que 
es hoy casi desconocido. 

Siguiendo el itinerario hasta Lima , cita el valle de Guambacho , cuyo 
nombre es el de una hacienda. Actualmente se le llama valle de Nepeña, 
por ser este nombre el de la población situada un poco mas arriba. 

« Deste valle , dice , fuy yo en un dia y medio al de Guarmey , que 
« también en lo pasado tuvo mucha gente.» 

Es extraño , que habiendo citado antes el puerto de Casma , no haga 
mención alguna aquí del valle del mismo nombre. 

En seguida cita el valle de Parmonga (hoy Paramonga) , donde está 
la célebre fortaleza de que se ha hablado en otra parte; el de la Barranda, 
cuyo rio llama de Guarnan; y por último el valle de Guaura (hoy Huaura), 
y enseguida el de Lima , siendo notable que no se nombre el de Chan- 
ciy ni el de Carabaillo. 

No citaré aquí lo que dice Cieza de León , de los valles que hay desde 
Lima hasta Nazca , por haberlo ya dicho en otro lugar ; continuaré pues 
con los demás , valiéndome siempre de sus mismas palabras 2 : 

« Destos valles de la Nasca van á llegar al de Hacari ( hoy Acarí ) ; y 
« adelante están Ocoña y Camaná y Quilca , en los quales ay grandes 
« rios. » 

J Cosme Bueno. — El Conocimiento de los tiempos. — Ephemeride del año de 1764. 

Mapa geográfico de la América Meridional por D. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, 1775. 
2 Cieza de León. — Chonica del Perú, Cap. LXXV. 



CAPITULO XI. 141 

En otro acápite sigue : 

« Adelante deste valle de Quilca que es el puerto de la ciudad de Are- 
« quipa , está el valle de Chuli y Tambopalla y el de lio. » 

Actualmente no se conoce ningún valle llamado Chuli , y como por 
otra parte en los siglos pasados se daba el nombre de Tampopalla al her- 
moso valle que se conoce boy con el simple nombre de Tambo , es claro 
que el valle de Chuli y Tambopalla corresponde al actual valle de Tambo. 

Pero si hoy dia es casi completamente desconocido el nombre de Chuli, 
no lo era seguramente en el siglo pasado , pues en la gran carta geográ- 
fica de la América Meridional de Olmedilla , en el lugar que corresponde 
hoy á Moliendo , se lee I. P'* - y Caleta de Chulé, esto es, Isla , Punta y 
Caleta de Chulé , lo que da á entender que el actual puerto de Moliendo 
se llamaba en otra época de Chulé. Si buscamos algunos datos históricos 
sobre el antiguo puerto de Chulé (hoy Moliendo) , en la publicación del 
Di*. D. Juan Gualberto Valdivia J encontramos el párrafo siguiente : 

« El puerto de Chulé que sirvió en los primeros años para el comercio 
« de mar , fué el curato de toda esta costa. Por haberse cegado el puerto 
« con la mucha arena , se dispersaron los indios á las caletas vecinas. » 

Aunque en este párrafo no aparece que el puerto de Chulé corresponde 
al actual puerto de Moliendo , relacionando lo que dice aquí con lo dicho 
anteriormente , y sabiendo que el puerto de Moliendo fué efectivamente 
abandonado por haber disminuido la profundidad del agua , no se nece- 
sita mucha perspicacia para ver con toda claridad que el puerto de 
Chulé es el mismo que el de Moliendo. 

Para ilustrar mas este punto , diré , que ni en el excelente Derrotero 
de la Costa del Perú del Señor Garcia y Garcia 2 , ni en la importante 
obra de Fitz Roy 3 aparece el nombre de Chulé , pero en esta última 
obra al tratar de Moliendo , dice : 

« La Caleta de Moliendo era en otra época el puerto de Arequipa; pero 
« durante los últimos años , el fondo ha cambiado de tal modo que no 
« puede servir para dar abrigo á los botes , ó á los buques muy pequeños 
« por consiguiente se ha dejado de frecuentar este puerto , y ahora es la 
« bahia de Islay la que recibe los buques cargados de mercaderias para 
« el comercio de Arequipa. » 

i Valdivia. — Fragmentos para la historia de Arequipa, pág. 106. 

2 Aurelio Garcia y Garcia. — Derrotero de la Costa del Perú, Lima, 1863: 

3 Eobert Fitz Hoy. — The South America Pilot. 



142 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Siguiendo ahora La revista de la Costa del Peni , Cieza de León, dice 
Ib siguiente : 

i Mas adelante están los ricos valles de Tarapacá. Cerca déla mar en 
« la Comarca tiestos valles ay algunas islas bien pobladas de lobos mari- 
« nos. Los naturales van á ellas en balsas : y de las rocas que están en 

-us altos traen gran cantidad de estiércol de las aves para sembrar sus 
o maizales , y mantenimientos ; y hallanlo tan provechoso que la tierra 
« se para con ella muy gruessa y fructífera ; siendo en la parte que los 
« siembran estéril ; porque si dexan de hechar este estiércol , cogen poco 
( maíz , y no podría sustentarse , si las aves posándose en aquellas rocas 
« de las islas de suso dichas , no dexassen lo que después de cogido se 
« tiene por estimado y como tal contratan con ello como cosa preciada 
« unos con otros. » 

Por este interesante párrafo, se ve que el cronista Cieza de León, fué 
el primero que dio á conocer el origen y uso qus hacian del huano en la 
agricultura , en la época anterior á la conquista ; pues aunque el histo- 
riador Garcilaso al tratar del modo como los Indios beneficiaban la tier- 
ra ', da una clara idea de los grandes depósitos de estiércol de aves ma- 
rinas ó huano que existen en las islas y Costa del Perú , la publicación 
de su obra es muy posterior á la de Cieza de León. 

Terminaremos este estudio sobre la antigua geografía de la Costa del 
Perú , con dar á conocer los nombres indígenas con que eran conocidos 
muchos valles en la época anterior á la conquista , siguiendo en esto la 
nomenclatura que nos ha trasmitido el historiador Garcilaso , descen- 
diente de la real familia de los Incas. 

Según Garcilaso , los valles de la Costa del Perú , fueron conquistados 
en distintas épocas bajo la dominación de varios Incas , empezando la 
conquista por el Sur y siguiendo sucesivamente hacia el Norte. Asi el 
quinto y el sexto Inca , esto es , Capac Yupanqui y el Inca Roca , redu- 
jeron bajo su dominio los valles de Quilca , Camaná , Ocoña , Ático , 
Atiquipa , Acari y Nazca. 2 

Bajo el remado de Pachacutec , su hermano y su hijo , conquistaron 
los valles de lea , Pisco y Chincha ; los valles de Lunaguaná , Cañete , 
Mala y Chuca , pertenecientes á un señor ó régulo llamado Chuquiman- 
cu ; y los valles de Lurin ó Pachacamac , de Lima , Chancay y la Barran- 

' Garcilaso — Comentarios reales. — Parte 1.», Libro V, Cap. III. 

a Garcilaso. — Comentarios reales. — Parte 1. a , Libro D-I. Cap. XIV y XVÜJ: 



CAPITULO XI. 



143 



ca , que estaban dominados por otro señor llamado Cuismancu. T 

El décimo Inca llamado Yupanqui , redujo todos los valles pertene- 
cientes á otro reyezuelo llamado Cliimu , que son Paramonga ó la For- 
taleza , Huarmey , Santa , Virú ó Guañape y Trujillo. 2 

Por último , Huayna Capac , duodécimo Inca y padre del desgracia- 
do Atahualpa , á quien destronaron los españoles , sometió los valles del 
Norte , á saber , Pacasmayo , Saña , Cliiclayo , Tucume , Jayanca , Mo- 
tupe , Sullana y Tumbez. 3 

Es notable que Garcilaso no hable de los valles al Sur del de Quilca, 
ni mencione los de Carabaillo , Huaura , Supe , Casma , y Piura. 

El cuadro siguiente manifiesta los nombres indígenas de todos los va- 
lles de la Costa , citados por Garcilaso ; los correspondientes que da el 
antiguo cronista Cieza de León y los nombres actuales. 



Nombres actuales. 


Según Cieza de León 
(i553) 


Según Garcilaso 


Tumbez 


Tumbez 


Tumpis. 

Sullana. 

Mutupi. 

Sayanca. 

Tucmi. 

Cintu. 

Collque. 

Zana. 

Pacasmayu. 4 

Chacma. 

Chimu. 

Santa. 5 

Huanapu. 

Huallmi. 

Pamiunca. 

Huaman. 

Chancay. 

Rimac. 

Pachacamac. 

Chuica. 


Sullana 


Solana 


Motupe 


Motupe 


Jayanca 


Xapanca 


Tucume 


Tuqueme 


Chiclayo ] 

Saña 


Chito 


Collique 


Zana 


Pacasmavo 


Pacasmayo 


Chacama 


Chicama 


Trujillo 


Chimo ó Trujillo 


Santa 


Santa 


Virú ó Guañape 


Guañape 


Huarmey 


Guarmey 


Paramonga 


Parmonga 


Barranca 


Guarnan 


Chancav 


Lima 


Lima 


Lurin ó Pachacamac... 
Chuca 


Pachacama 


Chilca.. .. 







1 Garcilaso. 

2 Garcilaso. 

3 Garcilaso. 



Comentarios reales. — Parte 1.» Libro VI, Cap. XVII, XVUI, XXIX, XXX y XXXI. 

- Comentarios reales. — Parte 1. a Libro VI, Cap. XXXII y XXXIII. 

- Comentarios reales. — Parte 1 a Libro IX, Cap. II. 



4 El padre Calancha ( Chronica moralizada del Orden de San Agustiu. — Libro ni, Cap. I.), dice 
que el nombre antiguo del valle de Pacasmayo es Pacatnamu , nombre que se habia dado á un capitán 
del régulo Chimo que habia conquistado este valle. De manera que seguu Calancha la palabra Pacas- 
mayo es una corrupción de Pacatnamu. 

5 El nombre de Santa , aunque se halla citado desde la relación del primer viaje que hizo P^zarro 
en la Costa del Perú antes de emprender la conquista , no parece ser indígena. 



111 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



Nombres .uníales. 


1 eon 
(>555> 


Seguí ( ¡arciluso 


Mala 


Mala 


Malla 

Huarcu. 

lhuiahuanac. 

Chincha. 

Pisco. 

lea. 

Nanasca. 

Hacari. 

Atiquipa. 

Aticu 

Ucuña. 

Camaná ó Camata. 

Quellca. 


Cañete 


Guaren 


1 .unan'uana 


Luna ,v uana 


Chincha 


Chincha 


Pisco 


Sangalla 


lea 


lea 

Nazca 


Xasca 


Acari 


Hacari 


Atiquipa 


Ocoña 


Ático 


Ocofia 


(amana 


Camaná 


Quilca 


Quilca 







Volviendo una vez mas á la obra de Pedro Cieza de León, no nos que- 
da sino dar una idea de los conocimientos que se tenian en aquella épo- 
ca sobre la gran Cordillera de los Andes; para lo cual voy á trascribir tex- 
tualmente lo que dice á este respecto el citado cronista , á fin de que la 
descripción que dé sea mas fidedigna. Hé aquí sus palabras: 

i Esta Cordillera de Sierras que se llama de los Andes , se tiene por 
una de las grandes del mundo , porque su principio es desde el extre- 
cho de Magallanes , á lo que se ha visto y cree ; y viene de largo por to- 
do este reyno del Perú , y atraviessa tantas tierras y provincias , que no 
se puede dezir. Toda está llena de altos cerros , y algunos de ellos bien 
poblados de nieve, y otros de boca de fuego. Son muy dificultosas es- 
tas Sierras y montañas por su espessura , y porque lo mas del tiempo 
llueve en ella , y la tierra es tan sombria , que es menester ir con gran 
tino; porque las rayzes de los árboles salen debajo della; y ocupan to- 
do el monte; y quando quieren passar cavallos, se recibe mas trabajo 
en hazer los caminos. Fama es entre los Orejones del Cuzco que To- 
painga Yupangue atravessó con grande exercito esta montaña; y que 
fueron muy difíciles de conquistar y traer á su señorio muchas gentes 
de las que en ellas habitan. En las faldas dellas á las vertientes de la 
mar del Sur eran los naturales de buena razón , y que todos anda van 
vestidos y se governavan por las leyes y costumbres de los Ingas, y 
por consiguiente á las vertientes de la otra mar á la parte del nasci- 
« miento del Sol , es público , que los naturales son de menos razón y en- 



CAPITULO XI. 145 

« tendimiento ; los quales crían gran cantidad de Coca , que es una yerva 
« preciada entre los Indios, etc 

« Bien adentro destas montañas y espessura afirman, que ay gente 
« tan rústica , que ni tienen casa ni ropa ; antes andan como animales; 
« matando con flechas aves y bestias las que pueden para comer , y que 
« no tienen señores ni capitanes ; salvo que por las cuevas y huecos de 
« árboles se allegan unas en unas partes y otros en otras.» 

De la precedente descripción se vé que el cronista Cieza de León dá el 
nombre de Cordillera de los Andes , no á la Cordillera Occidental , que es 
la que sirve de línea divisoria de las aguas que bajan á los dos mares Pa- 
cifico y Atlántico, sino á la Cadena Oriental que separa la región llama- 
da en el Perú la Sierra, de la otra cubierta de bosques que llaman Montaña. 

Es digno de notarse que en casi todas las obras modernas se dá indis- 
tintamente el nombre de Cordillera de los Andes á las dos cadenas, usán- 
dose mas comunmente por la Occidental que , como he dicho, divide las 
aguas que afluyen á los dos mares ; cuando por el contrario todos los his- 
toriadores antiguos aplican el nombre de Andes á la cadena Oriental , de- 
rivando también de allí la palabra de Antisuyo para indicar la región si- 
tuada al oriente y cubierta de bosques. 

En las obras antiguas no solamente se dá el nombre de Andes á la 
cadena de montañas que forman el relieve de la Cordillera Oriental , sino 
que usaban el mismo nombre de Andes también para la región cubierta 
de bosques que en el Perú llaman Montaña, y de clima bastante cálido 
para poder cultivar la Coca; se puede tener un ejemplo en documentos 
de aquella época y en algunos mapas antiguos en los que se indican las 
haciendas de Coca de los Andes de Cuchoa, Avisca, Tono etc., situadas 
al Oriente del Cuzco. 



EL PERÚ Tomo II. 19 



CAPÍTULO XII. 



Minas de Oro de Carabaya y fundación de la villa imperial de San Juan del Oro. 
Pueblos de la antigua Provincia de Guamachuco.— Población de Leymebamba. —Fundación 
de la villa de Cañete.— Pueblos de Huambos , Cutervo , Querocoto , y Cachen. 
Descubrimiento del rio Huallaga — Provincia de Conchucos. 
Fundación del pueblo de Guadalupe en el valle de TPacasmayo.— Fundación de las pobla- 
ciones de lea y Chancay— Fundación de la villa de Saña.— Descubrimiento del rio 
Amarumayo , ( hoy Madre de Dios. ) 

1553.-1566. 



1553. — Minas de Oro de Carabaya y fundación de la villa imperial de 
San Juan del Oro. — En la parte Sur del Perú y en la vertiente Oriental 
de la niagestuosa Cordillera Nevada , que limita por aquel lado la exten- 
sa hoya del Titicaca, existe una de las mas ricas comarcas del globo. Un 
enjambre de rios , cuyas aguas se precipitan en angostas y profundas 
quebradas , llevando su tributo al caudaloso Inambari ; acarrean al mis- 
mo tiempo inmensas cantidades del precioso metal que los codiciosos es- 
pañoles habían descubierto desde los primeros años de la conquista. 

No se sabe con precisión el año que se hizo el primer descubrimiento 
del oro en el escabroso territorio de la provincia de Carabaya ; pero se 
puede asegurar que fué antes del año 1553; puesto que el cronista Cieza 
de León, cita en su obra, publicada en dicho año, la gran riqueza de Cara- 
baya , que llama Camaya , y da á entender que se explotaba desde algu- 
nos años , cuando dice : « donde en los años pasados se sacaron mas de 
« un millón y seteciento mil pesos de Oro. » Ademas , en este año , go- 
bernando el Perú D. Antonio Mendoza , algunos de los descubridores ,' 
que se dice haber sido unos españoles fugitivos délos partidos de Pizarro 
y Almagro , llevaron de regalo á Carlos V, una enorme pepita de oro en 
ñgura de cabeza de caballo , que pesaba 4 arrobas y libras , obsequio que 
les valió no solo el indulto de algunos delitos que habian cometido , si- 
no también muchos honores y privilegios. * 

' Cosme Bueno. — Ephemeride del año 1708. 
Odriozola. — DocumentoB literarios del Perú, Tomo III, pág. 102. 



• 



CAPITULO Xn. 147 



Los descubridores de este rico depósito del codiciado metal , fueron 
también los fundadores de la villa imperial de San Juan del Oro. Aun- 
que no se puede tampoco determinar la fecha de la fundación de la cita- 
da villa , se puede sin embargo deducir por el epíteto de imperial que 
lleva , que ha sido dedicada al emperador Carlos V, y de consiguiente 
que ha sido fundada después de las concesiones dadas por este monarca 
á los generosos descubridores ; lo que induciría á creer que la población 
de San Juan del Oro , ha sido fundada en el año 1554 ó 1555. 

1553. — 1554. — Pueblos de la antigua provincia de Guamachuco. — La 
primera noticia sobre la existencia de los distintos pueblos que compo- 
nían la antigua provincia de Guamachuco (hoy Huamachuco), la debemos 
á los padres Agustinos , que vinieron al Perú á fines de Mayo de 1551. 

Dichos padres después de haber fundado el convento de su orden en 
la ciudad de Lima, fundaron otro en 1553 para la reducción de Indios, 
en Guamachuco , capital de la provincia del mismo nombre , que según 
el padre Calancha ' se hallaba dividido entonces en 22 pueblos , compren- 
didos los anexos (que son pueblecitos ó reducciones de pocas familias 
pertenecientes á los pueblos mayores. 

Las principales poblaciones ó pueblos mayores eran : 

Nombres actuales. 

1 San Agustín de Guamachuco Huamachuco. 

2 San Nicolás de Caxabamba Cajabamba. 

3 Santiago de Chuco Santiago de Chuco. 

4 San Pedro de Usquil ó Tuzco Otuzco. 

5 Lúcuma Lucnia. 

6 Sinsicapa Sinsicap. 

7 Zimbal Zimbal. 

Cada uno de estos pueblos tenia sus dos ó tres anexos. 

1554. — Población de Leimebamba. — Casi en la misma época se tuvo 

conocimiento de la población de Leimebamba , hoy Leymebamba , situa- 

• da al Sur de Chachapoyas , á la distancia , según Calancha , de solo 8 

leguas de esta última ciudad. a Leymebamba era en aquella época la mas 

grande población de toda la comarca de los Chachapoyas. 

1556. — Fundación de la villa de Cañete. — En el fértil y hermoso valle 
conocido antiguamente con el nombre de Guarco , fundóse en 1556 3 la 

i Calancha. — Chronica moralizada de San Agustín, Libro II, Cap. ni. 

2 La población de Leymebamba dista ¡de Chachapoyas 18 leguas y no 8 como dice el cronista 
Calancha. 

3 Cosme Bueno. — El Conocimiento de los tiempos. — Ephemeride del año de 1764. 



148 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

villa de Cañete , asi llamada en honor de D. Andrés Hurtado Mendoza, 
Marques de Cañóte , en aquella fecha virey del Peni. 

El historiador Herrera es el primero qne da noticia de esta población, 
a la qne llama la villa de Cañete ó del Guarco , por el valle donde está. ' 
Herrera dice , qne se halla a 25 leguas al Sur de la ciudad de los Reyes 
y a una y media legua del mar ; y que su comarca produce mucho trigo 
de superior calidad , cuya harina se lleva en cantidad á otras partes. 

El padre Calancha 2 da por la latitud de Cañete 13° 10' Sur , y dice , 
que á pesar de su buen clima, fértil terreno, y tener junto el valle de Ru- 
nahuanac, que los españoles , llaman Lunaguaná , su población no ade- 
lanta mucho , y mas bien disminuye , porque Lima atrae los vecinos de 
las distintas ciudades del Reino. 

En 1591 , los padres Agustinos fundaron en la villa de Cañete un 
Convento. En 1687 la población fué casi completamente arruinada por 
un terremoto. En 1746 ademas de sufrir una nueva ruina con el terrible 
terremoto que destruyó la población del Callao , tuvo la desagradable vi- 
sita del pirata Jorge Anson. 

1560. — Pueblos de Huambos, Cutervo, Querocoto y Cachen. — Con el 
nombre de provincia de los Guambos, se conocia en 1560 una parte de la 
actual provincia de Chota, la que fué cedida á los padres Agustinos á fin de 
que se encargasen de la conversión de los Indios que la habitaban. La 
antigua provincia de los Guambos , ademas del pueblo que le daba nom- 
bre y que hoy se llama Huambos , tema otras tres grandes poblaciones, 
que eran Cutervo , Quirocoto , ( actualmente Querocoto ) , y Cachen ; cada 
uno de los cuales tenia dos ó tres anexos y muchas familias en los 
campos. 

El padre Calancha 3 es el primer escritor que cita el nombre de las so- 
bredichas poblaciones , y dice , que la provincia de Guambos es Sierra no 
muy fria y en parte bastante templada ; es rica y abundante en frutas y 
demás comidas , pero ya en su época habia poca gente y menos abun- 
dancia. 

El padre fray Juan Ramirez , que habia ya estado en las Conversiones 
de Leymebamba , fué el primero que en 1560 entró en aquella región y 

• Herrera. — Descripción de las islas y tierra firme del mar Océano, que llaman Indias Occidentales 
Cap. XX, 

2 Calancha. — Chronica moralizada de San Agustín, Libro IV, Cap. XX. 

3 Calancha. — Chronica moralizada deSan Agustin, Libro H, Cap. XV. 



j 






CAPITULO XII. 149 

en menos de tres años , domó gentiles , fabricó iglesias y cambió las cos- 
tumbres de todos aquellos Indios. 

1560. — Descubrimiento del rio Huallaga. — Gobernando el Perú el vi- 
rey Marques de Cañete , se hablaba de una región de fabulosas riquezas, 
de un verdadero «El Dorado » que se decia situado en la región Amazó- 
nica , entre la nación de los Omaguas. 

Esta noticia despertó el deseo en el mismo virey , de mandar practi- 
car un viaje de descubrimiento por el rio Marañon , y confió este encar- 
go á Pedro de Ursua. 

En una aldea de Indios de Mixillones , hoy ciudad de Lamas , el co- 
misionado Pedro Ursua , reunía en 1560 la expedición para emprender 
su viaje en busca del reino de Omaguas; y en las riberas del rio Mayo, 
que baña la ciudad de Moyobamba , fueron construidas las embarcacio- 
nes que debian servir para el objeto. 

Después de haber enviado adelante la vanguardia de la expedición al 
mando de Juan Vargas , salió Ursua con el resto , en el mes de Setiem- 
bre de 1560. 

La expedición bajó por el mismo rio Mayo al Huallaga ; descubriendo 
y navegando este rio , atravesaron sus malos pasos , y entraron con fe- 
licidad en el caudaloso Marañon. En la desembocadura del Ucayali , 
casi en el punto donde se halla actualmente la población de Nauta, nom- 
bró á Vargas su inmediato y á Fernando de Guzman su ayudante. 

Este último y un soldado de la expedición llamado Aguirre fraguaron 
una conspiración y al llegar la expedición en las inmediaciones de una 
población, llamada entonces Machiparo, situada casi en la desemboca- 
dura del rio Putumayo , el dia I o de Enero de 1561, los conspiradores, cu- 
yo jefe era Lope de Aguirre, asesinaron á Ursua y á Vargas, teniendo 
de este modo esta célebre expedición el mas desastroso fin. 

Como recuerdo del traidor Aguirre, existe en el curso del rio Huallaga 
una angostura ó mal paso que se conoce con el nombre de Pongo ó salto 
de Aguirre , verdadera puerta formada por los cerros cortados á pique en 
ambas orillas , y por la que pasa el Huallaga , para entrar en la región 
de los llanos , donde este rio no ofrece ya obstáculos para la navegación. 

Aunque el rio Huallaga no tiene salto alguno en este lugar, no deja 
de ofrecer algún peligro para las canoas que vienen navegando contra la 
corriente , principalmente cuando está cargado. 



160 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PEKU. 

Se dice que el mentado Aguirre al pasar por este punto, estuvo en 
grande peligro y escribió sobre piedras unas palabras y letras, que según 
algunos, son todavía visibles. Una de estas palabras es Aguirre, y las 
letras son V. R que significa Vi Rey. x 

1561. — Provincia de Conchucos. — Fué el año 1561, que los padres 
Agustinos acometieron la ardua empresa de internarse en la provincia 
do los Conchucos, para convertir á los rebeldes é idolatras Indios , que 
habitaban el extenso y quebrado territorio de las actuales provincias de 
Huarí , Pomabamba y Pallasca. 

Los primeros religiosos que penetraron entre los indios Conchucos, 
fueron el padre fray Hernando Garcia, Vicario, y su compañero fray Alon- 
so de Espinosa. La antigua provincia de Conchucos tenia entonces seis 
pueblos principales, llamados Pallasca , Taúca, Piscobamba, Corongo, 
Guandoval y Caimana , los que subsisten aun y llevan los mismos nom- 
bres con la pequeña diferencia que Guandoval se llama hoy Huandoval, 
y Caimana se denomina Cabana. 

Hé aquí como describe el padre Calancha 2 , la antigua provincia de 
Conchucos : 

« Esta Provincia está á Levante de Lima, y de las Costas deste mar 
« pacífico del Sur, entre las Provincias de Guamachuco, i los contornos 
« de la ciudad de Guánuco ; aunque mas cercanos á la Costa , están sus 
« pueblos en la Sierra, i con caer debajo de la tórrida zona en nueve gra- 
« dos al trópico de Capricornio , conserva montes de nieve , i promonto- 
« ríos altísimos de yelo, pasa la cordillera que atraviesa el Perú norte 
« sur por su provincia y otra pasado el pueblo de Requay , (Recuay) , que 
« siempre está nevada. Los altos en los montes son rígidos , insufribles 
« y destemplados. El ayre ambiente pasa los cuerpos y hace desabrida la 
« habitación. Entre laderas, ancones, i tierra bajaay guertas, (huertas), 
« sembrados, legumbres y florestas. Lo alto aflige y lo inferior recrea; 
« atraviesan esta provincia grandes ríos , i muchos montes crian fina pla- 
« ta , unos en mas seguidas vetas , i otras en algunas bolsas , benefician- 
« do están algunos cerros , sobra la riqueza en los metales ; i porque fal- 
« tan Indios en los pueblos , ni enriquecen los dueños , ni se aumentan 
« los primeros ingenios.» 

i En las dos ocasiones que yo pas6 por este lugar en mis viajes , por los años de 1859 y 1869 , no 
pude descubrir sino unos garabatos , qui me parecen de reciente data. 

» Calancha. — Chi onica moralizada de San Agustín, Libro U, Cap. XXXU 



CAPITULO XII. 151 

El padre Calancha habla en seguida de dos cosas notables que hay en 
la provincia de Conchucos á las que indica como maravillosos secretos de la 
naturaleza. Una dice que está junto al tambo de Huancabamba y consis- 
te en un peñasco de color negro embutido de piedra blanca, la que crece 
como si fuera planta y sirve de remedio para muchas enfermedades , cu- 
rándose con ella heridas, llagas, ulceraciones, disenterias, flujos de vien- 
tre y de sangre , etc. de modo que se saca mucha cantidad de ella y se 
vende en las boticas. En frente de esta piedra , en dirección norte sur y 
junto al lugar llamado Acasbamba, distrito déla provincia de Guamalies, 
dice que se halla otra peña de color negro, la que es muy venenosa , ha- 
ciendo el efecto de un tósigo muy activo , pues basta un poco de polvo 
de esta piedra para matar á un hombre. Pero lo que hay de mas nota- 
ble , según Calancha , es que la piedra blanca sirve de contraveneno á 
esta última , y como la piedra blanca que sirve de remedio, dice que crece 
y la venenosa no, exclama : «dulce providencia poner á vista del daño la 
« triaca del remedio , i azer que no crezca lo dañino porque se acaba , i 
« disponer que crezca lo salutífero porque aproveche. » 

En mi viaje por esta región en el año 1860 quise buscar las tan ma- 
ravillosas piedras descritas por el padre Calancha , ¡ cosa extraordinaria ! 
la tradición de la existencia de dichas piedras, lejos de hacerse mas vi- 
va á medida que me acercaba al lugar , iba por el contrario debilitándo- 
se cada vez hasta desaparecer casi completamente. 

Llegado al lugar indicado por Calancha, no habia persona que me die- 
se razón de las tales peñas , hasta que' un individuo , tal vez para poner 
término á mis preguntas , ó sea que realmente haya sucedido así , me di- 
jo que habian botado toda la peña negra al rio para evitar los envenena- 
mientos que se hacian con ella. 

De todos modos , creo que hubieran respetado la otra que servia de re- 
medio á tantas enfermedades , pero todas mis diligencias para descubrir 
su existencia fueron vanas. 

Por mi parte , á pesar de que juzgo la relación del padre Calancha un 
poco exagerada , creo que haya habido algo de positivo para dar lugar á 
esta tradición ; pudiéndose perfectamente explicar lo que dice de la pie- 
dra que servia de remedio , admitiendo la existencia de alguna peña de 
naturaleza aluminosa , en la cual se formaban en distintos puntos conti- 
nuas esflorescencias de alumbre , y renovándose estas á medida que se 



169 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

iban recogiendo , dio lugar § la creencia de que crecia y se criaba como 
si fuera planta. Esta hipótesis , puede explicar también el uso que se 
hacia de ella como remedio; pues bien conocida es la propiedad astri- 
gente del alumbre , que lo hace emplear aun entre los Indios para la 
curación de heridas , llagas , ulceraciones , llujos de sangre , etc. 

Lo que es mas difícil de explica)- es la naturaleza de la otra peña, que 
Calancha dice sea- un mortífero veneno, pues son muy pocas las mate- 
rias minerales que en su estado natural gocen de propiedades tan acti- 
vas. Suponiendo que la materia blanca fuese alumbre , solamente las 
sales solubles de plomo podrían dar una completa explicación del fenó- 
meno , citado por Calancha , de que la primera piedra era contraveneno 
de la segunda ; pues en este caso , el envenenado por la sal de plomo al 
tomar un poco de sulfato de alumina , podría salvar como si tomara li- 
monadas sulfúricas , las cuales se dan en los casos de envenenamiento 
por las preparaciones de plomo , á causa de la propiedad que tienen los 
sulfatos de descomponer las sales solubles de plomo , dando lugar á la 
formación de sulfato de plomo insoluble. 

Pero como en la Naturaleza son casi desconocidas las sales solubles 
de plomo ; quedaría todavía una manera de explicar dicho fenómeno ad- 
mitiendo que ia peña negra venenosa tuviera carbonato de plomo, el 
que por otra parte , es bastante común en el Perú , y se encuentra mu- 
chísimas veces de color negruzco. Este mineral por su grande solubili- 
dad en los ácidos mas débiles , obra sobre nuestra economía como las 
sales solubles , produciendo luego los síntomas de envenenamiento por 
sales de plomo. El sulfato de alumina obraría en este caso como en el 
anterior. 

Por lo dicho se ve , que no es absolutamente imposible que hayan exis- 
tido dos materias minerales á poca distancia una de otra , venenosa la 
primera y contraveneno y remedio la segunda , quedando de este modo 
explicado uno de los maravillosos secretos de la Naturaleza , que relata el 
padre Calancha en su crónica. 

« El otro maravilloso secreto, agrega el cronista, está junto al Lamellin 
« (hoy Llamellin ) , pueblo de los Conchucos, donde ay un manantial que 
« los Indios llaman Puquio , que aze poza ó fuente , donde en todo el 
« año no ay , ni se ve pescado , i desde el Miércoles de Ceniza , hasta el 
« Sábado Santo se crian muchos vagrecillos , peces de apetito que qua- 






CAPITULO XII. 153 

« jan la poza , y desde el dia de Resurrección no se vuelve á ver asta otro 
« dia de Ceniza. Curas doctrinantes me lo han afirmado , i muchos que 
« han sido ó justicias ó tratantes lo testifican , i por cosa vulgar y sabida 
« de todos lo cuentan » 

Mas adelante continúa : 

« En Lamellin de los Conchucos es certisimo , que le uvo en tiempo 
« que nuestros Religiosos doctrinavan aquella Provincia. Nadie me cul- 
« para si pienso que Dios le previno aquellos peces para el tiempo mas 
« estrecho de sus ayunos , etc. » 

Al leer la precedente relación , es casi natural que se juzgue este fenó- 
meno como una fábula ; pues no solamente extraña que en un rio que 
todo el año carece de pescado , aparezcan de improviso en gran cantidad; 
sino también , que esta aparición tenga lugar en una época fija y muy 
limitada. Sin embargo , la relación del padre Calancha encierra un he- 
cho positivo , solo sí , mal interpretado. Este hecho que se verifica en el 
manantial cerca de Llamellin , se observa también en ciertos rios de 
agua casi estancada de los departamentos del Cuzco y Puno , y de mu- 
chos otros puntos del Perú , lo que por otra parte lo afirma el mismo es- 
critor , el cual dice suceder el mismo fenómeno en un manantial cerca 
de Aguamiro y en otro de la hacienda de Guaraipata del departamento 
del Cuzco. x 

En el mes de Abril , comunmente , en varios manantiales y rios de 
poca corriente de las regiones algo frias del Perú 2 se desarrolla una can- 
tidad tan grande de larvas de una especie de Efímera 5 que las aguas lle- 
gan á ponerse turbias y en muchos lugares se forma espuma. Los habi- 
tantes del lugar consideran á estas larvas como pescaditos y en casi todo 
el interior del Perú son conocidos con el nombre de Cchichi, sirviendo en 
algunas partes de alimento y en otras solamente de condimento mezcla- 
dos con agí. 

Cuando el agua se pone turbia y cria espuma , los Indios se apresuran 
á hacer la pezca , pues de otro modo todas las larvas se transforman en 
insectos perfectos , esto es , en efímeras , y salen del agua volando para 
llenar luego la importante misión , que tiene por objeto reproducir la es- 

1 Calancha. — Chronica moralizada de San Agustin , Libro I, Cap. VIH y Libro U, Cap. XXXH. 

2 Entre 3 y 4.000 metros de elevación sobre el nivel del mar. 

3 Género de insectos que en el estado perfecto tienen alas, y su vida dura unas pocas horas; pero cu- 
yas larvas viven y se desarrollan en el agua. 

EL PEKU— Tomo II. 20 



1,M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

pecie , ron la que termina su corta existencia aerea , que no pasa de 
algunas horas, y que les ha valido el nombre que llevan. 

La pezoa de los Cchichi, se hace en el departamento de Puno por me- 
dio de sacos, á los enales se hace entrar las larvas removiendo las piedras 
del cauce. En seguida se secan para conservarlos. 

Ahora , como la semana Santa , cae frecuentemente en el mes de Abril, 
es fácil que naya sucedido varias veces hacer la pezca de los Cchichi en 
los dias indicados por el padre Calancha , y de allí haya venido la creen- 
cia de que solamente aparecen los pescaditos, ó como él los llama bagre- 
dttos desde el miércoles de Ceniza hasta el sábado Santo , y haya dado 
a este fenómeno muy natural la interpretación mas arriba indicada. 

Termina el padre Calancha su descripción de la provincia de los Con- 
chucos, hablando de la idolatría de aquellos Indios , los que ademas de 
adorar al Sol , Luna y estrellas, adoraban también ásus progenitores 
por dioses caseros y varios idólos ; siendo ademas los Indios de Conchu- 
cos muy dados á la hechicería y á la encantación. 

1563. — Fundación del pueblo de Guadalupe en el valle de Pacasmayo. — 
La fundación del pueblo de Guadalupe, debe su origen á la imagen de 
una Virgen , copia de la de Guadalupe , la Extremeña, que trajo de Es- 
paña en 1562 el capitán Francisco Pérez Lezcano , feudatario del pue- 
blo de Cherrepe. 

En 1562 , luego que llego al Perú , el devoto capitán puso la imagen 
que habia traído desde España, en una capilla situada en un huerto de 
su propiedad. Poco después fué colocada dicha imagen en otra capilla 
que mandó construir Lezcano , cerca de un molino , en terreno que po- 
seía en el valle de Pacasmayo. En seguida , para que la Virgen de 
su devoción , dominase todo el valle , fué trasladada sobre un cerrito ais- 
lado , situado á inmediaciones de la actual población de Guadalupe; que 
se conoce aun en la actualidad con el nombre de Ceno de la Virgen. Por 
último , cedió el capitán Lezcano la célebre imagen á los padres Agusti- 
nos , ofreciéndoles campos para construir un templo , haciendas para el 
sustento de los religiosos , y pensiones para el gasto del culto. " 

Fué el 6 de Junio del año 1560 , cuando los padres Agustinos toma- 
ron posesión de la Virgen y del sitio donde se debia construir el Santua- 
rio que se llamó de Guadalupe, y cerca del cual se establecieron en tier- 

i Calancha. — Chronica moralizada de San Agustín, Libro IU, Cap. V. 






CAPITULO XII. 155 

ras que llamaban de la Virgen , algunos españoles é Indios , formándose 
poco á poco el actual pueblo de Guadalupe. 

En 1569 vino al Perú el virey D. Francisco Toledo , el que en su trán- 
sito para Lima , llegó al Santuario de Guadalupe , y para cumplir una 
promesa , dice el padre Calancha , « izóle donación de cinco pueblos , que 
« son San Pedro de Lloco, (hoy de Llocc), Xequetepeque ( Jequetepeque), 
« Cherrepe ó Pueblo nuevo I , Mocupe y Chepen , dando á nuestros Reli- 
« giosos las cinco doctrinas , para que los Sínodos se dedicasen al culto 
« de Guadalupe. » 

De lo que precede se deduce que los pueblos de Llocc , Jequetepeque, 
Cherrepe , Mocupe y Chepen , son bastante antiguos , siendo sin duda 
anteriores á la conquista , pues ningún historiador habla de su fun- 
dación. 

El 14 de Febrero de 1619 , un terrible terremoto que destruyó la ciu- 
dad de Trujillo , derrumbó también el Santuario de Guadalupe ; pero 
tres dias después, esto es, el 17 del mismo, se empezó la fábrica del 
Convento , actualmente supreso , y del hermoso templo que existe en di- 
cha población. 

1563. — Fundación de las poblaciones de lea y Chancay. — Fué por or- 
den del conde de Nieva , que en 1563 se fundó la población de lea 2 , en 
el valle conocido con este nombre desde antes de la conquista. 

En la época de su fundación se llamó esta ciudad San Jerónimo de lea, 
también Villa ele Valverde , pero en la actualidad , se llama simplemente 
la ciudad de lea. 

Aunque, como dice el padre Calancha, lea es país alegre y agradable, 
el terreno de sus cercanias es muy arenoso y ofrece la verdadera imagen 
del desierto : sin embargo , como una gran parte de este terreno tiene 
agua á cierta profundidad , los antiguos españoles han sabido sacar par- 
tido de la naturaleza y condiciones del terreno , introduciendo el cultivo 
de las palmeras de dátiles. 

No se sabe con certeza la fecha de su introducción en el Perú ; pero 

1 Antiguamente existia cerca del mar , al Norte de Pacasmayo , un pueblo llamado Cherrepe , del 
que los padres Agustinos trasladaron sus habitantes , para fundar el Pueblo Nuevo , situado á una 
legua de la población de Guadalupe. En tiempo del padre Calancha , los Indios siguieron á usar su 
nombre de Cherrepe para la nueva población , pero hoy se d.á este nombre solamente á la caleta ó lugar 
donde existia la antigua población de Cherrepe. 

2 Cosmo Bueno. — Ephemeride del aüo 1764. 



156 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

debe ser oasi en la misma época ó poco después de la fundación de la 
ciudad de lea ; puesto que el padre Calancha , al hablar de la fundación 
del Convento de Agustinos en la Villa de Valverde ó de lea , verificada 
en 1583 ' , cita las palmeras, diciendo que por la humedad y fertilidad del 
terreno , y por su clima cálido y seco , hay muchas huertas de palma , y 
que a los dos 6 tres años , dan magníficos racimos de dátiles. 

La villa de Chancay , situada á 14 leguas al Norte de Lima , ha sido 
fundada en el mismo año de 1563 2 , destinando el conde de Nieva esta 
población para establecer en ella la Universidad , lo que no tuvo lugar. 

1564. — Fundación de la villa de Saña ó Zana. 3 — En el ameno valle co- 
nocido desde la época de la conquista con el nombre de Zana , fundóse 
en 1564 de orden del virey conde de Nieva , la población llamada enton- 
. Villa de Santiago de Miraflorcs de Saña, situada en la margen dere- 
cha del rio de su nombre , y á unas 7 leguas distante del mar. 

Esta desgraciada población , que ni conservó su nombre de Miraflores, 
llamándose con el antiguo nombre de Zana , fué saqueada por piratas 
ingleses el 4 de Marzo de 1686. Pero lo que causó su ruina , fué una ter- 
rible inundación del rio , cuya creciente fué causada por copiosas y con- 
tinuas lluvias , que sobrevinieron en el año 1720 y duraron varios dias. 
Este fenómeno , muy raro en la Costa del Perú , destruyó parte de las 
casas ; las que no se hallaban construidas para resistir á fuertes lluvias, 
y produjo en seguida el desborde del rio , cuyas aguas invadieron la po- 
blación de Zana el 15 de Marzo de dicho año , causando su completa ruina. 

La floreciente población ele Zana, centro de un activo comercio por mar 
y tierra , que proveia á Lima de jabón , cueros y azúcar, y á Panamá de 
harina , arroz , maíz y otras semillas 4 , fué reducida en pocos momentos 
al mas miserable estado , siendo hoy un triste y reducido pueblo. Una 
parte de sus habitantes , fundaron cerca del mar , la ciudad de Lamba- 
yeque , la que trasladaron á los pocos años al lugar donde se halla. 

En la población de Zana murió Santo Toribio el 23 de Marzo de 1606. 

1564.-1566. — Descubrimiento del rio Amarumayo, (hoy Madre de Dios). 
Mucho tiempo antes de la conquista del Perú hecha por los españoles, 
el Inca Yupanqui , deseando extender sus dominios mas allá de la Cor-v 

i Calancha. — Chronica moralizada del Orden de San Agustín , Libro III, Cap. XLH. 

2 Cosme Bueno. — Ephemeride del año 1764. 

3 Cosme Bueno. — Ephemeride del año 1764. 

4 Calancha. — Libro IV, Cap. XI. 



CAPITULO XII 157 

dillera Oriental , que ponia término por este lado á su dilatado imperio, 
determinó hacer una expedición hacia los Andes al Oriente del Cuzco. 

Habiendo tenido noticia que por aquel lado existia una provincia po- 
blada por unos Indios llamados Musus (Mojos) , á la que se podia entrar 
por un caudaloso rio llamado Amarumayo , mandó cortar una gran can- 
tidad de madera liviana , para fabricar numerosas balsas , que pudiesen 
llevar un grande ejército. 

El historiador Garcilaso , que nos trasmite la relación de la grande y 
arriesgada empresa del Inca Yupanqui , dice * : 

« Tardaron en cortar la madera , y aderazarla , y hacer della muy 
grandes Balsas casi dos Años. Hicieronze tantas que cupieron en ellas 
diez mil Hombres de Guerra , y el Bastimento que llevaron. Lo qua 
todo proveido , y aprestada la Gente , y Comida , y nombrado el Gene- 
ral , y Maeses de Campo , y los demás Ministros del Ejército , que to- 
dos eran Incas de la Sangre Beal , se embarcaron en las Balsas , que 
eran capaces , de treinta , quarenta , cinquenta Indios cada una , y mas 
y menos. La comida lleva van enmedio de las Balsas, en unos tablados, 
ó tarimas de media vara en alto porque no se les mojase. Con este apa- 
rato se echaron los Incas el Bio abajo , donde tuvieron grandes recuen- 
tros , y Batallas con los Naturales , llamados Chunchu , que vivian en 
las Riberas , á una mano , y á otra del Rio. Los quales salieron en gran 
número por Agua y por Tierra , asi á defenderles que no saltasen en 
tierra , como á pelear con ellos por el Rio abajo , sacaron por Armas 
ofensivas Arcos , y Flechas , que son las que mas en común usan todas 
las Naciones de los Antis. Salieron almagrados los rostros , brazos y 
piernas , y todo el cuerpo de diversos colores , que por ser la Región 
de aquella tierra , mui caliente", andavan desnudos no mas de con pa- 
ñete , sacaron sobre sus cabezas grandes plumages , compuestos de mu- 
chas plumas de Papagayos y Guacamayos. » 

Aparte del número de diez mil hombres , que dice el historiador que 
se embarcaron para esta empresa , lo que quizá es exaj erado , todo el res- 
to de la relación parece bastante exacto ; siendo una fiel descripción de 
las costumbres de los salvajes que habitan aun actualmente , la hermosa 
región de los valles de Paucartambo , bañados por el caudaloso Madre de 
Dios , conocido antiguamente con el nombre de Amarumayo , que quiere 

i Garcilaso. — Comentarios reales, Libro Vil, Cap. XIV. 



I - HISTORIA DE LA GEOORAPIA DEL TERU. 

decir , Rio typiente, haciendo alusión tal vez á lo sinuoso de su curso. 

Garcilaso dice, que todos aquellos Indios se sometieron á los Incas, y 
enviaron muchos presentes dé loros, monos, guacamayos, miel , cera y 
otros productos del monte al Inca Yupanqui. Dice también que de los 
indios Chanchos que salieron con los presentes y de otros que vinieron 
después se formó un pueblo cerca de Tono á 2G leguas del Cuzco, pueblo 
que lia existido casi hasta fines del siglo pasado y que sin duda destru- 
yeron los mismos salvajes , como lo han hecho con la mayor parte de las 
haciendas de aquellos fértiles valles. 

Aqui es preciso notar que el nombre de Chwrtcho no se usaba entonces 
como sinónimo de salvaje, como sucede hoy, sino que era el nombre de 
una región, aplicado también á los naturales que la habitaban, como se 
puede ver por las siguientes palabras de Garcilaso : « Reducidas al servi- 
« ció del Inca las Nasciones de las Riberas de aquel Rio , que comun- 
« mente se llama Chunchu, por la Provincia Chunchu, pasaron adelante, 
« y sujetaron otras muchas Nasciones, hasta llegar ala Provincia que 11a- 
« man Musu , tierra poblada de mucha gente belicosa, y ella fértil de suyo.» 

En cuanto á los Musus , que según Garcilaso , no llegaron á someterse 
á la dominación de los Incas, son los mismos que en español llaman Mo- 
jos y que habitan la región de la actual República de Bolivia, bañada 
por los rios Beni y Marmoré ; de manera que de la misma relación de 
Garcilaso se puede deducir , que el rio Amarumayo , llamado hoy Madre 
de Dios lleva sus aguas al Beni y no es, como se habia creído hasta estos 
nltimos tiempos, el origen del rio Purus. 

Conocida la historia de este importante rio en tiempo del Imperio de 
los Incas , veamos ahora cuando fué descubierto por los españoles. 

El año 1564, según el mismo historiador Garcilaso, un español lla- 
mado Diego Alemán , vecino de la ciudad de la Paz , movido por la codi- 
cia del oro, entró por Cochabamba (Bolivia) con otros compañeros á la 
región de los indios Mojos, llamado entonces provincia de los Musus. 

Al llegar al primer pueblo de esta provincia, lleno de confianza en el 
buen éxito de su viaje , fueron , por su imprudencia atacados por los In- 
dios , los que mataron á la mayor parte de los españoles , hicieron pri- 
sionero al gefe Diego Alemán , logrando escaparse solamente dos indivi- 
duos protegidos por la obscuridad. 

Uno de estos últimos , un tal Francisco Moreno , contando con mucha 



1§9 CAPITULO XII. 

exageración lo que habia visto en su riesgoso viaje , hizo despertar en al- 
gunos el deseo de explorar aquel país , del cual contaba Moreno tan gran- 
des riquezas. 

Un español nombrado Gómez de Tordoya , fué el primero que pidió 
permiso al conde de Nieva , entonces virey del Perú , para hacer una ex- 
pedición á los Musus. Pero habiéndose propagado los exajerados cuen- 
tos de Moreno , era tan grande el número de gente que se juntaba para 
emprender esta campaña que el virey temió algún motin , y para preca- 
verlo dio orden que se suspendiese la expedición y se despidiese toda la 
gente que se habia reunido. 

Dos años después (1566), el licenciado Castro concedió el mismo per- 
miso á un caballero español llamado Gaspar de Sotelo ; el que tampoco 
pudo llevar á cabo su empresa ; pues por numerosos y pudientes empe- 
ños se llegó á anular la provisión concedida á Sotelo, para dársela á otro 
vecino del Cuzco, llamado Alvarez Maldonado. « El cual, dice Garcilaso % 
« juntó consigo docientos y cinquenta y tantos soldados , y mas de cien 
« caballos y yeguas , y entró en grandes balsas que hizo en el Eio Ama- 
« rumayo , que es al levante del Cuzco. » 

Pero Juan Maldonado no pudo llevar á buen término su expedición, 
pues Gómez de Tordoya , celoso de que le habían quitado la gloria de 
esta conquista para dársela á Gaspar de Sotelo y en seguida á Maldo- 
nado , reunió gente , y entrando por la provincia de Camata , lugar per- 
teneciente hoy á Bolivia , atravesó grandes montañas y llegó al rio Ama- 
rumayo , en un punto mas abajo. Allí espero que pasase Alvarez Maldo- 
nado , el que no tardó mucho , y después de tres dias de pelea , perdien- 
do ambos gefes casi toda su gente , tuvieron la desgracia de caer en po- 
der de los Indios Chímenos , los que acabaron con los demás. 

El mismo Tordoya fué víctima de los Chímenos , escapaudo de esta 
carnicería solamente tres españoles ; entre ellos Juan Alvarez Maldonado, 
Este último fué tratado por los Chunchos con bastante cortesia , pues, 
según dice Garcilaso , « por verlo ya inútil que era hombre de dias , le 
« dieron libertad para que se volviese al Cuzco á sus Indios , y le guia- 
« ron hasta la provincia de Callabaya ( Caravaya ) , donde se saca el Oro 
« finisimo de veinte y quatro quilates. » 

i Garcilaso. — Comentarios reales, Parte 1. a , Libro VII, Cap. XV. 



160 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



De la precedente relación se puede deducir que, desde entonces exis- 
tia comunicación entre los Indios que habitan las márgenes del rio Aladre 
de Dios de las montañas de Paueártambo , con los que viven en la hoya, 
del Inambari de la provincia de Caravaya. 



CAPÍTULO XIII. 



Entrada á las Montañas de Vilcabamba.— Primer viaje de Mendaña.— Misiones [de los 

Jesuítas.— Pueblos de la Provincia de Cotabambas. — Fundación de la ciudad de Huancave- 

lica y descubrimiento de la Mina de Azogue.— Pueblos de la antigua Provincia 

de Aymaraes — Llegada del primer pirata á la Costa del Perú.— Viaje de Tomas Candish. 

Segundo viaje de Mendaña. 

1566.-1595. 



1566-1567. — Entrada á las Montañas de Vilcabamba. — Entre el rio Apu- 
riinac y el Vilcanota , ó rio de Santa Ana , se extiende al Norte de la ciu- 
dad del Cuzco mía elevada cadena de montañas , que da agua á los dos 
citados rios. En la vertiente Oriental , casi en el origen de una quebrada, 
cuyo rio desagua en el de Santa Ana , se halla la hoy reducida población 
de Vilcabamba. En la vertiente Occidental, en un terreno muy quebrado 
y cortado casi á pique sobre el caudaloso Apurimac , existen unas gran- 
des ruinas , que se conocen actualmente con el nombre de Choquequirao. 

Es en este último lugar, donde se habia refugiado el Inca Manco, des- 
pués de sus impotentes esfuerzos para recobrai el perdido Imperio , y 
donde se refugió también su hijo Sayri Tupac Inca , antes de aceptar los 
ofrecimientos del virey Hurtado de Mendoza. 

Después de la muerte de Sayri Tupac Inca , que no dejó hijo varón, 
un hermano suyo , Cuzitu Quispe Yupanqui , hallábase en el mismo re- 
tiro de sus antecesores, en los Andes de Vilcabamba, dominando una redu- 
cida extensión de territorio que los españoles no habian aun conquistado; 
cuando en 15C6, un padre Agustino, fray Marcos Garcia, emprendió la ar- 
dua tarea de penetrar hasta la residencia de este último sucesor de la 
real familia de los Incas , con el ánimo de convertir á él y á los suyos á 
la fé católica. 

Después de una fatigosa marcha , por lo quebrado del terreno , la falta 



CAPITULO XIII 161 

de puentes en los rios , y la dificultad que presentaba el lugar fortificado 
por la Naturaleza y el arte , donde vivia el Inca , llegó el entusiasta reli- 
gioso á la presencia de este último , quien , al principio no lo acogió 
muy favorablemente. Sin embargo , con su constancia y perseverante 
paciencia , fué ganando poco á poco la voluntad del Inca , de modo que, 
al cabo de poco tiempo pudo edificar una iglesia , en el lugar llamado 
Puquiura , el que se conoce aun en la actualidad , salvo que hoy se escri- 
be de preferencia Puc-yura. k 

El padre Calancha dice : 

« Edificó Iglesia dos jornadas largas de Vilcabamba en Puquiura, pue- 
« blo en que el Eey Inga tenia su Corte y sus ejércitos , siendo este el 
« primer templo. » 

Las precedentes palabras dan á entender que Puquiura , distaba de 
Vilcabamba dos jornadas largas, lo que es un error, pues dista apenas 
dos leguas. Podría ser este un error casual , escribiendo la palabra jor- 
nadas en vez de leguas ; pero yo creo que Calancha confundió la pobla- 
ción de Vilcabamba con el lugar donde residia el Inca , y que , como he 
dicho , hoy se conocen sus ruinas con el nombre de Choquequirao ; pues 
desde Puc-yura á este lugar , habrá cabalmente dos jornadas de camino. 
Por otra parte , se comprende fácilmente , como el padre Calancha haya 
cometido este error , pues casi todos los autores al hablar del lugar don- 
de se retiró el Inca Manco , dicen que fué en los Andes de Vilcabamba, 
sin designar la población. 

Puc-yura , como se acaba de decir , dista de la población de Vilcabam- 
ba unas dos leguas , se halla situada mas abajo en la quebrada , y en la 
actualidad es un miserable pueblecito , que consiste en una pequeña 
ranchería con una mezquina capilla. 

El padre fray Marcos fué poco á poco reduciendo un gran número de 
Indios , y llegó hasta á bautizar al mismo Inca , ceremonia que produjo 
poco efecto en el ánimo de este noble Indio , pues no dejó las costum- 
bres de los de su raza. 

Al siguiente año , 1567 , á petición suya entró á la montaña de Vilca- 
bamba otro padre Agustino , fray Diego Ortiz , para seguir en la conver- 
sión de los Indios. En poco tiempo se captó la voluntad del Inca , y ob- 

> No se debe confundir este lugar con otro pueblecito que lleva el mismo nombre de Puquiura, y que 
se halla en la pampa de Anta á poca distancia del Cuzco. 

EL PEKÚ — Tomo II. 21 



1G2 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

tuvo licencia para fundar otra Iglesia, y escogió , dice Calanoha , el pue- 
blo de Guarancalla que era populoso. 

Es algo difícil averiguar á que lugar corresponde el pueblo que cita el 
padre Calancha ron el nombre de Guarancalla , puesto que hay en la ac- 
tualidad dos Lugares que tienen nombres casi iguales aunque no idénticos. 
Estos son Huaneaealla y Huarancalque. Sin embargo, por un dato que 
nos proporciona el mismo Calancha, se puede casi asegurar que el pue- 
blo de Guarancalla, corresponde al lugar llamado Huarancalque, en el que 
hay actualmente una hacienda de este nombre. 

En efecto, el padre Calancha dice: «Dos ó tres jornadas avia de dis- 
« tancia de un Convento á otro,» esto es, de Puquiuraá Guarancalla. 

Ahora, sabiendo que el lugar que se conoce hoy con el nombre de 
Huaneaealla dista solamente media legua de Puquiura , es absolutamente 
imposible que sea este el pueblo citado por Calancha. Al contrario, la 
hacienda de Huarancalque , se halla en la orilla del rio Apurimac , á 20 
leguas de Vilcabamba , y de consiguiente á 22 de Puquiura , lo que cor- 
responde perfectamente á la distancia de dos ó tres jornadas, que indica 
el padre Calancha. 

Hoy mismo la hacienda de Huarancalque , aunque se halla situada 
en la orilla del Apurimac , pertenece como la población de Vilcabamba al 
distrito de Santa Ana de la provincia de la Convención. 

El padre fray Diego Ortiz en breve tiempo fundó en Guarancalla ( Hua- 
rancalque) una iglesia; edificó habitación y hospital y una escuela de ni- 
ños á quienes el mismo enseñaba. 

Poco tiempo después , el padre fray Marcos Garcia , siendo perseguido 
por el Inca , se vio obligado á salir , quedando solamente su compañero 
fray Diego , el que poco después de la muerte del Inca , fué atrozmente 
martirizado y asesinado en 1568. 

1567. — Primer viaje de Mendaña. — El 19 de Noviembre del año de 
1567 , salia del puerto del Callao el navegante español D. Alvaro de 
Mendaña , para un largo viaje al Océano Pacífico. Aunque el campo de 
investigación y trabajo de Mendaña no era el Perú , merece citarse aqui 
el nombre de este célebre viajero , habiéndose armado en el puerto del 
Callao los dos navios que sirvieron para esta expedición , y gobernando 
el Perú el licenciado Garcia de Castro. 

El principal descubrimiento que hizo Mendaña en este viaje, fué el 
grupo de las islas que llamó Salomón. 



« 



CAPITULO Xm. 163 

1568. — Misiones de los jesuítas.— El I o de Abril del año 1568, entra- 
ron en la ciudad de Lima los padres de la Compañía de Jesús , para ha- 
cerse cargo de las misiones. — Entre las establecidas por estos religiosos 
en el Perú , son dignas de mencionarse las de los pueblos inmediatos al 
lago Titicaca , principalmente la población de Juli , donde tuvieron una 
de las primeras imprentas introducidas en Sur- America, en la que se pu- 
blicó el Vocabulario de la lengua Aymará ; y las misiones fundadas mucho 
mas tarde, en la provincia de Maynas, en las que se distinguieron los pa- 
dres Acuña y Fritz , por sus trabajos geográficos. 

1571. — Pueblos de la provincia de Cotabambas. — El virey D. Francis- 
co de Toledo , encomendó en 1571 á los padres Agustinos la doctrina y 
reducción de los pueblos de la antigua provincia de Cotabambas. 

El padre Calancha , cronista de la orden de San Agustín , es quien nos 
trasmite el nombre de dichas poblaciones , lo que nos hace conocer su 
antigua existencia. ' 

Hé aquí su enumeración , con el nombre que llevaban entonces y 
el actual : 

Nombre antiguo. Nombre actual. 

1 San Agustín de Cotabambas Cotabambas. 

2 Cullurqui Cuyllurqui. 

3 San Juan de Totora San Juan. 

4 Colpa Collpa. 

5 Pituanca Pituhuanca. 

6 Totora Totora. 

7 Oropesa Oropesa. 

8 Mamara Mamara. 

9 Turpay Turpay. 

10 Ariguanca Ayrihuanca. . 

11 Corasco Curasco. 

12 Corpaguasi Corpahuasi. 

13 Chirirqui — 

14 Cuquibamba Chuquibambilla. 

Todos estos pueblos pertenecen actualmente á la provincia de Cota- 
bambas del departamento del Cuzco , exceptuando Totora y Oropesa, 
que antes formaban parte de la provincia de Aymaraes y al presente se 
hallan comprendidas en la de Antabamba del nuevo departamento del 
Apurimac. 

El padre Calancha dice , que la provincia de Cotabambas es una Sierra 

2 Calancha. — Chronica moralizada del Orden de San Agustín, Libro ÜI, Cap. XXTV. 



1, >4 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

templada, con lugares calientes en la parte baja de las quebradas; su ter- 
ritorio es muy desigual, y cria lo necesario para la vida. Tiene pescado 
en sus rios , ganados en sus campos, fruta y flores en sus huertas , aves, 
gallinas y perdices en sus corrales y campiñas. Por los Indios , nota, que 
iban disminuyendo y atribuye la causa al trabajo forzoso de las minas. 

1572. — Fundación de la ciudad de Huancavelica. — Descubrimiento de 
la mina de azogue. — Descubierto el mineral de azogue en 1563, y regis- 
trada la mina el 1? de Enero de 1564 ■ , se hizo necesaria la fundación 
de un pueblo. No fué sino en 1572, después de haber aplicado el azogue 
al beneficio de los minerales de plata , cuando el virey D. Francisco To- 
ledo , hijo de los condes de Oropesa , fundó la población nombrada en 
otro tiempo Viüariea de Oropcsa , y que se llamó después Huancavelica* 
que es una corrupción del nombre indígena Huanca-Villca. 

Los antiguos historiadores no están de acuerdo sobre la fecha del des- 
cubrimiento del mineral de azogue , pues Herrera 2 dice que se descubrió 
en 1566 , y Garcilaso 3 en 1567. Pero habiéndose registrado la mina el 
I o de Enero de 1564 , como se ha dicho antes , es imposible que se haya 
descubierto el mineral en los años indicados por los citados escritores. 

Hé aquí lo que dice el historiador Herrera , sobre el descubrimiento del 
Cinabrio ó mineral de azogue 4 : 

« El año de mil quinientos sesenta y seis , un portugués llamado En- 
« rique Garces , halló en manos de un Indio la piedra colorada , con que 
« los Indios se tefíian los rostros , que llaman Llimpi 5 , i pareciendole 
« que era el Cinabrio , que en Castilla llaman Bermellón , considerando 
« que se saca del mismo metal el Azogue , hizo la experiencia , i halló ser 
« así , i de esta manera se descubrieron las Minas de Azogue de Guan- 
« cavelica. » 

Garcilaso , dice que , después de descubierto el Azogue , no se usó este 
metal en el beneficio de los minerales de plata hasta 1571 , época en que 

i Cosme Bueno. — Ephemeride del año de 1776. 

Odriozola. — Documentos literarios del Perú, Tomo III, pág. 74. 

2 Herrera. — Decada Vin, Libro II, Cap. XV. 

3 Garcilaso. — Comentarios reales, Libro VIII, Cap. XXV. 

4 Herrera. — Decada VHI, Libro II, Cap. XV. 

5 Herrera dice, que el Cinabrio se llama entre los naturales , Llimpi ; pero Garcilaso ( Comentarios 
reales, Parte 1», Libro VHI, Cap. XXV ) , dice : que el nombre de Llimpi se aplicaba al color purpureo 
menos fino de otros minerales ; y que el color carmesí finísimo que en los minerales de azogue se cria 
en polvo , se llama Ichma. 



CAPITULO Xin. 165 

vino al Perú un español llamado Pedro Fernandez Velasco , quien ha- 
biendo visto en Méjico como empleaban el azogue en el beneficio de la 
plata , enseñó el modo de usarlo en el Perú. 

Véase cómo, una rara casualidad, dio lugar á imo de los mas importan- 
tes descubrimientos, que proporcionó ingentes sumas á la corona de Espa- 
ña, y facilitó muchisimo el beneficio de los minerales de plata en el Perú. 

1578. — Pueblos de la antigua provincia de Aymaraes. — Los padres 
Agustinos desde el año de 1551 , época de su llegada al Perú, trabajaron 
con tanto tesón , que en muy pocos años se habian diseminado por todo 
el territorio, ejerciendo su sagrado ministerio. El virey D. Francisco To- 
ledo, que en 1571 , habia encomendado á los citados religiosos los pue- 
blos de la provincia de Cotabambas, en 1578, quiso entregarles también 
los de la provincia de Aymaraes. 

El padre Calancha es quien nos proporciona las primeras noticias so- 
bre la existencia de varios pueblos ; de manera que si faltan datos sobre 
la época de su fundación, sabemos al menos que esta fué anterior á 1578. 

Las poblaciones citadas por el padre Calancha , son Guaquirca , Sa- 
bayno , Antabamba y Calcauso , las cuales subsisten en la actualidad, 
conservando los mismos nombres ; con la pequeña diferencia , que Gua- 
quirca , se escribe Huaquirca. Estos pueblos no pertenecen al presente á 
la provincia de Aymaraes , si no á la de Antabamba , provincia de recien- 
te creación , que junto con las de Aymaraes , Abancay y Andahuaylas, 
forman hoy un nuevo departamento , que lleva el nombre de Apurimac, 
que es la del célebre rio que las baña en parte. 

1578-1579. — Llegada del primer pirata á la Costa del Perú. — A fines 
del año 1578 , apareció en la Costa de Tarapacá , en el Perú , el célebre 
y temido pirata Francisco Drake , el que alimentando un odio implacable 
á España , venia recorriendo sus dominios en Sur-América , cometiendo 
por todas partes continuos actos de violencia y de rapiña. 

Aunque Drake no ha contribuido al adelanto de la geografía del Perú, 
dio su contingente á la ciencia geográfica con el descubrimiento de la 
California , que bautizó con el nombre de Nueva Albion , y sobre cuyo país 
proporcionó importantes datos , pues en su relación indica ya en algunas 
partes la existencia del oro , que ha sido explotado en tan grande escala 
en estos últimos tiempos. 

i Calancha. — Cbronica moralizada del Orden de San Agustín. — Libro III, Cap. XXXVII, 



lt-.fi 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



Al citar aquí su nombre, lo hacemos por los tristes recuerdos que han 
dejado sus piraterías en los distintos puntos de la Costa del Perú , donde 
apreso buques españoles , algunos de los cuales llevaban ingentes sumas 
en metales preciosos. 

1586-1588. — Viaje de Tomás Candish. ' — Otro pirata ingles, Tomas 
Candish , recorría en estos años la Costa , y su nombre merece ser citado 
en la historia de la geografía del Perú , habiéndose ocupado dicho pirata 
de observaciones astronómicas , á fin de determinar la latitud de diferen- 
tes pimtos de la Costa. 

Aunque las observaciones de Candish , comparadas con las mas re- 
cientes , resultan muy inexactas , como se pueden juzgar por el siguiente 
cuadro , son sin embargo , de algún interés por la época en que fueron 
hechas. 



LATITUD DE LOS SIGUIENTES LUGARES DE LA COSTA DEL PERÚ. 



Payta 

Cherrepe 

Santa 

Lima 

Pisco 

Arica 

Morro Moreno 



Según Candish 
1586— 1588 


Según las observaciones modernas 


5 o 04' 


5° 05' 30".Duperrey. 


6 o 30' 


7 o 11' 00" Cartas marinas. 


9 o 20' 


8 o 59' 03" Humboldt. 


11° 50' 


12° 02' 34" id. 


13° 30' 


13° 43' 00" Fitz Eoy. 


18° 30' 


18° 28' 05" id. 


23° 20' 


23 a 28' 00" Cartas marinas. 



1595. — Segundo viaje de Mendaña. — Gobernaba el Perú el virey D. 
García Hurtado de Mendoza , marques de Cañete , cuando el rey de Es- 
paña Felipe II , le ordenó que aprestase una flota de cuatro navios al 
mando de Alvaro Mendaña 2 para continuar sus descubrimientos en el 
Océano Pacífico. Embarcados cuatrocientos hombres y varias mujeres» 
entre ellas la señora de Mendaña , D ? Isabel de Barretos , que quiso ha- 
cer parte de esta arriesgada y penosa expedición : salió la flota del puer- 
to del Callao el 11 de Abril de 1795 , teniendo por piloto mayor á D. 
Pedro Fernandez de Quiros. Después de haber tocado en la caleta de 
Cherrepe , se dirigieron los navios á Payta para completar las tripulacio- 

» The principie navigation , voiages traffiques and discovereies of English nation , etc. by Richard 
Haklvys. — London, 1598--1600. 
2 Hechos de D. García Hurtado de Mendoza, marques de Cañete , Libro 6, pág. 238. 



CAPITULO XIH. 167 

nes y municiones necesarias para una larga campaña. El 16 de Junio, 
salió la expedición del puerto de Payta navegando hacia el Oeste , en di- 
rección á las islas de Salomón , que habia hallado en su primer viaje. 

Aunque este segundo viaje de Mendaña, no tenia por objeto el adelanto 
de la geografía del Perú , es digno de figurar en la parte histórica de la 
geografía de este país , tanto porque se armó la flota en el puerto del 
Callao , cuanto porque en esta desgraciada expedición , que costó la vida 
al mismo Mendaña , se descubrió el grupo de las hermosas islas , que se 
bautizaron con el nombre de Marquesas de Mendoza , en honor del virey 
que mandaba el Perú en aquella fecha. Estas islas se conocen actual- 
mente por el simple nombre de Marquesas ó de Nuka-Hiva . y pertenecen 
hoy á la Francia , habiendo sido ocupadas en 1842 en nombre de esta 
nación , por el almirante Dupetít-Thouars. 



CAPÍTULO XIV. 

Datos geográficos sobre el Perú , extractados de los largos Viajes de Simón Pérez de Torres. 

1586.-1600. 

Aunque este intrépido é infatigable viajero no hizo descubrimiento al- 
guno, sin embargo, la relación de su viaje es de sumo interés, pues dá 
muy preciosos datos sobre los lugares y cosas mas notables del Perú, 
que se conocian á fines del siglo XVI. Ademas Pérez de Torres, tuvo la 
rara ocasión de viajar por el Sur del Perú en la época que un volcan si- 
tuado entre Arequipa y Moquegua hizo una grande erupción. Como en 
sus dilatados viajes llegó al Perú, en distintas ocasiones, en la presente 
relación no nos ocuparemos sino de la parte relativa del país , 'objeto de 
nuestros estudios. 

Pérez de Torres salió de Sevilla en 1586 , y entró al Perú viniendo de 
Loja, que pertenece á la actual república del Ecuador. 

Dejemos la palabra al mismo viajero ' : 

1 Historiadores primitivos de Indias por Andrés Gonzales Barcia , Tomo III. — Discurso de mi 
viaje etc. por Simón Pérez de Torres. 

He preferido siempre citar textualmente las antignas relaciones , para dar á conocer los nombres de 
los lugares , tales como se escribían en aquella época , reservándome hacer algunas aclaraciones 6 co- 
mentarios , para que se sepan los usados actualmente. 



M8 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i l>c Loja me fui á Aiabaea , Ciudad de Indios, i dejo otros muchos 
« Pueblos , que no cuento , los que nombro son adonde hacia alto para 
« descansar : ai de Loja á Ayabaca , treinta y seis Leguas , dejó el cami- 
i qo de la mano izquierda , i me bajé álos Llanos de Trujillo : de Frías , 
« (actual distrito de la provincia de Ayavaca del departamento de Piura), 
« se empieza á bajar hasta Moscala ' , que es el principio de los Llanos; ai 
« ocho Leguas : es Ciudad de Indios ; es toda esta Tierra de aqui adelan- 
« te caliente: de Moscala me fui á Olmos, que son veinte i quatro Leguas, 
« Tierra desierta , i sin agua , que tienen necesidad de llevarla en unos 
« calabazo^; esta Ciudad es de Indios, el agua es de Pozos, i buena: De 
i aquí me fui á y aña , Ciudad de Españoles , de mucho trato de Cordova- 
« nes , Sebo , Miel , Azúcar , Trigo , i fértil de todas cosas , ai quarenta 
« Leguas de Olmos ; ai en medio muchas Ciudades de Indios muy gran- 
« des i Ricas ; estos Indios andan diferentes , que los de las Sierras , en 
« particular las Mugeres , traen unas camisas sin mangas i mui anchas, 
« largas que parecen Capuz , i ansi le llaman. » 

« De aqui me fui á Trujillo , Ciudad grande , i mui alegre , están los 
« Vecinos ricos del comercio ; que tienen en Panamá. Es Tierra muy fer- 
« til , i abundante de todas quantas cosas Dios crió. » 

Aqui el autor entra en algunas consideraciones bastante exactas sobre 
la climatología de la Costa del Perú. 

Asi, dice que desde Olmos hasta el Desierto de Atacama (que escribe 
Tacama) en una extensión de seicientas cinquenta leguas 2 de Norte á 
Sur nunca llueve; pero que á unas doce leguas del mar se rasgan los Cic- 
los con agua. Que en toda esta extensión , dice , no reyna mas viento que 
el del Sur , pero que pasando adelante hacia Chile ó hacia Panamá , cor- 
ren todos vientos y llueve muy fuerte. Dice también que apartándose del 
mar una» doce leguas se mudan temples , cielo , aguas y tierra. 

I Labia en seguida de la fertilidad del terreno, debida á los ríos que ba- 
jan de la Sierra, y dice que en cualquiera época del año , «ai trigo verde 
« y frutas y que en general la Costa del Perú es tierra de buen pescado, 
i y buena carne , sana , i de buen temple.» ■ 

Sigue hablando el mismo autor : 

« Ai de Qaña á esta ciudad , (Trujillo) , quarenta leguas. De aqui me 
« fui á Santa , Villa de Españoles , ai quarenta Leguas , está á un lado 

' Actualmente no se conoce este lugar de Moscala. 

a Esta distancia es muy exagerada, puede estimarse en la mitad. 



CAPITULO XIV. 169 

» de esta villa la Ciudad de Guanaco de los Caballeros , es mas apegada la 
« tal de la Sierra , es de Españoles ; ai veinte i dos Leguas , no he es- 
« tado allá. » l 

« De Santa me fui á Guaura (Hnaura) , de Españoles: de Gaaura me 
« fui á Guarme ( Huarmey ) , que son veinte i quatro Leguas de Santa : 
« De Guarme me fui á Chancay que ai Doce Leguas , es de Españoles : 
« De Chancay me fui á la Ciudad de .los Reies , i por otro Nombre , Lima, 
« que es donde está la Corte de los Visorreies del Perú ; ai de Chancay á 
« Lima nueve Leguas. » 2 

« Esta Ciudad de Lima , sigue , es la mejor del Perú , aunque es la 
« Cabeza ; las particularidades de esta Tierra no sabré decir , mas de que 
« está en los Llanos, i es lo mejor; es ciudad de mucha riqueza i policia, 
« está dos Leguas de la Mar , tiene un Puerto , que se dice el Callao, 
« pasa un Eio , por junto á Palacio , de donde sacan Acequia de Agua 
« para todas las Casas. » 

De Lima pasó este viajero á Chile, y al cabo de siete meses estuvo de 
regreso á la capital del Perú , para continuar sus largas correrias en 
este país. 

Es el mismo autor que habla : 

« De Lima me fui á lea , Ciudad de Españoles y Eica , por la mucha 
« cantidad de Viñas que ai ; tiene un Puerto , que se dice Pisco , á doce 
« Leguas , ai de Lima quarenta Leguas , están otras dos Villas de Espa- 
« ñoles en medio; la primera se dice Cañete , que la fundó el Marques, que 
« murió en Lima ; la segunda Chincha , que es el Puerto donde bajan los 
« Azogues de Guancabelica ( Huancavelica ) , y luego Pisco , i lea. » 

« De lea me fui á Choclococha , Ciudad recien fundada del Marques de 
« Cañete , Virey del Perú , i la puso por nombre Castro Vireina 3 , por su 
« muger ; es Tierra de Minas de Plata , no se coje fruto ninguno en ella, 
« la comida se trae de acarreo : Ai de lea quarenta Leguas. » 

» De aqui me fui á Guancavelica (Huancavelica), donde se saca el Azo- 
« gue , es de la propia suerte de Choclococha ( Castrovireyna ) , que por 

i Aqui parece que el autor ha sufrido un equívoco , pues Húáuuco dista mucho mas ; es posible que 
haya sido mal informado , ó ^ue haya querido decir Huaylas , cuya población se halla casi á la distan- 
cia indicada. 

2 En este pequeño párrafo hay varios errores , pues á parte de las distancias que son demasiado pe- 
queñas , aparece la población de Huaura antes de la de Huarmey , lo que no es asi. 

3 Actualmente existe la población de Castro-vireyna , pero no es lo mismo que Choclococha , cuyo 
nombre se da á una laguna y á un pequeño pueblo situado en su orilla. 

Uté fEttV— Tomo II. 22 






170 HISTORIA. DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i macha frialdad de este País, no se coje fruto ninguno. No quiero po- 
i n. ir las particularidades como se saca la Plata , niel Azogue, solo pon- 
• dré mía cosa , que ai en esta Tierra , que es para dar gracias á Dios : 
Está cosa de docientos pasos de la Ciudad, un ojo de agua caliente, que 
i liara un lago de cosa de quarenta palmos en quadro, esta agua está tan 
i caliente , que qualquiera carne que le hedían dentro , la consume , en 
« saliendo esta agua de su madre , se quaja en piedra muy amorosa , i 
« fácil de labrar , muy galana , i un poco amarilla , está todo este Pueblo 
<■ fundado de ella , i las Iglesias , i también la punta del Rio , que pasa 
« junto á esta Ciudad ; ai de Choclococha , á estas Minas , doce Leguas. » 
Existe en efecto , á inmediaciones de la ciudad de Huancavelica , un 
baño termal , cuya agua deposita carbonato de cal con un poco de mag- 
nesia y óxido de fierro , á medida que se desprende al aire libre el gas 
ácido carbónico , del que está saturada dicha agua , y á favor del cual 
se hallan disueltas las citadas materias en el estado de bicarbonatos. 

« De aqui , continúa el autor, me fui á Guañanga ( hoy Ayacucho ) ; está 
« veinte , y quatro Leguas , es Ciudad de Españoles , i los vecinos de mu- 
« chas Eentas ; es Tierra de buen temple , cógese mucho Trigo , ai abun- 
« dancia de carne , i en todo mucha fertilidad. » 

« De aqui , continúa , el autor , me fui á Cuzco , Ciudad muy principal, 
« y la Cabeza del Perú , donde tenian los Emperadores Incas su Corte , 
« asi ai muchos Edificios por toda aquella Tierra , de mucha curiosidad, 
« entre las quales está una Fortaleza , que oi en dia las tienen sus des- 
« cendientes para memoria ; no tiene mezcla , sino una Piedra con otra 
« tan bien labrada , y encajada , que el dia de oi nuestros Maestros se 
« espantan , que no saben como se hizo , está en frente, cosa de trecien- 
« tos pasos , por una Calle abajo la Casa del Sol , que es la Iglesia de los 
« Padres Dominicos ; Ai de Guañanga al Cuzco, ochenta Leguas, toda 
« Tierra poblada de Ciudades de Indios, muy poderosas. El Cuzco es del 
« temple de Guamanga , y Quito , en que se da de todas simientes : Vein- 
« te i ocho Leguas de esta Ciudad está la Gobernación'" de Vilcabamba, 
« de Españoles. » 

« De aqui me fui á Pacuarbamba ( Paucartambo) , Puerto de los Andes 
« del CuzH , donde se coge la Coca , que es la Yerva , que comen los In- 
« dios ; esta Yerva es de mucho trato , por ser comida común de los In- 
« dios , que se bajan adonde se coge esta Yerva , que me pesó harto el 









CAPITULO XIV. 171 

« hacello , que bajé una cuesta abajo tres clias, i por espesuras de Arbo- 
« les , que apenas veia el Cielo : Esta Coca se beneficia como las Viñas; 
« son unos Arboles poco maiores que Arralan ; hedían una simiente muy 
« colorada , como granos de pimienta. Ai del Cuzco á los Andes treinta 
« Leguas ; es Tierra muy caliente : no estuve en ella un Dia , que luego 
« me torné al Cuzco. 

Por este último párrafo , cuando al hablar de los Andes , dice : que es 
tierra muy cálida , se ve claramente el significado que daban en los tiem- 
pos antiguos á la palabra Andes , la que no se empleaba para indicar la 
elevada Cordillera , sino la región cubierta de bosques , situada al Oriente 
del Perú que hoy se llama Montaña. En efecto , la palabra Andes se de- 
riva sin duda de Antis y Antismjo , significando esta última , la parte del 
Perú situada hacia el Oriente. 

« Del Cuzco , sigue el viajero , por el camino por donde havia venido , 
« torné á Guamanga : De allí me fui al Valle de Xauja (Jauja) , que es- 
« tá quarenta Leguas , i por Pariacuca me bajé á Lima , que ai de Gua- 
« manga ochenta Leguas. De Lima , me torné á Trujillo : De Trujillo, 
« me fui á Caxamarca la Grande (Cajamarca) , que ai quarenta Leguas; 
« es Ciudad de Indios , de las maiores del Perú , i donde estaba el Em- 
« perador quando llegaron los Españoles ; está en el Tambo oi en dia 
« lo que le señaló , que las daria de Plata , i Oro , porque se bolviesen á 
« sus Tierras , que son sesenta pasos de largo , i veinte i quatro de an- 
« cho , i veinte i cinco de alto. De esta Ciudad me fui á Jaén de Braca- 
« moros. Ai de Caxamarca á Jaén , treinta Leguas ; es Ciudad de Españo- 
« les ; viven los vecinos de las Kentas de los Indios ; está veinte Leguas 
« de Jaén , Chachapollas ( Chachapoyas ) ; es toda esta Tierra de un tem- 
« pie , i fuerte. » 

» De aqui me fui por la Sierra á Quito. Ai de Quito á Jaén ciento i 
« treinta Leguas : De Quito me torné á Guayaquil , por el Camino , que 
« atrás tengo dicho , que son ochenta Leguas. » 

« De Guayaquil me fui á la Puna , que son ocho Leguas ; de la Puna á 
« Tumbez , que ai treinta Leguas , son Ciudades de Indios : Las Barcas 
« de esta Costa son unas Balsas de unos Palos livianos, que los atan unos 
« con otros como Carricos , y sobre estas Balsas caminan , i pescan , i á 
« la Noche las desacen , i las llevan á su Casa : De Tumbez me fui á Paita, 
« por Tierra , que son treinta Leguas de Arenales , sin Agua : Este es 



179 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« el Puerto de las Naves, que vienen de Panamá ; los Indios de esta Tier- 
« ra tienen Barcas , aunque mal puestas. » 

De Tinta , este infatigable viajero , salió del Perú , dirijiéndose á Pana- 
má , Veragua , etc., regresando en seguida nuevamente al mismo puerto 
de Payta , para continuar otra vez su viaje á Lima , Guamanga y Cuzco. 
Volvió después á Guamanga , bajó á lea , siguió hacia Lima , de donde 
regresó á lea , para continuar por la Costa, hacia el Sur. » 

« De lea, continúa el mismo su relación, me fui á Lanasca (hoy Nazca), 
« que ai veinte i quatro Leguas, Villa de Españoles, fuerte , i de Viñas: 
« De aqui me fui á C amana , Ciudad de Españoles , ai quarenta Leguas: 
« De Camaná me fui á Arequipa , Ciudad principal, i donde se coge la 
« fuerza de los Vinos ; ai de Camaná sesenta Leguas. Todas estas Ciu- 
« dados están en la Costa de la Mar del Sur. De Arequipa me fui á Mo- 
« quegua , Ciudad de Españoles , ai treinta Leguas : Sucedió un caso de 
« admiración , en medio de Arequipa i Moquegua , un Sábado primero 
« de Quaresma , á siete de Febrero da 1599. A cosa de las cinco de la 
« tarde empezó á oirse tanta cantidad de tiros muy á menudo , que pa- 
cí recian Piezas de Artillería , esto duró hasta el Lunes al medio dia, 
« sin poder saber que seria , quando empezó una obscuridad , i unos true- 
« nos tan secos , que no se como significallo ; parecia que el Mundo se 
« venia abajo, tanto , que entendimos todos que era el Juicio; veiamos 
« que no llovia , i en un instante se bolvia noche , que no veiamos unos 
« á otros , sino era con luz ( para decir esto era menester otra lengua que 
« la mial , andábamos como sin juicio por las Calles , las Iglesias abier- 
« tas ; las Mugeres daban gritos , que los ponian en el Cielo ; las Calles 
« llenas de Niños , i Mugeres ; el Santísimo Sacramento descubierto ; 
l « i nosotros atónitos de ver llover Ceniga , en tanta cantidad , que pare- 
« cia Agua ; tomarla en la mano , i cerrarla , se salia por entro los dedos, 
" corría como arroios de Agua : estuvimos con esta confusión hasta el 
« Martes, que vino el Clérigo del Valle donde havia sucedido: Entró 
« en la Ciudad con dos Sobrinas , i ochenta Indias del Pueblo ; venian 
« asidas unas á otras ; como en Procesión , esto nos dio mas miedo , has- 
« ta que supimos , que era un Volcan , que se abrió media Legua de su 
« Pueblo , i havia asolado todo aquello á la redonda , i el se escapó asi 
« como vio salir aquellas bolas de fuego de la Tierra , que eran las que 
« parecían Piezas de Artillería : Decía, que hechaba de sí la Tierra aque- 
« lias Bombas de fuego , que cada vez que se abria la Tierra hechaba. 



CAPITULO XTV. 173 

« aquello, i hacia aquel estruendo. El remedio que tomaron los Indios fue 
« decir , que en tiempo antiguo solian ofrecer en una boca , que estaba en 
« la Cuesta , en lo alto de ella , i le hechaban dentro cada Año diez , ó 
« doce Doncellas vivas ; que después que vinieron los Españoles , no lo 
« liabian hecho , i por eso se havia enojado el Zopay , que asi llaman á 
« el Diablo ; lo que tomaron por remedio , fue hechar ochenta personas 
« vivas dentro , para desenojar á su ídolo , los que las hecharon , i no 
« quisieron seguir á el Clérigo , todos perecieron. El Corregidor de esta 
« Ciudad higo una diligencia , que fue parte para que no se cayese el 
« Pueblo ; Las Casas son terrados , recogieron tanta ceniga , que si con di- 
« ligencia no la hecháran abajo , como iba lloviendo , se hundieran las 
« Casas : Esta venida del Clérigo nos consoló mucho , porque nosotros 
« entendimos que se acababa el Mundo ; andábamos siempre por las Igle- 
« sias en Procesión, dende el Lunes , hasta el Miércoles , no supimos si 
« havia dia : El Miércoles á las quatro por la tarde , abrió un poco el Dia, 
« no para ver el Sol ; ni por eso dejaba de llover Ceniga , y luego se bol- 
« vio al cerrar la Noche, hasta el Viernes á las nueve, que vimos á el Sol, 
« tan obscuro , que daba espanto el mirarle , i siempre llovia Ceniga ; 
« i la llovió quince dias arreo , de la que hechaba el Volcan , que la 
« que estaba fuera ; mas de dos años duró , que los vientos la traian , 
« que parecia la llovia siempre ; dimos muchas gracias á Dios , que 
« nos castiga de esta manera ; hecho á perder en el Valle de Vitoi 
« (Vitor) , i el de Ziguas (Siguas) , i en esta Ciudad grande cantidad 
« de Viñas , derribó muchas Bodegas de Vino , i las enterró ^ hallóse 
« un Rio muy grande , i caudaloso , que en tres Dias no pudo correr , 
« por causa , que la Piedra , i Ceniga , que caia del Volcan le hizo parar, 
« impidiéndole el paso , hasta que rebentó por encima de dos Cerros. » 
« También la Represa de este Rio , arrancó muchos Olivares ; dicese el 
« Rio Iraquartambo ( rio Tambo ) , de Piedra , i Ceniga , cubrió la tierra 
« veinte i cinco palmos de alto. Esto fue doce Leguas á la redonda , que 
« alcanzó la Piedra en Arequipa. Yo vi nueve palmos de alto de Ceniga 
« sola por los Caminos ; la Ceniga alcanzó mas de trecientas Leguas á la 
« redonda ; murióse mucho ganado , como es Tierra que llueve poco ; el 
« curso, i la diligencia con mucho trabajo la volvió en sí, hasta dos Años; 
« De este Valle , que no puedo acordarme el Nombre , á Arequipa , ai 
« diez i ocho Leguas , i a Moquegua doce. 
La interesante relación que acabamos de transcribir se refiere á la 



174 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

erupción del volcan de Omate , llamado de Quinistaquilla, que es el nombre 
del pueblo mas inmediato. También se conoce con los nombres de Huay- 
na Patina y de Aforro l' atina. 

Debe observarse, no obstante, que algunos fijan la época de la erup- 
ción de este volcan en el año 1600; y en una publicación hecha en Are- 
quipa por el Dean Dr. D. Gualberto Valdivia, con el nombre de Frag- 
mento* para Ja historia de Arequipa, se dá una descripción de esta catástro- 
fe , muy parecida á la de Pérez de Torres que hemos transcrito ; y se vé 
claramente que se habla del mismo suceso, pues se dice que el rio Tam- 
bo fué represado por los escombros durante veintiocho horas y que al 
desbaratarse arrasó todo el valle. 

Como en la descripción dada por el señor Valdivia, aparecen los distin- 
tos fenómenos que se experimentaron en Arequipa durante esta célebre 
erupción, creo de algún interés reproducirlas aqui. En cuanto á la fecha 
no sé cual merezca mas fé , ignorando la fuente que ha servido para la 
descripción dada por este último escritor : 

Hé aquí sus mismas palabras : 

« El 15 de Febrero de 1600, sintieron los Arequipeños moverse la tier- 
« ra con lentitud y continuación. El 18 , primer viernes de cuaresma en- 
« trando la noche menudearon los movimientos; hacia las 10 hubo un 
« fuerte sacudimiento y en toda la noche continuaron los movimientos 
« muy sensibles. En la mañana del 19 hubo un movimiento estrepitoso 
« causado por la erupción del Volcan de Omate , llamado de Quinistaqui- 
« lia. En 24 horas se contaron como docientos temblores. Se obscureció 
« el cielo y solo se percibian algunos truenos y relámpagos , siguiéndose 
« á ellos una lluvia de arenilla blanca que cubrió todo el campo. Los es- 
« truendos eran á manera de artillería y por la obscuridad del polvo y 
« arena todo era horror y confusión » 

« De este modo se pasó hasta el Domingo I o de cuaresma , en cuya 
« mañana se dedicaron con alguna luz á quitar la ceniza de los techos, 
« que era tan pesada que los echaba abajo. Al medio dia volvió la obscurl- 
» dad á las dos de la tarde parecia ser la noche y se repetian los temblores. 

« El 24 de Febrero fué tan funesto que parecía ser el dia del juicio 

« El 28 de Febrero fué el mayor temblor de todos que derribó las últi- 
« mas casas. A las tres de la tarde de ese dia yolvió la lluvia de arena y 
« la tormenta de truenos y la obscuridad » 






CAPITULO XIV. 175 

« No se sabia que el Volcan había ocasionado tales estragos. Pasados 
« muchos dias se supo que el Volcan Huainaputina, cerro de Quinista- 
« quilla del curato de Órnate 22 leguas lejos de Arequipa al Sud-este, ha- 
« bia reventado. El pueblo de Quinistaca legua y media lejos de dicho 
« Volcan quedó enterrado con cien habitantes. La quebrada contigua al 
« Volcan como un cuarto de legua de ancho y muy profunda , quedó 
« terraplenada. Los pueblos de Chiqueomate , Lloque, Jhacsata, Colana y 
« Checa perecieron completamente. » 

« El Teniente de Cura de Puquina escapó con algunos pocos; des- 
« pues de un mes fué á Omáte y halló cocido con el fuego á sus habitan- 
« tes. Subió á Ubinas y halló que en Chichillaque , Sasallaque y Cacaba- 
« sa habian escapado algunos á beneficio de los terrales; le dijeron que 
« habian visto piedras incendiadas de enorme tamaño lanzadas por el 
« Volcan. Las cenizas se estendieron por el aire 200 leguas de distancia 
« y el Volcan quedó deshecho desde sus planes » 

« En los manuscritos de aquel tiempo se halla que el rio Tambo fué 
« estancado con los escombros y labas y represado por veintiocho horas 
« en tiempo de aguas , y que al desbaratarse arrazó todo el valle de 
« Tambo á ecepcion de sus gentes que con tiempo se salvaron á las lo- 
« mas laterales. En los cerros actuales se conoce aun la inmensa altura 
« hasta donde subió el agua cuando rompió los diques. » 

« Los Valles de Vitor , Siguas , Mages y Moquegua perdieron muchas 
« fincas por la ceniza , que en algunas partes corria como torrente. Aun 
« los arboles grandes llegaron á troncharse ó quedar enterrados. En 
« Quilca murieron varios ahogados i otros sepultados en la Ceniza. La 
« polvareda duró nueve meses continuos : y m«chos individuos se fueron 
« para otras tierras. Los terrenos de Arequipa quedaron estériles y solo 
« el trigo producia algo. El Ayuntamiento hizo traer víveres de grandes 
'« distancias. » 

Esta grande erupción del Volcan Huayna ó Morro Putina , es la única 
de que se conserva tradición en el Perú , y las materias arrojadas de 
las entrañas de este cerro han sido en tan inmensa cantidad , que aun 
hoy dia se notan grandes depósitos de cenizas y piedra pómez en todos 
sus alrededores. Como se ha visto, por esta última relación , algunos 
pueblos han tenido la misma triste suerte de las célebres y antiguas ciu- 
dades de Italia , Herculano y Pompeya y seria muy interesante hacer al- 



176 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PF.K1 . 

ganas escavaoiones , que sin duda arrojarían alguna Lúa sobre las cos- 
tnmbres de ahora fcrea siglos. 

Volviendo á los viajes de Simón Pérez de Torres, continúa el mismo su 
relación de esto modo: «De Moquearía me fui a Arica; dejando tres Valles de 
« Españoles, que se dice el imo Sama, que se hace gran cantidad de Pi- 
i mientos (Ají) en él, i en los demás Valles: Estos Pimientos sirven pa- 
« ra curar los Carneros (Llamas), que cargan por toda esta tierra; son 
« estos Carneros de quatro palmos de alto, como Camellos, en todas sus 
« facciones , i calidad , solo no tienen Corcoba , con estos Pimientos los 
« purgan, i la sarna, que le sale entre las piernas, la curan con Manteca, 
« de azufre muy caliente: Ai de Moquegua á Arequipa l cinquenta Leguas; 
« es Ciudad de Españoles , Puerto donde se desembarca la Kopa para 
« Potosí ; es la Tierra mas enferma de los Llanos , de la postrera hacia 
« Chile : viven en estas Villas de las Kentas de los Pimientos , y de la del 
« Trigo , i otras Simientes ; la Embarcación de los Indios son unos Cue- 
« ros grandes , poniendo Palos , como Cañas encima ; ellos van lleno de 
« viento , en una tripa larga forrada , por donde las van hechando , cada 
« vez que les parece les falta algún viento , i la cierran , i con esto pes- 
ie can , i andan por la Mar. » 

De Arica pasó Pérez de Torres á la provincia de Carangas , que hace 
parte de la actual Kepública de Bolivia , y continuó en seguida á Porco , 
Potosí , Sicasica , Tucuman y Paraguay , de donde regresó á la ciudad 
de la Paz , que entonces se llamaba Chuquiabo. 

De la Paz pasó á los Yungas , donde se cultiva la estimada yerba que 
llaman Coca , y de regreso á la Paz entró nuevamente en el territorio 
que pertenece hoy al Perú , pasando de esta última ciudad á la población 
de Zepita , que el autor llama Ceputa. 

Hé aquí sus propias expresiones : 

« De aqui me fui á Ceputa ( Zepita ) , Ciudad principal de Indios , em- 
« pieza la Governacion de Chicuito (Chucuito) : Ai doce Leguas de Ce- 
« puta. De Ceputa me fui á Nuestra Señora de Copacavana , Ciudad de 
« Indios: Esta aqui una Imagen , que hace muchos milagros ; ai de Ce- 
« puta catorce Leguas. De Copacavana me fui á Pomata , .Ciudad de In- 
« dios : Ai de aqui á Copacavana diez i ocho Leguas. De Pomata nos fui- 
« mos , el Vicario y Yo , á visitar su Provincia , que es la Ciudad de Chi- 

i Parece quo por equívoco 6 error de imprenta se ha escrito Arequipa en vez de Arica ; pues por lo 
que sigue na conoce que Be Labia de esta y no de aquella ciudad. 



CAPITULO XT7. 177 

« cuito , de Indios , la Cabega de la Governacion ; Ai otras dos Ciudades 
« grandes enmedio, que se dizen Pacuarcolla (Paucarcolla), i la otra Acola 
« (Acora) : Ai de Pomata á Chicuito diez i ocho Leguas. De aqui me fui 
« á Cucaña : Ciudad de Indios , que es la Provincia de Parinacocha x : Ai 
« doce Leguas. De aquí me fui corriendo esta Provincia dos veces , tor- 
« né á Chicuito , por donde havia venido , que son sesenta Leguas. » 

Del lago Titicaca dice lo siguiente : « De esta Laguna no he hablado 
« por no haber havido ocasión. Tiene ochenta Leguas de redondo en 
« medio de unos Llanos ; no tiene fondo , si no es en la orilla : Dícese la 
« Laguna de Chicuito ( Chucuito ) ; están las dos Provincias , que he dicho 
« atrás , á la redonda de esta Laguna , es el agua salobre un poco 2 : Está 
« alrededor de esta Laguna , la Provincia de Chicuito ; ai un Pescado en 
« ella muy gordo, como Pages, llamanle Juches (Suche), no se pesca otro 
« pescado sino este 3 ; tiene esta Laguna un desaguadero de treinta pasos 
« en ancho , pasando por una Puente de Jotora (Totora) , que se cria en 
« la orilla de la Laguna. » 

Este infatigable viajero , después de haber recorrido la orilla del lago 
Titicaca , pasó otra vez á la ciudad de la Paz , y bajó mas tarde al puerto 
de Arica , donde se embarcó para ir á Lima. En seguida continuó por 
tierra por toda la Costa hasta Payta , y ahí se embarcó para Panamá, de 
donde pasó á Méjico , para dirigirse á las Filipinas, siguiendo su viaje 
alrededor del Globo. 

Hé aquí pues , en la relación del viaje de Simón Pérez de Torres , una 
ligera revista de los principales lugares del Perú , con los nombres que 
se usaban en aquella época , los que , como se ha visto , difieren muy 
poco de los actuales. Así , desde fines del siglo XVII se conocia de un 
extremo á otro la Costa del Perú , esto es , desde Tumbez hasta el rio 
Loa ; se habia recorrido toda la región de la Sierra , desde el límite con 
la actual República del Ecuador por el Norte, hasta el territorio de la hoy 
República de Bolivia hacia el Sur; y por último se habia penetrado y des- 
cubierto una parte de la fértil región de las bosques, situada al Oriente del 
Perú y que se conoce actualmente en el país con el nombre de Montaña. 

1 Actualmente la población de Cavana pertenece á la provincia de Lampa y no á la de Parinacochas 
que dista mucho. 

2 En muchas publicaciones se ha dicho que el agua del lago Titicaca ó de Chucuito es salobre , lo 
que no es verdadero, pues por el análisis que he practicado, contiene media gramo de materias tijas por 

'cada litro , pudiéndose de consiguiente considerar como agua potable de regular oalidad. 

3 El Suche no es el úuico pescado que se saca de la Laguna , siendo muy comunes otras tres clases, 
tales como el Humanto, el Ccarachi y la Boga; este último es el mas abundante. 

ELPEKÚ — Tomo II. 23 



L78 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Pero lo que Borprende es ver que no solo los españoles habían pene- 
trado en la virgen región de los bosques, sino que se hallaban ya es- 
tablecidas grandes y productivas haciendas de Coca hacia el Oriente de 
la célebre ciudad del Cuzco, en una región habitada hoy por los salva- 
jes , y sobre la cual la silvestre Naturaleza ha recuperado su antiguo 
dominio. 

Asi en los valles que se conocían en siglos pasados con el nombre de 
( 'uchoa , y hoy con el de Marcapata , existía desde el año 1595 la hacien- 
da de Vitotamba , situada en las inmediaciones del célebre cerro aurífero 
llamado Camanti , lugar hoy completamente remontado y visitado pol- 
los salvajes. 

Una prueba patente de la existencia de esta hacienda , la tenemos en 
los títulos de posesión , con su respectivo sello del año 1595 , que he vis- 
to yo mismo en poder de los señores Saldivar , actuales propietarios de 
la hacienda de Lauramarca. 

El rey de España Felipe II , por una cédula expedida el I o del mes 
de Noviembre del año 1591 , ordenó la restitución á la corona de todos 
los terrenos que poseia cualquiera persona del Reino , sin justo y legíti- 
mo título ; mandando que se confirmase la posesión á los que tenían tí- 
tulo y se entrase en arreglo con los que carecían de él. 

Dicha cédula fué proclamada por D. García Hurtado de Mendoza, 
marques de Cañete, virey del Perú; y el licenciado D. Alonso Maldonado 
de Torres , Oidor del Eeino en la Real Audiencia de la Ciudad de los 
Reyes , encargó para su cumplimiento al Juez D. Hernán García, dándo- 
le autorización para la venta de los terrenos y arreglo con los interesados. 

Cumpliendo la real cédula el 8 de Enero de 1595 se dio posesión de la 
Chacra de Coca formada en Vitobamba, la que producía en aquella fecha 
1000 cestos de Coca en cada mita ó cosecha , de manera que en las cua- 
tro cosechas anuales daba un total de 4000 cestos. Para confirmar la po- 
sesión se obligó á D. Luis Palomino, propietario de la Chacra , á pagar 
por una sola vez 450 cestos de Coca. Aunque los títulos de posesión da- 
tan de 1595, la venta del terreno fué hecha en 1591, apareciendo del 
mismo documento, que el 12 de Setiembre del año 1591 se otorgó en la 
Chacra de Gayopata , una escritura de venta de los terrenos de Vitopam- 
pa, los que fueron comprados por D. Luis Palomino vecino del Cuzco, 
siendo monte bravo, de D. Alonso Morca, cacique principal de los Chun- 
clios, en 200 pesos corrientes de á 8 reales. 



CAPÍTULO XV. 

Publicación de la obra del Cronista D. Antonio Herrera. — Expedición de Quiros. 

Fundación de la "Villa de Huaura — Fundación ;de los Obispados de Arequipa 

y Ayacucho — Publicación de la Obra de Garcilaso de la Vega.— Fundación del Obispado 

de Trujillo.— Descubrimiento de la Nación Mayna en el alto Marañon. 

Fundación de la Ciudad de Borja. — Ruina de la Ciudad de Trujillo por un terremoto. 

1601.-1619. 



1601. — Publicación de la obra del cronista D. Antonio Herrera. — En 

el año 1601 , empezó á ver la luz en Madrid, la mas importante obra, 
entre las que se habían publicado hasta entonces sobre la historia anti- 
gua y la geografía de América, cuyo título es : Descripción de las Indias Oc- 
cidentales é Historia general de los hechos de los Castellanos en las islas y tier- 
ra firme del Mar Océano , por Antonio de Herrera , Conmista Mayor de las 
Indias y Coronista de Castilla. * 

Al terminar el siglo XVI, Felipe II rey de España, deseando que los 
Ministros españoles tuvieran noticia de la Geografía de las Indias , como 
estaba mandado en las Ordenanzas del Consejo Real de las Indias de 
1571 2 , encargó á Herrera no solo la historia , sino también la descrip- 
ción de las Indias Occidentales. 

La obra de Herrera reúne en un solo cuerpo todo lo que se sabia en su 
época relativa á la conquista de los españoles , habiendo su autor tenido 

i Este célebre historiador nació en 1559 y murió en 1625. En 1601 empezó la publicación de su fa- 
mosa obra , la que se acabó de imprimir en 1615. 

La grande aceptación que hallaron la Descripción de las Indias y las célebres Decadas de Herrera, 
hizo necesarias nuevas ediciones ; una de las cuales se publicó en Amberes el año 1728 y otra en Madrid 
el siguiente año de 1729. Pero hay que notar , que la 2 a edición de Madrid , es la exacta reproducción de 
lo que publicó Herrera ; mientras que en la edición de Amberes , los catorce mapas originales , que sir- 
ven de base á la descripción de las Indias , son reemplazados por dos mapas generales que no guardan 
armonía con la obra. 

2 La Ordenanza tercera del Consejo Peal de Indias del año 1571 , dice lo siguiente : " Y porque nin- 
" gima cosa puede ser entendida , ni tratada como debe , cuio sugeto no fuese primero sabido de las 
" personas , que de ella huvieren de conocer, i determinar: ordenamos i mandamos, que los del nuestro 
" Consejo de las Indias , con particular estudio, i cuidado , procuren tener hecha siempre Descripción, 
" i averiguación cumplida , i cierta de todas las Costas , del estado de las Indias , asi de la Tierra como 
" de la Mar , Naturales , i Morales , Perpetuas , i Temporales , Eclesiásticas i Seglares , pasadas , i pre- 
" sentes , i que por tiempo serán , sobre que pueda caer Governacion , ó disposición de Lei , según la 
" orden i forma del Título de las Descripciones , haciéndolas executar continuamente con mucha dili- 
" gencia , i cuidado. " 



180 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

el ouidado de eligir entre el copioso materia] , de que disponía tanto por 
lo publicado hasta entonces, cuanto por los papeles de la Cámara real, 
de los nales archivos, libros de registros, relaciones y otros documentos 
del Supremo Consejo de las Indias, todo lo que merecia mas fé. 

La obra de Berrera es un verdadero monumento histórico , y se nece- 
sitaba de la grande habilidad y sano criterio del autor, para construir tan 
bello y solido edificio con un material muy heterogéneo; y poder hallar la 
verdad en medio de tantos documentos, no libres por cierto de las mez- 
quinas pasiones humanas; dificultad que se hace todavía mayor cuando 
se trata de discernir lo que hay de fabuloso, entre numerosos hechos 
verdaderos , pero tan sorprendentes que á primera vista parecen sobrena- 
turales. 

La Descripción de las Indias Occidentales, de Herrera, puede conside- 
rarse como un precioso compendio de geografía de América, y aunque 
los capítulos relativos al Perú , son estraidos , en parte de la obra de Pe- 
dro Cieza de León , contienen sin embargo datos muy interesantes. 

Para facilitar la comprensión de la obra , su autor hizo trazar 14 ma- 
pas , uno de los cuales representa el territorio de la Audiencia de Lima, 
que comprendía casi toda el de la actual República del Perú. Aunque es- 
te mapa es una muestra de la infancia del arte , da una ligera idea grá- 
fica del Perú y tiene el mérito de ser el primero que se publicó sobre la 
rica porción de la América meridional, cuyo estudio es el objeto del pre- 
sente trabajo. 

La obra de Herrera es pues una preciosa y abundante fuente para los 
que se ocupan de la historia y de la antigua geografía de América ; y el 
orden cronológico que ha seguido su autor permite tener presente la fe- 
cha de los descubrimientos y fundación de las ciudades que iban conti- 
nuamente haciendo los valientes y retemplados españoles de aquella épo- 
ca , en el rico y virgen suelo de América. 

En varias partes de este trabajo, Herrera ha sido nuestro guia mas se- 
guro y terminaremos lo que se refiere á tan ilustre escritor y á los cono- 
cimientos geográficos de aquella época, con algunos datos generales sobre 
el Perú estractados de su descripción de las Indias. 

Extensión y división del Perú. — El Perú , según Herrera, « comprendía 
« entonces todo el Imperio de los Incas y otras tierras mas. Fué dividido 
« en las dos Governaciones de Nueva Castilla y Nueva Toledo, las que per- 






CAPITULO XV. 181 

« sistieron hasta que se fundó la Audiencia de los Eeies ó de Lima y se 
« nombró el primer Virey de los reynos del Perú , en cuyo Gobierno se 
« incluia las Audiencias de Quito, de Lima y de los Charcas (hoy Bolivia), 
« la Governacion de Chile i tierras del Estrecho, las Islas de Salomón al 
« Poniente y las provincias del rio de la Plata. » 

Su estension según Herrera seria de mil leguas de Norte á Sur y otras 
tantas de Este á Oeste desde el mar del Sur ( hoy Océano Pacífico) has- 
ta el mar del Norte (Océano Atlántico). Pero el territorio que realmente 
se llamaba Perú , era mucho mas limitado , como aparece de las si- 
guientes palabras del autor : 

« I hace de advertir que no se han de entender todas las Indias de 
« Mediodia por Perú ; porque como se ha dicho , no es sino lo que co- 
cí mienza desde San Francisco de Quito , que está bajo de la línea Equi- 
« nocial , i corre de largo hasta Chile , saliendo de los Trópicos , que 
« serán 600 leguas y 50 de ancho, aunque acia los Chachapoyas hay mas. » 

En la época en que Herrera publicó su obra , el territorio de la actual 
Kepública del Perú , se hallaba repartido en los Distritos J de las Audien- 
cias de Lima ó los Eeyes , de Quito y de los Charcas ; pero la mayor 
parte estaba comprendida en la Jurisdicción de la Audiencia de Lima. 
En efecto , el Distrito de la Audiencia de Quito se extendía en la Costa 
hasta el Sur de Payta , y hacia el interior hasta Jaén , de modo que casi 
todo el actual departamento de Piura , y las provincias de Jaén depen- 
dían de la Audiencia de Quito. 

La jurisdicción de la Audiencia de Lima , empezaba , como se ha di- 
cho , al Sur de Payta , y se extendía por la Costa , hasta el rio que Her- 
rera llama Nombre de Dios ó Tambopalla, y que es el actual rio de Tambo. 
Hacia el interior se extendía hasta el principio de la laguna del Collao 
ó de Titicaca. De modo que co: aprendía parte de los actuales departa- 
mentos de Piura, Loreto y Cajamarca; y todo el territorio de los depar- 
tamentos de la Libertad , Lambayeque , Amazonas , Ancachs . Junin, 
Huánuco , Lima , Huancavelica , Ayacucho , Apurimac , Cuzco y Are- 
quipa , con una parte del de Puno. 

Por último , pertenecía entonces á la Audiencia de los Charcas , el ter- 
ritorio del actual departamento de Moquegua , de la provincia de Tara- 
pacá y parte del departamento de Puno. 

1 Hé empleado la palabra general de Distrito , que usa Herrera , aunque en la actualidad tiene una 
acepción mucho mas limitada. 



183 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ • 

Cordilleras. — Dos Cordilleras pasan por todas las provincias del Perú; 
la il*> los Andes , según Herrera , corre Norte Sur desde Popayan hasta 
el Estrecho ; y la otra, desde Quito hasta Chile , á lo largo de la Costa y 
á la distancia de doce leguas poco nías ó menos. 

El territorio del Perú está dividido , según el mismo autor , en tres 
partes : la Costa del mar , formada por los llanos , que tienen unas 10 
leguas de ancho , y en algunas partes algo menos. Las Sierras que ten- 
drán 20 leguas de ancho y son formadas de muchas cuestas con algunos 
valles. Por último , los Andes, que son formados de espesos bosques y 
montes. 

Herrera , es pues , el primero que dividió el Perú en tres zonas ó re- 
giones que se conocen aún en la actualidad con los nombres de Costa, 
Sierra y Montaña. Como se vé , este célebre cronista , lo mismo que 
Cieza de León , y los demás historiadores antiguos , aplica el nombre de 
Andes á la Cordillera Oriental , y comprende con esta denominación de 
Andes , no solamente á la Cordillera , sino también á la región cubierta 
de bosques , que hoy se llama comunmente la Montaña. 

En seguida hace observar que en estas regiones á igual distancia del 
polo hay mucha diversidad de climas y dice: «En una parte casi siempre 
« llueve , i en la otra casi nunca , que es la Costa ; i en la tercera , que es 
« las Sierras , que cae en medio de estos estreñios , un tiempo llueve y 
« otro no , porque tiene su verano i invierno , como en Castilla. » 

En la Costa , dice , que la tierra es toda arenales , salvo los valles en las 
inmediaciones de los rios que bajan de la Sierra y atribuye la falta de 
lluvias y truenos á la gran altura de la Cordillera que abriga los llanos é 
impida que haya otro viento que el del mar ; de manera que según Her- 
rera, no soplando viento de Sierra no pueden condensarse los vapores pa- 
ra que se resuelvan en lluvia , produciendo solamente una neblina. 

En los valles , sigue , con el regadío hay mucha variedad de produc- 
ciones ; y en las laderas y faldas de la Sierra hay pastos y cria de gana- 
do ; el temperamento es muy variado , siendo en las partes elevadas muy 
frió y en lo bajo caliente. 

Longitud geográfica. — Si desde los primeros años déla Conquista, se 
habia calculado la latitud geográfica de algunas poblaciones , como apa- 
rece en la ocasión de que se trataba dividir el Perú en las dos gobernacio- 
nes de Nueva Castilla y Nueva Toledo, ningún historiador antes de Her- 
rera hace mención de los grados de longitud ; este escritor es pues el pri- 



CAPITULO XV. 183 

mero también en indicar la longitud geográfica de algunas poblaciones y 
entre ellas la de la ciudad de Lima. 

Bien entendido que las observaciones de longitud tomadas entonces 
son muy erróneas ; pues aun en la actualidad, á pesar de haberse mejo- 
rado, tanto los métodos como los instrumentos , la exacta determina- 
ción de la longitud ofrece muchas dificultades ; lo que por otra parte se 
puede colegir por las palabras del mismo Herrera , quien dice x : «Los 
« grados de longitud, que son los que se cuentan por la Equinocial, que 
« va de Oriente á Poniente , por medio del orbe , i Bola de la Tierra , no 
« se han podido bien tomar, por no haber en el Cielo señal fija. » 

Latitud y Longitud de Lima. — La ciudad de losEeies ó de Lima, dice 
Herrera , « está cerca de la Mar del Sur, en 12 grados de altura austral, 
« (latitud), i 82 grados del Meridiano de Toledo, de donde dista como 
1820 leguas. » 

Por lo que toca á la latitud no hay mucha diferencia entre la observa- 
da entonces y la que determinó el célebre Humboldt , pues siendo esta 
última de 12°. 2' 34" y la que dá Herrera de 12° resulta una diferencia 
de solos 2' 34". 

En cuanto á la longitud, el error es inmenso, pues la diferencia entre 
la longitud de Lima , que dá Herrera y la observada por Humboldt llega 
casi á nueve grados (9 o ) como se puede ver por las siguientes cifras. 

Longitud de Lima respecto de Paris , observada 

por M r . Humboldt 79° 27' 45" O. 

Longitud de Toledo respecto de Paris 6 o 19' 30" O. 

Longitud de Lima respecto de Toledo 73° 08' 15" O. 

Longitud de Lima respecto de Toledo , dada por 

Herrera 82° 00' 00" 

Diferencia 8 o 51' 45" 



1605. — Expedición de Quiros. — Pedro Fernando de Quiros , piloto ma- 
yor de Alvaro Mendaña , después de haber acompañado á Méjico á la 
viuda de este último , regresó á Lima , y se dirigió al virey D. Luis 
Velazco , que habia sucedido en el mando al marques de Mendoza , para 

i Herrera. — Descripción de las islas y tierra firme de el Mar Océano , que llaman Indias Occiden- 
tales, Cap. I o 



L84 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

recabar los medios necesarios para continuar la exploración de las islas 
del Pacífico. No estando en las facultades del virey el conceder loque 
p.dia Quiros , se dirigió este á la Corte de España para obtener el man- 
do do una nueva expedición. A pesar de todos sus esfuerzos , pasaron al- 
gunos años sin poder conseguir lo que deseaba, y solo al principio del 
siglo XVIII el rey Felipe III , que liabia sucedido á su padre Felipe II , 
en 1598 , deseando , como dice Torquemada ' , « dar fin á la jornada y 
■ descubrimiento que á las remotas partes del Austro, comenzaron Her- 
« nan Gallego y Alvaro de Mendaña en diferentes tiempos y en el de 
« Felipe II su prudente padre , » otorgó á Quiros los poderes necesarios 
para armar en el puerto del Callao , las dos naves que necesitaba para 
su expedición. 

No seguiremos á este célebre navegante en su largo viaje por el Océa- 
no Pacífico , solo diremos por lo que tiene relación con el Perú , que sa- 
lió del Callao el 21 de diciembre de 1605, con dos navios y una zabra 
muy bien construidos y armados con fuerte artilleria , siguiendo una 
ruta un poco mas al Sur de la que habia recorrido con Mendaña. 

1608. — Fundación de la villa de Huaura. — Desde antes la conquista 
habia , en un hermoso valle situado al Norte de Lima , una población 
indígena llamada Huaura, cuya existencia, aunque no aparece en la obra 
de Garcilaso , es comprobada por la relación que hace Estete del viaje 
de Fernando Pizarro , desde CajamarcaáPachacamac, verificado el año 
1532, con el objeto de recoger los tesoros que se hallaban en el templo 
de este último lugar para el rescate del desgraciado Inca Atahualpa. 

Fué en 1608 que sobre las ruinas del antiguo pueblo se fundó la villa 
que al presente lleva el mismo nombre de Huaura, viéndose aún en la 
actualidad sobre un cerro situado á poca distancia lasjruinas de una an- 
tigua fortaleza. 

La villa de Huaura , en 1686 , fué saqueada por el pirata David. 

1609. — Fundación de los Obispados de Arequipa y Ayacucho. — En el 
año 1609 se fundaron los Obispados de Arequipa y Huamanga , cuya úl- 
tima población se conoce hoy con el nombre de Ayacucho. La jurisdic- 
ción del primero de estos Obispados , esto es , el de Arequipa se extendía 
en el siglo pasado , á las seis provincias siguientes : Arequipa , Camaná, 
Collaguas (hoy Caylloma) , Moquegua y Arica. Bajo la jurisdicción del 

i Torquemada. — Monarquía indiana , primera parte , libro V. 



CAPITULO XV. 185 

de Huamanga , se hallaban en la misma época, las provincias de Huanta, 
Angaraes , Castrovireyna, Lucanas, Parinacochas , Vilcas-Huaman (hoy 
Cangallo) y Andahuaylas. 

1609. — Publicación de la Obra de Garcilaso de la Vega. T — La primera 
parte de los célebres Comentarios Keales , que tratan de la historia de 
los Incas , vio la luz pública en Madrid en 1606. En 1617, un año des- 
pués de la muerte del autor , se publicó en Córdoba la segunda parte de 
la importante obra de Garcilaso , que contiene la historia de la Conquista 
del Perú por los Españoles. Pero la primera parte , que trata de la 
historia antigua del Perú, es la que ha merecido mas celebridad é inmor- 
talizó el nombre de Garcilaso , generalizándolo de tal manera , que pue- 
de decirse que no hay obra de las que se publicaron después sobre el 
antiguo Perú , en la que no se mencione á Garcilaso. 2 

Por su noble origen , de la familia de los Incas , presentó en su his- 
toria las hazañas , glorias y civilización de los antiguos monarcas perua- 
nos , bajo un colorido demasiado bello ; pero , si su origen peruano pue- 
de haberle hecho exagerar un poco el lado histórico, es también una cir- 
cunstancia muy favorable bajo otros puntos de vista, como, por ejemplo, 
el de la nomenclatura indígena. 

En efecto , uno de los motivos que , según dice Garcilaso , lo induje- 
ron á escribir sus Comentarios , era el de corregir los errores y equívo- 
cos que habian cometido los" otros historiadores , por ignorar el idioma 
del Perú. Como Garcilaso habia nacido en el Cuzco y vivido allí hasta 
la edad de 20 años , cuando se fué á Europa conocia á fondo la len- 
gua indígena ; de modo que los nombres de los lugares que cita en su 
obra son los mas verídicos , y no corrompidos por los españoles como los 
que aparecen en las obras de los demás historiadores. 

Es pues , bajo el punto de vista de la nomenclatura de los distintos 
lugares del Perú , que los Comentarios Peales son la fuente mas segura 
para la historia de la antigua geografía del pais. 

« El antiguo historiador Garcilaso de la Vega , nació en el Cuzco en 1540 , de padre español y madre 
peruana , siendo esta última de la familia real , pues era sobrina del Inca Huayna-Capac y nieta de Tu- 
pac Inca Yupanqui. Por su origen se conoce á este escritor también con el nombre de Inca Garcilaso. 
Murió en España en 1617. 

2 En 1688 se publicó en Londres una traducción al inglés de la obra de Garcilaso , pero su traductor 
Pablo Ricaut , poco al corriente tal vez de la lengua española , cometió infinidad de errores. En 1723 
apareció en Madrid la segunda edición española de los Comentarios Peales de Garcilaso , con un prólogo 
de D. Gabriel de Cárdenas. 

EL PERÚ.— Tomo II. 24 



m HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Pero no Bolamente el nombre de Garcilaso, es digno de figurar en la 
historia de la geografía del Perú , por el motivo que acabo de citar , sino 
que se debe á este célebre escritor peruano la historia tradicional de la 
geografía del Perú , anterior á la conquista. 

En efecto , si es verdad , que no se puede fijar la época de la sucesión 
de los Incas desde Manco Capac, fundador del Imperio hasta Atahualpa, 
qne reinaba en el Perú cuando desembarcó Francisco Pizarro en Tuni- 
bez ; los Comentarios Reales de Garcilaso , nos trasmiten la tradición de 
los descubrimientos y conquistas que hacian los Incas en las distintas 
partes del vasto territorio que mas tarde se llamó Perú , de cuyos hechos 
se puede deducir y trazar la historia de los conocimientos geográficos 
que se tenian en el reinado de cada Inca. 

Para dar un ejemplo de uno de los mas célebres descubrimientos geo- 
gráficos de aquella época , se cita la célebre y grandiosa expedición , 
que hizo el Inca Yupanqui al oriente del Cuzco , para conquistar la gran 
provincia de los Indios Musus , conocidos hoy con el nombre de Mojos, 
y que habitan mas allá del rio Beni , hacia el interior de la actual Repú- 
blica de Bolivia , en el territorio bañado por el citado rio Beni y el cau- 
daloso Mamoré. 

Esta atrevida y nunca bien ponderada expedición , que con grandísi- 
mos trabajos bajó en numerosas balsas por el gran rio Amarumayo , el 
mismo que en las montañas de la provincia de Paucartambo del depar- 
tamento del Cuzco , se conoce hoy con el nombre de Madre de Dios, llegó, 
siguiendo las aguas del citado rio , hasta las tierras habitadas por los 
Indios Mojos ; resolviendo de este modo el problema geográfico , desco- 
nocido hasta estos últimos tiempos , de que el rio Madre de Dios , jun- 
tándose con el Beni , tributa sus aguas al gran Madera , y no es el orí- 
gen del rio Punís como se habia creído. 

Si los geógrafos , hubieran leido y meditado la relación que hace Gar- 
cilaso de esta memorable expedición , en los Capítulos XIII y XIV del 
Libro VII de sus preciosos Comentarlos Reales, habrían conocido el cur- 
so del rio Madre de Dios (antiguo Amarumayo) , mucho antes de las 
importantes exploraciones y estudios que hizo del rio Purus el Señor 
Chandless ; y de la arriesgada navegación del rio Madre de Dios , efec- 
tuada en 1861, por el malogrado peruano D. Faustino Maldonado, quien 
selló con su vida en las aguas del rio Madera, el reciente descubrimiento 



CAPITULO XV. 187 

de que el citado Madre de Dios , entra en aquel rio , y de consiguiente 
no puede ser el origen del Purus. 

1612-1616. — Fundación del Obispado de Trujillo. — Hasta fines del siglo 
pasado, tratándose de divisiones territoriales, se hacia mas uso en el Perú 
de la división eclesiástica que de la política. Como la erección de cada 
Obispado traia consigo un cambio en la división territorial , es de algún 
interés para la historia de la geografía del Perú , conocer la época de la 
fundación de los distintos Obispados. 

Al Doctor Cosme Bueno , al que se deben las mas importantes noti- 
cias geográficas sobre el país , recogidas en el siglo pasado , fija la erec- 
ción del Obispado de Trujillo en el año 1616. * El padre Calancha cree 
que la fundación de este Obispado data desde 1612 , pues al hablar de 
Trujillo se expresa en su obra del modo siguiente 2 : « es ya Obispado di- 
« vidido de Lima desde el año 1612. » 

Si debemos atender á la circunstancia , de que el citado padre Calan- 
cha se hallaba pocos años después (1619) , de prior del Convento de 
Agustinos en la misma ciudad de Trujillo ; y á la fecha de la bula para 
la erección de dicho Obispado por el Papa Paulo V , en 20 de Junio de 
1609 , es mas probable que se haya efectuado la fundación en el Perú en 
el año 1612 , como dice Calancha, y no en 1616. 

En el siglo pasado , el Obispado de Trujillo, ejercia su jurisdicción 
sobre los corregimientos ó provincias siguientes : Trujillo , Saña , Piura, 
Cajamarca , Huamachuco , Cajamarquilla ó Pataz , Chachapoyas, Luyas 
y Chillao (hoy Luya), y Lamas. 

1616. — Descubrimiento de la Nación Mayna en el alto Marañon. — Des- 
pués del célebre y trabajoso viaje de Gonzalo Pizarro , en el que Fran- 
cisco Orellana , descubrió al rey de los rios , que llamó de las Amazonas, 
á pesar de las numerosas expediciones hechas en busca de « El Dorado » 
que se decia existir en aquella región; y á pesar también de que el padre 
jesuita Kafael Ferrer , bajó en 1602 de la misión de los Cofanes de la 
que estaba encargado , con el objeto de navegar en el Marañon , no se 
habia todavia explorado la parte de este rio , situada mas arriba de la 
desembocadura del Huallaga. 

En 1616 , unos soldados de la ciudad de Santiago de las Montañas, 
situada en la parte superior del mentado Pongo de Manseriche , arreba- 

i Cosme Bueno. — Ephemeride del año 1766. 

2 Calancha. — Chronica moralizada del Orden de San Agustín , Libro U, Cap. XXXV. 



188 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ 

tados casualmente por la comente del rio , en aquel estrecho paso del 
Marañen , descubrieron la nación Mayna. 

1619. — Fundación de la Ciudad de Borja. — El capitán Diego Baca de 
Vega . vecino de la ciudad de Loja , habiendo tenido noticia del descu- 
brimiento casual de la nación Mayna , extipuló con el virey del Perú D. 
Francisco de Borja y Aragón , príncipe de Esquiladle , la conquista de 
este país , concediéndole este último la gobernación de todo lo que 
conquistase. 

Diego Baca, siendo gobernador de Yaguarsongo, juntó con facilidad á 
su costa alguna tropa, y empezó su expedición por las vertientes del Nor- 
te de las montañas de Santiago , siguiendo el camino que habian llevado 
antes los referidos soldados , pasó por la estrecha garganta del Marañon, 
que llaman Pongo de Manseriche y entró sin dificultad á la nueva tierra 
poblada por los Indios de la nación Mayna. 

Habiendo salido de esta angostura del rio , fundó una ciudad al pié del 
mismo Pongo , á la que dio el nombre de Borja, en homenaje al virey 
que mandaba entonces el Perú. x 

La ciudad de Borja fué la primera capital de la provincia de Mayna, 
denominación dada al territorio poblado por los Indios de la tribu de 
este nombre. Mas tarde , estando de gobernador Pedro de Baca, tuvo lu- 
gar una sublevación de los Indios , los que asaltando continuamente la 
nueva ciudad la hicieron despoblar. 

1619. — Ruina de la Ciudad de Trujillo por un terremoto. — La bella 
ciudad de Trujillo, fundada por Francisco Pizarro el mismo año que 
Lima , no ha estado libre de los desastrosos efectos de los terremotos ; 
azote muy común en la América Meridional , que en pocos instantes re- 
duce á un montón de escombros las mas florecientes ciudades , transtor- 
nando á veces grandes extensiones de terreno , haciendo variar en al- 
gunos casos hasta la topografía del lugar. 

En el año 1619 , fué esta tranquila ciudad sorprendida por una de es- 
tas terribles y espantosas conmociones terrestres que hacen época en 
la historia de los pueblos. 

i En la Descripción de la provincia de Maynas por Requena, y"en la Relación del viaje á la América 

Meridional por D. Antonio Ulloa , se dice : que la ciudad de Borja fué fundada en 1634 , pero Matos 

( Diccionario topográfico del departamento de Loreto, pág. 10 ) , dice : que la ciudad de Borja fué fun- 

I en 1619 , lo que parece mas probable , tanto por la época de la expedición de Diego Baca , cuanto 

por que el virey Borja regresó á España en 1621. 



CAPITULO XV. 189 

Hé aquí textualmente cómo describe este fenómeno un notable testigo 
ocular : el padre Calancha , que vivia en aquella fecha en Trujillo. ' 

« Era yo alli Prior del Convento , quando Jueves después de Miércoles 
« de Ceniga , dia de San Valentin á 14 de Febrero año de 1619 , á las 
« once y media de la noche , dia claro , quieto y agradable , uvo tan cri- 
« minoso temblor , i tan general terremoto , que corrió en un quarto de 
« ora mas de quinientas leguas de norte á sur , i mas de sesenta de leste 
« á oeste , demoliendo no solo edificios desde sus cimientos en los 11a- 
« nos , i en la Sierra ; pero abrió montes , despedagó cerros , rompió en 
« varias partes profundas cavas , escupiendo los rios que soterraneos cor- 
« rian al mar , lagunas de aguas por las bocas grandes que acian las ro- 
ce turas. Vianse patente i claros los rios que siempre caminavan ocultos, 
« i bueltos en tinta negra , los que corrian descubiertos por la superficie, 
« como el de Santa, el de la Barranca i otros; causavase la negrura de lo 
« que abortava el viento de barriales cenicientos que vomitava la tierra, 
« i entravase parte de agua por las quiebras achicándose los rios que re- 
« gavan los valles en que se vido subir el agua oculta , i bajas las aguas 
« patentes. En el mar se vieron espantos , peligraron navios en tormen- 
« tas , i como si la tierra tuviera sosiego saltavan los peces á las playas, 
« lastimosos desastres lloraron varios pueblos. » 

« En Lima no igo daño aunque sacó la espada ; pero donde se es- 
« tremó la violencia , i egercitó su furor el castigo , fué en nuestro Tru- 
« julo desdichado, pues en un breve credo que duró el temblor, arruinó 
« desde los Templos mas fortalecidos , asta los edificios mas livianos , 
« no valiendo la fortalega , para acerle resistencia , ni la cal i canto 
« para oponerse á un soplo de viento , escureciose el ayre con la polva- 
« reda ; el terror desalentó los ánimos , i el miedo cortó los bríos , con 
« que se vio en medio del dia lo confuso , lo tenebroso , i lo espanta- 
« ble de un fracaso, quando sucede entre los orrores de la noche. Quan- 
« do bolvieron en si los vivos , acudió cada uno á buscar los suyos , i alla- 
« van todas materias lastimosas , materias sin consuelo , i muertes des- 
« cuchadas ; al que no allavan á la primera vista lo contavan por muerto 
« no sabian que pared los ocultava porque todos los edificios cayeron. 
« Muchos estavan primero enterrados que muertos , oianse gemidos de- 
« bajo de la tierra, i por no saber adonde se davan, ó por no tener ayu- 

J Calancha. — Chronica moralizada del Orden de San Agustín. — Libro H, Cap. XXXV 



190 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i da con que se buscasen, gemían á voc.es los vivos, viendo el dolor de 
« no poder socorrer á los sepultados ; quando ya apartaron techos , i di- 
■ vidieron paredes veian los padres á sus ijos , i muchos á sus mugeres, 
« que á no conocerlos por los vestidos, no los conocieran por los rostros, 
« porque ó igualaron las paredes las facciones ó los promontorios desfi- 
* guraron las caras ; allí gritavan las madres , acullá voceavan los erma- 
« nos , todo era dolor , todo lamento. Murieron aquel dia trecientas i 
« cinquenta personas de todos estados i edades , los eridos como no avia 
« quien los curase murieron los mas , i quedaron lisiados los pocos ,' i á 
« ser de noche muriéramos todos ; á dos i á tres llevavan juntos á enter- 
« rar , no en las Iglesias , que eran promontorios , sino en los cimente- 
« rios i claustros. En vez de ataúdes los llevavan , aunque fuesen nobles 
« en escaleras , en fregadas , ó en bateas , no avia campana con que 
« tañer á doble , ni Cura , Mbnecülo , ni Sacristán que acompañase di- 
« funto ; cada cual acia un oyó , i enterrava sus muertos. Los girones 
« de pared que avian quedado , davan mayor terror á los vivos que el 
« temblor primero , porque quince dias continuos temblava cada ora , i 
« huian de donde uviese pedagos de pared , ó junto de adoves. » 

CAPÍTULO XVI. 



Entrada de los Misioneros á la región de la Montaña al Oriente de Huánuco.— Descubrimiento 

del Cerro de la Sal en la Montaña de Chanchamayo. —Exploración del rio Marañon. 

Primer Mapa del rio Amazonas. — Reducción de los Indios del Alto Marañon por los Jesuítas, 

y fundación de la Ciudad de Jeberos. — Publicación de la Obra del Padre Calancha. 

Mar Pacífico. — Tentativas del Padre Calancha para determinar la longitud geográfica de Lima. 

Datos sobre los Valles de Trujillo, Chicama y Pacasmayo. 

Origen del hombre según la tradición de los Indios de la Costa del Peni. 

1631.-1640. 



1631. — Entrada de los misioneros a la región de la Montaña al Oriente 
de Huánuco. — Si en el curso del siglo XVI habia sido descubierto y re- 
corrido el Peni por un gran número de intrépidos aventureros que, ani- 
mados por el deseo de improvisar riquezas y cubriendo á veces sus rapi- 
ñas y crueldades bajo el falso manto de la religión , llenaron el territorio 
de esta bella y rica parte de Sur América con sus grandes y sorprenden- 
tes hazañas; los siglos XVIIy XVIII están, al contrario, caracterizados 
por otra clase de conquistas mas pacíficas: casi todos los descubrimientos 



CAPITULO XVI. 191 

geográficos verificados en estos dos siglos , son debidos á abnegados mi- 
sioneros , muchos de los cuales sacrificaron su vida en medio de los vír- 
genes bosques de la región de la Montaña, asesinados á flechazos por 
las distintas tribus de salvajes que habian intentado convertir. 

Entre estos misioneros hubo algunos á quienes la ciencia geográfica 
es deudora de importantes trabajos, pues á mas de cumplir con su sagra- 
do ministerio , contribuyeron con sus variados conocimientos al progreso 
científico , levantando mapas que dieron á conocer aquellas apartadas y 
desconocidas regiones; pudiendo citar aquí como ejemplo al padre Sa- 
muel Fritz, que publicó un mapa del curso del rio Marañon, y al céle- 
bre padre Sobrevida , que hizo el primer plano del curso de los rios Hua- 
llaga y Uyacali y de la Pampa del Sacramento. 

Al estudiar la historia de los descubrimientos geográficos en el Perú, 
sorprende ver que los conquistadores y los aventureros que siguieron á 
estos , cuando habian ya recorrido casi en toda su extensión el territorio 
del Perú y penetrado en la región de la Montaña por los puntos mas 
apartados y extremos Norte y Sur , esto es , al oriente del Cuzco , y por 
la región Amazónica , ninguno habia atravesado la Cordillera Oriental y 
penetrado en la región de los bosques en la parte central al oriente de 
Lima, hallándose la montaña de Chanchamayo á una distancia tan corta. 

Bien puede ser que se haya hecho alguna expedición, no citada por 
los historiadores; pero lo cierto es que las primeras noticias que tene- 
mos de la región trasandina al Este de Lima , las debemos á la relación 
de los misioneros , quienes , internándose por distintas vias , entraron al 
territorio de los salvajes, por Huánuco, Tarma, Andamarca, Huanta, 
etc., como se verá en adelante. 

Desde el año 1539 el capitán Mercadillo, con licencia de Gonzalo Pi- 
zarro , habia intentado la conquista de los Chupachos ' , tribu que , según 
parece , habitaba la hoya del rio Huallaga , tal vez cerca de Moyobamba, 
como se puede deducir por las palabras del historiador Gomara 2 , quien 
dice que Alonso Mercadillo fué á Mallubamba (hoy Moyobamba); pero no 
tenemos noticia de ninguna expedición en forma al interior de la monta- 
fía de Huánuco. Así, por las relaciones publicadas aparece que el primero 
que penetró á las montañas de Huánuco fué fray Felipe Luyando , quien 

> Herrera. — Decada VII, Libro VI, Cap. IH. 

2 Gomara. — Historia de las ludias por Barcia, Torno n, pág. 128. 



19'J HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

entro con algunos compañeros por la quebrada de Chinchao ', con el fin 
de convertir á los Indios Panataguas y otras tribus que viven disemina- 
da desde los limites de los pueblos de Chinchao y Pillao, extendiéndose 
hacia el Norte hasta los rios Monzón y Tulumayo. 

Poco después se hallaban ya fundados seis pueblos con los nombres 
de Tonua, Cuchero, Taupat, Clueco, Tulumayo y San Felipe de Tonganeses, 
de los que hoy dia existe solamente el pueblo de Cuchero. 

1635. — Descubrimiento del Cerro de la Sal en la montaña de Chancha- 
mayo. — Hacia el oriente de la gran Cordillera Nevada que ladea la ex- 
tensa laguna de Junin ó de Chinchaicocha , se desprende un ramal , que 
dirigiéndose al Este y enseguida al Sur Este, divide las aguas que van 
al rio Pachitea, de las que afluyen al rio Chanchamayo. El remate de 
este ramal de la Cordillera , es formado por el famoso é importante Cerro 
de la Sal , así llamado porque tiene una gran veta de sal gemma. 

Este célebre cerro, al que concurren para proveerse de sal, los Indios 
infieles de distintas naciones, ha sido descubierto por los misioneros 
Franciscanos , siendo el primero que lo visitó fray Jerónimo Jiménez , en 
el año 1635. 

Dos caminos se abrieron para esta región : el principal y mas recto es 
por la quebrada de Tarmá' y Acobamba , siguiendo después el curso del 
rio Chanchamayo , hasta dos leguas mas allá del rio Paucartambo , que 
afluye á este último ; el otro camino es por el pueblo de Paucartambo y 
el valle de Huancabamba, pasando por la población del mismo nombre, 
que fué fundada por los misioneros , poco antes de la entrada del padre 
Jiménez , quien siguió esta ruta para llegar al Cerro de la Sal. 

Hé aquí como describe el padre Amich s el Cerro de la Sal: «En este 
« parage se eleva dicho Cerro como un pan de grande altura todo pobla- 
« do de monte, escepto en la cumbre en que solamente tiene algunos 
« matorrales de palmas. Este cerro tiene una veta de Sal, que desde la 
« cumbre corre al Sudoeste por espacio de mas de tres leguas , y otras 
« tantas hacia el nordeste ; y dicha veta de Sal tiene de ancho regular- 
« mente treinta varas. La Sal es de piedra mezclada con algún barro co- 
« lorado 

« Este Cerro de la Sal es muy famoso por el grande concurso de indios 
« infieles, que de las naciones mas remotas de la montaña acuden á él 

1 Córdova. — Chronica franciscana del Perú , Libro I, píig. 156. 

2 Aioich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. I. 



CAPITULO XVI. 193 

« por Sal; porque como dentro de la montaña no hay salinas, les es for- 
« zoso venir á este cerro á buscarla, los unos para su uso y consumo y 
« otros para comerciar con ella otras cosas que necesitan de las otras na- 
« ciones; siendo tan varias las que suben á este cerro por la comodidad 
« que tienen de muchos rios navegables, que algunas tardan dos meses 
« en llegar á este cerro , cuyo temperamento es muy templado , porque 
« aunque es montaña real, el calor es moderado por la elevación del cerro 
« y su cercaniaá la Cordillera. Está habitado de indios Amages, y de al- 
« gunos de las otras naciones que se quedan en él cuando suben por Sal.» 

Por la precedente relación se puede conocer la gran importancia que 
tiene este cerro , y cuan fácil seria someter todas las naciones de infieles 
que habitan aquella región, tan solo con apoderarse del Cerro de la Sal, 
fundando allí un pueblo con algún fuerte, provisto de la tropa necesaria 
para rechazar los asaltos de los salvajes en caso de hostilidad. 

El Cerro de la Sal es un verdadero punto estratégico; por un lado do- 
mina la hoya del rio Chanchamayo , y por el Norte domina la del Pachi- 
tea; pues el Pichis, afluente de este último rio, tiene algunas vertientes 
en el mismo Cerro de la Sal. 

Fray Jerónimo Jiménez , después de haber pasado del pueblo de Huan- 
cabamba al Cerro de la Sal, levantó en este lugar una capilla, dándole ti 
nombre de San Francisco de las Salinas. En seguida subiendo por el rio 
unas pocas leguas , fundó el pueblo de Quimiri con el nombre de San 
Buenaventura de Quimiri en la orilla izquierda del rio Chanchamayo. Por 
último, habiendo bajado por el rio, en compañía de fray Cristóbal Larios, 
fué muerto con su compañero por los indios Campas el 8 de Diciembre 
de 1637. 

Casi en el lugar donde existia el pueblo de Quimiri, se ha establecido 
desde muy poco tiempo una colonia, formada la mayor parte de France- 
ses que tienen hermosos cultivos. El lugar se llama la 3] creed. 

Descubierto el Cerro de la Sal, corrió luego la voz que tenia muchos 
minerales de oro , y esto despertó prontamente la codicia de algunos Es- 
pañoles. Consta de documentos jurídicos que pocos años después entra- 
ron en Quimiri varios Españoles á las órdenes de un cabo, los que des- 
pués de haber sido bien recibidos por los salvajes y navegado dos dias 
rio abajo , fueron asesinados por los mismos infieles , á excepción de dos. 
Este acontecimiento y otros posteriores hicieron perder por entonces la 
conversión del referido Cerro de la Sal. 

EL PKKU— Tomo II. 25 



191 HISTOBIA DE La GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

1637-1639. — Exploración del rio Marañon. ' — Gobernando la capitanía 
del Marañon . Jacome Reymundo de Noroña , dispuso una flotilla de ca- 
Qoas cnyo mando dio al capitán Pedro Tejeira, á fin de que, subiendo 
por el Marañon, repitiese el reconocimiento de este caudaloso rio, si- 
guiendo una marcha contraria á la del descubridor Orellana. 

Arreglado lo necesario para esta expedición, salió Tejeira del Para con 
la flotilla el 28 de Octubre de 1037, y siguiendo su marcha muy lenta- 
mente por ir contra la corriente del rio, llegó después de muchos traba- 
jos á la desembocadura del Ñapo; allí dejando las aguas del rey de los 
rios entró en este último, y surcando el tortuoso y apacible Ñapo llegó 
al puerto de Payamino el 24 de Junio de 1638. 

Este puerto , situado en la orilla del mismo rio Ñapo, pertenece á la 
jurisdicción de Quijos. 

Tejeira pasó en seguida á Quito, puso en conocimiento de la Peal Au- 
diencia el resultado de su largo viaje , y ésta lo comunicó al virey del 
Perú D. Jerónimo Fernandez de Cabrera, conde de Chinchón. 

Conociendo este mandatario cuan importante seria tener datos mas 
circunstanciados sobre las riberas , habitantes y producciones del célebre 
rio Marañon, dispuso que la flotilla regresase al Para y que en ella se 
embarcasen algunas personas inteligentes y de toda confianza , para que 
hiciesen el reconocimiento de dicho rio con toda prolijidad, y luego fue- 
sen á España á participarlo directamente al Rey. 

Los padres jesuitas Cristóbal de Acuña y -Andrés de Artieda, fueron los 
elegidos para llenar tan importante misión, para lo cual salieron de Quito 
el 16 de Febrero de 1639, y llegados al rio Ñapo se embarcaron en la Ar- 
madilla para seguir su navegación por este rio y por el caudaloso Mara- 
ñon, que hoy es mas conocido con el nombre de Amazonas. Llegaron feliz- 
mente al Para el 12 de Diciembre del mismo año y después, en Marzo de 
1640, marcharon á España para dar cuenta al Rey del resultado de sus 
trabajos en una memoria escrita por Acuña, que fué impresa en Madrid 
en 1641, y que lleva por título : «Nuevo descubrimiento del gran rio de 
las Amazonas. ■> 2 

Kn este trabajo trata el padre Acuña del origen del gran rio Amazo- 

i Jorge Juan y Antonio de Ulloa. — Relación histórica del viuje á la América meridional. — Primera 
parte, Tomo II, pág. 523. 

Rodríguez ( padre Manuel ). — El Marañon y el Amazonas, Madrid, 1684. 

* En 1G82 Be publicó una traducción al francés de la nieiuoria del padre Atura. 






CAPITULO XVI. 195 

ñas, suministrando datos sobre su longitud, latitud, profundidad, islas» 
producciones naturales, como también sobre las naciones que habitan 
sus riberas , y sus costumbres , y por último sobre los rios por donde 
puede entrarse. 

Dicha exploración hizo conocer de un modo mas prolijo aquella im- 
portante región , y produjo ademas el favorable resultado de la decidida 
protección que prestó el gobierno español á la provincia de Maynas. 

Según Urrutia 1 , los padres Acuña y Artieda cometieron el grave error 
de considerar el rio Ñapo como tronco principal del Marañon. 

Primer Mapa del rio Amazonas. — Nicolás Sansón, valiéndose de la re- 
lación del padre Acuña , trazó un mapa del curso del rio , que no tiene 
otro mérito que ser el primero; pues es muy natural que adolezca de 
muchos defectos un mapa trazado sobre una relación puramente histó- 
rica , sin observaciones astronómicas ni geodésicas de ningún género. 
Así el mapa de Sansón servia únicamente para seguir con mas facili- 
dad la relación del padre Acuña. 

A pesar de sus defectos , como no existia otro mejor, el mapa de San- 
son ha sido copiado por muchos geógrafos. 

1637-1640. —Reducción de los Indios del Alto Marañon por los Jesuí- 
tas y fundación de la ciudad de Jeberos. — Estando de gobernador de 
Borja D. Pedro de Yaca, se sublevaron los Indios y atacaron la ciudad. 
Los Españoles, asaltados por todas partes, se refugiaron en la iglesia de 
donde hacían fuego sobre los revoltosos , los que se vieron obligados á 
huir. Los Indios abandonaron la ciudad dispersándose en las márgenes 
del rio Pastaza; pero poco tiempo después , reunidos con otras tribus, vi- 
nieron nuevamente al asalto. Viendo Pedro de Vaca la imposibilidad 
de atraer álos Indios por medios pacíficos, pensó que los misioneros po- 
drían tranquilizarlos poco á poco ; y con este objeto fueron , á petición 
suya, enviados de Quito los padres jesuitas Cujia y Cueva á fines del 
año 1637, los que llegaron á la ciudad de Borja, bajando por el Pongo 
de Manseriche. 

Mientras tanto el gobernador D. Pedro de Vaca, con el concurso de 
todos los Españoles residentes en las ciudades de Santiago y Borja , y 
con el auxilio del jefe de los indios Jeberos , batió con buen éxito á los 
rebeldes y pacificó el país. 

1 Informe del Intendente Urrutia sobre las ventajas que resultan de la apertura del camino y co- 
municación por el Chanchamayo. 



1M HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

En 1638 empezaron los padres jesuítas su tarea con la conquista de 
los Jeberos . célebres por su número y valor , siendo estos Indios en el 
día los mas dóciles . trabajadores y útiles de aquella región. 

l'.n 16 10. después de incesantes esfuerzos, logro fundar el padre Cueva 
on la margen del riachuelo Bumi-yaco, tributario del rio Aypena , una 
ciudad bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción de Jeberos, 
conocida actualmente con el simple nombre de Jeberos. 

Por las continuas revoluciones de los Indios de Borja, quedando esta 
ultima tiudad casi desierta , se trasladó á Jeberos la capital de la pro- 
vincia de Maynas , habiendo permanecido con este título hasta fines del 
Biglo XVIII. Bajo el dominio español fué Jeberos la ciudad mas impor- 
tante del Alto Marañon. 

1639. — Publicación de la Obra del padre Calancha. — El año 1639 fué 
cuando vio la luz en Barcelona la importante obra del padre fray Anto- 
nio de la Calancha , que lleva por título : Coronica moralizada del Orden 
de San Agustín en el Perú , con sucesos ejemplares en esta Monarquía. ' 

Aunque el objeto principal del padre Calancha, al escribir su obra, ha 
sido dar á conocer todo lo que han hecho los padres Agustinos en el 
Perú ; sin embargo , habiendo dicho escritor entretejido la historia de 
los religiosos de su orden con numerosos datos de la historia antigua, la 
geografía y las producciones naturales, hizo de su trabajo una obra muy 
importante , que es leída con el mayor interés por todos los que se ocu- 
pan del estudio del Perú. 

La obra del padre Calancha se resiente naturalmente á cada paso , 
tanto del carácter que inviste el autor cuanto del espíritu de la época 
en que fué escrita ; así no es extraño encontrar en ella muchos hechos 
maravillosos, exagerados ó mal interpretados. Aparte de esto, el padre 
Calancha puede ser considerado como un autor digno de fé , y se descu- 
bre en él el deseo de decir la verdad. Su estilo, aunque un poco anticua- 
do , no es fastidioso , pues el autor hace frecuente uso de figuras y me- 
táforas bien aplicadas que amenizan la lectura. Este cronista parece ha- 
ber sido muy aficionado á la astronomía , ó mas bien á la astrologia , 
porque al hablar de los lugares del Perú , donde tenían convento los pa- 
dres Agustinos , indica las estrellas que aparecen en su zenit , dando 

i En 1651 apareció con el nombre de Historia Peruana , una traducción al latin de la obra de Ca- 
lancha, hecha por el padre Joaquin Brulio. 



CAPITULO XVI. 197 

ademas á conocer los signos y planetas que , según su creencia, tienen 
marcadas influencias sobre el carácter ó suerte de los habitantes del lugar. 

El padre Calancha, al tratar de los lugares donde se introdujeron los 
frailes Agustinos para llenar su sagrada misión , nombra varios pueblos 
que no citan los antiguos historiadores y da la etimología del nombre de 
muchos de ellos. Asila «Corónica moralizada del Orden de San Agustin» 
ofrece su contigente para la historia de la geografía del Perii que nos ocu- 
pa ; pues aun citando tan solo el nombre , se sabe al menos que dicho 
pueblo existia antes del año 1639 , fecha de la publicación de la obra. 

Mar Pacífico. — Todos los historiadores y cronistas antiguos que han 
escrito sobre el Perú antes de la publicación de la obra de Calancha , ci- 
tan el Océano Pacífico, descubierto por Balboa en 1511, con el nombre 
de Mar del Sur, no apareciendo el nombre de Pacífico con el que se le co- 
noce hoy de un modo mas general. Siguiendo pues el orden cronológico 
de la historia de la geografía del Perú , en la obra de Calancha es donde 
aparece por primera vez este nombre , como se puede notar en el siguien- 
te párrafo: ' «Este mar del Sur se llama Pacífico porque en cotejo del 
« Océano , del Mediterráneo , del Bermejo i Pérsico , lo proceloso es me- 
« nos bravo , y lo manso es mas quieto ; las tempestades pocas , i los es- 
« eolios, bancos ó arrecifes moderados, algunos poquísimos que tiene, ó 
« no se atraviesan , ó se conocen , i siendo tres vientos los comunes , no 
« son los dañosos generales ; quando se pierde un navio , la culpa es del 
« piloto , que aprenden poco porque el mar es seguro , i su confianza es 
« mas perjudicial , que una tormenta ; mar de embriagados llaman este, 
« no sé si es porque un dormido puede governarle ó porque están muchos 
« pilotos dormidos quando lo goviernan. » 

De lo que precede se puede deducir poco mas ó menos la época en que 
se empezó á llamar Pacífico, el Océano que se extiende entre América y 
Asia , conocido desde su descubrimiento con el nombre de Mar del Sur. 

Tentativas del padre Calancha para determinar la longitud geográfica 
de Lima. — Se ha visto ya que el primer historiador que habla de la lon- 
gitud geográfica de Lima , es Herrera ; pero este escritor no dice quién 
la determinó ni el método que se empleó para determinarla. El padre 
Calancha no solo indica la opinión de otros , sino que intentó determinar 
él mismo la longitud geográfica de Lima, aprovechando de la ocasión de 

i Calancha. — Chronica moralizada del Orden de San Agustin , Libro I, Cap. VIII. 



10R HISTORIA P/E LA OROGRAFÍA DEL PERÚ. 

nn eclipse visible en la ciudad el año 1673. Desgraciadamente el padre 
Calancha no anduvo mas feliz en sus cálculos que Herrera en las cifras 
que consignó. 

Aunque el resultado obtenido por el padre Calancha no puede ser mas 
erróneo, es sin embargo de algún interés para la historia de la geografía 
del Perú, saber las tentativas hechas para determinar la diferencia de 
tiempo entre Lima y un lugar de España, ó en otros términos la longitud 
geográfica de Lima en tiempo , relativamente á una ciudad de Europa. 

El padre Calancha dice que , según el Maestro Rodrigo Z amor ano, 
amanece en España cinco horas y cuarenta y ocho minutos antes que en 
Lima; y según Teodoro Bry, amanece en España seis horas antes que 
en el Perú ; de manera que si en Sevilla ó en Toledo hubiese un eclipse á 
las seis de la tarde , se observaria en Lima dicho eclipse á las doce y al- 
gunos minutos. Aunque él mismo dice que según los cosmógrafos que 
existían entonces en Lima (1633), que varias veces habian observado la 
longitud, comprobándola con los eclipses del sol y luna y con las conjun- 
ciones y llenas según el meridiano de Sevilla , la diferencia en tiempo en- 
tre Lima y Sevilla no era sino de cuatro horas y casi media. Sin embar- 
go el padre Calancha, según parece, no tenia mucha fé en la aserción de 
los cosmógrafos de Lima; y habiendo visto anunciado por Cortes el Va- 
lenciano un eclipse de sol que tendria lugar en Valencia á las dos de la 
tarde del 8 de Abril de 1633, quiso determinar él mismo \» diferencia en 
tiempo entre Valencia y Lima , observando dicho eclipse en esta últi- 
ma ciudad. 

El dia prefijado observó en efecto que á las seis y media de la maña- 
na empezó en Lima el eclipse , el cual terminó á las nueve en punto; 
de modo que la parte media del eclipse se verificó á las siete y tres cuartos. 
Ahora , como dicho eclipse tenia lugar en Valencia á las dos de la tar- 
de, resulta , según la observación del padre Calancha, una diferencia de 
tiempo entre Valencia y Lima de seis horas y cuarto. 

Aunque el padre Calancha estaba muy satisfecho de su cálculo y habia 
completamente perdido la fé en las observaciones de los cosmógrafos de 
Lima , sin embargo sea por error de cálculo del cosmógrafo de Valencia, 
sea por error de tiempo aquí en Lima , el resultado que habia obtenido 
era mucho mas erróneo que el de los cosmógrafos que existían entonces 
en la capital del Perú. 



CAPITULO XVI. 199 

Con efecto , deduciendo de la longitud en tiempo de Lima , relativa- 
mente á la de Paris hallada por Humboldt de horas 5 17' 51" 

la de Valencia respecto de Paris, que es de 10' 59" 

se tendrá por diferencia de tiempo entre Valencia y Lima, horas 5 06' 52" 

que difiere mas de una hora de la encontrada por Calancha , lo que cor- 
responde á mas de 15° en arco. 

Haciendo el mismo cálculo para Sevilla : 

Diferencia de tiempo entre Lima y Paris , horas 5 17' 51" 

Diferencia entre Sevilla y Paris 33' 26" 

Diferencia de tiempo entre Sevilla y Lima, horas 4 44' 25" 

la que difiere de la longitud hallada entonces por los cosmógrafos de 
Lima un poco mas de 14', diferencia que traducida en grados daria 3 o 30' 
y que , aunque muy errónea , lo es menos que la indicada por Herrera 
y la calculada por el padre Calancha. 

Datos sobre los Valles de Trujillo , Chicama y Pacasmayo. — El valle de 
Trujillo se conocia antes de la conquista , como se ha dicho ya., con el 
nombre de Chimu, que era el de un gran señor ó especie de reyezuelo, 
que extendia su dominio hacia el Sur á cinco valles , á saber : Chimu 
(Trujillo), Guañape (Nepefía), Santa, Huarmey y Parmunca (Paramonga 
ó la Fortaleza). Hacia el Norte terminaba el señorío en el valle de Chacma 
(hoy Chicama). 

Desde la época del padre Calancha existian en el valle de Trujillo los 
pueblecitos de Guarnan y 21 oche , situados á media legua de distancia de 
la ciudad y el de Guanchaco , que es el puerto de mar. 

Doce leguas hacia el oriente , dice el citado cronista , se halla el valle 
de Zimbat (hoy Simbal) , donde terminan los arenales y empiezan las 
faldas de la Sierra. 

El padre Calancha cita también las ricas huacas que se hallan cerca de 
Trujillo , de las que se sacaron grandes riquezas. De una grande huaca 
situada junto al rio , á un cuarto de legua de la ciudad , dice que se 
han sacado en oro y plata ochocientos mil pesos , habiendo tocado de quin- 
tos al Rey ciento cuatro mil ducados. Esta huaca es la que se conoce 
actualmente con el nombre de Templo del Sol , y se halla cerca de Moche. 
De otra huaca menor , situada en el camino de Guanchaco y llamada 
Tasca, cuenta que sacó un tal Escobar Corchuelo mas de sesenta mil pesos. 



SOO HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

En cuanto al nombre de Pacasmayo, dice Calancha que es una corrup- 
ción del de Pacatnamu, con que se conocía este valle antes de la conquis- 
ta: y que dicho nombre era el de un general que mandó Chimu á con- 
tra i st arlo. 

En la actualidad existe en el valle de Pacasmayo un pequeño lugar, 
con ruinas, que conserva todavia el nombre indígena de Pacatnamu. 

« El valle de Pacasmayo, dice el padre Calancha, tiene seis leguas 
« de latitud desde el pueblo de Lloco (hoy San Pedro), hasta los arenales 
t «le Saña; y doce de longitud desde lámar hasta Chungala que se 
« halla una legua mas abajo del pueblo de San Gregorio, primer esca- 
« Ion para subir á la Sierra , i último en que se rematan los llanos des- 
« tos Yungas. ' » 

Por el precedente párrafo se ve que desde entonces existian los pue- 
blos de San Pedro y San Gregorio, el primero conocido antiguamente 
con ei nombre de Lloco , y el segundo fundado sin duda por los Españo- 
les poco después de la conquista. 

Mas adelante sigue : « Atraviesa un caudaloso rio por este valle , ena- 
» no quando nace en la sierra , i gigante quando muere en la mar ; no 
« tiene mas nombre que Nec , con que generalmente estos Indios nom- 
« bran á sus rios. Tiene (sin otras vertientes pequeñuelas) dos madres 
« que ambas le dan cuerpo , la una por los parages de la Asunción y valle 
« de Condebamba 2 por la parte de arriba; i la otra de abajo, por encima 
« del pueblo de San Miguel , camino de Cajamarca. » 

Actualmente se conoce este rio con el nombre de Jequetepeque , que 
es el de un pueblo situado en su orilla izquierda , y que existia desde en- 
tonces , puesto que es citado por el mismo padre Calancha , como se ha 
visto en otro lugar, entre los cinco pueblos cuyas doctrinas cedió el 
virey D. Francisco de Toledo á los padres Agustinos , para el culto del 
Santuario de Guadalupe. 

De lo dicho aparece también que en la época en qué escribia el padre 
Calancha , existia ya el pueblo de San Miguel. 

El valle de Chicama se conocía antes de la conquista con el nombre de 
( 'hacina, que era el de la esposa de Chimu , y existia en él, desde entonces, 
el pueblo de Chócope. 

1 Se da el nombre de YuuyaK á los valles cálidos , sean de la Costa ó del interior. 

El valle de Condebamba no puede dar agua al rio de Pacasmayo, hallándose al otro lado de la 
Cordillera. 



CAPITULO XVI. 201 

El padre Calancha , al hablar de aquellos valles , hace mención tam- 
bién de un ave llamada Corregidor, J y merece citarse lo que dice á este 
respecto , por la chistosa y aguda comparación hecha por un Indio entre 
este gracioso pajarillo y los despóticos corregidores, los que para satis- 
facer su codicia arruinaban sin piedad á los pobres indígenas. 

Hé aquí las palabras del padre Calancha : 

« La primera vez que estuve en aquellos valles, oi cantar á un pájaro 
« mayor que el ruiseñor , larga cola , corto pico , i color fraylesco : deley- 
« tome el canto , porque eran dulces los repiquetes , i deleytosos los re- 
« quiebros, mudava vozes, con que las diferencias formavan armonía 
« (ay muchos destos en esta tierra, no se detienen donde paran, i cantan 
« pocas vezes), enamorado del pájaro pregunté como se llamava, i dijo 
« un Indio que se llamava Corregidor, nonbre con que todos los conocen. 
« Repliqué que quien le puso ese nonbre ? i respondió , los Indios le Ua- 
« man asi, porque reposa poco en cada asiento, i uno destos pájaros des- 
« truye la sementera de un pobre Indio , al quererlo coger se huye sin 
« pagar el daño ; esto azen nuestros Corregidores i por esto tienen sus 
« nonbres estos pájaros, faltóle por aplicar lo suave del canto, i yo lo 
« ajusté después oyendo las alabanzas que cada Corregidor canta de su 
« justificación , i los encomios dulces que alegan en sus residencias , que 
« quien los oye i no los conoce deleytandole sus vozes , piensa que son 
« angelicales sus costunbres. » 

El padre Calancha nos da también á conocer la lengua que hablan los 
Indios de los citados valles ; así , según este escritor , la lengua de los In- 
dios del valle del Chünu fué la Quingnam, propia del primer reyezuelo que 
dio nombre al valle. 

Esta lengua se habia extendido hasta Lima , aunque con algunas vo- 
ces algo modificadas. En tiempo de los Incas se hizo general el Quechua. 

En los demás valles de los llanos hablaban la lengua Muchic , que se 
conserva hasta Motupe , otra que llaman Sec , y la de los Indios Olmos , 
en la que mudan algunas letras y finales , aunque en rigor cada pueblo 
tiene una especie de dialecto propio. 

La que aquellos Indios llaman Pescadora , dice Calancha , « es una len- 
« gua pobre , oscura , gutural y desabrida , mas parece una lengua para 
« el estómago que para el entendimiento. » 

i Esta ave es el Mimus longicaudatus y se halla en casi toda la Costa del Perú , siendo conocida en 
algunas partes con el nombre de Chisco. 

KL PF.RU— Tomo IL 26 



202 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Los Indios de Pacasmayo adoraban por dios á la Luna, diciendo que 
era superior al Sol, porque este ultimo astro no saliade noche, mientras 
que la Luna se dejaba ver de noche y de dia. Tenían un templo llamado 
Sian, que quiere decir Casa de la Luna. 

También adoraban el mar, que llaman Ni; unas piedras quetodavia 
en tiempo de Calancha denominaban Aleqpong, que quiere decir deidad de 
piedra, y las dos estrellas laterales de las tres que forman el cinto de 
Orion, ¡i las que llamaban Pata. 

Los Pacasmayos contaban el año desde que salían las estrellas que 
llamamos comunmente Cabrillas ( Pleyadas ) y que ellos llaman Fur. 

Origen del hombre según los Indios de la Costa del Perú. — Hoy que 
los estudios etnológicos se han generalizado tanto y han adquirido tanta 
importancia , aun las tradiciones fabulosas tienen su lado útil para el 
hombre investigador ; así juzgo de algún interés dar á conocer aquí la 
creencia que se trasmite entre la Costa del Perú , sobre el origen del 
hombre , cuya tradición ha sido recogida por el padre Calancha ' y es 
como sigue : 

Los Indios de los llanos y arenales desde Piura hasta Arica dicen que 
Pachacamac , después de haber creado el mundo , creó un hombre y una 
mujer , quienes no hallaban con qué alimentarse. Habiendo muerto el 
hombre quedó sola la mujer , viviendo de raices , y viéndose en tan la- 
lamentable estado hizo al Sol una plegaria , para que la auxiliase , ex- 
clamando así : 

« Amado Creador de todas las cosas ! ¿ Para qué me sacaste á la- luz 
« del mundo , si habia de ser para matarme con pobreza y consumirme 
« con hambre ? Oh ! Nunca te acordaras de crearme , ó me acabaras en 
« el momento de nacer ! Yo sola vivo sin sucesión de hijos , pobre , afli- 
« gida y sola. ¿ Porqué , oh Sol , si nos creastes , nos consumes ? ¿ Y 
« cómo , si eres el que repartes luces , muestras ser miserable negándo- 
« me el sustento ? » 

Compadecido el Sol , la fecundó con un rayo de su luz , y le nació un 
hijo ; pero indignado Pachacamac , porque la mujer se habia dirigido al 
Sol y no á él , mató al niño desmenuzándolo en pedazos. 

La madre se lamentaba al Sol para que vengase este crimen ; mas 
Pachacamac, á fin de que nadie se quejase otra vez de falta de sustento, 

> Calancha. — Chroiiica moralizada del Orden de San Agustín, Libro II, Cap. XIX. 



CAPITULO XVI. 203 

y no le negasen la adoración debida , sembró los dientes del difunto , y 
nació el maíz ; sembró las costillas y huesos , y nacieron las yucas y otra s 
frutas ; de la carne se produjeron pepinos, pacaes , etc. 

No contenta con esto la madre , clamó de nuevo al Sol , y éste le pidió 
el ombligo de su hijo , del cual formó otro llamado Vichama ó Villama, 
que se hizo bellisimo mancebo, y á imitación de su padre se puso á cor- 
rer el mundo. En su ausencia Pachacamac mató á la mujer , que era ya 
vieja y, dividida en pequeños trozos , la dio á comer á los gallinazos y 
cóndores, y dejó escondidos los huesos y cabellos en la orilla del mar; 
creó hombres y mujeres que poblasen el mundo , y nombró curacas y ca- 
ciques que los gobernasen. 

Desesperado Vichama , porque se le habia escapado Pachacamac , ya 
Dios invisible , pidió á su padre el Sol que convirtiese en piedras á los 
hombres creados por Pachacamac. El castigo se ejecutó; pero como era 
injusto, quiso el Sol repararlo; y no pudiendo deshacer la conversión, 
determinó divinizar á los curacas y caciques poniéndolos en el mar como 
peñascos y escollos , objetos que eran adorados en la época imperial por 
los Indios citados. 

Viendo Vichama el mundo sin hombres , pidió al Sol que crease otros, 
y este le envió tres huevos : uno de oro , otro de plata , y otro de cobre. 
Del primero nacieron los curacas y nobles, del segundo las mujeres de 
estos, y del tercero los plebeyos. 



CAPÍTULO XVII. 



Navegación del rio Perene— Continúa el descubrimiento del curso del rio Huallaga, y fundación 

de algunos pueblos.— Expedición á los Indios Cocamas. 

Conquista de los terrenos de Lamas y Cumbaza.— Descubrimiento de los Indios Setebos 

que viven cerca del Ucayali — Primera navegación del rio Pastaza.— Fundación 

del pueblo de la Laguna en la margen del rio Huallaga.— Segunda entrada'al Cerro de la' Sal 

por Huancabamba.— Descubrimiento de las Montañas del Pangoa y fundación del pueblo 

de Sonomoro. — Comunicación por la Montaña entre Sonomoro y Quimiri , y fundación 

del pueblo de Pichana. — Descubrimiento de las Naciones de Indios Cholones é Hibitos, en las 

márgenes del Huallaga, y fundación de algunos pueblos.— Tentativas para entrar á Sonomoro 

por las Montañas de Huanta— Fundación del pueblo de Savini en la Montaña del Pangoa. 

Descubrimiento del Valle de Guayabamba. 
Primer Plano del Perú— Publicación de la Obra del Padre Rodríguez sobre el Marañon. 

1641. 1685. 



1641. — Navegación del rio Perene. — Corría el año 1641 cuando un ce- 
loso padre Franciscano fray Matías Illescas " y dos legos , se embarcaron 
cerca del pueblo de Quimiri en las montañas de Chanchamayo , y desa- 
fiando los innumerables peligros que ofrece la navegación del Perene , se 
abandonaron á su corriente, para no volver mas. Toda diligencia para 
averiguar el fin que tuvo este intrépido Misionero fué vana ; y solo al 
cabo de cuarenta años , como se verá mas adelante , se adquirió una 
vaga noticia de su desastrosa muerte ; pues se supo , de boca de los sal- 
vajes, que habían sido asesinados en las riberas del rio Ucayali, cerca 
de la desembocadura del rio Aguaitia. 

Según lo que aparece de la tradición trasmitida por los infieles , el pa- 
dre Illescas fué el primero que , navegando por el rio Perene entró en las 
aguas del gran rio Ucayali. Desgraciadamente dicho padre no pudo dar 
razón de su viaje , y así no se sabe cuál grado de confianza puede mere- 
cer la noticia que dieron los infieles. 

1641-1644. — Continúa el descubrimiento del curso del rio Huallaga, y 
fundación de algunos pueblos. — En el año 1641, los padres fray Gaspar 
Vera y fray Juan Cabezas 2 , continuando la reducción empezada en 1631 

i Córdova. — Chronioa franciscana del Perú , Libro II, pág. 126. 
2 Córdova. — Chronica franciscana del Perú , Libro I, pág. 162. 



CAPITULO XVII. 205 

por fray Felipe Luyando , se introdujeron entre las tribus de los indios 
Tepquis y Quidquidcanas , fundando en 1643 dos pueblos con los nom- 
bres de Trinidad de Tepquis y Magdalena de Quidquidcanas. 

En 1644 los padres fray Ignacio de Irarraga, fray Jerónimo Jiménez 
y fray Francisco Suarez penetraron al Norte del rio Tulumayo , que en- 
tra en el Huallaga por la mano derecha , un poco mas abajo de la desem- 
bocadura del rio Monzón; y marchando ápié con grandísimo trabajo, por 
la espesura de los vírgenes bosques , descubrieron la numerosa tribu de los 
indios Payansos , que vivían en un hermoso valle de 4 leguas de ancho 
y 25 de largo , formado por la cadena de cerros que divide el rio Hualla- 
ga de la Pampa del Sacramento. 

Luego entraron otros padres , y en poco tiempo llegaron á reducir un 
gran número de infieles; de manera que en el año 1650 habían fundado 
cuatro pueblos con los nombres de la Trinidad, la Concepción, San Luis y 
San Francisco, en los que habitaban mas de 7.000 almas. " 

1644. — Expedición á los indios Cocamas. — Mientras que los padres 
Franciscanos penetraban mas adelante siguiendo hacia el Norte el curso 
del rio Huallaga, desde su origen, los Jesuítas, después de haber redu- 
cido á los indios Jeberos , Cahuapanas y Chayavitas del Alto Marañon , 
entraban por la boca del rio Huallaga , para conquistar las tribus de 
Indios que habitan sus márgenes. 

Cuatro años después de la fundación de la ciudad de Jeberos, esto es 
en 1644, fué cuando los padres Jesuítas Cujia y Pérez , subieron por el 
Huallaga y penetraron entre los indómitos indios Cocamas ; y solamente 
al cabo de algunos años de continuos trabajos, pudieron fundar unas 
cuantas poblaciones de indios Cocamas y Cocamillas. 

1650. — Conquista de los terrenos de Lamas y Cumbaza. — En 1650, 
casi un siglo después de la célebre y desgraciada expedición de Ursua, 
cuyos preparativos se hicieron en 1560 en una aldea donde existe la ac- 
tual ciudad de Lamas , el general D. Martin de la Riba , entró conquis- 
tando todos los terrenos habitados por los indios Lamas y Cumbazas , * 
los que gobernó en seguida durante treinta años por concesión de S. M. 
pasando después de la muerte de dicho general , á formar parte del Cor- 
regimiento de Chachapoyas. 

1 Córdova. — Chronica franciscana del Perú , Libro I, pág, 182. 

2 Tena. — Misiones , Libro I , pág. 305. 



M6 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

1650. — Este mismo año hubo un gran terremoto, que arruinó la 
ciudad del Cuzco y muchos pueblos de su provincia. 

1657.— Descubrimiento de los Indios Setebos, que viven cerca del 

Ucayali. ' -La entrada de varios Españoles al Cerro de la Sal , con el 
objeto do buscar el oro , habla alborotado en tal manera á los Indios que 
habitan aquella región , que los padres Misioneros no podían entrar sin 
grave peligro , y de consiguiente dejaron para mas tarde esta via , dedi- 
cándose de preferencia a extender las misiones de Panataguas de las 
monta Has de Huáuuoo. 

Así , en 1657 2 el padre fray Alonso Caballero hizo una expedición á 
los indios Payansos , pasando en seguida á los Calizecas (hoy Sipibos), 
y por último á los Setebos , que moran en las riberas del Ucayali. A su 
regreso dejó dos sacerdotes y tres legos, los que llegaron poco á poco á 
reducir á aquellos salvajes y reunirlos en dos pueblos , que han sido lue- 
go destruidos por los indios Sipibos , quienes mataron también á todos 
los religiosos. 

En 1661 se internó en la misma Nación de los Setebos el padre fray 
Lorenzo Tineo , con otros religiosos, 20 soldados y 200 Indios cris- 
tianos. En poco tiempo fundaron dos pueblos, que también tuvieron una 
existencia efímera , pues fueron acometidos por los indios Calizecas 
(Sipibos) , en uno de los pueblos llamado Chupasnao. 

Los Misioneros, no pudiéndoles resistir , se retiraron con cien Setebos 
mas fieles al Tulumayo (afluente del Huallaga). 

Mas tarde se hicieron otras expediciones á los Panataguas y Calizecas 
en 1663 , 1665 y 1667 ; pero por los continuos asaltos de estos últimos 
Indios , y por la enfermedad de viruela que grasó con mucha fuerza hasta 
1670, se fueron perdiendo poco á poco las conversiones de los Panata- 
guas; de modo que en 1691 no quedaban mas que cuatro pueblecitos con 
200 almas, y en 1704 quedó solamente el reducido pueblo de Cuchero 
que existe en la actualidad. 

1662. — Primera navegación del rio Pastaza. — Fué el año 1662 cuando 
tuvo lugar la primera navegación del rio Pastaza , que baja del Ecuador 
y desemboca en el rio Marañon entre el Morona y el Huallaga. Desgra- 

i Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. HI. 

* Fuentes. — Biblioteca Peruana. — ( Antiguo Mercurio Peruano ) , Tomo I, pág. 94. 
Hay una divergencia en la fecha de esta expedición , pues Amich indica el año 1657 y el Mercurio 
Peruano 1651. He adoptado la primera por creerla mas exacta. 






CAPITULO XVn. 207 

(¿adámente esta exploración tuvo mal resultado ; pues el padre Rai- 
mundo , que fué quien subió por el citado rio , naufragó y perdió la vida 
casi en la confluencia del Bombonasa. 

1670 — Fundación del pueblo de la Laguna en la margen derecha del 
rio Huallaga. " — Fn 1644, como se ha dicho , los padres Jesuitas Cujia y 
Pérez subiendo por las aguas del Huallaga , entraron los primeros entre 
los indios Cocamas , que habitaban cerca de una laguna , á muy poca dis- 
tancia de la orilla derecha de aquel rio. 

En 1670 el padre Lucero logró reunir á los Indios y fundó la pobla- 
ción que llamó Santiago de la Laguna , y que hoy se conoce con el simple 
nombre de Laguna. 

En la época de su fundación tenia este pueblo muchísimos Indios, per- 
tenecientes á las distintas tribus de los Cocamas , Cocamillas , Agúanos , 
Panos y Chamicuros. En la actualidad tiene alo mas, 1.000 habitantes, 
todos indios Cocamillas , los que son bastante dóciles y útiles como tripu- 
lantes en las embarcaciones que se emplean en la navegación de los rios. 

La población de la Laguna fué muchos años el centro de las misiones 
de los Jesuitas , y gozó de esta preeminencia hasta el año 1767 , fecha 
de la expulsión del territorio del Perú de todos los religiosos de dicha 
orden. 

En el siglo pasado se conocia también esta población con el nombre 
de Laguna de la gran Cocama, como se la ve designada en muchos escritos 
de aquella época. 

1671-1673 — Segunda entrada al Cerro de la Sal por Huancabamba. 2 — 
Después de la muerte del padre Illescas , que según he dicho , creyeron 
que habia sido asesinado por los infieles Sipibos en 1641 , quedaron aban- 
donadas y de consiguiente perdidas las conversiones del Cerro de la Sal 
en las montañas de Chanchamayo. El padre fray Alonso Robles, deseo- 
so de conquistar de nuevo aquel importante lugar, determinó realizar su 
empresa por otro camino, y obtenida la licencia del Gobierno, realizó 
sus deseos penetrando en las montañas por el lado del pueblo de Huan- 
cabamba, situado casi al Norte del Cerro de la Sal, á fines del verano de 
1671. Marchando por la espesura de los bosques de aquella fértil región, 
llegó al cabo de muchos trabajos al blanco de sus deseos. Allí, con bas- 

1 J. W. de Mattos. — Diccionario topographico do Departamento de Loreto, pág. 96. 

2 Tiena. — Misiones , Libro V, pág. 31. 

Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. IV, 



208 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

tante paciencia y zelo, logró apaciguar y reunir á los Indios que habi- 
taban aquella comarca, de manera que en 1673 pudo fundar nuevamen- 
te la población de Quimiri , que habia sido destruida , y que esta vez ti- 
tuló Sania Rosa de Quimiri. En este pueblo avecindaron luego mas de 
200 almas ; á las que se iban agregando cada dia algunos indios Amages. 

1673 — Descubrimiento de las montañas del Pangoa ' y fundación del 
pueblo de Sonomoro. — En el mismo año de 1637, uno de los mas intré- 
pidos é infatigables misioneros Franciscanos , el padre fray Manuel de 
Biedma , escalaba por áspero camino los tres elevados ramales de la 
Cordillera, que separan el hermoso y risueño valle de Jauja, de la re- 
gión de los bosques vírgenes , habitados por los salvajes. 

En dicha época existia ya entre aquellos intrincados cerros el pueblo 
de Comas (Santiago de Comas) con sus anexos Acobamba y Andamarca, 
y un mal camino conducia a estas poblaciones; pero penetrar mas ade- 
lante no se podia, sino haciendo una penosa marcha ápié. En pocos lu- 
gares se presenta el terreno mas quebrado , siendo formado el camino de 
continuas subidas y bajadas; pues la Cordillera oriental se divide en esta 
parte en tres ramales, de los cuales uno se pasa al dejar el pintoresco va- 
lle de Jauja, para dirigirse al pueblo de Comas; el segundo se atraviesa 
entre Comas y Andamarca , y el tercero y última barrera divide la que- 
brada de Andamarca de la región de los bosques. 

Era el dia 11 de Mayo del año 1673 , cuando el padre Biedma , con 
varios compañeros , salió á pié del pueblo de Comas para seguir su mar- 
cha. Después de haber caminado ocho dias, pasando infinitos trabajos, 
debidos á los precipicios , ciénagas , rios , nevadas y lluvias , llegó á las 
primeras casas de los salvajes , donde fué bien recibido, y allí fundó un 
pequeño pueblo con el nombre de Santa Cruz de Sonomoro. 

La región descubierta por el padre Biedma , se conoce actualmente 
con el nombre de Montaña del Pangoa , cuyo nombre es el de un rio que 
la baña. Los salvajes que la habitan pertenecen á la Nación Antis ó 
Campas , la que se subdivide en otras pequeñas tribus , que llevan dis- 
tintos nombres , y una entre ellas el mismo de Pangoa. 

1673 — Comunicación por la Montaña entre Sonomoro y Quimiri, y fun- 
dación del pueblo de Pichana. 3 — Deseando el padre Biedma comunicar 

' Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. IV. 

2 Fuentes. — Biblioteca Peruana de historia, ciencias y literatura , (Antiguo Mercurio Peruano), 
Tomo I, pág. 106. 

3 Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap V. 



CAPITULO XVII. 209 

con la población de Quimiri situada en el valle de Chanchamayo , evitan- 
do el escabroso camino de Comas y Andamarca y el largo rodeo por Jauja, 
Tarma y Chanchamayo , averiguó si se podria ir á Quimiri por la Mon- 
taña. Un curaca de los indios Campas , llamado Tonté , que habia reci- 
bido muy bienNí los Misioneros , proporcionó algunos Indios diestros , 
para que escoltaran al padre fray Juan de Ojeda , compañero de Bied- 
ma ; el que después de haber caminado dentro de la Montaña hasta el 
Cerro de la Sal , subió por el rio Perene al pueblo de Quimiri , donde fué 
recibido con el mas grande júbilo por el presidente de las conversiones 
fray Alonso de Eobles. 

En las mismas balsas regresó el padre Ojeda, seguido de fray Fran- 
cisco Izquierdo y otros compañeros , los que llegaron á Santa Cruz de 
Sonomoro, adonde quedaba el padre Biedma. 

En 1674, en el mes de Marzo, apenas disminuyeron las lluvias, salió 
nuevamente el padre Izquierdo en dirección hacia Quimiri por el nuevo 
camino que acababan de descubrir, con el objeto de tratar sobre la fun- 
dación de un pueblo , que sirviese de escala en esta ruta y facilitase la 
reducción de todos los numerosos Indios que habitaban aquella comarca. 
Después de un minucioso examen , se determinó fundar un pueblo en la 
margen izquierda del rio Perene , en la mitad del camino entre Quimiri 
y Santa Cruz de Sonomoro ; pueblo que fué llamado Pichana , por ser la 
denominación del lugar. 

A principios de Junio se empezó la fábrica de la iglesia , convento y 
casas ; pero un desgraciado suceso vino á destruir el naciente pueblo y á 
poner término á la vida del fundador , que era fray Francisco Izquierdo. 
Un Indio converso llamado Mangoré , hizo el propósito de destruir las 
misiones con sus respectivos religiosos , y empezando por el pueblo de 
Pichana donde vivia, á la cabeza de algunos Indios armados de arcos, 
flechas y macanas , atacó el convento el 4 de Setiembre de 1674 y mató 
alevosamente á flechazos al padre Izquierdo , su compañero y un mu- 
chacho, incendiando en seguida la iglesia que quedó reducida á cenizas. 
Terminada esta sangrienta escena , se embarcó con sus compañeros y 
subiendo por el rio con ánimo de ir á destruir á Quimiri , se encontraron 
en el camino con dos religiosos , á los que dieron súbitamente la muerte. 
Por último, habiendo penetrado Mangoré en la población de Quimiri el 9 
de Setiembre por la tarde , con el objeto de llevar á cabo su plan de des- 
trucción , fué asesinado por sus mismos parientes. 

EL PERÚ— Tomo II. 27 



810 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Este horrible suceso dio origen al desamparo de las. misiones de So- 
Domoro por algún tiempo. 

Las misiones de Quimiri , aunque persistieron a esta trágica escena , 
se perdieron poco después , por haberse agregado el pueblo de Qui- 
miri al curato de Guancabamba , lo que se verificó á fines del mismo 
ano 1674. 

1676. — Descubrimiento de las Naciones de indios Cholones é Hibitos, 
que viven en la margen del Huallaga y fundación de algunos pueblos. ' — 
Perdidas otra vez las conversiones de Quimiri y del Cerro de la Sal, 
se pensó en conquistar otra región que se hallaba todavia inexplorada, 
situada al oriente de Cajamarquilla en la provincia de Pataz y que forma 
parte de la hoya del rio Huallaga. 

En la parte Norte del Peni , existe una faja de terreno limitada entre 
el rio Marafion y la Cordillera Oriental , y que se extiende desde 7 o has- 
ta 8 o 30' de latitud Sur. Esta parte del territorio peruano constituye la 
actual provincia de Pataz , que en siglos pasados ha sido visitada en dis- 
tintas ocasiones por las tribus de infieles que habitaban las márgenes del 
rio Huallaga y destruyeron los pueblos de Condumarca y del Collay. 

Las primeras noticias que se tuvieron de los Indios infieles que habi- 
tan al Este de la Cordillera Oriental , fueron suministradas por un 
pastor de ganado vacuno de la provincia de Pataz , quien penetró casual- 
mente allí en 1670 y fué recibido pacíficarnente por dichos Indios. 

Fué solamente en 1676 cuando fray Juan de Campos y dos religiosos 
legos atravesaron la Cordillera Oriental y entraron á su conquista espi- 
ritual , habiendo tenido muy buena acogida de los Indios que habitaban 
diseminados en los montes á lo largo de la margen izquierda del Hua- 
llaga , y que pertenecen á las tribus de los Cholones y de los Hibitos. 

El padre fray José de Araujo, que entró después de fray Juan de Cam- 
pos , logró reunir á los Indios de la Nación Hibitos en una población que 
llamó Jesús de Ochanache. 

El padre fray Francisco Gutiérrez se dedicó á la conquista de la Na- 
ción de los indios Cholones , que es mas numerosa que la de los Hibit» , 
y fundó con ellos una población , bajo el nombre de San Buenaventura de 
Apisoncho. 

i Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XI. 

M. A. Fuentes. — Biblioteca Peruana. — ( Antiguo Mercurio Peruano ) , Tomo I, pág. 19. 



CAPITULO XVII. 211 

Mas tarde , después de la muerte de los fundadores , con motivo de al- 
gunas disensiones entre los Indios , se repartieron los habitantes de los 
citados dos pueblos en cuatro poblaciones, dos de cada nación. Así con 
indios Hibitos se poblaron los pueblos de Jesús de Pajaten y Jesús de 
Monte Siou ; y los Cholones habitaron los de San Buenaventura del Va- 
lle; y San Buenaventura de Pisana ó Pampa Hermosa. 

Estos cuatro pueblos se ven figurar en el Mapa del padre Sobrevida, 
con los nombres de Pajaten, Sion, Valle y Pampa Hermosa; pero en la 
actualidad subsisten solamente los de Sion y Valle , habiendo desapareci- 
do la población de Pajaten que habia sido fundada en la orilla del rio 
Apisoncho, en el camino de Cajamarquilla al rio Huallaga. La pobla- 
ción de Pampa Hermosa tampoco existe , habiendo sido reemplazada por 
el pequeño pueblo de Pisana situado casi en la desembocadura del rio 
Mixiollo ; sin embargo se conserva toclavia el nombre del lugar , llamán- 
dose Pampa Hermosa una bella llanura situada en la orilla izquierda del 
rio Huallaga , un poco mas arriba de la confluencia del citado rio Mixiollo. 

Con el nombre de Pisana se conocen hoy dos puntos : uno en la mis- 
ma orilla del Huallaga , al que se da el nombre de Puerto; y otro un poco 
mas arriba en la quebrada del rio Mixiollo , que es el verdadero pueblo. 

1677. — Tentativas para entrar á Sonomoro por las Montañas de Huanta. 

— Es al infatigable padre Biedma á quien debemos las primeras tentati- 
vas de penetrar al interior de la Montaña por la ruta de Huanta. * El 
objeto que impulsó á este activo y abnegado Misionero á emprender tan 
fatigoso como arriesgado viaje , fué el de hallar otro camino para pene- 
trar en sus queridas conversiones de Sonomoro , que habia fundado en 
las Montañas del Pangoa. Con dicho propósito se dirigió al pueblo de 
Tambo á unas 7 leguas de Huanta , y en seguida fué á embarcarse en 
el rio Pampas , llamado entonces también con el nombre de Cocharcas. 

Después de ocho dias de trabajosa navegación, viendo que la entrada 
por esta parte seria interminable , se desembarcó , para hacer nuevas ten- 
tativas por otro lado. Ensayó hacer su expedición por Viscatan, bajando 
por esta quebrada al rio Mantaro; y viendo las dificultades que presen- 
taba esta nueva ruta , hizo la última tentativa por la quebrada de Ccn- 
chagará y Chiquia (hoy Chiquiacc); pero hallando por todas partes obs- 

' Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XI. 



til HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

táralos, pox lo muy quebrado del terreno y falta de camino, tuvo que 
desistir, á pesar Buyo, del proyecto que habia formado. 

Asombra el valor de este impertérrito Misionero; pues solo el que co- 
noce las tres vias por las cuales intentó el padre Biedma penetrar en el 
interior de la Montaña para abrirse camino á Sonomoro, puede juzgar 
los trabajos, privaciones y peligros de todas clases que ofrecen. Real- 
monte parece inconcebible cómo se haya arriesgado á navegar por el rio 
Pampas ocho dias, embarcándose, como es muy probable, al pié del pue- 
blo de Rapi , en la desembocadura del rio de San Miguel. Con ocho dias 
de navegación , ha tenido , sin duda , que entrar en el rio Apurimac , ya 
reunido con el Pachachaca, y navegar una gran parte del primero por 
una región habitada por los salvajes Campas que allí llaman Catongos. 

Si su intención era ir á Sonomoro , el rodeo era ciertamente inmenso, 
juifs por cualquiera de las tres vias, habria tenido que bajar por el Apu- 
rimac reunido con el Mantaro , hasta la confluencia del Perene , y subir 
en seguida por este último hasta la confluencia del Pangoa , para , me- 
diante este rio , llegar á Sonomoro. 

1681-1684. — Fundación del pueblo de Savini en las Montanas del Pan- 
goa. — Con el asesinato del padre Izquierdo en Pichana y la pérdida de 
las conversiones en el Cerro de la Sal , también la conversión de Santa 
Cruz de Sonomoro quedó desamparada , y solo en 1681 , después de las 
inútiles tentativas para penetrar á Sonomoro por las Montañas de Huan- 
ta , el constante padre Biedma volvió á entrar en las Montañas del 
Pangoa , abriendo un camino de herradura desde Andamarca á Sono- 
moro. Restauró luego el pueblo de este nombre llamado también de 
Santa < 'ni: ; fundó otro mas adelante en un hermoso llano despejado con 
el nombre de San Buenaventura de Savini , en el cual se juntaron unas 
200 almas de la Nación Campa. 

Por último, para facilitar una expedición que proyectaba al rio Ucayali, 
dispuso en 1684 la apertura de otro camino desde Sonomoro hasta la 
reunión del rio Ene con el Perene ó de Chanchamayo ; pero por las con- 
tinuas lluvias no pudo pasar mas adelante de San Buenaventura de 
Savini. 

1677. '—Primer Plano del Perú. — Por la muerte deD. Francisco Ruiz 
Lozano , primer cosmógrafo del Perú , el virey duque de la Palata nom- 

i Colocamos aquí este artículo faltando al orden cronológico , por no interrumpir la Bérie de des- 
cubrimientos en la Montaña. 



CAPITULO XVII. 213 

bró en 1677, para sucederle en el Cosmografiato , al presbítero D. Juan 
Ramón Coninkius *, persona de variados y profundos conocimientos. Es- 
te sabio recibió orden del Rey de España para formar el plano del Perú, 
trabajo harto difícil por la escasez de los elementos de que podia dispo- 
ner. Pero este hombre verdaderamente enciclopédico , superó todos los 
obstáculos, pues no solo levantó el plano, sino fabricó él mismo casi todos 
los instrumentos para llenar su comisión, y después de haberlo trazado 
en el papel, lo grabó con sus manos en una hermosa plancha de plata. 

Este fué el primer plano del Perú, y su ejecución era tan esmerada 
que produjo asombro á todas las personas que tuvieron ocasión de verlo, 
mereciendo elogios aun de algunos sabios europeos , entre ellos el céle- 
bre padre Luis Feuillée , que recorrió mas tarde la Costa del Perú ha- 
ciendo observaciones astronómicas y botánicas. 

El autor del primer plano del Perú vivia aun , cuando llegó á Lima el 
citado padre Feuillée, con el cual entró en íntima relación; y fué en 1809, 
hallándose todavia en la capital este último sabio , cuando lo arrebató la 
muerte después de una violenta enfermedad. 

«Todos sus papeles (de D. Juan Ramón) , dice el padre Feuillée 2 , 
« cayeron en manos de los criados , que no conocían su precio y dejaron 
« perder la mayor parte de ellos ; la otra fué quemada por una persona 
« que creyó hacer al difunto un gran servicio , quemando , decia , secretos 
« que ningún hombre debe leer. Esta pérdida ha privado al público del 
« conocimiento de todo el Perú. » 

Publicación de la obra del padre Rodríguez sobre el Marañon. — En 1684 
se publicó en Madrid una obra en folio que lleva por título : El Marañon 
y el Amazonas. — Historia de los descubrimientos , entradas y reducción de na- 
ciones. Trabajos malogrados de algunos conquistadores y dichosos de otros, as- 
si temporales como espirituales en las dilatadas montañas y mayores ríos de la 
América. Escrita por el padre Manuel Rodríguez , de la Compañía, de Jesús, 
procurador general de las provincias de Indias. 

La región del Amazonas , desde la época de la célebre expedición de 
Gonzalo Pizarro y la romancesca relación del viaje de Orellana por aquel 
gran rio , ha llamado en todo tiempo la atención de los viajeros y geógra- 

i En la Estadística de Lima del Dr. Fuentes (pág. 258), se cita á este sabio con el nombre de D. Juan 
Bamon Koenig. 

2 Journal des observations physiques, mathématiques et botaniques faites par l'ordre du Hoy sur les 
Cotes Orientales de l'Amérique Méridionale , etc. etc. par le E. P. Louis Feuillée, ( Tomo I, pág. 431 ) 



ÍU HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PEED. 

fos; y explica la grande aceptación que tienen todas las obras publicadas 
sobre aquella comarca. Así la obra del padre Rodríguez fué luego basca- 
da y consultada no solo por los aficionados á las arriesgadas empresas y 
extraordinarias aventuras, sino también por todos los geógrafos , que ha- 
llaban reunido en dicha obra todo lo que se sabia hasta entonces sobre el 
Mará ñon y el Amazonas. Pero si la obra del padre Rodríguez propor- 
cionó á los que la consultaron importantes datos, no es menos verda- 
dero que muchos bebieron en ella algunos errores. 

Hé aquí , traducido al castellano, el juicio que forma el célebre acadé- 
mico M r - de La Condamine que navegó por el Marañon y Amazonas á 
mediados del siglo pasado. ' 

« La obra titulada : />'/ Marañon y Amazonas , 1684 , no es mas que 
« una compilación informe sobre todo lo referente á la topografía del país, 
« y no ha servido sino para inducir en el error á los geógrafos que la han 
« consultado , particularmente en cuanto al origen del Marañon. Todo 
« el mérito de este libro consiste en un extracto del padre Acuña , que se 
« ha hecho muy raro en España , y en un índice cronológico de los suce- 
« sos memorables de América después de su descubrimiento. » 

Considero el juicio que hace M r - de La Condamine sobre la obra del pa- 
dre Rodríguez un poco severo , pues si hay error en el origen del Mara- 
ñon, debe tenerse entendido que semejantes errores se cometen hoy mis- 
mo , y todavía reina gran confusión en la nomenclatura de los rios del Perú. 

Es preciso antes de todo , distinguir bien los dos rios Marañon y Ama- 
zonas , que muchos consideran todavía como uno solo ; pues aunque se 
haya dado por algunos el nombre de Marañon á todo el Amazonas , debe 
considerarse al primero como un brazo del segundo. Muy lejos me 
llevaría el tratar aquí esta complicada cuestión , que será discutida á su 
tiempo. Por ahora , baste decir que el padre Rodríguez ha cometido 
realmente el error de considerar al Apurimac como el origen del Marañon. 

1685.— Descubrimiento del Valle de Guayabamba. — Aunque el valle de 
Guayabamba del actual departamento de Amazonas , no figura en nin- 
guno de los mapas del Perú publicados en estos últimos tiempos , ha 
sido sin embargo descubierto desde el año 1685. 

En efecto , en este año el padre fray Alejandro Salazar , religioso de 
la orden franciscana , salió de Chachapoyas , para la quebrada del rio 

i Histoire de l'Académie Royale des Sciences.— Année 1745, pág. 397. 



CAPITULO XVII. 215 

Huambo , el cual está formado de muchos ríos , algunos de los cuales 
bañan el hermoso y productivo valle que hoy lleva el nombre de Guaya - 
bamba. Dicho religioso , después de haber conquistado las tribus de los 
indios Cheduas , Alones y Choltos que vivian en estado salvaje , los re- 
dujo á tres pueblos , que se conservaron mucho tiempo con el título de 
Presidencia de Santa Rosa del Huambo. Hoy dia la población de Santa 
Eosa es la capital del citado valle de Guayabamba, habiéndose comple- 
tamente destruido el pueblo de Huambo que se hallaba mas adelante , y 
cuyo nombre se da actualmente tan solo á unos terrenos que se cultivan 
por temporadas. 

CAPÍTULO XVIII. 

Descubrimiento del Rio Ucayali y de la Nación de los Conibos. 
1684.-1686. i 

1684 — Desde mucho tiempo el incansable padre Biedma tenia noti- 
cias , de boca de los mismos infieles , de la existencia de un gran rio que 
llamaban Paro ó Apu-Paro (gran Paro), cuyas márgenes se hallaban ha- 
bitadas por numerosas tribus; y pareciéndole á este verdadero apóstol, 
muy limitado el campo de sus conversiones en las Montañas del Pangoa, 
deseaba ardientemente extender sus conquistas hacia la dilatada región 
bañada por el caudaloso Paro , que se conoce hoy con el nombre de Ucayali. 

Hallándose de virey del Perú, el duque de la Palata, habia bajado el 
padre Biedma á Lima en 1684 , para comunicarle el deseo que tenia de 
reconocer esta ignorada comarca. El virey acogió favorablemente el pro- 
yecto , y ordenó al corregidor , prestase la protección necesaria á su rea- 
lización. 

1685 — En este año, habiendo entrado á la Montaña el corregidor 
de Jauja D. Francisco Delzo y Arbizu y el capitán D. Francisco de la 
Fuente , síndico de las conversiones , se concluyó la apertura del camino 
desde Sonomoro hasta un punto del rio Perene que llamaron Puerto de 
San Luis, tres leguas antes que este rio se junte con el Ene. * 

1 Tena. — Historia de las Misiones ( manuscrito ) , labro I, pág. 70. 
Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap XIII. 

2 Existe algún desacuerdo entre los escritores sobre los nombres de los rios Ene y Perene. Mas ade- 
lante trataremos de aclarar la confusión que reina en la nomenclatura de estos riós. 



ílfl HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Concluido este camino, el padre Biedma , impelido por su entusiasmo, 
qiiev : .i embarcarse luego para seguir rio abajo; pero el corregidor y el 
sindico impidieron la arriesgada marcha de este valeroso misionero, juz- 
gando mas prudente se hiciese una exploración preliminar , para la cual 
tres personas se ofrecieron espontáneamente. 

Un donado llamado Pedro Laureano, natural del puerto del Callao, y 
conocedor del idioma de los indios Campas ; un sevillano llamado Juan 
de Navarrete y un Juan Alvarez, de Galicia, fueron los valientes que se 
propusieron ir de vanguardia en este peligroso viaje. 

Embarcáronse los tres compañeros con hábitos de religiosos en una 
débil balsa de ocho palos y entregaron su vida á la corriente del rio, lle- 
vando consigo los víveres necesarios y algunas herramientas. A los po- 
cos dias de navegación hallaron muchos indios Conibos que los recibie- 
ron con buenas maneras conduciéndolos á su pueblo con mil agasajos; y 
habiendo llegado el dia 22 de Setiembre , dieron á esta población el nom- 
bre de San Miguel de ¡os Conibos. 

De este modo se descubrió la Nación de los indios Conibos, que habi- 
tan en una grande extensión las márgenes del rio Ucayali , que ellos 
llaman Apu-Paro ó Gran Paro. Estos Indios visten comunmente una ca- 
miseta ó cusma de algodón, con variados dibujos pintados, que les llega 
hasta la rodilla. Acostumbran muchos de ellos amarrar la cabeza de sus 
niños con tablillas desde que nacen , lo que impidiendo su regular desar- 
rollo, las hace deformes, achatando tanto la parte delantera como la pos- 
terior. Aunque comunmente todos los salvajes viven deseminados , los 
Conibos habitan á veces reunidos en pueblos. Así en la época del descu- 
brimiento del pueblo que llamaron San Miguel de los Conibos, que se ha- 
lla situado en la orilla derecha del Ucayali , á 8 ó 10 leguas antes de la 
boca del rio Pachitea, los Indios vivian en grandes casas, y en cada casa 
habitaban de 20 á 30 personas. El pueblo tenia entonces mas de 2.000 
almas, y estaba gobernado por tres curacas, cuyos nombres eran, Ca- 
yampay, Sanaguami y Saman-pico. 

Después de haber obsequiado á estos buenos salvajes algunas herra- 
mientas, obtuvieron que los mismos indios Conibos se encargasen de 
hacerlos regresar en dos canoas , hasta el puerto de San Luis , habiendo 
llegado á este punto en 20 dias de navegación pasando en el camino va- 
rios peligros, tanto por los malos pasos del rio, como por algunas tri- 
bus de Indios enemigos que intentaban matarlos. 



CAPITULO XVIH. 217 

En el Puerto de San Luis se separaron de los indios Conibos , y en 6 
dias de marcha por el nuevo camino , el 30 de Octubre del mismo año 
1685, estaban de regreso en el pueblo de San Buenaventura de Savini, 
dando cuenta del feliz resultado de su expedición. 

1686. — -Informado el Gobierno de la importante exploración que con 
tan buen éxito se acababa de realizar , determinó que se hiciese una nue- 
va expedición mas en grande , con doce soldados para defensa de los re- 
ligiosos, librando de las Cajas Eeales cuatro mil pesos para los gastos. 
Esta expedición se componia de 24 personas, á saber: cinco religiosos, 
de los cuales el presidente era el padre prior fray Francisco Huerta ; los 
dos hermanos que habian formado parte de la primera exploración y que 
deben considerarse como los descubridores del Ucayali ; el capitán de la 
tropa D. Francisco Kojas y Guzman ; dos capitanes mas que fueron de 
voluntarios ; los doce soldados y dos negros criados. 

La comitiva salió de Lima el 3 de Mayo de 1686 , con ocho soldados 
en dirección al valle de Jauja , y en el pueblo de la Concepción , ademas 
de completarse el número de los soldados , se abastecieron de víveres , 
herramientas , fruslerías para regalar á los salvajes , y en fin de cuanto 
necesitaban para su importante expedición. 

El 30 de Junio dejaron el pueblo de Concepción , y emprendiendo su 
marcha por el fragoso camino de la Montaña , hicieron su entrada en 
el pueblo de San Buenaventura de Savini el 28 de Julio. En este lugar 
permanecieron algunos dias para esperar las cargas, durante los cuales , 
habiendo enfermado dos de los religiosos , se decidió que el padre Bied- 
ma, presidente de la conversión de los Campas , para no retardar el via- 
je, fuese á la expedición en su lugar. 

Durante este retardo , algunos se adelantaron para preparar las bal- 
sas , y solo el 12 de Agosto salia de San Buenaventura el resto de la co- 
mitiva , llegando al Puerto de San Luis el 18 del mismo mes. 

El 24 fué el dia fijado para el embarque , pero cuál seria su conster- 
nación al ver que las balsas no podian cargar tanto peso , pues se hun- 
dían de tal manera en el agua , que esta les llegaba á media pierna. 

En tal conflicto , se resolvió que la mitad de la gente se quedase en 
el puerto de San Luis, esperando que enviasen las canoas de abajo, 
para cuya resolución se postergó el viaje hasta el dia siguiente. 

El 25 de Agosto del año 1686 fué el dia decisivo de la salida de esta 

EL PEKü— Tomo II. 28 



ili mSTORIA DE LA GKOGB \ 11 V DEL PERÚ. 

memorable expedición , cuyo resultado enriqueció la ciencia geográfica 
con interesantes datos sobro el curso y tributarios del mas importante y 
caudaloso rio del Perú , después del Amazonas, cual es el Ucayali. 

La diminuta flota so componía de tres balsas, en lasque se embar- 
caron doce personas , siendo las principales el padre presidente fray 
Francisco Huerta y el padre fra\ Manuel de Badina. A las once del dia 
salieron del Tuerto de San Luis y, bajando por el rio Perene , entraron 
en muy pocos días en las aguas del hernioso Paro (Ucayali) , llegando 
el 1 de Setiembre al pueblo de San Miguel de los Conibos en once días 
de navegación. Los habitantes de este pueblo recibieron a la expedición 
con las mayores muestras de alegría; pero cuál seria la sorpresa de los 
Misioneros al hallar ya fabricada una iglesia, con una campana y algu- 
nas imágenes. Hé aquí lo que hahia sucedido. 

Los padres jesuítas que tenían á su cargo las misiones de Maynas, 
sabian la existencia de la Nación de los Conibos , por algunos de estos In- 
dios que bajaban al pueblo de la Laguna, haciendo su pequeño comercio 
para obtener herramientas y sal; pero no habian emprendido su conver- 
sión probablemente por la grande distancia. Mas después de la visita 
hecha á los Conibos por los tres descubridores del rio Ucayali que he cita 
do, habiendo bajado ala Laguna, el 25 de Diciembre de 1685, unos treint 
Conibos , dieron noticia a los Jesuitas de la llegada á su pueblo de los di 
chos exploradores , y viendo los Jesuitas con sentimiento , que los Fran- 
ciscanos se habian adelantado en la conquista del rio Ucayali , despacha- 
ron al padre Ricter y al hermano Francisco Herrera , en las mismas ca- 
noas de los Conibos con algunos indios Omaguas , dos de los cuales ser- 
dan de intérpretes. 

A principios de Marzo de 1686, después de dos meses de navegación, 
llegaron los Jesuitas al pueblo de San Miguel de los Conibos , y por me- 
dio de carpinteros que traian fabricaron apresuradamente una iglesia, 
colocaron en ella algunas imágenes, colgaron una campana y tomaron 
posesión del pueblo bautizando á unos cincuenta infieles. 

En este estado, el padre jesuita Enrique Ricter dejó en el pueblo de 
San .Miguel al hermano, y bajó á la Laguna para proveerse de herramien- 
tas y volver con mas religiosos. En cuanto al hermano que habia dejado 
en San Miguel de los Conibos , fué muerto por los infieles Piros junto 
con cuatro indios Conibos , escapándose malamente heridos los dos in- 



í 



CAPITULO XVTH. 219 

térpretes Omaguas , en una expedición que hizo subiendo por el rio Paro 
(Ucayali) y por el Tambo. 

Hé aquí que por una particular coincidencia se habia recorrido en el 
mismo año todo el rio Ucayali ; pues mientras los padres franciscanos 
habian bajado desde las Montañas del Pangoa hasta San Miguel de los 
Conibos ; los Jesuitas por otro lado , habian entrado por la boca del mis- 
mo rio , y habian subido hasta el mismo pueblo de San Miguel. 

Volviendo ahora á la relación del viaje del padre Biedma , luego que 
la expedición llegó al pueblo de San Miguel , el capitán D. Francisco de 
la Fuente , tomando el estandarte que llevaban , y acompañado de los 
soldados tomó posesión del territorio , diciendo en alta voz en la puerta 
de la iglesia las siguientes palabras : 

« En nombre de Dios Todopoderoso, y de nuestro católico Bey D. Car- 
« los II , ( que Dios guarde ) , tomo posesión de esta tierra , y de la que 
« se halla intermedia desde el Puerto de San Luis de Perene , todo el rio 
« Paro hasta este pueblo de San Miguel de los Conibos , y en nombre de 
« su Keal Majestad, doy á vuestras paternidades y á su religión la espi- 
« ritual posesión de lo contenido , y de este pueblo que desde el año pa- 
« sado registraron. » 

Trascurrieron dos semanas desde su llegada á San Miguel de los Co- 
nibos , y viendo la necesidad que habia de dar parte de lo ocurrido , salió 
el presidente fray Francisco Huerta , muy bien escoltado , pues su con- 
voy se componia de veinte canoas con setenta Indios de guerra. 

El 26 de Setiembre , ocho dias después de su salida de San Miguel , en- 
contraron dos grandes balsas en las que venia el padre fray Antonio Vital 
con el resto de la expedición , que habia quedado en el Puerto de San 
Luis del Perene , de cuyo lugar habian salido el 10 ele Setiembre. El 
padre Huerta , dióle dos canoas con los indios Conibos necesarios para 
que bajasen á San Miguel , y él continuó su viaje rio arriba , empleando 
veinte y cinco dias desde el pueblo de San Miguel hasta el Puerto de 
San Luis. 

En este viaje el padre Huerta tuvo noticia, por algunos viejos Conibos, 
del desgraciado fin que habia tenido el padre Plescas y sus compañeros 
muchisimos años antes , los que habiéndose embarcado en Quimiri el 3 
de Agosto de 1641 , bajaron en una balsa por el rio Perene y siguiendo 
por el Ucayali llegaron , según la relación de los Conibos , hasta el rio 



aSO HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL FERU. 

Aguaitia , donde fueron asesinados mientras dormían, por los indios Si- 
pibos, para hacerse dueños de las herramientas que llevaban. Así solo 
cuarenta y cinco años después , se pudo tener noticia de la malograda 
expedición que surcó por primera vez las tranquilas aguas del caudaloso 
rio Ucayali. 

Admira ver cómo los salvajes que habitan las márgenes de los rios 
interiores del Perú , conservan las tradiciones de los acontecimientos 
mas notables , trasmitiéndolos oralmente unos á otros, sin necesidad 
de escritura. Yo mismo , en el curso de mis largos Adajes, he sido mu- 
chas veces testigo de las interminables relaciones que mutuamente se 
hacen cuando se encuentran algunos individuos al cabo de mucho tiem- 
po , y la atención que prestan al orador durante largos discursos de mas 
de una hora. 

Con la salida del presidente de la expedición fray Francisco Huerta , 
quedó en su lugar el padre Biedma , y el 29 de Setiembre llegó á San 
Miguel el resto de la comitiva con el padre Vital. Hallábanse estos Mi- 
sioneros entregados á sus labores , cuando el 8 de Octubre del mismo 
año llegaron en una canoa algunos indios Combos , de regreso del pueblo 
de la Laguna , con la noticia de que los padres jesuitas de las misiones 
de Maynas estaban preparándose para subir á San Miguel con mucha 
gente y muchos Españoles. Estos Conibos estaban también encargados 
de avisar á sus curacas que mandasen fabricar dos grandes casas para 
alojamiento de los Misioneros y de los soldados. 

Con esta novedad el padre Biedma y sus compañeros no juzgaron pru- 
dente permanecer en San Miguel hasta la llegada de los Jesuitas, y 
para evitar toda clase de desavenencias , resolvieron retirarse , diciendo á 
los Indios que necesitaban salir para dar parte al Gobierno, y que esta- 
rian de regreso el verano entrante. 

El curaca Cayampay, que habia recibido muy amistosamente á los 
Misioneros , preparó luego unas treinta canoas con ciento ochenta Indios 
de guerra y abundantes víveres. El padre Biedma por su parte repartió á 
los principales Conibos hachas, machetes y cuchillos, y á las mujeres al- 
gunas chaquiras. 

El 22 de Octubre del año 1686 salia del pueblo de San Miguel la flo- 
tilla , navegando aguas arriba por el Gran Paro en medio de una atro- 
nadora música de numerosas bocinas de los Indios y tiros de fusil de los 
Españoles, 



CAPITULO XVni. 221 

El ilustrado padre Biedma, que no desperdiciaba ocasión de prestar 
algún servicio á la humanidad , se valió del curaca Cayampay , conoce- 
dor de todos los lugares y rios de aquella hermosa parte del Perú , para 
obtener preciosos datos sobre el rio Ucayali y sus afluentes, tomando 
nota de sus nombres , y formando un escrupuloso diario de su interesan- 
te viaje. 

El 22, dia de la salida , navegaron unas 3 leguas sin que nada ocurriese 
de particular. 

El 23 continuaron la marcha al amanecer , á una señal que dio el cu- 
raca Cayampay con su bocina , á la cual respondieron luego los Indios 
de las ciernas canoas. Adelantaron 4 leguas y media, pasando delante de 
la desembocadura de tres rios que entran en el Ucayali por la derecha, 
esto es , por la parte oriental. Estos rios , según Cayampay , se llamaban 
Senonia , Charataya y Manipaboro ; los dos primeros deshabitados , y el úl- 
timo, poblado á tres jornadas rio ¡arriba por los indios llamados Maspos. 

El 24 salieron de la boca del rio Manipaboro , donde pasaron la noche, 
y después de 2 leguas llegaron á la boca del rio Taco , que entra en el 
Paro por la derecha. Subieron por este rio unas 2 leguas para llegar 
á un pueblo de los indios Maspos , donde hallaron veinte y seis casas 
con unas 500 almas. En seguida bajaron al rio Ucayali , donde pasaron 
la noche en una isla en frente de la desembocadura del rio Taco. 

El dia 25 y 26 adelantaron 3 leguas cada dia sin acontecimiento notable. 

El 27 , después de navegar media legua por el Paro , pasaron por la 
boca del rio Sampoya, que afluye por el lado de occidente. En seguida, 
á 2 leguas de este punto , encontraron el rio Caniguati , que tributa sus 
aguas al Ucayali por la margen oriental. La flotilla subió una legua por 
las aguas de este afluente para 11 ¡gar á un punto habitado por los indios 
Amahuacas, donde hallaron doce casas con mas de 150 almas. Luego 
salieron nuevamente al Gran Paro y á la media legua de navegación lle- 
garon á la boca del rio Oneano , que entra por la margen derecha , y pa- 
saron la noche en una grande isla en frente Je la misma desembocadura. 

El 28 no vieron cosa notable , y descansaron en una playa después de 
haber navegado 4 leguas. 

El 29 adelantaron muy poco , pues emplearon la mayor parte del dia 
en explorar dos rios que tienen el mismo nombre de Camarinigua , de los 
cuales uno entra en el Paro por el lado del oriente y el otro por la már- 
gen opuesta. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

El 30 siguió la pequeña armada su navegación por el rio Paro , lle- 
gando después de 4 leguas á la boca de otro rio que, como los dos ante- 
riores , lleva el nombre de Camarinigua , donde hallaron muchos Indios 
|n rtenecientes á una parcialidad de los Combos , y gobernados por dos 
ciiiacas llamados Izana y Quebruno. Estos curacas recibieron á los Mi- 
sioneros y toda su comitiva con las mayores muestras de benevolencia 
y afecto. Como dichos Indios, por indicación del padre Huerta, que ha- 
bía pasado poco tiempo antes , se habian reunido , rozado el monte , y 
construido una iglesia para formar un pueblo ; el padre Vital , al ver tan 
buena disposición de parte de los Combos , se convidó á quedarse con 
ellos , en compaíiia del soldado Juan José de los Eios. El venerable pa- 
dre Biedma dio á esta naciente población el nombre de San José de los 
( niiibos ; de modo que puede decirse que dicha población , situada cerca 
del rio Camarinigua , fué fundada el 30 de Octubre de 1686. 

Descansó la expedición entre éstos hospitalarios salvajes , el último 
dia de Octubre; el I o de Noviembre se proveyeron de abundantes víveres; 
y el dia siguiente , después de una tierna despedida de sus compañeros, 
el padre Vital y el soldado Eios , y de los pacíficos Conibos de San José , 
siguieron la navegación del rio Ucayali por 3 leguas , pasando la noche 
en una playa cerca de la desembocadura del rio Guanaria, que entra 
por el lado occidental. Según el curaca , á una jornada de camino mar- 
chando aguas arriba por este rio , vivian muchos Indios de la Nación 
Ruanaguas. 

El dia 3 , después de una legua de marcha , llegaron á la boca del rio 
Coraguania ; que está habitado mas arriba por los mismos indios Rua- 
naguas. Una legua mas adelante pasaron por la desembocadura del rio 
Epunia , que entra por la margen izquierda y estaba deshabitado. Siguie- 
ron la navegación otra legua para pasar la noche en una grande isla de 
arena. 

El dia 4 , á las 3 leguas , alcanzaron la boca del rio Taguanigua , cuyas 
orillas están habitadas por los indios Pichabos y Soboybos , hallándose 
las primeras casas á media legua de la desembocadura del rio. Siguieron 
su viaje otras 2 leguas, hallando , después de la primera, el rio Atagua- 
nigua , que entra por la margen izquierda , sin habitantes ; y pasada la 
segunda , el rio Coingua , que tributa al Ucayali por la derecha. 

El dia 5 , pasaron , á las 4 leguas , por la desembocadura de los rios 



CAPITULO XVIII. 225 

Erereca , Clieopcari y Chinipú , que entran en el Paro , casi á igual dis- 
tancia uno de otro , y descansaren en una isleta. 

El dia 6 después de haber navegado legua y media , pasaron delante 
del rio Guanini , y después de otra media legua , llegaron al rio Guanué, 
tributarios ambos del Ucayali por el lado occidental. Como entre estos 
dos ríos viven , tierra adentro , los indios Mochobos , emplearon dos no- 
ches y un dia para reconocerlos. 

El dia 8 , entraron en una región habitada por los indios Campas , si- 
tuados en las orillas del rio Taypie , al cual llegaron después de haber 
navegado 2 leguas. Otra legua mas adelante vieron por la parte orien- 
tal el rio Casineria , sin gente , frecuentado por los indios Campas , que 
van á pescar en sus aguas^y tienen allí sus chacras. 

El dia 9 , dice Amich ' : « Habiéndose la armada puesto en marcha rio 
« arriba , después de haber adelantado dos leguas , encontraron por la 
« parte oriental la boca del rio Paro. Este rio viene desde las cordilleras 
« de la provincia de Paucartambo. Don Felipe Cayampay (el curaca), 
« dijo que dentro del Paro habia muchas naciones bárbaras , á las cuales 
« muchas veces habia entrado á correar. Dejaron el Paro á la izquierda, 
« y navegaron por el Taraba , que es mayor y viene de las vertientes del 
« Cuzco, donde se llama Apurima. Habiendo navegado por el Taraba 
« como tres leguas, encontraron la boca del rio Enne. Dijo Cayampay 
« que siete leguas Tarabe arriba desde allí habia mucha gente de Coma- 
« bos y Ruanaguas que comian carne humana ; y cuando algún indio por 
« ser viejo no sirve para la guerra, lo matan y se lo comen. Dejando el 
« Taraba á la izquierda por la parte del Oriente navegaron por el rio 
« Enne cosa de una legua. Y habiendo adelantado este dia seis leguas , 
« durmieron en una playa. Todas las riberas del rio Enne están pobladas 
« de indios Campas, y por este paraje está el rio muy ancho y hermo- 
« seado con muchas islas de todos tamaños. » 

He trascrito á la letra este último párrafo de la relación del viaje del 
padre Biedma , porque no está de acuerdo con los conocimientos que se 
tienen actualmente sobre estos ríos. Así se dice , que encontraron por 
la parte oriental la boca del Paro , rio que viene desde las Cordilleras 
de la provincia de Paucartambo , lo que es inexacto. El rio que en aque- 
lla época se llamaba Paro , es el que se conoce hoy con el nombre de 
Vilcanota , por tener su origen en la Cordillera de este nombre , situada 

1 Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XV. 



B9 I HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

en el limite de los actuales departamentos del Cuzcoy Puno. Este rio es 
conocido también con el nombre de Santa Ana , que es el del productivo 
valle situado eu la provincia de la Convención del departamento del Cuzco. 

En los mapas del padre Sobrevida se designa este rio con los nombres 
de raro ó Beni , nombre que se conserva hasta la confluencia del rio Pa- 
chitea. Este nombre de Beri parece debido á la creencia que se tenia en 
el siglo pasado de que el rio Beni ( afluente del Madera ) , que baña el ter- 
ritorio de una parte de la actual República de Bolivia, tributaba sus aguas 
al rio Ucayali. 

Pero habiendo reconocido el error en un manuscrito de los Misioneros 
de Ocopa , cuya copia conservo ' , no se indica á este rio con los dos dis- 
tintos nombres de Paro ó Beni , sino con uno solo que reúne ambos nom- 
bres , llamándose Parobeni , el que se define de este modo : 

« Parobeni ; este que en lengua de los Piros es lo mismo que Rio-Pa- 
« ro, nace no muy lejos del Cuzco, y entrando en la Montaña por el va- 
« Ue de Santa Ana, toma su principal rumbo al Norte sin dejarle hasta 
« entrar en el Marañon , eceptuando en las grandes bueltas que hace en 
« la Pampa del Sacramento. Pierde este nombre en juntándose con el 
« Tambo, y toma el de Ucayali á los 10° 33' latitud, y 304° 36' de lon- 
« tud. » 2 

Siguiendo el párrafo de la relación del viaje del padre Biedma que he 
transcrito, se dice: «Dejaron el Paro á la izquierda y navegaron por el 
« Taraba , que es mayor y viene de las vertientes del Cuzco , donde se 
« llama Apurimac. » 

En la actualidad no se conoce en esta región rio alguno con el nom- 
bre de Taraba , que bien podia ser el rio Tambo. Pero aun admitiendo 
que el Taraba del padre Biedma , sea el que se conoce hoy con el nom- 
bre de Tambo , no puede explicarse lo que sigue , pues se dice que habien- 
do navegado por el Taraba como 3 leguas , encontraron la boca del rio 
Ene. Como el rio Tambo tiene un curso mucho mayor de tres leguas, 
y como por otra parte reina todavia gran confusión sobre cual de los rios 
se llama Enríe , creo necesario entrar aquí en algunos pormenores , para 
aclarar la nomenclatura de los rios de esta importante región. 

i Noticia Georjráficu-IIi/itórica, que manifiesta el estado de las Misiones de Infieles del rio Ucayali, 
pertenecientes al Colegio de Propaganda fide de Santa Rosa de Santa Maria de Ocopa. 

2 El rumbo 6 dirección del rio Ucayali , no es con precisión el Norte , principalmente en la última 
parte donde se dirige al N. E. E. 






CAPITULO XVIII. 225 

En la primera edición del mapa del padre Sobrevida , dado á luz en 
1791 , por la Sociedad de Lima , titulada Amantes del País, no aparece 
el nombre del rio Tambo , ni del Ene ; y calculando poco mas ó menos 
la distancia de tres leguas desde la confluencia del Paro con el río que lle- 
va actualmente el nombre de Tambo , se ve señalado en el punto que cor- 
respondería al Taraba , un rio que lleva el nombre de las tribus de In- 
dios que habitan sus orillas , que son los Comabos y Ruanaguas ; los 
mismos que en la relación del padre Biedma se dice que habitan el rio 
Taraba 7 leguas mas arriba. No cabe pues duda ele que el citado rio que 
se nota en la carta del padre Sobreviela es el Taraba de Biedma. En la 
misma relación se dice que el rio Taraba viene de las vertientes del Cuz- 
co , donde se llama Apuriniac , y esto es un error , pues en la carta de 
Sobreviela se ve señalado y escrito en grandes letras el rio Apurimac, 
que no corresponde por cierto al Taraba. Ha habido pues un equívoco 
en la relación del padre Biedma. 

En la memoria manuscrita de los Misioneros x , no se habla del río 
Ene , pero se define el rio Tambo de este modo : 

Tambo : Toma este nombre el Rio que cerca de los 11° 20' de latitud y 303° 
30' de longitud , se forma de los ríos Apurimac, Pangoa y Chanchamayo. Pier- 
de este nombre en juntándose con el Parobeni. 

En la segunda edición del mapa del padre Sobreviela , publicado en 
1830 , está señalado el rio Tambo con su nombre ; y aparece formado , 
como se acaba de indicar , por la reunión del rio Apurimac con los rios 
Pangoa y Chanchamayo ; sólo sí que este último lleva el nombre de Chan- 
chamayo en su origen, y mas abajo, engrosado con las aguas del Paucar- 
tambo , se Uama Perene , con cuyo nombre se ha citado ya en distintas 
relaciones de los Misioneros. # 

En este mapa no aparece el rio Ene , aunque , como se nota por la 
relación del viaje del padre Biedma, se aplicaba este nombre desde el 
año 1686, al rio que actualmente se conoce con el de Tambo, pero no 
en todo su. curso. 

Por último , en otro mapa hecho por los Misioneros de Ocopa , y del que 
conservo una copia tomada del original que poseia el señor D. Manuel 

1 Noticia Geográfica-Histórica, que manifiesta el estado de las Misiones de Infieles del rio Ucayali, 
pertenecientes al Colegio de Propaganda fide de Santa Eosa de Santa Maria de Ocopa. 
EL PEKU— Tomo II. 20 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Anu ■/. , gobernador de Andamarca, aparece con el nombro do Eni ' el rio 
formado por La reunión del Apurimac con el Mantaro. 

De Lo dicho resulta que el rio Chanchamayo con el Paucartambo for- 
ma el rio Perene, el que recibe mas abajo también las aguas del rio 
Pangoa. De la reunión del Apurimac con el Mantaro se forma el rio 
Ene ; y de este con el Perene resulta el Tambo; el que, á su vez, se jun- 
ta con el rio Santa Ana para formar el Ucayali, que reunido con el Ma- 
rá non forma el caudaloso Amazonas. 

Volviendo ahora á la relación del viaje del padre Biedma, es preciso te- 
ner presente que lo que llama rio Enne , corresponde al rio Tambo de boy. 

El 10 de Noviembre siguió la pequeña armada su navegación en las 
aguas del rio Tambo que , como be dicho , el padre Biedma llama Enne , 
pasando después de 2 leguas de marcha por la boca del rio Charamaná, 
habitado por los indios Campas, y entra por el lado del S. E. A una le- 
gua mas adelante de la confluencia de este rio , vieron otro llamado Sa- 
marini, que tributa al Tambo por la margen izquierda , y pasaron la no- 
che en su desembocadura. 

El 11 anduvieron 4 leguas, en cuyo trayecto vieron dos rios , Poconi 
y Chimbo, ambos poblados de Campas y que desaguan en el Tambo por 
el lado del Sur , esto es , por la margen derecha. 

El dia 12 , siguiendo siempre la navegación del rio que hoy se llama 
Tambo , pasaron por la boca de varios tributarios que son el Omiagu , el 
cual entra por el lado del Sur á una legua del punto donde habian pasado 
la noche ; el Mayapu por la misma margen á otra legua mas adelante , ha- 
bitado por los indios Campas ; el Puyeni , que también entra por el lado 
del Sur , á legua y media del anterior y está poblado de indios Piros , los 
que tenian un pueblo ocho leguas mas al interior; por último , siguiendo 
la navegación por otra leguíP y media , vieron los rios Chorno y Xeni, 
que desembocan por el lado del Sur y tienen sus orillas habitadas por 
los Campas. 

El 13 de Noviembre salieron de una playa donde habian pernoctado, y 
después de haber seguido su navegación aguas arriba por el Tambo , lle- 
gó la flotilla á la desembocadura del rio Anapati , habitado por los Pp- 
ros. En este rio , según la relación del padre Biedma , habia sido muer- 
to por los infieles Piros el Jesuita compañero del padre Ilicter; y los Co- 

• En la relación del viaje del padre Biedma , impresa en el Compendio de las Misiones de Amich, 
está escrito el nombre de este rio con doble n , esto es Enne en vez de Ene que se usa actualmente. 






CAPITULO XVIH. 227 



nibos que acompañaron al padre Biedma , so pretexto de vengar dicha 
muerte , penetraron hasta el interior haciendo una correria, en la que pe- 
reció á sus manos el curaca de los Piros llamado Santabangori. 

El dia siguiente, 14 de Noviembre, salió la expedición de la desem- 
bocadura del rio Anapati donde habian pasado la noche, después del 
combate con los Piros , y prosiguiendo la navegación por el rio Tambo 
2 leguas vieron el rio Samini , que entra por el lado del Norte y cuyas 
márgenes están pobladas por los infieles Campas. De la boca de este rio 
anduvieron otra legua , para descansar en una playa. 

El dia 15 continuaron su viaje por el Tambo, que en la relación del 
padre Biedma se cita siempre con el nombre de Enne ; pero desde este 
punto la navegación se hizo mucho mas difícil , corriendo el rio Tambo, 
en esta parte, muy encajonado entre cerros y ofreciendo también algu- 
nos malos pasos. Anduvieron este dia 5 leguas , al cabo de las cuales 
llegaron al rio Mazarobeni , que entra por el lado del Norte , y en cuya 
desembocadura pasaron la noche. 

El 16 se pusieron en marcha muy temprano, y después de una nave- 
gación de 7 leguas llegaron al punto donde toma su origen el rio Tambo, 
esto es, á la confluencia del Perene con el Ene, pues , como se ha dicho 
ya , en el dia, se da el nombre de Tambo al rio formado por la reunión 
de estos últimos. 

El 17 dejaron el rio principal, es decir, el Ene, que á su vez está for- 
mado por la reunión del Apurimac con el Mantaro , y continuando la na- 
vegación en las aguas del Perene , llegaron después de dos leguas al 
Puerto de San Luis , el que se hallaba situado en la desembocadura del 
rio Pangoa en el Perene. 

Aquí se separaron los religiosos de los indios Conibos , quienes baja- 
ron á su pi»blo de San Miguel ; y siguiendo los primeros el camino por 
tierra el dia 18, llegaron el 23 á San Buenaventura de Savini, que era el 
lugar de residencia de los Misioneros de las conversiones de las Monta- 
ñas del Pangoa. 

Por el diario de esta célebre expedición se ve que el entusiasta y acti- 
vo padre Biedma , aunque no ha sido el descubridor del rio Ucayali , es 
sin embargo el primero que ha dado una relación detallada de este rio y 
del Tambo; haciendo conocer por sus nombres los numerosos tributarios, 
indicando el lado por donde desaguan , y las tribus de Indios que habi- 
tan sus orillas. 



CCS HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Por sus trabajos se tiene el conocimiento de que el rio Ucayali, que 
llamaban Paro, no ofrece obstáculo alguno á la navegación, y que el rio 
Tambo que designa con el nombre de Enne , según la suma de las 
distancias indicadas en su diario, tiene unas treinta leguas de curso; y 
aunque no presenta serios peligros á la navegación en las primeras le- 
guas , corre encajonado entre cerros con algunos malos pasos. 

Este célebre Misionero tuvo la desgracia de ser asesinado el siguiente 
año 1687, en una emboscada de los infieles Piros, mientras bajaba por 
el rio Tambo con la intención de fimdar un pueblo entre este rio y el 
Ucayali. 

CAPÍTULO XIX. 



Primer Viaje completo por los Eios Pangoa , Tambo , Ucayali , Marañon y Huallaga. 
Viaje del Padre Fritz por el Amazonas é invasión de los Brasileros en la Provincia de Maynas. 
Rio Paranapura.— Mapa del Rio Marañon ó Amazonas. 

1687.-1707. 



1687. — Primer Viaje completo por los rios Pangoa, Tambo, Ucayali, 
Marañon y Huallaga. ' — En la relación del viaje del padre Biedma , he- 
mos visto que el padre Vital quedó en el pueblo de San José de los Co- 
nibos , que se acababa de fundar en la orilla derecha del Ucayali , cerca 
del rio Camariniguas. 

A mediados del mes de Abril de 1687 , llegó á sus oidos la falsa noti- 
cia de que los Piros habian asesinado á todos los padres y Españoles 
que habian salido para el Puerto de San Luis. Quedando el padre Vital 
sin esperanza de socorro , determinó subir él mismo al Puerto de San 
Luis ; pero á los diez dias de navegación , fué atacado por los infie- 
les Piros , lo cual lo obligó á retroceder ; confirmándose con este asalto 
la creencia de que todos sus compañeros habian perecido. En este con- 
flicto , se decidió á bajar por el Ucayali y dar parte de lo acaecido , pa- 
sando por las conversiones de los Jesuitas. 

Después de algunos arreglos , salió de su pueblo de San José , y ba- 
jando por el Ucayali llegó á la población de San Miguel de los Conibos , 
donde halló al padre jesuita Ricter. Descansó algunos dias , y á princi- 

i Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XVI. 



CAPITULO XIX. 229 

pios de Junio del mismo año 1687 , salió de San Miguel , navegó por el 
rio Ucayali 18 dias y entró en el rio Maraílon por el punto donde se 
reúnen estos dos rios para formar el grande Amazonas. 

Surcó aguas arriba el Maraílon cinco ó seis dias , hasta llegar á la de- 
sembocadura del rio Huallaga. Allí dejó el Maraííon para entrar en las 
aguas de aquel rio , y con otro dia de navegación llegó á fines del mes 
de Junio al pueblo de la Laguna , que era cabeza de todas las misiones 
de Maynas que tenían los Jesuítas. 

Después de un descanso de ocho dias en la población de la Laguna , 
que llamaban también de la Gran Cocama , salió el padre Vital para con- 
tinuar su viaje ; y pasando por ocho pueblos de conversiones de los in- 
dios Jeberos , Cocamillas , Mayoranas , Otanavis y otros , llegó á la ciu- 
dad de Lamas. De esta población siguió por tierra á Moyobamba , Cha- 
chapoyas y Cajamarca , siendo de este modo el primero que haya com- 
pletado el círculo, entrando á la Montaña por Andamarca , y saliendo á 
la Costa por el camino de Moyobamba, Chachapoyas y Cajamarca, des- 
pués de haber navegado por el rio Tambo , Ucayali , Marañon y Huallaga. 

1686-1707. x — Viaje del padre Fritz por el Amazonas é invasión de los 
Brasileros en la Provincia de Maynas. — En el año 1686 , bajaba de Quito 
á las misiones de Maynas otro activo é ilustrado Misionero , al cual debe 
la ciencia geográfica el primer Mapa del grande y tan celebrado rio que 
todos conocen con el nombre de Marañon. Era este el padre jesuita Sa- 
muel Fritz , de origen alemán. Cuando llegó al pueblo de la Laguna , 
que como se ha dicho , era cabeza de todas las misiones de Maynas , vi- 
nieron á tomarlo los indios Omaguas con treinta canoas para conducirlo 
á su pueblo. 

No habian trascurrido tres años desde la entrada á la provincia de 
Maynas de este infatigable Misionero, cuando en 1689 tenia ya á su car- 
go cuarenta y un pueblos , diseminados á lo largo del gran rio desde el 
de Omaguas hasta la desembocadura del rio Negro. 

Los asiduos cuidados que demandaban todas estas poblaciones , re- 



i Jorge Juan y Antonio de Ulloa. — Kelaeion histórica del viaje á la América Meridional. — Primera 
parte, Tomo U, pág. 525. 

Memoria y disertación histórico-geográfica sobre el meridiano de demarcación entre los dominios 
de España y Portugal , por D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa, inserta en el Tomo I, pág. 190 de la 
Colección completa de los Tratados de todos los Estados de la América latina por Carlos Calvo. 

Eelation abrégée d'un voyage fait dans l'interieur de l'Amérique Méridionale par Mr. de La Conda- 
mine. — Histoire de l'Académie des Sciences deParis. — Année 1744, pág. 391. 



230 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

cientemente formadas , hacían que el padre Fritz se hallase en continuos 
afanes y trabajos, viajando casi sin descanso, ya por tierra, ya por agua 
para visitar y atender á las necesidades de sus numerosos neófitos. Este 
desmesurado trabajo llegó por lin a enfermarlo, y en la imposibilidad de 
curarse en el lugar de su residencia , determinó bajar por el rio hasta el 
Para , con intención de volver luego á sus queridas misiones. 

Recuperada la perdida salud , se disponía el padre Fritz á regresar , 
cuando Arturo Sá de Meneses, entonces gobernador del Para , lo detuvo; 
pues en la falsa suposición de que el territorio de los Omaguas y los de- 
mas donde habia establecido las misiones , pertenecían al gobierno de 
Portugal , le dijo que tenia que dar parte á la Curte de Lisboa , por ha- 
ber entrado á establecer misiones en los dominios de su Soberano. 

El padre Fritz viéndose detenido , escribió al embajador de España 
en la Corte de Lisboa , y sólo después de 19 meses de su permanencia 
en el Para vinieron órdenes de Lisboa , al parecer muy favorables á las 
misiones , pues se desaprobaba lo practicado por el gobernador y se or- 
denaba que se diesen al padre Fritz las mayores satisfacciones y que de 
la Hacienda del Eey se costease el viaje á dicho padre, hasta dejarlo con 
toda seguridad á su elección , sea en sus misiones ó en Quito. 

El 8 de Julio de 1791 , estando listo lo necesario para el viaje del pa- 
dre Samuel Fritz , todo á expensas del Rey de Portugal , salió del Para 
después de 22 meses de demora , acompañado de un cabo militar , siete 
soldados y un cirujano. Habiendo manifestado el padre Fritz que no 
tenia necesidad de este acompañamiento, el nuevo gobernador Albuquer- 
que le dio á entender que debía cumplir las órdenes que habia recibido 
de honrarlo , á lo que tuvo que acceder el Misionero. 

Navegando aguas arriba por el anchuroso rio llegaron el 13 de Octu- 
bre del mismo año al pueblo de Nuestra Señora de las Nieves , situado 
un poco mas arriba de la desembocadura del rio Yapurá y perteneciente 
á la Nación Yurimagua. 

Hallando tanto á este pueblo, como á otros que habían pasado, sin gente 
alguna, y habiendo sabido que todos los Indios se habían retirado de miedo 
á los Portugueses, creyendo que venían á llevarlos con sus mujeres é hijos, 
para hacerlos servir como esclavos en sus chacras , el padre Fritz pidió 
al cabo portugués que no pasase adelante , hallándose ya en los pue- 
blos de sus misiones , y también para evitar la fuga de los Indios por el 



CAPITULO XIX. 231 

miedo que tenían á los soldados. Pero el cabo suplicó al padre Fritz que 
le concediese el honor de acompañarlo hasta la Nación de los Omaguas, 
pues deseaba desempeñar fielmente lo que le habia ordenado su goberna- 
dor. A esta instancia se resignó el padre á seguir con su escolta , aunque 
con mucho pesar , pues notaba el mal efecto que producia en los Indios 
la vista de los soldados portugueses. 

El 18 , habiendo llegado al pueblo de Mayavara , que era el primero 
de las misiones de los Omaguas , y encontrándolo despoblado como los 
demás , volvió el padre Fritz á suplicar al cabo portugués que no con- 
tinuase adelante. Accedió este á las instancias del padre y determinó 
retirarse , y como el padre Fritz quiso regresar con él hasta los Yuriina- 
guas , se quitó por fin la máscara , manifestando al padre que habia con- 
tinuado su marcha hasta el pueblo de los Omaguas para tomar posesión 
de aquellas tierras , cumpliendo la orden que le habia dado el gobernador 
del Para D. Antonio de Albuquerque , y que para esto le intimaba reti- 
rarse de aquellas provincias que pertenecían de derecho á la corona de 
Portugal. 

Fácil es imaginarse la sorpresa que debió causar al padre Fritz esta 
declaración. Lo cierto es que á pesar de las quejas de este último, em- 
pezó el cabo su navegación rio abajo llegando al cha siguiente en frente 
del pueblo de Guapate , donde demoró diez dias recogiendo zarzaparrilla 
y mandando hacer un gran desmonte , donde dejó solo un corpulento ár- 
bol, como poste en señal de posesión, dando á entender que pronto lle- 
garían á poblar y establecerse allí. 

Hé aquí como los portugueses han venido poco á poco por las vias de 
hecho invadiendo el terreno perteneciente á la corona de España; apode- 
rándose de una parte de la provincia deMaynas, la que en aquella época 
no reconocía otro límite que la línea de demarcación entre los dominios 
de España y Portugal , fijado en el célebre tratado de Tordesillas que 
tuvo lugar el año 1494. 

El padre Fritz luego que su disfrazada escolta regresó al Para , recor- 
rió todas sus misiones para reunir á los Indios que se habian dispersado 
por temor á los Portugueses. 

Después de haber visitado los numerosos pueblos de misiones que 
tenia á su cargo , siguió su viaje rio arriba hasta la boca del Huallaga ; 
y entrando en las aguas de este último , llegó luego al pueblo de la La- 
guna , adonde entró á fines de Febrero del año 1692. 



232 HISTORIA. DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

1692. — Rio Paranapura. — De la Laguna , el padre Fritz siguió luego 
BU viaje por el Huallaga hasta la boca del rio Paranapura; hermoso 
afluente que tributa sus aguas a este rio, muy cerca de la actual pobla- 
ción de Yurimaguas. El Paranapura, hoy muy transitado por todos los 
comerciantes de Moyobamba, que introducen mercaderías del Brasil por 
el camino de Balsapuerto , es navegable por grandes canoas. 

El padre Fritz , que según parece , es el primer europeo que ha nave- 
gado este rio, se dirigió en seguida á Moyobamba , Chachapoyas , Caja- 
marca , Trujillo y Lima , á fin de dar parte de su expedición y de la in- 
vasión de los Portugueses en el territorio perteneciente á España , al vi- 
rey . (pie lo era entonces el conde de la Monclova. 

En aquella época las orillas del rio Amazonas eran mucho mas pobla- 
das que hoy , pues solamente en las misiones que estaban á cargo del 
padre Fritz , hahia cuarenta y un pueblos bastante grandes , habitados 
por Indios de las Naciones Omaguas , Yurimaguas y Aysuares. El citado 
pueblo de Nuestra Señora de las Nieves , era el principal de la Nación 
Yurimagua , que habitaba entonces en las márgenes del Amazonas mas 
abajo de Omaguas. 

En cuanto á la actual población ele Yurimaguas , situada en la margen 
izquierda del Huallaga, en la época del viaje del padre Fritz, no existia 
todavia, y según se cree, ha sido fundada mas tarde, en 1709, con 200 
indios Yurimaguas traidos del Amazonas por los padres jesuitas, pues 
estos Indios no habitaban aun el Huallaga. 

1707 — Mapa del rio Marañon ó Amazonas. 1 — En el mes de Agosto de 
1693 salió el padre Fritz de Lima para regresar á sus misiones del Ama- 
zonas; pero deseando este ilustrado Misionero acopiar mayores datos 
sobre el curso del rio Marañon , tomó otro camino para estudiar por tier- 
ra el curso de este rio desde su origen hasta Jaén de Bracamoros ; y de 
allí , siguiendo por agua , bajó por él hasta sus misiones. 

Beuniendo en seguida todos los datos que habia adquirido personal- 
mente en sus largos viajes y todos los que pudo recoger en los trabajos 
de sus antecesores , trazó un mapa del rio Marañon y del Amazonas , que 
fué impreso en la ciudad de Quito en 1707, y se publicó una copia en el 
tomo 12° de la edición francesa de las «Cartas edificantes y curiosas es- 
« critas de las misiones extrangeras y de levante , por algunos Misione- 

i El padre Fritz autor de este mapa usa los nombres de Marañon y Amazonas como sinónimos. 



CAPITULO XIX 233 

« ros de la compañía de Jesús, » y otra en el tomo XVI de la edición caste- 
llana de la misma obra. 

El padre Fritz es el primero que ha dado á conocer que el origen del 
Marañon es la laguna de Lauricocha en el Perú , pues antes de él se creia 
que el rio Ñapo por el que bajó Orellana y después el padre Acuña, era 
el verdadero origen del Amazonas. 

En cuanto al juicio sobre el mapa del padre Fritz, dejaré la palabra 
al sabio La Condamine , quien habiendo tenido una copia del diario del 
viaje del citado padre, sacada del original depositado en los archivos de 
los Jesuitas de Quito, puede hablar con mas fundamento. 

Hé aqui como se expresa M. de La Condamine acerca del trabajo del 
padre Fritz. 

« No se necesita mas que leer su diario del cual tengo una copia para 
« convencerse de que este Misionero, enfermo cuando bajó por el rio pa- 
« ra buscar auxilios al Para , molesto y vigilado á su regreso , no podia 
« ciertamente hacer las observaciones necesarias para que su mapa sa- 
« hese tan exacto como era posible. Por otra parte , sin péndulo y sin 
« anteojo no ha podido determinar ninguna longitud; y no tenia para las 
« latitudes sino un pequeño semi-círculo de madera, de 3 pulgadas dera- 
« dio. Con tan pocas comodidades, es sorprendente que haya podido ha- 
« cer una obra tan digna de estimación. Con mas facilidades que dicho 
« Padre, yo siento que mi mapa esté tan lejos de la perfección.» 

Eealmente es de admirar como el padre Fritz pudo hacer lo que hizo 
con los insignificantes instrumentos que tenia á su disposición y las 
críticas circunstancias en que se hallaba , durante sus viajes por el 
Amazonas. 



i Histoire de l'Académie Eoyale des Sciences. — Année 1745, pág. 397. 

EL PESü— Tomo II. 30 



CAPÍTULO XX. 



Primeros Estudios Científicos en la Costa del Perú.— Viaje del Padre Peuillée. 

Viaje de M. Frézier por la Costas de Chile y del Perú. 

Observaciones de Eclipses de Luna por Peralta , para determinar la Longitud de Lima. 

Derrotero General del Mar del Sur del Capitán Manuel Joseph Hurtado. 

1709.-1730. 



Primeros estudios científicos en la Costa del Perú. — Si á fines del si- 
glo XVII se tenian datos muy importantes sobre la geografía del Perú, 
estos no eran el resultado directo de estudios científicos; sino datos reco- 
gidos , ya por los intrépidos conquistadores , ya por abnegados Misione- 
ros ; siendo el móvil principal de los primeros el deseo de improvisar ri- 
quezas, y el de los últimos la propagación de la fé. 

Si algunos religiosos , á mas de cumplir con su sagrada misión , con- 
tribuyeron casi directamente al progreso de la geografía levantando al- 
gún plano ó mapa , sus trabajos no se hallan basados en observaciones 
astronómicas, ni en operaciones hechas con instrumentos de precisión. 

1709-1710. — Viaje del padre Feuillée. — Fué en el año 1709 cuando 
apareció en la costa del Perú, el primer viajero, verdaderamente cientí- 
fico ; este era el padre Luis Feuillée , matemático y botánico de la Corte 
de Francia, quien emprendió largos viajes en la América Meridional con 
un objeto puramente científico. ' 

Desde que el célebre astrónomo Cassini , habia arreglado las tablas de 
los movimientos de los satélites de Júpiter, para determinar la longitud 
de un lugar por medio de sus ocultaciones , se habian hecho en Europa, 
Asia y África un gran número de observaciones que habian servido para 
corregir los groseros errores de que estaban plagados los mapas exis- 
tentes en aquella época. Solo la América, no habia sido estudiada bajo 
este punto de vista; y fué este vasto y virgen continente, el campo de 

i Los importantes trabajos de este sabio se hallan publicados en una obra en 3 volúmenes que lleva 
por título : Journal des Observatioms phynques , malhematiqu.es et botaniques , faites par l'ordre du Buy 
tur les Cotes Orientales de VAmérique Méridionale et dans leu Indes Occidentales , depuis l'année 1707, 
juiqu'en 1713. 



CAPITULO XX. 235 

los trabajos del padre Feuillée , que hizo expresamente dos grandes 
viajes , en el segundo de los cuales recorrió la costa de Chile y la del 
Perú hasta Lima. 

Después de haber hecho sus observaciones en Valparaiso, se dirigió 
á Lima , pasando por la isla de San Gallan , á principios de Abril de 
1709, levantó el plano de la bahia de Pisco. 

Al hablar de la ciudad de este nombre, dice que antes del gran terre- 
moto que acaeció en el Perú el 19 de Octubre de 1682, la población de 
Pisco se hallaba construida en la playa ; pero habiendo sido enteramente 
destruida por la invasión del agua del mar durante el terremoto , se edi- 
ficó la nueva población á media legua hacia el interior. 

El 9 de Abril entraba el padre Feuillée en la hermosa bahia del Ca- 
llao, y el 11 pisaba el terreno de la célebre Ciudad de los Reyes. En es- 
ta capital empezó luego una serie de observaciones para determinar su 
posición astronómica. Desgraciadamente, aunque no habia comenzado 
la estación de invierno , pues corría solamente el mes de Abril , eran , sin 
embargo , muy frecuentes las neblinas ; y esto le impidió hacer todas las 
observaciones que deseaba. 

Después de diez y ocho observaciones, fijó la latitud de Lima en 12° 
0' 57" Sur. ■ 

Estando en Lima , el padre Feuillée , murió en esta ciudad á la edad 
de ochenta y cinco años un célebre profesor de Matemáticas, D. Juan 
Ramón Coninkius , que hacia mas de 50 años vivia en el Perú. Este gran 
geómetra habia hecho por orden del Rey de España, un mapa de mu- 
chas provincias del Perú; pero desgraciadamente todos sus importantes 
papeles cayeron en manos de los criados que , no conociendo su gran va- 
lor, dejaron perder la mayor parte de ellos, pereciendo de este modo to- 
dos los trabajos de este célebre hombre, que habia sacrificado los mas 
útiles años de su vida por dar á conocer el país. 

El padre Feuillée en su permanencia en Lima , levanta el plano de la 
ciudad , hace observaciones barométricas , calcula por medio del baróme- 
tro la altura de Lima , sobre el nivel del mar , que halla igual á 65 toe- 
sas (metros 126.68), hace observaciones sobre la declinación de la aguja 
imantada, la que halló ser de 6 o 15' E. y por último, da una descripción 
de la ciudad. 

«En las Tablas al fin del 2.° volumen de la misma obra del padre Feuillée, se dá á Lima la latitud 
de 12° 1' 15" Sur. 



836 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Pero a pesar de su vivo deseo de determinar la longitud de Lima, no 
pudo satisfacerlo, porque en siete meses que duró su permanencia en es- 
ta ciudad no consiguió hallar una noche favorable para la observación. 

Sin embargo, en este tiempo enseñó astrononlia á un inteligente mé- 
dico trances que residía en Lima, D. Alejandro Durand, adiestrándolo 
también en el manejo de los instrumentos; y gracias á este hábil discí- 
pulo pudo determinarla mas tarde. En efecto, M. Durand, logró obser- 
var en los meses de Marzo, Abril, Maj^o y Junio de 1710, algunas in- 
mersiones y emersiones del primer satélite de Júpiter, con cuyos datos 
se calculó, la longitud, que resultó ser de 79° 9' 30" O. de Paris. 

En los primeros dias del año 1710 , el padre Feuillée deja la capital 
del Peni , dirigiéndose al Callao , para hacer algunas observaciones antes 
de su salida. En este puerto, el dia 10 de Enero, observa la inclinación 
de la aguja imantada que encuentra de 18° 40' 0" hacia el Sur; dibuja 
una vista del puerto tomada del mar ; levanta el plano de la bahia y , en 
seguida el de la población. Este plano tiene un gran interés histórico , 
pues representa al Callao antes del gran terremoto de 1746 , año en que 
fué destruido completamente por el mar , cuyas aguas después de ha- 
berse retirado á considerable distancia , regresaron precipitadamente , in- 
vadiendo la tierra y destruyendo toda la antigua población. 

El 15 de Enero de 1710 salió el padre Feuillée del Callao con rumbo 
al puerto de la Concepción de Chile y durante todo el viaje , observó la 
altura sobre el polo ó latitud , la declinación é inclinación de la aguja 
imantada y el peso específico del agua del mar. 

El 12 de Febrero llegó al puerto de la Concepción. 

Dejaremos á un lado los trabajos que hizo este sabio en la costa 
de Chile. 

El 23 de Marzo del mismo año 1710, salió del citado puerto de la Con- 
cepción para regresar nuevamente al Perú , llegando á Arica el 19 de 
Mayo, después de haber tocado en Valparaíso , Coquimbo y Cobija, para 
hacer interesantes observaciones. 

Existia en aquella época , fuera de la población de Arica , un conven- 
to de San Francisco , y fué allí donde se hospedó el padre Feuillée los 

ico dias que se demoró en dicho pueblo. Este activo geógrafo no per- 
día un solo minuto de tiempo , cuando no podía hacer observaciones as- 
tronómicas , se dedicaba á levantar el plano de los puertos ó tomar algu- 



CAPITULO XX. 237 

ñas vistas , empleando el resto del dia en el dibujo de las plantas , cuyo 
estudio, después de la astronomía, era el de su predilección. 

En el poco tiempo que permaneció en Arica , calculó la latitud , ob- 
teniendo por término medio de dos observaciones 18° 26' 40" Sur; ' 
en seguida hizo algunos estudios sobre las mareas , determinando su al- 
tura , el 22 de Mayo , en 5 pies y 4 pulgadas ; y estableció la hora de 
las altas mareas que siguen la misma marcha que en las costas de Eu- 
ropa , teniendo lugar el dia siguiente 48 ó 49 minutos mas tarde , que 
es el tiempo que emplea la Luna para pasar por el mismo meridiano. 

La longitud de Arica , dice el mismo autor , ha sido calculada por la 
de lio , que determinó mas tarde en 73° 31' al Oeste de Paris. 

Al tratar del puerto de Arica , el padre Feuillée habla del huano , de 
su comercio y de su empleo en estos términos : 

« Este puerto se halla al cubierto de los vientos del Norte por cerros 
« muy estériles ; otros cerros de una arena quemada por los ardientes ra- 
« yos del Sol la defienden de los vientos del Este, y se halla al abrigo de 
« los vientos del Sur por un gran peñasco (Morro) y por una pequeña 
« isla, que sirven uno y otra de morada á una infinidad de aves que van 
« allí á descansar todas las noches , y salen todas las mañanas en busca 
« de alimentos. Sus excrementos que la gente del pais llama Guana 
« (huano) es una de las mejores rentas de esta ciudad; se han construido 
« en la orilla del mar unos almacenes , en los cuales algunos hombres los 
« trasportaban para cargarlos en seguida en buques que no hacen otro 
« comercio que aquel , y que los llevan á Lima , y otros puntos de la cos- 
« ta, donde los emplean para abonar la tierra. » 

Después de este interesante párrafo , da una breve descripción de la 
ciudad de Arica y habla de lo malsano de su clima, atribuyendo erró- 
neamente la causa de las fiebres palúdicas que grasan en Arica, á las 
emanaciones del huano, las que , á mi modo de ver, deben al contrario 
considerarse como muy saludables, teniendo en el dia un ejemplo muy 
patente de ello en la gran salubridad del clima de las islas de Chincha. 

El sabio padre Feuillée ignoraba la inocuidad de las emanaciones del 
huano , y no preveia por cierto que siglo y medio mas tarde , estos 
excrementos que tanto despreciaba debian dar grandes tesoros al Perú y 
constituir la principal renta de esta nación, pues escribia los siguientes 
renglones : 

i En las Tablas que se hallan al fin del 2.° volumen se dá á Arica por latitud 18° 26' 38" 



288 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« Los habitantes podrían fácilmente precaverse de tan grande inco- 
« modulad, nial ando estas aves ; pero desean mejor sacrificar su salud 
« á un sórdido lucro , del que sus continuas enfermedades no les permite 
« gozar con la menor satisfacción. » 

El 25 de Mayo , después de haber hecho un dibujo de la ciudad , el 
padre Feuillée dejaba el puerto de Arica para pasar á lio , donde llegó 
el mismo dia ; pero el mar estuvo muchos dias tan agitado , que no le 
permitió desembarcar sino el 11 de Junio. 

Instalado su observatorio provisional cerca de una peña , donde hizo 
armar un toldo para abrigarse de las intemperies , el padre Feuillée em- 
pezó luego sus importantes observaciones , que tenian por objeto deter- 
minar la latitud y longitud de lio , la presión barométrica , la inclinación 
y declinación de la aguja imantada , la longitud del péndulo , el estudio 
de las mareas , etc. 

Tres meses pasó este entusiasta y activo astrónomo en la playa de Ho, 
entregado á sus labores científicas , hasta que las garúas ó finas lluvias 
del invierno , calaron su toldo y le obligaron á guardar sus instrumentos; 
temiendo que se oxidasen y malograsen. 

En esta época calculó la latitud de lio en 17° 36' 15" , deduciéndola 
de numerosas observacio.ics de alturas meridianas del borde superior 
del Sol ; y del de una observación de altura de una estrella de la Lira. 

Para la longitud , aunque durante su residencia en lio hubo un eclipse 
de luna , tuvo que valerse de la emersión del primer satélite de Júpiter, 
no habiendo permitido otra cosa el estado variable del cielo la noche del 
eclipse. La emersión del satélite de Júpiter que sirvió al padre Feuillée 
para calcular la longitud de lio se verificó la noche del 24 de Julio de 
1710 , y fué observada en Paris por Cassini y Maraldi; resultando la di- 
ferencia de tiempo entre Paris é lio de 4 h 54 m 12 s , lo que da una dife- 
rencia en arco ó longitud de lio de 73° 33'. 

En cuanto á la presión barométrica , fué variando en los dos meses 
que duraron las observaciones entre 27 pulgadas 10 líneas y \ , y 28 pul- 
gadas y 2 líneas. 

Habiendo observado el padre Feuillée la inclinación y la variación ó 
declinación de la aguja imantada , halló ser la primera de 27° 45' hacia 
el Sur y la segunda de 6 o 36'. 

De todos los estudios de este sabio , no debemos pasar en silencio sus 



CAPITULO XX. 239 

importantes observaciones relativas á las mareas en las épocas de la con- 
junción y de la oposición de la luna , por la utilidad que pueden prestar 
á los buques que frecuenten aquella costa. En los tres meses que per- 
maneció en lio , tuvo ocasión de observar que algunos dias antes de la 
luna nueva y la luna llena , se veia sobre la superficie del mar una espu- 
ma blanquizca que indicaba la aproximación de las grandes mareas ; las 
que en aquella costa son tan fuertes , que impidieron á los del buque 
desembarcar , y á los de tierra ir á bordo , por mas de 5 ó 6 dias , que- 
dando de este modo incomunicados ; pues en esta época , inmensas ola- 
das venian á romperse en la orilla con tanto estruendo que resonaba en 
todo el valle , de modo , dice el autor , que era imposible dormir y ape- 
nas se oia lo que hablaban. 

Esta gruesa mar adelantaba la oposición y conjunción de la luna tres 
dias y aumentaba durante todo aquel tiempo ; disminuyendo en seguida 
en el espacio de otros tres dias. El flujo y reflujo seguia su marcha 
como en todo el resto de la lunación , pero el mar se hacia entonces ter- 
rible. Juzgando por lo que pasaba en lio , notó el padre Feuillée que los 
vientos no tenian influencia alguna sobre este extraordinario movimiento 
de las aguas ; pues aun en los dias en que la atmósfera era muy tran- 
quila y no soplaba viento de ninguna parte, la mar no dejaba de aumentar. 

Así , la aparición de la espuma blanquizca en la superficie del mar , le 
servia de aviso para proveerse de lo necesario tanto á los que estaban 
á bordo como á los que se hallaban en tierra , antes de hallarse incomu- 
nicados por la gruesa mar. 

El 12 de Setiembre acercándose la cuadratura de la Luna con el Sol, 
y engrosando ya rápidamente la mar , el padre Feuillée acomodó sus 
instrumentos y se retiró á bordo , debiendo salir el buque dentro de al- 
gunos dias. En efecto, el dia 22 levaron el ancla, y hallándose ya afuera, 
dio el último adiós á aquella playa , dibujando la vista de lio desde 
el mar. 

Al llegar á Arica , el padre Feuillée deseaba hacer algunas observacio- 
nes astronómicas , para determinar la longitud ; pero las noches casi 
siempre cubiertas , estorbaron la realización de sus deseos. Empleó pues 
su tiempo en otras ocupaciones , visitando los antiguos sepulcros de los 
Indios , que se hallan en gran número á poca distancia de la población. 

Por fin el 14 de Octubre salieron del puerto de Arica hacia la Concep- 



MO HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

cien dejando á los pocos dias la costa del Perú, donde el padre Feuillée 
liabia hecho tantas importantes observaciones. 

En todos los trabajos de este sabio se ve al verdadero hombre de ci :i- 
oia ; pues ademas de sus conocimientos teóricos y prácticos, que deben 
inspirar gran confianza á los que se ocupan de estudios científicos, da en 
su importante obra todas las observaciones que hacia para la determina- 
ción de las posiciones geográficas , es decir, todas las bases de sus cál- 
culos , de manera que otros pueden verificar los resultados. 

El padre Feuillée tenia profundos conocimientos en Selenografía , esto 
es , conocia minuciosamente la topografía de la Luna , lo que le permitía 
en las observaciones de los eclipses lunares determinar un mayor número 
de faces y tener de consiguiente datos mas exactos para el cálculo. 

Si el padre Feuillée no ha podido obtener resultados tan precisos 
como los que se obtienen actualmente , no ha sido por falta de volun- 
tad ni falta de saber , sino por la imperfección de los instrumentos de 
aquella época. 

1712-1714. — Viaje de Frézier por ias Costas de Chile y el Perú. — No 
habia regresado aun á Europa el padre Feuillée , cuando otro hombre 
de ciencia , el ingeniero Frézier , hacia sus preparativos para un viaje á 
las costas de Chile y el Perú , siguiendo , por decirlo así , las huellas del 
primero. En efecto , el 23 de Noviembre de 1711 salia del puerto de San 
Malo en Francia, el navio de 36 cañones llamado San José, en el que 
se habia embarcado en calidad de oficial el ingeniero M. Frézier. La 
falta de viento favorable y la mar muy agitada , hicieron que se demorase 
el buque en la bahia de la Frenaye hasta mediados de Enero de 1712. 

No seguiremos los detalles de su larga navegación , transportándonos 
de golpe á la costa del Perú , donde llegó Frézier á fines del mes de Junio 
de 1712 , cerca de un islote llamado el Pabellón 1 , por la forma .que tiene 
parecida á la de un toldo, de campaña , cuya mitad superior es de color 
negruzco , y la inferior blanquizca. 

Pasa en seguida á Iquique , puerto desprovisto de agua , siendo nece- 
sario traer tan indispensable elemento desde el rio de Pisagua , distante 
mas de 10 leguas , y para cuyo carguio tenian en aquella época una em- 
barcación á propósito. 

■ Sin duda el punto citado por Frézier con este nombre es el célebre Pabellón de Pica ; pero esta 
eminencia se halla en tierra firme y no en un islote. 



CAPITULO XX. 241 

Hablando de la isla de Iquique , trata del huano que , como el padre 
Feuillée , llama Guana. Siendo de mucho interés para la historia de este 
importante abono , lo que dice sobre él M. Frézier ; reproduzco aquí la 
traducción de sus palabras : * 

« La Isla de Iquique es habitada por Indios y Negros , que se ocupan 
« en sacar la Guana (huano) , que es una tierra amarillenta que se cree 
« ser excrementos de aves , porque ademas de tener la hediondez de los 
« Cormoranes ( Cuervos de mar), se han encontrado plumas de aves 
« muy adentro en esta tierra. Sin embargo , es difícil en comprender 
« como se ha podido amontonar tan grande cantidad , puesto que hace 
« mas de un siglo que se cargan todos los años diez ó doce buques para 
« abonar las tierras , como diré mas adelante , y apenas se percibe que 
« la isla haya disminuido de altura , aunque es pequeña como tres cuar- 
« tos de legua de contorno ; y ademas de lo que se lleva por mar 
« se carga un gran número de muías para las viñas y las tierras cultiva - 
« das de Tarapacá , Pica y otros lugares circunvecinos , lo que ha hecho 
« pensar á algunos que es una calidad de tierra particular. En cuanto á 
« mí , no soy de este parecer ; porque es verdad que las aves de mar son 
« en tan grande cantidad , que se puede decir sin exageración , que la 
« atmósfera se halla algunas veces obscurecida ; se les ve en la bahia de 
« Arica en número infinito , reunirse todas las mañanas hacia las horas 
« diez , y todas las tardes hacia las seis , para tomar el pescado que 
« viene á la superficie del agua, haciendo una especie de pesca regular. » 

De Iquique pasa M. Frézier á Arica , de cuya bahia y población le- 
vantó un plano. Al describir el puerto de Arica , habla del morro que 
domina por la parte Sur á la población; dice que está sujeto á los tem- 
blores , y cita el que acaeció el 26 de Noviembre de 1605 , durante el cual 
el mar mundo súbitamente la ciudad y la destruyó en su mayor parte , 
sucediendo un fenómeno casi igual al que tuvo lugar recientemente , el 
13 de Agosto de 1868. 

Habla en seguida del valle de Azapa , que llama Sapa , y de sus gran- 
des cultivos de Ají , admirando que en una quebrada tan angosta y que 
tiene solamente unas seis leguas de largo , se produzca tan sólo en este 
ramo mas de 80.000 pesos. Cuando se ve la poca extensión de terrenos 
cultivados no puede creerse que se saque tan gran cantidad de productos, 

1 Rélation du voyage de la mer du Sud aux Cotes du Chily et du P¿rou , fait peudant les aanéea 
1712 , 1713 et 1714 par M. Frézier , Ingenieur ordinaire da Roy , pág. 133. 

EL PF.KU— Tomo II. 31 



242 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

pero « esto prodigio , dice Frézier , se hace con el auxilio de aquel excre- 
« monto 6 Guana (Imano) , eme se trae de Iquiquc. » 

Dotado de un genio observado», Frézier no se ocupa solamente de la 
parte geográfica , sino que recogió datos muy interesantes sobre los pro- 
ductos del Perú , que eran entonces muy poco conocidos en Europa. Así 
habla de las Llamas , Vicuñas , Guanacos y Alpacas , dando un dibujo bas- 
tante fiel de las primeras ; sólo comete un error cuando dice que los Gua- 
nacos se llaman también Viscachas, siendo estas, otros animales muy 
distintos , que mas bien se asemejan á las liebres. 

Describe en seguida el modo de beneficiar los minerales , y es de sen- 
tirse que un hombre tan inteligente haya caido en algunos errores sobre 
la formación de los minerales , atribuyendo los efectos de la rarefacción 
del aire en los lugares elevados , á las emanaciones minerales. 

Después de haber esperado M. Frézier mas de un mes en Arica para 
poder continuar su viaje al Callao, se embarcó el dia 8 del mes de Agosto 
en un pequeño buque que debia ir antes á lio y después al Callao. 

El 10 salió de Arica y sólo el 18 , por los vientos poco favorables, pudo 
llegar á lio. Después de algunos detalles sobre la dificultad de desem- 
barcar y el modo de evitar los peligros que ofrece , describe la quebrada 
y la población con estas palabras : 

« El valle de lio , entrando en la rada , aparece como una grieta , que 
« se ve abrirse poco á poco á medida que se acerca , hasta que se descu- 
« bre la Iglesia y unas cincuenta Chozas de ramas de árboles , disemina- 
« das acá y allá cerca de un arroyo que serpentea en medio del valle ; 
« en esto y no mas consiste el pueblo de lio , casi todo fundado y po- 
« blado por los Franceses. » 

Es extraño ver que en aquella época , existiese en este lugar una 
colonia de Franceses, de lo que no dice nada el padre Feuillée, que habia 
visitado este lugar dos años antes. 

Habla en seguida de la escasez de agua , pues el arroyo que baña la 
quebrada está sujeto á secarse , y dice que en lio es mas seguro pro- 
veerse de leña que de agua, porque el valle está cubierto de árboles, pero 
la gran cantidad de ellos que han cortado los Franceses catorce años 
consecutivos ha hecho alejar el bosque una legua del mar. 

Este interesante dato ofrece una idea del cambio que se ha verificado 
en varias quebradas de la costa del Perú , las que en otra época estaban 
cubiertas de bosques y hoy dia se hallan completamente desmontadas, 



CAPITULO XX. 243 

También habla de los árboles frutales del valle , citando los olivos y el 
aceite que producen , considerado como el mejor del Perú. 

Al hablar de los numerosos sepulcros de los antiguos Indios que exis- 
ten en las inmediaciones de Arica y de lio , M. Frézier cae en el mismo 
error que el padre Feuülée , creyendo que un gran número de estos In- 
dios se han enterrado vivos por huir de la persecución de los Españoles. 

Esta errónea creencia es debida á la costumbre que tenian los Indios 
antes de la conquista de enterrar los cadáveres con sus vestidos en luga- 
res muy secos , que facilitaba su conservación , y de enterrar con ellos 
los objetos de que hacian uso ; tales como vasos de barro , plata ú oro , 
utensilios para tejer , etc. 

Frézier describe la disposición de algunos de estos sepulcros que él 
mismo ha visto y dice : 

« Aquellos que he visto están excavados en la arena la altura de un 
« hombre , y rodeados de una muralla de piedras secas. Están cubiertos 
« con un techo de cañas , sobre el cual hay una capa de tierra y arena á 
« fin de que no se descubriese el lugar donde se encontraban. » 

Esta disposición es muy análoga á la que se observa en algunos pan- 
teones antiguos, ó cerritos artificiales llamados Huacas que se notan en 
las ^inmediaciones de Lima , pues aun en estos últimos se hallan mu- 
chas veces los cadáveres rodeados por una pared cuadrangular formada 
de adobes. 

El 5 de Setiembre salió Frézier de lio para continuar su viaje, y pa- 
sando cerca de un cerro con un llano en su parte superior , llamado la 
Mesa de Doña Marta ; luego de otro que lleva el nombre de Morro quemado, 
y en seguida de la isla de San Gallan , entra en la grande ensenada de 
Paraca dirigiéndose al puerto de Pisco. En los pocos dias que perma- 
neció allí levantó un plano de la población y del puerto , con mas detalles 
y exactitud que el del padre Feuillée. 

Describe la rada de Pisco y la población , y hablando de esta última, 
dice , como Feuillée , que en otra época la ciudad de Pisco se hallaba 
en la misma orilla del mar ; pero habiendo sido enteramente destruida 
por una invasión del Océano , durante el terremoto del 19 de Octubre 
de 1682 , ha sido reconstruida después de esta catástrofe á un cuarto de 
legua de distancia , esto es , mas allá del punto adonde llegó la mar du- 
rante dicho terremoto. 



9 1 1 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Según la narración de Frézier y Feufllée se verificó en 1G82, en Pisco 
el mismo fenómeno que en Arica y que, como veremos, acaeció mas tár- 
ele también en el Callao ; pues durante el fuerte terremoto, la mar se re- 
tiró como media legua y volviendo en seguida con gran violencia cubrió 
toda la población destruyéndola completamente. 

El 21 de Setiembre de 1713 M. Frézier deja el puerto de Pisco para 
dirigirse hacia el Callao , favorecido por el viento Siieste , pero después 
de haber pasado la isla de Asia , sobrevinieron unas calmas que detuvie- 
ron la marcha del buque á la vista del Morro Solar y de la isla de San 
Lorenzo ; de modo que hasta el 23 no pudo entrar en el puerto del Callao. 

Frézier describe la bahia del Callao , la población y sus fortificaciones, 
construidas bajo el reinado de Felipe IV, mandando el Perú el virey mar- 
ques de Mancera ; y levanta un plano tanto de la bahia como de la pobla- 
ción mas detallado que el del padre Feuillée. 

Frézier da la latitud del Callao , pero como en el plano indica 12° 7' 
y en la descripción da 12 ° 10' , no se sabe cuál de estas dos latitudes, 
juzgue el mismo autor ser la mas exacta. ' 

En la descripción de la ciudad del Callao , dice que el terreno está 
elevado solamente 9 á 10 pies sobre el nivel del mar; pero que alguna 
vez llega la mar á pasar de este límite é inunda la parte exterior de la 
población, haciendo de esta una isla, habiendo sucedido este caso en el 
mismo mes de Setiembre de 1713 ; y manifiesta el temor de que el 
( allao sea algún dia destruido por el mar. 

Parece que Frézier preveia la terrible catástrofe de la destrucción del 
Callao por la invasión de la mar, eme se verificó durante el desastroso 
terremoto del 28 de Octubre de 1746. 

En el plano de la población del Callao levantado por Frézier, aparece 
la ciudad del Callao rodeada de murallas y á extramuros se notan dos 
suburbios llamados ambos con el nombre de Petipiti , de los cuales el si- 
tuado al Norte de la población se llamaba Petipiti nuevo , y el situado al 
Sur Petipiti viejo; los que eran habitados por Indios y han desaparecido 
con la destrucción del Callao. M. Frézier , es el primero que cita los pe- 
queños pueblos de la Magdalena , Mirafiores y Chorrillos. 

El 2 de Octubre de 1713 pasa M. Frézier á la ciudad de Lima , de la 

i M. Humboldt da por latitud al Callao 12° 3' 9", pero la latitud del Callao admitida hoy en las car- 
tas marítimas es 12° 4'. 



CAPITULO XX. 245 

que da en su relación un plano mas completo que el del padre Feuillée, 
pues aparece, en él, también el barrio de Malambo. En los pocos dias que 
pasa en la capital del Perú . recoge muchísimos datos y da en su obra 
una descripción bastante exacta, empezando por la época de su fundación. 
Con aguda crítica describe las fiestas religiosas , las riquezas , la admi- 
nistración , los establecimientos de instrucción y beneficencia , la belleza 
del clima, las producciones, las costumbres de sus habitantes, tanto Es- 
pañoles como Indios, etc., etc. 

M. Frézier habla también de los temblores á que esta sujeto el Perú; 
cita los del 17 de Junio de 1678 y del 19 de Octubre de 1682 que fué 
mucho mas terrible en sus efectos que el primero. Procura explicaí la 
causa de los temblores, pero no es muy- feliz en sus hipótesis, atribuyen- 
dolos en gran parte á la acción del agua. 

En otro párrafo trata de la escasez de lluvias en la costa del Perú y 
quiere explicar su causa , pero su teoria á mas de ser obscura es errónea. 

En cuanto á la posición geográfica de Lima , da la que en aquella mis- 
ma época habia calculado el limeño Peralta , el que halló por la posición 
de Lima, 12° 6' 28" de latitud, Sur y 79° 45' de longitud Occidental de 
Paris. Ademas da la latitud y longitud de Lima, hallada por el padre 
Feuillée (12° V 15" latitud Sur y 79° 9' 30" longitud Oeste de Paris). ' 

Por fin el 9 de Octubre del mismo año 1713 M. Frézier se embarcaba 
en el Callao para regresarse á Francia, pues iba acabándose la licencia 
temporal que habia obtenido de su Gobierno para emprender su viaje á 
la América Meridional. Durante su navegación hace algunas juiciosas 
observaciones sobre la dirección de las corrientes y de los vientos en la 
costa del Perú; indica la necesidad de alejarse de tierra á los buques que 
se dirigen del Perú á Chile á fin de evitar los vientos casi constantes del 
S.E. que reinan en la costa Occidental de la América Meridional; y 
explica como , ignorando estos datos , se hacia la navegación del Perú á 
Chile tan larga , que los buques que iban del Callao á la Concepción de 
Chile , empleaban á veces de 6 á 7 meses , pues no adelantaban sino á fa- 
vor de algunos pequeños vientos del Norte, y las brisas que soplan de 
tierra durante la noche. 

Así , al hablar de la causa porqué en alta mar las corrientes son contra- 
rias á las de la Costa , dice : 

1 Es digna de notarse que la longitud de Lima hallada por Hurnboldt ( 79° 27' 44" ) , es casi exacta- 
mente el término medio entre las longitudes halladas por el padre Feuillée y Peralta. 



216 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« Se concibe fácilmente la razón de estas corrientes, desde que se sabe 
i que á lo largo de la Costa del Perú , la mar corre siempre al Norte ; este 
«> flujo continuo de un mismo lado no puede ser sostenido sino por un 
« movimiento de torbellino; es preciso pues que en alta mar las aguas 
« fluyan al Sur, para suceder á las que corren á lo largo de la Costa há- 
» cia el Norte. » 

En otro párrafo al hablar del retardo que sufren en la navegación los 
que desconocian estos fenómenos , dice : 

« Esto prueba que la ignorancia de la física entre los marinos, es un 
« mal mucho mas grave de lo que se piensa ; pues me parece que este 
« descubrimiento , que es tal vez debido al acaso , podia haberse adqui- 
« rido por el puro raciocinio. » 

No seguiremos á M. Frézier en su largo viaje de regreso á Europa , 
sólo diremos que llegó á Marsella el 17 de Agosto de 1714. 

Por lo dicho se ve , que M. Frézier siguió casi el mismo itinerario que 
el padre Feuillée , de modo que recorria un país explorado ya por su pre- 
decesor, y no podia de consiguiente hacer nuevos descubrimientos; pero 
dotado M. Frézier de genio observador y suficientemente enterado de 
los conocimientos físicos de su tiempo , dio de los mismos países una 
descripción animada , entrando en muchos detalles , y salvo algunas 
apreciaciones, que eran tal vez la expresión de la verdad en aquella época, 
da un cuadro bastante exacto del Perú , que , si se exceptúa España , 
era entonces casi desconocido de las demás naciones de Europa. 

No terminaré esta ligera revista de los trabajos del padre Feuillée y 
M. Frézier sobre el Perú , sin decir algunas palabras sobre la acalorada 
polémica que sostuvieron estos dos hombres de ciencia , á fin de que el 
lector sepa apreciar en su justo valor sus importantes obras. 

Habían visto la luz los dos primeros tomos de la obra del padre Feuillée, 
en 1714 , con el título de Journal des Obseruations physiques , mathématiques 
et botaniqaes , cuando Frézier , recien llegado de su viaje , se preparaba á 
publicar su obra titulada : Rídation du voyage de la mer du Sud , cuya pri- 
mera edición apareció en 1716. 

M. Frézier , habiendo recorrido las mismas regiones que el padre 
Feuillée , como era natural, cita muchas veces en su obra á este último 
autor , y con justicia y moderación señala algunos errores que habia co- 
metido , relativos á los planos de las bahias del Callao y Concepción, á 



CAPITULO XX. 247 

la posición de este último puerto , y á la fecha de la fundación de Lima. 

El padre Feuillée recibió con mucho desagrado estas ligeras observa- 
ciones á su obra , y pocos años después en 1725 , publicó su tercer vo- 
lumen , precedido de un largo prefacio , en el que procurando disculparse 
de los errores cometidos , ataca con acritud y virulencia á M. Frézier , 
prodigándole insultos , que hacen poco honor á una persona tan ilustrada 
y del carácter que investia el célebre botánico y sabio M. Feuillée. 

M. Frézier á su vez , irritado por tan injusto ataque , publicó nueva- 
mente , en 1732 , su Relación del viaje á la mar del Sur , acompañada 
de una contestación á la dura crítica que habia hecho de su obra el padre 
Feuillée , contestando punto por punto á todas las imputaciones que le 
habia hecho este último. 

Es preciso decir aqui que el padre Feuillée tenia mas conocimientos 
en astronomia , botánica y zoología y el mismo Frézier lo dice ; pero éste 
era ingeniero , tenia vastos conocimientos en física y estaba dotado , no 
solamente de genio observador , sino de buen criterio , describía con fa- 
cilidad y trataba de interpretar los fenómenos meteorológicos y físicos. 
Así , si el padre Feuillée es digno de ser citado en la historia de la geo- 
grafía del Perú por sus trabajos astronómicos , no lo es menos M. Fré- 
zier por lo que respecta á la geografía física. Ambos viajaron y sufrieron 
privaciones , estimulados tan sólo por el amor á la ciencia , y haciendo 
abstracción de sus pequeños zelos científicos , ambos han dado en sus 
obras importantes datos sobre el Perú , objeto de nuestros estudios. 

1713-1725 — Observaciones de eclipses de Luna por Peralta , para de- 
terminar la longitud de Lima — Hacia principios del XVIII siglo, florecia 
en Lima , uno de aquellos raros y excepcionales hombres de los que no 
es muy pródiga la sabia Naturaleza , uno de aquellos seres que cual lu- 
minosos meteoros pasan á largos intervalos en la vida de las naciones, 
dejando tras sí torrentes de vivida luz. 

Quiero hablar del muy conocido sabio limeño D. Pedro de Peralta 
Barnuevo Roche y Benavides , autor del famoso poema heroico titulado 
Lima fundada. l 

Este ilustre peruano, verdadero genio, que sobresalía en cuantos ra- 

1 Lima fundida ó Conquiste, del Perú , poema heroico en que se decanta toda la historia del descubri- 
miento y sujeción de sus provincias por D. Francisco Pizarra. 

Esta célebre producción de Peralta fué impresa en Lima en 1732 , y reimpresa en 1863 en el Tomo 
1.° de los Documentos literarios del Perú , colectados por el Señor Coronel Odriozola. 



§48 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

mos del saber humano ejercitaba su exclarecida y fecunda inteligencia, 
fué erudito ñlologo, inspirado poeta, verídico historiador, é insigne ma- 
temático. 

En 1710 por la muerte del célebre matemático y geógrafo D. Juan Ra- 
món Koenig, Coninkius según Feuillée , que ejercía el cargo de Cosmó- 
grafo mayor del Reyno, fué nombrado para sucederle á D. Pedro de Pe- 
ralta, destino que desempeñó hasta su muerte, acaecida el 30 de Abril 
de 1743, á los ochenta años de edad. 

No es este el lugar de enumerar todas las obras que escribió sobre di- 
ferentes asuntos , el erudito Peralta ' , y refiriéndonos tan sólo á sus tra- 
bajos que se relacionan con la geografía, diremos que desde 1710 hasta 
1743, época en que estuvo á su cargo el Cosmografiato , publicó el Cono- 
cimiento de, los tiempos , poniendo casi siempre por exordo ó apéndice in- 
teresantes y curiosas noticias. 

Pero lo que hizo resonar el nombre de Peralta en el seno de la mas 
docta corporación de Francia , fueron sus observaciones de los eclipses 
que debian servir para calcular la longitud de Lima. 

Fué el dia 2 de Diciembre del año 1713 que observó el primer eclipse 
de luna , cuyos datos trasmitió á la Academia de Ciencias de Paris ; y por 
medio de los cuales el astrónomo La Hire calculó la longitud de Lima, 
en tiempo respecto de Paris, la que encontró ser de horas 5 22' 00". 

Hé aquí la traducción literal de lo que dice este célebre académico con 
motivo de la observación de Peralta. ' 

« El señor Conde Pontchartrain nos ha comunicado las observaciones 
« del Eclipse de Luna del mes de diciembre de 1713 que hizo y le remi- 
« tió de Lima, Capital del Perú, D. Pedro Peralta. » 

« Hé encontrado que este eclipse fué tan bien observado cuanto era 
« posible hacerlo , con respecto á la carencia de los instrumentos necesa- 
« rios para lograr la exactitud ordinaria. El observador no ha remitido 
« mas que las inmersiones y emersiones de las manchas en la Luna , por- 
« que dice, no estaba provisto de lo necesario para observar los dígitos. 

« Al comparar sus observaciones con las mias que habiamos hecho 
« aquí, he encontrado algunas que diferian mucho entre sí, pero tomando 
« un medio entre las mas próximas he sacado en conclusión que Lima 
« está mas Occidental que el Observatorio de Paris 5 horas 22 minutos. » 

i Véase ti Elogio literario del Dr. D. Pedro de Peralta Barnuevo Roche y Benavides , escrito por el 
Dr. D. Gabriel Moreno en 1808. 

a Mémuire de 1' Academia des Sciences pour 1741 , pág. 401. 






CAPITULO XX. 249 

Este resultado es de 4' 9" mayor que el de la longitud calculada mas 
tarde por Oltmanns, tomando por base las observaciones de Humboldt. 

El 26 de Marzo de 1717, observa Peralta otro eclipse de luna, sobre 
cuyos datos remitidos á la Academia de Ciencias, los astrónomos La 
Hire y Cassini , que habian observado el mismo eclipse en París , calcu- 
laron la longitud de Lima al Occidente en 5 h 18' 22" 1 ; resultado que di- 
fiere solamente 31" de la Humboldt calculada por Oltmanns. 

Por último , el 23 de Abril de 1725 observó Peralta un tercer eclipse 
de Luna, el que no fué visible en Europa; pero calculado por Olmanns 
según las tablas de Burg y de Zach , dio , por término medio de doce de- 
terminaciones , una longitud en tiempo , ó diferencia entre los meridianos 
de Lima y París, de horas 5 17' 42" que se aproxima todavía mas á la 
de Humboldt pues difiere solamente 9" en tiempo que equivale en arco 
á 2' 3". 2 

1730. — Derrotero general del mar del Sur por Manuel Joseph Hurtado. 
Como complemento de los estudios de la Costa del Perú , debo dar aquí 
noticia de un antiguo manuscrito que existe en la Escuela de Medicina 
de Lima , y que lleva sobre su cubierta de pergamino , la carátula siguien- 
te: Derrotero general del mar del Sur del Capitán Pedro Hurtado de Mendoza, 
hecho por el Capitán Manuel Joseph Hurtado en el Puerto del Callao. — Año 
de 1730. 

Muy difícil es adquirir una idea del inmenso trabajo y largo tiempo 
que haya costado á su autor la formación de dicha obra , la que , si se 
hubiera impreso habría prestado en aquella época importantísimos ser- 
vicios á todos los navegantes en el Pacífico, pues no existían entonces las 
cartas marítimas y las instrucciones náuticas del Capitán Fritz-Roy , ni 
el Derrotero de la Costa del Perú por el Capitán de Navio de la Armada 
nacional D. Aurelio García y García , que sirven hoy de guia á todos los 
marinos que recorren la costa del Perú. Este antiguo derrotero del mar 
del Sur, consiste en un gran libro en folio de 147 fojas, ó sea 294 pági- 
nas, en el que se halla groseramente dibujada é iluminada toda la confi- 
guración y aspecto de la Costa Occidental de la América , desde mas al 
Norte del golfo de Panamá hasta el estrecho de Magallanes , y al pié nu- 

» Mémoires de 1'Académie Royale des Sciences. — Axmée 1729, pág. 375. 
Kécueil d'Observátiones astronomiques eto., faites par Alexandre de Humboldt , calcúleos par 
Jabbo Oltmanns , pág. 400. 
2 Eécueil d'Observations astronomiques , etc., pág, 400 — 401. 

EL PKBO— Tomo II. 32 



250 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

morosas y detalladas notas que indican todas las distancias y rumbos 
de un punto a otro; señales para reconocer los cerros, puertos y rios etc; 
indicaciones sobre el modo de entrar á los distintos puertos, dando á co- 
nocer el surgidero y la profundidad del mar , ó cantidad de agua expre- 
sado en brazas; y muchos otros datos útiles para la navegación, llegan- 
do hasta enumerar los bastimentos y xecursos de todo género que se 
pueden obtener en cada puerto. 

Para {acuitar el reconocimiento délos distintos puntos de la Costa, el 
pacienzudo autor de tan grande trabajo, dibujó aisladamente muchas is- 
las y cerros, vistos en diferentes direcciones, teniendo el cuidado de dar- 
le el color bajo el cual aparecen. Así si son áridos, desnudos, tienen un 
color amarillento de tierra , y al contrario están coloreados de verde, 
cuando se hallan revestidos de vegetación. 

En la página 128, terminan los dibujos de la Costa, con el del estre- 
cho de Magallanes y sus islas; y después de numerosos dibujos aislados 
de islas y cerros, vistos en distintas direcciones para servir de señales, 
sigue otra parte que contiene los siguientes derroteros: 
« 1.° — Derrotero desde el puerto de Chiloé hasta el puerto del Callao; 

2.° — Derrota del puerto del Callao para la costa de Nicaragua en tiem- 
po de vendábales ; 

3.° — Otra derrota por otro rumbo en tiempo de vendábales; 

4.° — Derrota de la Costa del Piru para la Costa de Nicaragua, en tiem- 
po de brisas, desde 15 de diciembre hasta fin de abril; 

5.° — Derrota del Puerto del Callao á la ciudad de Nicaragua en tiempo 
de brisas; 

6.° — Derrota de la Costa de Nicaragua para la Costa del Piru en tiem- 
po de brisas desde diciembre hasta fin de marzo; 

7.° — Derrotero verdadero desde la altura de 42 grados de la parte del 
Norte hasta el puerto de Acapulco ; 

8.° — Derrota desde el puerto de Acapulco para las islas Phelipinas , sa- 
cado de los mejores pilotos, que han navegado la carrera de la China; 

9.° — Derrota desde las islas Phelipinas á la Nueva España; 

10. — Derrota para ir desde el puerto del Callao á las islas Phelipinas; 

11. — Derrota que hizo el Capitán Ruiz Lozano del Puerto de Acapulco 
á la Costa del Piru ; 

12. — Distancias que hay desde la ciudad de Panamá hasta el estrecho 
de Magallanes. » 



CAPITULO XXI. 251 

Termina el libro con unas consideraciones del autor sobre los motivos 
que lo indujeron á emprender este trabajo, los cuales se resumen en dos, 
aprovechar de su larga experiencia en la navegación , y la necesidad de 
hacer desaparecer la confusión que reinaba en los conocimientos de los 
navegantes sobre esta región. 

Con lo dicho se podrá ahora juzgar de la importancia que debia tener 
y las ventajas que podia prestar la obra del Capitán Manuel Joseph Hur- 
tado , en la época que fué hecha. Actualmente con los datos mas exactos 
que poseemos , su utilidad es secundaria ; pero esto no obsta para que 
merezca figurar en la historia de la geografía del Perú, pues bajo el pun- 
to de vista histórico , es un precioso documento , que nos da á conocer la 
nomenclatura de todos los puntos de la costa del Perú que se usaban á 
principios del siglo pasado. 

Para dar un ejemplo, diré que en este derrotero figura el puerto de Chulé, 
cuyo nombre , como hemos visto en otra parte , no se conoce hoy , y cor- 
responde al puerto de Moliendo. Ahora , en este antiguo derrotero se dice 
que Chulé habia sido el principal puerto de Arequipa , lo que indica que 
en 1730 (fecha que tiene la obra), el puerto de Moliendo (entonces 
Chulé) estaba ya abandonado. 



CAPÍTULO XXI. 



Tercera Conquista del Cerro de la Sal y fundación de nuevos Pueblos. 

Montañas del Pozuzo — Reedificación del pueblo de Sonomoro en las Montañas del Pangoa. 

Fundación de nuevos Pueblos y del Convento de Ocopa. 

Descubrimiento de la Pampa del Sacramento.— Descubrimiento del Pajonal. 

Muerte de los Religiosos de Sonomoro y erección de un castillo para la defensa contra 

los Infieles.— Primer salvaje Conibo llevado á Lima y nuevos datos sobre el Rio Tambo. 

1709.-1739. 



1709. — Tercera Conquista del Cerro de la Sal y fundación de nuevos 
pueblos. — Habiendo quedado abandonadas las conversiones del Cerro de 
la Sal desde 1674 , por el asesinato del padre Izquierdo en Pichana , y 
perdidas las misiones del Ucayali y del Pangoa por la muerte del padre 
Biedma en 1687 , aunque se hicieron algunas tentativas en 1691 para 
conquistar esta bella é importante región, con cuyo objeto nombró el 
virey conde de la Monclova , al cabo D. José Amez con diez hombres , 



253 HISTORIA DE LA GEOGEAFIA DEL PERÚ. 

para acompañar al padre fray Domingo Alvarez de Toledo; sin embargo, 
se puede decir que basta 1709 todos los esfuerzos hecbos tuvieron efíme- 
ros resultados , pues según consta de los escritos del archivo del Conven- 
to de Ocopa, en 1694 lian sido asaltados y muertos á manos de los sal- 
vajes, el padre Blas Valero en su doctrina de Huancabamba y los padres 
Francisco Huerta y Juan Zavala en el rio de Quimiri. 

Lo mismo sucedia en las montañas de Huánuco en las conversiones 
que llamaban de los Panataguas, perdiéndose en 1704 aun el pueblo de 
Tulumayo , por una invasión de los infieles , los que matando al padre 
Conversor , y á todos los que cayeron en sus manos, quemaron en seguida 
la población ; quedando tan sólo el pueblecito de Cuchero donde se refu- 
giaron los que pudieron escapar de aquella horrible carniceria. 

Estaba reservado al fundador del Colegio de Ocopa , el padre fray Fran- 
cisco de San José , célebre Misionero de la religión de San Francisco , 
que vino al Perú el año 1708, el dar un nuevo y grande impulso á las 
casi extinguidas misiones; restableciendo los pueblos destruidos por los 
salvajes , descubriendo nuevos lugares y fundando otras poblaciones 
hacia el interior. 

Era el año 1709 cuando dicho padre, en compañía de otros religiosos 
se internó en las montañas de Tarma , donde después de dos años de in- 
cesantes trabajos, consiguió fundar nuevamente un pueblo en el lugar de 
Quimiri, y otro en el Cerro de la Sal. 

1711-1712.— Montañas del Pozuzo. — Restablecidos los pueblos de Qui- 
miri y del Cerro de la Sal , el padre Francisco de San José se dirigió lue- 
go á Huánuco , para reconocer las perdidas misiones de los Panataguas; 
y estando en aquella ciudad tuvo noticia de que hacia el Oriente habia 
en la región de la Montaña una quebrada llamada Tuetani, bañada por 
un rio en cuyas márgenes se hallaban algunas rancherias de infieles. 
Deseoso de conocer y conquistar esta nueva tierra, el padre fray Francisco 
de San José bajó á Lima, para recabar del gobierno una pequeña escol- 
ta de un capitán y algunos soldados , para proteger su expedición , la que 
verificó en 1712. Después de una penosa marcha por terrenos muy que- 
brados, hallaron el rio Tuetani , del que le habian dado noticias y bajando 
con mil dificultades por la quebrada , llegaron al cabo de algunos dias á 
un pueblo llamado Pozuzo , donde vivian unas treinta familias de infieles 
Amajes. 



CAPITULO XXI. 253 

Siguiendo su marcha por aquella fragosa montaña , descubrió varias 
rancherias de indios Amajes diseminadas entre las selvas y llamadas Piño, 
Cucheno , P anchis , Unuti y Tillingo ; las que tenian entre todas unas tre- 
cientas almas. Estos Indios eran de carácter dócil, de manera que fueron 
reducidos con facilidad , reuniendolos en dos pueblos , que se llamaron, 
uno, Asunción de Puzuzo con 164 almas y el otro Nuestra Señora del Car- 
men de Tillingo, con mas de 100 almas. Mas tarde se abrió con grande 
trabajo un mal camino para poder entrar á bestia, á fin de facilitar el co- 
mercio de la Coca con la ciudad de Huánuco; siendo la del Pozuzo 
la mas apreciada , de las que se producen en todas las montañas perte- 
necientes á la jurisdicción de Huánuco. También se fundó un hospicio 
en el lugar llamado Chagua á tres leguas del pueblo de Panao , para que 
sirviese de albergue á los Misioneros en sus entradas á la Montaña, pro- 
veyéndole al mismo tiempo de una vaqueria. Con igual objeto se fundó 
otro en el lugar de Muña , los que son hoy dos pueblecitos que conservan 
el mismo nombre. 

La fértil región descubierta por el padre fray Francisco de San José, 
se conoce en la actualidad con el nombre de Montaña del Pozuzo , aunque 
no hay pueblo alguno que lleve este nombre, existiendo en la parte donde 
se hallaba esta población , algunas casas de la colonia alemana. 

El lugar llamado Tillingo es conocido hasta ahora, pero no existe pue- 
blo , sólo se aplica este nombre á una pequeña hacienda que se halla en 
un hermoso llano , situado en el ángulo formado por la confluencia del 
rio Pozuzo con el Huancabamba. 

Según parece , esta montaña desde la fecha de su descubrimiento , ha 
ido poco á poco despoblándose; y sino fuera por la colonia alemana , que 
se ha establecido allí últimamente , esta bella región estaria casi desha- 
bitada , pues aun sus escasos moradores son forasteros , no existiendo 
ningún descendiente de los antiguos, habitantes del lugar. 

1713. — Reedificación del pueblo de Sonomoro en las Montañas del 
Pangoa. — Restablecidas las conversiones del Cerro de la Sal y descubier- 
tas las montañas del Pozuzo , no faltaba mas que abrir de nuevo la puer- 
ta al rio Tambo y Ucayali por las montañas del Pangoa. Con este objeto 
el activo padre fray Francisco de San José pasó al valle de Jauja , y á su 
instancia , los padres fray Pedro Vaquero y fray Pedro Luis de Tuesta , 
entraron á las montañas del Pangoa por la ruta de Andamarca, en el mes 



25-4 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

de Mayo de 1712. Pero al llegar donde existían los pueblos de Sonomoro 
y Savini , fundados por el padre Biedma , no solamente los hallaron del 
todo destruidos , sino que encontraron dichos lugares enteramente des- 
habitados . habiéndose retirado los Indios á los bosques. 

Considerando de suma importancia la existencia de una población en 
este lugar, mediante los auxilios prestados por un cacique enfermo, 
llegaron á reunir nuevamente á los Indios y reedificar el pueblo de Santa 
Cruz de Sonomoro. 

1713-1730. — Fundación de nuevos pueblos y del Convento de Ocopa. — 
El padre comisario de las misiones , fray Francisco de San José , me- 
diante la protección que le habia concedido , á petición suya , el Rey de 
España D. Felipe V, fué poco á poco extendiendo por todos lados las 
conversiones de los infieles , fundando al mismo tiempo nuevas pobla- 
ciones ; y gracias á su grande actividad , todas las misiones que desde 
muchos años estaban casi enteramente perdidas , en el año 1730 se ha- 
llaban en el mas floreciente estado. 

En muy corto tiempo se fundaron varios pueblos , entre ellos , uno en 
1723, con el nombre de Jesús María, en la confluencia del rio Ene y Perene, 
casi en el mismo punto donde el padre Biedma habia establecido el Puer- 
to de San Luis ; otro un poco mas arriba en la margen izquierda del rio 
Ene , al que llamaron Catalipango. 

En las montañas de Tarma, después de haber restablecido los antiguos 
pueblos de Quimiri , Cerro de la Sal y Pichana , se fundaron otros cua- 
tro , á saber : Nijandaris , entre Quimiri y el Cerro de la Sal ; Metraro y 
Eneno , entre el Cerro de la Sal y Pichana , y San Tadeo de los Andes , en 
la orilla izquierda del Perene , algunas leguas mas abajo de Pichana. 

En las montañas de Huánuco , sin contar los pueblos ya citados de 
Pozuzo , Tillingo , Chaglla y Muña , establecieron otros dos , llamados 
Punchaiunarca y Yanapo. 

Entre los Misioneros que trabajaron con mas empeño en extender los 
límites de las conversiones , son dignos de citarse fray Fernando de San 
José , quien fundó el pueblo de Jesús Maria , y el padre fray Juan de la 
Marca , que el año 1727 , después de haber fundado cerca de la con- 
fluencia del Pangoa con el Perene, el pueblo de San Fermín de P arica, 
con la intención de edificar allí un fuerte para defender las conversio- 
nes de los continuos ataques de los salvajes , siendo el lugar malsano , 



CAPITULO XXI. 255 

lo mudó en 1729 á tres leguas de distancia , dándole el nombre de 
Catalipango. 

Este ilustrado Misionero aprendió perfectamente la lengua de los in- 
fieles Antis ó Campas, de la que formó una gramática y un vocabulario. 

En esta misma época se empezó la erección del Convento de Ocopa , 
situado en una hermosa rinconada del valle de Jauja , inmediato al pue- 
blo de Santa Rosa , habiéndose hecho la primera concesión del terreno 
el 31 de Octubre de 1724 , á petición del padre comisario fray Francisco 
Jiménez de San José. 

Eregido primero en clase de hospicio , fué sublimado á Colegio de Mi- 
sioneros con prelado y directores por cédula real de Fernando VI , en 2 
de Octubre de 1757 , y confirmado por bula de Clemente VIII , expedida 
en Roma á 18 de Agosto de 1758. Hoy cuenta este establecimiento unos 
veinte religiosos de propaganda Ji de. 

1726. — Descubrimiento de la Pampa del Sacramento. — Hacia el Norte 
del rio Huallaga y el Ucayali se extiende un inmenso llano enteramente 
cubierto de espesos y sombrios bosques , donde las piedras son casi ente- 
ramente desconocidas ; el que surcado por rios de muy poca corriente , es 
habitado por infieles de distintas tribus. A este llano es al que se le ha 
dado el nombre de Pampa del Sacramento , por haber sido descubierto el 
dia de Corpus, que fué el 21 de Junio del año 1726. 

La primera noticia que se tuvo de la existencia de la célebre Pampa 
del Sacramento , fué suministrada por los Indios de las conversiones 
del Pozuzo y Tillingo , quienes dijeron á los padres Misioneros que al 
oriente de las cerros que rodean los dos pueblos habia una gran llanura 
cubierta de bosques , en la que vivian los Indios Carapachos y algunos 
Amajes. 

Fué el año 1726 ' cuando tuvo lugar la primera expedición en busca 
de la deseada pampa ; saliendo con este objeto algunos soldados de los 
pueblos de Panao y Pillao , con un capitán y algunos Indios de Pozuzo. 
Sin camino de ninguna clase y sin práctica del terreno , tuvieron que 
pasar muchisimos trabajos y hacer muchos rodeos , para llegar á la des- 
conocida pampa , blanco de sus deseos ; empleando para esto cuarenta 
dias , cuando la distancia es tan corta , que se puede recorrer fácilmente 
en menos de cinco. 

' Amich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XXII. 



266 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Los expedicionarios habiendo demorado en su viaje tan largo tiempo, 
les vino á faltar los víveres ; de manera que se vieron obligados á regre- 
sar sin poder reconocer el país ni sus habitantes. 

Varias otras expediciones se hicieron en seguida , en los años 1727 , 
1731 , 1733 , 1731 y 1735, pero casi todas sin grandes resultados. Así 
en 1727 pasaron un poco mas adelante que en la primera ocasión y se 
vieron cercados por caudalosos rios. En 1731 salió el padre fray Alonso 
Arévalo á principios de Octubre y llegó a la pampa en sólo diez dias , 
sin otro resultado que el de haber descubierto desde la cumbre de un 
cerro al principio de la pampa varias rancherias de salvajes , regresán- 
dose á Pozuzo sin pasar mas adelante , por las muchas lluvias , estando 
ya muy adelantada la estación. 

En la expedición verificada en 1732 , el padre fray Simón la Jara pe- 
netró mas adelante sin hallar al principio gente alguna; pero mas hacia 
el interior descubrió una gran casa con flechas y ollas de comida , ha- 
biendo huido sus moradores , que no aparecieron mas. 

Sólo en la entrada que hizo el mismo padre la Jara en 1734, fueron 
sorprendidos por unos cien indios infieles Carapachos , enteramente des- 
nudos , los que , aunque en la primera entrevista hirieron de un flechazo 
al padre la Jara , se pacificaron luego , y se retiraron en buenas relacio- 
nes. Mas habiéndose enfermado casi todos los Indios que acompañaban 
al Misionero y muerto ya once personas, determinaron retirarse al Pozuzo. 

Finalmente en 1735, hicieron otra expedición que duró un año, sin 
adelantar mucho sobre lo ya descubierto , por las dificultades que pre- 
senta el país. En esta ocasión , llegados al lugar llamado Mayro , hicie- 
ron balsas para tajar al Pachitea , á fin de ahorrar camino ; pero tu- 
vieron la desgracia de que se les volteara una balsa , ahogándose un In- 
dio y perdiéndose los víveres ; lo que los determinó á regresar al desem- 
barcadero para continuar la marcha por tierra. 

Después de seis dias de penosa marcha desde el desembarcadero del 
Mayro , llegaron á las chacras de los Carapachos , donde tuvieron otra 
entrevista con los salvajes ; regresando en seguida al Pozuzo, por la opo- 
sición de los soldados á quedarse en aquel lugar. 

Desde aquella fecha no se hizo otra expedición á la Pampa del Sacra- 
mento hasta el año 1763 , época en que se navegó por primera vez todo 
el rio Pachitea, como se verá mas tardo. 



CAPITULO XXI. 257 

1730-1736. — Descubrimiento del Pajonal. — Con el nombre de Pajonal 
se conoce cierta extensión de terreno montañoso y quebrado , encerrado 
entre los ríos Perene , Tambo , Ucayali , Pacliitea y Pichis. Su parte 
central está formada por cerros bastante elevados , de los que toman orí- 
gen numerosos afluentes de los distintos rios que acabamos de citar. 

Siendo el terreno del Pajonal bastante elevado, el clima de esta región 
es comparativamente frió, de modo que sólo las quebradas y las partes mas 
abrigadas están cubiertas de bosques , mientras que en las cumbres de 
los cerros se presenta solamente una alfombra de gramíneas y ciperáceas, 
que se conocen con el nombre vulgar de paja , de donde se deriva el nom- 
bre de Pajonal , que le dieron los Misioneros; nombre que se aplica á 
todas las regiones de las montañas del Perú que poseen esta clase de 
vegetación. 

Según el padre Amich ' : 

« Extiéndese esta serrania cosa de cuarenta leguas al norte y tendrá 
« de occidente al oriente cosa de treinta leguas. Por la parte del norte 
« confina con la Pampa del Sacramento , de quien la divide el río de Pa- 
« chitea. Por la parte del occidente está separado de la Cordillera de los 
« Andes por un profundo y dilatado espacio de montaña donde desaguan 
« los rios Cacos , Palcaza , Mayro , Puzuzu y otros que descendiendo de 
« las vertientes del Cerro de la Sal y Giiancabamba , forman el famoso 
« rio Pachitea. Por la parte del oriente cercan á este Pajonal , altísimos 
« cerros que vienen circundados de los ríos Enne , Taraba y Paro , que 
« después de la junta con el Pachitea , forman el grande Ucayali. » 

Hallándose el padre La Marca , fundador del pueblo de Catalipango , 
en la población de San Tadeo de los Andes , edificada en la orilla del rio 
Perene , tuvo aviso de que en el montuoso territorio situado al Norte y que 
llamaron mas tarde el Pajonal , vivían muchos infieles ; y envió al caci- 
que del pueblo de Eneno , Mateo de Assiz para que entrase al dicho Pa- 
jonal , á fin de tener noticias de sus habitantes. Siendo los cerros de 
esta región muy escarpados , salió el cacique de San Tadeo por una la- 
dera muy mala llamada la Tranca , que es la parte mas accesible ; y con 
su actividad y persuacion hizo que saliesen con él y bajasen á San Tadeo 
160 infieles. Pero estando estos Indios habituados á un temperamento 
algo frió , con los calores de la Montaña enfermaron la mayor parte de 

i Aniich. — Compendio histórico de las misiones, Cap. XXIII. 

EL PKKD— Tomo H. 33 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

disentería y murieron un gran número, de manera que los demás se vol- 
vieron á su tierra á linos del ano 1730. 

En 1788 el mismo padre IYav .luán de La Marca , so decidió á entrar 
al Pajonal, saliendo con este objeto de San Tadeo con quince Indios 
cristianos. Después de algunos trabajos por la aspereza del camino , llegó 
a un rio llamado Tampianiqui , donde fundó un pueblo que llamo Nuestra 
Señora del puerto de Tampianiqui. En el mismo año fundó otro pueblo á 
7 leguas del primero , en la orilla del rio Ubenique, al que le dio el nom- 
bre de San Vrancisoo Solano de Aporoniaqui. 

En 1735 , el 10 de Junio , se hizo otra expedición al gran Pajonal , la 
que fué llevada á cabo por los padres fray Alonso del Espíritu Santo , 
fray Manuel Bajo y fray Cristóbal Pacheco , los que acompañados del 
cacique del pueblo de Metraro y algunos individuos armados , recorrieron 
durante mas de un mes toda la región del Pajonal , fundando otros tres 
pueblos. 

Pero la mas interesante expedición al Pajonal fué hecha en 1736 por 
el padre prior fray Alonso del Espíritu Santo , el que habiendo salido 
del pueblo de Catalipango el dia 15 de Agosto , bajó en dos canoas por 
el rio Tambo al Ucayali , conocido en aquella época con el nombre de 
Paro y llegado al rio Camarinigua , donde estuvo el pueblo de San José 
de los Conibos fundado por el célebre padre Biedma , salió del Paro 
(Ucayali) por Chipanique al Pajonal, á dos dias de camino de la laguna 
de Pirin toqui. 

Poco á poco se fué reconociendo en toda su extensión el Pajonal , de 
manera que en el año 1739 se hallaban fundados diez pueblos con los 
nombres siguientes: Tampianiqui, Aporoquiaqui , Tiguanasqui-) Cuichaqui, 
Camarosqui, Pirintoqui ó Chipaniqui, Caretequi , Capotequi, Quisopangoy 
Savirosqui. 

1736-1737. — Muerte de los Religiosos en Sonomoro y erección de un 
castillo para la defensa contra los infieles.— Desde la llegada al Perú 
del padre comisario fray Francisco de San José que , como he dicho , 
ha sido el fundador del Convento de Ocopa , las conversiones habian pro- 
gresado de un modo extraordinario , extendiéndose siempre mas sus lí- 
mites , tanto por el lado de Jauja como por las montañas de Tarma y 
líuánuco, habiéndose fundado en pocos años, según se ha visto, nume- 
rosas poblaciones. Pero por una rara coincidencia , desde la muerte de 
este activo é inteligente Misionero , acaecida el 20 de Noviembre de 1736, 



CAPITULO XXI. 259 

principió una larga serie de desgracias que causaron la muerte de mu- 
chos religiosos , y terminaron con la completa ruina y destrucción de los 
importantes pueblos fundados en las márgenes del rio Perene y en las 
montañas del Pangoa , como en adelante se verá. 

A un cacique de Catalipango , de nombre Ignacio Toi'ote , parecióle 
que los Misioneros le iban despojando poco á poco de su libertad , y 
pensó deshacerse de ellos quitándoles la vida. Para realizar su intento, 
unióse con algunos compañeros , y esperando que los tres principales 
religiosos se hallasen juntos en el pueblo de Sonomoro , se dirigieron 
precipitadamente á este último lugar, armados con arcos , flechas y ma- 
canas y dieron pábulo á su salvaje instinto , asesinando á todos los reli- 
giosos que hallaron. Satisfecho su sanguinario deseo , saquearon el Con- 
vento , robaron muchisimas herramientas , que debian de servir de cam- 
bio con los salvajes y se retiraron para evitar el merecido castigo. Todas 
las diligencias que se hicieron para prender al cabecilla Torote fueron 
vanas , pero no sucedió lo mismo con sus compañeros , varios de los cua- 
les fueron tomados y castigados con la pena capital en Diciembre del 
año 1737. 

Para precaver al pueblo de Sonomoro de otro asalto, se determinó 
erigir un castillo , el mismo que se construyó con recios maderos y ta- 
blazón , por existir en la Montaña abundante material para dicho objeto. 
Su forma era la de un cuadrado perfecto , con 40 varas por costado , es- 
taba provisto con cuatro pedreros , y lo defendia una guarnición de 14 
soldados á las órdenes de un alférez. 

Durante la construcción del castillo , el padre fray Fernando de Jesús 
fué á visitar los indios Chichirenes , reducidos el año anterior , los que 
habian formado un pueblo llamado Parüa. l , situado 20 leguas al Sur 
de Sonomoro. 

1738. — Exploración de las quebradas tributarias de la del rio Mantaro. — 
Desde el año 1677 el padre Biedma habia intentado hallar un nuevo 
camino para entrar á Sonomoro , sea por el rio Mantaro ó por el Apuri- 
mac ; pero después de mil trabajos , tuvo que desistir de su empresa , 
tanto por lo quebrado del terreno , cuanto por el gran rodeo que se hacia 
entrando por aquella parte. El padre Cabanes no parecia estar conven- 

1 En el Compendio de las Misiones de Amich , se denomina k este pueblo Parica , pero debe ser sin 
duda un error de imprenta , pues en los dos planos del padre Sobreviela , tanto el publicado en 1791 
como en 1833 , está escrito Pariía. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA BEL PERÚ. 

culo de la impracticabilidad de au camino siguiendo el rio Mantaro; de 
manera que en 1788, emprendió su exploración saliendo de Ocopa con 
algunos compañeros, y lomando el camino de Huancayo, pasó á Aco- 
palca, Conchangará y La Loma. De este punto bajó al Mantaro; y pasán- 
dolo sobre el píente de Chiquiac , subió ¡i la otra banda para continuar 
su camino . siguiendo todavía el curso del mismo Mantaro ; visitó las 
quebradas de Surcubamba , Tintaybamba , Palmábamba , Churubamba y Sa- 
nabamba , marchando por un camino tan fragoso, que no se puede for- 
mar idea de él si no se le ve ; pues no se hace sino subir grandes cues- 
tas . para bajar en seguida en quebradas muy profundas, bailadas por ria- 
chuelos que llevan sus aguas al Mantaro, el que corre con mucha veloci- 
dad encajonado entre elevados cerros. 

Viendo la imposibidad de abrir por este lado un cómodo camino , ó de 
navegar el rio Mantaro , hubo de retroceder con el desconsuelo de no 
poder realizar su deseo. 

1738-1739. — Primer salvaje Conibo llegado á Lima y nuevos datos so- 
bre el rio Tambo. — En el mes de Agosto de 1738 , llegó al Convento de 
Ocopa una nueva misión , compuesta de veinte sacerdotes y algunos le- 
gos , para reemplazar á los que habían sido asesinados por los salvajes; 
y el verano del año 1739 , entraban á las conversiones los padres fray 
Lorenzo Nufíez , comisario de misiones , fray Domingo García , fray 
Francisco Simón Gazo y fray José Cabanes. Estos Misioneros llegaron 
al pueblo de Jesús María, en la confluencia del rio Pangoa con el Perene, 
al tiempo que habia arribado á dicho punto el curaca de los Conibos , 
llamado Siabar , quien se habia manifestado en diferentes ocasiones muy 
amigo de los padres Conversores. 

El padre fray José Cabanes fué encargado luego de bajar á la Nación 
de los Conibos que , como se ha dicho , habitan las márgenes del rio 
Ucayali ; llamado en aquella época Paro. Habiendo bajado por el rio 
Tambo hasta el lugar donde vivia el curaca Siabar , este le entregó á su 
hijo para que lo sacase á la Sierra á ver las ciudades de los Españoles. 

El padre Cabanes envió al joven Conibo al Convento de Ocopa , mien- 
tras acababa de hacer sus visitas al Pajonal, en seguida salió de la Mon- 
taña y de regreso á Ocopa , bajó á Lima con el hijo de Siabar , siendo 
el primer salvaje que entraba á la capital del Peni. 

El joven Conibo fué presentado al virey , que á la sazón lo era el Señor 
marques de Villagarcia. En seguida , después de enseñarle lo que se 



CAPITULO XXI. 261 

podía y colmarlo de regalos , fué restituido á su padre. El mismo fray 
José Cabanes se encargó de acompañarlo en la navegación desde el puer- 
to de Jesús María hasta el pueblo donde vivia Siabar , en cuyo viaje tar- 
dó tres dias escasos , y volvió en diez ; afirmando en su diario que se 
puede bajar en dos dias y volver en ocho. Por el corto tiempo empleado 
en este viaje, el padre Amich cree que Siabar vivia cerca del rio Cama- 
rinigua , en el lugar donde el padre Biedma habia fundado el pueblo de 
San José de los Conibos. 

El padre Cabanes es el primero que da algunos datos sobre la direc- 
ción del rio Tambo , á cuyo rio aplica como el padre Biedma el nombre 
de Enne. En su diario dice que «El rio Enne (Tambo) desde el puerto 
« de San Luis ó de Jesús Maria corre al Oriente como veinte leguas por 
« entre cerros de monte , y por eso forma algunos malos pasos ; y que 
« después saliendo á la Pampa , se esplaya notablemente , formando rtiu- 
« chas islas de varias magnitudes , tomando su dirección al Norte ; y que 
« después que se le incorporan los rios Taraba y el Paro (rio Vilcamayo, 
« Urubamba, ó Santa Ana) toma su corriente al Noroeste.» 

En las dos ediciones del mapa del padre Sobrevida publicadas muchos 
años después del viaje del padre Cabanes , aparece el rio Tambo con una 
dirección casi general al N. E. lo que no está de acuerdo con la indicada 
en el diario del dicho padre Cabanes. Sin embargo, hay motivo para 
creer que la dirección del rio Tambo que da Sobrevida es errónea , pues 
en el mapa , hecho por los Misioneros de Ocopa posteriormente al del pa- 
dre Sobrevida, y á los viajes por el rio Tambo verificados por el padre 
Plaza, aparece este último rio con la dirección que señala el padre 
Cabanes. 

Por lo que toca á las distancias exageradas , el padre Amich hace unas 
justas reflexiones , diciendo : 

« La falta de noticias geográficas y de astronomía que tenían los pa- 
« dres Conversores , les hizo caer en muchos errores geográficos , ponien- 
« do unas distancias exorbitantes en los caminos de estas montañas , sin 
« hacerse cargo de los rodeos que ocasionan los cerros , las subidas y ba- 
« jadas, los desvíos de muchos arroyos, las revueltas de los rios y otros 
« muchos accidentes , que ocasionan muchas veces que un dia no se ade- 
« lantén dos leguas aunque se caminen mas de seis , como lo tengo expe- 



•_>.;•_> HIST01UA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

.« rimentado en los viajes que he ejecutado , asi en la Sierra como en la 
« Montaña, en Los cuales mediante la observación de la altura del polo 
continua atención de los rumbos con la aguja, corregía lo que la co- 
« ninn estimación abultaba las distancias. 



CAPÍTULO XXII. 



Medida de la Meridiana para conocer el valor de los Grados terrestres 

y la figura de la Tierra, i —Salida de los Comisionados de Europa y llegada á Quito. 

Viaje á Lima de M. de La Condamine y D. Jorge Juan— Regreso á Quito. 

Figura de la Tierra— Dificultades y obstáculos superados para llevar á cabo la comisión. 

1735.-1744. 



Medida de la Meridiana para conocer el valor de los grados terrestres 
y la verdadera figura de la tierra. — Desde la antigüedad mas remota al- 
gunos geógrafos y astrónomos griegos, tales como Eudoxio, Arquimedes, 
Posidonomio y Eratóstenes , liabian emprendido varias medidas con el 
elevado objeto de conocer las dimensiones del planeta que habitamos; 
pero el distinto valor de la medida que con el mismo nombre de Estadio 
emplearon aquellos sabios griegos, produjo un aparente desacuerdo en 
sus resultados ; los que por otra parte no podian ser sino aproximados á 
causa de la imperfección de los instrumentos que entonces se conocían. 

Durante el siglo XVII fué cuando varios astrónomos europeos, con 
métodos é instrumentos mas perfeccionados, emprendieron en diferentes 
lugares minuciosas y delicadas operaciones para medir con mas exacti- 
tud un grado del meridiano terrestre. Entre estos observadores son dignos 
de citarse por la precisión de sus trabajos el astrónomo ingles Norwood, 
que midió en 1635 el arco de meridiano entre las ciudades de Londres y 
York, y el astrónomo francés Picard, que hizo en 1669 sus operaciones 

• RClation abregée du voyage fait au Pérou par Messieurs de l'Académie Royale des Sciences pour 
mesurer les dégres du Méridien aux environs de l'Equateur , et en conclur la figure de la Terre , par 
M. Bouguer. — Histoire de l'Académie Royal des Sciences de París. — Année 1744, pág. 391. 

Journal historique du voyage a l'Equateur par M. de La Condamine. 

Supplement au journal historique du voyage á l'Equateur et au livre de la mesure des trois pre. 
mierea degrés du Méridien par M. de La Condamine. — París, 1753. 

Observaciones astronómicas y physicas hechas de Orden de S. Magestad en los reynos del Perú, de 
las quales se deduce la figura , y magnitud de la Tierra , por D. Jorge Juan. — Madrid, 1748. 

Relación histórica del viage hecho de Orden de S. Magestad , para medir los grados del Meridiano 
terrestre por D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa. — Madrid, 1748. 



CAPITULO XXII. 263 

entre Sourdon en Picardía y Malvoisine. El primero obtuvo por longi- 
tud del grado que habia medido 57,300 toesas y Picard 57.0G0. 

Como en aquella fecha se creia que la tierra fuese completamente es- 
férica , se creia también que todos los 360 grados del meridiano tuviesen 
la misma longitud. Pero una observación hecha el año 1672 en Cayena, 
por el sabio Pticher , con uno de los mas simples y al mismo tiempo mas 
admirables instrumentos físicos, el péndulo, vino á poner en duda la es- 
fericidad de la tierra , haciendo entrever que nuestro planeta , no es una 
esfera , sino un elipsoide achatado hacia los polos ; forma que por otra 
parte habia ya sido adivinada antes por el geómetra Huyghens , fundan- 
do sus cálculos en la fuerza centrífuga á la cual debia obedecer el fluido 
que cubre una gran porción de la superficie terrestre. 

Con efecto , el péndulo , para hacer en Cayena una oscilación cada se- 
gundo debia ser mas corto que en Paris , indicando que la pesadez era 
menor en Cayena que en Paris, y de consiguiente que el radio terrestre 
era también mayor en el primer lugar que en la capital de Francia. 

El fenómeno observado con el péndulo en Cayena por Richer , fué con- 
firmado en seguida por muchos otros observadores en los lugares mas 
apartados del globo; entre ellos podemos citar á M. Halley que hizo sus 
observaciones en 1677 en la isla de Santa Helena; M. M. Varin, Dcs- 
hayes, y Glos, en 1682, en la isla de Gorea, Guadalupe y la Martinica; 
M. Complet, en Lisboa y el Para en 1697; y por último el padre Feuillée 
en su viaje á la América Meridional. Todas las observaciones de estos 
distintos físicos destruían por completo las dudas de que la pesadez de 
los cuerpos era mayor cerca de los polos que acia el Ecuador. 

Fué en estas circunstancias cuando la Academia de Ciencias de Paris, 
deseando verificar por medio de medidas directas lo que habia hecho 
prever el cálculo y el movimiento del péndulo, envió dos comisiones, 
una al Perú para medir la Meridiana cerca del Ecuador, y otra al círculo 
polar para obtener la misma medida cerca del polo. 

Aunque no fué en el territorio de la actual República del Perú donde 
se verificaron tan importantes y delicadas operaciones , pues la comisión 
debia naturalmente escoger para teatro de sus trabajos un lugar inme- 
diato al Ecuador; sin embargo, tanto por la gran importancia del asunto 
y la influencia que ha tenido en el progreso general de la geografía , co- 
mo porque en todas las obras de astronomía y geografía se habla de la 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA Í)EL PERÚ. 

medida de la Meridiana en el Perú, vamos á tratar, siquiera sea muy 
brevemente, de este trascendental hecho histórico de la geografía. 

M. M. de La Condamme, Bouguery Godin , fueron los sabios oleo-idos 
entre los miembros de la Academia de Taris para la comisión que debia 
trasladarse al Peni con el objeto de medir los grados del meridiano cerca 
del Ecuador. El Bey de España, que lo era entonces Felipe V, no sólo 
concedió gustoso la licencia á los académicos franceses para pasar con 
tan noble propósito á sus dominios, sino ordenó que dos sabios españo- 
les , los Señores D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa, acompañasen á 
los primeros y verificasen las mismas operaciones y otros estudios para 
los cuales les dieron especiales instrucciones. 

1735. — Salida de los comisionados de Europa y llegada á Quito. — El 16 
de Marzo de 1735 partieron de Europa los académicos franceses ya ci- 
tados , con los instrumentos necesarios para llevar á cabo su delicada 
misión. Después de una larga demora en Cartagena , atravesaron el ist- 
mo de Panamá, y siguieron por mar hasta Manta , donde desembarcaron 
el 9 de Marzo de 1736. En este lugar , teniendo noticias de que en el 
interior continuaba la estación de las lluvias , determinaron aprovechar 
el tiempo para estudiar la región de la Costa, y con este objeto se deter- 
minó que M. Godin continuara con todas las cargas á Guayaquil y si- 
guiese directamente el camino de Quito , encargándose del trasporte de 
equipajes, mientras M. Bouguer y M. de La Condamine hiciesen sus es- 
tudios científicos. 

Hallándose estos dos últimos sabios cerca de la desembocadura del rio 
Jama , que se halla solamente á nueve minutos de distancia del Ecuador, 
casi en el mismo paralelo de Quito, M. de La Condamine siguió por mar 
basta la desembocadura del rio de las Esmeraldas, y subiendo en segui- 
da por este rio se fué á Quito, levantando el mapa de todo aquel país. M. 
Bouguer se dirigió por tierra hacia Guayaquil , marchando penosamente 
al través de bosques y pantanos. Subiendo luego por este rio, llegó el 10 
de Mayo á Caracol, continuando de alli á Quito, en cuya ciudad entró el 
10 de Junio, enfermo de las fatigas de su penoso viaje, principalmente 
desde Puerto-Viejo á Guayaquil. 

En Quito encontró á M. Godin que habia llegado doce dias antes, y á 
los sabios españoles D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa que habían sa- 
lido de Europa en Mayo de 1735 casi en la misma época que los acadé- 
micos franceses. 



CAPITULO XXtt. 265 

Keunida la comisión mixta franco -española y combinado el plan de 
sus trabajos, determinaron ante todo escoger un terreno llano de cierta 
extensión , para medir con exactitud un trecho que debia servir de base 
á todas sus operaciones. 

Eligieron para esto el llano de Cayambé , situado 12 leguas al Norte 
de la ciudad de Quito ; pero no hallándolo muy á propósito decidieron 
buscar otro y escogieron el llano llamado Yaruquí , por el pueblo del mis- 
mo nombre que se halla inmediato. Dicho llano está situado 4 leguas al 
Nordeste de Quito y 249 toesas (metros 485) mas abajo del nivel de 
esta ciudad. 

Establecidos en el lugar , se tomó como base que se debia medir , la 
distancia desde la hacienda de Oyambaro , hasta el extremo de otra lla- 
mada Caraburu , cuyo llano es bastante uniforme aunque algo inclinado, 
y está atravesado tan solo por una quebradita de unos pocos metros de 
anchura y no lejos de Oyambaro. 

Después de haber trazado una línea recta poniendo señales , á poco 
mas de 600 toesas unas de otras , se procedió á la medida con la mayor 
escrupulosidad posible , rectificando atentamente los instrumentos y po- 
niendo en todo grande esmero ; porque como esta linea debia servir de 
base á la triangulación , el menor descuido en las observaciones habria 
producido los resultados mas erróneos en todos los demás cálculos. 

Para mayor seguridad y tener un medio de comprobar si la operación 
habia sido ejecutada con toda la precisión posible, se dividieron los miem- 
bros de las comisiones francesa y española en dos partidos , los cuales 
debian medir la base separadamente , empezando un partido por un ex- 
tremo y el otro por el extremo opuesto. 

Asi , M. M. Bouguer , La Condamine y D. Antonio Ulloa , empezaron 
la medida desde Caraburu ; y M. Godin y D. Jorge Juan desde Oyam- 
baro , determinando que sólo después de concluida la operación se mos- 
trarian los resultados para confrontarlos. 

El 9 de Octubre de 1736 se empezó la medida y concluyo el 5 de No- 
viembre , resultando ser la longitud horizontal de la base medida por 
M. Godin y D. Jorge Juan de 6272 toesas , 4 pies , 2 pulgadas y 2 
líneas , y la obtenida por los otros miembros de 6272 toesas , 4 pies 
y 5 pulgadas. 

Como se ve , estos dos resultados difieren entre si solamente 2 pulga- 
das y 10 líneas , diferencia insignificante , si se tiene en cuenta la Ion- 

£L l'ICJUU— ToiuuII. 34 



¿66 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

gitud de la base y los instrumentos empleados, que no permitían aque- 
lla rigurosa precisión que se podria obtener con los instrumentos mas 
perfeccionados que se fabrican hoy dia. Para acercarse mas á la ver- 
dad , se tomó el término de las dos medidas , quedando de este modo 
adoptado como longitud de la base medida entre Oyambaro y Caraburu, 
6272 toesas , 4 pies 3 ¿ pulgadas, (metros 12225.75). 

Verdaderamente sorprende ver tan pequeña diferencia en los resulta- 
dos, pues ademas del error debido á los instrumentos, es preciso conside- 
rar las condiciones del lugar donde se verificaban las operaciones; el cual 
á pesar de que facilitaba el trabajo , por ser el terreno algo llano, estaba 
sujeto á los mas terribles cambios atmosféricos. En efecto , el llano de 
Yaruquí está defendido, al Oriente, por la elevada Cordillera de Guamaní 
y Pampamarca , y al Occidente por la Cordillera de Pichincha ; formando 
de este modo una gran cañada de terreno arenisco , que se calienta como 
un horno en los dias de mucho sol , y donde estallan grandes tempesta- 
des con truenos , rayos y fuertes aguaceros. Estos repentinos cambios 
atmosféricos obligaban á los sabios miembros de las comisiones llevar 
continuamente consigo durante la medida de la base una tienda de cam- 
paña , para guarecerse cuando eran sorprendidos por una fuerte tempes- 
tad ; y también para abrigarse de los abrasadores rayos del sol que he- 
rían con mucha fuerza , tanto por su dirección vertical , cuanto por la 
naturaleza arenisca del suelo y la diatermanidad del aire enrarecido de 
aquella elevada región. 

Otro inconveniente del lugar era el viento , pues estando esta cañada 
abierta tanto por la parte del Norte como por la del Sur , cuando sopla 
el viento se forman grandes torbellinos que cubren el llano de elevadas 
columnas de arena , producidas por las fuertes ráfagas que por la topo- 
grafía del lugar forman corrientes encontradas. 

Desgraciado del hombre que es alcanzado por una de estas móviles 
columnas de arena , pues envuelto completamente por el torbellino de 
arena muere asfixiado. 

Terminada la medida de la base se empezó, de los extremos de esta, á 
observar los ángulos tanto horizontales como verticales para formar con 
las señales la primera serie de triángulos. Pero habiéndose cambiado la 
disposición de estos triángulos y determinado otra forma mejor ; se dis- 
puso que pasase el ayudante M. Verguin con otros á reconocer el terreno 



CAPITULO XXII. 267 

y levantar el mapa de la parte hacia el Sur de Quito , encargándose M. 
Bouguer de hacer lo mismo por el terreno situado al Norte. Este trabajo 
era muy necesario , á fin de reconocer todos los puntos á propósito para 
colocar las señales , que debian formar los triángulos. 

1737. — Viaje á Lima de M. de La Condamine y D. Jorge Juan. — Mien- 
tras se hacia este estudio del terreno , estando ya adelantada la estación 
de lluvias , que no permitia hacer trabajos mas serios , y hallándose la 
comisión francesa muy escasa de fondos , se determinó M. de La Con- 
damine á emprender un viaje hasta Lima , para proveerse de los recur- 
sos necesarios á la continuación de los trabajos. Salió con este objeto el 
19 de Enero de 1737 , y á pesar de ser su viaje muy penoso , tanto pol- 
las continuas lluvias que hacían el camino muy malo , en la región de la 
Montaña; cuanto por los rios crecidos , que con peligro tenia que atrave- 
sar , no desperdició un sólo momento observando la latitud de los prin- 
cipales lugares , y demorando en Loxa para dibujar el árbol que da la 
Cascarilla. M. de La Condamine fué el primero que dio á conocer este 
precioso vegetal , que fué descrito por Linneo con el nombre de Cinchona 
officinalis , y al que mas tarde el célebre Humboldt le cambió el nombre 
aplicándole el de Cinchona Condaminea , en recuerdo del sabio que la ha 
hecho conocer. 

A pesar de estos trabajos , llegó de Quito á Lima en un sólo mes , sal- 
vando en tan corto tiempo la distancia de 400 leguas que hay entre estas 
dos capitales. 

En Lima , después de algunas diligencias , pudo conseguir el dinero 
que necesitaba para los continuos y crecidos gastos que demandaban el 
cumplimiento de la importante comisión que tenia que desempeñar con 
sus compañeros. 

Pocos dias después que salió de Quito M. de La Condamine ; empren- 
dió también su viaje á Lima uno de los comisionados españoles, D. Jorge 
Juan , con el objeto de ocurrir al virey para arreglar algunos asuntos 
relativos á la comisión. 

Regreso á Quito. — Llenado el objeto de su viaje , volvieron ambos á 
Quito para continuar los trabajos , llegando á esta ciudad á mediados de 
Junio de 1737. A su regreso , hallaron que M. M. Bouguer y Verguin 
habian concluido el estudio topográfico del terreno , de manera que pu- 
dieron dedicarse á la triangulación , pues ademas de la base medida ya, 



968 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

conocían todos los puntos principales donde colocar las señales para for- 
mar los triángulos. 

I vi;unos demasiado lejos si quisiéramos entrar en los detalles de este 
importante y delicado trabajo , por medio del cual se llegó á medir del 
modo mas exacto posible en aquella época , tres grados del meridiano 
terrestre. Para dar una idea del cuidado que ponían aquellos sabios en 
evitar los errores , diré que , bastando para la resolución de un triángulo 
tener la medida de un lado y dos ángulos , ellos , para quedar convenci- 
dos de que no se habia deslizado involuntariamente ningún error , me- 
dian los tres ángulos del triángulo. Ahora , como todos saben , que la 
suma de los tres ángulos de un triángulo es igual á dos ángulos rectos, 
esto es , á 180° era muy fácil , sumando los ángulos observados , ver si 
habia algún equívoco. 

Como en la práctica , ya por la imperfección de los instrumentos , ya 
por la refracción de la atmósfera ú otras causas , es raro obtener exacta- 
mente el valor de 180° por suma de los tres ángulos de un triángulo ob- 
servados sobre el terreno , la pequeña diferencia de algunos segundos, 
(nunca llegó á un minuto) , se repartía entre los tres ángulos , cuando 
existia la convicción de que los tres habian sido bien observados ; pero si 
por el contrario , no se tenia la completa seguridad de la medida de uno 
ó dos ángulos , se corregía la diferencia en aquel ángulo cuya observación 
se creia menos exacta. 

Ademas , tanto para adelantar con mas regularidad , cuanto para tener 
mas seguridad en los resultados , se dividieron los comisionados en dos 
partidos , como para la medida de la base , repitiendo las observaciones 
de este modo : M. M. Bouguer , La Condamine y D. Antonio de Ulloa 
iban tomando los ángulos por un lado ; y M. Goudin y D. Jorge Juan 
observaban por el otro ; de manera que una sección observaba dos ángu- 
los de cada triángulo , y la otra observaba el tercero y le comunicaba el 
resultado. En seguida los observadores cambiaban de sitio repitiendo la 
medida de los ángulos del modo indicado. 

Después de haber practicado todas estas operaciones con el mayor cui- 
dado posible sobre una grande extensión de territorio , comprendido en- 
tre Pueblo -Viej o , al Norte de Quito y la ciudad de Cuenca, al Sur , y so- 
metido al cálculo toda la serie de triángulos trazados sobre el terreno , la 
comisión francesa obtuvo por longitud de la paralela al Meridiano , esto 



CAPITULO XXII. 269 

es , por distancia en línea recta Norte-Sur , entre el lugar de Cochesqui, 
situado casi en la línea ecuatorial y Mamatarqui , que se halla al Sur de 
la ciudad de Cuenca , 176940 toesas (metros 364352.89). La comisión 
española calculando su triangulación desde un punto mas al Norte , esto 
es, de Pueblo-Viejo hasta la misma ciudad de Cuenca, obtuvo por lon- 
gitud de la paralela al Meridiano , entre estos dos lugares 195734.547 
toesas (metros 381476.25). 

Obtenida la medida de una parte del Meridiano por los métodos geo- 
désicos , era preciso conocer por observaciones astronómicas la amplitud 
del arco comprendido entre los dos puntos extremos de la paralela me- 
dida , esto es , saber á cuantos grados y minutos de latitud corresponde 
la distancia hallada geodésicamente. 

Por medio de trabajos muy delicados , para los cuales tuvieron nece- 
sidad de modificar y perfeccionar sus instrumentos , M. Bouguer y M. 
de La Condamine hallaron por amplitud del arco entre Cochesqui y Ma- 
matarqui 3 o T 1". La comisión española obtuvo por la amplitud del arco 
ó diferencia en latitud entre sus dos observatorios de Pueblo-Viejo y 
Cuenca 3 o 26' 52" f. ' 

Una vez determinada la medida en toesas de la Meridiana entre los 
observatorios de Cochesqui y Mamatarqui y de Cuenca y Puerto-Viejo, 
y hallada la amplitud del arco comprendido entre dos puntos , era muy 
sencillo calcular el valor ó medida de un grado del Meridiano , pues bas- 
ta dividir la primera cantidad , ó sea la longitud de la Meridiana medida 
trigonométricamente , por los grados de latitud hallados astronómica- 
mente entre los dos puntos extremos , para tener el valor en toesas de 
un solo grado del Meridiano. 

Haciendo la operación con los datos obtenidos por la comisión fran- 
cesa ; esto es , dividiendo la longitud de la Meridiana entre Cochesqui y 
Mamatarqui que es de 176940 toesas por la diferencia en latitud entre 
estos dos puntos que fue de 3 o 7' 1" se obtiene por longitud de un solo 
grado 56767 toesas (metros 110640.96). 

Así mismo, dividiendo 195734.547 que es la longitud de la Meridiana 

i Los sabios españoles D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa , después de haber practicado las ope- 
raciones en Cuenca con M. Godin , no pudieron hacer luego lo mismo en la otra estación de Pueblo- 
Viejo ; pues tuvieron que separarse de los Académicos franceses en 1740 para cumplir otras comisiones 
que les habian sido encomendadas por su Gobierno ; de manera que solamente en 1744 á su regreso de 
Chile donde habian sido enviados , pudieron completar sus observaciones en Pueblo-Viejo con el mismo 
instrumento que habia dejado montado M. Godin , el que habia terminado sus operaciones en 1741. 



270 ESTOMA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

medida por los sabios españoles entre Pueblo-Viejo y Cuenca, por 8 
26' 52 3 trae representa la amplitud en arco entre estos dos lugares , se 

« 

obtiene por valor de un solo grado 56767 toesas. 

M. Bouguer , considerando que el lugar de Caraburu , á cuyo nivel se 
calcularon todos los trabajos geodésicos se halla á 1226 toesas (metros 
2389.51) de elevación sobre el nivel del mar, hizo una reducción de 21 
toesas sobre la cifra lia liada ; de modo que un grado del Meridiano cerca 
del Ecuador, y calculado como si fuese medido al nivel del mar , tiene 
la longitud de 56746 toesas (110600 metros). 

Los comisionados españoles redujeron en seguida á varas castellanas 
la medida de 56767 toesas que hallaron por longitud de un grado , par- 
tiendo de la base que cada pié ó sexta parte de la toesa , llamado Pié de 
París , es á la vara de Castilla como 144 á 371 y obtuvieron por el valor 
de un grado del Meridiano cerca del Ecuador, varas castellanas 132203. " 

Figura de la Tierra. — Mientras la comisión mixta de los académicos 
franceses y sabios españoles verificaba sus minuciosas operaciones en las 
inmediaciones del Ecuador , M. Maupertuis con otros miembros de la 
Academia de Ciencias de Paris , se ocupaba en medir un grado del Me- 
ridiano terrestre en el círculo Polar , resultando de sus trabajos por el 
Meridiano que corta el mismo círculo Polar, tiene toesas 57437.9 de lar- 
go ; medida que , como se ve , es mucho mayor que la hallada cerca del 
Ecuador. Estos resultados juntos con los obtenidos en las nuevas medi- 
das que se habian practicado en Francia ; que dieron por longitud de un 
grado del Meridiano , toesas 57050 , probaron del modo mas evidente 
que los grados del Meridiano terrestre no son iguales , y que son mayo- 
res á medida que se alejan del Ecuador para ir hacia los polos. De con- 
siguiente, se dedujo que el planeta que sirve de morada al hombre , no es 
completamente esférico , sino que tiene la forma de un elipsoide , cuyo 
diámetro menor es el eje que pasa por los polos ; decidiéndose asi de un 
modo definitivo en favor del inmortal Newton y del geómetra Huyghens, 
la cuestión suscitada entre estos célebres físicos , el astrónomo Cassini y 
el geógrafo Anville , quienes pretendían que nuestra tierra era alargada 
en el sentido de los polos. 

i Esta relación de la toena á la vara , había sido calculada por D. Jorge Juan con una toesa que ha- 
bian traído de Europa los Académicos franceses y había servido en la medida que había practicado con 
M. Godin. — (Observaciones astronómicas y physicas hechas en los Reynos del Perú por D. Jorge Juan, 
etc. pág. 101. ) 






CAPITULO XXH. 271 

Dificultades y obstáculos superados para llevar á cabo la comisión. — 

Si muy sumariamente hemos dado á conocer como se llevó á término la 
tan importante medida de una parte del Meridiano terrestre que tanto 
honor hace á la Academia de Ciencias de Paris por haberla proyectado, 
y á los distintos miembros de las comisiones francesa y española , por los 
grandes cuidados con que la ejecutaron, no debemos pasar en silencio 
los trabajos y privaciones que tuvieron que experimentar estos últimos 
en su larga campaña en las mesetas de los Andes , sufriendo continua- 
mente las intemperies y crudeza del clima de aquella elevada región, su- 
jeta á continuos y bruscos cambios atmosféricos. 

Trasladados desde el nivel del mar á la elevada región de las plani- 
cies inter-andinas , tuvieron que sufrir en los primeros dias los penosos 
efectos del aire enrarecido , cayendo algunos como desfallecidos , atacados 
otros de continuos vómitos , respirando todos con mucha fatiga al menor 
esfuerzo que hacían ; lo que les producía ademas un estado indefinible 
de laxitud y postración. 

Como casi todos los trabajos que demandaba la medida de la Meridia- 
na, tenían que efectuarse lejos de lo habitado, esto es, en campo raso, 
era natural tener tiendas de campaña para servir de alojamiento, así para 
los miembros de la comisión como para los operarios que necesitaban; 
pero hubo lugar donde la estrechez del terreno llano no permitía ni 
esto. Tal fué en Pichincha donde tuvieron que construir una pequeña 
choza sobre un pico cubierto perpetuamente de nieve y hielo , sucediendo 
lo mismo naturalmente con la choza sobre la que caian fuertes nevadas. 
Como el picacho donde se hallaba la choza era inaccesible para las cabal- 
gaduras , tenían que llegar con estas hasta la base del inmenso peñasco 
y subir en seguida á pié con excesiva fatiga hasta su aéreo albergue , al 
que llegaban completamente extenuados por la falta de respiración , oca- 
sionado por el aire enrarecido de aquellos elevados lugares. 

Tal era el esfuerzo que demandaba la subida á aquel gigantesco peñón; 
que uno de los miembros de la comisión española , después de haber tre- 
pado hasta mas de la mitad cayó rendido en tierra y estuvo algún tiem- 
po privado de sentido, viéndose obligado á bajar al punto donde habían 
quedado los operarios con los instrumentos. 

Cuando el estado del cielo impedia los trabajos, tenían que pasar el 
dia dentro de la choza , porque el frió excesivo , la fuerza de los vientos, ó 



272 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

las nevadas los obligaba á estar refugiados en su miserable morada. Su- 
cedía muchas veces que el lugar donde se hallaba la choza se despejaba, 
quedando el cielo claro y limpio ; entonces descendían lentamente las nu- 
bes y rodeando la base del cerro se extendían abajo á larga distancia, for- 
mando un verdadero Océano de blancos vapores; de modo que el pico que 
sostenía la choza parecía una isla. En esos momentos podían presenciar 
las tempestades que estallaban en la capa de nubes situadas a sus pies, 
mientras que la atmósfera que los rodeaba se mantenía serena y tranquila. 

Sucedía también por el contrario, que elevándose rápidamente las nu- 
bes se hallaban de improviso envueltos en una brumosa atmósfera, bajo 
una lluvia de grandes copos de nieves ó una tempestad de gruesos grani- 
zos; ó sufriendo la acción de impetuosos vientos que amenazaban arran- 
car la débil choza y arrojarla con sus moradores al inmediato precipicio. 

Las personas que no han presenciado alguna de aquellas fuertes tor- 
mentas, bastante comunes en la elevada cadena de los Andes de Sur 
América , no pueden tener una idea de la velocidad con que marchan las 
nubes impelidas hacia las cumbres por la fuerza del viento , ni del horri- 
ble estruendo que producen los truenos , cuyas explosiones repercutién- 
dose en los numerosos jucos y peñascos, se multiplican prolongándose y 
confundiéndose á lo lejos unos con otros. 

Cuando densos vapores se levantaban de las partes bajas y cubrían las 
elevadas, la atmósfera se obscurecía tanto, que los dias eran una continua 
noche, necesitando luces artificiales para alumbrarse; y el frió era tan in- 
tenso , que era preciso tener continuamente un brasero encendido á pe- 
sar de la estrechez de la choza y de hallarse en ella muchas personas 
que producían calor con su aliento. 

Los trabajos que sufrían los sabios geómetras durante su permanencia 
en aquel lugar, eran todavía mayores en tiempo de nevada; pues acu- 
mulándose la nieve en gran cantidad en la parte superior de la choza 
amenazaba continuamente desplomar el techo y sepultarlos vivos en 
aquella inhospitalaria región. Así , á pesar del excesivo frió que experi- 
mentaban, tenían muchas veces que salir de su abrigo con pala en mano 
para descargar el techo de la gran cantidad de nieve que se amontonaba, 
pues hasta los Indios se hallaban con cuerpo y manos tan entumidas, 
que costaba trabajo hacerlos salir de una especie de madriguera donde 
se abrigaban. 







CAPITULO XXII. 273 

A estos padecimientos es preciso añadir la hinchazón en los pies , que 
causaba dolor tan sólo al pisar y de consiguiente hacia muy penosa la 
marcha ; y la rajadura de los labios , debida á la baja temperatura y á la 
gran sequedad de la atmósfera , lo que no les permitía hacer el mas pe- 
queño movimiento con la boca sin verter sangre , teniendo que evitar en- 
teramente la risa para no ensanchar las rajaduras que les causaba mu- 
cho dolor. 

Por último , la dificultad de proporcionarse buenos alimentos vino á 
poner el colmo á las privaciones de todo género que tenian que soportar 
con resignación estos mártires de la ciencia , pues casi toda su alimenta- 
ción consistia en un poco de arroz cocido con carne ó aves que hacian 
traer de Quito , para cuya preparación tenian que llevar la olla con peda- 
zos de hielo y derretirlo por medio del calor , pues en el exterior de la 
choza casi no se conocía el agua en estado líquido. 

Pero si los inteligentes comisionados podian resistir todas estas priva- 
ciones , estimulados por el entusiasmo que inspira la ciencia , no suce- 
dia lo mismo con los apáticos Indios , á pesar de ser bien pagados ; pues 
aunque mas acostumbrados al rígido clima de la Cordillera, era muy difí- 
cil retenerlos y frecuentemente huian abandonando á los sabios europeos 
en aquella soledad. En la primera ocasión , no conociendo todavia su 
carácter desleal , poco faltó para que la confianza que tenian los comisio- 
nados en los Indios que les servian de peones les costase muy caro ; y á 
no ser por uno de ellos algo mas inteligente y humano que los demás , 
habrían quedado encerrados en la estrecha choza sin poder salir. 

Como en la cumbre del peñasco donde se hallaba la choza , no habia 
lugar donde pudiesen alojarse los Indios, era necesario que estos bajasen 
á dormir en una especie de cueva ó concavidad de la peña, situada al pié 
del cerro ; lugar que habian escogido también como el mas abrigado y 
dónde podian tener continuamente una fogata encendida. Todas las no- 
ches antes de retirarse cerraban la pequeña puerta de la choza , pero 
como en la noche caia á veces mucha nieve , esta se amontonaba cerca 
de la puerta y como era muy pequeña llegaba casi á taparse ; de manera 
que era menester que todas las mañanas subiesen los Indios á quitar la 
nieve acumulada delante de la puerta , para que los comisionados pudie- 
sen salir. 

Al cuarto ó quinto dia de su residencia en este lugar sucedió que , ya 

EL PERÚ— Tomo II. 35 



274 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

habían pasado las dmo doldiay los Indios no aparecían á hacer su faena, 
hasta que mas tarde subió el único de los Indios que habia quedado, dán- 
doles la noticia de que todos los demás se habían fugado en la noche. 
Sin el auxilio de este Indio , que quitó la nieve que obstruía la puerta, 
difícilmente habrían salido de la improvisada cárcel en la que se hallaban 
encerrados. 

La permanencia en el campamento de Pichincha fué mucho mas larga 
de lo que habían creído , no contando con otra clase de obstáculos que 
les oponía la Naturaleza ; pues á pesar de haber demorado en aquel pa- 
rage veinte y tres dias , no pudieron casi nunca conseguir tener la atmós- 
fera despejada en el punto de observación , y al mismo tiempo en el lu- 
gar donde se hallaban las señales que formaban los triángulos ; suce- 
diendo casi siempre que cuando habia cielo sereno y atmósfera tranquila 
en un punto, los demás se hallaban envueltos en una densa capa de nu- 
bes. Al fin , viendo que no podían concluir las observaciones de los án- 
gulos por este obstáculo, tuvieron que variar el lugar de la señal, situán- 
dola en un punto mas bajo donde la atmósfera era ordinariamente mas 
limpia ó serena. 

En todas las demás estaciones donde tuvieron que permanecer algu- 
nos dias, se alojaron en tiendas de campaña que llevaban consigo; pero 
no faltó ocasión en que la violencia del viento arrancaba esta débil mora- 
da , dejando á los infatigables geómetras en campo raso. 

Muy largo seria enumerar todas las dificultades que ofrecía en la prác- 
tica el escrupuloso cumplimiento de una misión tan delicada, como la de 
la medida de la Meridiana , en la inhospitalaria región de la Cordillera; 
pues por los pocos datos que acabo de señalar se podrá formar una idea 
de todos los obstáculos que han tenido que superar y del mérito contraído 
por aquellos entusiastas obreros de la ciencia , á los cuales debemos las 
importantes medidas , que han dado definitivamente á conocer la forma 
de la tierra ; trabajo trascendental por todas las consecuencias que se 
derivan , á causa de la íntima relación que tiene en la astronomía , la 
geografía y la física , y puede decirse con casi todas las artes é industrias; 
pues todo el sistema de pesas y medidas decimales se halla fundado sobre 
una unidad de medida llamada Metro , que como se sabe es igual á la.diez 
millonésima parte, del cuarto del Meridiano terrestre, esto es, de la dis- 
tancia del Ecuador al polo. 




CAPÍTULO XXIII. 

Viaje por tierra desde Tumbez hasta Lima , ejecutado por D. Jorge Juan y D, Antonio de Ulloa. 

1740. 



Hallábanse D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa en la población de 
Cuenca, próximos á terminar los delicados trabajos de la medida de los 
grados del Meridiano , cuando recibieron una carta del virey del Perú , 
el marques de Villagarcia , en la que les encargaba con urgencia que se 
trasladasen á Lima. 

A esta llamada , los dos sabios españoles se pusieron luego en 
marcha , dirigiéndose á Quito para preparar su viaje ; y el 21 de Oc- 
tubre de 1740 salian de dicha ciudad en dirección hacia Guayaquil; 
pasando en seguida por mar á Tumbez, donde empezaron su viaje por 
tierra en el territorio del Perú. Aunque los dos geómetras españoles no 
hicieron ningún descubrimiento , la relación de su viaje por la Costa del 
Perú es de mucho interés , pues da una idea clara de las condiciones fí- 
sicas del terreno y aun de algunas costumbres de aquella época. Ademas, 
el viaje de D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa , debe considerarse en 
la historia de la geografía del Perú , por haberse ocupado estos sabios en 
observar las latitudes de muchos puntos de la Costa ; cuyos resultados , 
si es verdad , que algunos discrepan un tanto de los obtenidos por las ob- 
servaciones posteriores , hay otros que al contrario son casi idénticos á 
los obtenidos por el célebre Humboldt. 

Para que se tenga una idea de este viaje á lo largo de la Costa del 
Perú , voy á dar aquí un extracto de la relación que publicó D. Antonio 
de Ulloa. z 

Llegados como se ha dicho á Tumbez y no pudiendo conseguir luego 
las bestias necesarias para la continuación de su viaje , tuvieron que de- 
morar allí algunos dias , y aprovecharon de esta circunstancia para ob- 

1 Eelacion histórica del viaje á la América Meridional por D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa. — 
Segunda parte, Tomo tercero. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

servar y calcular la latitud del pueblo , obteniendo por resultado 3 o 33' 
16" Sur. 

Al describir la población de Tumbez , habla Ulloa , el hermoso rio 
que la baña , el que con una profundidad de dos ó tres brazas , y con 
poca corriente permite que entren lanchas y balsas desde el mar hasta 
el pueblo ; haciéndose dificultosa la navegación tan sólo en la estación de 
invierno por el aumento de las aguas que bajan de la Sierra, las que ha- 
cen naturalmente, aumentar también la velocidad de la corriente. 

En aquella época el pueblo de Tumbez estaba formado de setenta ca- 
sas , todas de caña, cubiertas de paja y tenia por habitantes unas 150 fa- 
milias de Mestizos , Indios , Mulatos y algunos Españoles. 

« Su temple , dice , es cálido en extremo , y muy seco , de suerte que 
« rara vez llueve y cuando sucede , que es al cabo de muchos años , no 
« cesa interrm dura el invierno. » 

D. Antonio de Ulloa recuerda ser Tumbez el lugar donde desembar- 
caron la primera vez los Españoles , en tiempo de la conquista del céle- 
bre Imperio de los Incas y dice , que no ha quedado , ni aun vestigio 
de los palacios , fortalezas y templos que tenían los Indios , y que cau- 
saron la admiración de los Españoles. 

Sin embargo , si es cierto , que en la actualidad no existe ningún edi- 
ficio de aquella época , todavía hay vestigios en los trozos de paredes y 
en la renombrada Huaca del Sol, dónde se encontraron curiosos objetos, 
lo que estimuló hace pocos años á varios individuos que quisieron for- 
mar una compañía para trabajarla. Ademas , existen restos inequívocos 
de la antigua acequia que servia para traer el agua del rio y regar unos 
hermosos llanos situados á poca distancia de la actual población. 

El 14 de Noviembre, D. Antonio de Ulloa, se adelantó en dirección á 
Piura , para curarse de una caida que habia sufrido. 

Atravesando en balsas á la salida de Tumbez el rio que baña esta po- 
blación , siguió su camino por espacio de 2 leguas entre el bosque de al- 
garrobos ; tomando la playa llegó al lugar de Malpaso , situado como á 6 
leguas de Tumbez. Llámase así un trecho como de media legua , dónele 
el terreno , hallándose cortado como á pique sobre el mar , no deja paso 
para el caminante , sino en la época en que la marea está muy baja. 
Bien desgraciado seria el viajero que se arriesgase á pasar por alli en las 
horas de creciente , pues hallaría una muerte segura por las fuertes olas 
del mar que lo estrellarían contra la peña. 




CAPITULO XXIII. 277 

Continuando el camino muy cerca del mar para evitar la fatigosa 
marcha en la arena suelta que cubre todo aquel terreno , llegó á la que- 
brada de Mancora , que dista de Tumbez 24 leguas y por la cual corre 
en invierno un pequeño arroyo de agua dulce , dónde beben las numero- 
sas muías , que viven en los espesos algarrobales situados en sus inme- 
diaciones. En ve.rano quedan solamente unas pequeñas pozas , que sirven 
de bebederos á dichos animales , pero el agua se vuelve muy salobre , y 
sólo la necesidad los obliga á tomarla. 

Después de otras 24 leguas de penosa marcha á través del desierto y 
pasando la quebrada de Pariña, que también tiene sus algarrobales, llegó 
D. Antonio de Ulloa al pueblo de Amotape , donde hizo una observación 
para calcular la latitud, que halló de 4 o 51' 43" Sur. 

Describe el pueblo de Amotape , diciendo que se compone de 30 casas 
de cañas , cubiertas de paja ; y su vecindario de Indios y Mestizos. Pa- 
sado el hermoso rio la Chira , que corre al pié de la población , sigue su 
marcha entre bosques de algarrobos , otras 4 leguas , al cabo de las cua- 
les desaparece toda vegetación para empezar de nuevo el arenal , dónde, 
dice Ulloa : « Los arrieros mas diestros , ó mas prácticos Indios , sue- 
« len perder la dirección del camino , pues mudando el viento los Méda- 
« nos , ó Montes de arena , que pudieran servir de señal , borran las sen- 
« das , y en un horizonte terrestre , no queda mas arbitrio que el de go- 
« bernarse por el Oriente del Sol , si es de dia ; ó si es de noche por al- 
« gimas estrellas ; circunstancia , que no atendida de la poca reflexión de 
a aquellos Indios , suele causarle frecuentes extravios , de que sólo salen 
« encontrando á costa de alguna diligencia , el rumbo verdadero. » 

También hace mención de la Mina de Copé J , que s|í beneficiaba en 
bastante cantidad , para llevar al Callao y otros puertos , dónde se em- 
pleaba en vez de alquitrán. ' 

En Piura permanece Ulloa algunos dias, dónde se juntó con su compa- 
ñero D. Jorge Juan que se habia demorado en Tumbez. Describe la ciudad 
y sus condiciones locales con bastante exactitud, dando á conocer su rio, 
que lleva agua solamente en la estación de verano, la que corresponde á la 
época de lluvias en la Sierra ; en los demás meses del año los habitantes 
se proveen de agua por medio de pozos hechos en el cauce del rio , ha- 

i Se da el nombre de Copé á un petróleo que tiene en disolución asfalto , que le da un color obscuio, 
y lo hace algo espeso. Antes del uso del kerosine para alumbrarse , se beneficiaba esta sustfticia tan 
sólo para sacar la brea. 



278 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

liándose el agua á mayor ó menor profundidad , á proporción de la se- 
quedad del año. También cita la celebridad del clima de Piura para la 
curación de las enfermedades venéreas. 

Al hablar de sus producciones, menciona, ademas de las chacras de maíz, 
algodón , frutas y raices , los preciosos algarrobos que crecen expontá- 
neamente y con cuyos frutos se cria mucho ganado cabrio , del que se 
hacian grandes matanzas ; empleándose su cebo en la fabricación del ja- 
bón que se exportaba en cantidad á Lima , Quito y Panamá ; y prepa- 
rándose con sus cueros buenos cordobanes. 

Otra producción de Piura era, como lo es todavía, el ganado mular, 
del que se criaban numerosas recuas , que servian al activo tráfico que 
se hacia entonces entre Piura y Quito, para trasladar tanto los productos 
del lugar como los efectos que venian de España y que se desembarca- 
ban en el puerto de Payta. 

En los dias , desde el 17 al 21 de Noviembre de 1740, que permane- 
cieron en Piura , calcularon los sabios españoles la latitud de la ciudad 
en 5 o 11' 1" Sur y observaron la variación de la aguja , que encontraron 
igual á 8 o 13' hacia el Nordeste. 

El 21 salieron de la ciudad de Piura , marchando por terreno despo- 
blado y cubierto por una espesa capa de arena, en dirección hacia el 
pueblo de Sechura , situado á poca distancia de la desembocadura del rio 
de Piura en el Pacífico. Pero en esta ocasión iban con mas comodidad , 
pues desde la ciudad de Piura hasta Lima se acostumbraba entonces 
viajar en literas. 

No se sabe cómo se haya enteramente perdido una costumbre tan có- 
moda para los viajeros , que podian recorrer la Costa del Perú sin fati- 
garse y al abrigo de toda intemperie. 

Las literas que se usaban en aquella época , eran cubiertas y llevadas 
por muías ; suspendidas por medio de largas cañas llamadas de Guaya- 
quil , á los bastos de dos de estos animales , uno situado por delante y el 
otro por detras. Estos vehículos se hallaban dispuestos de modo que no 
tocasen el agua en el vado de los rios , ni tuviesen embarazo en las subi- 
das y bajadas por los caminos que ofrecen algunas desigualdades. 

En la muía de adelante iba acabalgado un muchacho para guiar el 
anmml y en la de atrás se acomodaba alguna maleta ó pequeño baúl con 
lo necesario para el camino. Otro hombre llamado el peón de la litera iba 






CAPITULO XXHI. 279 

á bestia para dirigir la marcha y servir al viajero en lo que se le ofrecia. 

Para esta clase de viajes, las mismas muías que se sacaban de Piura, 
servian hasta Lima , descansando uno que otro dia en el camino. Así , 
al salir de Piura iban ordinariamente al pueblo de Sechura , que se halla 
en el límite del desierto ó despoblado de este nombre , y allí descansaban 
uno ó dos dias , para que pudiesen resistir las fatigas y la falta de agua y 
alimentos que se sufre en este camino. 

En los dos dias que permanecieron en Sechura calcularon la latitud 
del pueblo , la que determinaron ser de 5 o 32' 33 "\. 

A lo que parece , Ulloa y Jorge Juan ignoraban que el rio que pasa 
por Sechura es el mismo que baña la ciudad de Piura , pues en la des- 
cripción de su viaje al hablar de Sechura, se expresa del modo siguiente : 

« La fundación de este pueblo fué antiguamente en la inmediación del 
« Mar , no distante de una Punta que llaman de la Aguja , pero havien- 
« dose sumergido , é inundándolo el Mar , la retiraron al que oy tiene cosa 
« de una legua de la playa ; hacele vecindad un Rio , que toma el mismo 
« nombre del Pueblo , y sucede en él lo proprio que en el de Piura. Cuan- 
« do lo passamos no habia indicio de el; pero desde los meses de Febrero 
« y Marzo hasta el de Agosto , ó Setiembre , recoge tanta Agua que no 
« admite vado , y es preciso passarlo en Balza ; lo que experimentamos 
« en el segundo y tercer viaje , que hicimos á Lima. Cuando está seco, 
« se valen del mismo arbitrio de abrir Pozos en su Madre , y de ellos se 
« proveen de Agua aunque muy gruesa y salobre. » 

Por lo que acabamos de trascribir , no sólo aparece que el rio de Se- 
chura es distinto del de Piura , sino también , que el pueblo de Sechura 
existia antiguamente inmediato al mar , cerca de la punta de Aguja. 

Es muy posible que Sechura haya sido fundada en la inmediación del 
mar, casi en la misma desembocadura del rio de Piura , pero no lo es que 
haya existido cerca de la punta de Aguja; porque en este lugar no hay agua, 
y es imposible que se haya establecido allí una población. Por el contrario, 
cerca de la desembocadura del rio de Piura, aunque por mía gran parte del 
año no se nota agua en la superficie, la hay á cierta profundidad , lo que 
se hace notar también por la vegetación que se nota en ese lugar. 

También es muy probable que si ha existido la población de Sechura 
á inmediaciones del mar , haya sido destruida por él , habiendo sucedido 
este desastre , como hemos visto en varias poblaciones de la Costa del 



280 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Perú. Y con tanta mas razón habría podido sucede-raqui, porque el ter- 
reno es muy llano , hallándose el cauce del rio , aun casi 2 leguas hacia 
el interior, al mismo nivel del mar. Con efecto, en Sechura se experi- 
menta el raro fenómeno de que cuando no corre el agua en el rio, el mar 
invade muchas veces el cauce de este último, y so interna mas de una 
legua , llegando casi hasta el pueblo. 

El dia 24 salieron del pueblo de Sechura , entrando en el árido despo- 
blado, llevando, como se acostumbra, algunas muías cargadas con gran- 
des calabazos llenos de agua , para las necesidades de los viajeros y para 
apagar la sed de los animales durante la larga travesía de este desierto, 
dónde no se ven ni vestigios de vida ; tan sólo rompen la monotonía del 
camino los caprichosos ó instables médanos de movible arena , que el 
viento levanta y al mismo tiempo destruye. 

En este pequeño mar de arena es muy fácil desviarse y perder el cami- 
no , pues basta que sople el viento con alguna fuerza para que se borren 
completamente todos los rastros de las animales. En estos casos , los 
prácticos que transitan continuamente por el despoblado se orientan con 
la dirección del viento , pues soplando casi constantemente del Sur , saben 
que cuando se dirigen á Lima deben tener el viento de frente, y viceversa, 
cuando viajan de Lima á Piura, deben sentir el viento por detras. Otro 
método que tienen para conocer si están en el camino ó si se han des- 
viado consiste en oler un puñado de tierra dónde pisan, pues por el olfato 
distinguen si tiene algunas partículas de los excrementos de los anima- 
les , lo que les indica que están en buen camino. 

El pueblo de Mórrope , al que llegaron el siguiente dia de su salida de 
Sechura, se halla al otro extremo del arenal, á unas 30 leguas de distancia 
de esta última población. Los habitantes de Mórrope son Indios, que 
tienen sus chacras en las inmediaciones del rio llamado de los Pozuelos, 
que pasa á poca distancia , y como el de Sechura , carece de agua du- 
rante muchos meses. 

El 26* de Noviembre llegaron los viajeros á Lambayeque, población 
mucho mas grande que Mórrope, situada á 4 leguas de distancia. 

Lambayeque contaba entonces como 1,500 casas, de las cuales unas 
eran de adobes, otras con paredes de cañas enlucidas de barro, alas 
que llamaban de Bajareques, y por fin muchas no eran sino simples ran- 
chos de caña , que servían de habitación á los Indios. La población , se- 



CAPITULO XXIII. 281 , 

gim el relato de D. Antonio de Ulloa, tenia en aquella época como 3,000 
vecinos , y entre ellos habia familias muy respetables. La crecida pobla- 
ción de Lambayeque se formó con los vecinos de Saña , después de la 
destrucción de esta ciudad , por la inundación debida á una extraordina- 
ria creciente del rio , que lleva el mismo nombre de Saña. 

El dia 27 descansaron en Lambayeque observando la latitud , que re- 
sultó ser de 6 o 41' 37". 

Al salir de Lambayeque emprendieron su marcha hacia el pueblo de 
San Pedro ; pasaron por el de Monsefú , que dista solamente 4 ó 5 leguas 
y fueron á hacer parada en el lugar llamado las Lagunas , á causa de unas 
lagunas producidas por el desagüe del rio de Saña , casi en el punto de 
su desembocadura en el Pacifico. De allí continuaron al siguiente dia la 
marcha hacia San Pedro , atravesando á vado el rio de Jequetepeque , sin 
entrar al pueblo del mismo nombre , el que dejaron á \ de legua á 
la derecha. 

En la población de San Pedro hicieron algunas observaciones para 
calcular su latitud, que determinaron en 7 o 25' 49". Este pueblo, según 
Ulloa, tenia entonces unas 130 casas de bajareques y su población se 
componía de 120 familias de Indios; 30 de Blancos y Mestizos; y 10 ó 
12 de gente de color y Mulatos. 

El rio que baña los terrenos de San Pedro es el de Jequetepeque , que 
se llama también de Pacasmayo. 

El 30 de Noviembre se hallaban los dos viajeros en el pueblo de Payjan, 
y el dia I o . de Diciembre entraron en el de Chúcope, situado en el valle 
de Chicama, 13 leguas distante de San Pedro. Habiendo calculado la 
latitud de Chócope la hallaron de 7 o 46' 40". 

Tratando de las producciones , dice que , consisten en cañas dulces, 
uvas, muchas especies de fruta, asi de Europa como criollas y el maíz 
que es la simiente general de todos los valles; añadiendo que, desde el 
valle de Lambayeque en adelante se cultiva en todos los demás la caña 
de azúcar; pero en el valle de Chicama con mas abundancia y de mejor 
calidad. 

Entre las producciones que cita Ulloa no figura el arroz , que es hoy 
uno de los principales sembríos de aquellos valles; lo que hace suponer 
que no se habia introducido aún sn cultivo. 

El pueblo de Chócope tenia entonces por vecindario unas 60 ó 70 fa- 

EL PEKU — Tomo II 36 



->. HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

mifias, la mayor parte de Españoles, pues habían solamente de 20 á 25 
Indios. 

En la relación do su viaje describe un fenómeno meteorológico extraor- 
dinario, acaecido en este pueblo, del modo siguiente: « Se refiere en 
« este Pueblo, como cosa muy particular; por serlo en aquel clima, que 
« en los años de 1726, llovió , durando las Aguas 40 dias continuos, con 
<> el orden diario de empezar ¡i las 4 ó 5 de la tarde, y cessar á la misma 
« hora de la mañana siguiente ; pero todo el resto del dia estaba la atmós- 
« fera limpia y el cielo despejado. Con este tan inesperado accidente se 
« arruinaron totalmente las casas y sólo quedaron algunos pequeños frag- 
<( mentos de las paredes de la iglesia , que por ser de adobes tuvieron al- 
« guna mas resistencia. Lo mas notable para aquellos Vecinos fué que 
« en todo este tiempo no sólo no variaron los vientos Sures , sino que 
« permaneciendo constantes , soplaron con tanta fuerza , que levantaban 
« del suelo la arena convertida en lodo. Dos años después se repetía la 
« lluvia por espacio de 11 á 12 dias; pero no con la fuerza que antes, y 
« después acá no se ha vuelto á esperimentar semejante accidente ni en 
« muchos años antes havia memoria de que huviese sucedido. » 

Dado en Chócope un poco de descanso á las bestias , continuaron los 
sabios viajeros su ruta en dirección á la ciudad de Trujillo, adonde llega- 
ron después de una marcha de 11 leguas. La ciudad se halla bien situa- 
do en el valle llamado de ( 'himo, y su latitud calculada por las observa- 
ciones que hicieron en los dias 2, 3, y 4 de Diciembre del año 1740 re- 
sulta ser de 8° G' 10". ' 

En la descripción que da Ulloa de esta bonita ciudad , cita las murallas 
de que esta cercada, la buena construcción de sus casas, observando que 
en general son bajas para evitar los estragos que causan los temblores y 
considera á Trujillo, por su extensión, cómo una ciudad de tercer orden. 
Da á conocer ademas su puerto, llamado Guanchaco, situado dos leguas 
al Norte de la ciudad, hallándose esta solamente á media legua del mar. 
Habla con elogio de sus habitantes, diciendo que «todos son muy agra- 
« dables, de buenos modales, cultos y bien instruidos. » 

t Esta latitud es el término medio di tre oh < « que se hallan registradas en la obra de D. 

Jorge Juan, f O W/-i ■■ //.t/hh c« /«s /io/ww ¿W ÍV/vij , y es casi iilíiilica í 

la observada por Iluiuboldt que da 8 o C 9". 

Kn la Relación histórica del viaje á la América Meridional por O. Antonio de ülloa , se da por latitud 
de Trujillo a C 3". 



, CAPITULO XXIII. 283 

Observa también que las familias aún las de medianas proporciones 
usan calezas, pues dice, que sin este auxilio seria difícil andar por las 
calles por su mucha arena, lo que da á conocer que en aquella época las 
calles de la ciudad de Trujillo no estaban empedradas; pues hoy no existe 
el inconveniente que nota. 

En cuanto al clima, dice que, desde Trujillo en adelante, esto es, hacia 
el Sur, se advierte sensible diferencia entre el invierno y el verano, poi- 
que en la primera estación se deja sentir el frió y en verano el calor. 

Las producciones eran azúcar , maíz, verduras y frutas, no faltando 
olivares y viñas , y en los terrenos mas cercanos á la Sierra , se producía 
trigo y cebada. Por la fertilidad de aquellas tierras los productos eran 
bastantes abundantes , de modo que no solamente bastaban á las necesi- 
dades del lugar, sino que se exportaba azúcar y trigo á, Panamá. 

El 4 de Diciembre dejaron Trujillo y pasando á vado el rio de Moche, 
llegaron al pueblo del mismo nombre que dista unas 4 leguas. 

Siguiendo su viaje tocaron en el pueblo de Birú ( hoy Virú ), donde 
calcularon su latitud en 8* 25' 4" ', y caminando á trechos por la playa 
y otros á una ó dos leguas del mar fueron á dormir , el 5, en un paraje 
desierto que llaman el Tambo de Chao. 

Al siguiente dia, la marcha fué mas penosa , pues tuvieron que atrave- 
sar dilatados arenales y dos cuestas para llegar al rio de Santa , cuyo 
paso es bastante peligroso, por ser uno de los mas grandes rios de 
la Costa del Perú. 

El paso del rio de Santa presenta hoy las mismas dificultades que en 
la época que lo atravesaron D. Jorge y D. Antonio de Ulloa ; y siendo 
interesante la descripción que da este último en la relación de su viaje , 
voy á reproducirla aqui literalmente : 



« En la relación histórica del viaje , Ulloa dice que Moche está en 8 o 24' 59", cometiendo el error de 
atribuir al pueblo de Moche la latitud de la población de Virú ; pues el pueblo de Moche dista de la ciu- 
dad de Trujillo solamente 4 leguas, en la dirección Sur Este; y siendo la latitud de Trujillo 8 o 6' 10" es 
absolutamente imposible , que en línea recta de Norte á Sur , haya una diferencia de latitud de 18' 42", 
que corresponde á mas de 6 leguas. 

No hay pues duda alguna que la latitud de 8 o 24' 59" que da Ulloa al pueblo de Moche debe referirse 
al de Virú. En las Observaciones astronómicas y físicas publicadas por D. Jorge Juan , aparece por lati- 
tud de Biru (Virú) 8 o 25' 4", que difiere de la de Ulloa solamente en 5". 

No se comprende como las latitudes de los distintos pueblos de la Costa del Perú , determinadas jun- 
tamente por los dos observadores , aparecen sin embargo con pequeñas diferencias en las dos obras pu- 
blicadas en el mismo año de 1748 por D. Antonio de Ulloa y D. Jorge Juan, bajo el título de Relación 
histórica del viaje d la América Meridional, y Observaciones astronómicas y physicas hechas en los Rey- 
nos del Perú. 



184 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

« El rio de Santa se explaya en el paraje, por donde regularmente se 
« vadea cosa de nn quarto de legua , formando cinco Madres ó Brazos prin- 
« oipales, por los quales corre en todas las sazones del año con mucho 
«< caudal; passase á vado , y hay para ellos Hombres destinados con Cava- 
« líos muy altos, y enseñados á resistir la violencia de su corriente que 
« siempre es grande. Danles el nombre de Chimbadores, y tienen el cui- 
« dado de buscar y conocer el vado para guiar después por él las cargas y 
(( Passageros; sin cuya providencia no seria practicable, porque es muy 
i frecuente el mudarlos, con las avenidas, y difícil el encontrarlos; espe- 
í lamentándose aun en los mismos Chimbadores muy de continuo la 
« desgracia de que variandolos repentinamente en algunos de sus Brazos, 
« los arrastre la corriente , y haga perecer entre sus ondas. Quando es 
« Inbierno en la Sierra , que corre muy cargado , no admite vado en mu- 
« chos dias ; y entonces es forzoso que se detengan los passageros hasta 
« que aminoren las aguas , particularmente si van acompañados con algu- 
i ñas Cargas de Mercaderías ; porque hallándose escoteros , tienen el re- 
« curso de poderlo passar en Balzas de Calabazos , rodeando seis , ó ocho 
« leguas mas arriba del Pueblo , domde tiene mas comodidad para ello; 
« pero nunca sin peligro , pues suele suceder que cayendo en alguna vio- 
« lenta corriente , arrastre consigo la Balza hasta meterla en la Mar. 
« Quando nosotros lo passamos estaba baxo totalmente , y no obstante 
« por tres esperiencias , que se hicieron en su orilla , y convinieron todas 
« entre si , hallamos . que 29 ^ segundos de tiempo corria el agua 35 
« Tuesas; esto es, en una hora de tiempo 4271 -tuesas, que hacen una le- 
« gua y media marítima. Esta violencia del agua es algo menor, que la 
« que M. de La Condamine señala en la Relación de su Viaje del rio Ma- 
« rañon á el Pongo, ó Estrecho de Manceriche; pero no hay duda, que 
« cuando el Rio de Santa aumenta su caudal con el excesso , que suele, 
« sobrepujará su aceleración á la de aquel Pongo; pues estaba en esta 
« ocasión en la mayor menguante que acostumbra. » 

La población de Santa , situada en la margen izquierda del rio y á 
poco mas de media legua del mar, era conocida entonces con el nombre 
de Villa de Santa María de la Parrilla que no lleva en la actualidad. Según 
la relación de Ulloa , en otra época , existia esta población en la misma 
playa del mar , teniendo entonces mucho vecindario y conventos de todas 
religiones; pero habiendo sido completamente destruida en 1685 por el 



CAPITULO XXIII. 285 

pirata ingles Eduardo David , sus habitantes abandonaron aquel lugar 
para fundar el pueblo en el sitio dónde se halla hoy. 

La población de Santa , cuando la visitaron los dos sabios viajeros , se 
componía solamente de unas 25 ó 30 casas de cañas con enlucido de 
barro , y sus habitantes no pasaban de unas 50 familias de Indios y 
mestizos. 

En la noche del 7 de Diciembre hicieron algunas observaciones de es- 
trellas para calcular la latitud , no habiendo logrado determinarla por el 
sol. Por el término medio de tres observaciones, que registra la obra de 
D. Jorge Juan se tendria 8 o 57' 40". En la relación de Ulloa se indica 
por latitud de Santa 8 o 57' 36". 

En el momento que estaban los dos sabios observando las estrellas, 
tuvieron la inesperada ocasión de ver el pasaje de un meteoro luminoso 
que tenia la forma de un globo de fuego , semejante á otro que habian 
observado en Quito, aunque este último tenia menor volumen y luz. 
Dicho meteoro corrió por largo espacio hacia el Oeste , y al llegar al mar 
terminó de golpe produciendo una fuerte detonación, semejante á la de 
un cañonazo. 

El 8 habian dejado la población de Santa para ir á la hacienda ele 
Guaca-Tambo ( Huacatambo ) , asi llamada porque existe en este lugar un 
Tambo ó Cubierto donde se alojan los pasajeros , y este se halla inmediato 
á una pequeña eminencia que servia de panteón á los antiguos peruanos, 
lo que en el país se llama Guaca ó Huaca. 

La hacienda de Huacatambo se halla en la quebrada de Nepeña cuyo 
nombre no parece en la relación del viaje. 

De Huacatambo siguieron los ilustres viajeros á la población de Cas- 
ma, que se componia entonces solamente de diez ó doce casas, y pasan- 
do el riachuelo que baña la quebrada , fueron á descansar en la hacienda 
de Manchan. Al siguiente dia , la jornada fue mas penosa , pues tuvieron 
que pasar por unas cuestas sinuosas llamadas las Culebras, las que son 
molestas para las cabalgaduras , y debian serlo mucho mas para las lite- 
ras , por la dificultad de seguir las vueltas y la inclinación del camino. 

El 11 salieron del Tambo donde habian pasado la noche, que lleva el 
mismo nombre de Culebras que se da á las cuestas , y después de una 
marcha de 3 ó 4 leguas por el árido arenal , entraron a Guarmey ; pobla- 
ción que tenia entonces unas cuarenta casas, cuyos moradores eran unos 
pocos Españoles, siendo los demás Indios y Mulatos. 



2Rf, HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

En la población de Guarmey hicieron algunas observaciones para de 
terminar la latitud, la que hallaron de 10° 4'. ' 

Desde el pueblo de Guarmey empieza un largo despoblado formado por 
extensos arenales interrumpidos por cerros; y como no se 'puede recor- 
rerlo con cargas en un solo dia, es preciso pasar la noche en el camino. 
Asi es que el dia 13, habiendo salido de la población de Guarmey, fue- 
ron ,i descansar en un paraje llamado los Callejones, cuyo nombre trae su 
origen del camino, que pasa al través de varios cerros formando unos es- 
trechos callejones. En aquella jornada atravesaron un cerro que ofrece un 
paso peligroso , principalmente para las literas, llamado Salto del Fraile, 
formado de peña viva cortada en barranco hacia el mar, dónde basta un 
tropezón de las bestias para caer al precipicio. 

Desde la pascana de los Callejones que dista mas de 12 leguas de 
Guarmey, continuaron los viajeros, la marcha, hasta el paraje llamado 
Chiamanmayo , lugar perteneciente al pueblo de Pativilca y que consiste en 
unas pocas casas , situadas á un cuarto de legua del rio de la Barranca. 

Cerca del mar , que dista de Guamanmayo como tres cuartos de le- 
gua, dice Ulloa, «se conservan unos paredones de adobes, ruinas de 
« un antiguo Edificio de los Indios , cuya magnitud confirma el informe 
« que dan aquellos Naturales , de haber sido uno de los Palacios de los 
« antiguos Caziques de aquella tierra; y no hay duda que la situación es 
« adequada á este fin , porque se goza en él la diversión de la Campaña, 
« que es muy fértil , y amena , y el recreo de la Mar. » 

Estas ruinas, pertenecen al antiguo paraje llamado con el mismo nom- 
bre de Guamanmayo , citado en la relación de Estete, del viaje de Fer- 
nando Pizarro, desde Cajamarca á Pachacamac y del que hemos ya 
hablado. 

Entre Guarmey y Guamanmayo observaron los viajeros otros numero- 
sos vestigios de antiguos edificios, pertenecientes á la época de los Incas; 
tales como paredes, de palacios y habitaciones y cercas, construidas con 
grandes adobes que ladeaban los caminos reales ; ó también fortalezas ó 
especies de castillos propios para una defensa. 

El principal entre estos últimos monumentos se halla situado á unas 
3 leguas al Norte de Pativilca, en lo alto de un cerrito , y es conocido con 
el nombre de Fortaleza. 



i Esta latitud representa el término medio de las dos observaciones indicadas en las Observaciones 
astronómicas de D. Jorge Juan.— Ulloa en la relación del viaje da 10° 3' 53" 



CAPITULO XXIII. 267 

Al salir, el dia 15 de Guamanmayo , se dirijieron al rio de la Barranca, 
que como se ha dicho , dista un cuarto de legua , y con el auxilio de los 
Chimbadores lo atravesaron á vado no sin peligro , por ser el cauce muy 
pedregoso. Vieron en seguida de paso al pueblo que lleva el mismo nom- 
bre del rio, y del que dista una legua; y el mismo dia, después de 9 le- 
guas de camino , alcanzaron la villa de Guaara ( Huaura ) , pasando para 
entrar á la población , por una grande hacienda con extensos cañaverales 
y grandes sementeras de trigo , maiz y otros granos. 

En la villa de Guaura , que consiste en una sola calle de un cuarto de 
legua de largo con ciento cincuenta á doscientas casas , hicieron los dos 
sabios españoles una observación de sol , para calcular la latitud , la que 
halló D. Jorge Juan de 11° 3' 42", y D. Antonio de Ulloa de 11° 3' 
36" Sur: 

Siguiendo su viaje á Lima, pasaron de la villa de Guaura á la de 
Chancay , población mas grande que las anteriores , pues tenia desde en- 
tonces unas trescientas casas de adobes , quinchas y rancherías , y entre 
sus habitantes se contaban numerosas familias españolas , muchas de 
las cuales eran bastante distinguidas. 

La campiña de Chancay es muy fértil y toda sometida á riego , por 
muchas acequias que toman su agua del rio Pasamayo que corre á legua 
y media de distancia hacia el Sur de la villa. Su producción principal 
era entonces, como ahora, el maíz, con el cual se engorda en las hacien- 
das una gran cantidad de ganado de cerda , que se vende para el abasto 
de la ciudad de Lima. 

En Chancay observaron la latitud la que hallaron de 11° 33' 47". ' 

El mismo dia de su llegada á Chancay salieron por la tarde y pasando 
á vado el rio de Pasamayo que estaba algo crecido , fueron á dormir al 
Tambo del mismo nombre , para poder subir en la madrugada la cuesta 
cubierta de arena de los cerros que limitan el valle de Chancay por el 
lado del Sur. 

El 18 de Diciembre de 1740, continuaron su camino entrando á Lima, 

1 En la obra de las Observaciones astronómicas y físicas de D. Jorge Juan se da por latitud de Chan- 
cay 11 ° 52 ' 53 " lo que es un error ; pues hallándose Chancay á 14 leguas de Lima y á unas 10 en direc- 
ción hacia el Norte de esta ciudad , es absolutamente imposible que su latitud difiera de la de Lima so- 
lamente 9' 44" siendo la latitud de esta capital calculada por los mismos observadores de 12° 2' 37". 
Al contrario , con las distancias indicadas entre las dos poblaciones , hay completo acuerdo , adoptando 
por latitud de Chancay 11° 33' 47" dada en la Relación del viaje por Ulloa , pues la diferencia de 28' 
50" que resulta entre las dos latitudes de Chancay y Lima, corresponde bien & la distancia de 10 leguas 
en dirección Sur Norte , que se puede calcular aproximadamente de Lima á Chancay. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

después de una fatigosa marcha de 12 leguas, habiendo recorrido en su 
dilatado viaje por la Costa , desdo Tumbe/ basta la capital del Perú, 
204 leguas. 

D. Antonio de Ulloa concluye la relación de su viaje de Tumbez á 
Lima, con algunas consideraciones generales sóbrela Costa del Perú, las 
que añadidas a lo ya dicho, dan una cabal idea de esta particular región 
de la América del Sur, 

Hace pues notar , que siendo casi toda la Costa del Perú cubierta de 
arena muerta, para evitar el sofocante calor producido por la reverbera- 
ción de los rayos del sol , se acostumbra , en estos caminos , andar de no- 
che , porque los animales no podrían resistir las fatigas del viaje en una 
región tan escasa de agua y de pasto. Es tal la cantidad de animales que 
perecen en estos dilatados arenales , que es mas fácil distinguir el camino 
por los huesos que han quedado diseminados sobre el terreno, que por el 
rastro ó senda que se forma por el continuo tráfico; pues los primeros 
quedan á pesar del viento , mientras que los rastros se borran fácilmente 
de un dia á otro. En estos despoblados no se ve ninguna clase de vege- 
getacion yes tan rara cualquiera yerbecita que , cuando aparece , es una 
señal de hallarse alguna población á poca distancia, porque la vegetación 
es indicio de la proximidad del agua. 

En cuanto á los recursos , dice Ulloa en su Relación, se hallaban con 
abundancia , en las poblaciones del tránsito , aves , carnes , pan , frutas 
y vino á un precio moderado , pero era muy difícil encontrar quien pre- 
parase la comida. En los pueblos pequeños habia Tambos ó posadas, 
que se reducían A un cobertizo simple dónde se encontraba tan sólo las 
paredes, de manera que los viajeros tenian que llevar hasta las ollas 
para cocinar. 

Habla en seguida de los ríos, haciendo conocer que muchos de ellos 
se secan en su superficie , cuando cesan las lluvias en la región de la 
Sierra, y al contrario el de Santa, la Barranca, Huaura, el Pasamayo y 
otros tienen agua aun en tiempo de mayor sequedad. 

En cuanto á la ópoca en que los ríos de la Costa del rerú se cargan 
de agua , dice lo siguiente: 

« Por lo regular empiezan á tomar agua, aquellos Paos, por los Meses 
« de Enero, ó Febrero basta Junio que es el Tbierno de la Serrania, y por 
í el contrario se esperinionta Verano en Valles; alli llueve, y acá son pi- 



CAPITULO XXIII. 289 

« cantes y vivos los soles, y moderados los Sures. Desde Junio les em- 
« pieza á faltar el agua , tanto que por Noviembre , y Diciembre suelen 
« estar en" su mayor menguante , ó sequedad ; y por este tiempo es el 
« Ibierno en los Valles ; en el qual se esperimenta en la Sierra el tempe- 
« ramento de Verano, alternándose asi en tan pequeña distancia tanta 
» variedad de Temple. » 

Si es justo lo que dice Ulloa en cuanto á la época en que los rios se 
cargan de agua , comete un error en la apreciación de la época del año 
en que se suceden las estaciones , cuando dice que , desde Enero hasta 
Junio es invierno en la serranía y verano en los valles. Si es verdad, 
que desde Enero ó Febrero hasta Junio llueve en la Sierra , no por esto 
se debe considerar esta estación como invierno. Las estaciones son de- 
terminadas por la posición de la tierra respecto al sol , y en todo el he- 
misferio Sur y de consiguiente en todo el Perú, sea en la Sierra como en 
la Costa, el invierno corresponde á los meses en que hace mas frió; esto 
es, desde Junio á Setiembre y no á la estación de lluvias, las que' real- 
mente se verifican en épocas contrarias en las distintas regiones de la 
Sierra y de la Costa. 

Es creencia todavia bastante generalizada en el Perú, la de considerar 
en la Sierra como estación de verano aquella en que no llueve , lo que es 
un error. A pesar de que en esta época, en la Sierra, se experimenta ca- 
lor de dia por los fuertes soles , cuyos ardientes rayos atravesando libre- 
mente la atmósfera enrarecida, hieren con fuerza nuestro cuerpo; sin em- 
bargo , la estación en que no llueve en la Sierra corresponde al invierno; 
pues en esta época del año es cuando se experimentan los frios mas in- 
tensos, bajando la temperatura de la atmósfera hasta congelar el agua, 
y destruir en una sola noche los verdes y lozanos sembríos que prome- 
tían al pobre agricultor la mas abundante cosecha. 

Las estaciones de verano é invierno se verifican pues en los mismos 
meses , tanto en la Sierra como en la Costa ; solo sí que las lluvias tienen 
lugar en estaciones contrarias. Así , la época dp lluvia en la Sierra cor- 
responde á la estación seca en la Costa y , viceversa , cuando llovizna en la 
Costa hay fuertes soles en la Sierra. 

Los sabios españoles D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa , permane- 
cieron algún tiempo en Lima, y tuvieron ocasión de hacer sus observacio- 
nes astronómicas con mas descanso, durante varios dias; de modo que 

El PEKU.-Tomo U 37 



Illsiviiiiv DE LA GEOGRAÍLV DE] i'i'KT*. 

sus resultados, al menos los relativosá la latitud, merecen toda confianza. 
CJon efecto, el término medio de las observaciones , hechas desde el dia 5 
al 20 de Enero de 1741, excluyendo dos, dudosas por la, grande diferen- 
cia míe tienen relativamente á las demás, da por latitud de Lima 12° 
2' 87", resultado casi idéntico ¡ti obtenido por las numerosas observacio- 
nes de Humboldt calculadas |>or M. oltmanns ' que es de 12° 2' 34*, 
que como se ve difiere de la de los sabios españoles solamente en ;5 se- 
gundos: diferencia que puede muy bien depender del distinto lugar donde 
lian sido hechas las observaciones. 

En cuanto a la longitud do Lima, la calcularon por las emersiones del 
primer satélite de Júpiter, (pie observaron en esta capital en los días 27 
de Enero y '■'> de Febrero del mismo año 1741 deduciendo una diferencia 
en tiempo Bobre Lima y Paris de horas 5 17' 30" lo que corresponde a 
una longitud medida en arco de 79° 21' 00". 

El matemático alemán, M. Oltmanns, que calculó las observaciones as- 
tronómicas hechas por Humboldt, habiendo mas tarde comparado las ob- 
servaciones hechas en Lima por D. Jorge Juan y J). Antonio de Ulloa, 
con las tablas de M. Delambre y habiendo determinado el error de estas 
tablas por observaciones hechas el mismo mes, obtuvo en las dos mejores 
observaciones de los geómetras españoles una diferencia en tiempo entre 
Lima y Paris de horas 5 17' 39" igual á una longitud en arco de 79" 24' 45". 



CAPÍTULO XXIV. 



Viaje científico de M. de La Condamine desde Tarqui al embarcadero del Marañon en la 
Provincia de Jaén. — Paso del Pongo de Manseriche y navegación del Amazonas. 

1743. 



1743. — Viaje científico de M. de La Condamine, desde Tarqui al embar- 
cadero del Marañon en la provincia de Jaén. —Terminada la importante 

misión de la medida de la Meridiana, M. de La Condamine, infatigable 
obrero de la ciencia , después de haber sufrido con sus compañeros siete 
años de privaciones y trabajos, en vez de buscar para su regreso á Europa 

> Récneil d'Observationes asti < n ' n . < i . , j .< > n tu > r ¡ 1 1 ¡Konométriques et de mesureH barométri- 
queH, faites pendant le cours d'un troyage ax¡ . régiona equinoxiales du nouveau continent depuis 1799 
jnsqu'fn 1803 par Alexandrc de Hnmboldi , redigéi el calculée , .1 apres les Tablea leí i : -• par 

Jabbo oltuiMii Parí 1810 (denxiemí rolumi pág 399). 



CAPITULO XXIV. 291 

la via mas pronta y cómoda , hizo un nuevo sacrificio á favor de la ciencia 
geográfica, escogiendo para volver á su patria la difícil y peligrosa via por 
tierra desde Tarqui , situado á 5 leguas al Sur de Cuenca , hasta Jaén, 
para bajar de allí por el Marañon y el Amazonas; y lo mas notable es 
que tomó esta determinación para ver personalmente el mentado mal 
paso ó angostura del Marañon , conocida desde entonces con el nombre 
de Pongo de Manseriche , del que le habian hablado en Quito con admira- 
ción y terror. 

Tres caminos , si así pueden llamarse unas angostas y escabrosas sen- 
das en medio de los bosques , existían entonces para entrar al Marañon. 
El primero era el que siguió Orellana y mas tarde el padre Acuña , pol- 
los rios Coca y Ñapo. El segundo atravesaba el cantón de Canelos , ba- 
jando en seguida al Marañon por el rio Pastaza. El tercero era por tier- 
ra hasta Jaén. Aunque por este último camino se podia entrar entonces 
con bestias hasta el embarcadero , era el menos seguido por ser mucho 
mas largo que los demás y por tener que pasar por el temido Pongo de 
Manseriche. 

M. de La Condamine, sin embargo , escogió este ultimo camino , siendo 
el principal motivo de su determinación , conocer este célebre paso del 
Marañon. 

Antes de pasar adelante , diré que M. de La Condamine , usa indiferen- 
temente el nombre de Marañon y Amazonas por todo el curso del rio, des- 
de mas arriba de Jaén hasta su desembocadura en el mar ; pero aunque 
algunas personas , poco versadas en la nomenclatura de estos rios , han 
dado también el nombre de Marañon al rio Ucayali , en realidad el Mara- 
ñon es el rio que sale de la laguna de Lauricocha, y como lo dice el mismo 
La Condamine ; pierde esta denominación juntándose con el Ucayali 
para formar el Amazonas, cuyo nombre no es sinónimo de Marañon, 
puesto que ninguno lo usa , para el rio que viene bañando los departa- 
mentos de Ancachs , Libertad y Cajamarca y que pasa por el Pongo de 
Manseriche. 

El 11 de Mayo de 1743 salia M. de La Condamine del pueblo de 
Tarqui en dirección al pueblo de Zariana. Dejó para esto el camino recto 
que conduce á Loja, haciendo un rodeo tan sólo con el objeto de conocer 
la situación del pueblo de Zaruma y colocarlo en el mapa. Tomada la 
latitud de esta población que halló de 3° 40' Sur, y su altura sobre el ni- 



292 BISTORIA DE I. a GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

vel del mar que calculó en 700 fcoesas ( 1864 metros), paso áLoja donde 
tuvo que demorar algunos dias, empleando ventajosamente su tiempo 
en hacer importantes observaciones. 

La población de Lqja, según M. de La Condamine, se halla situada á 
4 grados de latitud Sur y un grado al Oeste del meridiano de Quito. En 
esta parte, la Cordillera ó luna divisoria de las aguas que van á los dos 
mares, es poco elevada, habiendo desaparecido la magestuosa cadena 
de nevados, que tenia constantemente á la vista durante su permanencia 
en las mesetas inter-andinas , ocupado en la medida de la Meridiana. 

Con motivo de recoger algunas plantas de Cascarilla ( Cinchona Conda- 
minea ), que crece sobro los cerros inmediatos á Lqja, M. de La Condamine 
pudo estudiar la topografía de aquella región; y le debemos interesantes 
datos geográficos sobre el origen de tres rios , que nacen a poca distancia 
de la población de Loja , en el territorio de la actual república del Ecua- 
dor, y bañan en seguida una parte del territorio peruano. 

Estos tres rios son el Catamayo , el rio de Santiago , y el Chinchipe, 
los que nacen á poca distancia uno de otro del Cerro Cajanuma , célebre 
por la excelente Cascarilla que produce , y por formar la línea divisoria 
de las aguas que por un lado van al Pacífico y por el otro afluyen al Ma- 
raílon. Así, el Catamayo forma el principal brazo del rio La Chira, que 
desemboca en el Pacífico al Norte de Payta. El rio Santiago toma su 
origen en dos arroyos que bajan de la parte Norte del cerro Cajanuma; 
bañan la [ciudad de Loja, situada cerca de su confluencia, y engrosados 
con otros forman el rio Zamora, que mas abajo se llama Santiago, el 
que desemboca en el Marañon, cerca del Pongo de Manseriche. Por últi- 
mo, el Chinchipe que toma su origen en el mismo cantón, al Sur de Loja, 
entra en el Marañon cerca de Tomependa. 

De Loja á Jaén ' dice M. de La Condamine, se baja por la quebrada 
donde corre el rio Chinchipe , ladeando de lejos este rio, que recibe en 
este trayecto muchos afluentes. 

Por la descripción que hace del camino de Loja á Jaén M. de La Con- 
damine, se ve claramente que las vias de comunicación de la provincia 
de Jaén , estaban en aquella época en el mismo estado en que se hallan 

1 La ciudad de Jaén de que habla M. de La Condamiue no existe hoy, conociéndose tan sólo el lugar 
con el nombre de Jaén la vieja. La actual población do Jaén se halla mucho mas al Sur que la antigua. 



CAPITULO XXIV. 293 

actualmente y como las he recorrido yo mismo en 1868 y las he descrito 
en la parte preliminar de esta obra. 

Hé aqm lo que decia de este pésimo camino, el sabio viajero, en el 
año 1743: 

«No hay exageración que pueda dar una justa idea de la dificultad de 
« esta ruta. Todos los rios que cruzan el camino , están separados unos de 
« otros por terrenos elevados que en todas partes se llamarían montañas. 
« Así es preciso subir y bajar continuamente, algunas veces por escalo- 
« nes cortados naturalmente en la roca , y siguiendo el lecho que se ha es- 
« cavado en el terreno por su caida ; otras veces por una senda en declive 
«sobre un terreno grasoso, donde las muías necesitan de encogerse, 
«estirando sus patas delanteras, para dejarse resbalar en esta postura 
« con menos peligro. Cuando un camino no ladea un precipicio , lo que 
« sucede frecuentemente , atraviesa un bosque espeso donde apenas se 
« ve la luz. » 

« La dirección no está trazada sino por una senda llena de barro , atra- 
« vesada por profundos surcos escavados por el trajín de las muías. Se 
« ve alternativamente á derecha é izquierda la impresión de sus cascos 
« en agujeros profundos, donde es preciso que hundan sus piernas á ve- 
« ees hasta mas arriba de la rodilla , lo que hacen con mucha precaución; 
« sin embargo, algunas veees quedan atoUadas, y no se puede sacarlas 
« sino estropeadas , el casco herido ó quitado por las raices de los árboles, 
« entrelazadas , donde sus pies se hallan enredados. Mientras que el gi- 
« nete se abandona, que es lo mejor , al instinto de su muía y á la cos- 
« tumbre que tiene de salir de este mal paso , el no está poco ocupado sino 
« en apartar los bejucos , las zarzas y # las espinas que desgarran al menos 
« sus vestidos. Frecuentemente se ve obligado á echarse á lo largo sobre 
« el pescuezo , ó también á echarse atrás para evitar el choque de alguna 
«rama; los troncos de los árboles caidos por vejez, y que obstruyen 
« tan frecuentemente el camino , no son menos peligrosos para las bes- 
« tias. El menor accidente y el mas ordinario, es el de ser demorado tres 
« ó cuatro horas para abrirse paso , sea en la espesura del bosque , sea 
« haciendo una brecha al tronco caido para que las muías puedan pasar ; 
« en uno y otro caso á golpe de hacha , instrumento muy indispensable 
« en esta clase de viaje. Lo que acaba de hacer perder la paciencia, 
« son las lluvias de cinco á seis horas al menos por dia , durante diez y 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

" once meses y algunas veces todo el año en esta región. Cuando una 

• vea Be hallan empaliados Los vestidos , no hay mas posibilidad do secar- 
■ los. La humedad junto con el calor corrompe todas las provisiones; los 
« cueros que sirven de cubiertas á las cargas de Las muías, y las canastas 
« revestidas de piel de buey, que son los únicos baúles del país, se pu- 
« dren \ exhalan un olor insoportable. Yo he marchado asi durante 
i quince jornadas de ocho á diez horas é hice cuarenta leguas. » 

M. de 1.a Condamine pase en este viaje por dos ciudades, de las que, 
dice, no queda sino el nombre: estas son Yalladolid, situada en 4" 31' 
do latitud Sur, y Loyola, población formada do los restos de otra que se 
llamaba Cumbinama, do la que no se conocia desde entonces ni la situa- 
ción (pie habia ocupados 1° mismo que la llamada Logroño, que ha sido 
destruida con Cumbinama por los indios Jibaros. 

Nuil la ciudad do Jaén, cuando pasó M. de La Condamine tenia sola- 
mente unos pocos habitantes ; y , dice este sabio , « no es , hablando en 
« verdad , sino un villorrio que posee la triste singularidad de ser sucio y 
« húmedo aunque situado sobre una colina. » 

Un poco mas arriba de Jaén, se embarcó M. de La Condamine en una 
balsa y bajó por el rio Chinchipe á la población de Tomependa, situada 2 
leguas mas abajo de la antigua Jaén, en la orilla derecha de este rio y 
en el ángulo formado por su reunión con el Marañon. 

En Tomependa observó la latitud, que halló de 5 o 30' Sur. 

A un cuarto de legua mas abajo de Tomependa , entra en el Marañon 
por la margen derecha, el rio de Chachapoyas, de manera que se reúnen 
casi en un solo punto tres grandes ríos: el Chinchipe, el Marañon y el 
rio de Chachapoyas, que se conoce hoy con el nombre de Utcubamba. 
La reunión de estos tres grandes rios , dice M. de La Condamine , se hace 
en 5 o 30' de latitud austral. 

Inmediatamente mas abajo del punto de reunión de los citados rios, 
el Marañon , ya engrosado con las aguas del Chinchipe y del rio de Cha- 
chapoyas , se estrecha , y se abre paso entre cerros de viva roca. La vio- 
lencia de la corriente, los peñascos que la obstruyen, y muchos saltos, 
hacen impracticable la navegación de esta parte 'del rio ; aunque los In- 
dios, que en general son buenos nadadores , por medio de unas balsitas 
formadas de tres palos, pasan por esta encañada, dejándose llevar por 
la rapidez de la corriente. 



CAPITULO XXIV. m 

M. ele La Oondamine, después de haber pasado nuevamente á Jaén 
para observar su latitud, que halló de 5 o 25', se dirigió hacia el puerto ó 
embarcadero que se halla ú cuatro dias de marcha de la antigua pobla- 
ción , en la orilla del pequeño rio de Chunchunga. 

El 23 de Junio de 1743 dejó la triste población de Jaén, marchando 
dos dias por una angosta y peligrosa senda , en la falda de los escarpados 
cerros , que ladean el Marafíon , cuyas aguas corren bulliciosas por el 
fondo de una estrecha garganta hasta llegar á un lugar bajo donde se 
atraviesa el rio por medio de una balsa. 

Aunque el sabio viajero empleó dos dias para llegar de Jaén á este 
punto , calcula que no hay mas de 6 leguas , perdiéndose todo el tiempo 
por el pésimo estado del camino. 

Desde el lugar donde pasó el Marañon en balsa, empleó otros dos 
dias de penosísima marcha para -llegar al embarcadero, pues en la última 
jornada tuvo que vadear veinte y dos veces un torrente cuyas aguas se 
precipitan al rio Chunchunga , y siendo dicho torrente muy crecido , las 
muías pasaron á nado con las cargas ; de modo que , dice M. de La Oon- 
damine, «mis instrumentos, mis libros, mis diarios, mis papeles, mis 
« mapas, mis dibujos, todo se mojó.» 

Accidentes de esta naturaleza son muy frecuentes en los viajes por la 
región de la Montaña y el mismo viajero dice que era la cuarta vez que 
sufría este percance ; y ¡ cosa rara ! sus naufragios cesaron desde que aca- 
bó de marchar por tierra y viajó por agua. 

Llegó finalmente después de tantos trabajos al caserío de Chunchunga, 
formado por unas diez familias de indígenas gobernadas por un cacique. 
Como los Indios de este lugar tenían solamente pequeñas canoas, mandó 
M. de La Condamine construir una balsa ; mientras tanto aprovecho 
del tiempo para secar todas sus cosas y hacer algunas observaciones. 
Calculó la latitud de Chunchunga por alturas Meridianas , lo que le dio 
5 o 21' Sur, y por medio del barómetro determinó la elevación sobre el 
nivel del mar, la que halló ser aproximadamente de 220 á 230 toesas 
(428 á 448 metros). 

Mas de ocho dias pasó tranquilamente este entusiasta y sabio viajero 
en el caserío de Chunchunga , y por la favorable descripción que hace de 
los habitantes ele este lugar, parece que entonces eran mucho mas trata- 
bles de lo que son hoy dia , pues casi en este mismo lugar fué asesinado 



20C. HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TVTiV. 

ni 1846 el vizconde D'Osery, que formaba parte de la comisión de M. 
Castelnau. Bay también que considerar, que la favorable impresión que 
hizo el lugar de Cnunchunga, en el ánimo de M. de La Condamine era de- 
bida en gran parte á la satisfacción quo experimentaba descansando, 
después de tantos trabajos y privaciones que habia padecido en el pe- 
noso viaje por tierra, por los horribles caminos de la provincia de Jaén, 
y no tener ya que luchar continuamente con las muías y los arrieros. 

Cuando el cuerpo y el ánimo se hallan fatigados por las continuas lu- 
chas físico-morales, sea con los elementos de la Naturaleza, sea con nues- 
tros semejantes, se experimenta un verdadero gozo al hallarse en un lu- 
gar muy apartado, siguiendo tranquilamente alguna investigación cientí- 
fica y estudiando las sencillas costumbres de los salvajes; los que si sor. 
de buena índole, auxilian al viajero en lo que pueden y se prestan á ser- 
vir con mejor voluntad que los Indios pertenecientes á la raza conquis- 
tada. Como yo mismo he disfrutado en distintas ocasiones de estos sua- 
ves gozos, me complazco en reproducir aquí lo que dice M. de La Conda- 
mine al hablar de su permanencia en Chunchunga : 

« Hacia ya ocho dias que me hallaba en esta ranchería y habían 
« pasado muy rápidamente ; no se habia necesitado menos tiempo para 
« hacer secar todas mis cosas al Sol, esponiendo á sus rayos hasta el fondo 
« de mis baúles. Yo no tenia que temer ladrones ni curiosos, me hallaba 
« entre Salvajes. Yo me abandonaba entre ellos después de haber vivido 
« con los civilizados; me atrevería á decir que no extrañaba su trato. Des- 
« pues de muchos anos pasados en un movimiento y agitación continua 
• yo gozaba por la primera vez de una dulce tranquilidad. El recuerdo 
« de mis fatigas, de mis penas, de mis peligros pasados me parecía un 
« sueño. El silencio que reinaba en esta solitud me la hacia mas agra- 
«■ dable; me parecía que respiraba mas libremente. El calor del clima es- 
« taba templado por la frescura de las aguas de un rio recien salido de su 
" manantial, y por la espesura del bosque que sombreaba sus orillas, un 
« prodigioso número de plantas extrañas, de flores desconocidas me ofre- 
« cían un espectáculo nuevo y variado. En los intervalos de mi trabajo, 
« aprovechaba de los inocentes placeres, de mis Indios, me bañaba, con 
« ellos, admiraba su industria en la caza y en la pesca. Ellos me ofre- 
« cian la parte < da de su pescado y de su caza. Todos se hallaban á 

«mis órdenes; el Cacique que los mandaba, era el mas apresurado en 



Capitulo xxiv. 297 

« servirme. Yo estaba alumbrado de noche con maderas aromáticas y 
« resinas olorosas. La arena sobre la que marchaba estaba mezclada de 
« oro. » 

Hallándose pronta la balsa , el dia 4 de Julio , se embarcó M. de La 
Condamine en una canoa, mandando por delante la balsa con su equipaje. 
Al dia siguiente por la mañana, después de muchas vueltas en el riachue- 
lo de Chunchunga , desembocó en el Marañon á unas 4 leguas al Norte 
del punto donde se habia embarcado. 

Una vez en las aguas del rio Marañon , paró en una playa llamada 
Chapuroma, para agrandar y fortalecer la balsa que le debia servir de em- 
barcación. 

Mientras los Indios trabajaban en esta obra, hizo este célebre viajero 
importantes observaciones, para conocer el ancho , y profundidad del rio, 
la velocidad de su comente , y la latitud del lugar. 

Habiendo medido geométricamente la anchura del rio Marañon, la 
halló en el lugar donde estaba de 135 toesas (263.12 metros). Como 
varios rios que recibe el Marañon mas arriba de este lugar tienen mayor 
anchura , M. de La Condamine juzgó que el Marañon debia tener allí mu- 
cha profundidad. En efecto, habiendo sondeado el rio con una soga de 
28 brazas francesas (44.47 metros) no halló fondo sino ala tercera parte 
del ancho del rio. Por falta de soga mas larga no pudo sondear el rio en 
su parte media , y solo determinó la velocidad del rio por la de una canoa 
abandonada á la corriente, la que halló de una toesa y cuarta por segundo, 
que corresponde á 4500 toesas (8770 metros) por hora, esto es, mas de 
2 leguas de 4 kilómetros. Por medio del barómetro , pudo calcular también 
cuánto habia bajado en las ocho horas de navegación, hallando que la 
playa de Chapuroma, donde hacia sus observaciones, estaba 70 toesas 
(136.43 metros) mas baja que el embarcadero de Chunchunga. Por úl- 
timo, determinó la latitud de aquel lugar, la que resultó de 5 o 1' Sur. 

HalLmdose en la playa de Chapuroma, M. de La Condamine tuvo 
ocasión de ver una de estas rápidas y casi improvisadas crecientes del 
Marañon, que son mucho mas notables en aquella parte de su curso, en 
donde todo el rio pasa por una encañada que forman los cerros. En la 
noche del 4 al 5 de Julio, las aguas del Marañon subieron bruscamente 
por una creciente, del rio cerca de 10 pies, viéndose obligado á recoger 

ft. PKIiU — Tomo 11 3S 



íusroui.v 1>K LA GÉOGRAítA DEL l'KKÜ. 

prontamente y trasportar á un lugar mas elevado el pequeño tediado de 
hojas que había construido para abrigarse de las lluvias. 

Después de tres dias pasados en este lugar, continuó el 8 su navega- 
ción, pasando el estrecho llamado de Cumbinama, cuyo nombre es el de 
una población enteramente destruida y cuya verdadera posición es igno- 
rada. El paso del estrecho de Cumbinama ofrece algún peligro por mu- 
chas inedias que tiene el rio, y por la suma estrechez del cauce del Ma- 
rañon que, según M. de La Condamine, tendrá apenas unas 20 toesas 
(38.98 metros) de ancho. 

El dia 9, después de dos horas de navegación, entraba nuestro viajero 
en d estrecho llamado de Escwirebragas , que ofrece otra clase de peligro 
y que consiste en un cambio brusco en la dirección del rio, de manera 
que toda la corriente choca contra una pared de pena y vuelve atrás for- 
mando un remolino , del que no salen con facilidad las embarcaciones. 
La balsa en que iba M. de La Condamine, arrastrada por la fuerza de la 
corriente, entro en dicho remolino y por mas esfuerzos que desplegaban 
los Indios para salir, no hacia sino dar vueltas. Mas de una hora lucha- 
ron con este obstáculo, en medio de grandes oleadas, formadas por el en- 
cuentro de las dos corrientes, la del agua que venia de arriba y la del 
agua que retrocedía por el choque con la peña. Por fin, cuatro de los In- 
dios que habían pasado con la canoa muy cerca de tierra , treparon á la 
peña y por medio de bejucos que echaron á los de la balsa, halaron esta 
y la hicieron salir de aquella especie de trampa. 

El misino dia pasó el tercer estrecho llamado Ghmracayo, donde el rio 
corre encerrado entre dos grandes peñas, dejando un espacio menor de 
30 toesas (51.47 metros). Este paso no ofrece peligro sino en las gran- 
des crecientes. 

El dia 10 llegó M. de La Condamine al pequeño pueblo de Santiago, 
situado en la desembocadura del rio de este nombre en el Marañon. La 
pequeña población que existia entonces , habia sido formada con los res- 
tos de la ciudad de Santiago de las Montañas , fundada , según se ha 
dicho, en 1549. 

Las márgenes del rio Santiago, dice el sabio viajero, están habitadas 
por una Nación de Indios llamados Jibaros, en otro tiempo cristianos, y 
que se habian sublevado contra los Españoles , hacia un siglo, para sus- 
traerse al trabajo de las minas de oro de su país. Desde entonces viven 






CAPITULO XXIV. 299 

independientes en los bosques é impiden la navegación del rio Santiago, 
por el cual se podría bajar cómodamente desde Loja y Cuenca en menos 
de ocho chas. 

En la época en que pasó M. de La Condamine por este lugar , hacia 
cuarenta años que los pocos habitantes de la ciudad de Santiago de las 
Montañas , que habian quedado , temiendo la cercania de los Jibaros ha- 
bían bajado á establecerse en la orilla del Marañon. 

Desde el pueblo de Santiago , el rio Marañon varia poco á poco de di- 
rección hacia el Este, cortando los últimos contrafuertes de la Cordillera, 
escavándose lentamente su lecho , entre dos murallas de peña muy incli- 
nadas , que forman el mentado Pongo de Manseriche , verdadera puerta 
que sirve de salida al rio Marañon de la escabrosa región de los cerros 
á los inmensos llanos que forman la extensa hoya del Amazonas. 

Paso del Pongo de Manseriche y navegación del Amazonas. — Hallábase 
M. de La Condamine en la población de Santiago , deseoso de continuar 
su navegación por la estrecha garganta de Manseriche, que separa este úl- 
timo pueblo del de Borja ; pero pareciendo á los Indios que el rio se ha- 
llaba demasiado crecido , tuvo que resignarse á esperar que bajase un 
poco ; consiguiendo sin embargo atravesarlo , para aguardar el momento 
favorable en una pequeña ensenada que se halló á la entrada del estrecho. 
Afortunadamente las aguas del Marañon empezaron á bajar rápidamente, 
disminuyendo en 36 horas , 25 pies de altura. Mientras tanto , el infati- 
gable viajero aprovechaba su demora forzada , para hacer algunas obser- 
vaciones , midiendo geométricamente la anchura del Marañon y del rio 
de Santiago , y tomando los ángulos necesarios para trazar una carta to- 
pográfica de esta particular región. 

Dejemos ahora la palabra al mismo La Condamine , trascribiendo tex- 
tualmente la interesante relación que hace de su pasaje por el Pongo de 

Manseriche : 

« El 12 de Julio á mediodia , hice desatar la balsa y alejarla de la ori- 
« lia ; pero fue preciso ademas hacerla remolcar por una canoa hasta en- 
« medio del rio , adonde la balsa abandonada en el hilo de la corriente, 
« fue arrastrada con rapidez ; el canal se iba visiblemente estrechando, la 
« velocidad de la corriente , y el ruido de las olas aumentaban en propor- 
« cion. Muy pronto me hallé en una galería estrecha , profunda y tor- 
« tuosa , minada por las aguas en la peña y alumbrada solamente por lo 



.IiIO 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA del pertt. 



alto. Algunas eminencias de la peña y muchos árboles que so adelan- 
taban hacia el centro del rio como para formar una bóveda, hacia la luz 
mas sombría ¡ la altura de los bordes que se escapa á la vista parecía 
acercarlos al alcance de la mano. Es muy difícil dar una idea de este 
espectáculo singular, que varia á cada instante. Había tenido apenas 
el tiempo de gozar de esta escena „ cuando me hallé á la vista del pueblo 
de Borja, que se supone según el cálculo ordinario, á tres leguas de 
Santiago. En el punto mas estrecho, juzgué por comparación con otras 
velocidades, exactamente medidas, que navegábamos dos toesas (me- 
tros 3.898) por segundo. » ' 

« El canal del Pongo , escavado por las manos de la Naturaleza , em- 
pieza á una media legua mas abajo de Santiago , y de 250 toesas (metros 
487.25) á lo menos de ancho, que tiene abajo del encuentro de los dos 
rios, llega á tener solamente 25 (metros 48.72) en el punto mas estrecho. 
Yo sé que el padre Fritz ha dado por el ancho del Pongo solamente 25 
varas españolas, que no son sino 10 de nuestras toesas ; y que comun- 
mente se dice que se pasa de Santiago á Borja en un solo cuarto de 
hora. Si yo no hubiese estado prevenido contra la ilusión que causa la 
altura y lo escarpado de los bordes , y si yo no hubiese tenido un relox 
á la vista, habría tal vez juzgado lo mismo. Es también muy probable 
que cuando las aguas son muy bajas, la anchura del Pongo disminuya 
algunas toesas. Sea lo que fuere, en la época de mi tránsito, he notado 
que en el punto mas estrecho , tenia á lo menos en cada lado un espa- 
cio triple del ancho de mi balsa. • Yo conté en mi relox 57 minutos, 
desde la entrada del estrecho hasta Borja y todo combinado , yo en- 
cuentro las medidas que he citado; y cualquiera esfuerzo que haga para 
aproximarme á la opinión recibida , hallo apenas dos leguas de 20 al 
grado desde Santiago hasta Borja, en lugar de tres que se cuentan or- 
dinariamente. » 

« Hay en medio del Pongo en la parte mas angosta un peñasco muy 
elevado cuando las aguas son bajas; pero que se hallaba mas de una 
toesa debajo del agua cuando yo pasé; y no dejaba de causar en las 
aguas un movimiento estraordinario que hizo dar vuelta á mi balsa. 
Esta última chocó violentamente en las vueltas, dos ó tres veces con- 
tra las peñas y habría de qué espantarse si no se estuviese prevenido. 



» Esta velocit'ftl correspondería á 14 kilómetros por hora. 



CAPITULO XXIV. 301 

« Una canoa se rompería mil veces y sin auxilio; y me mostraron, pa- 
« sando, el lugar donde pereció un Gobernador de Maynas; pero como los 
« palos de la balsa no estaban clavados ni machihembrados , la flexibili- 
« dad de los bejucos que los reúnen , hacen el efecto de un resorte , que 
« amortigua el golpe, de modo que no se toma precaución alguna con- 
« tra los choques que pueden sufrir las balsas. El mas grande peligro 
« á que se está espuesto es el de ser arrastrado en un remolino afuera de 
« la corriente, como me sucedió mas arriba. No hacia un año que un 
« Misionero fué arrastrado por uno de estos remolinos y quedó dos dias 
« sin provisiones , y habría muerto de hambre si una fuerte creciente del 
« rio no lo hubiese puesto en medio de la corriente. No se baja en canoa 
« el Pongo sino cuando las aguas son suficientemente bajas, y que la ca- 
« noa se puede gobernar , sin ser muy dominada por la corriente ; cuan- 
« do las aguas bajan cuanto es dable , las canoas pueden también subir 
« pero con bastante dificultad; lo que nunca es posible para las balsas. » 

Hé aquí como llegó M. de La Condamine á la antigua población de 
Borja, situada al pié del Pongo de Manseriche. 

Helo aquí , como dice él mismo , en un nuevo mundo apartado de todo 
comercio humano , sobre un mar de agua dulce y en medio de un labe- 
rinto de lagos, rios y canales que atraviesan en todos sentidos aquellos 
inmensos bosques. Helo aquí , por fin , salido por la puerta de Manseri- 
che * de los últimos ramales de la elevada Cordillera , dejando tras de 
sí aquel quebrado territorio para entrar en otra región enteramente dis- 
tinta , poblada de nuevas plantas , nuevos animales y nuevos hombres ; y 
donde en una grande extensión, las piedras son desconocidas. 

M. de La Condamine descansó en Borja un dia, para observar la lati- 
tud que determinó en 4 o 28' Sur, y la variación de la brújula, que halló 
ser de 9 o escasos hacia el Nordeste. 

El 14 continuó su viaje con dirección al pueblo de la Laguna, pasando 
al siguiente diadelante de la desembocadura del rio Morona , que baja del 
volcan de Sangay, y de consiguiente entra en el Marañon por el Norte. 
En seguida vio la boca del rio Pastaza , que toma su origen en la meseta 
inter-andina al Sur de Quito, donde el mismo viajero habia pasado tan- 
to tiempo ocupado con sus compañeros en la medida de los grados del 
Meridiano. 

j La palabra Pongo , se deriva de Puncu , que en lengua quechua significa puerta, 



80¿ HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DFL PEftU. 

En la época en que pasó M. de La Condamine el Pastaza, se hallaba 
muy crecido y desbordado, y entraba en el Marañon por tres bocas. A 
pesar de su deseo de medir la anchura de la boca principal, no pudo po- 
ner pié en tierra por hallarse el terreno enteramente inundado. A la 
\ista calculo que tenia unas -100 toesas, y que era casi tan ancho como 
el Marañon. 

Después (le pocas leguas de navegación, mas abajo de la desemboca- 
dura del rio Pasta/a, dejo M. de La Condamine las aguas del Marañon 
para subir por el rio Huaüaga, y el dia 19 llegó al pueblo de la Laguna, 
situado 5 leguas mas arriba en la margen derecha del rio. Este pueblo 
tenia entonces mas de 1000 habitantes y era cabeza de todas las misio- 
nes de la provincia de Maynas. 

En la población déla Laguna hizo varias observaciones, tomando altu- 
ras del Sol y de las estrellas , de las que dedujo la latitud de 5 o 14'. Quiso 
también observar la longitud por la ocultación de los satélites de Júpiter, 
pero tuvo la desgracia de perder de vista á Júpiter antes que saliese de 
la sombra su primer satélite. 

A su llegada a la Laguna M. de La Condamine, hallo á D. Pedro Mal- 
donado , gobernador de Esmeraldas , que habia prestado muy útiles ser- 
vicios á los Académicos franceses , durante su larga permanencia en la 
provincia de Quito. 

Deseando Maldonado pasar á Europa con M. de La Condamine, se ha- 
bían dado cita en el pueblo de la Laguna. Maldonado bajó con grandes 
trabajos por el rio Pastaza y llegó al lugar de la entrevista mucho antes 
que M. de La Condamine. A instancias de este sabio, habia hecho en el 
camino con la brújula y gnomon las observaciones necesarias para le- 
vantar un plano del curso de este importante rio. 

El 23 salieron los dos compañeros de la misión de la Laguna, en dos 
grandes canoas de mas de 40 pies de largo y formadas de un solo tronco 
siendo estas las embarcaciones que se usan en la navegación de todos los 
ríos del interior. El 25 pasaron delante de la boca del rio Tvjre que en- 
tra en el Marañon por el lado del Norte y llegaron el mismo dia á un 
pueblecito de misiones de los Indios Yameos , cuyo lugar recibió mas tar- 
de el nombre de Urarinas. 

El 26 hizo M. de La Condamine algunas observaciones sobre la pro- 
fundidad fiel Marañon , y habiendo echado la sonda en un lugar que no 



X) 

o 
2: 

o 
o 

o 



> 

2 
o 

m 







CAPITULO XXIV. 303 

tenia islas, y donde el rio se habia estrechado, no pudo hallar fondo á 80 
brazas. 

Siguiendo su navegación , llegaron pronto ¡i la confluencia del caudaloso 
Ucayali , que viene del lado del Sur , y que es uno de los mas grandes 
rios que tributan sus aguas al magestuoso Amazonas. M. de La Conda- 
mine , al ver la grande anchura y enorme cantidad de agua que trae el 
Ucayali y teniendo ademas en cuenta su lejano nacimiento , admite la 
posibilidad de que este rio sea el origen del Maraílon. 

Aunque no es este el lugar de discutir cuál es el verdadero origen del 
Amazonas , diré que el uso que hace indistintamente de los dos nombres 
de Marañon y Amazonas para indicar un mismo rio , trae una confusión 
que es causa de errores. Para mi los nombres de Marañon y Amazonas 
no pueden ser sinónimos ; pues el Marañon no es sino un brazo del Ama- 
zonas , siendo el rio Ucayali el otro. Si se admite el nombre de Marañon 
para todo el curso del rio hasta el mar, no hay discusión posible sobre su 
origen, pues debe necesariamente serlo el rio que sale de la lagí ni Lau- 
ricocha , siendo este rio conocido en el país con el nombre de Marañon 
casi desde su origen. En este caso seria un absurdo decir que el Ucayali 
es el origen del Marañon; puesto que en ninguna parte de su largo curso 
se le conoce con este nombre , mientras que el otro , cuando se junta con 
el Ucayali , viene ya de grande distancia con el nombre de Marañon. 

Por el contrario , si se admite que el Amazonas es el rio formado pol- 
la reunión del Marañon con el Ucayali , queda todavía por resolver cuál 
de los dos rios, Marañon ó Ucayali, es el origen del Amazonas, y enton- 
ces es razonable la duda de M. de La Condamine. 

El 27 llegaron los viajeros á la misión de San Joaquin , cuyos Indios 
son la mayor parte de la Nación Omaguas , que en otra época era muy 
poderosa , extendiéndose hasta 200 leguas mas abajo de la desemboca- 
dura del rio Ñapo, y cuyos Indios tenían la costumbre de encerrar la ca- 
beza de los niños entre dos tablas, una anterior y otra posterior , de ma- 
nera que impidiéndoles el libre desarrollo de la frente , esta quedaba en- 
teramente aplastada. 

Como M. de La Condamine no habia podido hasta entonces tomar 
ninguna longitud, para poder corregir las distancias recorridas de Oeste 
á Este y que habia calculado tan solo por los rumbos y el tiempo emplea- 
do, sea en la marcha por tierra ó en la navegación ; determinó hacer todo 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

lo posible para observar la Longitud de la desembocadura del rio Ñapo, 
Biendo este uno de los puntos mas importantes; tanto por ser el Ñapo el rio 
por donde bajó Orellana \ mas tardecí padre Acuña, cuanto por la pretcn- 
sión que tenia entonces el gobierno portugués de comprender en sus 
dominios todas las oídlas del rio Amazonas hasta la desembocadura 
del Ñapo. 

Aunque con alguna dificultad tuvo M. de La Condamine la satisfac- 
ción de realizar sus deseos, y, corno dice él mismo, recoger con esto el 
primer fruto de las penalidades que le habia costado , el trasporte de un 
anteojo de 18 pies, al través de los bosques y de las montanas durante 
un viaje de dos meses. 

En la noche del 31 de Julio observo la emersión del primer satélite de 
Júpiter, lo que le sirvió para calcular la longitud; hallando una diferen- 
cia en tiempo entre Taris y la desembocadura del Ñapo, de 4 horas 45' 
lo quedaría por longitud en arco de la boca del Ñapo 71° 15' O. 

Hizo su observación de longitud en una isla enfrente de la gran de- 
sembocadura del Ñapo , habiendo determinado antes la latitud por la al- 
tura meridiana, ([i\e resultó de 3 o 24' Sur. 

En este mismo lugar juzgó que el Marañon (Amazonas) abajo de la 
isla donde se hallaba tendria 900 toesas (1754.13 metros) de ancho, y el 
Ñapo mas arriba de las islas que dividen sus bocas , unas C>00 toesas 
(1169.42 metros). 

Satisfecho de haber por fin determinado la posición geográfica de tan 
interesante punto, continuo el sabio viajero su ruta y al siguiente dia po- 
nía pié en Pevas , que era en aquella fecha la última misión española. 

, |.| Padre Fritz, dice M. de La Condamine, las habia extendido á 
« docientas leguas mas alia; pero los Portugueses en 1710, han tomado 
« posesión de la mayor parte de estas tierras. » 

De Pevas siguiéronla navegación rio abajo por tres dias y dos noches, 
sin hallar ninguna habitación hasta el lugar llamado San Pablo; que era 
entonces la primera misión portuguesa, situada un poco mas abajo de 
la desembocadura del Yavari, que señala hoy el límite entre el Perú y 
el Brasil. 

No seguir/' mas adelante con el viaje de este sabio, en su larga nave 
gacion del Amazonas hasta el Para; porque aquel territorio no pertenece 



CAPITULO XXIV. 305 

á la actual República del Perú y solo diré algunas palabras sobre el mapa 
del Amazonas. 

Cuando M. de La Condamine hizo su viaje , como se ha visto , habían 
aparecido ya dos mapas del curso de este gran rio , el de Sansón y el del 
padre Fritz. El primero, no estando basado sobre operaciones geodésicas 
ni observaciones astronómicas , debia ser naturalmente muy defectuoso. 
En cuanto al del padre Fritz , mucho mas perfecto que el primero, no po- 
día sin embargo prestar garantía de exactitud , por la imperfecion de los 
instrumentos empleados. M. de La Condamine, ademas detener mejores 
instrumentos , podia hacer buen uso de ellos , por la práctica adquirida en 
su manejo durante el largo tiempo que formó parte de la Comisión en- 
cargada de la medida de la Meridiana ; de modo que el mapa levantado 
por él, aunque no sea un trabajo perfecto , es sin embargo mucho mas 
exacto ; su publicación ' ha sido un gran paso dado en la geografía de 
esta hermosa parte de Sur América. 

Lo que manifiesta el grande entusiasmo científico de M. de La Conda- 
mine , es su estudio sobre el mentado y temido Pongo de Manseriche; pues 
mientras otros viajeros hubieran pasado este estrecho con temor, por el 
peligro que presenta; él se hallaba enteramente preocupado con su tra- 
bajo, haciendo continuas observaciones para levantar el plano topográfico 
de esta célebre puerta del Marañon. 

Para conocer que grado de confianza merecen los trabajos de M. de 
La Condamine, voy á reproducir la relación que hace él mismo del modo 
como recogió los datos para el mapa de la región que ha recorrido. 

« Habiendo determinado levantar el mapa del curso del rio Amazo- 
« ñas , me habia creado un recurso contra el fastidio que me habría 
« producido mía navegación de varios meses. Para esto necesitaba que 
« estuviese diariamente en una continua atención , la brújula y el relox á 
« la mano , para observar los cambios de dirección del curso del rio , y el 
« tiempo que empleábamos de una vuelta á otra ; 'para examinar las di- 
« ferentes anchuras de su cauce , y aquella de las desembocaduras de los 
« rios , el encuentro de las islas y su longitud , y sobre todo para medir 
« la velocidad de la corriente y la de la canoa, á veces poniendo pié en 
« tierra y otras veces en la misma embarcación , por diferentes métodos 

i Estf mapa ha sido publicado con la memoria titulada : Eelation abregíe d'un voyage fait dan? 
l'interienr de l'Amf rique Meridionale etc. , en el volumen relativo al año 1745 de la Historia de la Aca-> 
demia Real de Ciencias de París, 

EJ. FEBU.— Tomo u 39 



306 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i cuya esplicacion sepia demasiado larga aquí; frecuentemente sondeaba 
« la profundidad de] rio, ó mensuraba geométricamente su ancho y el de 
« los rios que venían a juntarse; observaba la altura meridiana casi todos 
« los dias en titira . con el cuarto de árenlo, y su amplitud tanto al levan- 
'< tarse como al ponerse el sol , cuando esto era posible; en fin, en todos los 
« lugares donde be demorado, armaba un barómetro y observaba su al- 
« tura en distintas horas. » 

A este infatigable sabio debemos no solamente importantes estudios 
sobre el rio Amazonas sino también varias observaciones de latitud de los 
puntos mas apartados del Perú , tales como los de la provincia de Jaén 
y del Alto Amazonas. 

CAPÍTULO XXV. 

El Perú en la época de la publicación de la Relación del Viaje á la América Meridional 

por D. Antonio de Ulloa. 

1748. 

El antiguo y extenso Vireynato del Perú, que comprendía todas las co- 
lonias españolas denominadas Tierra firme, Nuevo Ueyno de (¡ni mida , Nuevo 
Tteym de Costilla, Nuevo Ueyno de Toledo, Tucuman, Paraguay y Buenos 
Ayres, fué en el año 1717 dividido en dos , creándose otro Vireynato lla- 
mado de Sanio Fe ' ,que tenia por capital la ciudad de Santa Fé (Bogotá). 
En aquella fecha el territorio de la actual República del Ecuador, enton- 
ces Presidencia de Quito, fué con íprendido en el Nuevo Rey no de Granada; 
sin embargo de que quedaba sujeto en lo judicial, á la jurisdicción de la 
Audiencia de Lima. 

En 1723 se suprimió el nuevo Vireynato, volviéndose a reponer las 
Audiencias de Quito y Panamá, de manera que volvió Quito á quedar su- 
jeto al gobierno de Lima. 

Por último, en 1739 se erigió por segunda vez el Vireynato del Nuevo 
Reyno de Granada; y Quito, conservando su Audiencia, pasó otra vez á 
hacer parte del nuevo Vireynato. 

i No hay acuerdo entre los escritores sóbrela fecha do esta división , pero el señoi Cevallos, en SU 
obra Resumen de la Historia del Ecuador desdi' tu origen hasta 1845, en una nota á la pág. 9 del Tomo 
segundo, relativo á la época de la erección del Vireynato del Nnevo Reyno de Granada, se expresa del 
modo siguiente : Velasco, y Juan Ulloa dicen que te estableció /-n 1718, y Plaza, en sus Memoria* parala 
II | torta de la Nueva Granada , que en 1719; mas la real cédula es de mi. 



CAPITULO XXV. 307 

Desmembrado el Perú de todo este territorio , hé aquí los límites que 
le da Ulloa. s 

« Assi tiene principio el Vireynato del Perú en la Ensenada de Gua- 
cí yaquil, desde la Costa de Tumbez, que está en 3 o 25' de Latitud Aus- 
« tral , y llega hasta las Tierras Magallanieas en 54° con corta diferencia 
« de Altura del mismo Polo que hacen 1012 Leguas Marítimas. Por el 
« Oriente confina en parte con el Brasil , sirviéndole de términos la cele- # 
« brada Línea, ó Meridiano de Demarcación, que hace división á los Do- 
« minios de las Coronas de Castilla , y Portugal ; y en parte las Costas 
« del Mar del Norte; sirviéndole las del Mar del Sur de términos por la 
« de Occidente. » 

Así limitado el Perú , comprendía todavía cuatro Audiencias , á saber: 
las de Lima, Charcas, Santiago y Buenos Ayres. De las últimas se hizo 
mas tarde (en 1776) un tercer Vireynato llamado de Buenos Ayres, que- 
dando reducido el Perú tan solo á la Audiencia de Lima. 

Vamos ahora á dar una idea de los conocimientos geográficos que se 
tenían del Perú hacia la mitad del siglo pasado , haciendo conocer las an- 
tiguas divisiones , y los principales productos de las distintas provincias, 
ó como entonces se decia , Corregimientos. 

Aunque en la fecha que escribió Ulloa su obra , se comprendía en el 
Perú también todo el territorio del Vireynato de Buenos Ayres, aquí tra- 
taremos solamente de la parte que corresponde á la actual República del 
Perú, esto es, á la antigua Audiencia de Lima. 2 

La Audiencia de Lima erigida en 1542 y que empezó á funcionar en 
1544, comprendía hacia la mitad del siglo pasado un Arzobispado que es 
el de Lima y cuatro Obispados , que eran los de Trajino , Guamanga, 
Cuzco y Arequipa. 

El Arzobispado de Lima comprendía á su vez 15 Corregimientos, á 
saber : 



» Kelacion del viaje á la América Meridional por D. Antonio de Ulloa . — Segunda parte , Tomo 3.° 
pág. 149. 

2 He dicho antigua Audiencia de Lima, porque mas tarde, en 1788 , se desmembró una parte para 
fundar la Audiencia del Cuzco. 



808 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



1 Cercado de Lima. 

2 Chancay. 

3 Santa. 

4 Canta. 

5 Cañete. 

6 Ica, Pisco y Nasca. 

7 HUARACHIRÍ (HuAROCHIRÍ). 



8 Guánuco (Huánuco). 

9 Yauyos. 

10 Cajatambo. 

11 Tarma. 

12 Jauja. 

13 Conchucos. 

14 GUAILAS (HüAILAS). 



15 GUAMALÍES (HUAMALÍES). 

Corregimiento de Lima. — Este Corregimiento comprendía la capital 
de todo el Reyno, esto es, la ciudad de Lima. 

La capital del Perú, que denomina Ulloa, la Reijna de las ciudades de 
la América Meridional, ha ofrecido á este sabio un fecundo tema para su 
relación; dando en ella la descripción de su plan y extensión; edificios 
privados y públicos; sus numerosas iglesias, conventos y monasterios; 
el pomposo recibimiento que se hacia en Lima á los vireyes; las dife- 
rentes castas y costumbres de los habitantes , y la ostentación en los tra- 
jes y adornos que se usaban entonces ; todo ello relatado con sencillez y 
gracia , de tal manera , que el lector se siente involuntariamente traspor- 
tado con su imaginación hacia la mitad del siglo pasado, y presencia, 
por decirlo así , las cosas que se le refieren. 

En otros capítulos de su importante obra trata Ulloa, del tempera- 
mento de la ciudad de Lima y valles de la Costa ; explica á su modo las 
causas del ñio en el invierno , y la falta de lluvia , que tanta admiración 
causa á los Europeos ; habla de los terremotos , de las señales que los 
anuncian , de los estragos que ocasionaron y de las hipotéticas causas de 
estos fenómenos terribles y devastadores. 

Juzgando de algún interés la enumeración de los principales terremo- 
tos que ha sufrido la ciudad de Lima, desde la época de su fundación 
hasta la del mas horrible de todos, que se verificó el año 1746, y que 
causó la ruina de la capital y la completa destrucción del puerto del 
Callao, voy ú reproducir textualmente de la obra de Ulloa la parte relati- 
va á este asunto , y en especial la descripción de los estragos que causó 
este último terremoto ' ; descripción que considero la mas verídica , por 
ser dada por un hombre de ciencia , libre de todas las preocupaciones de 

• Relación histórica del viago hecho Je Orden de S. M. á la América Meridional. — Madrid, 1748. — 
Segunda parte, Tomo 8.° pag. 101. 



CAPITULO XXV. 309 

bus contemporáneos , y que habia levantado el plano de las ciudades de 
Lima y Callao dos años antes. 

Dice así : 

I. — « El primero de estos mas considerables Terremotos , después que 
« establecidos los Españoles en aquellas partes , tenia ya Lima algunos 
« años de fundación, fué el de 1582; pero de él no recibió el daño, que 
« experimentó en algunos de los que se siguieron , ciñendose entonces al 
« principal , que causó , á la ciudad de Arequipa , pues habiendo sido 
« hacia aquella parte donde parece que la Tierra hizo su mayor movi- 
« miento , la dexó casi arruinada. » 

II. — «En el año 1586 dia 9 de Julio se experimentó otro Terremoto 
« en Luna, que se cuenta en el número de los mas notables; y aquella Ciu- 
« dad hace conmemoración de él el dia de la Visitación de Santa Isabel. » 

III. — «El año 1609, huvo otro, semejante al antecedente. » 

IV. — « El dia 27 de Noviembre del año de 1630, un Terremoto cau- 
« só grande estrago en la Ciudad, y se temió su total ruina; en recono- 
« cimiento de haberse libertado de ella , se celebra anualmente el mismo 
« dia la festividad de Nuestra Señora del Milagro. » 

V. — «El año de 1655 dia 13 de Noviembre un formidable Terremoto 
« arruinó los mejores Edificios , y muchas casas de aquella Ciudad ( Lima ); 
« su estrago puso á los vecinos en el extremo de irse á vivir por muchos 
« dias á la Campaña, huyendo del peligro que dentro del poblado les 
« amenazaba. » 

VI. — « El año 1678 dia 17 de Junio huvo otro tan horrible, que mal- 
« tratando considerablemente los Templos, redujo á ruinas muchas casas.» 

VIL — « Entre los mayores, que se cuentan allí, lo fué el de 20 de 
« Octubre del año de 1687. Este empezó á las 4 de la Mañana , y con él 
« la ruina de muchos Edificios , y casas , en que pereció crecido número 
« de Gente ; pero su estrago solo fué aviso del que havia de suceder ; y 
« sirvió para que enteramente no quedasen sepultados sus Moradores; 
« pues repitiéndose el estremecimiento de la Tierra con remezones , que 
« aterrorizaban , á las 6 de la Mañana se vencieron á su impulso las que 
« havian resistido al esfuerzo de los primeros baybienes , y se vieron re- 
« elucidas á ruinas ; no teniendo á poca dicha sus Habitadores el poder 
« ser testigos de ellos desde las Calles , y Plazas , adonde los havia ya con- 
« ducido la primer advertencia. En este segundo estremecimiento se re- 



310 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

* tiro el Mar sensiblemente de sus margenes, y queriendo volver á ocu- 
i parlas con Montes de agua, excedió tanto de ellos, que inundando el 
i Callao, y otras Playas sepulto en si las Gentes, que halló en ellas. » 

YIIL — «El 29 de Setiembre del año 1697 se experimentó otro Ter- 
i remoto muy grande. » 

IX. — «El 14 de Julio de 1699 sucedió otro, que maltrató muchas casas.» 

X. — «El 6 de Febrero del año 1716, sucedió otro gran Terremoto. » 

XI. — « El 8 de Enero de 1725 huvo otro Terremoto , que maltrató mu- 
i chos Edificios. » 

XII. — « El 2 de Diciembre de 1732, á la una de la Mañana huvo otro 
« semejante al antecedente. » 

« En los años 1690, 1734, y 1743, se cuentan otros tres, no de la fuerza 
« y duración que aquellos , y ninguno de todos tan horrible como el 
« que experimentó últimamente, y es el que sigue : » 

XVI. — « El 28 de Octubre de 1746, á las diez y media de la Noche, 
« cinco horas y tres quartos antes del Plenilunio empezaron los estreme- 
« cimientos de la Tierra, y fueron estos tan violentos , que en poco mas 
« de tres minutos quedaron hechos destrozos de su furor quasi todos, 
« ó la mayor parte de los Edificios grandes , y pequeños , que contenia, 
« aquella Ciudad, y sepultadas en sus ruinas las Gentes de su vecindario, 
« que menos presurosas en la diligencia de buscar seguridad á sus vidas 
« con el asylo de las Calles y Plazas fueron , ó mas perezosas , ó mas tar- 
« das en dejar el abrigo de las Casas; y en huir la inundación de las 
« Obras , cuya grandeza hecha trofeo de los estremecimientos acrecentaba 
« el estrago. Terminó el horroroso efecto de este primer Temblor , y de- 
« jó la Tierra de moverse; pero su tranquilidad fue de tan corta duración 
« que repitiéndose las concusiones con frecuencia , contaron sus morado- 
« res, según avisos de una relación particular, cerca de doscientas en las 
i primeras 24 horas ; y hasta el dia 24 de Febrero del siguiente año de 
« 1747, que érala fecha de la noticia, se havian numerado 451 movimien- 
« tos , entre los quales , algunos fueron , si no de tanta duración como el 
« primero, de no inferior esfuerzo en el estremecimiento. » 

« El Presidio , ó Plaza del Callao experimentó assimismo igual ruina 
« á la misma hora ; pero con ser tan grande la que el Terremoto causó en 
« sus Casas, y Edificios, fue muy pequeña respecto de la que havia depa- 
« decer; pues retirándose el Mar, como en semejantes ocasiones se ha ex- 



CAPITULO XXV. 311 

« perimentado , á considerable distancia , volvió hinchado formando de sus 
« embravecidas olas montes de espuma, y con ellos trasformó en Piélago 
« lo que antes era Callao , y Tierra firme ; repitió con desproporcionado re- 
« fluxo el retirarse , y cobrando nueva furia sus olas , se acrecentó la inun- 
« dación, sobrepujando las aguas á las Murallas, y otros Edificios altos 
« de aquella Plaza; cuya Fortaleza havia resistido al Ímpetu de la primera; 
« pero cedió enteramente á la violencia de la segunda ; de suerte que solo 
« quedó para memoria triste del suceso un pedazo de Muralla del Fuerte, 
« ó Baluarte de Santa Cruz de la que hacia la circunferencia de la Plaza. 
« De las Embarcaciones , que en la sazón estaban fondeadas en aquel 
« Puerto ; y entre grandes , y pequeñas se contaban veinte y tres , las diez 
« y nueve quedaron sumergidas, y las cuatro restantes, entre las cuales 
« fue una Fragata de Guerra nombrada San Fermín , siendo llevadas de 
« la fuerza de las aguas, quedaron varadas en Tierra y en parage bien dis- 
te tante de la Playa. » 

« Igual desgracia á la del Callao experimentaron otros Puertos de la 
« misma Costa, y entre ellos el de Cavallas, y Guañape; y semejante á 
« la de Lima, las villas de Chancay, Guaura y los valles de la Barranca, 
« Supe y Pativilca , y aunque la mortandad de Gente , que ocasionaron 
« las ruinas en aquella ciudad , consistía según los cadáveres descubier- 
« tos hasta el 31 del mismo mes de Octubre en 1300 Personas, fueron no 
« pocas las que sin piernas ó sin brazos, hechas victimas de la tragedia, 
« quedaron para rendir la vida con mayor dolor , y causando mas viva 
« compasión. En el Callao, donde se numeraban mas de 4000 Personas, 
« solo escaparon mas de 200 , y las 22 de ellas en el Lienzo de la Mu- 
« ralla, que quedó existente. » 

« Según se tuvo noticia en Lima , después de este accidente , la misma 
« noche de él rebentó en Lucanas un volcan ; y la mucha agua que despi- 
« dio, causó una grande inundación en aquel pais; y en la Montaña, que 
« cae sobre Pataz, llamada Conversiones de Caxamarquilla, rebentaron 
» tres, inundando el Territorio circunvecino; al modo que sucedió con el 
« de Carguayraso. » . 

« Algunos dias antes que se experimentasse el infeliz suceso de este 
« Terremoto , se sentían en Lima ruidos subterráneos ; unas veces como 
« mugido de Buey , y otras como tiros de Artillería ; los quales , aun des- 
« pues de él se dejaban oir quando con el silencio de la noche no havia 



BU HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

i otro raido, que lo interrumpiera; señales evidentes de no haver cesado 
« la causa de Los dqlot imientos. » ' 

Sigue después Ulloa indicando las enfermedades nías comunes que 
se padecen en la Costa del Perú; la fertilidad del terreno de Lima; sus 
producciones, comercio y modo de fecundar las tierras con el Imano, y 
explicando la naturaleza de este abono , ya bien conocida desde entonces. 

Sorprende que aun en nuestros dias se haya puesto en duda la verda- 
dera naturaleza de este rico abono, cuando los historiadores mas anti- 
guos , tales como Cieza de León y Garcilaso , y luego los escritores del 
siglo pasado, como el padre Feuillée, M. Frezier y D. Antonio de Ulloa, 
no solamente hablan del uso del Imano en la agricultura, como abono, 
sino que hacen conocer patentemente su naturaleza, diciendo que es es- 
tiércol de aves malinas. 

Deseoso de dar. á conocer la opinión de todos los que han escrito so- 
bre el huano que , como se sabe , constituye la principal fuente de las 
riquezas nacionales, trascribiré lo que dice Ulloa A este respecto. 

Hé aquí sus palabras: 

« Calientan las tierras déla Jurisdicción de Chancay, como también 
« lo hacen en otras partes de la Costa/ 1 del Perú con el estiércol de unos 
« Pájaros Marítimos, que abundan con extremo en ella y llaman Crua- 
« mes ; y a su estiércol Guano , nimbre general de la lengua de los In- 
« dios, que significa el escremento én común. Estos Pájaros, después que 
« han estado pescando todo el dia en el Mar, van á hacer su dormida en 
« todas aquellas Islas cercanas á las Costas, y siendo tanta su muche- 
« dumbre que cubren el Terreno, es á proporción el estiércol que dejan 
« en ellas; con el calor del Sol se forma una costra, que se aumenta dia- 
« riamente, y como es tanta su abundancia aunque es mucho lo que se 
i saca, nunca se apura, porque en corto tiempo se vuelve á reponer 
msiderablemente. Algunos están persuadidos a que este Guano sea 

■ El coronel D.M. Odriozola, celoso colector de todos los documentos antiguos que tienen relación 

con la historia y literatura del Perú , ha dado á luz en Lima en 18(13, un opúsculo que lleva por título : 

Tebbbuotos.— < relacione» de lo» mas notable» que ha nutrido e»ta ca/pital y que la han ar 

■ ta publicación se encuentran interesantes y minuciosos flatos sobro los estragos oausa- 

por este «zote del Perú. 

Los Guanara son aves marinas que pertenecen al género Sula ile Biisson , pero no son los ("mieos 
que depositan el Imano , siendo las principales aves huaneras algunas especies de Simia , Pufflnwia </ 
Sphenisciu . concurriendo también pero en menor escala algunas especies de Pelícanos , Curho y La- 
ru*. Véase una memoria que publiqué sobre las aves que depositan el Imano, en los "Compte» rendu» de 
l'Acaédmii ■••■■ orreepondlente» al año de 18Ó5, 



CAPITULO XXV. 313 

« puramente Tierra, con la propiedad, ó propensión de calentar las otras, 
« con quienes se mezcla; y lo inñeren de que sacándose tanto de aquellas 
« Islas, no se apura, y de que ahondando en ellas, ó haciendo agugeros, 
« se encuentra igualmente en la superficie; que en lo mas hondo has- 
« ta cierta profundidad , de que concluyen que es la calidad de la 
« Tierra tal, que por su naturaleza tiene la propiedad del estiércol ó 
« Guano. Esto no carecería de probabilidad si tanto la aparente vista, 
« como el mal olfato que despide , no dieran á entender ser el escremen- 
« to que se ha dicho. Yo he estado en las mismas Islas al tiempo que 
« cargaban de él algunos Barcos, y el mal olor que exhalaba, se hacia 
« insoportable, y no dejaba duda en lo que era: con todo, no me opondré 
« á que se halle mezclado con alguna Tierra , ó que aquella mas superfi- 
« cial adquiriendo en mucha parte su propiedad y naturaleza , pueda equi- 
« vocarse con él , y servir igualmente para el intento. Este estiércol le 
« emplean en los sembrados de Maiz, y con su beneficio aumenta en 
« gran manera las Cosechas poniendo una pequeña porción inmediata á 
« cada pié, y dándole riego después; pero generalmente es bueno para 
« otras especies de sembrados, á excepción del Trigo y Cebada, y por 
« esto es muy grande su consumo. » T 

Corregimientos de Chancay y Santa. — Los Corregimientos de Chancay 
y Santa se hallan en la Costa hacia el Norte de Lima, como se ha visto 
en la relación del viaje desde Túmbez á la capital. 

Corregimiento de Canta. — La jurisdicción del Corregimiento de Canta 
empezaba , según Ulloa , á 5 leguas de distancia de Lima hacia el Nor- 
deste , y su extensión era de mas de 30 leguas , siendo su temperamento 
muy variado , según la mayor ó menor altura de los lugares. A este Cor- 
regimiento pertenecía el pueblo de Guamantanga y una parte de los ele- 
vados y fríos llanos de Bombón, donde se crian muchos carneros. Este 
sitio , dice , está dividido en distintas haciendas , que pertenecen á las fa- 
milias nobles de Lima. 

Corregimiento de Cañete. — El Corregimiento de Cañete tenia por ca- 
beza la villa del mismo nombre, y su jurisdicción empezaba á 6 leguas de 

i En aquella época no había nacido todavía la química agrícola , de manera que no es extraño que el 
sabio Ulloa ignorase la acción de los abonos, y atribuyese al Imano la propiedad de calentar las tierras 
para hacerlas producir mayores cosechas. 

Comete ademas un error cuando excluye de la benéfica acción del Imano los sembríos de trigo y ceba- 
da , pues es propiamente en el cultivo de los granos , en general, donde el Imano manifiesta su gran 
poder fecundante. 

El. PJ5RC — Tomo II- 40 



SU HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Lima, extendiéndose por La Costa hacia el Sur mus do 30. Producía tri- 
go y maíz en abundancia , y se cultivaba mucha caña para la fabricación 
de azúcar. Pertenecía á este Corregimiento el pueblo de Chilca, en cu- 
yas inmediaciones si- beneficiaba salitre para fabricar pólvora. 

Las tres villas de lea, Pisco y Nasca formaban el Corregimiento de 
este nombre. Su territorio se extiende hacia el Sur del precedente unas 
60 leguas, pero tiene despoblados. Su cultivo principal es la viña, con 
la que se fabrica vino y aguardiente, que se exportaba á Huamanga, 
Callao y hasta Panamá. En los terrenos sometidos ¡i, riego, se cultivaba 
trigo y maíz. También hay en el Corregimiento de lea grandes algarro- 
bales, con cuyos frutos se mantienen numerosas manadas de burros. 

Corregimiento de Huarochirí. — Este Corregimiento, hoy Provincia de 
Huarochirí, se halla hacia el Oriente de Lima , y se extiende en las ele- 
vadas regiones de la Cordillera; producia entonces trigo, cebada y maíz. 
En sus cerros hay minerales de plata. 

Corregimiento de Guánuco. — La ciudad de Gnánuco (hoy Huánuco), 
cabeza del Corregimiento de este nombre, en la fecha que escribía Ulloa, 
se hallaba muy decaída , pues dice que si « en la Antigüedad fué una de 
« las principales ciudades del Perú, al presente está tan deteriorada que 
« solo existen como memoria de su opulencia, las Casas principales , 
« donde entonces vivían , hallándose reducida dicha Ciudad ú poco me- 
« nos que pueblo de Indios. » 

Su temperamento es benigno y fértil para grano y frutos. 

En Huánuco se hacían dulces y jaleas que se vendían con estimación 
en otras provincias. 

Corregimiento de Yauyos. — El Corregimiento de este nombre empe- 
zaba como 20 leguas al Sueste de Lima, extendiéndose su jurisdicción 
á mas de 30. Su principal comercio era el ganado, que se criaba en 
abundancia y con el que se abastecía Lima. 

Corregimiento de Cajatambo —El Corregimiento que llevaba el nom- 
bre de Cajatambo, forma hoy la provincia del mismo nombre, la que se 
halla al Norte de la de Chancay. Por lo desigual de su territorio , tiene 
temperamento variado. En este Corregimiento se trabajaban minas de 
plata*, y los Indios se ocupaban en tejer bayetas, con las que hacían su 
comercio. 

Corregimiento de Tarma. — Tarma era la cabeza de uno de los mas 



CAPITULO XXV. 315 

grandes Corregimientos del Arzobispado de Lima, empezando su juris- 
dicción, según Ulloa, á 40 leguas de Lima hacia el Nordeste, y exten- 
diéndose hacia el Oriente por el territorio habitado de Indios bravos ó 
gentiles, que dice se llaman M aran-cochas , de los que suelen experimen- 
tar repetidos daños los vecinos mas inmediatos á sus fronteras. Sus 
producciones eran entonces como ahora trigo, cebada, maíz y ganado. 
Se trabajaban en este Corregimiento muchas minas de plata, que hacían 
el país bastante rico. Ademas, en la mayor parte de sus pueblos se tejían 
bayetas y pañetes. 

Corregimiento de Jauja. — Hacia el Sur del Corregimiento de Tarma 
seguía el de Jauja, «ocupando, dice Ulloa, los valles espaciosos y 11a- 
« nuras que dejan entre sí las dos Cordilleras Oriental , y Occidental de 
« los Andes.» Baña el territorio de este Corregimiento el caudaloso rio 
llamado también de Jauja el cual , sigue Ulloa , « tiene su origen en la la- 
« gima de Chinchaycocha , que está en la provincia de Tarma, y forma 
uno de los brazos del Marañon. ' » Su terreno es fértil y abundante de 
trigo , y su comercio era bastante activo , pasando por este Corregimiento 
el camino real que conduce al Cuzco, la Paz y la Plata. 

Corregimiento de Conchucos. — El Corregimiento de Conchucos , si- 
tuado en el interior hacia el Nordeste, se extiende por el centro de la 
Serranía, produciendo sus terrenos granos y frutos; y las partes elevadas 
y frías , pastos donde se cria mucho ganado. Había en toda la jurisdic- 
ción de esté Corregimiento , como los hay todavía , numerosos telares , 
con los cuales tejen los Indios pañetes y otras telas de lana, que llevan 
á vender á las demás provincias. 

Corregimiento de Guaylas. — El Corregimiento llamado de Guaylas 
(Huaylas) se extiende como el precedente en el centro de la Serranía, 
empezando su jurisdicción desde la distancia de 50 leguas de Lima; 
abundaba de ganado mayor y menor , haciendo con éste su principal co- 
mercio con las otras provincias. 

Corregimiento de Guamalíes. — Por último, el Corregimiento de Gua- 
malíes (Huamalíes) situado al Nordeste, entre las Cordilleras, tiene va- 
riedad de temperamentos, pero en general es frió. Los Indios se ocupan 
en tejer bayetas y pañetes. 

1 El rio de Jauja , llamado mas abajo Mantaro , no entra en el Maraíon sino que reuniéndose con el 
Apuriniac y mas abajo con el Perene forma el rio Tambo, que es un brazo del Ucayali y no del Marañon. 
El Ucayali, juntándose á su vez con el Marañon , forma el grande Amazonas, que lleva al Océano 
Atlántico todas las aguas recogidas por numerosos rios en la parte oriental del Perú, 



OBISPADO DE TRUJILLO. 

Al Norte del Arzobispado de Lima se extiende el Obispado de Trujillo, 

pero hay que advertir que, en aquella «poca . la jurisdicción eclesiástica 
en esta parte no correspondía exactamente á la civil. Asi la actual pro- 
vincia de Jaén . que se conocía entonces con el nombre de Gobierno de 
Jaén de Bracamoros , pertenecía en lo eclesiástico al Obispado de Trujillo, 
y en lo político á la Audiencia de Quito, que formaba entonces parte 
del Vireynato de Santa Fe. 

De modo que Ulloa, al tratar de los Corregimientos que componían el 
antiguo Vireynato del Perú, excluye al de Jaén, comprendiendo en el 
Obispado de Trujillo solo los 7 siguientes : 

1 Trujillo. 4 Cajamabca, 

2 Saña. 5 Chachapoyas. 

3 PiüRA. 6 Llulla y Chillao. 

7 Pataz o Cajamabquilla. 

Corregimientos de Trujillo, Saña y Piura. — Los Corregimientos así 
llamados se hallaban en la región de la Costa , formando toda la parte 
Norte , como se ha visto en la relación del viaje de Túmbez á Lima, 
donde se citaron las poblaciones que llevan estos nombres. 

Corregimiento de Cajamarca. — Hacia el Oriente de Trujillo se extiende 
el Corregimiento de Cajamarca; su territorio es muy fértil y produce 
toda clase de granos y legumbres, pero su principal riqueza consistía en- 
tonces en el ganado mayor y menor, y particularmente el de cerda, con 
el cual se hacia un activo comercio ; pues los hacendados de los valles 
compraban los puercos para engordarlos con maíz , llevándolos en segui- 
da a los mercados de Lima y Trujillo. Los Indios de este Corregimiento 
haciaii tejidos de algodón, tales como lonas para velas de buques, col- 
chas, etc. 

Aunque en el territorio de este Corregimiento hay minas de plata , 
según Ulloa Be tral tajaban muy poco. 

Corregimiento'de Chachapoyas. — Mas hacia el Oriente se halla el Cor- 
regimiento de Chachapoyas; « su temperamento, dice Ulloa, es cálido, 






CAPITULO XXV. 317 

« porque hallándose ya fuera de las Cordilleras y á su Oriente , caen en 
« bajo los territorios de su jurisdicción. » Esta descripción que da el sa- 
bio español del Corregimiento de Chachapoyas , es inexacta ; pues si es 
verdad que tiene lugares bajos y cálidos, la parte central y mas poblada, 
y aun la misma capital , tienen temperamento algo frió ; ademas , no es 
cierto que su territorio se halla ya fuera de las Cordilleras , pues tiene 
hacia el Oriente por el lado de Moyobamba otra elevada cadena de cer- 
ros, cuya fria cumbre lleva en el país el nombre de Piscco-huañuni , pala- 
bra indígena que quiere decir Muerte de, ¡as aves, haciendo alusión á la 
baja temperatura del lugar, que mata las aves que pasan por allí. 

Los Indios de Chachapoyas se ocupaban en fabricar varios bellos teji- 
dos de algodón y lana, bastante vistosos por sus colores y dibujos. 

Corregimiento de Llulla y Chillao. — El Corregimiento de este nombre 
(hoy provincia de Luya) se extiende hacia el Sur de Chachapoyas, y se 
halla despoblado en gran parte por los bosques ó montañas que hay en 
su territorio. 

Al hablar del límite del Corregimiento, comete Ulloa un nuevo error 
cuando dice : « Confina este con el rio de Moyobamba , que empezando á 
« correr desde aquellas provincias australes del Perú , forma el Marañon» , 
pues el rio de Moyobamba no desemboca sino en el Huallaga , que es 
muy distinto del Marañon, siendo , aunque bastante caudaloso , un simple 
afluente de este último rio. La particularidad de tener su origen el Ma- 
rañon y el Huallaga á poca distancia uno de otro , ha sido sin duda la 
causa de esta confusión. 

La producción principal de este Corregimiento era el tabaco. 

Corregimiento de Pataz ó Cajamarquilla. — El Corregimiento de Pataz, 
llamado también Cajamarquilla, tiene temperamento y producciones va- 
riadas ; se encuentran en su territorio muchas minas de oro, y su princi- 
pal comercio consistia en el rescate ó compra de este precioso metal, 
cambiándolo con moneda de plata, que en aquel país tenia mas estima- 
ción, por ser mas raras las minas de plata que las de oro. 

OBISPADO DE GUAMANGA(HUAMANGA). 



1 GüAMANGA. 

2 Guanta. 

3 VlLCAS-GuAMAN. 

4 Andahuaylas. 



5 Guanca-Belica. 

6 Angaraes. 

7 Castro-Vireyna. 

8 Parina-Cocha. 



9 LüCANAS. 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ 

Corregimiento de Guamanga. —El Corregimiento de Guamanga (Hua- 
manga) , tenia por capital La ciudad que hoy se llama Ayacucho. Su ter- 
ritorio en general de buen temperamento era, como lo es todavía, abun- 
dante de granos, frutos y ganados. Ademas se hacia comercio de vaque- 
tas y suelas qué se curtían allí, y dulces en conserva y jalea que se lleva- 
ban a vender en otras provincias. 

Corregimiento de Guanta. — La población de Guanta (boy Huanta), 
era la cabeza del Corregimiento, el que se halla situado al N. O. O. de 
Huamanga , y tiene en su mayor longitud mas de 25 ó 30 leguas de ex- 
tensión. Su clima es, en general, suave, y sus terrenos producían abun- 
dantes granos y frutas. Tiene este Corregimiento varias minas de plata, 
las que fueron en otro tiempo bastante ricas, pero desde la fecha en que 
escribía Ulloa, se hallaban en gran decadencia. 

4 

Entre las producciones del Corregimiento de Huanta , cita el mismo 
< scritor la coca, diciendo : « En una isla, que forma el rio de Jauja 11a- 
« mado ya en aquel parage de Tayacaja, se cria con abundancia la coca.» 
Pero confunde las montañas de Huanta, situadas en la hoya del Apuri- 
mac, donde aún hoy dia se cultiva esta preciosa planta, con la parte que 
forma la actual provincia de Tayacaja, la que, como se sabe , queda en- 
cerrada á manera de península en una gran vuelta que da el rio de Jauja, 
llamado mas abajo Mantaro. De las palabras de Ulloa se podría deducir 
que la coca se cultiva en alguna isla del rio de Jauja, de las que carece 
completamente. 

Corregimiento de Vilcas-Guaman. — El Corregimiento de Vilcas-Gua- 
man , al que corresponde hoy la provincia de Cangallo , se extendía al 
Sueste de Huamanga ; de temperamento templado y terreno bastante fér- 
til, produce granos, frutos y pastos , sirviendo estos últimos para el man- 
tenimiento de numerosas manadas de ganado, tanto mayor como menor. 
Los Indios tejen bayetas, cordellates y otras telas de lana. 

En el antiguo pueblo de Vilcas-Guaman que da nombre al Corregi- 
miento, habiauna fortaleza muy famosa, que ya está arruinada , la que, 
según el mismo Ulloa, se deshizo para fabricar la iglesia con sus piedras. 

Corregimiento de Andahuaylas. — Al Este, algo al Sur de Huamanga, 
se halla el Corregimiento de Andahuaylas; de temperamento variado, 
tiene algunas partes bastante cálidas donde desde entonces se cultivaba 
la caña de azúcar. Ulloa dice que esta provincia « es de las mas pobladas 



CAPITULO XXV. 319 

« de aquellos reynos , y en ella tienen graneles haciendas de azúcar las 
« familias de Guamanga.» 

Corregimiento de Guanca-Belica. — El Corregimiento de Guanca-Belica 
(hoy Huancavelica) , tenia por cabeza la villa de este nombre, fundada 
por el descubrimiento de la afamada y rica mina de azogue , que se 
halla inmediata , y la que da vida á esta población ; pues su clima es tan 
frió que no permite cultivos , debiéndose traer de otras partes los víveres 
necesarios para sus habitantes. 

Cercana á la población hay una fuente de agua mineral, que deposita una 
piedra calcárea que sirve para la construcción de las casas y otras obras . 

En cuanto á la célebre mina de azogue llamada de Santa Bárbara , hé 
aquí textualmente lo que dice Ulloa : 

«Las Minas de Azogue, que allí se trabajan, son las únicas, de donde 
« se extrae quanto se gasta en el beneficio de la Plata de todo el Perú ; y 
« dando abasto á lo mucho , que se ha consumido , y consume de él , no 
« se reconoce decadencia en su abundancia; el descubrimiento de ellas fue 
« hecho según unos por un Portugués llamado Enrique Garces en el año 
« de 1566, con el motivo de haver encontrado en poder de algún ludio 
« algunas Piedras de Bermellón , que los Indios llamaban Llimpi y usaban 
« para pintarse los Eostros. Otros son de sentir, como Aconta, Laett y Es- 
« caloña que la Mina de Guanca-Belica fue descubierta por un Indio 11a- 
« mado Narincopa , dependiente de Amador Cabrera ; y que antes del año 
«de 1564 Pedro Contreras, y Enrique Garces havian descubierto otra 
« de lo mismo en Pataz. De un modo ó de otro la que siempre se ha tra- 
« bajado es la de Guanca-Belica ; y el uso del Azogue para el beneficio 
« de la Plata empezó el año de 1571, siendo Pedro Fernandez Velasco 
« el primero, que lo puso en práctica. Era governada Guanca-Belica (cuya 
« Mina han reservado en si los Beyes de España , desde que se descubrió) 
« por uno de los Oydores de la Audiencia de Lima , con el titulo de Supe- 
« rintendente, turnando entre sí por su orden, y mudándose cada 5 años; 
« pero en el de 1735 tuvo á bien la Majestad del Señor Don Phelipe 
« V, nombrar Governador particular con el mismo título de Superinten- 
« dente de aquella Mina , el qual pasó de estos Reynos bien instruido 
« del modo, con que se trabajan las del mismo metal que hay en el Ahna- 
« den) y se cree, que observándose las providencias, que ha aplicado, sub- 
« sistirá por mas tiempo , y serán menores los gastos de su conservación. 



320 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

* El Azogue, que se Baca de esta Mina se vende allí á los Mineros, y se 
i embia á las Cajas Reales de todo el Reyno, para que los que tienen sus 
« Asientos retirados , puedan proveerse do el ron mas comodidad. » 

Corregimiento de Angaraes. -A unas 20 leguas al O. N. O. de la 
antigua ciudad de Guamanga empezaba la jurisdicción del Corregimiento 
de Angaraes, que dependía del Gobierno de Guanca-Betica (Huanca- 
velica) , extendiéndose su territorio otras tantas leguas. Por su tem- 
plado temperamento se cosechaba bastante trigo, maíz y otras simientes. 
Ademas tenia, como en la actualidad, abundante cria de ganado mayor 
y menor. 

Corregimiento de Gastro-Vireyna. — El Corregimiento de ( 'astrovireyna 
comprendía el territorio de la actual provincia que lleva el mismo nom- 
bre. Su temperamento muy variado trae consigo suma variedad en sus 
producciones. Las partes elevadas y frias eran muy abundantes en vicu- 
ñas, cuya lana constituía entonces un productivo artículo de comercio. 
Ulloa hace notar que las vicuñas eran muy comunes en las provincias 
de Jauja y Huánuco , pero las grandes cacerías que se han hecho, sin 
urden ni restricción alguna, para obtener su lana, las han destruido de 
tal modo, que solo se hallan algunas en las punas ó partes mas eleva- 
das, y se consiguen con dificultad. 

Corregimientos de Parina-Cocha y Lucanas. — Al Sur de Huamanga y 
hacia la costa, se halla el territorio de estos dos Corregimientos; cada uno 
de los cuales tiene como unas 30 leguas en su mayor extensión. De cli- 
mas muy variados por la desigualdad del terreno, producen abundantes 
frutos. Pero su principal riqueza consiste en sus minas, las que en el 
Corregimiento de Parinacochas son de plata, y oro y en el de Lucanas 
son principalmente del primer metal. Había pues en estos dos Corregi- 
mientos un activo comercio de plata y oro, que se cambiaba con géneros 
y frutos que llevaban allí los mercaderes. 



OBISPADO DEL CUZCO. 

Este Obispado comprendía 14 Corregimientos, que son los siguientes 



1 Cuzco. 


8 Canas y Canches ó Tinta 


2 QüISPICANCHI. 


9 Aymaraes. 


3 AVANCAY. 


10 Chumbi-Vilcas. 


4 Paucartambo. 


11 Lampa. 


5 Calca y Lares. 


12 Carabaya. 


6 Chilques y Masques. 


13 ASANGARO Y AsiLO. 


7 COTABAMBA. 


14 Apolo-bamba. 



Corregimiento del Cuzco. — La capital del célebre Imperio de los Incas, 
la antigua ciudad del Cuzco, forma casi por si sola este Corregimiento, 
pues su jurisdicción se extendía solamente á dos leguas de distancia. 

Ulloa describe la ciudad y habla de las ruinas de la grande y antigua 
fortaleza , que domina el Cuzco por el lado del Norte ; pero comete un 
error al hablar de la gran piedra que llaman la Cansada-, confundiendo 
las ruinas de la fortaleza del Cuzco , llamada Sacsa-huaman , con las de 
Ollantaytambo, situada en el valle de LTrubamba á 10 leguas de distancia; 
pues la gran mole que se conoce con el nombre de piedra cansada se halla 
en la orilla del rio de Urubamba , en el camino de la cantera , á Ollan- 
taytambo y no cerca de la fortaleza del Cuzco. 

En tiempo de Ulloa el gobierno de la ciudad del Cuzco estaba á cargo 
del Corregidor; este dirigía el cuerpo de Regidores, los que eran de la 
primera nobleza , nombrándose anualmente entre ellos , por elección , dos 
Alcaldes ordinarios. Tenia entonces el Cuzco tres colegios : el primero 
de San Antonio con cátedras de latinidad, artes y teología, para la ense- 
ñanza de los seminaristas ; el segundo de San Bernardo dirigido por los 
Jesuítas y el tercero de San Francisco de Borja, destinado á los hijos de 
caciques , también á cargo de los Jesuítas. 

El temperamento del Cuzco es templado, mas bien frió que calido. 

Corregimiento de Quispicanchi. — A muy poca distancia de la ciudad 
empezaba la jurisdicción del Corregimiento de Quispicanchi, el que se 
extendía de Este á Oeste mas de 20 leguas. Casi todo su territorio esta- 
ba ocupado por haciendas pertenecientes á las familias nobles del Cuzco, 
en las que se producía abundantes cosechas de trigo, maíz y otros gra- 

EI. PERÚ.— Tumo II- 4 * 



BS9 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

nos. Otro artículo de comercio de este Corregimiento consistía en las 
bayetas y pañetes de lana que se tejían como se hace en la actualidad , 
en los Obrajes de las haciendas. ' 

El Corregimiento de Quispicanchi se extendía hasta los confines de 
los bosques de la región de la Montana habitado por los Indios bravos, y 
donde se cultivaba la coca , con la que se hacia un activo comercio. 

Corregimiento de Avancay. — El territorio del Corregimiento de Avaneay 
(Abancay), cuya jurisdicción empezaba a I leguas del Cuzco y se exten- 
día mas de 30 bácia el Noroeste, era desde entonces ocupado en gran 
parte por haciendas de caña, en las que se fabricaba, mucha, azúcar de su- 
perior calidad. En las parles mas frías se cultivaba, trigo, maíz y otras 
simientes. 

Corregimiento de Paucartambo. — El Corregimiento de este nombre se 
extendía al Oriente de la ciudad del Cuzco , empezando su jurisdicción a 
8 leguas. En su territorio se cultivaba desde la época de los Incas la 
mayor parte de la coca que producía el Perú; « pero , dice Ulloa , al pre- 
« senté lia descaecido considerablemente por haberse entablado su culti- 
« vo en otras distintas Provincias, las quales le han usurpado el quan- 
« tioso comercio que hacia con ella , quando era , si no la única , la que 
« proveía la mayor parte de aquellos Reynos. » 

Corregimiento de Calca y Lares. — El Corregimiento así llamado, em- 
pieza á 4 leguas hacia el Oriente del Cuzco (y no al Occidente como dice 
l'lloa): su temperamento en general es templado y delicioso. En las 
partes cálidas del valle de Lares habia en tiempos pasados haciendas 
donde se fabricaba mucho azúcar , produciéndose hasta 80.000 arrobas y 
déla mejor calidad, pero dice Ulloa: «La falta, de gente para trabajarla, 
« las tiene tan aniquiladas, que solo se cogen ahora como 30,000 arro- 
« bas al a fío. » ' 

Corregimiento de Chilques y Masques. — Hacia el Sudoeste de la ciu- 
dad del Cuzco, á menos de 8 leguas, empezaba la jurisdicción del Corre- 
gimiento de Chilques y Masques, cuyo territorio corresponde ¡i la actual 

i Todavía se notan en muchas haciendas , Los antiguo nbrajes introducidos por los Españoles, ¡joco 
después de la conquista. Sin embargo, en la hacienda de Lúcrese ha plantificado en e to últimos ano0 
una hermosa fábrica de paños, con todos los aparato uios, como se usan boy en Europa. 

2 Actualmente , á pesar de que existen en el valle de Lares algunas haciendas de caña . cari no se 
hace azúcar, teniendo mas cuenta fabricar aguardiente, del que por desgracia hay gran consumo en el 
Departamento. 



CAPITULO XXV. 323 

provincia de Paruro. Las producciones eran granos y ganados, fabricán- 
dose también algunos tejidos de lana. 

Corregimiento de Cotabamba. — Mas lejos, á unas 20 leguas del Cuzco, 
casi en la misma dirección Sudoeste principiaba el territorio del Corregi- 
miento de Cotabamba, el que se extendía entre los rios Apurimac y Aran- 
cay. Su terreno muy quebrado , hace su clima muy variado. Producía 
como hoy, ganado mayor y menor, cosechas de trigo y maíz. En este 
Corregimiento hay minas de plata y oro , pero se trabajan en muy pe- 
queña escala. 

Corregimiento de Canas, y Canches, ó Tinta. — El Corregimiento de 
este nombre empezaba á unas 15 leguas al Sur del Cuzco, extendiéndose 
unas 20 leguas tanto de Norte á Sur como de Este á Oeste. Su territorio 
se halla dividido en dos partes por una Cordillera , que se extiende for- 
mando elevadas planicies. La parte mas alta se llamaba Canas y la baja 
Canches , nombres que se derivan de la tribu de los Indios que habitaban 
antiguamente esta región. Las producciones de Canches consistían, 
como hoy , en maíz , trigo y otras simientes , y las de Canas en ganado. 
Los extensos pastos de Canas servían también para la alimentación de 
las grandes recuas de muías (25 á 30 mil) que venían todos los años 
del Tucuman. 

Corregimiento de Aymaraes. — La jurisdicción del Corregimiento de 
Aymaraes empezaba á unas 40 leguas del Cuzco hacia el Sudoeste y tenia 
unas 30 leguas de extensión. Sus producciones eran variadas, consistiendo 
en azúcar, granos y ganado, según la elevación del terreno. No faltan mi- 
nas de plata y oro, las que dieron buenos metales en otra época , habiendo 
descaecido su producto solamente por escasez de jente para el trabajo. 

Corregimiento de Chumbivilcas. — Casi á la misma distancia del Cuzco, 
hacia el Sur , principiaba la jurisdicción del Corregimiento de Chumbi- 
vilcas , cuyo territorio siendo en general mas elevado , no puede producir 
la caña de azúcar, pero da granos en abundancia. 

Corregimiento de Lampa. ' — La «jurisdicción del Corregimiento de 
« Lampa , dice Ulloa , que corresponde á la parte Sur de la misma ciudad 
« del Cuzco , dista , de esta 30 leguas", y es la principal de las provincias 
« comprendidas en el nombre de Collao. » 

1 Antes de la erección del Obispado de Puno , todos los pueblos de los antiguos Corregimientos de 
Lampa , Caravaya y Asangaro , que pertenecen al actual departamento de Puno , estaban sometidos en 
lo eclesiástico al Obispado del Cuzco. 



HISTORIA DE I \ OEOGBAFIA DEL PERÚ. 

El Corregimiento de Lampa forma hoy la provincia del mismo nom- 
bre, que pertenece al actual Departamento de Pnno, cnyo territorio an- 
tiguamente llamaban el Collao. Es pues muy inexacta la posición y dis- 
tancia que asigna Ulloa al Corregimiento de Lampa, porque la provincia 
de este nombre se baila situada al Sudoeste del Cuzco y no al Sur; 
ademas su jurisdicción empieza, por lo menos, á 10 leguas del Cuzco. 
Siendo toda la región del Collao bastante elevada, el temperamento es 
frió; de manera que no produce neo/, ni trigo , sino solamente papas y 
quinua. En el territorio del Corregimiento de Lampa hay minas que se 
trabajaban. 

Corregimiento de Caravaya. — A unas 60 leguas de la ciudad del Cuzco 
principiaba la jurisdicción del Corregimiento de Caravaya, extendiéndose 
mas de 50 leguas. Tiene este Corregimiento partes muy elevadas y frias 
y otras muy bajas y calientes, donde se cultiva un poco de coca. El ter- 
ritorio de Caravaya es muy abundante de minas de oro , hallándose en él 
los famosos lavaderos que llaman de San Juan del Oro y Pablo Cuija. 
También se hallaba comprendido en este Corregimiento el cerro aurífero 
de Ananea, situado a 2 leguas del asiento mineral de Poto, donde resi- 
dían los oficiales de la Real Hacienda y las Cajas Reales para la recauda- 
ción de los quintos pertenecientes al Rey ; y el rico mineral de oro nom- 
brado Aporoma. 

Se extendia el Corregimiento de Caravaya hasta el territorio habitado 
por los Indios gentiles, del que lo divide un gran rio (Inambari),tan abun- 
dante de oro , que en cierta época del año disponían los caciques que los 
Indios de los pueblos fuesen en cuadrillas á sus playas para lavar la are- 
na, á fin de extraer el oro, que necesitaban para pagar los tributos reales, 
á cuya reunión, con este objeto, llamaban Chichina. 

En el Corregimiento de Caravaya, á mas de las minas de oro hay 
también algunas de plata, habiéndose descubierto en 1713 en el cerro lla- 
mado de Ucuntaya, un manto con costra de plata casi maciza o que dio 
algunos millones. 

Corregimiento de Asangaro y Asilo. — Entre los Corregimientos de 
Lampa y Caravaya se extendia el de Asangaro y Asilo , empezando su 
jurisdicción á unas 50 leguas del Cuzco. 

Su única industria era la pastoril , alimentándose el ganado tanto ma- 
yor como menor con los abundantes pastos que crecen en sus dilatados y 



CAPITULO XXV. 325 

frios llanos. En las partes mas abrigadas se cultiva papas, quinua , y ca- 
ñagua , que sirven de alimento á sus habitantes , preparando con estas 
dos últimas simientes su bebida fermentada llamada Chicha, del mismo 
modo que en otros lugares del Perú la hacen con el maíz. No falta en el 
territorio de este Corregimiento alguna mina de plata. 

Correglfhiento de Apolobamba. — Este Corregimiento comprendía las 
misiones conocidas con el mismo nombre de Apolobamba , y en cuyo ter- 
ritorio se habian formado siete pueblos de Indios convertidos. En la ac- 
tualidad esta parte no pertenece al Pera sino á la vecina República de 
Bolivia. 

Por lo contrario, los Corregimientos de Chuchuito y Paucarcolla, que en 
la época en que escribia Ulloa pertenecían al Obispado de la Paz de la 
Audiencia de los Charcas, constituyen hoy dos provincias, Chitadlo y Pu- 
no del actual departamento que lleva este último nombre. Para comple- 
tar lo relativo al Perú , vamos á extractar en pocas palabras lo que dice 
Ulloa sobre estos dos Corregimientos : 

Corregimiento de Chucuito. — El Corregimiento de Chucuito , hoy pro- 
vincia del mismo nombre , se halla situado al Occidente de la ciudad de 
la Paz y del célebre lago Titicaca. Como una gran parte de su territorio 
está bañado por dicha laguna , le comunicó á esta última su nombre , lla- 
mándose también Laguna de Chucuito. Su temperamento es frió, de ma- 
nera que sus sembríos se reducen á papas y quinua; pero su principal 
producción consiste en ganado mayor y menor , con el que , los habitantes 
preparan cecina , que llevan á la Costa , donde la cambian con aguardien- 
tes y vino, ó á Cochabamba, de donde traen harinas. 

La laguna Titicaca , tiene según Ulloa , una profundidad de 70 á 80 
brazas * y le entran las aguas de 10 á 12 rios algo grandes. « Su agua, 
« dice el mismo sabio, no es, ni muy amarga, ni salobre; pero tan gruessa, 
« y de mal gusto , que no se puede beber. » 2 

Este lago tiene pescados, y varias islas donde existen grandes é impor- 
tantes ruinas de antiguos edificios. 



■ El Naturalista D. Alejandro Agassis, que sondeó el lago Titicaca á principios del presente año, me 
comunicó de tránsito por Lima , que habia encontrado en la parte mas honda, 154 brazas de agua. 

2 Aunque el agua del Lago Titicaca, no es de las mejores , sin embargo , no es tan mala como dice 
Ulloa , pudiéndose considerar como potable. Habiendo practicado el análisis químico del agua de este 
lago tomada en su parte media , distante de toda tierra, ( cuyo resultado será publicado mas tarde ) , ha 
dado solamente medio gramo, por litro, de materias fijas. 



886 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Por el fin de esta laguna, según el mismo Ulloa, corre un vio, que 
« llaman el Desaguadero; el qual forma después La laguna de Paria (Uama- 
« do hoy de Poopo ó también de Aullaga), y de esta no sale rio alguno 
i visible, pero por los remolinos, que se dejan percibir en ella, se con- 

« vence, que tienen salida las aguas por conducios subterráneos.» 

Esta errónea aserción de Ulloa, de que el agua del lago#ePoopoó 
Aullaga tenga una salida subterránea, ha sido emitida por la primera vez 
por Cieza de León \ ha encontrado eco en casi todos los que han escrito 
después sobre el lago Titicaca, resultando una creencia, casi general que se 
trasmite de boca en boca sin tomarse el trabajo de examinar el fenómeno; 
pues, como he dicho ya. para im la gran evaporación (pie severiñeaen La 
extensa superficie de los lagos Titicaca y Aullaga, es mas (pie suficiente 
para consumir toda el agua de los rios que alimentan a dichos lagos. 

Corregimiento de Paucarcolla. — El Corregimiento llamado de Paucar- 
colla tenia por capital la villa de Puno, (la que hoy con título de ciudad es 
la capital no sólo de la provincia sino de todo el departamento); su ju- 
risdicción se extendía al Norte de la de Chucuito. El Corregimiento de 
Paucarcolla abunda en ganados , principalmente de los del país (Llamas, 
y Alpacas), con cuya lana los Indios tejen costales y hacen su comercio. 
En el territorio de este Corregimiento se explotaban en otro tiempo mu- 
chas minas de plata, siendo notable entre ellas la llamada Mina de Lay- 
cacota , que perteneció á D. José Salcedo y que por su excesiva riqueza 
costó la vida á su dueño. Pero en la época que escribía Ulloa, el trabajo 
de las minas se hallaba ya muy decaido. 

OBISPADO DE AREQUIPA. 

El Obispado de Arequipa fué erigido el 20 de Julio de 1609 , pertene- 
ciendo antes esta ciudad á la diócesis del Cuzco. 

El Obispado de Arequipa comprendía [entonces 6 Corregimientos, á 
saber : 



1 Arequipa. 

2 Camaná. 

3 condesuyo de arequipa. 



4 Caylloma. 

5 moquegua. 

6 Arica. 



Corregimiento de Arequipa — La ciudad de Arequipa, cabeza del Obis- 
pado , forma con sus arrabales , ó pueblos de su inmediación, el Corregi- 
miento de este nombre. Por su extensión es una de las mayores pobla- 



CAPITULO XXV. 327 

ciones del Perú. Fundada la ciudad en un hermoso llano, es notable 
por la buena construcción de sus casas, que son todas de piedra y 
abovedadas. 

El temperamento de Arequipa es de los mas agradables , pues aunque 
en el invierno llega á veces a formarse escarcha , nunca se experimenta 
un excesivo frió, ni en verano se sufre demasiado calor. El continuo 
verdor de sus campos , que produce tan alegre vista , hace el efecto de 
una primavera perpetua. 

« Pero , dice Ulloa , disminuye tanta excelencia , como Arequipa tiene, 
« ya por su hermosa situación , inmediación á la Marina , alegría y ferti- 
« lidad de sus campañas ; y ya también por la excelencia del temperamen- 
« to, y sanidad del clima, la pensión, á que está sujeta, como todas las 
« de aquella América, de los continuos estremecimientos de la tierra; 
« haviendo esperimentado de quatro, que se numeran como los mayores, 
« quasi su total ruina. El primero de ellos sucedió en el año de 1582; el 
« segundo en el de 1G00 dia 24 de Febrero, rebentando al mismo tiempo 
« un Volcan, que le cae inmediato, llamado Guayna-putina; el tercero, 
« año de 1604; el quarto, y último el de 1725; y aunque en estos tres no 
« fue tan general la desolación , padeció lo bastante para que se venciesen 
« á su esfuerzo los Edificios grandes y muchas de sus casas. » 

Corregimiento de Camaná. — Al Occidente de Arequipa, esto es, hacia 
la Costa , se extiende el Corregimiento de Camaná , que es muy dilatado, 
pero una gran parte de su territorio es despoblado , por formarlo grandes 
arenales sin agua. 

El comercio principal que se hacia en el Corregimiento de Camaná, 
consistía, en asnos de los que se criaban y alimentaban numerosas recuas 
en sus campos. Hacia la Sierra se habían descubierto algunas minas de 
plata , pero no se trabajaban. 

Corregimiento de Condesuyos de Arequipa. — A menos de 30 leguas ha- 
cia el Norte de Arequipa , según Ulloa ' , principiaba la jurisdicción del 
Corregimiento de Condesuyos , la cual se extendía casi otras tantas le- 
guas. Su temperamento es variado , como también las producciones. 

Criábase entonces en su territorio, como hasta hoy, la cochinilla sil- 
vestre, la que se vende con el nombre de Magno , bajo la forma de unos 
panecillos, que se preparan con una parte de cochinilla molida y tres 

» El territorio de Coudesuyos no se halla al Norte de Arequipa sino al Noroeste casi al Oeste, 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ, 

partes de maíz morado. En este Corregimiento abundan las minas de 
oro y plata, pero bu trabajo es monos activo que en los tiempos pasados. 

Corregimiento de Caylloma.— El Corregimiento de este nombre se ex- 
tendía hacia el Este del de Condesuyos ', y gozaba entonces de celebri- 
dad por sus ricas minas de plata, de las que se sacaban grandes cantida- 
des de esto metal; de manera que habia en la población de Caylloma una 
Caja Real para la recaudación de los quintos y distribución del azogue, 
que se emplea en el beneficio de la plata, y también residía allí un gober- 
nador. 

! lugar de las minas y la misma capital del Corregimiento es tan tria, 
que no produce fruto alguno , siendo preciso que sus habitantes se pro- 
vean todo lo que necesitan de las vecinas provincias. Solo en los bajíos y 
cañadas hay algún escaso sembrio, y en las partes templadas viven algu- 
nas tropas de asnos en estado silvestre. 

Corregimiento de Moquegua. — La población de Moquegua situada en 
la parte Sur de Arequipa, era la capital del Corregimiento. Moquegua 
dista del mar unas 16 leguas y sus habitantes eran casi todos Españo- 
les, entre los cuales habia algunas familias nobles. Su benigno tempera- 
mento permite el cultivo de las viñas, que es el principal de las haciendas 
del valle. Casi todo el comercio de Moquegua consistía en vino y aguar- 
diente , que llevaban por tierra á las provincias del interior hasta Potosí 
y por mar al Callao. 

Corregimiento de Arica. — El último Corregimiento del Obispado de 
Arequipa era el de Arica, situado en la Costa al Sur del de Moquegua. 
Su clima no es muy sano y su terreno en su mayor parte estéril. El ar- 
tículo principa] de comercio de este Corregimiento era el ají; y tanto con- 
sumo se hacia de él en todo el Perú , que parecen hasta fabulosas las sumas 
que producía la venta de este solo condimento. En el territorio del Corre- 
gimiento de Arica hay también olivos, y su fruto, según Ulloa, «es en el 
« tamaño y delicadeza mucho mejor que las mas celebradas aceytunas de 
« Europa. » 



1 Ulloa col to de Caylloma al Nordeste de Arequipa , pero tanto la capital < 

mayor parte de su territorio queda mas bien al Norte. 



CAPÍTULO XXVI. 



Perdida de todo lo conquistado en las Montañas de Chanchamayo y rio Perene. 
Abandono de Sonomoro.— Salida de los salvajes á Andamarca. 

1742.-1752. 



1742. — Perdida de todo lo conquistado en las montañas de Chancha- 
mayo y rio Perene. — Desde la fundación de los nuevos pueblos en las 
márgenes de los rios Chanchamayo y Perene , esta bella cuanto fértil re- 
gión , habia ido en continuo progreso ; pues ademas de los pueblos de 
Conversiones se habian poco á poco plantificado grandes haciendas, cuyos 
importantes productos daban lugar á un activo comercio. 

No se tiene hoy la menor idea del floreciente estado en que se hallab a 
toda la montaña de Chanchamayo á principios del año 1742. Baste decir 
que , en los terrenos actualmente habitados por los salvajes , habian pro- 
ductivas haciendas de caña, cacao, café, coca , etc. 

Así , según el intendente Urrutia * , el mismo lugar de Chanchamayo 
era entonces una hacienda de caña dulce y de coca del colegio de Santo 
Tomas de Lima. A la izquierda existia la hacienda de Desabamba de D. 
Pedro Suarez y la hacienda de tabaco de D. Juan de Baos y Trujillo. 
Cerca de Chanchamayo habian establecido los Misioneros franciscanos 
el pueblo de Sauyria , cuyos habitantes tenian chacras en terrenos muy 
fértiles. 

En el inmediato valle de Vítoc , habia tanta población que se erigió 
un curato con este nombre, con los anexos de Sivis, Pucará y Collac. 
En aquella comarca habia ademas la hacienda de Chontabamba de D. 
Juan del Villar ; la de Colpa , de los Ordonez de Jauja ; la rica hacienda 
de Marancocha , de D. Antonio Jos*'' de Castro; San José, de D. José Bar- 
rios: Santa Catalina, de I). Bernardo de Oliva ; San Femando, de D. Juan 
Carbajal; y la de Xaesfra Señora del Carmen , de D. Juan José Gurmendi. 
Siguiendo las orillas del rio Chanchamayo se notaban otros hermosos 
fundos. Así , en el pueblo de Quimiri distante tres leguas de la confluencia 

1 Informe del Intendente Urrutia , sobro las ventajas que resultan de la apertura del caru'no y comu- 
nicación por el Chanchamayo, presentado al Virey del Perú en 1808. — Lima, 1847. — ( Pá¿. 56 j. 

EL PF.BU.— Tomo II- 42 



330 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

del rio Chanchamayo con el Tulumayo, tenían los padres Misioneros 
y algunos particulares grandes cañaverales. En el pueblo de Nijandares, 
situado un poco mas abajo de Quimiri, había una bella hacienda de ca- 
cao, café, coca y achote de D. Agustín de Salcedo, y mas allá en el mis- 
mo Cerro de la Sal, había otra con iguales cultivos, perteneciente á Bal- 
tazar Cortijo, casado con una viuda cliuncha del lugar. En esta flore- 
ciente .poca, no solamente estaban pobladas las orillas del rio, sino 
también hacia el ÍÍOrte eje] Ceno di' la Sal, basta Huancabamba, Parara 
y Lucen , donde existía una extensa hacienda , perteneciente al Señor 
Conde de las Lagunas , y en la parte elevada había la vaquería de Tumaque. 

Aquellos silenciosos bosques , hoy día habitados tan sólo por pequeñas 
tribus de salvajes, eran centre de grande actividad; y se habia entablado 
el comercio con los mismos infieles , quienes cambiaban los ricos pro- 
ductos de la Montaíla, con víveres y objetos de nuestra industria. Inter- 
naban carne salada, quesos, ají, aguardiente, herramientas, etc., y re- 
gresaban con valiosas especies de la Montaíla , multiplicando de este 
modo sus capitales. 

La ciudad de Tarma, situada á la puerta de esta feraz región, iba 
continuamente prosperando ; pues sus habitantes mantenían un activo 
tráfico con la Montaña , obteniendo grandes provechos de su lucrativo 
comercio. « Hasta los Chunchos , según dice Urrutia , llegaron á enta- 
« blar su viaje á Tarma para vender ó cambiar sus frutos, regresándose 
« muy confiados á sus reducciones , surtidos de cuanto necesitaban en 
« el pais. » 

Pero quién hubiera dicho que tanta prosperidad debia desaparecer en 
muy poco tiempo, bajo la mano destructora de estos mismos chunchos, 
tan sólo por instigación de un hombre ambicioso y cruel ? La hermosa 
montaña de Chanchamayo, poblada á principios del año 1742 de nume- 
rosas y bellas haciendas, cayó desde su apogeo, en un mar de desgra- 
cias; siendo poco después teatro de escenas sangrientas, que sembraron 
por todas partes la destrucción y la muerte. Este bello país, que había 
sido conquistado poco á poco á la virgen Naturaleza, volvió nuevamente 
á quedar bajo su dominio, después de haber gozado unos pocos años los 
beneficios déla civilización. 

El autor de tamaños desastres , fué , según el padre Amich ', un Indio 

i Amicb. — Competidlo histórico de las misiones , Cap. XXVI. 



CAPITULO XXVI. 331 

del Cuzco que había ido á España sirviendo á un padre jesuita. Este In- 
dio, de regreso al Perú, cometió un homicidio en la provincia de Gua- 
manga (hoy Ayacucho) , y viéndose perseguido por la justicia huyó á 
la Montaña ; se encontró allí con el curaca de Quisopango , y este lo llevó 
á su pueblo que , como he dicho , se hallaba en la región llamada el Pa- 
jonal. Llamábase este indio Pedro Juan Santos , y con su astucia logró 
que lo creyesen verdadero descendiente del Inca Atahualpa , por lo cual 
se titulaba Juan Santos Atahualpa. 

Habiendo recibido cierta educación y con lo que habia aprendido en 
su viaje á Europa , llegó poco á poco á dominar los ánimos de todos los 
habitantes del Pajonal , que llegaban de todas partes á. prestarle obedien- 
cia, dejando desiertos sus pueblos; y fué adquiriendo tanto prestigio, que 
aun los Indios de los pueblos de Conversiones , fundados en las márgenes 
del rio Perene , tales como Eneno , Metravo , San Tadeo , Pichana , •Ni- 
jandaris y Cerro de la Sal , iban á visitar al pretendido Inca. 

Solo los Indios de Sonomoro, animados por su curaca, no quisieron 
prestar obediencia á este impostor y dispusieron para la defensa el casti- 
llo que se habia construido cinco años antes, en 1537. Los mismos pa- 
dres Misioneros que se hallaban en los pueblos del Pajonal , viéndose casi 
abandonados de los Indios , que no escuchaban sino al astuto Juan 
Santos , juzgaron prudente retirarse á Sonomoro. 

Habiendo llegado al conocimiento del virey , el amago de sublevación 
de todos los Indios de la Montaña , ordenó que los gobernadores de la 
frontera entrasen con gente armada á tomar al pretendido Inca. Para 
cumplir con la orden del virey, y á fin ele facilitar el tránsito de las tropas» 
el padre presidente fray José Arévalo, que vivia en Qaimiri, envió algu- 
nos Indios á componer los caminos , y los padres fray Domingo Garcia y 
fray José Cabanes se ofrecieron para dirigir el trabajo. 

Salieron, en efecto, con los Indios; y estando componiendo un puente 
el 17 de Setiembre, llegó una partida de Indios armados, que atacaron 
luego á los operarios, matando á flechazos á los dos Misioneros é hiriendo 
á la mayor parte de los Indios de Quimiri. 

Desde el dia de esta trágica escena , los rebeldes adquirieron mas osa- 
dia; y como seria muy largo referir todos los desgraciados incidentes de 
esta célebre rebelión , lo que me desviaria del objeto principal de este tra- 
bajo , no haré mas que tocar muy ligeramente los puntos notables para 



BISTOWA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

seguir el hilo histórico de los grandes cambios geográficos que han su- 
frido estos lugares; donde tantas veces alterno la civilización con la bar- 
bario, apareciendo y desapareciendo los pueblos como las decoraciones 
de un gran teatro. 

1743. — Dueño ya de todas las poblaciones del Pajonal y de las marge- 
nes del rio Perene, desde el Cerro de la Sal para abajo, fue Juan Santos 
conquistando poco apoco a los demás pueblos. Viendo que la rebelión 
tomaba proporciones alarmantes, decreto el gobierno que se construyese 
un fuerte en Quimiri, enviando tropa, armas y municiones para proteger 
á los trabajadores. El 15 de Octubre del año 1743 salieron de Tarma, y 
el 27 del mismo mes se hallaban en Quimiri ; y mientras el pretendido 
Inca habia ido con su gente á sorprender y saquear á Huancabamba, se 
dieron prisa en el trabajo, de manera que el 8 de Noviembre se habia 
concluido la construcción del fuerte. Pero todo fué en vano, pues el atre- 
vido Juan Santos , cortó los puentes para impedir que recibiesen refuerzo 
y sitio el fortín hasta rendirlo. Cuando vino nueva tropa para auxiliar á 
las del fuerte, este se hallaba ya en poder de los infieles. 

1745. — La misma desgraciada suerte tuvo otra expedición que el virey 
Manso de Velazco, que llegó á Lima en Julio de 1745, encargó al gene- 
ral Don José de Llamas , la que fracasó por haber sido emprendida en la 
estación de las lluvias. 

Como era natural , Juan Santos y los suyos , viendo que la fortuna los 
favorecía, iban tomando mas valor y ganaban terreno; atreviéndose á 
salir de sus bosques y hacer sus invasiones á los pueblos situados mas 
afuera. Sucedió pues , que hallándose reunidos los Indios serranos en el 
pueblo de Monobamba, situado á la entrada de las Montañas de Jauja , 
para celebrar una fiesta , fueron sorprendidos por una partida de infieles, 
que mataron á treinta y dos de los primeros y se llevaron cautivos, hasta 
Quimiri , á varias personas de ambos sexos. 

Fué después de esta desgracia , cuando se ordenó la erección de un 
fuerte en Chanchamayo y otro en Oxabamba , para contener á los infieles 
y evitar su salida á los pueblos de la Sierra. 

1 750. — El gran terremoto que sufrió Lima en 1746 impidió al gobierno 
tomar otras medidas para sofocar la insurrección ; de manera que solo 
en 1750 se hizo una nueva expedición armada, la que, dividida en dos 
cuerpos , hizo su entrada en la Montaña por la quebrada de Tarma y por 



CAPITULO XVI. 333 

Monobamba á la vez, al mando del mismo general Don José Llamas. 
Desgraciadamente no tuvo esta expedición mejor resultado que las ante- 
riores , por que el terreno de la Montaña ofrece dificultades casi insupe- 
rables para las expediciones militares. Las impenetrables selvas , tan 
favorables para las emboscadas de los Indios y que inutilizan las armas 
de largo alcance , la grande humedad que echa á perder la pólvora y que 
mohosea y pudre en pocos dias los víveres; el temperamento cálido al 
que no están habituados los soldados , que , por lo general , son Indios 
de la Sierra; los numerosos rios que hay que vadear á cada paso y el 
pánico que tienen los soldados á los salvajes , son otros tantos obstá- 
culos imprevistos que dificultan las operaciones militares en aquella re- 
gión , dando al contrario á los salvajes y sus armas grande superioridad. 

1751. — Abandono de Sonomoro. — Habiéndose retirado las tropas del 
gobierno , sin obtener éxito alguno , el pretendido Inca viéndose victorioso 
pensó castigar á los de Sonomoro en las Montañas del Pangoa , por no 
haber querido prestarle obediencia ; y en el verano del año 1751 se dirigió 
hacia este pueblo, á la cabeza de muchos Indios. Hallándose el fuerte de 
Sonomoro , custodiado solo por catorce hombres , y casi sin víveres para 
resistir un largo sitio; estos, viendo que muy pronto caerian en manos 
de sus enemigos , determinaron abandonar el fuerte y retirarse á la Sier- 
ra , lo que efectuaron de noche y por caminos extraviados , para evitar el 
encuentro de los infieles. Salieron estos desgraciados al valle de Jauja, 
donde el rígido clima , al cual no estaban acostumbrados acabó con ellos 
en brevísimo tiempo. 

1752. — Salida de los salvajes á Andamarca. — Juan Santos, alentado 
con sus nuevas victorias , y dueño de toda la región de la Montaña , quiso 
extender sus dominios hacia la Sierra; y para llevar á cabo su atrevido 
pensamiento, escogió quinientos Indios infieles, con los cuales se puso en 
marcha hacia el pueblo de Andamarca, á principios de Agosto de 1752; y 
superando todas las dificultades del fragoso camino de la Sierra y la cru- 
deza de su clima , entraron en la población. Los vecinos de Andamarca, 
espantados con la aparición de los salvajes, y no pudiendo por sus pe- 
. quenas fuerzas contrarrestar la invasión de los bárbaros , se retiraron á 
las quebradas. Estos, viéndose dueños de la población, y viendo al 
mismo tiempo que no podrían resistir el frígido clima de la Sierra , sa- 
quearon é incendiaron el pueblo , llevando consigo, al retirarse á la Mon- 
taña, todo el ganado que pudieron recoger en aquellas dilatadas punas. 



HISTOBIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Actualmente, ha pasado ya mas de un siglo desdo la techa de este me- 
morable suceso ; sin embargo , en mis viajes á Andamaroa en los años 
1866 y 1867, lie podido notar que entre los vecinos se conserva tan fresca 
la tradición de la entrada de los salvajes en su pueblo; que algunos 
me la contaron con tantos detalles como si fuese un hecho de ayer. 

La invasión de los salvajes en el pueblo de Andamarca parece ser el 
ultimo hecho importante del célebre Juan Santos, cuyo fin no se há po- 
dido averiguar. Lo cierto es que , desde aquella época se perdieron todos 
los pueblos establecidos en las márgenes del Perene y en la Montaña de 
Andamarca ó Pangoa; y quedaron destruidas las numerosas y florecien- 
tes haciendas que eran una verdadera riqueza para los vecinos de Tarma. 

Meditando ahora, sobre el brillante estado en que se hallaban hace 
mas de un siglo lospuSblos y haciendas de las Montañas de Chanchama- 
yo y Pangoa ; sobré las continuas expediciones que se hacian por los rios 
que bañan aquella hermosa y fértil porción del Perú , y sobre el activo 
comercio que se hacia en aquella época de los productos de las montañas, 
entre los cuales figura la cascarilla, que se iba á buscar hasta la lejana y 
montuosa región del Pajonal; al ver hoy dia entregados á la barbarie y 
cubiertos de sombríos bosques todos aquellos lugares, tan llenos de vida 
en el siglo pasado , el ánimo se entristece , y causa rubor en este siglo de 
progreso y grandes adelantos, ver que existan todavia salvajes á unas cin- 
cuenta y cuatro leguas de Lima , á las puertas , por decirlo asi, de la capi- 
tal de la República. 



CAPÍTULO XXVII. 



Tentativas de ios Misioneros para descubrir las regiones situadas al Oriente del Rio Huallaga 

Descubrimiento del Rio Aguaytia , afluente del Ucayali.— Descubrimiento del Rio Manoa. 

Reducción de los infieles Setebos y fundación del pueblo de Manoa. 

Navegación del Pachitea — Descubrimiento del Rio Pisqui.— Reducción de los Sipibos 

y fundación del pueblo de Santo Domingo de Pisqui.— Fundación de nuevos pueblos entre 

los Indios Sipibos.— Nueva reducción de los Conibos. 

Destrucción de todas las Conversiones de Manoa, Pisqui y Aguaytia. 



1754.-1767. 

Tentativas de los Misioneros para descubrir las regiones situadas al 
Oriente del rio Huallaga. — Con la destrucción de todas las Conversiones 
de las Montañas de Chanchamayo y Pangoa , se temia que el pretendido 
Inca Juan Santos Atahualpa , hallándose victorioso , hiciese por el camino 
de Huancabamba alguna invasión á los pueblos de Tilingo y Pozuzo ; y 
á causa de este temor el Gobernador de la frontera de Huánuco, sacó á 
casi todos los habitantes de dichos pueblos trasladándolos al de Cuchero. 
Desde esta fecha Tilingo quedó despoblado y el pueblo de Pozuzo reduci- 
do á unos pocos habitantes. 

En tales circunstancias , estando cerradas las puertas que servian de 
entrada al gran río Ucayali, los padres Misioneros buscaban otros caminos 
para extender sus Conversiones , y aunque se habia dado el nombre de 
Pampa <1<'1 Sacramento al hermoso territorio comprendido entre los rios 
Huallaga y Ucayali, solo se conocia de esta región la parte Sur. Faltaba 
pues reconocer la mayor parte de esta inmensa isla de vegetación, encer- 
rada entre los rios Pachitea, Ucayali, Marañon y Huallaga. 

Casi simultáneamente se emprendieron en distintos puntos, peligrosas 
expediciones. Así , mientras algunos religiosos que habian entrado por la 
provincia de Pataz á las misiones, llamadas de Cajamarquilla, situadas 
en la margen del rio Huallaga, intentaban abrirse camino hacia el Oriente 
atravesando este último rio y la pequeña cadena de cerros que lo separa 
de la hoya del Ucayali; mas al Sur, otro Misionero hacia sus preparati- 
vos para salir desde el pueblo de Cuchero , en la Montaña de Huánuco, 



! 



33C # HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL FERÜ. 

dirigiéndose al Este por las antiguas y perdidas misiones de los Pa- 
nataguas. 

Admira ver la constancia de los abnegados religiosos que recoman las 
Montañas del Perú en el siglo pasado; pues ni las privaciones, ni las fa- 
tigas , ni los peligros , los hacían desistir de sus empresas hasta conseguir 
el objeto de sus deseos, cual era la reducción de las numerosas tribus de 
inlieles que habitan aquel inmenso y virgen territorio, casi enteramente 
cubierto de espesos bosques y surcados por una red de mansos rios, ter- 
ritorio, que en el Perú , se conoce con el nombre general de Montaña. 

A pesar de que la expedición que salió de las misiones de Caj amar- 
quilla hacia el Oriente del rio Huallaga, empezó antes que la que se or- 
ganizó en el pueblo de Cuchero , para no interrumpir el orden de la nar- 
ración , empezaremos por esta última. 

1755-1757— Descubrimiento del rio Aguaytia, afluente del Ucayali.— 

Hallándose de Conversor en el pueblo de Cuchero el padre fray Alonso 
de Abad, y deseoso de descubrir las misiones situadas al Oriente del 
rio Huallaga, salió en el verano del año 1755 con nueve Indios , tomando 
la dirección del abandonado pueblo de Tulumayo , que era la cabeza de 
las antiguas Conversiones de los Panataguas. Pero , tanto por la dificul- 
tad que presentaba el bosque muy cerrado, cuanto por el miedo que te - 
nian los Indios á los infieles de la Pampa del Sacramento, la pequeña 
escolta abandonó al padre Abad, el que tuvo que desistir de su empresa 
y regresar solo y con mil trabajos á su pueblo de Cuchero. 

Sin embargo, no decayó su ánimo por este primer contratiempo, pues 
en el verano de 1757, emprendía el referido padre un nuevo viaje, saliendo 
el 4 de Mayo del pueblo de Cuchero , acompañado de diez y siete Indios, 
y siguiendo como en la primera expedición , la ruta del destruido pue- 
blo de Tulumayo , donde llegó el 15 del mismo mes. De allí continuó su 
marcha por espesos bosques en dirección al Norte y Nordeste, atravesó la 
pequeña cadena de cerros que ladea la margen derecha del Huallaga, 
llegando después de diez dias de camino á un boquerón, del que salia un 
arroyo que iba precipitándose hacia la Pampa del Sacramento. 

A fin de reconocer con mas facilidad la disposición del terreno, subie- 
ros los expedicionarios á un cerro inmediato, desde cuya cumbre Be di 
cubría una gran extensión de la Pampa del Sacramento. De este punto, 
podía seguir&e con la vista el curso del liádmelo que salia del boquerón 



CAPITULO XVII. 337 

é iba faldeando los cerros hacia el Norte ; y á cierta distancia parecia 
entrar en otra cavidad. También se descubria á lo lejos un cerrito de 
forma cónica que se asemejaba á un pan de azúcar. 

Al siguiente dia bajaron hacia la pampa ; y siguieron caminando por 
las inmediaciones del citado rio ocho dias , sin hallar trazas de lugar ha- 
bitado , hasta que el rio engrosado por la reunión de varios afluentes , y 
deslizándose tranquilo con poca corriente se hubo hecho navegable. En- 
tonces construyeron balsas, en las que bajaron con mas facilidad, nave- 
gando cuatro dias , al cabo de los cuales hallaron terrenos cultivados , 
con plátanos y maíz. 

Hasta entonces, salvo las dificultades que presentaba el terreno, la 
expedición no habia experimentado peligros , pero no fué lo mismo mas 
adelante , pues el 9 del mes de Junio , habiendo llegado las balsas á un 
recodo que hace el rio , sufrieron una descarga de flechas , tiradas por 
muchos salvajes que estaban en emboscada , los que causaron la muerte 
de cinco hombres. 

Este imprevisto ataque, causó la mayor sorpresa en los expediciona- 
rios , y saltando súbitamente á tierra los demás Indios con el padre , 
abandonaron las balsas y todo lo que traían , para huir en el monte , evi- 
tando así el ser asesinados por los infieles. 

Después de esta trágica escena , se fueron reuniendo poco á poco para 
emprender la retirada, pues habría sido temerario continuar la explora- 
ción sin viveres ni recursos de ninguna clase. Fácil es concebir todas las 
fatigas , penalidades y privaciones que tuvieron que sufrir los explora- 
dores para regresar hasta su pueblo de Cuchero , y sin un socorro de 
viveres que les remitieron de este último pueblo , habrían tal vez perecido 
de hambre y fatiga en medio de aquellos bosques solitarios. 

Aunque la expedición encabezada por el padre fray Antonio Abad tuvo 
un éxito desgraciado , proporcionó importantes datos sobre aquella des- 
conocida región, y el padre Amich, que hizo mas tarde en 1765 su en- 
trada á la Pampa del Sacramento , dice ' : que el cerro de forma cónica 
que divisaron , es el de San Carlos , situado al Oriente del Pachitea en 
9 o 10' de latitud Sur y el cual, es muy elevado y puntiagudo, excediendo 
en altura á todos los que siguen. En cuanto al rio que navegaron, es 
el Aguaytia, formado por la reunión de muchos arroyos y riachuelos 

i Amich. -^-Compendio histórico de las misiones.— Cap. XXXI. 

EL PEKÜ.-T01110 II- 43 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

que bailan las vertientes de aquella Montaña y que corriendo casi al 
Norte y Nordeste desagua en el rio Ucayali cerca del rio Pisqui. 

1754-1757— Descubrimiento del rio Manoa. — Ya he dicho que las 
misiones de Caj amar quilla , situadas en la margen izquierda del Hua- 
llata , Be hallaban formadas de Indios de dos Naciones, llamados Hibitos 
y ( 'holones, que fueron descubiertas casualmente por un pastor de ganado 
de la provincia de Pataz , y reducidas por los Misioneros el año 1676. 
También recordaremos, que con los Indios Hibitos se habían formado dos 
pueblos llamados Jesús de Vatajen y Jesús de Monte Sion , y con los Chu- 
lones, otros dos pueblos denominados San Buenaventura del Valle, y San 
Buenaventura de Pampa Hermosa ; pueblos que figuran en los mapas de los 
padres Misioneros, con los nombres mas simples de Patajm, Sion, Valle 
y Pampa Herniosa. 

De estos pueblos salieron los Misioneros el mes de Julio del año 1754 
para explorar la desconocida región situada al Oriente del rio Huallaga , 
organizándose para este objeto dos expediciones. El padre Cabello y fray 
Alonso de la Concepción salieron con treinta Indios del pueblo del Valle; 
y el padre fray José Hernández emprendió su marcha con otros treinta 
Indios del pueblo de Pampa Hermosa. Estas dos expediciones no tuvie- 
ron resultado alguno, pues el padre Cabello regresó á su pueblo del Valle 
después de veinte y cuatro dias de marcha por aquellos bosques , sin ha- 
llar casas ni rastros de infieles ; y el padre Hernández á pesar de haber 
llegado á la cumbre de un cerro , donde los Indios decían que á poca dis- 
tancia se hallaba el rio Manoa, no pudo obtener que estos siguiesen ade- 
lante, regresando al punto de donde habían salido después de treinta 
dias de penosa marcha. 

Otra expedición se organizó el mes de Agosto de 1755, alentada pol- 
los datos proporcionados por el padre Hernández , pero sin fruto alguno. 

En el verano de 1756, empeñados los padres Misioneros en hallar el 
rio Manoa del que tenían ya noticia por los Indios , volvieron á empren- 
der sus exploraciones, y para asegurar mas el fin que se proponían, se 
dividieron en tres expediciones que debían marchar cada una por dis- 
tinto rumbo. 

El padre fray Juan de Dios Frezneda salió con los Indios de Sion , 
y regresó al cabo de cuarenta y dos dias de rudo trabajo , sin ningún 
resultado. 




CAPITULO XXVII. ' 339 

El padre Cabello emprendió su marcha el 6 de Julio con Indios del 
pueblo del Valle y tuvo al menos el consuelo de llegar al origen de un rio 
que se dirigia hacia el Este, y de consiguiente debia llevar sus aguas al 
rio Ucayali. Ademas encontró rastros de gente , pues vio tizones recien- 
temente apagados y muchas ollas rotas. 

Después de haber dado al rio el nombre de Santa Ana , en cuyo dia 
habia sido descubierto , tuvo que regresar á petición de los Indios por 
escasez de víveres. 

El padre Santa Rosa hizo su expedición con Indios de Pampa Her- 
mosa, y fué el mas feliz en cuanto al objeto que se proponian; pues des- 
cubrió el rio Manoa , y se encontró con los infieles que habitan sus ori- 
llas, pero fué el que padeció mas y corrió los mayores peligros. Este pa- 
dre, después de veinte dias de marcha, descubrió el mismo rio Santa Ana, 
en cuyo origen se hallaba en aquellos dias el padre Cabello ; pero en el 
punto adonde llegó el padre Santa Rosa tenia suficiente agua para ser 
navegado y de consiguiente para evitar las fatigas de las marchas á pié' 
construyeron una balsa y navegaron rio abajo, llegando después de dos 
dias de navegación al rio Manoa , el 9 del mes de Agosto de 1756. 

En este lugar hallaron rastros y seguros indicios de estar en terreno 
poblado por los infieles, y como varios Indios de la expedición se habían 
vuelto por temor á los salvajes , hallándose en muy pequeño número , 
juzgaron prudente emprender la retirada , satisfecho por entonces con 
haber descubierto el rio Manoa, en cuyas inmediaciones vivían numero- 
sos infieles. 

Para explorar mejor el terreno al regreso , se determinó que el padre 
seguiría por una margen del rio con cuatro Indios ; y los tres , de los siete 
que habían quedado , seguirían por la orilla opuesta. Pero no habían an- 
dado mucho, cuando estos últimos fueron sorprendidos por los salvajes» 
de los que felizmente escaparon con vida. 

1757. — Con el resultado de la expedición del padre Santa Rosa se ha- 
bían adquirido importantes datos sobre el rio Manoa , y la existencia de 
los infieles que habitan las márgenes de este tributario del gran Ucayali; 
de modo que los padres Conversores de las misiones de Cajamarquilla te- 
nían ya espedita una via para entrar por ese lado á la importante región 
bañada por este último rio. 

Dado el primer paso , determinaron organizar una expedición en ma- 



340 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

yor escala para emprender la conquista de los infieles; para cuyo objeto 
reunieron víveres, herramientas, granos de vidrios y otras fruslerías 
para regalar á los Balvajes, y salieron todos los padres que habían tomado 
parte en las primeras expediciones, acompañados de trecientos Indios, de 
los cuatro pueblos de Pajaten, Sion, Valle y Pampa Hermosa , empren- 
diendo su manlia a principios de Febrero de 1757. Conociendo ya el ca- 
mino emplearon en su \ taje menos tiempo, pues llegaron a Manoa á fines 
del mismo mes de Febrero. El 1 de Marzo descubrieron el primer pue- 
blo de infieles, que se llamaba Masemage, en el cual tuvo lugar un san- 
griento combate , pues sorprendidos los salvajes por la llegada de tanta 
gente extraña , tomaron luego las armas y descargaron una. lluvia de fle- 
chas; á los que contestaron con sus armas los Indios que acompañaban 
a los padres. Viendo que la pelea se hacia mas y mas encarnizada , cau- 
sando inútilmente algunas muertes por ambos lados , decidieron los pa- 
dres retirarse con los suyos; pero esto no evitó la pérdida del padre Ca- 
bello y de once indios Cholones. 

La única ventaja que tuvieron los cristianos , fué haber tomado durante 
el combate un muchacho y dos muchachas infieles , que les fueron útiles 
mas larde como intérpretes. 

1760. — Reducción de los infieles Setebos y fundación del pueblo de 
Manoa. — Con el lamentable resultado de la última expedición, quedaron 
los padres Misioneros algo desalentados, hasta dudar de la posibilidad 
de conquistar los aguerridos Indios de la hoya del Ucayali. Sin embargo, 
los tres jóvenes infieles hechos prisioneros en la última pelea, habían 
aprendido el castellano y podían servir de intérpretes y facilitar muchí- 
simo, por sn influencia, la conquista de los indios Setebos, á cuya Nación 
pertenecían. Confiados en esta favorable circunstancia y en el deseo que 
tenia la muchacha Setcba de servir de intermediaria, se organizó una ex- 
pedición en el pueblo del Valle , formada de setenta Indios de este pueblo 
y veinte del de Sion , con algunos Europeos en clase de soldados , y por 
intérprete la muchacha Seteba que habia sido bautizada con el nombre 
de Ana Rosa. Esta expedición encabezada por los padres fray Francisco 
de San José y fray Miguel de Salcedo, salió del pueblo del Valle ¡i fines 
del mes de Mayo de 1760, llegando á Manoa en veinte y ocho dias. 
Después de un descanso de dos dias, salió la expedición el 1.° de Julio en 
busca del pueblo de Yapati donde vivían los parientes de Ana Rosa; pero 



CAPITULO XXVII. 341 

cual fué la sorpresa de todos los expedicionarios al encontrar el lugar 
completamente despoblado ! sorpresa tanto mas desagradable , cuanto que 
se hallaban escasos de víveres y los padres algo enfermos. 

En circunstancia tan apremiante , algunos se dirigieron hacia el rio , y 
pronto descubrieron rastros de infieles. Se decidieron pues á esperar allí; 
y en efecto el 8 de Julio vieron una canoa con dos infieles , pero al ver 
estos á los Indios cristianos , huyeron despavoridos al monte , abando- 
nando la embarcación. Un poco mas tarde apareció otra canoa con dos 
hombres y dos mujeres, y mediante los esfuerzos de Ana Rosa se pudo 
contener á un infiel , huyendo los demás. 

Los religiosos acogieron al infiel Setebo , que se llamaba Rungato , con 
las mejores muestras de cariño y colmándole de regalos lo enviaron hacia 
los suyos á fin de convidarlos á venir. 

Los infieles Setebos no se hicieron esperar mucho , pues el 10 de Julio 
vinieron en masa con demostraciones de paz , gritando amico , amico , y 
abrazando á los expedicionarios , los que no podian contener su contento 
al ver realizada con tanta facilidad la conquista de los infieles Setebos, 
que habian casi creído irrealizable. Es preciso también confesar , que la 
pacífica conquista de estos infieles , se debe enteramente á los esfuerzos 
de la joven Seteba Ana Rosa ; pues sin ella no se habría podido hacer nada. 

A invitación del jefe ó curaca de los infieles pasaron los padres al 
pueblo llamado Suaraij, situado á unas 4 leguas del punto donde se halla- 
ban ; y al día siguiente aprovechando de la buena disposición de los infie- 
les y de los servicios que prestaba Ana Rosa como intérprete , se empezó 
la fundación de un pueblo, construyendo una pequeña iglesia con los 
materiales que proporcionan con facilidad y abundancia los espesos bos- 
ques de aquella virgen región. 

El 16 del mismo mes de Julio se hallaba ya concluida la iglesia y tuvo 
lugar la ceremonia inaugural , bautizando á la nueva población con el 
nombre de San Francisco de Manoa. 

Los padres Conversores habian notado con sorpresa , que los infieles 
Setebos en su primer encuentro , para manifestar que venían de paz gri- 
taron amico, amico ' , que no es palabra de su idioma, y al ver en segui- 

i Esta costumbre de saludar con la palabra amico, es común y se usa todavía entre los infieles en dis- 
tintos puntos del Ucayali , habiendo tenido ocasión de ob' ervarla yo mismo entre los Conibos. Pero lo 
que no puedo explicar , es ver usar desde entonces la palabra italiana amico en ver de la española amigo; 
pues si es verdad que en este siglo han entrado á las misiones del Ucayali algunos religiosos italianos , 
lio ha sido lo mismo en el siglo pasado. 



342 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

da el respeto que tenían á las cruces que colocaban en los caminos, casas, 
y chacras, creyeron que estos Indios fuesen descendientes de los reduci- 
dos por los Jesuítas en sus misiones del bajo Marafíon. Pero si se recuer- 
da que desde los anos 1657 y 1661 algunos religiosos se habían introdu- 
cido hasta el rio Ucayali ' Fundando algunos pueblos entre los indios 
Sipibos y Setebos, es fácil concebir que los indios Setebos de Manoa 
i les descendientes de los que habían sido reducidos en aquella época. 
Tanto mas, que se supo por ellos mismos, que en otra época habitaban las 
orillas del Ucayali y que habiendo sido continuamente atacados y bati- 
dos por los indios Sipibos , se retiraron hacia el interior, viviendo en las 
márgenes del rio Manoa. 

1763. — Navegación del rio Pachitea. — Fundada la población de Manoa, 
los cristianos , sufrieron el primer año bastantes privaciones, pues siendo 
l.i ¡ chacras de los Setebos muy pequeñas, no podían tener los víveres ne- 
cesarios para sustentarse, viviendo los infieles la mayor parte del año de 
frutos del monte , de la pezca , de huevos de tortuga y de algunos saginos 
(Dicotyles) y monos que cazan. Sus cultivos se reducían á plátanos, un 
poco de yuca y maíz , y algunas papayas. 

Era pues necesario enviar continuos socorros desde los pueblos de las 
Conversiones de Cajamarquilla, y esto obligaba á los Indios de las po- 
blaciones del Valle , Sion y Pampa Hermosa , á hacer frecuentes y dilata- 
dos viajes por pésimos caminos , para introducir las cargas , empleando 
mas de cuarenta dias en el viaje de ida y vuelta de Manoa. 

Deseando evitar este grave inconveniente se pensó buscar un camino 
mas fácil y se concibió la esperanza de que el rio del Pozuzo 2 facilitaría 
la entrada al Ucayali , y por este último rio se podría llegar al de Manoa, 
haciendo casi todo el viaje por agua. 

Con este objeto , los padres fray José Hernández y fray Francisco 
Francés, determinaron emprender su viaje por esta ruta y trasladándose 

i Se sabe, como hemos dicho en la píig. 206, que en el año 1657 el padre Caballero y en el año 1661 el 
padre Tineo llegaron hasta los Setebos y fundaron pueblos que han sido destruidos poco después ; pero 
no se da razón del camino que han seguido. Sin embargo, por las Naciones de los indios Payansos , Pa- 
nataguas y Callisecas que se nombran en la relación, parece casi seguro que dichos padres han bajado al 
Ucayali por el rio Pachitea. 

2 Parece que hasta entonces no se usaba todavía el nombre de Pachitea , que se da hoy al rio for- 
mado por la reunión del rio Pozuzo con el Pichis ; pues en todas las relaciones en que se habla de la 
navegación del rio, que hoy se llama Pachitea, se le cita con el nombre del rio del Pozuzo. 

En la actualidad se da el nombre de Pozuzo al rio que baña la Montaña asi llamada, nombre que con- 
serva aún después de la reunión con el Palcazo , y que pierde al juntarse con el rio Pichis , para formar 
fil Pachitea, 



CAPITULO XXVII. 343 

al puerto del Mayro , que era el embarcadero , hicieron construir en el 
verano de 1763, dos canoas, en las que se embarcaron con veinte y tres 
hombres , pero sin datos positivos para calcular poco mas 6 menos la dis- 
tancia , entre el Mayro y Manoa , creyéndola mucho mas corta de lo que 
es realmente, hicieron una provisión de viveres demasiado limitada. Fué 
en Agosto del mismo año 1763 cuando emprendieron su viaje, saliendo 
del puerto del Mayro en dirección hacia Manoa. A los siete dias de nave- 
gación hallaron en una playa algunos infieles , los que no habiendo ma- 
nifestado intenciones hostiles , alentaron á los padres á desembarcar , y 
visitar sus casas situadas á un cuarto de legua de la playa. Estos infieles 
hablaban un idioma que nadie entendia , de manera que no pudieron su- 
ministrar dato alguno á los padres , sobre la distancia que habia de allí 
á Manoa. 

Al ver la aparente docilidad de estos infieles , el padre fray Francés de- 
terminó quedarse entre ellos para instruirlos, hasta que su compañero es- 
tuviese de regreso de las misiones de Manoa. El padre Hernández acce- 
dió á los deseos de su compañero, dejándole algunos Indios para acom- 
pañarlo y siguió su viaje bajando el rio (Pachitea). 

Creyendo llegar luego á Manoa , continuó su navegación por cinco dias, 
al cabo de los cuales no hallando el parage que buscaba , le pareció haber 
pasado mas adelante de dicho lugar; y tanto por la falta de datos sobre 
aquella región , cuanto por la de viveres , creyó mas 'prudente regresar 
que continuar navegando sin saber donde iba. 

En la relación de este viaje no se indica si el padre Hernández salió 
del Pachitea y entró al Ucayali; sin embargo, por otro capítulo de la 
misma obra de Amich, se deduce , que el padre Hernández llegó hasta 
la desembocadura del rio Agnaytia , el que , como se ha dicho , tributa 
sus aguas al Ucayali mas abajo del Pachitea. 

Al regreso se dirigió el padre Hernández al lugar donde habia dejado 
al padre Francés , pero sufrió el mas amargo desengañó ; pues en vez de 
hallar á su compañero , se encontró con una emboscada de los traicioneros 
infieles , que flecharon por la espalda á uno de sus Indios que habían de- 
sembarcado. Juzgando imposible por entonces entablar relaciones con 
estos infieles, se embarcaron apresuradamente para continuar su viaje 
hacia el Pozuzo , adonde llegaron el 18 de Octubre del mismo año, des- 



344 IITSTOTU\ DE LA GEOGRAFÍA. DEL PERÚ. 

pues de haber sufrido toda clase de penalidades, tanto por la larga nave- 
gación cuanto por la taita de víveres. 

Mas tarde BB supo que los infieles que viven en las márgenes de este 
rio se llaman Casibos ó Cashibos, y son los mas feroces de todos los que 
habitan la hoya del Ucayali. 

1764.— Descubrimiento del rio Pisqui. — Habiendo tenido tan desgra- 
ciado fin la expedición por el rio Pachitea, que debía servir de nueva ruta 
para las misiones de Manoa, los padres Misioneros vieron la importancia 
de atender v^w cuidado á la conservación del pueblo de Manoa , que debia 
considerarse como el centro de todas sus operaciones para la conquista 
de las numerosas tribus de infieles que habitan las márgenes del cauda- 
loso rio Ucayali. Para esto era preciso seguir captándose el afecto de los 
indios Setebos y bascar todos los medios de apaciguar el odio que tenían 
estos infieles á las demás tribus, entre las cuales la mas próxima á Ma- 
noa era la de los Sipibos, que habitaban pocas leguas hacia el Sur y era 
mucho mas numerosa que la de los Setebos. 

Cuatro años de constantes trabajos fueron necesarios para ir amorti- 
guando poco á poco el odio y el deseo de venganza , que existían entre 
los indios Setebos y Sipibos , y poder emprender la conquista de estos 
últimos. 

Era el año 1764 cuando el padre fray Juan de Frezneda hizo un viaje 
con el objeto de entrar en relaciones con los infieles Sipibos, y al mismo 
tiempo averiguar con certeza la muerte del padre Francés , que se ponia 
en duda. Salió pues de Manoa en el mes de Setiembre con diez Indios 
de las misiones de Cajamarquilla, cuatro Setebos , y el hermano donado 
Antonio Gorostiza, que había hecho parte de la expedición del padre Her- 
nández, y bajando por el rio Manoa llegaron luego al Ucayali. Después 
de tres dias de navegación aguas arriba en este último rio , llegaron á 
la desembocadura de otro llamado Pisqui. 

Este rio es un hermoso afluente del Ucayali, que toma su origen en 
la cadena de cerros que ladea la parte oriental del Huallaga , formándose 
de varios arroyos que bajan precipitadamente de los cerros cubiertos de 
espesa vegetación, y corre en seguida con poca corriente en las plani- 
cies de la Pampa del Sacramento , desaguando en el Ucayali , entre los 
rios Aguaytia y Manoa. 

La pequeña expedición, encabezada por el padre Frezneda, entró na- 
vegando en las aguas del Pisqui durante una jornada sin encontrar gente, 



CAPITULO XXVII. 345 

pero el segundo día hallaron dos infieles de la nación de los Sipibos , los 
que huyeron inmediatamente apenas divisaron las canoas del padre, á 
pesar de que se les hizo señas para que se aproximasen ó detuviesen su 
fuga. Deseoso el padre Frezneda de atraerse el afecto de los Sipibos me- 
diante algunos obsequios de herramientas, que es lo que mas aprecian 
todos los infieles, mandó que se colgasen de un árbol a la vista algunos 
machetes y cuchillos, y en seguida continuó su viaje saliendo del rio 
Pisqui al Ucayali; y navegando aguas arriba por tres dias, llegó á la de- 
sembocadura del rio Aguaytia, descubierto , como he dicho , en 1757 por 
el padre fray Alonso de Abad. 

xAl llegar á este punto el hermano Gorostiza reconoció luego que era 
el lugar adonde había llegado con el padre Hernández , cuando bajaron 
por el rio Pachitea para ir á Manoa , y que se habian regresado creyendo 
haber pasado este lugar. Como no tenian víveres suficientes para conti- 
nuar el viaje hasta el punto donde habia quedado el padre Francés, cuyo 
lugar distaba veinte dias, se decidieron á regresar á Manoa, entrando 
de paso nuevamente en el rio Pisqui , para ver si habian tomado los sal- 
vajes las herramientas que dejaron colgadas. 

Llegaron en efecto al lugar, y no habiendo encontrado los cuchillos y 
machetes que habian dejado, siguieron la navegación por el rio Pisqui, 
hasta que al dia siguiente hallaron una familia de Sipibos, cuyo jefe sa- 
lió saludando con la palabra amico, amico, lo que les hizo conocer que 
también estos infieles, como los Setebos, habian estado en otra época, 
en relación con los cristianos. El padre Frezneda convidó á estos Sipibos 
para que fuesen á Manoa donde serian bien recibidos , y después de pasar 
allí todo el dia, se retiró para continuar su viaje á las misiones de Manoa, 
adonde llegó á fines de Octubre, satisfecho de haber entablado amistosas 
relaciones con esta familia de infieles Sipibos , que debia ser el principio 
de la reducción de toda su numerosa tribu. 

1764-1765 — Reducción de los Sipibos y fundación del pueblo de Santo 
Domingo de Pisqui. — Esta visita del padre Frezneda al rio Pisqui no 
tardo en producir sus efectos, pues habia pasado poco mas ó menos un 
mes desde su regreso , cuando el 28 de Noviembre de 1764, cinco infieles 
Sipibos , llegaron al pueblo de Manoa , donde fueron recibidos con las 
mayores demostraciones de cariño, Los padres después de haberles ob- 
sequiado herramientas , chaquiras , etc. , les hicieron comprender que de- 

EL l'KKU — Tomo II- 44 



346 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Beabas ir á sus titiras; y ellos convinieron en llevar al padre Frezneda, 
que ya conocía el rio Pisqui. 

Este intrépido Misionero salió pues de Manoa en compañía de los cinco 
jefes Sipibos, y fué sin novedad alguna á las tierras de estos infieles, 
donde lo recibieron con muchas manifestaciones de alegría. Viendo que 
los infieles Sipibos no vivían reunidos en pueblos sino en casas disemi- 
nadas entre los bosques, les hizo comprender quesería muy conveniente 
que se juntasen á vivir en un solo lugar formando una población; y poco 
á poco piulo obtener que realizasen su deseo, fundando el primer pueblo 
de indios Sipibos en la margen izquierda del rio Pisqui, al cual , el padre 
Frezneda, le dio el nombre de Santo Domingo de Pisqui, el 6 de Enero 
de 170.3. 

1765. — Fundación de nuevos pueblos entre los Sipibos. — Empezada 
la reducción de los temidos infieles Sipibos , se hicieron nuevas expedi- 
ciones, enviando otros Misioneros para que ayudasen á los primeros. 
Como se dudaba todavia de la muerte del padre Francés, se determinó 
que parte de los Misioneros entrasen á Manoa por las misiones de Caja- 
marquilla y parte entrasen por la via del Pozuzo. 

En la expedición que debia entrar al rio Ucayali por el camino del Po- 
zuzo, iba también el padre fray Jos»'' Amich, digno de ser recordado 
aquí por ser el autor del Compendio histórico de las Misiones, que tantas 
veces se ha citado y al cual se debe que hayan visto la luz pública tantas 
importantes noticias sobre la geografía de la región Oriental del Perú, 
que en el país llaman Montaña. 

Esta expedición después de haberse trasladado de Lima á Huánuco y 
en seguida al puerto del Mayro , situado casi en la confluencia del rio 
Palcazo con el Pozuzo, y donde se habian mandado construir las canoas, 
salió de este ultimo lugar el 3 de Setiembre de 1765. Embarcados los ex- 
pedicionarios en tres canoas y una balsa, y llevados por la corriente del 
rio Pozuzo y del Pachitea , llegaron el 10 de Setiembre , después de tres 
dias de navegación , al lugar donde habia quedado el padre Francés. Pa- 
saron la noche en una pequeña isla para poder registrar al siguiente dia 
todas las inmediaciones, á fin de descubrir algunos rastros que pudie- 
sen dar luz sobre la suerte que habia corrido este desgraciado religioso. 

El 11 se dedicaron los expedicionarios á recorrer con proligidad la 
playa y el monte inmediato, donde descubrieron algunas casas, sin mo- 



CAPITULO XVII. 347 

radores y tan solo algunas armas; y á poca distancia unas pequeñas cha- 
cras ó cultivos , que daban á conocer que aquel lugar era habitado y que 
sin duda los Indios al ver tanta gente se habian ocultado en la espesura 
del bosque. No satisfechos con esta primera investigación, volvieron al 
siguiente dia á recorrer todas las pequeñas sendas , dando infinitos ro- 
deos y hallando por todas partes el mas profundo silencio. 

Estando ya muy avanzada la estación , por haber demorado muchísi- 
mo tiempo en Huánuco, esperando la construcción de las canoas y el aco- 
pio de víveres y gente necesaria para la expedición, no juzgaron conve- 
niente seguir de allí su viaje á Manoa, y se determinaron á regresar al 
puerto del Mayro con el desconsuelo de no haber podido descubrir traza 
ninguna de su malogrado compañero. 

Dieron á este lugar el nombre de Puerto Desgraciado , y el 13 de Se- 
tiembre salieron navegando el Pachitea rio arriba , parando en una isleta 
en frente de un rio , que llamaron de San Nicolás. Como habia necesidad 
de componer las canoas, demoraron un dia en este punto, aprovechando 
de esta circunstancia para registrar las márgenes de este último rio. Por 
las pequeñas sendas que hallaron en varios puntos se deducía que estos 
lugares estaban habitados; pero á pesar de haber empleado todo el dia 
en recorrer en distintas direcciones aquellos bosques , no hallaron otros 
rastros de gente. 

El 15 salieron del rio de San Nicolás, continuando su viaje de regreso 
al puerto del Mayro, adonde llegaron el 2 de Octubre, y dejadas las 
canoas, siguieron el camino por tierra al Pozuzo , entrando á esta po- 
blación el 8 del mismo mes. 

La otra expedición que debia entrar á Manoa por el camino de las mi- 
siones de Cajamarquilla tuvo mejor resultado , pues aquella ruta aunque 
penosa por la larga marcha á pié , era ya mas conocida. 

Salió de Lima el 9 de Mayo de 1765 bajo la dirección del padre fray 
Juan de Santa Rosa , entonces presidente de las Conversiones de Caja- 
marquilla. Después de un descanso de algunos dias en estas últimas mi- 
siones y de algún cambio en el personal, se puso en viaje en dirección 
hacia Manoa, donde llegó á fines del mes de Julio de 1765. 

Estos Misioneros continuaron la empezada reducción de los infieles 
Setibos , recorriendo no solamente las márgenes del rio Pisqui , donde se 
habia fundado el primer pueblo, sino que extendieron su conquista hacia 



HlsiOKl \ DE LA QEOGRAF] \ DEL it.ki 

el Sur á la roo-ion bañada por e] rio Aguaytia, y habitada por infieles de 
la misma tribu. Pero pronto vieron la necesidad de fundar otras pobla- 
ciones, pues el territorio que poseían los Sipibos abrazaba a lo ohmios 
una extensión de 20 leguas de Norte a Sur y unas 10 ó 12 leguas de 
Este .i ( teste. 

El padre fray José Caballero fundó el pueblo de Sania Bárbara en la 
margen derecha del rio Tisqui, mas abajo del de Santo Domingo. ■ 

I isi en la misma época , el hermano fray Alejandro de las Casas, fundó 
otro pueblo en la margen izquierda del rio Aguaytia, denominándolo Santa 
i 'ni: (!(■ . [guaytia. 

1765. —Nueva Reducción do los Combos. — Hallándose ya terminada 
la conquista de los indios Setebos de Manoa y bastante adelantada la de 
los infieles Sipibos, y habiendo conseguido los religiosos apaciguar casi 
cuteramente el antiguo odio que existia entre estas dos tribus, parecía 
haberse despertado entre los indios Setebos, el deseo de amistarse con 
las demás tribus que habitaban las márgenes del Ucayali, y entre ellas 
la de los Conibos que era la mas inmediata. 

Fue al principio del mes de Setiembre de 1765 cuando los principales 
indios Setebos de Manoa ofrecieron al padre fray Francisco de San José 
ir donde los Conibos, amistarlos y traerlos al pueblo. Este religioso se 
dirigió con dichos Setebos al padre Frezneda presidente délas misiones, 
que vivia en el pueblo de Santo Domingo de Pisqui ; 7 dias después por 
la mediación de dichos indios Setebos llegaron al pueblo de Santa Bár- 
bara sesenta indios Conibos, de los cuales catorce con dos mujeres subie- 
ron hasta el pueblo de Santo Domingo, donde fueron agasajados y rega- 
lados , prometiéndoles el padre Frezneda que iria prontamente á sus 
terrenos. 

Con efecto , el mismo padre hizo su excursión á los indios Conibos , Na- 
ción muy numerosa que, como ya hemos visto, habita una grande ex- 
tensión de terreno en la margen derecha del río Ucayali. El padre Frez- 
neda llegó el 6 de Diciembre del año 1765 al antiguo pueblo de San Mi- 
guel de los Conibos, fundado en 1685 por el célebre padre Biedma, á poca 
distancia de la desembocadura del Pachitea en el Ucayali , y donde fué 

i En la relación que da Amich en su Compendio histórico', (Capítulo XXXIII) de la fundación de este 
pueblo, dice: " El primero en la margen del rio Archani , quo (denominaron Santa Bárbara de Archani." 
Sin embargo, en todos los mapas, asi en el del padre Sobrevida de 1791, como en los publicados después, 
aparece el pueblo de Santa Bárbara en la margen derecha del rio Pisqui , y ninguno señala el rio Ar- 
chani, ni otro rio afluente del Pisqui en la inmediación del dicho pueblo. 



CAPITULO XVIII. 349 

recibido con muchas demostraciones de contento. Esta era pues la se- 
gunda vez que los Misioneres entablaban relaciones con los infieles Co- 
mbos , cuya Nación habia sido descubierta y reducida antes por el padre 
Biedma. 

1766-1767 — Destrucción de todas las Conversiones de Manoa, Pisqui y 
Aguaytia. — La inconstancia es el carácter dominante de los salvajes y aun- 
que á veces parece que aceptan con placer nuestras ofertas y piden entrar 
en relación con nosotros , esto es solamente bajo el punto de vista de su 
interés; pues obtienen de los civilizados las herramientas que tanto de- 
sean y que son para ellos de un valor inapreciable. Pero hallándose por 
decirlo así, encarnado en ellos el espíritu de libertad, cualquiera pequeña 
obligación social se hace para ellos el mas pesado yugo , y tarde ó tem- 
prano, aun cometiendo los mayores actos de barbarie , se deshacen de 
todo lazo para volver á su primitiva soltura. Esto es lo que ha sucedido 
con demasiada frecuencia , y numerosos ejemplos hemos tenido en todas 
las reducciones de las distintas tribus de infieles , en las que varias veces 
se han alternado la civilización y la barbarie. Cuando subyugados los 
indios Setebos , reducidos los Sipibos , en amistosas relaciones con los 
Conibos , y convidados por los Piros , empezaban los Misioneros á vis- 
lumbrar la completa reducción de todas las tribus de infieles que habitan 
la extensa hoya del Ucayali , el primero de los Setebos reducidos , el 
célebre Rungato que debia ser el mas fiel amigo de los padres , es el que 
encabeza el motin , empezando la obra de destrucción que debia reducir 
á la nada en muy pocos dias , el fruto de seis años de constantes y asi- 
duos trabajos. 

Era el 6 de Mayo de 1766 cuando varios religiosos con el padre Amich, 
salian de Lima para el hospicio de Huaylillas , en la actual provincia de 
Pataz , con el objeto de pasar en seguida á las Conversiones de Manoa, 
las que tomando siempre mayor extensión , necesitaban de mayor numero 
de Misioneros. Llegados al dicho hospicio el padre Amich , que tenia el 
título de visitador general de todas las Conversiones , se encargó luego de 
despachar algunos Misioneros á Pampa Hermosa , para que de allí pasa- 
sen á Pisqui y á Manoa. 

El 17 de Agosto salieron para Pampa Hermosa los padres fray Juan 
de Santa Rosa , fray Juan Bonamó , fray Roque Aznar y fray José Jaime 
y llegaron á fines del mismo mes. A mediados de Setiembre pasaron 



350 HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

al pueblo del Valle y fle allí les padres Santa liosa. Aznar y Jaime conti- 
nuaron en dirección al pueblo de Manoa, que hallaron muy reducido, 
porque el oonocido indio Setebo llamado Rungato, habia abandonado la 
población, arrastrando consigo á todos los de su parcialidad, para esta- 
blecerse en el antiguo pueblo ée Yapati. 

En Manda dispuso fray Juan Santa Rosa que el padre Aznar fuese al 
pueblo de Pisqui, donde estaba el padre Frezneda. El 8 de Octubre sa- 
lieron de Manoa para Pisqui el padre Aznar y el hermano Manuel Ranero 
con los indios de Pampa Hermosa, algunos del pueblo de Sion, y al lle- 
gar al antiguo pueblo de Yapati ,el mentado Rungato con los de su par- 
cialidad después de haberles convidado yuca, plátanos y maíz en abun- 
dancia . aprovecharon del primer momento de descuido , para echarse so- 
bre los cristianos , asesinando á los religiosos y á diez y seis indios. 

Después de esta horrible carnicería , el padre fray Juan de Santa Rosa 
y fray José Jaime , juzgando no estar seguros en el pueblo de Manoa de- 
jaron la población y se fueron al país de los Conibos con el padre Sal- 
cedo. 

En una carta que este último dirijió al padre fray Francisco de Santa 
Rosa, con fecha 12 de Octubre del mismo año 1766, le da cuenta de este 
inesperado suceso y le encarga que nadie entre por la via ele Manoa , mien- 
tras no se avise. 

Desde entonces nada se supo de todas las demás desgracias que se su- 
cedieron después que causaron la pérdida de todas aquellas Conversiones 
hasta que se organizó una expedición que entró al Ucayali por la via del 
Pozuzo y el rio Pachitea. 

En el mes de Mayo del ano 1767, fué cuando el padre Comisario de las 
misiones , fray Manuel Gil , llegó á Huánuco con todos los elementos in- 
dispensables para la expedición , tales como armas , pólvora , municiones, 
herramientos , etc. 

Luego marcharon algunos Indios al puerto del Mayro para construir 
las canoas necesarias, en cuyo trabajo trascurrieron los meses de Mayo 
y Junio. Por fin , el 10 de Julio del mismo año 1767, estando todo listo, 
salieron del puerto del Mayro en dos canoas el padre Comisario fray Ma- 
nuel Gil y los padres fray Francisco de San José y fray Valentín Arrieta 
con algunos soldados; pero al segundo dia tuvieron la desgracia de que 
la canoa mas grande llevada por la corriente fuese á tropezar con una 



CAPITULO XVII. 351 

grande peña , de cuyo choque se volcó , perdiéndose de este modo una 
gran parte de los víveres y de las herramientas ; viéndose obligados por 
este incidente á regresar al puerto del Mayro para componer dicha canoa 
y secar las provisiones. Este percance causó la demora de otros quince 
dias, y hasta el 25 de Julio no pudieron emprender nuevamente la na- 
vegación. 

Bajando por las aguas del rio Pachitea, á inedia legua del punto que 
llamaron en otra ocasión puerto Desgraciado , en recuerdo de la pérdida 
del padre Francés , se encontraron de improviso cercados por los feroces 
indios Casibos; pero mediante algunos tiros y amenazas pudieron conti- 
nuar su camino llegando el 5 de Agosto á la confluencia del rio Pachitea 
con el Ucayali , donde encontraron una canoa con tres indios Conibos. 

Preguntados estos sobre el paradero de los Misioneros , contestaron con 
algún recelo que se habían ido á vivir entre los infieles Piros por la suma 
escasez de víveres. Al siguiente dia aparecieron muchos Conibos y casi 
todos contestaban lo mismo que los primeros cuando se preguntaba pol- 
los religiosos. Sin embargo,.notando en sus respuestas varias contradic- 
c iones, empezaron los padres a sospechar que los Conibos no decían la 
verdad. 

Temiendo alguna traición por parte de estos infieles determinaron los 
Misioneros alejarse del lugar durante la noche , como en efecto lo verifi- 
caron. A pesar de su precaución, al amanecer del dia 7 se hallaron com- 
pletamente rodeados por gran número de canoas en el rio, y muchos in- 
fieles Conibos en tierra. 

El padre fray Francisco de San José , que encabezaba la expedición , 
descubrió con sorpresa entre los Conibos á muchos Setebos de Manoa y 
entre ellos al curaca llamado Curiquivañ y cuando se le preguntaba pol- 
los padres contestaban con palabras vagas diciendo que habían ido a ver 
á sus amigos los Conibos y no sabían de ellos. Pero notando que estos 
últimos infieles iban cercándolos mas y mas, y descubriendo en ellos 
intenciones hostiles, el padre fray Francisco de San José pidió exp/ica- 
ciones al curaca de los Setebos. Entonces confeso este Indio, que los Co- 
mbos habían dado muerte á todos los padres y cristianos que habían ve- 
nido de Manoa, y que harían lo mismo con ellos sino les daban herra- 
mientas. 

Para evitar una desgracia, se vieron obligados a repartirle hachas, 



35'J HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

machetes y cuchillos, lo que calmó por entonces la tormenta, pero al día 
siguiente, fueron los Misioneros amenazados otra vez por los Conibos y 
los Setebos con las armas en la mano. 

En este lance el padre fraj Francisco de San José dijo al curaca de 
los Setebos Curiquivari, qiie quería ir á Manoa, y que lo acompañase, 
pi i > este último le contestó que no se podía porque los indios Sipibos 
habían asesinado á todos los padres que habitaban en los pueblos de 
Pisqui y Santa Barbara de Arckani, y que los aguardaban para matarlos 
también á ellos. 

Fácil es concebir la profunda impresión que causaría en el animo de 
los Misioneros tan fatal noticia; pues ademas del sentimiento producido 
por la terrible muerte de sus compañeros y ver perdido el fruto de tantas 
privaciones y trabajos, no se les ocultaba la peligrosa situación en que 
ocontraban, careciendo enteramente de apoyo, y hallándose sitiados 
de enemigos por todos lados. 

Perdida toda esperanza de salvación, el padre fray Francisco se diri- 
ñtidas palabras al curaca de los Setebos, el que algo conmo- 
vido le acón tejó que se regresase por el mismo camino por donde habia 
venido, prometiéndole que obtendría del curaca de los Conibos que era 
su amigo que lo dejase pasar sin hacerle daño alguno. 

Viendo los padres Misioneros que este era el único recurso que les 
quedaba para salvar la vida, aceptáronla oferta del curaca, prometién- 
doles herramientas; convinieron los dos curacas en acompañarlos hasta 
la desembocadura del rio Pachitea, para evitar que los Indios de sus tri- 
bus le hiciesen algún daño. Lo que se cumplió por ambas partes con 
toda escrupulosidad, regresando los Misioneros al Pozuzo por la misma 
mía del iio Pachitea. 

Durante este convenio vino la india Seteba Ana Rosa, por medio de 
la cual, como hemos visto, se empezó la reducción de los Setebos de 
Manoa, \ refirió a los padres los pormenores de la terrible tragedia- que 
había tenido lugar en Jas Conversiones. Por (illa se supo, como el Setebo 
Rungato, después de haber asesinado al padre fray Roque Aznar, y a 
los que lo acompañaban, por cuyo suceso los padres Salcedos, Santa Posa 
y José Jaime se fueron a los Conibos , pasó á excitar á los Sipibos para 
que matasen á todos los cristianos, lo que se verificó casi simultánea- 
mente en las tres poblaciones de Pisqui, Santa Barbara de Archani y 



CAPITULO XVII. 353 

Santa Cruz de Aguaytia, tomando el mismo Rungato parte activa en 
esta sangrienta escena. 

Se supo también, por la misma Ana Rosa, que los padres que fueron 
al país de los Conibos habian sido bien recibidos , pero que mas tarde , el 
padre Jaime fué muerto en su canoa en un viaje que hacia á Manoa para 
conocer el estado de aquella Conversión y los demás fueron asesinados 
por los mismos Conibos y arrojados sus cadáveres al rio. 

No se pudo saber el motivo que tuvieron aquellos Indios para tomar 
tan bárbara resolución; lo cierto es que no dejaron con vida á ningún 
cristiano , y solo por el relato de la Seteba Ana Rosa se pudo saber el 
triste fin que tuvieron todos los Misioneros , que en seis años de conti- 
nuos trabajos habian paulatinamente conquistado una grande extensión 
de terreno , reducida á las tres tribus de infieles Setebos , Sipibos y Co- 
mbos y fundado las cuatro poblaciones de Manoa, Pisqui, Santa Bárbara 
y Santa Cruz. 

Entre los infieles nada es estable ; sus pueblos , sus cultivos siguen la 
suerte de su carácter, y hasta los mismos rios que surcan la bella región 
que habitan, varían constantemente de curso; lo que es hoy población, 
chacra ó cauce de rio , será en los siguientes años un espeso bosque , donde 
no se hallará siquiera traza de haber sido habitado por el hombre , ó de 
haber navegado por allí, cuando aquel terreno se hallaba cubierto por las 
tranquilas aguas de un apacible rio. 

En la región de la Montaña , la Naturaleza reina todavía como abso- 
luta soberana , y sus sencillos moradores , viviendo casi instintivamente 
como los animales, están del todo dominados por ella. El hombre, el pre- 
tendido rey de la creación, es allí muy débil de fuerza y espíritu, su in- 
teligencia, no habiendo alcanzado sino un limitadísimo desarrollo, no le 
permite construir grandes obras; y basta el abandono por unos pocos 
años, para que su débil y efímera morada desaparezca por completo, bajo 
la acción destructora de un clima cálido y húmedo, y el terreno sea nue- 
vamente invadido por la lujosa y activa vegetación de los trópicos, que 
encuentra en los mismos elementos , calor y humedad, su acción vivi- 
ficadora. 



EL PERB.-Tonio II, 45 



CAPITULO XXVIII. 



Descripción de la Ciudad y Provincia de Trujillo por el Dr. D. Miguel Feyjoo. 
Descripción de los Partidos ó Provincias del Perú por el Dr. Cosme Bueno. 

1763.-1770. 



1763 — Descripción de ia Ciudad y Provincia de Trujillo por el Dr. D. 
Miguel Feyjoo.— En el año 1763 vela la luz en Madrid una interesante 
obra titulada : Relación descriptiva dé la Ciudad y Provincia de Trujillo del 
¡'mi , con noticias exactas de su estado político según el Realóflden dirigido al 
I mu Sr. I r irey ( 'onde de Super-l 'mía. — "Escrita por el Dr. l>. Miguel Feyjoo 
< 'orregidor t que fué i de dicha ( 'iudad, y ( 'ontador Mayor del Tribunal, y Au- 
diencia llcal tic ( 'nenias del Perú. 

El erudito autor de la obra, empieza con la fundación de la ciudad de 
Trujillo por Francisco Pizarro el año 1535 en el fértil valle de Cliimu, y 
algunos datos sobre la historia antigua. 

Poco después de la fundación, se comprendían en la jurisdicción de 
Trujillo, las provincias de Saña y Santa Maria de la Parrilla (conocida 
hoy simplemente con el nombre de Santa ), y el partido de Guamachuco 
que se agregó después al Corregimiento de Caxamarca. Pero con motivo 
del levantamiento de los Indios en 15G5, se separaron en tres Corregi- 
mientos. 

« Al presente, dice Fe}goo, los limites de Trujillo son por el N. la pro- 
« vincia de Cajamarca, con quien confina con distancia de 1G leguas, en 
« que se hallan las abundantes camparías del valle de Chicama: al N. O. 
« con igual distancia con la provincia de Saña y Lambayeque: al N. E. 
« gira por una quebrada que llaman el valle de Chimu , y de que se for- 
« man los de Conachi , Santa Catalina y Symbal , y por espacio de 7 le- 
« guas termina en la provincia de Guamachuco: al S. E. sigue el camino 
« real que va para la ciudad de Lima por el Valle de Virú hasta llegar al 
* caudaloso rio de Santa, con distancia de 24 leguas. Al S. corresponde 
■ el M.tr corriendo la Costa S. E.-N. O.» 

Trujillo se halla, según Feyjoo, á | de legua de la playa y á 8 o lí)' de 
latitud Sur. Su temperamento es cálido y seco. El viento Sur es fresco y 



CAPITULO XVIII, 355 

apacible, aunque suelen soplar impetuosos Nortes que traen copiosas 
lluvias. El suelo es arenoso. 

La ciudad está rodeada de una muralla de adobes , que se construyó 
por los años de 1685, 1686 y 1687 por disposición del Virey duque de 
la Palata y costó 84.000 pesos. 

La provincia de Trujillo tiene tres puertos, los que, según el autor, se 
hallan situados del modo siguiente: el de Malabrigo al N. O. distante 14 
leguas y en 7 o 33' de latitud Sur; el de Guaííape al S. E. distante 10 le- 
guas, en la latitud de 8 o 45 '; el de Guanchaco , en medio de ambos , en 
8 o 15'. En este ultimo se da fondo á media legua de la playa y al cuarto 
de legua se entra en la barra de peñascos y arena , que comunmente 
llaman la tasca, que es muy borrascosa. 

Se comprenden en la jurisdicción de la ciudad los pueblos de Guarnan, 
Moche, Virú y el asiento de Guamansaña, que se hallan al S. E; los 
pueblos de Mansiche, Santiago, Chocope, Cao y Payjan al N. O; y el 
pueblo de Symbal al N. E. 

El rio que baña el valle de Chimu se llama de Moche , y viene del N. E. 
de la parte de Guamachuco , con un curso de 22 leguas hasta el mar. 
Nace en las lagunas de Guayguascocha y San Lorenzo. 

El Dr. Feyjoo describe en seguida las producciones vegetales , y en 
cuanto á las minerales, dice que no hay oro ni plata. x 

Lo" mas interesante en las inmediaciones de Trujillo son los restos de los 
antiguos habitantes del lugar y de los cuales se han sacado algunas rique- 
zas. A propósito de estas últimas, Feyjoo dice que «por los años de 1563 
« se descubrieron algunos tesoros ocultos , que dieron conocido aumento 
« al vecindario : estos regularmente se han hallado en algunos adoratorios 
« gentílicos , y sepulcros de los Indios principales , que en la lengua ge- 

« neral se nombran Huacas Por el año de 1576, consta en los Libros 

« Peales de estas Peales Caxas, que Garcia Gutiérrez de Toledo, hijo de 
« Alonso Gutiérrez Nieto, dio á S. M. de quintos, en diferentes ocasio- 
« nes 58.527 castellanos de oro, de una Huaca, que dista una legua de 
« la Ciudad, junto al camino que va al pueblo de Guamachuco; y por el 
« año de 1592, dio de quintos 27.020 castellanos de oro en diferentes 
« figuras de peces y animales , que también extraxo del mismo lugar. » 

i En las inmediaciones de Trujillo existen en varios puntos minerales de plomo , con muy pequeña 
ley de plata. 



356 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PE1U 

\1 hablar de la población, dice Feyjoo, que «por Orden de S. M. al 
i principio de la Conquista, se numeraron (sin incluirse el Reyno de 
• Chile, 3 algunas Provincias) los Indios de esto dilatado Reyno; y se 
i . tnpadronaron en el año de 1551 por el Arzobispo de Lima fray Jeró- 
« üimo de Loayza , por el Oydor de Predicadores, á quienes se dirigió la 
l¡. Comisión 8.285,000 personas de ambos sexos, quando al presente 
« no se hallaran 3.000,000.» 

I i población del valle de Cbimu , era en el año de 1763 de 9,289 per- 
sonas de las nialts 9,000 correspondían á la ciudad de Trujillo. 

El principal comercio que se hacia entonces consistia en azúcares, que 
se conduelan a la ciudad de Lima , donde se vendian á 18 ó 20 reales 
la. arroba. 

No entraré aquí a tratar de las apreciaciones que hace Feyjoo sobre el 
carácter de los Indios, solo diré que los de la provincia de Trujillo han 
perdido enteramente el idioma indígena, y no hablan otra lengua que la 
castellana, por cuyo motivo son mas tratables que los demás. 

Kl autor sigue después ocupándose de los valles en particular , y de los 
pueblos que se hallan en cada uno. Empieza con el valle de Chimo, dando 
una ligera descripción de los pueblos de Symbal, Guarnan, Moche, Man- 
siche y Guanchaco. Pasa en seguida al hermoso valle de Chicama , ha- 
blando de los pueblos de Santiago, Cao , y Chocope , los que fueron funda- 
dos en los años de 1538 y 1540, juntamente con otros tres, llamados 
Chiquitoy, Sicapa y Concepción, que desde mucho tiempo no subsisten. 
Del pueblo de Cao , conocido con el nombre de Magdalena de Cao , dice 
que dista de la ciudad 9 leguas, y se halla en la otra parte del rio. Fué 
el principal del valle de Chicama, y ahora 200 años se numeraron mas 
de 3,000 personas; pero al presente (1763), solo han quedado 125 habi- 
tantes. También habla del pueblo de Payjan, que habia sido reciente- 
mente fundado por los padres Mercedarios. 

« Fecunda este hermoso Valle , continúa , el Rio que llaman de Chi- 
• cama que viene del N. E; y de la provincia de Guamachuco, con dis- 
« tancia de 30 leguas, de los manantiales de los Cerros elevados, que los 
« llaman Julcaguanca y Yanaguanca. » 

Si^iie con el valle de Yirú, comprendiendo en sus términos los valles 
de Pmto, Guamansafía y Chao. Pero comete un error al decir que el 
nombre de Perú se deriva del de Virú, aplicando á este lugar lo que dice 
Garcilaso sobre el origen de la palabra Perú. 



CAPITULO XXVIII. 357 

Después de tratar del pueblo de Virú y de su anexo el de Guañape, 
habla del rio que lleva el mismo nombre de Virú, sobre cuyo origen, dice, 
« viene de la Provincia de Guamachuco , con distancia de 18 leguas , hasta 
« llegar á las playas marítimas; tiene su principio de unos cerros llama- 
« dos los pedernales , al que se le agrega un riachuelo del cerro nombrado 
« Izquiocda; como también otros arroyos y vertientes, que corren por 
« las estancias de Carabamba , Unigambal y Zangual sitos en dicha Pro- 
« vincia. » 

Mas adelante pasa revista á todas las numerosas haciendas que se en- 
cuentran en los tres citados valles de Chimo , Chicama y Virú , y del ria- 
chuelo de Chao , indicando sus principales sembrios y distancia de la ciu- 
dad de Trujillo. 

Al hablar de la hacienda y trapiche de Chicama distante 6 leguas de la 
ciudad, dice Feyjoo, que «es la primera hacienda que hubo en el Perú 
« de hacer azúcar (cuya semilla vino del Reyno de México) lo que es 
« asentada tradición en estos lugares ; y así se demuestra por los antiguos 
« Títulos del referido Ingenio , aunque Garcilaso " dice que el primero 
« que se plantó en estos Paises, fué en tierra de la Provincia de Huá- 
« nuco. » 

Concluye Feyjoo, su importante obra con una relación de los grandes 
terremotos que ha padecido el territorio de Trujillo, los que tuvieron lu- 
gar en los años 1619, 1725, 1759, manifestando al mismo tiempo su' 
opinión sobre la causa de estos devastadores fenómenos. 

La descripción de la ciudad y Provincia de Trujillo de D. Miguel- 
Feyjoo, es muy interesante bajo el punto de vista de la historia, de la 
Geografía y de la Estadística; con un trabajo igual sobre cada provincia 
se tendria un conocimiento perfecto del Perú. 

1764-1770. — Descripción de los Partidos ó Provincias por el Dr. Cos- 
me Bueno. — Desde el año de 1741 el Rey de España , deseando que en el 
Supremo Consejo de las Indias , se tuviesen las mas detalladas noticias 
del verdadero estado de las provincias que componian el Perú , habia ex- 
pedido una cédula fechada en 19 de Junio, para que por medio de los 
alcaldes mayores y justicias de los partidos subalternos se hiciesen todas 
las averiguaciones necesarias para obtener los datos que pudiesen dar un 
pleno conocimiento del país. 

i Garcilaso. — Comentarios Eeales.— Libro IX, Cap. XXVIII. 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL TERU. 

En 1751 gobernando el Perú el VireyD. José Antonio Manso de Ve- 
lazco, con motivo de haberse remitid.' á España dos tomos en folio con 
los datos referentes al Vireynato de Al. jico, viendo el Consejo que la ci- 
tada resolución no había producido efecto en el Perú, se reiteró la orden 
por un segundo despacho con fecha 2 de Setiembre. 

El Yitvv del Perú deseando cumplir exactamente la Real orden hacien- 
do una minuciosa indagación de todo lo que pudiese favorecer el mejor 
régimen y gobierno del Perú y comunicar con claridad y método al Rey 
de España los datos y noticias sobre el país, encomendó la dirección de 
la obra al Dr D. Pedro Bravo de Castilla, entonces Oidor de la Real Au- 
diencia de Lima, y al P. D. José Bernal el trabajo de redactarla. 

Para tan importante obra se dirigieron á los Gobernadores y Corregi- 
dores las instrucciones necesarias, referentes á los distintos puntos sobre 
los cuales se deseaban los datos; instrucciones que voy á trascribir aquí 
pues ademas de dar una idea de la importancia de las cuestiones que con- 
tienen, pueden casi servir todavía de modelo para un trabajo de esta clase. 

Hé aquí los puntos á que se referían las dichas instrucciones: ' 

« Descripción de la provincia y su situación geográfica , con que otras 
« provincias confina, con que partes, y sus veredas, caminos Reales y 
« distancias. » 

« De cuantas doctrinas se compone el distrito de la provincia , cada 
« doctrina de cuantos pueblos , y cada pueblo de cuantas personas , con 
« espresion de sus castas y sexos. » 

« Quienes gozan los curatos seculares ó regulares; á que diócesis per- 
« tenecen ; el sínodo que está asignado á los curas , y modo con que lo 
« cobran y obvenciones que fructifican. » 

« Si hay bienes de comunidad y sus respectivas cajas; si los Indios 
i gozan tierras de repartimiento, y la conversión de sus productos.» 

« Si hay haciendas de Españoles, los que las poseen, los frutos que 
« producen , el modo de sus comercios y su entidad regulada pruden- 
« temente. » 

« Si hay minas en el distrito, de que metales, si se trabajan, estado 
« que tienen, lo que fructifican, modos con que los metales se benefician, 
i su calidad y las particularidades que hubiere en este punto. » 

« Memoria de los Vireyes que han gobernado el Perd durante el tiempo del Coloniaje español. — Tomo 
IV, pág. 87. 



CAPITULO XVIII. 359 

« Los ríos notables ó lagunas , su origen , sus pesquerías , si hubiere en 
« ellos alguna variedad digna de advertencia , como también en madera, 
« bosques, plantas, animales y yerbas medicinales. » 

« Las tradiciones verídicas y monumentos que hubieren quedado de la 
« antigüedad, que se espongan certificados en bastante forma. » 

« Si fuere el Corregimiento de Costa, los puertos ó caletas capaces de- 
« abrigar navios , ó de hacer desembarcos en lanchas , las pesquerías y 
« comercios. » 

« En las ciudades y villas que sean de Españoles, el origen y tiempo 
« de su fundación , su régimen político , el número de sus vecinos , par- 
« roquias , conventos y monasterios y haciendas de que gozan. » 

« Las Misiones que hubiere en el distrito, su estado, pregreso, las 
« conversiones vivas y nuevas reducciones. » 

« Y todo lo demás que se hallase digno de la noticia del Gobierno pues- 
« to con separación, claridad y individual certeza. » 

Fácil es concebir el trabajo que demandaría una obra de esta clase, 
pues aún dado el caso de que todos los encargados de reunir los datos 
hubiesen tenido los conocimientos necesarios para cumplir con toda es- 
crupulosidad la orden , se necesitaba de un tiempo muy dilatado tan solo 
en las diligencias para recoger los datos y suministrarlos al director y al 
redactor; y mucho trabajo de parte de estos últimos para llevarla á cabo. 
Pero ambas personas renunciaron el cargo , escusándose el Director Dr. 
D. Pedro Bravo de Castilla, conque las tareas de su instituto no le deja- 
ban el tiempo necesario para dedicar su atención á un trabajo de tanta 
importancia, y D. José Bernal por haber sido jubilado á su solicitud. 

Fué en estas circunstancias que el Virey encargó la obra de la descrip- 
ción geográfica del Reyno al cuidado del Dr. Cosme Bueno , catedrático 
de Matemáticas y cosmógrafo mayor del Reyno , suministrándole las re- 
laciones que de cada provincia se habían solicitado. ' 

Si debemos juzgar por lo que se ha publicado, parece que el Dr. Cosme 
Bueno se encargó solo de la parte geográfica ; y no se sabe si los encar- 
gados de recoger los datos no llenaron su cometido , relativo á los demás 
puntos de las citadas instrucciones, ó si las demás noticias recogidas, 
han quedado archivadas sin ver la luz por la prensa. 

Aún el trabajo geográfico del Dr. Cosme Bueno', no se publicó en una 

i Memorias de los Vireyes. — Tomo IV, pág 303. 



300 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

obra separada . sino que por partes vio la luz, en los almanaques que dio 
:i la prensa cada año, como cosmógrafo mayor del Reyno, desde el año 
de 1764 hasta 1770. • 
Las descripciones de las provincias, publicadas separadamente en los 

almanaques del siglo pasado por el Dr. Cosme Bueno, forman por su con- 
junto la mas preciosa, y aunque concisa, la mas completa geografía del 
Perú, pues salvo pequeñas omisiones, es la única que da la enumeración 
de todos los pueblos del Perú que existían en la fecha de su publicación. 

Es realmente de sentirse que por la forma y modesto título bajo el 
cual lia sido publicado este trabajo, haya casi pasado desapercibido tanto 
de los nacionales como de los estrangeros, lo que explica como no se 
haya publicado mas tarde en una sola obra, y no se haya hecho de ella 
numerosas ediciones. 

El Dr. Cosme Bueno, en su importante trabajo geográfico sobre el 
Perú ha seguido la división eclesiástica, describiendo las provincias com- 
prendidas en cada Obispado , y como en el territorio perteneciente á la 
actual República del Perú existían en aquella época (1770) un Arzobis- 
pado , que es el de Lima , y cuatro Obispados que eran , siguiendo el or- 
den adoptado por el Dr. Cosme Bueno, Arequipa, Trujillo, Huamanga, 
y Cuzco; el autor, dividió pues su geografía del Perú en 5 partes, que 
han sido publicadas , en distintos años , del modo siguiente : 

En 1704 empezó á publicar el Dr. Cosme Bueno, la descripción de las 
provincias pertenecientes al Arzobispado de Lima; 

En 1765, publicó la descripción de las provincias del Obispado de 
Arequipa; 

En 17G6, dio á luz la de las provincias que formaban entonces, el es- 
tenso Obispado de Trujillo ; 

En 17G7, salió la descripción de las comprendidas en el Obispado de 
Jínamanga; 

En el año 17G8 las del Obispado del Cuzco ; 

En 1769, publicó las descripciones de las provincias pertenecientes al 
Arzobispado de Chuquisaca, las que hacen parte de la actual República 
de Bolivia. 

Por último en 1770, dio á la prensa en el almanaque, los datos relati- 

' Este trabajo fué reimpreso en 1H72 eu el tomo 3 o de los Documentos literarios del Perú, colectados 
por el Coronel D. Manuel de Odriozola. 



CAPITULO XXVIII. 361 

vos á las provincias del Obispado de la Paz , al que pertenecían entonces , 
los partidos ó provincias de Clmcuito y Paucarcolla (hoy Puno). 

Todas las provincias están descritas con método y claridad , tratándose 
en ellas los limites de cada provincia con las inmediatas, su extensión 
aproximada; sus principales rios y lagunas , y producciones naturales. En 
muchas do estas descripciones se da una idea del clima , minas , restos 
de la antigüedad y cosas mas notables de la provincia, y con datos históri- 
cos del mayor interés. Por último, se indican los curatos eme comprende, 
dando el nombre del pueblo que hace cabeza y el de sus anexos; y la 
población total de la provincia. 

El trabajo geográfico del Dr. Cosme Bueno , es de la mas alta impor- 
tancia , no solo porque nos hace conocer al Perú tal como era en la época 
del coloniaje español , sino que forma una verdadera época en la histo- 
ria de la geografía del país; y así como la obra de Cieza de León impresa 
en 1553 representa el estado de la geografía del Perú al terminar la con- 
quista, las descripciones de las provincias del Dr. Cosme Bueno publi- 
cadas desde 1764 hasta 1770, nos hacen conocer la geografía del Perú 
medio siglo antes de terminar el régimen colonial. 

Aunque la descripción del Perú que nos dejó el erudito Dr. Cosme 
Bueno no se halla exenta de errores, pues era del todo imposible que este 
sabio no cayese en algún error , al describir tan grande extensión de ter- 
ritorio , tan solo por datos que le eran' suministrados , puesto que no lo 
habia recorrido personalmente; estos errores son relativamente muy pe- 
queños y se refieren la mayor parte al curso de algunos rios casi deseo» 
nocidos entonces y aun muy poco conocidos en la actualidad. Así por 
ejemplo , al tratar de la provincia de Caravaya , perteneciente entonces al 
Obispado del Cuzco , y hoy al Departamento de Puno , dice que el rio 
Inambari, que es el principal entre los de aquella provincia, « Entra en 
« el Marañon engrosado con otros , con el nombre de Ucayali , » lo que es 
un error ; pues el rio Inambari , que recoge casi todas las aguas de la ver= 
tiente oriental de la provincia de Caravaya , se junta con el Madre de 
Dios , que baña los fértiles valles de las Montañas de Paucartambo , del 
Departamento del Cuzco; y el gran rio formado por la reunión de los dos , 
y que se creia hasta en estos últimos tiempos fuese el Puras, se retine 
al Beni de las Montañas de Bolivia y entra al caudaloso río Madera , el 
que á su vez lleva sus aguas al gigantesco Amazonas. 

EL PEKÜ — Tomo II. 46 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Pero á parte de este y otros pequeños errores inevitables en trabajos 
de esta naturaleza, sorprende la exactitud de los datos contenidos en el 
precioso trabajo geográfico del Dr. Cosme Bueno; exactitud que mani- 
fiesta también el cuidado y la ilustración de las personas encargadas de 
i¡ erlos. 

Si juzgo superfluo reproducir aqui textualmente, como merecian, todas 
las descripciones de las provincias del Perú publicadas por el Dr. Cosme 
Bueno; pues con los conocimientos actuales y los adquiridos en 19 anos 
de viajes, daré en el curso de la obra descripciones mucho mas detalla- 
das ; creo por lo contrario muy útil sea para la historia, sea para la geo- 
grafía, hacer aquí un extracto que contenga tan solo la división territo- 
rial del Perú en aquella época, y la enumeración de todos los pueblos 
citados por dicho geógrafo. 

Puesto que ademas de no existir , hasta estos últimos dias , otra pu- 
blicación que dé la entera nomenclatura de los pueblos del Perú ; podrá 
servir como punto de partida para saber qué pueblos existían entonces 
(1770); cuáles han desaparecido; y cuáles han sido fundados después. l 

El Dr. Cosme Bueno siguió en su trabajo , como se ha dicho , la divi- 
sión eclesiástica, describiendo las provincias pertenecientes á cada Obis- 
pado ; pero como la división eclesiástica aun en aquella época no seguía 
ctamente la división política, el mismo autor indica estas irregulari- 
dades ; las que señalaré en el extracto que va en seguida para hacer mas 
útil y completo el trabajo. 



■ En este extracto seguiré el mismo orden de publicuaion que ha adoptado el autor, pero dándole la 
forma de cuadros , lo que facilita el estudio, apareciendo mucho mejor á la vista. 



ENUMERACIÓN DE LOS PUEBLOS 

QUE COMPONÍAN LOS ANTIGUOS PARTIDOS Ó PROVINCIAS DEL PERÚ 

EN EL AÑO 1760. 



ARZOBISPADO DE LIMA, 



PROVINCIA DEL CERCADO. 



Poblaciones 
Cabezas de Curato 


A n c x o s 


Observaciones 


Lima 


Pachacamac, 
Chorrillos. 
Miraflores. 

Huachipa (hacienda). 
Rinconada (hacienda). 
Laucón 2 


La población del Callao no fi- 


Lurin 


gura aquí, pues había sido des- 


Magdalena 


truida totalmente por la invasión 
del mar en 1746 ; fundándose en 
su lugar la población de Bellavis- 
ta, á un ¿ de legua de distancia. 


Lurigancho 


Late ■ 


En el lugar de la antigua pobla- 


Carabaillo 

Bellavista 


ción del Callao se habia construi- 
do para defender la bahía, el cas 







PROVINCIA DE CAÑETE. 



Cañete 

Cínica [ 

Coaillo 

Lunaguaná 

Pacarán - 

Chincha 

Santiago de Almagro 



< 'alango. 
Tanqui. 

Mala. 

Z ii ñifia. 

PlCAMARAN. 

Santa Cruz. 



Los anexos de Picamaran y San- 
ta Cruz pertenecían en lo político 
á la provincia de Yauyos. 

Inmediato á Chincha, llamado 
entonces Santo Domingo el Real 
de Chincha, se hallaba Santiago 
de Almagro, fundada por el con- 
quistador Diego de Almagro y tu- 
vo título de Ciudad. 



A esta provincia pertenece también una grande isla situada cerca de la costa y lla- 
mada isla de Lobos, por el gran número de lobos marinos que tienen allí su morada, y 
otra situada mas al Norte conocida con el nombre de Isla de Asia. 



J El pueblo que aparece aqui con el nombre de Latr, se conoce hoy con el nombre de Ate. 
a No se sabe si por error tipográfico aparece el nombre de Lancon en vez de Ancón. 



ze-k 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 
PROVINCIA DE ICA. 



Poblaciones 
Caberas de Curato 


Anexos 


Observaciones 




Magdalena. 

Tingo. 
Cutis. 

San José. 
Tirulo. 






La ciudad de lea es la capital 




de la provincia ; y hay en la mis- 




ma población tres curatos ; uno de 
españoles y dos de indios. 

Los tres pueblos anexos de Tin- 
ge, Curia y San Josc pertenecen á 




uno de los curatos de Indios que 
llaman de Yanaconas. Al otro cu- 
rato de Indios llaman de Luren 















PROVINCIA DE YAUYOS. 



Yauyos 



Laraos 




Pampas 



Huantán. 
Aquicha. 

Anco. 
Aucampi. 

nia. 

San Pedro d& Pinos. 

.Mis. 

Huaquis. 

Vitís. 

Huancaya. 

Tomas. 

Pampaquinchis. 

Huampará. 

Quinocay. 
Viscas. 

Pilas. 

Támara. 

Pocoto. 
Porocoto. 

A II anca. 

< djiill aras. 

Tupé. 

( 'niiil' 

< 'ackuy. 
Putinsa. 

Quispe. 



A esta provincia pertenecen 
también los pueblos do Picamarán 
3 Santa Oruz, los que en lo eole 
siástico son considerados en la 
provincia de Cañete, como anexos 
del curato de Pacaran. 

Así mismo sucede con los pue- 
blos de Huauactambo y Huanaco, 
los que en lo político pertenecen á 
esta provincia do Yauyos a pesar 
de ser anexos del curato de Arma 
de la provincia de C astro- vireyna. 

La mayor anomalía se verifica 
con los curatos de Chupamarca y 
Viñac, cuyas cabezas pertenecen íi 
la provincia de Yauyos y casi todos 
sus anexos, á la de Castro-vireina; 
de man oabezas de cu- 

cato dependen de] Arzobispado de 
Lima, y los anexos pertenecen al 
Obispado de Huamanga. 



CAPITULO XXVIIL 



365 



Poblaciones 
Cabezas de Curato 


Anexos 


Observaciones 


Chunaniarca < 


[ 


HUACAK. 

Chavin. 

Huanca (estancia). 

Huañupisa (id). 

Apuri. 
Chocos. 

Huangasca. 
Tana. 
Ongos. 
Cacea. 








Así á pesar de que los anexos 
Huacar, Chavin, Huanca y Hua- 
ñupisa del curato de Chupamarca; 
y los de Huangasca, Tana, Ongos, 
y Caerá, del curato de Viñac, figu- 
ran aquí en la provincia de Yau- 
yos, pertenecen sin embargo á la 
d6 Castro-vireina. 



PROVINCIA DE HUAROCHIRI. 



Huarochirí 



San Lorenzo de Quinti. 



Olleros 



Chorrillos 



San Cosme y San Damián 



Santa Olaya. 



Carampoma. 



San Pedro de Casta. 



Calahuaya. 

Hiiancai/re. 
Tantaranche. 
Quinti. 
Carhuapampa,. 

Jila tara. 
Chatacancha. 

Langa. 

Lahuaytambo. 
< 'ochahuayco. 
Huamansica. 
Sisicaya, 
< 'hontay. 

Sunicancha, 
Tupicocha. 
Santiago de Tana. 
Soquiar 'cancha. 

San Gerónimo de Punan. 

Litad ia. 
Jicamarca. 

< 'tíllala. 

Larao. 
Huair.a. 

San Juan de Iris. 
Huchupampa. 

( '¡tanca. 
Otao. 



366 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



Poblaciones 

Cábeos de I 



A n e XO ! 



( )bscn 



San Ju;in de Matucana 



"i 



San Mateo de lluancliur \ 



Yauli 



Surco. 

San Pedro de Moma. 

Santo li ¿■i. 

San Miguel de Viso. 

I '¡¡macandá. 

Pucará, 

Pachachaca. 

Pomacocha. 

¡luari y ( 'ucchis. 

< hacapalca. 

Huayhuay, 

Callajianijia. 



El ourato de Yauli tiene ade- 
más algunas estancias. Al anexo 
de Pomaoooha porteneoe también 
el mineral de Carahnaora, con su 
poderosa veta que ha dado ricos 
minerales de plata. 

Cerca de la población de Yauli 
se hallan fuentes de agua calionte. 



PROVINCIA DE CANTA. 



Canta. 



Pomacocha 



Pari 



Atabillos Altos. 



Lampian 



Carlina. 
Obrayülo. 

I '"ilamana. 

< haqui. 

< 'arhuacayan. 

Yanta. 

I chayucarpa. 

Huayllay. 

Hnaychao. 

I '¡/¡araos. 
Vichaycocha. 

Sania ( 'ruz. 
Santa Catalina. 
( 'hauca. 
lia i ira. 
( h upas. 

< nlli. 

I 'in as. 

Pata. 

( 'llisijUP. 

I I <i a roquín. 
I 'orino. 

Pirca. 

Baños. 
ílpamarca. 

i 'atoe. 

< ¡i rae. 



En el pueblo de Santa Catalina 
del curato de Pari y en el de Ba- 
ño», perteneciente á Atavillos al- 
tos, hay aguas tei males. 



CAPITULO XVIÍI. 



367 



Poblaciones 




Poblaciones 




Cabezas de Curato 


Anexos 


Cabezas de Curato 


Anexos 




1 Fallar. 


( 


San José. 




('/tan pis. 




San Miguel. 




San Agustín. 

Huascoi/. 


San Buenaventura. A 


11 nacos. 
Huaros. 




San Juan. 


< 


Culluay. 




Pampas. 




Biscas. 

San Lorenzo. 




1' u racimeo. 




Pampacocha. 




Quipau. 




Auaica. 




Marca. 


Arahuay / 


Yazu. 




Sumbirea. 




Mayo. 




Ama. 




Quizu. 




Hitandaro. 




Quibi (Santa Rosa). 




\ Rauma. 




1 anga. 



PROVINCIA DE CHANCAY. 



Chancay Huaral (S. Juan de) 

Hi Mazo. 

uaura < ^. 

\ I egueta. 

Huacho 

Barranca Supe. 

Aucavama 



Yuracyaco. 

Pico y. 

Parquin. 

í'ucul. 

Cania. 

Moyobamba. 

Punan. 

Turpay. 

Tongos. 

Chinchín. 



Canchas ó Maray 



Sayan 



Paecho . 



Iguarí. 



( Tapa y a. 
| Quintay. 

Ayaranga. 

Huacar. 
Musca. 
Yacsango. 
Apache. 
Santa < 'ru-.. 
Huamangui. 
Auquimarca. 

Yancao. 

Otequel. 
Huachinga, 
Yunguy. 
Acotama. 

I litaijcho. 



El curato de Sayan pertenecía entonces en lo político a la provincia de Cajatambo. 



PROVINCIA DE SANTA. 



Santa Chimbóte. 

, XlMBE. 

Moro j Cosma. 

( Pampaeomas. 
Nepeña HuambacJiu. 



i Casma, la baja. 

Casma J Quisquís. 

{ Quilla. 

Huarmey í Huamba. 






HISTORIA DE I.\ GEOGRAFJ 1 DE] PERÚ. 



p 












Pativilca 



lll \BICANGA 

J .1(1:11) ). 

I -I i LQ1 ll.l. A. 



(San 



I ilautan. 



( loCHABAMBA. 



I Parí vi oto. 



Los pueblos de Ximbe, Cosma y Pamparomas, anexos del curato de Moro, y los do 
Cocbabamba y Pariácoto, anexos do Llautan, peí :í la provincia do Euaylas. 

Buaricanga y Julquilla, anexos del curato de I á Cajatambo. 

A. esta provincia pertí i Lacramarca y Taquilpon, anexos del curato 

do Mácate do la provincia do Huaylas. 

población de Santa se conocía- entóneos también ci >mbre do Villa de 

Santa María do la Parrilla. 



PEOVINCIA DE CAJATAMBO. 



Cajatambo 



Mangas 



Chiquian 



Ticllos 



Hacas 



Ocros 



Cajacay. 



i Astobambas. 
y Utcas. 

Pucquian. 

Copa . 

Gorgnrillo. 

Pacllon. 

Chamas. 

Nanis. 

Sta. Bosa de Lamac. 

Huasta. 

Aquia. 

Matara. 

Roca. 

Corpanqui. 

Llaclla. 

Canis. 

Caj amar quilla. 

Bajan. 

Carhiuipampa. 
Pimachí. 
Machaca. 
Chilcas. 

Choque. 
Congas. 
Copa. 

Haayllacayan. 

Yamor. 

Bacila. 

Col'jxdoc. 

Chaucayan. 



Cocbas Huanchay. 



Gorgor 



Clmr 



cuunn 



Andages 



Cochamarca. 



Huancapon. 

Paljias. 

Chingos. 

Cajam arquilla. 

Huacho. 

Cura y. 

Taucur. 

Acain. 

Bapas. 

Pachangara. 

Palpas. 

Naba. 

Oyon. 

Tinta. 

Mallay. 

¡ Chincha. 
Caras. 
Lancha. 
Caujul. 
Naban. 
Conchao. 

Yarocalla. 

Huaca. 

Mani. 

Calpa. 

Aynaca. 



Ámbar 



CAPITULO XXVIII. 



369 



El pueblo de Chancayan, del curato de Cajacay, .pertenecia entonces á la provin- 
cia de Huaylas. 

Al distrito de Ámbar de esta provincia, pertenecía en lo político el pueblo de Quin- 
ta) 7 , el qué bace parte del curato de Sayan, de la provincia de Chancay. 

Hacia el NO. de esta provincia existe, en un alto, un lugar llamado Tres Cruces, 
en el que confinan las provincias de Santa, Cajatambo y Huaylas. 

Tanto en el curato de Ticllos como en el de Gorgor hay un anexo que lleva el 
mismo nombre de Cajamarquilla; para distinguirlos, se llama al último Cajamarquilla 
de Gorgor. 

Lo mismo sucede con los dos anexos que llevan el nombre de Palpa, de los curatos 
de Gorgor y Churin. 



PROVINCIA DE HUAYLAS. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Huaraz 

Recuay Olleros. 

i Ichoca. 

Marca ] Pampas. 

( Huambo. 

Carhuaz 

Yungay 

Caraz 

Huaylas Mato. 

Hitayan. 

Alia J ,, . 

J i ( ora. 

v I litad I a u. 



, Lacramarca. 
Macate { Taquilpon. 

í Tapacocha. 

Cotaparaco j Cochapeñ. 

v Malvas. 

i Llacllin. 

Pararin -! Huallon . 

\ Hallancahuambo. 

i Cajamarquilla. 

Pampas -! Colcahuanca. 

I Haanchay. 
Pira. 



A esta provincia pertenece en lo político también los pueblos de Cochabamba y 
Pariacoto, que son anexos del curato de Llautan de la provincia de Santa. 

Lacramarca y Taquilpon, anexos del curato de Macate, pertenecen en lo político á 
la provincia de Santa. 

Entre Carhuaz y Yungay existia otro pueblo llamado Ancaclis, que tenia cerca de 
1500 almas, y fué completamente destruido en 1725 por una .repentina inundación, 
causada por el derrumbe de un cerro de nieve en el temblor de G de Enero de dicho 
año. 



EL FEItU.— Toino II. 



47 



870 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



PROVINCIA DK CÜNCHUCOS. 



Poblaciones 
Cabeza ilc Curato 



Anexos 



Cbavin de Huantar. Huantar. 

i San Ildefonso. 

San Marcos San Cristóbal. 

{ Yunga. 



Uoo 



Llamellin 
Huari 



I 'a tica:. 

Yanas. 

Hitachi. 

Rapayan. 

Valle de Arancay. 

i Aczo. 
\ Mirgas. 

i Jaquia. 
( Siccican. 



iones 



Anexos 



San Luis 

Chacas 

Piscobamba 

Sihuas í' n nía i/. 

Corongo 



Llápo. 



Y upan. 
Ancos. 



Tanca 

Cabana Huandoval. 

Pampas. 

Pallasca \ Lacabaviba. 

Cúndateos. 



El valle de Arancay pertenece en lo eclesiástico al curato de Uco y en lo político 
á la provincia de Huamalíes. 

Por lo contrario, el pueblo de Huacacbi pertenece en lo político á esta provincia y 
en lo eclesiástico al curato de Z ingas, de la provincia de Huamalíes. 



PROVINCIA DE HUAMALÍES. 



Baños . 



Jesús 



Pachas 



Rondas. 




\ 


Paños. 


Cosma. 




Miraftores. 


Lint pan. 








Quipos. 


Zinga 


■í 


l'inicltao. 


Chuquis. 


HüADACHI. 


Marías. 








Mabgos. 




í 


Tantamayo. 

Hacas. 


.liria. 


Chavin de Pariarca 


,J 


Jican. 


Huancrín. 






< 'h i paco. 


( 'horas. 




\ 


Monzón. 


Llacos. 










Huacay bamba 


I 


I ¡iiiul it ha ni ba. 


Sillapata. 




Huarigancha 


Llanas. 








Ayuamiro. 




s 


1 Junios. 


Oras. 




( 


Uturiit. 


('alniac. 








< hai iiiillos. 








Obraje de Qui villa. 









CAPITULO XXVIII. 



371 



El pueblo de Margos, del curato de Baños, y el de Llacos, del curato de Jesús, 
pertenecen en lo político á la provincia de Tarma. 

El pueblo de Huacachi, del curato de Zinga, pertenece á la provincia de Con- 
chucos. 

El valle de Arancay, situado en la margen derecha del Marañon, tiene cinco es- 
tancias, y aunque en lo político pertenece á esta provincia, en lo eclesiástico hace parte 
del curato de Uco, de la provincia de Conchucos. 

PBOVINCIA DE HUANUCO. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Huánuco 



Huacar 



Nauta. 
Chaulan. 
Cay tan. 
< 'onchamarca. 



Sta. María del Valle. 



Churubamba. 
Llacon. 
Pachabamba. 
Pachacoto o Quera. 
Pumacucho. 

('(lili. 

Pillao. 

Chinchao. 

Acomayo. 

Panao. 



PROVINCIA DE TARMA. 



Tarma Oroya. 

Palcamayo. 
Pico;/. 

Acobamba -¡ Tapu. 

Sto.. Domingo de Me- 
na hermosa. 

Cacas. 

Reyes I Baras - 

[ Hua.sahuasi. 

Ondores Anticona. 

Carhuamayo Ulucmayo. 

Paucartambo Qi^mparacra. 

Ninacaca Huachon. 

Vico. 
Raneas. 

Pasco ■{ Llanamate. 

Llanaeachi. 
Cajamarquilla. 



Huariaca .. 



Ticllacayan. 

Yacan. 

Chinchan. 

('Juicos. 

Matehuaca, 

Marcan, 



Parianchacra . 



Cayna 



Chacayan 



Tapu 



' 'ochacalla. 

Angasmarca. 

Mosca. 

Bondos. 
J arria. 
Tvzi. 

Tanyor. 
< nqnin. 
Lia mor. 
Cauri. 
I 'nucar. 

( han/jo. 

Anda/pirca. 

Vilcahamha. 

Llanacocha. 

Huaylashirca. 

Eaco. 

Llanahuanca. 

Mito. 

í , locan. 

Pillao. 

Chaupimarca. 

Michiiilca. 



372 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



El pueblo de Llaoos, anexo del curato do Jesús, y el de Margos, anexo del curato 
di Baños, ambos de la provincia de Saamalíes, en lo político pertenecen á esta provin- 
cia de Taima. 

Los pueblos de Pauoartambo, Santo Domingo de Mena hermosa, Uluomayo y 
Qnimparaora, tienen tm fuerte oonstruido para defenderlos de la invasión de los in- 

En el curato de Pasco está el oerro v el mineral de Lauricocha. 



PROVINCIA DE JAUJA. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 






Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Vnexos 



Jauja 



( fueran. 
í Mojón, 



Matahuasi y Cincos. í S - ^toniodeHui 

{ ruin. 



Concepción 
Apata 



í Hiiamal. 
1 Uchubamba. 



í Quilma;/. 
I HuaWmas. 



San Jerónimo . 

Comas Aiulamarca. 



, 1' niara. 

Huancayo J Huayocachi. 

{ Cajas. 

Chongos í Carhuacallanga. 

Coica, 



Chupaca 
Sicaya ... 



Cochangará j Pariahuanca, 

t Acobamba, 

Orcotuna 

Mito 

Huaripampa Muquiyáuyo. 



Nota. — En esta provincia hay muchos otros lugares donde hay capilla, tales como 
en las haciendas de particulares, sea de obraje, donde se teje ropa de lana, sea minera- 
les ó ingenios de moler metales, en los que viven familias de Indios; sucediendo á veces 
tener mas gente, que en todo lo restante del curato. Pero como no son pueblos reales, 
no se consideran en esta relación. 



OBISPADO DE AREQUIPA. 



PROVINCIA DE AREQUIPA. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Arequipa ... 
Chihuata ... 
Characato .. 
Paucarpata 
Tiabaya 



Yan ahilara 

Caima 

Vítor 

Tambo 



La ciudad de Arequipa tiene tres curatos, de los cuales dos son de Españoles y uno 
de Indios. 



PROVINCIA DE CAMANÁ. 



Camaná 

Aplao , 

Huancarqui 

Ocoña 

Caravelí 



Quilco. 



Valle de Ático. 



Chala 



Acari 



i Tocotay. 
■ Atiquipa. 
Valle de ( 'haparra 

con el mineral de 

< 'humillo. 

Yanca. 
Jaquí. 



PROVINCIA DE CONDE SUYO. 



Chuquibamba 
Andaray 



Salamanca . 



Andahua. 



8. Pedro de IOonuu 

Yanaquihua. 
f Charunga. 
| Asiento de Alpacay. 

1 Chichas. 
Quechualla. 
Belinga. 
Asiento ile Arirahua. 

i Chilcaymarca. 

I Asiento de Hna neo- 
rama. 
\ Oreopampa. 



Chachas Ayo. 

Sn. Juan Crisóstomoí ücuchacas. 
de Choco c Llanca. 



Viraco \ £«*«*««*■ 

Pampacolca 



San Boque de Uma- 
Cayaram . r/í „/,,,,. 

Asiento de Arcata. 



El pueblo de Sayna, que es anexo del curato de Zaylas, de la provincia de Pari- 
nacocha, pertenecía en lo político á esta provincia. 



374 



llisroiíu DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



PROVINCIA DE COLLAGUAS Y ASIENTO DE CAILLOMA. 




Vnexos 


iones 
1 irato 


Ane 



Cailloma 

Tisco 

Callalli 

Sibayo 

Tutí 

Chibay i 'anocota. 

( loparaque 



Madrigal Tapas. 

Yanqui 

Achoma 



Maca Ichupampa. 

, , , t s PinchoUo, 

t abanaconde < , , , 

t 1 1 ii(iiniii). 



Llauta 



1 1 i/aura. 
Mimo. 

Taya. 
Yura. 



Sihuas Hura». 



En esta provincia hay dos lagunas, la de Vilafro, cerca de Cailloma, y la de Mo- 
corca en el curato de Cabanaconde. 

La ciudad de Cailloma tiene dos curatos y en sus cercanías existen minas de plata. 

PEOVINCIA DE MOQUEHUA. 



Moquehua 

Torata 

Caramas Yaüe de Tuniilaca. 

1 "binas 



CoaJaijiie. 

Puquina »... \ Omate. 

Quinistacas. 



Poc8Í 



\l 



Mollebaya. 
Socay. 



Al curato de Ubinas pertenece una iglesia de buena construcción y rica de ador- 
nos, que se baila en un lugar llamado Jchuña, y es un trapiche de moler metales, de 
un mineral de plata inmediato. 

PROVINCIA DE ARICA. 



Arica 



Tacna . 



Pica 



Tarapacá 



J 'achia. 
I 'al I oii na. 

< 'apura. 

Toqueüa. 

Estique. 

S Manila. 
1 Huatacondo. 

Huaviña. 
/ 'amsana. 
Mamiña. 
Iqueyque. ' 



Cibaya 



i Satoca, 
i Mocha. 
Pachica. 



Camina 



Tarata 



Minimini. 
sagua. 



i Mi 
''' 

i Sipwa. 



I ¡caco. 
( '/ias/iai/a. 

Tarucachi. 

Manir. 



j Este pombre ge Iqueyque corrí ponde &] actual 'le Iquique, 



CAPITULO XXVIII. 



873 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos 


Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos- 


/ Pachica. 


Sama 


í Candarave. 
i Locumba. 




Esquina. 

Timar. 

Tignabar. 
i Sacsama. 
1 Beticn. 
i Pachaon. 
j Socoroma. 
\ Putre. 
\ Parinacota. 
1 Choquelimpe. 

Huayaquivi. 

Sor a. 

Poconchile. 

Lihilcar. 
\ Vina ¡/ata. 


Samaya 

lio 



Tiene la provincia de Arica varios puertos, tales como el de Loa, por donde confi" 
na con la provincia de Atacama, y está en 21° 30'. — El de Iqueyque (hoy Iquique) en 
20° 20' ; el de Pisagua en 19° 15'; el de Vitor en 18° 40' ; el de Arica en 18° 25' ; el de 
Pacocha; el de lio en 17° 45' ; el de Maestro Lorenzo y el de la Yerba buena en 17° 
35', y por donde confina con la jurisdicción de Arequipa. 



OBISPADO DE TRUJÍLLO. 



PROVINCIA DE TRUJÍLLO. 



Trujillo 

Simbal 

Huaman Moche. 

Mansicbe Huanchaco. 

Santiago 



Ghócope , 

Magdalena de Cao. 

Paijan 

Virú 



En la ciudad de Trujillo hay dos curatos , el primero es el de la catedral, y es de 
Españoles, Mestizos, Negros y Mulatos. El otro se llama de Santa Ana, y es de Indios. 

En la costa de la provincia de Trujillo hay tres puertos muy poco seguros ; estos 
son : Malabrigo en 7 o 37' de latitud Sur ; el de Huanchaco en 8 o y el de Guaüape en 
8 o 30'. 



B76 



HISTORIA l'l' l.\ cr.iHiRAFIA DEL PERÚ. 



PHo\ [NCIA DE s\\A. 



Poblaciones 
*U- Curato 



Anexos 



PobUu 



16 haciendas. 



Villa de Baña Puerto de Clierrepe. 

Su. Juan de la Punta) 
ó de los ingenios., i 

Jayanca 

Pacora Mórrope. 

Uliino 

Muchumi Tucume. 

Ferreñafe 

Lambayeque 

Chiclayo I ; Vr ' v U'oyPicsi). 

J | l'.tCIt. 



A ne co 



Monsefú 

Reque 

Mocupe 

Sn. [ldefonso ó Pue- 
blo nuevo 

Chepen Guadalupe. 

Jequotepeque San José. 

San Pedro de Llo- 
co 



Esta provincia tiene en su costa una caleta llamada Pacasmayo, situada en 7 o 10' 
y un puerto peligroso llamado Cherrepe en 7 o 30' 

La población de Saña se halla situada en G° 45' Sur. — Lambayeque tiene cuatro 
curatos en la misma población. 



PROVINCIA DE PIURA. 



Í Punta ( asiento). 
Morropon (id). 
Su i/iint (id). 

p . ( ( 'oían. 

' • ' "| I. a < '/lira (asiento) 

Tumbez A motape. 

Olmos 

ofotupe 

Salas f /''"'"■/"• 

i ( añares. 



< atacaos 

Sechura 

1 [uarmaca 

Huancabamba { Sondar. 

1 Chalacos (asientoj. 

Ayabaca , ,, 

< hocan. 

. i Sondorillo. 

s \ Pacaypampa. 

\ Cumbicus. 



Desde el pueblo de Sechura hasta el de Morropon se extiende un despoblado cu- 
bierto de arena. 



CAPITULO XXVIII. 



377 



PROVINCIA DE CAJAMARCA. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos 


Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos 


Cajamarca .. 




ChetWa. 




Ñepos 




Tinguis. 




Llacanora. 




Pallaquez ( San Mi- 
guel) 

Celendin 










Sorochitco. 










San Marcos 










' San Jorge. 

i La Magdalena, 




Amarcucho ó lam- 
bería 


s 


Ichoean. 






San Benito. 






/ 


Cochahamba. 

Llama. 


Contumazá 




r Cascas. 

¡ Dos Huertas. 

i Calan (San F] 

cisco. ) 
¡ Chugod (Santa 
{ talina. ) 


.'an- 


Huambo ( San Juan. 




Caclien. 
t -niervo. 
Querocoto. 

( 'li ¡chupón. 


Trinidad de Chetu. . 


Ca- 




( 


Tocmoche. 

Zocola, 










Chota 




Tacabamba, 






i Tamhaden (S. Luis) 








Chalique (S 


Pablo). 


Kice (S. Bernai 

1 Llalla,, (S. Ju 


do). 
anv 


Santa Cruz 


i 


( 'a lucid. 
Yauyucan. 



El curato de Celendin se compone de estancias. En lo político pertenece á esta 
provincia también el pueblo de Pión, del curato de Pimpincos de la provincia de Jaén. 



PROVINCIA DE HUAMACHUCO. 



Sinsicapa 



Otusco 



/ Hacienda de Llaguen 

J Id. ,1c San Ig- 



Santiago de Cbuco. 



Cajabamba 



EL PERO — Tomo II. 





nacio. 


Id. 


( 'arabamba 


Id. 


Motil. 


Id. 


Chota. 


Hade, 


da de Angas- 




marca. 


Id. 


Porcon. 


Id. 


Sangual. 


Id. 


Unigambal 


Hacienda de Xiiíiii- 




mabamba. 



, Hacienda fallanca. 

Usqui] J Id. Cambamba 

{ Id. Fnlgeda. 

i Asiento mineral de 

Lucma j Malin. 

\ Id. Huancay. 

Hacienda ( -husgon. 

Ild. Caracmaca 
Ingenio de Sanago- 
ran. 
Id. Sauce. 



48 



878 



HISTORIA PE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



!Mii>\ [NCIA DE BU \\l U'lll CO. 



Pobl 
. <ir Curato 



Asientos 



Anexos 



Curato de las estancias C 

DE MüLLEPATA 



I Estancia de '¡'ulpo. 
Asiento general del pueblo | Id. Serpaquino. 
de Mollepata 1 id 



Asiento de Jucusbaraba. 



Asiento de Marcabal 




Asiento de Chuquisongo. 



Id. 


Sarin. 


Id. 


Chunchu. 


Hacienda de Iratapampa 
Id. Pomabamba. 


Id. 


Sartimbamba. 


Id. 


Llautubamba. 


Id. 
Id. 


Llaupuy. 

Marra. 


Estancia de Corobamba. 


Id. 


Jocos. 


Id. 


Casahuari 


Id. 


Sitacocha. 


Id. 
Id. 
Id. 


Malcamachay. 
Llagua. 

Fustán. 


Estancia de Calipuy. 
Id. Llaray. 
Id. Capacltique. 
Id. Llaugueda 
Id. Cayanchal 
Id. Huayobamba. 
Id. Colpa, 



A esta provincia pertenecen en lo politico el obraje de Otuto y la hacienda de 
Chichir, cerca de Cajabamba, y las de Cbimin, Marabamba, Araqueda, Yuracalpa, 
Coica y Culquibamba, en el valle de Condebamba ; pero en lo eclesiástico hacen parte 
del curato de Amarcucho, de la provincia Cajamarca. 



PROVINCIA DE PATAZ Ó CAJAMARQUILLA 



Cajamarquilla .. 



lias 



Bambamarca. 
Condurmarca. 

< .//, mar. 

A?ii mto de Sarumilla 

Tayabamba, 

I ch 

de Huay- 

lillas. 



Pias (Sta. Isabel). 
Queros. 
Buldibuyo. 
Huayo. 
Chüia ( Asiento mineral de 

Pata: . 

Id. de la Sole- 
dad. 

Id. de Parcoy. 



CAPITULO XXVIII. 



379 



El pueblo de Uchucmarca pertenece á esta provincia en cuanto á lo político, pero 
en lo eclesiástico se halla comprendido en el curato de Balsas de la provincia de Cha- 
chapoyas. 

Las Conversiones de Cajamarquilla se hallan situadas al Este de esta provincia y 
constan de los cuatro pueblos siguientes : Jesús de Sion, Jesús de Ochonache, San 
Buenaventura y Pisano. 

Los puntos donde se atraviesa el Marañon se llaman Puertos, y en esta provincia 
hay cuatro, por los que se facilita el comercio entre las provincias situadas en la opues, 
ta margen. Estos son Calemar, Zapote, Huayo y Uchos. 



PROVINCIA DE CHACHAPOYAS. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Chachapoyas 

/ C'huquibamba. 
Balsas ( San Cristo- s> Pedro d<¡ Utac , 

( Uchucmarca. 

, ¡ San Ildefonso. 

Sto. Tomas ( de Qui- | j'i, Uj0 

lla y) 1 Ponaya. 

v Me n da n. 

/ Pomacocha. 

Corobamba Quisqiás. 

Sto. Tomás de Tia- 

* POLLO. 

[ Junvilla, 
Chisqnilla Tiata ó Tiatüla. 

*• Mil mas. 

. Chirta. 
Yambrasbamba ) Yapa. 



Chiliquin 



Goncha. 
Taupa. 

Ya rm arca. 
Qninjalca. 
Coelcho. 

Y ¡tuya. 



Olleros (San Miguel) j 



Di osa n. 
Yambajalca. 
Taui 
{ Casmal. 



í 



, H naneas. 
Levanto - Sonch ^ 

, r , , * CoLCAJIAR. 

Moyobamba 

Irinari. 

Yántalo. 

Soritor ! Avjmío. 

A ijaque. 

Palanca. 

Thoe. 



m ■ El pueblo de Uchumarca pertenece en lo político á la provincia de Cajamarquilla. 

El de Santo Tomás de Tiapollo y el de Colcamar pertenecen en lo político á la 
provincia de Luya y Chillaos. 

Hay en esta provincia un extenso vallo llamado Huayabamba, cuyos habitantes 
pertenecen al curato de Cheto, de la jurisdicción de Luya y Chillaos. Cuatro leguas 
mas hacia el interior, en la ceja de la Montaña, hay un pueblecito llamado Huambo, 
que es una antigua Conversión de Indios. 



B 



HISTORIA DE I \ GEOGRAFÍA DEL PEKU. 



PBOYINCIA DE LUYAYCHILLAOS (hoy Luya). 



Poblaciones 
Cab. ¡a de Curato 




Pobl u 

■ de Curato 


Luya 

Olto 


< 'onila. 
Jacapatos. 

nal. 
Pacías. 

Valle del Tambillo. 
1:1. Jucusbamba. 
• . Isl, nto de Lamud. 

, S. Jerónimo de < '//- 
iiitmal. 
Chus¡ 


Cheto 


Magdalena. 

Snliici). 

I 'helel. 

( 'ochamal, 

Valle de Huaya- 

BAMBA. 

^ Jamaica. 

( Bagua h Onda. 



En lo político pertenecen á esta provincia también el pueblo de Santiago de Tia- 
pollo, que hace parte del curato de Corobamba, y el de Colcamar, comprendido en el 
curato de Levanto, ambos de la provincia de Chachapoyas. 

Asimismo pertenecen á esta provincia los pueblos de Baldío, Cumba, Jamón y 
Lonia, eme en lo eclesiástico pertenecen al curato de Pimpincos de la provincia de Jaén. 

PEOVINCIA DE LAMAS. 



Tabalosos. 

Lamas J Pueblo del Rio. • 

( 'umbasa. 



Los habitantes de Lamas son unos Indios reducidos por los Misioneros del pueblo de 
Borja de la provincia de Maynas, los que dieron á esta población el nombre de Triunfo 
de la Sania Cruz de loa Lamas. 

Hallándose esta provincia en la Montaña, confina por todos lados con bosques. 



' Este pueblo se conoce hoy clia con el nombre de San Miguel. Se halla situado en la orilla del 
rio Mayo, el que se pasa en este punto para ir al pueblo de Lamas. 



OBISPADO DE HUAMANGA. 



PROVINCIA DE HUAMANGA. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Huamanga 

Santa Maria Magda- 
lena 



Chiara. 

Sta. Bárbara de Ñe- 
que. 



Anco 



Anchihuay. 

Bajii. 

( 'hinquimilca. 

( 'hunguy. 



La ciudad de Huamanga comprende dos curatos ; uno de Españoles y otro de 
indios. 

El curato de Anco, en otra época se llamaba de Mallocmarca, siendo este el nom- 
bre de un pueblo que existia en la Montaña y que se llama así. Este pueblo existia 
aún á fines del siglo XVII, y fué abandonado por la abundancia de tigres que causaban 
numerosas víctimas en la población. 

PROVINCIA DE HUANTA. 



Huanta (San Pedro). $ Cano 



Luricocba 



Seque, 
i/llay. 



(_ Sequt 
\ lina. 



Tambo (San Juan). 



San Juan de < 'luirás. 

San Miguel. 

S. Salvador de Osno 



. S. Marcos de Chihua 
Huamangmlla (San Pacaucasa . 



Juan ' 



Macachacra. 



r» • „ ( Huai/ehao 

Mayoc 



( 'hurcampa, 
Aijari. 

Paucarbambilla. 
Locroja. 



(Hunchos. 
Sta. Clara de Cosme 
Coray. 

Santiago de Tucuma 
Anco. 



„. c Nequehuayo-condor. 

TamW1 ° ■ Acocro. 



Ticllas 



/ Vinchas de la Sal. 
Socos. 
Paccha. 

Piocha. 

Santiago. 

S. Pedro de la Sal. 



Ocoro. 

Colcabamba ., Tocllacuri. 

Anchoe. 

i Huallua. 
Pampas (San Pedro) j Acostam bo. 



Salcabamha. 
Santiago de Picchos. 
Boccha. 



tt i \ I Tongos. 

Huanbamba { 7 , • 

na. 



Ayacocha. 
Surcobamba. 

Huachucolpa. 



382 



HISTORIA DE LA. GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



En la Montaña hay vanas haoiendas perteneoii ni i al - *lo Huanta y de 

Tambo, donde so produce Coca. - Las quebradas di \<<>u y Sintihuaylas perte 
i a Euanta y Las quebradas de Tambooonga y Buenalerma á Tambo. 

PROVINCIA DE ANCtARAES. 



Poblaciones 
Cabeza de Cwato 






Pol (aciones 

i de Curato 






San Antonio.. San Cristóbal. 



San Sebastian \ 



La Asunción. 



I Sacsamarca. 



Santa Ana .... Hvaylacucho. 

W j 

<. San Fran 

na. 



\ San Franci 
Santa . Bárbara { Chacllataca 



(Espíritu raja. 
Todos Santos. 
dabamba. 
Paucará. 



Acoria 



' Huamlo. 

Falca. 

Añancusi. 

Pallalla. 
, Chupetea. 



Conaica 



Lircay 



Julcamarca 



haca (puente), 
( kienca. 

Moya. 

Yilcabamba. 

Acobambilla. 

Hitaiflld)/. 
Ucchuyhuayllay. 
Callanmarca. 
Huancahuanca. 

Httachocollpa. 
Anchonga, 

I Congalla. 
Pata. 

Autarpanco. 
Llillinca. 
Incahuasi. 



Los pueblos de Llillinca é Incahuasi, anexos del curato ele Julcamarca, pertenecen 
en lo político á la provincia de Castrovireyna. 

PROVINCIA DE CASTROVIREYNA. 



Castrovireyna 



< 'i uto. 
Sacsa quero. 
Huacahuaca. 
Hacienda de Hua- 

llanto. 
Id. deHuallan- 

ga. 



Cordillera de Pilpi-j Cargonucho. 
nW.... I *«»'« Ana. 



chaca 



Córdova 



Acostambo. 

Ocobamha. 

Ayamarca. 

Ocoyo. 

"Laman. 

P acornar ca. 

Querco. 

Laramarca. 

Quirahuara. 



Huachos 



Huaytará 



Arma 



Chiris. 

Cocas. 
Pauranga 

cia). 

Tambillo, 

Ayavi. 

Tambo. 

( 'a pillas. 
Sangayayco. 
, indaymarca. 

Santiago. 



Cotas. 

IluANACTAMBO. 

Huanaco. 
( 'acrillo. 
Yanac. 
Tantará. 



( están- 



CAPITULO XXVIII. 



383 



Los pueblos de Cotas, Huanactambo, Huanaco y el curato de Chupamarca, son 
de la provincia de Yauyos, y pertenecen en lo eclesiástico al obispado de Huamanga. 

Los pueblos de Huacar y Cbavin y las estancias de Huanca y Huañupisa, perte- 
necen en lo político á esta provincia de Castrovireyna; pero en lo eclesiástico hacen parte 
del curato de Chupamarca de la provincia de Yauyos. 

Del mismo modo pertenecen á la provincia de Castrovireyna los pueblos de Huan- 
gasca, Tana, Ongos y Caerá, perteneciendo en lo eclesiástico al curato de Vinac, de la 
provincia de Yauyos. 

PROVINCIA DE LUCANAS. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Lucanas 



Otoca 



Laramate 



Sayza. 



Puquio 



Paraysaucos. 



San Juan. 
San Cristóbal. 
Asiento de Viseca. 

Id. de Acola. 

Id. de Utec. 

Uruisa. 
Palco. 

Concepción. 

Oca ña. 
Llanta. 
Carhuancho. 
Huacas. 

Santa Lucía. 
Ucchuytambo. 
Huallhua. 
Tambo quemado. 
Ucchuymarca. 

San Andrés. 
Chüques. 
Santa Cruz. 
San Pedro. 
Santa Ana. 

Cha viña. 

Para. 

Concepción de Caja. 



, Sondando. 

Cabana j Andamarcas. 

{ Huaycahuacho. 

I Ishua. 

Abucara J Chacralla. 

{ Pampamarca. 

Soras Carcay. 

i Choschama. 

Huacaña j Morocolla. 

\ Tinta y. 

t, . < Paucará. 

Paico \ Matará. 

i Poma. 

Querobamba j Quije. 

\ Chile ayo. 

„ , c Belén. 

Cahuftllca \ Cháleos. 

c Queca. 

Chl P au \ Moyobamba. 



PROVINCIA DE PARINACOCHAS. 



Coracora 

Chumbi Acos. 

Pullo Chayjñ. 

Pararca Qw'lcata. 

Pausa Caciri. 



, Huataca. 

Lampa J Cascará. 

{ Bibacayco. 

Pacca ó Huanacmar- ( é, m l' 1 - 

-, Pausa. 

" *■ Opahuacho, 



ca 



.-1 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 



PROVINCIA DE PARINA< OCHAS. 



de Cumio 



Poblai 



Anexos 



Colta Alpábamba. 

Oyólo 

Corrulla 

Zayla Sayna. 

Charoana Indamarca, 



t, s I lint rima. 

Pampamarca < jr 

Huaynacotas Taurisma, 



El pueblo de Pauza fué residencia de los Corregidores, por cuya razón se considera 
como la capital de la provincia. 

El pueblo de Sayna en lo político pertenece á la provincia de Condcsuyo de Are- 
quipa. 



PROVINCIA DE VILCASHUAMAN. ' 



Vilcas 



Vischongo 

Zancos .... 
Canaria ... 



Hualla 



Huambalpa. 
Acomarca. 
Huanmarca, 
i 'ocha. 
Huarcay. 

( 'oncepcion. 
Chaca-marca. 
( 'humbes. 
Ocros. 

l/ucanam 
Saesamarca. 

Apongo. 

Tiquihua. 
< 'ayara. 
Mayobamba. 
Cachi. 



Huancapi ó Coica.. 



Huancar ailla 



Chuschi. 



Totos 



Cangallo 



< 'olea. 
Quilla. 

I 'i taima. 

Sietepueblos casi de- 
siertos. 

Sarhua. 

Auquilla. 

Tomanga. 

< 'aachacancha. 
Hitaroaija. 

I 'aran. 

Espiti. 
Yilcancho. 

< 'aras. 

Tu l ¡va. 

Huancarticma. 

Pomabamba. 



PROVINCIA DE ANDAHUAYLAS. 



Andahuaylas 

San Gerónimo Amia rapa. 

Talayera Cascabamba. 



Chincheros. 



/ ' i ipil. 

( 'asábamba. 

t 'ayara. 

t 'm lili i 

I chuebamba. 
i ra'nmarca. 
Maitni. 
Ocobamba. 
Piscobamba. 



TT ( S. Juan Evanqelista, 

I Imuicary { r 

J ( I iirpn. 

Cachi Chulisana. 

I tuayana \ 

Pampachiri ... . 

I I iiancarama ... 



t 'hacrapampa. 

( 'liritra. 



\ Pomacocha. 
( Umamarca. 



Ongoy 

i La antigua provincia de Vilcashuamau corresponda á la actual provincia de Cangallo 



OBISPADO DEL CUZCO. 



PROVINCIA DEL CUZCO. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 



Anexos 



P 



Catedral 

Belén 

San Cristóbal. 

Santa Ana 

San Blas 



San Sebastian 

Santiago 

San Gerónimo 



El curato de San Sebastian se baila situado á dos leguas de la ciudad y se llama 
también del Hospital porque fué erigido en la iglesia de un hospital de Indios. 



PROVINCIA DE ABANCAY. 



Abancay ... 
Huanipaca. 

Curahuasi . 



Cachara. 
I Antüla. 

Limatambo Mollepata. 

Chincbay Puquio... Sumara 



Pantipata 



Surite 

Huarocondo 
Anta 



■ Pibil. 

J Chonta. 
Ibi». 



ocqinura. 



PROVINCIA DE AYMARAES. 



EL PK1ÍÜ Tomo II. 



Cballuanca 


Ciiraiibamba. 


Pac b acunas 


í 
( 


Ayáhuaya. 
Huancaray. 








j Catarosí. 
' t Coica. 

i Cal cauzo. 


Pocoanca 


( 


Pichihua. 
Amoca. 


Mollebamba 


Vito. 

( Silco. 


Yanáca " 




Sorayca. 


Sabaino 


Antüla. 


Lambrama ... . 




Atancama. 


Huaquirca 


. ... Matara. 


Caypi. 


Autabamba ..'. .. 










Oropesa 











49 






HISTOR] \ DE LA GEOGBAFIA i>KL PERÚ. 



PROA [NCLA DE A.YMARAES 



di- Curato 


AlK 


Poblai i ii 
di l Lirato 


Anexo 


Ahcobamba - 

Sirca 


Pampayacta. 
t 'hapimarca. 
Subcunga. 
Tiaparo. 
Tapáyrihua, 

ffuayrahnacko. 
Chacoche. 


I Lucre. 

Colcabomba \ ( 'Inicua. 

[ Caracara. 

Toraya. 

Soraya ' ( 'apaya. 

[ Sañayca. 




( 'lialitatíi. 


Chuquinga J 


/ ayrctca. 

Mítica. 
HuayllaHpa, 


*■ ruinriitia. 





El curato de San Gerónimo dista tres leguas de la ciudad. 

A esta provincia pertenece también el pueblo de Colpa, anexo del curato de Pitu 
huanca, de la provincia de Cotabamba y el de Lucuchanga, del curato de Huaucarama 
de la provincia de Audabuaylas del Obispado de Huamanga. 



PROVINCIA DE CüTABAMBAS. 



Cotábambas Totora. 

Cullurquí 

, Palpaccwhi. 

Huayllati J Llicchivilca. 

I. Coiyahuasi. 

Pitubuanea Coi. i-a. 

Ayrihuanca Citrasco. 

Cbuquibamba Vilcabamba. 

Mamara Turpay. 



San Pedro Cocha. 

, Pat.ahuasi. 

Llacua \ Aquira. 

' S. Miguel de Cocha. 

Mará 

PltlC Allomaría. 

Palcaro Totorhuaylas. 

Tambobamba < 'hacaro. 



El pueblo de Cotabamba fué en otro tiempo la capital de la provincia, pero hoy 
( 1768 ) lo es Tambobamba. 



PROVINCIA DE CHELQUES Y MASQUES PARURO. 



Panuro 

Colcha 



( Araypalpa. 
i San Lorenzo. 



I'ampacucbo 



Ocapa. 

( 'itrliii i/iiiiIi/- 

Pacopata, 



CAPITULO XXVIII. 



3*7 



PROVINCIA DE CHILQUES Y MARQUES Ó PARURO. 



i'"iii 1. 1 

Cabeza de Curato 



Anexos 



!'. ib! ii iones 
< abeza de I urato 



Anexos 



Aecha Urinsaya 



Omacha 



Pilpinto. 
Hudyaconga. 



Aecha Amansaya ...i ,'" 

J { Jfocoray. 



Antapalpa. 
Qnille. 

Aten. 
Vilque. 



Capi 



( ( 'oyabamba. 
\ Tucuyachi. 



Huancahuanca . 

Coror. 

< 'orea. 



Huanoquite 

Yanrisque Paoarietambo 



PROVINCIA DE CHÜMBIVIECAS. 



Velille 



Livitaca 



i 



Aya< asi. 

Totora. 
Pataqueña. 

Airo. 



Chamaca Asiento de Quibio. 

Colquemarca Yunque?. 

Capacmarca Canchahuana. 



LlaUZCO Quinóla. 

Santo Tomas 

Alca Puyca. 

Tomepampa 

Cotahiiasi Quillunza. 



Toro 



Caspi. 
Cupi. 



PROVINCIA DE CANES Y CANCHES TINTA. 



Sicuani Marang'ani. 

Su. Pedro de Cacha. San Pablo. 

Tinta Combcqmta. 

Ghecacupi Pitumarca. 



Pampamarca , 



( Tungasuca. 
Surimana. 
Pueblo Nuevo. 
Santuario de Tunga- 
suca. 



Yanaoca 

Langui Layo. 

( Iheca *Quehue. 

Pichihua Asiento ,1, Condoro- 

m a. 
( !oporaque 



Yauri 



Santuario de linón ■ 

cani. 
< 'apilla de la t 'an- 

delaria. 



PROVINCIA DE QUISPIOANCHI. 



Oropcsa 

Añdamiaylillas 

Urcos Huaroc, 

Quiquijana 



Qui simares . 



/ 'unaqnehuar, 
< 'ityotambd. 
Bjondocan. 






HISTOR] \ DE LA GEOGB \l l \ DEL PERÚ 



PROVINCIA DE QUSPIC ANCHI. 



.one» 
< de Curato 



Anexo» 



i. iones 
Cabeza de Curato 



Anexo-. 



Papres 



Pirque. 

< •rma. 
[ Zaina. 



Mtarcapata 



Acomayo. 






Hacienda* de 
les. 
Mineral de ( 'amanti 

I Huayqui. 



Sanear ara 



Poniacanchi 



/ Marcaconga. 

Yanampampa. 
y Acopia. 

Sta. Lucia. 
San .luán. 
Sayhua. 



Además de los pueblo . bay en esta provincia otro llamado Pueblo Nuevo, 

que eu lo eclesiástico pertenece al curato de Pampamarca de la provincia de Canes y 
Canches ; y otro llamado Ocongate, perteneciente al curato de Catea, de la provincia 
de Paucartambo. 



PROVINCIA DE CALCA Y LARES. 



Pizac 



i San Salvador. 
I Tara;/. 



Lamay Coya. 



Lares 



Hualla. 
] Cachin. 
| Chuquicancha. 



Calca 

Chinchero 

Tambo Silque. 



Vilcabamba 



San Francisco de la 

Victoria. 
S. Juan de Luana. 



El pueblo de Calca es la capital de la provincia. 

El curato de Tambo se llama también de Ollantaytambo, y comprende también al 
vaUe de Ocabamba. 



PROVINCIA DE URUBAMBA. 



Maras 

Urubamba 



Yucay 

Huayllabamba 



Los pueblos de Maras y Buallabamba de este curato, se hallan en la margen iz- 
quierda del rio Vilcamayo, y los otros dos, Yucay y Urubamba, se hallan en la mar- 
gen derecha. 



CAPITULO XXVIII. 



38") 



PROVINCIA DE PAUCARTAMBO. 



Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos 


Poblaciones 
Cabeza de Curato 


Anexos 


Paucartambo 

Catea 


f La Calle. 
1 Culquepata. 

OCONGATE. 

Huasac. 


Challaba mba 


í Huacanca. 

'. ( r, Iros. 
I Chimor. 
\ Amparaes. 



Esta provincia comprende también las haciendas de la montaña situada hacia el 
Oriente, las que producen mucha Coca y Cacao. 



PROVINCIA DE CARABAYA. 



Sandía 



Cuyocuyo. 
Laqueiqtie. 
Ñadoreque. 
Queneque. 

Patambuw. 
Chaquiminas. 
Pascata. 
Sayani. 



San Juan del Oro 



Para 



f Quia 
<■ Sina 



mea. 



Limbani. 

C /teja ni. 



Aporoma 

< riizero. 

Ají nja ni. 

Usicayos. 

Esquena. 

Quitiinquitu. 

Inambari. 

I Itu.ata. 
Macusaui. 
Ayapata.. j Ollachea. 

Azaro ni a. 
Coran i. 



Los tres últimos pueblos del curato de Sandia pertenecen á la provincia de Azán- 



garo. 



PROVINCIA DE LAMPA. 



Lampa Calapuja. 

Cabanilla 

Cabana 

Manazo Vilque. 

Atuncolla 

Caracote \ I r I l' aca - 

< Llasm. 

Ayavirí ...... 



, < Asiento mineral de 

Pucara \ Vilacila. 

Orurillo 

Nuñoa Santa Rusa. 

Macari ( 'upi. 

TT i ■ ■ ( Llalli. 

Umachin I .. ... 

I Uvuoiri. 

Juliaca 






ni ITOR] \ DE i \ (iKtH¡l!\Fl \ M i i-i i;r 



e i.i provinoia también el pueblo de Nioasio, el que en lo eclesiástico 
.il curato de Caminaca de la provku ia de \ ¡ángaro. 



PROVINi I \ DE A.ZANGARO. 









Azái 



, Muñani. 

I Poto i min< rjl de 

oro) 
I Inanea { id. ) 



Asillo 

Santiago do Papuja 

Arapa Villa de Betanzos. 



d i 



AllCXOS 



Caminaca J Aehaya. 

ASIÓ. 



\ Nio, 



Saman 

Taraco 

Pusi 

( 'hupa I'uiiihi. 



El pueblo de Ni< \o del curato do Caminaca, pertenece en lo político ala 

proi incia de Lam] 






ARZOBISPADO DE LA PLATA Ó CHUQUISACA. 



OBISPADO DE LA PAZ. 



PROVINCIA DE PAUCARCOLLA. 



Puno S. Pedro di Tcho. 

Paucarcolla 

Tiquillaca 

Coata 

Capachica Iscallani. 



Huancané 



Toquepani. 

I liiii-liiipalln. 
Tacani. 



Vilques Cojata. 

Mojo ( 'onwta. 



La capital de esta provincia ha sufrido muchos cambios, pues fué en otro tiempo 
(| pueblo de Paucarcolla; de pin pa ó á serlo el pueblo de Huancané; en seguida re 
cibió este título el Asiento mineral de Laycacota, llamado también San Luis de Alva; 
por último, desdo 1668 lo es la población de Puno. 

'' ; " la época qno el Dr. Cosme Bueno publicaba la descripción <lc las provincias del Perú, las do» 
Paucarcolla 6 Puno y Chucuito pertenecían al Obispado do la Paz del Arzo- 
lo do la Pl 



CAPITULO XXV1U. 



V.ii 



I'KOVINCIA DE CHUCU1T0. 



Población 

Cabeza de Curato 



Anexos 



Lhucuitü ? , 

< b; 

San Antonio de Esquiladle. 



Asunción 

into Domiiiíjo 



Acora. 



San Pedro 
San Juan . 



tt S Santa Bárbara 

" t San Miguel 



JüLI. 



San Pedro 

Santa Cruz 

, La Asun ción 

I Sun Juan Bautista. 



í Santiago 

Pomata j San Miguel. 

' San Martin 



Yunguyo \ Asunción ., 

t Magdalena 



Zepii 



San Sebastian 
San Pedro ... . 



Pichacani (asiento mineral). 

£ Una ca/>¡ll(< rice parroquia. 
Purificación. 

Zaacata y dos capillas. 
Huacullani. 



Desaguadero. 



Aquí terminan las provincias comprendidas entonces en el territorio que ocupa ac 
tualmente la República del Perú, faltando solamente la provincia de Jaén y parte de la 
antigua provincia de Maynas, que no lian sido descritas por el Dr. Cosme Bueno, por- 
que en aquella época pertenecian al gobierno de Quito. 



CAPÍTULO XXIX. 

División del Perú en ocho Intendencias.— Historia de las Misiones por el Padre Tena 

Publicación del Mapa de la América Meridional de Olmedilla— Limites entre el Perú y el Brasil. 

Reconocimiento del Rio Y apura.— Descubrimiento de las Montañas de Monzón. 

Apertura de un camino desde Chavin á las Montañas de Monzón. — Publicación 

del Diccionario Geográfico de Alcedo. 



1774.-1789. 

1784. — División del Perú en Intendencias.' — Hasta el año 1783 1a 
división territorial del Perú era mas bien eclesiástica que política ; 
pues todo el país se hallaba dividido en cinco partes , que correspondían 
al Arzobispado de Lima y á los Obispados de Trujillo , Huamanga , Cuz- 
co y Arequipa. Cada una de estas partes , como se ha visto ya , compren- 
dia un cierto número de sub-divisiones que el Dr. D. Cosme Bueno lla- 
maba Partidos ó Provincias , y que se conocian también con el nombre 
de Corregimientos. Estos á su vez , comprendían un cierto número de 
curatos , muchos de los cuales tenian sus anexos. 

Por una Real Ordenanza, expedida en 28 de Enero de 1782, se cambió 
la división territorial , mandando establecer en el Perú las Intendencias. 
Fué el I o de Julio del año 1784 , que el Visitador y Superintendente de 
la Real Hacienda , pasó al Virey D. Teodoro de Croix , el reglamento 
de las Intendencias, el que mandó luego que puntualmente se observase 
y obedeciese. 

Con esta nueva forma de división , quedaban estinguidos los antiguos 
Corregimientos , los que fueron substituidos por las Sub-delegaciones. 
Desde aquella fesha, todo el territorio que constituía entonces el Perú, 
quedó dividido en 7 Intendencias, á, saber: Lima, Cuzco, Arequipa, 
Trujillo, Huamanga, Huancavelica y Tarma ; á las que mas tarde se 
Cambien la de Puno, que hasta entonces hacia parte del Vireyna- 
to de Buenos Avies. Las Intendencias tenian el mismo valor que los 
actuales Departamentos y se hallaban á su vez divididas en partidos ó 
sub-delegaciones que corresponder] á nuestras provincias. 

¡ Memoria de lo ■ > ><■•■ gobernado el Perú durante el Coloniaje español. — Tomo V, 

I 70. 



CAPITULO XXIX. 



393 



El siguiente cuadro representa la división territorial del Perú después 
del establecimiento de las Intendencias. ' 



Intendencia 



Lima. 



Cuzco. 



Arequipa. 



Partidos 



Cercado de Lima. 

Cañete. 

lea. 

Yauyos. 

Huarochiri. 

Cauta. 

Chancay. 

Santa. 

Cercado del Cuzco, 

Abaucay. 

Aymaraes. 

Calca y Lares. 

Urubamba. 

Cotabamba. 

Paruro. 

Chumbivilcas. 

Tinta. 

Quispicanchi. 

Paucartambo. 



Intendencia 



/ Cercado de 
quipa. 
Caruaná. 
Condesuyo. 
Collaguas. 
Moquehua. 



Are- 



Trujillo. 



Huamaiiga. 



Huaucavelica. 



Taima. 



Partidos 



1 Cercado de Trujillo 
Cajamarca. 
Chota. 

Huamachuco. 
Pataz. 
Chachapoyas. 

Cercado de Hua- 

manga. 
Anco. 
Huanta. 
Cangallo. 
Andahuailas. 
Lncauas. 
Parinacochas. 

Cercado de Huan- 

vehea. 
Angaraes. 
Tayacaxa. 
Castro-vireyna. 

Cercado de Tarma. 

Jauja. 

Cajatambo. 

Huaylas. 

Conchucos. 

Huamalies. 

Huánuco. 



1774. — Historia de las Misiones por el padre Tena. — Un ilustrado Mi- 
sionero del Orden de San Francisco, el padre Fernando Rodríguez Tena, 
hacia el año de 1774, empezaba á escribir aquí, en Lima, en el silencio 
y recogimiento del claustro , la Historia de las Misiones de su Orden ; 
trabajo lleno de erudición , que se conserva manuscrito en el archivo del 
Convento de San Francisco de esta capital. 

La primera parte , que lleva por título : Aparato á la Coronica de la 
Santa Provincia de los doce Apóstoles de la religión de N. P. San Francisco 
de Asís , contiene unas disertaciones sobre los nombres de Indias Occi- 
dentales , América y Nuevo Mundo ; la antigua línea divisoria entre los 
dominios de las Coronas de Castilla y Portugal, llamada línea Alejandrina; 

i Esta división es la que aparece de la Guia del Perú del aro 1793, publicada por el célebre Unanue. 
En ella no aparece la Intendencia de Puno, que fué agregada después y comprendía los partidos de 
Lampa, Azángaro, Caravaya, Chucuito y Paucarcolla. 



EL PKRP.— Tomo II, 



50 



HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

los descubrimientos geográficos en la América Setentrional ; el origen de 
los naturales ó Indios de América . y por último, la historia del Imperio 
de los Eneas. 

La segunda parte de la obra del padre Tena, esto es , la historia de 
las Misiones , es , para el objeto de la presente obra , todavia mas intere- 
sante . conteniendo ademas de las relaciones de las distintas entradas 
de los Misioneros á la región de la Montaña , que hemos tenido ocasión 
de citar , una multitud de datos geográficos , principalmente sobre el 
curso de los rios de la vertiente oriental de los Andes. 

Así , por ejemplo , en su introducción á la historia de las Misiones , 
hablando del rio Beni ' , combate la errónea aserción del ilustrado Dr. 
Cosme Bueno , el que dijo , que el rio Inambari , que baña la provincia 
de Cara vaya entra en el Marañan engrosado con otros con el nombre de Ucayali. * 

Pero en honor de la verdad , diremos , que si es cierto que las aguas 
del rio Inambari no van al Ucayali , y por lo contrario ya reunidas con 
las del Madre de Dios , incorporándose con las del rio Beni van al Ma- 
dera ; también el erudito padre Tena cae en un error , creyendo que el 
Inambari que cita el Dr. Cosme Bueno sea el rio Beni , pues este último 
escritor no nombra siquiera. dicho rio. 

Mas adelante (número 18 del mismo capítulo) , el padre Tena al ha- 
blar del rio Paucartambo , critica nuevamente al Dr. Cosme Bueno , 
porque dice que el rio de Paucartambo, junto con el de Villcamayo , el de 
Vilcábamba y después con el Apurimac va á aumentar las aguas de otros y 
llega ni Marañon fon el nombre de Ucayali. 3 

El autor de la Historia de las Misiones , al refutar al Dr. Cosme Bueno, 
se expresa de este modo : 

« El rio Paucartambo , aunque entra en los Andes , y se junta con el 
« de Vilcamayo y Vilcábamba , no va á juntarse con el Rio Apurimac , 
« sino con el que viene de Moxos , en una palabra , con el rio Beni , para 
« que nos entiendan mas breve. Este Rio Paucartambo es en la realidad 
• el tan celebrado Amarumayo , por donde el Inca Yupanqui hizo la Con- 
« quista de Moxos, de la que ya hemos hablado citando á Garcilaso 
« Inga. » 

' Tena. — Historia de las Misiones. — Tomo I, Libro I, Cap. II. 

* Cosme Bueno. — Efemeride de 1768. — Descripción del Obispado del Cuzco, provincia de Caravaya. 

3 Cosme Bueno. — Efemeride de 17G8. — Provincia de Paucartambo. 



CAPITULO XXIX. 395 

Este párrafo necesita una aclaración , pues muchos escritores , y aun 
autores de mapas, han cometido errores , motivados tan solo por el nom- 
bre de Paucar tambo que se da á distintos rios. 

Es preciso saber que en la provincia de Paucartambo , situada al Este 
del Cuzco , hay dos hoyas hidrográficas distintas : la primera es la del 
rio que pasa por la población de Paucartambo , el que tiene su origen 
de algunas lagunas situadas en el mismo nudo de la Cordillera , llamada 
de Vilcanota , de donde nace también el rio que mas abajo se llama de 
Urubamba , Vilcamayo ó de Santa Ana. 

El rio en cuestión , que baña la población de Paucartambo , como es 
natural , es conocido por muchas personas con el mismo nombre que 
lleva el pueblo , pero también se le conoce con el de M apacho. Este rio 
penetra en la Montaña y reuniéndose mas abajo, con el nombre de Canü- 
sea , al Vilcamayo ó rio de Santa Ana , baja á formar el Ucayali , por 
su reunión con el rio Tambo , el que lleva ya las aguas del caudaloso 
Apurimac. 

El rio que baña la población de Paucartambo , tiene su curso confor- 
me con lo que dice el célebre Dr. Cosme Bueno. 

Atravesando la Cordillera llamada de Tres Cruces , que ladea la mar- 
gen derecha de este rio , se entra á la fértil región que se conoce con el 
nombre de Montañas de Paucartambo , que forma una hoya muy dis- 
tinta de la primera ; pues todos los rios que la bañan constituyen por 
su reunión el Madre de Dios , el que juntándose con el Inambari , que 
reúne las aguas de la provincia de Caravaya , forma el caudaloso Ama- 
rumayo de que habla Garcilaso , el que hoy se sabe positivamente que 
se junta con el Beni , el que á su vez , reuniéndose con el Mamoré , 
forma el gran rio Madera. 

Así , el Dr. Cosme Bueno al mentar el rio de Paucartambo , se refiere 
al que baña la población de este nombre ; y el padre Tena , al contrario , 
se refiere al rio que baña las Montañas de Paucartambo, el que va real- 
mente al Madera, después de haberse reunido con el Inambari y el Beni. 

Es por haberse confundido el rio que baña la población de Paucar- 
tambo con el rio que riega las Montañas del mismo nombre , que 
ha resultado el poco acuerdo de los autores que han escrito sobre la 
materia. 

Sin embargo , aun así , si el padre Tena se refiere al rio que baña las 



396 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

"Montañas de Paucartambo , esto es al Madre de Dios, que es el que va 
al Madera, comete un equívoco al decir que se junta con el Vilcamayo y 
Vücabamha; pues como se ha visto, es el M a pacho ó rio que baña la 
población de Paucartambo, el que se junta con el Vilcamayo ó rio de 
Santa Ana. 

En otro.capítulo de su importante obra, al hablar del rio Beni, nos pro- 
porciona el padre Tena un dato que es preciso tener en cuenta para la 
historia del rio Madre de Dios, el que según parece era conocido hacia 
el interior, por los Misioneros, con el nombre de Paraban ó rio de Castela, 
como se puede deducir por las siguientes palabras : « y dividiendo (el Beni) 
« de estas Misiones la provincia de Moxos , pasa inmediato al Pueblo de 
« Reyes; y caminando muchas leguas, recibiendo otro gran Rio por el po- 
« niente con el nombre Paraban ó Rio de Castela , entra en el Rio Mamore é 
* Itenez juntos , tomando el nombre de Rio de la Madera. » ' 

Como ningún gran rio puede formarse entre el Inambari y el Beni , se 
deduce con facilidad que el Paraban ó rio Castela del padre Tena no 
puede ser otro que el rio Madre de Dios junto con el Inambari, esto es, 
el célebre Amarumayo de Garcilaso. 

En otro capítulo trata del curso del rio Tono , que es un brazo del 
Madre de Dios , y en seguida habla del rio Yutay , pero lo que dice el 
padre Tena á este respecto no es exacto. 

A pesar de los errores que contiene; errores casi inevitables tratándose 
del curso de unos rios tan poco conocidos , y sobre los cuales se tenían , 
aun ahora poco , las noticias mas erróneas , la obra del padre Tena es un 
trabajo digno de aplauso , pues se nota en su autor mucha erudición y 
el mas vivo deseo de dar á conocer aquellas incógnitas y dilatadas re- 
giones. 

1775. — Publicación del Mapa de la America Meridional.de Olmedilla. — 
En el año 1775 veía la luz en España el gran Mapa geográfico de la Amé- 
rica Meridional , de I). Juan de la Cruz Cano y Olmedilla. 

Esta hermosa obra , que honra grandemente al gobierno español de 
aquella época , puede considerarse como un verdadero monumento levan- 
tado á la ciencia geográfica. En efecto , el mapa de Olmedilla , que tiene el 
mérito de ser grabado por el mismo autor, representa todos los conoci- 
mientos geográficos que se tenían hasta entonces sobre la América Meri- 

* Teaa. — Historia de las MLioaes. — Tomo I, Libro I, Cap. VI. 



CAPITULO XXIX. g97 

dional , y reúne ademas numerosos trabajos y datos inéditos, recogidos en 
las mas apartadas y solitarias regiones por pacientes y arriesgados Misio- 
neros. 

El inteligente geógrafo Olmedilla, al emprender su grandioso trabajo , 
parece haberse propuesto hacerlo útil , no solo á sus compatriotas sino á 
los estudiosos de otras naciones ; pues ademas de adoptar las longitudes 
contadas al Oriente del Pico de Tenerife , que es el primer Meridiano que 
adoptaron España y Holanda, presenta también, en otras lineas paralelas, 
las longitudes según los Meridianos de Madrid, Londres , Paris , y la Isla 
del Hierro , que fué el primer Meridiano empleado en Francia y Portugal . 

A fin de que este importante mapa pudiese también servir para la his- 
toria y corregir las posiciones geográficas dadas por el cronista Herrera, 
adoptó en la línea ecuatorial las longitudes en tiempo , dividiéndola en 
horas y minutos, tomando por punto de partida el Meridiano de Toledo; 
y en otra línea paralela á esta última, la longitud en grados al Occidente 
de la misma ciudad de Toledo , situando á Quito en 75° según las obser- 
vaciones de los sabios españoles D. Jorge Juan y D. Antonio de Ulloa. 

En cuanto á la hidrografía de la parte oriental del Perú , muchos de 
los rios cuyo origen y curso eran en aquella fecha muy poco conocidos, 
van acompañados de datos que expresan la opinión de algunos geógra- 
fos é historiadores. Así, por ejemplo, á lo largo del curso del rio Beni 
se lee: Eio Beni ó Serpiente, que M. d'Anville llamó también Amarumayo por 
contestar con el Juca Garcilaso cuando dice que el Inca Yupanqui, hizo su ex- 
ploración al conquistar la provincia de los Musus ó Mojos. En el curso del rio 
Arazá, se halla escrito: El caudaloso Arazá, cuyo origen comparado con el que 
corresponde al famoso Cuchioara ó Punís; parece ser uno mismo como se infiere 
en la descripción del Obispado del Cuzco; impresa al fin de los Conocimientos 
del tiempo, año 1768. ' En el curso del rio Inambari se lee lo siguiente: 
El grande Inambari que desagua en el rio Ucayali según el Dr. Cosme Bueno. 
Aunque la mayor parte de estas indicaciones son erróneas , pues en 
aquella época no habia datos seguros , pudiéndose considerar como hipo- 
téticas todas las noticias que se tenian sobre el enjambre de rios que cru- 
zan en todos sentidos aquella virgen región ; sin embargo , es muy loable 
el método adoptado por el autor del mapa de indicar la fuente de donde 
habia tomado los datos relativos á dichos rios. 

i Esta última parte se refiere á las Efemérides ó Conocimientos del tiempo, publicados por el Dr. 
Cosme Bueno. 



m HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

No hace muchos años que reinaba todavía la mas grande obscuridad 
sobre el origen y curso de un gran numero de rios que bañan la región 
de los bosques situada al Oriente del Cuzco; pero mediante los estudios 
de varios sabios viajeros, entre los cuales es digno de citarse el célebre 
explorador del rio Puras y" leí Yurua, M. Chandless, se ha descorrido 
«•1 velo que nos ocultaba aquella inmensa red de rios que llevan tranqui- 
lamente su gran tributo de aguas al caudaloso Amazonas. 

Por ahora nos bastara decir que el origen del Purus no es el Arazá, 
como aparece en la carta de Olmedilla , ni tampoco el rio Madre de Dios 
de las Montañas de Paucartambo, como se ha creido hasta estos últi- 
mos tiempos; que el caudaloso Inambari no desagua en el Ucayali, como 
creía el Dr. Cosme Bueno, sino que se reúne con el Madre de Dios que 
acabo de citar, y que juntos se dirigen al Oriente á incorporarse con el 
Beni , con cuyo nombre entra en el gran rio Madera. 

El rio Madre de Dios con el Inambari constituyen el antiguo rio Ama- 
rumayo, por el cual bajó la grande armada del Inca Yupanqui á la con- 
quista de los indios Mojos; y aunque este rio se reúne al Beni, no se 
puede decir que el rio Amarumayo sea el mismo Beni , como creia el 
antiguo y célebre geógrafo M. d'Anville , según aparece del mapa de 
Olmedilla. 

Los errores que acabo de señalar, no disminuyen en nada la importan- 
cia del gran Mapa de la América Meridional de Olmedilla , pues como 
he dicho ya , él representa los conocimientos geográficos de la época en 
que se publicó , y su ilustrado autor tuvo el cuidado de indicar en las 
partes poco conocidas la opinión de los sabios mas acreditados. 

1777. — Límites entre el Perú y el Brasil. — Sabido es de todos, que lo 
que es hoy República del Perú , pertenecía antes de la Independencia de 
este país á la Corona de España; y el actual Imperio del Brasil, estaba 
bajo el dominio de la de Portugal. Así , todo lo que se relaciona con los 
límites del Perú con el Brasil , antes de la época de la Independencia , lo 
hallamos en los tratados que se verificaron entre los gobiernos de Es- 
paña y Portugal. 

Si echamos una mirada retrospectiva hacia las primeras divisiones 
entre los dominios de las Coronas de España y Portugal, con motivo del 
descubrimiento de América, tenemos que remontarnos hasta el año 1493. 

En efecto , en dicho año, el papa Alejandro VI, para conciliar las dis- 



CAPITULO XXIX. 399 

cusiones que se habían suscitado entre España y Portugal con motivo 
del descubrimiento de América por Colon , y de las Indias Orientales por 
Vasco de Gama, expidió en 4 de Mayo la célebre bula, dividiendo el globo 
en dos partes , tomando por punto de partida una linea meridiana , si- 
tuada á cien leguas al Oeste de una de las islas Azores ó de Cabo Verde. 
En la citada bula se concedía á la España todo lo que pudiera descubrir 
al Oeste de esta línea llamada de demarcación ; y al Portugal todo lo que 
se hallare al Este , con la condición de que no hubiese sido ocupado por 
otro príncipe cristiano antes del día de Natividad del mismo año. ' 

La citada línea de demarcación, llamada también línea Alejandrina, no se 
observó, pues habiendo convenido las partes interesadas , en someter sus 
discusiones á la decisión de tres comisarios de cada nación ; estos , se 
reunieron en efecto en Tordesillas el 7 de Junio del mismo año de 1493 
y trazaron otra línea divisoria ó de demarcación, doscientas setenta leguas 
mas al Oeste de la primera; esto es, á trescientas setenta leguas al Oeste 
de las islas Azores ó de Cabo Verde. Esta nueva linea de demarcación 
es la que resultó del tratado llamado de Tordesillas, el que fue firmado 
solemnemente el 7 de Junio de 1494, y aprobado por el rey de España 
el 2 de Julio del mismo año. v 

Para llenar debidamente lo pactado en el tratado de Tordesillas , Es- 
paña y Portugal , convinieron en enviar cuatro embarcaciones con astró- 
nomos , geógrafos y pilotos , los que partiendo de las islas Azores , nave- 
gasen hacia el Oeste las 370 leguas y determinasen el punto donde es- 
tas alcanzaban , señalando en seguida la Meridiana Norte-Sur , que debía 
ser la línea de demarcación entre los dominios de las dos Coronas. 

La imperfección de los instrumentos astronómicos , la incertidumbre 
sobre el valor de las leguas que debían servir de medida, y el no haberse 
fijado el punto de partida en las islas Azores , esto es , si debia empe- 
zarse á contar las leguas de la isla de San Antonio, que es la mas occi- 
dental, ó de la isla de la Sal, que es la mas oriental , fueron otros tantos 
obstáculos para llevar á cabo tan importante comisión , pues los encarga- 
dos de realizarla , no se entendían entre sí , y de consiguiente quedó tan 
solo en proyecto. 

i En la preciosa colección completa de los Tratados de los Estados de la América latina de Calvo, se 
registra la citada bula del papa Alejandro VI (Tomo I, pág. 4.) 

2 Calvo. — Colección completa de los Tratados, Convenciones, etc. de todos los Estados de la América 
latina — Tomo I.~— pág. 16, 



400 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

Mas tarde , en 1524 , con motivo de la posesión de las islas Molucas * 
por parte de España , y en seguida en 1681 por la colonia del Sacra- 
mento que habían establecido los Portugueses en el rio de la Plata, se 
suscitaron nuevas cuestiones, para cuya resolución se hacia indispensa- 
ble conocer á punto fijo la posición de la linea divisoria ó de demarca- 
ción , establecida en el tratado de Tordesillas , y se volvió á nombrar co- 
misiones de astrónomos y geógrafos , las que no llegaron á resultado al- 
guno , por las causas mas arriba expresadas. Como en la anterior ocasión 
hubo igual desacuerdo en la elección del punto de partida , en las islas 
Azores , de donde se debian empezar á contar las 370 leguas hacia el 
Occidente. 

Los geógrafos y comisarios españoles , opinaban que el punto de par- 
tida debia ser desde la medianía de la isla de San Nicolás , que se halla 
situada en el centro de todas las Azores. Los comisarios portugueses 
pretendían , por el contrario , que el punto de partida debia ser el borde 
occidental de la de San Antonio , siendo esta isla la situada mas al Oeste 
de todas las Azores ó Cabo Verde. 

Para salvar esta dificultad , determinaron de común acuerdo , hacer 
dos medidas ; esto es , una tomando por base ó punto de partida el cen- 
tro de la isla de San Nicolás , como deseaban los comisarios españoles ; 
y otra empezando la medida desde el borde occidental de la isla de San 
Antonio , según la opinión de los comisionados portugueses. 

A pesar de todo esto , los resultados estaban tan desacordes que no 
hubo modo de entenderse. 

Solamente hacia la mitad del siglo pasado , después de practicada 
la importante y delicada medida de los grados del Meridiano , por los 
Académicos franceses y los sabios españoles D. Jorge Juan y D. Antonio 
de Ulloa ; y después también que uno de los primeros , M. de La Conda- 
mine , en su viaje por el gran rio de las Amazonas , hubo determinado 
la posición geográfica de la boca del rio Ñapo , de la ciudad del Para en 
la desembocadura del Amazonas , y de la isla de Cayena , fué cuando se 
pudo determinar sobre bases verdaderamente científicas la posición 
de la célebre línea divisoria ó de demarcación entre las posesiones de 
España y Portugal. 

Por los cálculos practicados por los sabios españoles que aparecen en 
un erudito trabajo que lleva por título : Memoria y disertación histórica y geo- 



CAPITULO XXIX. 401 

gráfica sobre el Meridiano de demarcación entre los dominios de España ij Por- 
tugal , etc. ' , resulta que contando las 370 leguas al Occidente de la parte 
central de la isla de San Nicolás , el Meridiano de demarcación cae á 3 ° 
14' al Oriente de la ciudad del Para , y tomando por punto de partida el 
borde occidental de la isla de San Antonio, queda dicha linea de de- 
marcación á 1 ° 50 ' al Oriente de dicha ciudad ; de manera que de todos 
modos la ciudad del Para quedaría en el territorio , que según el tratado 
de Tordesillas debia pertenecer á la Corona de Espafia. 

En el hermoso Mapa de la América Meridional de Olmedilla , impreso 
en 1775 , se nota en la posición que acabamos de indicar dos líneas pun- 
tuadas que indican el Meridiano de demarcación que nos ocupa, calcu- 
lado , tanto tomando por punto de partida la isla de San Nicolás , como 
tomando por base la isla de San Antonio de las Azores , hallándose ambas 
líneas , como hemos dicho , al Oriente del Para , ciudad , que se halla 
situada en la desembocadura del rio Amazonas; de manera que según el 
tratado de Tordesillas, que ha estado vigente hasta el año 1777, época del 
tratado llamado de San Ildefonso, ninguna parte del rio Amazonas se 
hallaba comprendida en el territorio perteneciente á la Corona de Por- 
tugal. A pesar de todo esto, va se ha visto, al hablar de los trabajos geo- 
gráficos del padre Fritz y su regreso del Para al Perú en 1691, cómo los 
Portugueses habían invadido y se habían posesionado de casi todo el cur- 
so del gran rio Amazonas hasta la Nación de los Omaguas , quitando in- 
directamente , una inmensa extensión de territorio , ú la Nación Peruana 
que vino á sustituir la dominación de España. 

Pasemos ahora ¡i la parte mas importante para la historia de la geo- 
grafía del Perú, esto es, el tratado de límites concluido entre España y 
Portugal , llamado de San Ildefonso ; en el que se determinaron los lími- 
tes orientales del territorio que mas tarde conquisté) la Nación Peruana 
en la célebre época de la Independencia. 

No entraremos en pormenores explicando los motivos que movieron á 
los dos gobiernos de España y Portugal á entrar en arreglos, haciéndose 
mutuamente grandes concesiones de territorio ; lo cierto es, que la Espa- 
ña cedié) al Portugal toda la grande extensión de territorio bañado por el 
caudaloso Amazonas, que esta última nación había paulatinamente inva- 

1 Calvo. — Colección completa Je los Tratados, Convenciones, etc. de todos los Estados de la América 
latina,— Tomo I. pág. 190. 

EL PF.Klí.-Tonio II. 



402 HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

dido , desde la desembocadura de este gran rio en el mar, hasta el rio 
Yavari , que sirve ho\ de Límite entre el Perú y el Brasil. 

Las bases del tratado preliminar de San Ildefonso, que se estipuló en 
1777 habían ya sido trazadas, al mi nos en lo que se relaciona con los lími- 
[< - entre él Perú y el Brasil . en otro tratado concluido en 1750, el cual 
ademas de haber sitio invalidado de hecho por la demora en su ejecución, 
tu. anulado por Carlos III en 1761, poco después de su elevación al 
trono. 

El tratado preliminar llamado de San Ildefonso, por ser este el nombre 
del lugar donde se reunieron los Plenipotenciarios, el conde de Florida 
Blanca D. José Mofiino por parte de España , y el comendador D. Fran- 
cisco Inocencio de Souza Coutinho por el Portugal, fué celebrado el I o 
de Octubre de 1777 y ratificado el 11 del mismo mes. 

Este tratado no era sino preliminar, debiendo servir de base y funda- 
mento al definitivo que se extendería mas tarde , cuando se tuviesen no- 
ticias mas exactas, y como este ultimo no tuvo lugar , el tratado prelimi- 
nar de San Ildefonso es el que ha regido , no solamente durante todo el 
tiempo que el Perú perteneció á España , sino también durante la época 
del Perú independiente hasta el año 1851 , en cuya fecha , en lo que 
toca á los límites entre Perú y Brasil , fué ligeramente modificado , como 
veremos en su lugar. 

Ciñéndonos tan solo á la parte del tratado de San Ildefonso , donde 
se establecen los límites entre el Perú y el Brasil, trascribiremos á la 
letra lo que se estipuló entonces. Pero como en aquella fecha el Perú y 
Bolivia no formaban dos estados independientes, los límites señalados 
en el tratado de San Ildefonso , por este lado , comprenden el territorio de 
las dos Repúblicas ; y como por otra parte no se han determinado todavia 
con precisión los límites entre el Perú y Bolivia , indicaremos la línea di- 
visoria pactada en 1777 entre España y Portugal , empezando desde la 
boca del Mamoré. 

Volviendo al tratado de San Ildefonso, ei artículo 11 dice lo si- 
guiente : ' 

« Bajará la línea por las aguas de estos dos rios Guaporé y Mamoré, 
« ya unidos con el nombre de Madera, hasta el paraje situado en igual 

i Calvo. — Colección completa de los Tratados, Convenciones etc. de todos los Estados de la Amé- 
rica latina.— Tomo III, páj 



CAPITULO XXIX. 403 

distancia del río Marañon ó Amazonas y de la boca del rio Memoré; 
y desde aquel paraje continuará por una línea leste-oeste hasta encon- 
trar con la ribera oriental del rio Yabari, que entra en el Marañon por 
su ribera austral; y bajando por las aguas del mismo Yabari hasta 
donde desemboca en el Marañon ó Amazonas, seguirá aguas abajo de 
este rio, que los Españoles suelen llamar Orellana y los Indios Guiena, 
hasta la boca mas occidental del Yapurá , que desagua en él por la mar- 
gen septentrional. » 

« Art. 12. — Continuará la frontera subiendo aguas arriba de dicha boca 
mas occidental del Yapurá y por en medio de este rio hasta aquel punto 
en que puedan quedar cubiertos los establecimientos portugueses de las 
orillas de dicho rio Yapurá y del Negro, como también la comunicación 
ó canal de que se servian los mismos Portugueses entre estos dos rios 
al tiempo de celebrarse el tratado de límites de 13 de enero de 1750, con- 
forme al sentido literal de él y de su artículo 9 ' , lo que enteramente se 
ejecutará según el estado que entonces tenían las cosas, sin perjudicar 
tampoco á las posesiones españolas ni á sus respectivas pertenencias y 
comunicaciones con ella y con el rio Orinoco, de modo que ni los Espa- 
ñoles puedan introducirse en los citados establecimientos y comunica- 
ción portuguesa, ni pasar aguas abajo de dicha boca occidental del 
Yapurá, ni del punto de línea que se formare en el río Negro y en los 
demás que en él se introducen; ni los Portugueses subir aguas arriba 
de los mismos , ni otros rios que se le unen , para bajar del citado punto 
de línea á los establecimientos españoles y á sus comunicaciones; ni re- 
montarse hacia el Orinoco ni extenderse hacia las provincias pobladas 

i El artículo 9 del tratado de 1750, dice así: 

" Continuará la frontera por en medio del rio Yapurá y por los demás rios que se le junten y se acer- 
" quen mas al rumbo del norte , hasta encontrar lo alto de la cordillera de montes que median entre el 
" rio Orinoco y el Marañon 6 de las Amazonas , y seguirá por la cumbre de estos montes al oriente hasta 
" donde se extienda el dominio de una y otra monarquía." 

" Las personas nombradas por ambas coronas para establecer los límites , según lo prevenido en el 
" presente artículo , tendrán particular cuidado de señalar la frontera en esta parte, subiendo aguas ar- 
" riba de la boca mas occidental de Yapurá, de forma que se dejen cubiertos los establecimientos que ac- 
" tualmente tengan los Portugueses á las orillas de este rio y del Negro , como también la comunicación 
" 6 canal de que se sirven entre estos dos rios ; y que no se dé lugar á que los Españoles con ningún 
" pretexto ni interpretación puedan introducirse en ellos , ni en dicha comunicación , ni los Portugueses 
" remontar hacia el rio Orinoco , ni extenderse hacia las provincias pobladas por España , ni en los des- 
" poblados que la han de pertenecer según los presentes artículos , á cuyo efecto señalarán los límites 
" por las lagunas y rios , enderezando la línea de la raya cuanto pudiere ser hacia el norte , sin reparar 
" al poco mas ó menos del terreno que quede á una ó á otra corona , con tal que se logren los expre- 
" sados fines." 



404 HISTORIA 1>E LA GEOGRAFÍA DEL PERÜ. 

« por España, ó é los despoblados que le han de pertenecer según los 
i presentes artículos; á ouyo fin laa personas que sr nombraren para la 

i ejecución de este tratado señalaran aquellos limites, buscando las lagu- 
« ñas y rios que se juntan al Yapurá y Negro y se acerquen mas al rumbo 
« del norte, y en ellos lijaran el punto de (pie no deberá pasar la navega- 
i eion y uso de la una ni de la otra nación, cuando apartándose de los 
« rios haya de continuar la frontera por los montes que median entre el 
« Orinoco y Marañon ó Amazonas , enderezando también la línea de la 
« raya cuanto pudiere ser hacia el norte, sin reparar en el poco mas ó 
« menos del terrino que queda a una u otra corona, con tal que se logren 
« los espresados fines hasta concluir dicha línea donde finalizan los do- 
« minios de ambas monarquías. » 

Dejemos por ahora esta última parte del tratado de San Ildefonso en 
la que se hallan comprendidos los límites de la actual República del Perú 
con el Brasil y los de la Nueva Granada , con el mismo Imperio ; límites 
que en lo que toca al Perú , han sido modificados en 1851 en un tratado 
entre esta República y el Brasil y del que hablaremos en su lugar. Vol- 
vamos al artículo once de dicho tratado , en el que se establecen los lí- 
mites de los territorios que pertenecían entonces á las Coronas de Es- 
paña y Portugal , para hacer alguna aclaración. 

En este artículo , que hemos trascrito literalmente y que vamos á re- 
petir en parte , se dice: Bajará ¡a línea por las nanas de estos das rios Gua- 
pote y Mamoré , ya unidos con el nombre de Madera , lias/a el parage sitando 
en irjnol distancia ajel rio Marañon o Amazonas y de la boca del no Mamoré , 
_// desdr aquel parage continuara por una linea leste-oeste hasta encontrar con la 
ribera oriental del rio Yaeari. 

El pequeño párrafo que acabamos de trascribir puede dar lugar á dis- 
tintas interpretaciones , de manera que , no creo inútil someterlo á una 
discusión, para establecer su verdadero sentido. 

En primer lugar , es preciso determinar de qué modo se entiende la 
medida para saber cual es el punto situado a igual distancia del rio Mara- 
ñon o Amazonas // de la boca del rio Mamoré , para de alli tirar la paralela 
hacia el rio Ya vari. 

Para convencerse de que este importante punto que constituye una 
de las principales bases para los límites de las actuales Repúblicas del 
Perú y Bolivia con el Brasil , ha sido interpretado del modo mas distinto, 



CAHTULO XXIX. 405 

basta echar una mirada sobre los principales mapas que corren impre- 
sos , para ver la gran diferencia que existe en la latitud de la línea que 
parte del rio Madera hacia el Yavari. 

Hú aquí la latitud de esta línea divisoria en algunos mapas: 

Mapa del Perú y Ecuador de M. Castelnau.... 7 o 30' 00" 

id. del Peni de Paz Soldán 9 o 30' 00" 

id. del Perú de Barrera 10° 00' 00" 

id. del Perú de Gautherot 9 o 28' 24" 

id. de Bolivia de Ondarza y Mujia 6 o 28' 20" 

Vamos pues á ver cual seria el modo de determinar con precisión esta 
importante línea divisoria. 

Dos modos se podrian emplear para determinar el punto equidistante 
del rio Amazonas y de la boca del Mamoré. Uno consistiria en medir 
todo el curso del rio Madera desde la boca del Mamoré hasta su desem- 
bocadura en el Amazonas y fijar el punto que correspondería á la mitad 
de la distancia entre estos dos parajes. El segundo seria tomar por base 
la latitud media entre la de los dos puntos extremos , que son la boca del 
rio Mamoré , y la confluencia del Madera con el Amazonas. 

Ahora , si se reflexiona un poco, se ve que la primera medida , siguiendo 
el curso del rio Madera , es casi imposible , pues seria muy difícil deter- 
minar la semi-distancia entre los dos puntos extremos , siguiendo el 
tortuoso curso del rio, el que va describiendo infinitas vueltas. No que- 
da pues para resolver este problema , sino la determinación por medio 
de las observaciones de latitud. 

Para esto , es preciso conocer la latitud, tanto del punto de reunión del 
Madera con el Amazonas, cuanto la de la boca del Mamoré. Pero aquí 
se suscita otra duda respecto á la boca del Mamoré ; pues algunos podrian 
creer que el parage llamado en el tratado de San Ildefonso con el nom- 
bre de boca del rio Mamoré , corresponde al punto de confluencia de los 
dos rios Guaporé y Mamoré , lo que seria un error , puesto que el rio for- 
mado por la reunión de estos dos , continúa su curso con el nombre de 
Mamoré hasta la reunión del rio Beni , donde ambos pierden su nombre 
para recibir el de Madera. 

En los artículos dal tratado de San Ildefonso , que hemos trascrito , 
aparece muy claro que uno de los puntos que deben servir de base á la 
medida , es la boca del rio Mamoré ; y como se da el nombre de boca al 



406 , HISTORIA DE LA GEOGRAFÍA DEL PERÚ. 

punto donde un rio termina su curso , se deduce que la boca del rio Ma- 
moré no puede ser el punto de confluencia con el Itenez ó Guaporc , 
puesto que el rio formado por la reunión de los dos continua llevando el 
nombre de Mamoré . hasta encontrarse con el Beni , desde cuyo paraje 
empieza á tomar el nombre de Madera , como se puede ver tanto en el 
mapa oficial de Bolivia, cuanto en el mapa de la hoya del Madera por M. 
Gibbon ; y como también lo dice el Señor Dalence , al interpretar el 
sentido del articulo 11 del tratado , expresándose con estas palabras ' : 

« La boca del Mamoré se encuentra á los 10° de latitud, donde por 
« unirse con el Beni , pierde su nombre; y de la isla que se halla en dicho 
« punto , toma la denominación de Madera. » 

De consiguiente no queda duda alguna que el parage llamado boca del 
rio Mamoré en el artículo 11 del tratado de San Ildefonso corresponde 
al punto de confluencia de los rios Mamoré y Beni , y no del Mamoré y 
Guaporé. 

Aclarados los dos puntos estreñios del Madera , y conociendo su lati- 
tud , será muy fácil determinar el lugar de este rio donde debe partir la 
línea este-oeste hacia el rio Yavarí. 

Según el mapa brasilero mas reciente , del curso del rio Amazonas , le- 
vantado por el Señor Costas Acevedo , el rio Madera entra al Amazonas 
en la latitud de 3 o 24' 31". Por lo que toca á la latitud de la boca del 
Mamoré , esto es , el punto donde este último rio se reúne con el Beni 
para formar el Madera, en el mapa oficial de la República de Bolivia de 
Ondarza y Mujia, aparece ser de 10° 20' Sur; latitud que corresponde á 
la que da un mapa brasilero. 

Calculando ahora la latitud media entre 3 o 24' 31" y 10° 20' tendremos 
6 o 52' 15"; de manera que la línea de demarcación que aparece en el 
mapa de Bolivia en 6 o 28 ' 20" de latitud Sur, seria la que se acerca mas 
á la verdadera. 

Queda pues establecido que el parage sobre el rio Madera situado en igual 
distancia del rio Marañan ó Amazonas y de la boca del rio Mamoré, que se 
fija en el artículo 11 del tratado entre España y Portugal llamado de San 
Ildefonso , desde el cual debe continuar la frontera por una línea leste- 
oeste hasta encontrar con la ribera oriental del rio Yavari , se halla en 6 o 52' 
15" de latitud Sur. 

i Bosquejo estadístico de Bolivia por J. M. Dalence, pág, 385. 






CAPITULO XXIX. 407 

1781. — Reconocimiento del rio Yapurá.' — Con motivo déla demarcación 
de límites entre los dominios de España y Portugal, según lo estipulado 
en los artículos 11 y 12 del tratado de San Ildefonso, se encargó al briga- 
dier T>. Francisco Requena , entonces gobernador de Mainas , para que 
de acuerdo con el comisario portugués , reconociesen la línea divisoria 
entre las dos Coronas por el rio Yavari y por el Yapurá. Pero como los 
comisarios que debian practicar el reconocimiento del rio Madera y fijar 
el punto ó paraje situado en igual distancia del rio Marañon ó Amazonas y 
de ¡a boca del rio Mamoré no habian cumplido su comisión , no pudo tener 
efecto el reconocimiento del Yavari, pues se ignoraba el punto donde de- 
bía llegar la línea tirada de este á oeste desde el Madera. 

Sin embargo , el comisario español brigadier Requena , supo que los 
Portugueses , dueños de la boca del rio Yavari por la fortaleza que tenian 
en Tabatinga, habian hecho varios reconocimientos clandestinos, y co- 
noció la mala fé c